¡Hola!
Disculpen la hora de la actualización. Por favor, lean las advertencias porque este capítulo incluye una escena que no a todos gustará y puede incomodar a otros. EN SERIO, lean las advertencias.
Nos leemos allá abajo.
Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Duty Before Honor pertenece a SilverShine, yo sólo me ocupo de la traducción.
Advertencias:
Clasificación: M
Escena de tocamiento no consentido.
OoC en algunos momentos
El deber antes que el honor
Capítulo 3: En el que una lección es impartida
No sabemos por qué estamos peleando,
Me dicen que es por una causa valiosa,
Ninguna causa podría serlo tanto.
El masaje, Sakura sintió, no duró tanto como debió de hacerlo. Para empezar, veinte minutos apenas era tiempo suficiente como para arañar la superficie de todos los nudos en los músculos de los hombros de Kakashi. Desconocía si esos nudos eran debido a la vida dura de patear traseros o simplemente por pasar mucho tiempo en una postura tan horrible. Sakura no lo sabía, sin embargo, le aconsejó no jorobarse tanto.
Había algo terriblemente relajante en el hecho de hundir sus dedos en los músculos de alguien más. Su masoquista interna disfrutaba de sentir los crujidos y los pop debajo de sus manos y escuchar los gruñidos de placer y dolor que venían de sus pacientes. No que Kakashi hubiera gruñido. Él continuaba leyendo como si nada mientras ella atacaba sus hombros, aunque de vez en cuando dejaba salir un suspiro, señalándole que había dado en el punto justo. Cualquier tipo de aprobación que viniera de Kakashi, no importaba que tan discreto, era algo que debía ser atesorado, y Sakura no podía hacer más que sonreír. Concentrarse en enderezar sus músculos ayudaba a mantener su mente alejada de la misión que tenía enfrente.
Pero pronto llegaron al fin del camino. Con el granjero yendo al sur a un punto mercantil y ella y Kakashi necesitando ir al este, separaron sus caminos. Agradecieron profusamente al hombre por haberlos llevado tan lejos, pero él parecía más feliz de poder ver finalmente sus espaldas. Aparentemente, el comentario de Sakura sobre llenar su cuerpo de drogas había roto su frágil relación.
Aunque era entendible...
Los dos jounin se movieron al bosque, Sakura se movió con facilidad sobre el suelo irregular, evitando pisar las rocas y ramas como si estuviera esquivando ropa sucia en su habitación. Pero fue cuestión de tiempo para que Kakashi dijera que necesitaban detenerse.
Sakura intentó mantener a raya el malestar en su estómago. No dijo nada mientras se ponía sus pequeñas sandalias y se quitaba la funda de los shuriken de alrededor de su muslo. Observó con la boca cerrada mientras desaparecía en la mochila de Kakashi. Ahora sólo tenía sus manos desnudas y jutsu para defenderse a sí misma –no eran defensas que debieran ser tomadas a la ligera, pero… Hubiera preferido tener algo afilado en sus manos para cuando enfrentara al notorio pervertido.
—¿Estás bien? —Kakashi le preguntó.
Sakura asintió firmemente, consciente de que estaba muy pálida como para combinar con su obi. Se movió de nuevo entre los árboles con un paso ligeramente más vacilante que antes. Kakashi alejó su libro y le siguió con las manos metidas en sus bolsillos. Sakura le veía de vez en cuando para asegurarse de que le estaba siguiendo (aunque debía estar lisiado si no pudiera seguirle el paso con esas sandalias que estaba usando). Era asombroso. Incluso cuando el libro estaba guardado y estaba prestando atención, él todavía parecía estar a miles de kilómetros de distancia.
El aire en el bosque era incómodamente caliente y pegajoso, y la humedad estaba haciendo cosas extrañas a su largo cabello. Si no se estaba rizando entonces le picaba en la espalda, o caía sin gracia sobre su rostro. Su caminar estaba siendo difícil por los zapatos que no le quedaban y su pie estaba comenzando a doler de nuevo. El hecho de que se estaba acercando cada vez más a la misión más terrible que le pudieran haber asignado no hacía nada para apaciguar su humor.
Cada paso traía otra nube negra sobre su cabeza.
—¿Sakura?
—¿Qué? —Respondió irritada, e inmediatamente se arrepintió de ello. Nada de esto era culpa de Kakashi. No tenía derecho a tomarla contra él, y la última cosa que necesitaba justo ahora era ponerse en contra de quien estaba intentando apoyarla. Ella se dio la vuelta con lentitud y respiró profundo. —¿Qué sucede? —Preguntó con suavidad.
Si Kakashi notó su mal humor, fue lo suficientemente sabio como para no mencionarlo. —Necesitamos tomar un descanso. —Dijo con simpleza.
Encontraron la base de un árbol razonablemente seco en la cual sentarse, una que tenía grandes raíces que salían torcidas del suelo y tan gruesas que cada una parecía un banquito. Kakashi le dio otra ración de comida y comieron en relativo silencio. Le estaba dando la espalda, no queriendo ofrecerle otro vistazo de su rostro. Le confundía el por qué estaba escondiendo su cara ahora, especialmente luego de habérsela mostrado horas atrás.
Aunque ahora no tenía la cabeza para preguntarse sobre sus hábitos. La misión estaba ocupando mucho espacio en su cabeza como para que quedara algo que ocupar en sus misterios como las máscaras y las sonrisas indolentes que se escondían detrás.
Kakashi terminó su comida primero (siempre había sido un comedor veloz) y se inclinó contra el árbol en contemplativo silencio mientras esperaba que ella hiciera lo mismo. Pero iba para largo. El apetito de Sakura se había desvanecido, dejándole con una expresión sombría mientras picoteaba las sencillas bolas de arroz.
—Tienes que comer.
Sakura torció el gesto al oírlo. Lo sabía. Un ninja necesitaba comer apropiadamente para mantener la energía y aguante. Un ninja hambriento no duraba tanto como uno bien alimentado. El problema era que, de hecho, vomitaría si daba otro mordisco. Su estómago estaba haciendo tanto ruido como el que había en su cabeza.
Tal vez Kakashi lo sintió, porque no la obligó como normalmente hubiera hecho. En lugar de eso se sentó con lentitud y estiró sus brazos enfrente de él. —¿Quieres revisar de nuevo a la misión? —Preguntó silenciosamente.
Esa era la última cosa que quería hacer. Prefería meterse los dedos en las orejas y comenzar a tararear el himno nacional del País del Fuego antes de pensar en lo que tenía que hacer. Pero eso no sería muy maduro o profesional de parte de un jounin. Esta era su primera misión con su mentor como compañero… no había manera en que se acobardara frente a él.
Así que asintió con rigidez y él comenzó a explicar el plan trazado.
—La primera cosa que haremos será internarnos. —Dijo, marcando con el dedo índice un punto. —Es probable que seamos interceptados antes de que lleguemos al feudo donde o seremos escoltados por el resto del camino o hagan que nos retiremos.
Sakura casi esperaba que pasara lo último.
—La historia es que soy un ninja fugitivo que está trabajando para una familia rica de una de las aldeas que está creciendo al este. Vine para negociar su cooperación en una operación de dudosa legalidad que se hará el próximo mes. Diré que necesito desesperadamente su pericia y experiencia en el tema. Tú eres una chica que recogí en una de las áreas devastadas por la guerra en el País de la Niebla. No tienes padres, ni dinero, nada ¿Entiendes?
—Entendido. —Murmuró, mirando al suelo mientras sus dedos se enterraban en las raíces del tronco en el que estaba sentada.
—No necesitas saber los detalles de la misión por la que estoy negociando. —Kakashi continuó. —Eso es preocupación mía. Pero tu problema es Matsura. Es fuerte, experimentado y tiene un buen ojo para todo. Sé que eres una jounin muy capaz, Sakura, pero quiero que seas extra cuidadosa alrededor de este tipo. Tengo el presentimiento de que seremos separados la mayor parte del tiempo que pasemos en su territorio. El que no esté ocupado tendrá que hacer una búsqueda discreta para encontrar la reliquia. Tiene que haber hombres alrededor de los edificios, así que tendremos que movernos con cuidado. Si te atrapan, sabes cómo proceder.
—¿Me hago bolita y finjo estar muerta? —Adivinó en voz baja.
—Corres. —Le corrigió. —Tan rápido como puedas. Y grita, si es posible, así sabré si debo de empezar a correr también. Ahora, el objeto que estamos buscando es-
—Un jarrón pintado con oro real y con una incrustación de un solo diamante azul. —Sakura dejó salir gruñonamente. Había memorizado esto la noche anterior. Sabía que Kakashi estaba checando que todo estuviera en orden, pero sus nervios le estaban poniendo impaciente y gruñona. —El cliente dijo que la reconoceríamos porque tiene el dibujo de un gallo en uno de los lados.
—Correcto. —Kakashi asintió. —Aunque no me sorprendería si el diamante ya no está… pero eso no nos importa. —Su rostro enmascarado se inclinó hacia ella, pero Sakura estaba viendo sus propias rodillas como para darse cuenta. —¿Estás segura de que estás lista para esto?
Sakura levantó las manos, molesta. —¡Sí! —Respondió exasperada. —Dios, ¿Por qué sigues preguntándome eso?
Kakashi no respondió. Simplemente se dio la vuelta, sus codos descansando sobre sus muslos mientras torcía un mechón de cabello en sus dedos. Tal comportamiento casual le enojaba. Su boca estaba diciendo una cosa, pero su corazón gritaba otra. De verdad que no quería que él dejara de preguntarle si estaba lista… quería que se la llevara a casa.
Sakura se arrepintió. —Lo siento… estoy un poco nerviosa. —Se disculpó en silencio. —No quería gritarte.
Él se encogió de hombros. —Es perfectamente entendible.
—Es que nunca he hecho nada de esto antes. —Balbuceó, sintiendo sus mejillas calentarse de nuevo.
—Siempre hay una primera vez. —Respondió con aire cool. —Aunque eso no lo hace más fácil.
Sakura le miró, suplicante. —Ni siquiera estoy segura de lo que debo hacer.
Kakashi parpadeó hacia ella. La mano que había estado jugando con el mechón cayó mientras parecía contener el aliento. De pronto lo soltó mientras hablaba. —Bueno… dijiste que tenías experiencia. Ve desde ese punto, supongo.
Sakura quería morderse la lengua y arrancársela ¡No tenía ninguna experiencia! Pero no podía decírselo a Kakashi o sabría que había mentido en la oficina de Tsunade. Y mientras que mentir sobre sus habilidades no era que podría quitarle el sueño, sabía que en cuanto le confesara aquello a Kakashi, probablemente la enviaría de vuelta a casa. Y mientras que era algo tentador, sabía que no sería capaz de vivir con ello. Ya podía imaginarse todos los chismes que vendrían por eso (muchos de los cuales –probablemente- vendrían directo de la boca de Ino-Cerda)
Tuvieron que enviarla de vuelta porque no tuvo las agallas de hacerlo.
No sabe cómo complacer a un hombre.
No debieron haberla hecho jounin.
¡Imaginen! ¡Sigue virgen con diecisiete! Es para reírse.
Se mordió el labio para evitar el gruñido que estaba en su garganta. Sakura enterró la cabeza en sus brazos. Se había pasado. Ni siquiera había conseguido su primer beso. Y ahora se suponía que tenía que invitar a un extraño a tocar y probar su cuerpo. Dio un temblor involuntario.
—¿Todavía tienes la droga, cierto? —Kakashi le preguntó casualmente, como si no se hubiera dado cuenta de que estaba a nada de hacerse bolita y comenzar a mecerse.
—Justo aquí. —Sakura golpeó el frente de su obi.
—Te aconsejo que lo pongas en cualquier parte que él quiera tocar o, uh, besar. —Kakashi le dijo, aclarándose la garganta con cada verbo incómodo. —Recomiendo alrededor de los pechos y en el interior de los muslos.
Sakura se desmoronó ligeramente. —Oh, dios…
—¿Tal vez un poquito en tus hombros? —Kakashi se preguntó en voz alta. —Ah, no te olvides de lavarte las manos luego de aplicártelo. No podemos permitirnos que duermas en el trabajo.
Sakura intentó ser valiente. Intentó asentir de manera confiada, e una forma que dijera Puedo-hacer-cualquier-cosa al estilo de Naruto. Intentó convencerse así misma de que ocupar su cuerpo de esta forma no eran muy diferente a usarlo para pelear. Realmente lo intentó.
Estaba a cinco segundos de soltarse a llorar.
Afortunadamente, Kakashi usó esos cinco segundos con sabiduría. —Aplica la droga entonces. —Le dijo, levantándose. —Tengo que responder la llamada de la naturaleza.
Estaba desapareciendo entre los árboles cuando la primera lágrima se escapó de la esquina del ojo de Sakura. Ella la talló con furia, molesta consigo misma por dejar que esto le afectara. La mayoría de las kunoichi hacían este tipo de misiones en algún punto de sus vidas, y si ella era la mitad de buena que Tsunade como pensaba serlo, entonces sería capaz de hacerlo y sn queja alguna.
Aunque… tenía la esperanza de que si alguna vez le daban este tipo de misión hubiera sido en otro momento de su vida. Un punto en el que no fuera una completa virgen. Todas esas esperanzas y fantasías que había tenido desde que era una niña sobre primeros besos y primeras veces estaban a punto de ser rotas, sólo porque un cretino no guardó bien su copa.
Sakura se secó los ojos con dureza, y destapó el pequeño frasquito, rociando unas cuantas gotas en sus yemas. Echando un vistazo en el entorno, se aseguró que Kakashi estuviera todavía respondiendo a su llamada, así que con rapidez se metió la mano por debajo del yukata.
Se sintió ligeramente idiota por estar sentada en el medio del bosque, tallándose los pechos. Pero Sakura no podía quejarse. No había forma en que alguien pegara los labios en sus pechos sin caer en un pequeño coma. Lo que quedaba del frasco debía de terminar en sus muslos. Sakura no estaba muy segura de por qué un hombre le besaría ahí, así que prefirió ponerse arriba de las rodillas.
—Probablemente necesita estar más arriba que eso.
Sakura saltó asustada. Se dio la vuelta para ver a Kakashi saliendo de los arbustos detrás de ella. —¡No deberías hacer eso! —Chilló, apretándose el yukata alrededor de las piernas.
—Lo siento. —No sonaba sincero. —Pero de cualquier forma, tal vez quieras poner esa cosa más arriba.
El color se extendió en la cara de Sakura. —Hombres…—Murmuró molesta mientras se daba la vuelta y se abría el yukata para obedecerlo. —Todos son unos puercos…—Comenzó a frotarse el líquido a la mitad del muslo.
—Estoy completamente de acuerdo. —Dijo. —Pero ponlo más arriba.
¿Cómo demonios se había dado cuenta? Sakura puso los ojos en blanco antes de meter la mano entre sus piernas. Las puntas de sus dedos casi tocaban el borde de sus pantaletas. —¿Satisfecho? —Preguntó con la voz plana.
—Mm.
Finalizó rápidamente y volvió a acomodarse la ropa. Kakashi mantuvo la botella de agua sobre sus manos para que se quitara los restos del veneno antes de tirar el frasquito cerca de un arbusto cercano. Sakura frunció el ceño por todo y nada. —Entonces —Dijo finalmente. —¿Deberíamos movernos? —Estaba ya acicalada y lista para irse. Francamente estaría decepcionada si no se encontraba a Matsura tan pronto como fuera posible. Una chupada a su rodilla y él estaría fuera del camino.
Por supuesto, seguro que esto no sería tan sencillo como lo había puesto, pero una chica podía soñar.
Pero Kakashi le estaba dando una perezosa mirada que le estaba poniendo terriblemente incómoda. Su ojo expuesto iba de arriba abajo en su cuerpo, de la cabeza a sus pechos y de ahí a la cadera y tobillos. Probablemente estaba escudriñando su apariencia para asegurarse que todo estaba en orden –que parecía una niña de catorce sobre la que no debían preocuparse ¿Pero tenía que verla así?
De pronto él se sentó de nuevo contra el tronco, como si el viento le hubiera detenido. —Vamos bien de tiempo. —Le dijo. —Podemos descansar un rato más. —Él giró la cabeza y no la volvió a ver.
Cualquier retraso era perfectamente bienvenido en la agenda de Sakura. Se obligó a descansar y se sentó cerca de él, tan cerca como para sentir el calor que irradiaba a través de su ropa pero no tan cerca como para tocarlo. Sakura dejó caer su cabeza sobre el tronco y cerró los ojos mientras los sonidos del bosque le rodeaban.
Esperó que Kakashi aclarara su mente y pensara sobre su agenda. Esperó a que se levantara, golpeara sus manos y comenzara a apresurarla para que se movieran al feudo y corriera a los brazos del pervertido ninja. Pero eso no pasó ¿Cuánto llevaban sentados ahí? Lo suficiente como para que el cielo comenzara a oscurecerse al menos. Lo suficiente como para que la cabeza de Sakura comenzara a deslizarse hasta conectar con el hombro de Kakashi –sólo para volverse a levantar con un bufido al darse cuenta de que estaba comenzando a roncar.
La sexta vez que lo hizo, Kakashi se río.
Sakura frunció el ceño malhumoradamente. —No puedo evitarlo. —Se defendió, tallándose los ojos para evitar que se cerraran de nuevo. —¿No deberíamos movernos ya? —Preguntó. —Hemos estado aquí al menos una hora.
—Lo sé. —Respondió perezosamente.
—Vamos tarde.
—No nos están esperando. —Apuntó. —¿Cuál es tu prisa?
Sakura dijo que tenía un punto. No tenía que apresurarse. Justo ahora no quería nada más que ponerse en posición fetal contra el tronco e irse a dormir, olvidarse de todo lo que tuviera que ver con copas y de hombres estúpidos. Y que si a Kakashi no le importaba, entonces a ella tampoco. —Entonces es así como sucede.
—¿Qué sucede así? —Él giró la cabeza para verla.
—El como siempre llegas tarde. —Sakura dijo, extendiendo los brazos sobre su cabeza con un bostezo. —Lo haces lucir como algo muy sencillo.
—El truco es dejarse llevar mientras piensas en otra cosa. —Le explicó.
—Ah. —Murmuró con un asentimiento sabiondo, como si le hubiera impartido conocimiento especial de un verdadero maestro. —¿Tengo que dar por hecho que te gusta mantener a tu nuevo equipo esperando tanto como hacías con nosotros?
Kakashi se puso un tanto rígido. —Oh…
—¿Qué? —Sakura le miró entre la tenue luz.
—Um…—Kakashi miró a las copas de los árboles con cierta pena. —Bien… estoy seguro de que ellos ya lo habrán descubierto y están en casa en este momento.
Sakura puso una mano sobre su frente. —¿…Arreglaste una sesión de entrenamiento con ellos hoy, no es cierto? —Adivinó.
—Esta mañana. —Admitió.
Sakura se sorprendió a si misma soltándose a reír. —Kakashi-Sensei, eres el peor profesor que ha existido.
—No mientras Gai siga respirando. —Le recordó.
Se metieron en otro silencio. Sakura evitó bostezar mientras veía el último rayo de sol detrás de los árboles. Se acomodó contra el tronco y se estiró el frente del yukata. El veneno estaba haciendo que la tela se le pegara a la piel…
Con suerte, Matsura no lo notaría.
Sakura dejó salir un depresivo suspiro.
—Entonces, —Kakashi comenzó. —¿…Cómo están mis dos peores estudiantes?
Sakura miró su perfil, tratando de leer su expresión. Una tarea algo difícil cuando él no le estaba viendo. Pero al menos había preguntado por el resto de su antiguo equipo, lo que le contentó un poco. —Están bien, creo. —Dijo sinceramente. —Sasuke está frustrado. Sigue retando a Naruto, lo que hace que Naruto se frustre porque sigue perdiendo contra un genin. Lo último que supe es que Naruto tenía veinticinco victorias y veinticuatro derrotas.
—Ahh. —Kakashi suspiró. —La belleza de la juventud…
Sakura torció el gesto. —Naruto sigue retando a Sasuke a tontas competencias de comer ramen para mantener su puntaje.
—Es bueno saber que son buenos amigos ahora.
Sakura torció la nariz. Él sabría eso si pasara un poco más de tiempo con ellos. —Bien… No estoy segura de sí su relación puede ser definida como 'amistad'. —Agregó, sus cejas moviéndose hacia Kakashi. —¿Sabes qué quiero decir…?
Por su mirada plana, se dio cuenta de que no. —¿Perdón? —Preguntó.
Sakura levantó la cabeza. —¿No escuchaste lo que sucedió en el campo de entrenamiento tres hace unos meses?
Kakashi sacudió la cabeza. —¿Qué pasó?
Sakura resolló maravillada ¡Kakashi no sabía! ¡Esto era grandioso! Esto era como encontrar un viejo libro para colorear de su infancia y ver que había un dibujo en blanco. Había creído que había hecho llegar el chisme tan lejos como había podido –que no había nadie más a quién contarlo. No podía esperar a sacar sus crayones. —¡No puedo creer que nadie te lo haya dicho! —Sonrió. —¡Todo el mundo en Konoha lo sabe!
Él le dio una mirada de sufrimiento. —¿Sabe qué?
Sakura se mordió el labio, contenta por el aire frío y ligero que había enmudecido el sonrojo que estaba expandiéndose en sus mejillas. —Bueno, yo no estaba ahí. Fue Neji quien lo vio todo. Dice que estaba entrenando en el área cuatro, escuchando a Sasuke y Naruto combatiendo en la tres. Sabes cómo son esos dos cuando pelean: crash, bang, pequeñas aldeas y montañas salen volando, ese tipo de cosas. Pero dice que se dio cuenta que las cosas estaban poniéndose un poco más ruidosas e intensas de lo normal. El suelo estaba temblando un montón. Entonces de pronto todo se silenció y Neji se preocupó. Pensó que se habían pasado y matado el uno al otro, así que se movió a investigar, ¿Adivinas qué encontró?
El ojo de Kakashi se abrió. —¿No quieres decir que…?
—Estaban el uno sobre el otro. Besuqueándose en el cráter que habían hecho. —Esa era la versión ligeramente editada de los hechos. De acuerdo a algunas personas, el par estaba haciendo mucho más que eso. —Neji fue obligado a callar… así que naturalmente la Aldea entera lo sabe ahora. Neji le dijo a TenTen, quien le dijo a Ino, quien le contó a todo el mundo. Naruto y Sasuke no han dicho nada sobre ello –ni siquiera a mí, así que todo el mundo tiene su propia versión de los eventos y han alimentado el rumor.
Kakashi parpadeó. —No tenía idea…
—No creo que Naruto o Sasuke estén muy enterados de lo que pasó tampoco… —Le dijo.
—Pero pensé que Naruto seguía encaprichado contigo.
Sakura sonrió con timidez. —Esa es la palabra clave. El día que me dijo que no me metiera entre la rivalidad que tenía con Sasuke, fue el día en que me di cuenta de que sus sentimientos hacia Sasuke eran más fuertes que lo que sentía por mí, incluso si era más una enemistad que una amistad en ese entonces.
—¿Y qué hay de Sasuke? —Preguntó en silencio. —Pensé que estabas enamorada de él.
Para ser honesta, lo seguía estando. —No fue tan malo. —Le dijo con una sonrisa forzada. —Es mejor perder un chico por otro chico. Al menos de esa forma puedes convencerte de que no había nada que pudieras hacer para atraerlo. Es mejor que perderlo por alguien como Ino. —Sakura suspiró. —Por cierto, ella estaba devastada.
Kakashi suspiró con gravedad. —Los niños de estos días crecen muy rápido. —Murmuró. —Estoy seguro de que no era así en mis días.
—¿Oh? —Ella alzó una ceja en su dirección. —¿Cómo era cuando tenías diecisiete?
—¿Hm? Oh…—Se rascó la barbilla. —Ese fue el año en que la guerra terminó… creo. Había un montón de fiesta. El sake estuvo involucrado. —Se detuvo, intentando recordar. —Fue un periodo muy borroso de mi vida. —Finalizó con vaguedad.
Sakura hubiera dado un brazo y ambas piernas para ver al Kakashi de diecisiete años arrojar toda precaución al viento para celebrar con un montón de alcohol. Ver eso hubiera sido mucho mejor que ver su rostro desnudo (ya que había completado esta meta necesitaba algo más grande y mejor con lo cual obsesionarse –y rápido.) Simplemente no podía imaginarse al estoico y holgazán hombre a un lado de ella ponerse borracho y olvidar un entero año de su existencia.
Aunque también era posible que estuviera bromeando.
—Emborracharse es algo que todos los diecisiete añeros hacen bien, aparentemente. —Continuó con alegría. Sakura frunció el ceño, preguntándose si había algo detrás de esas palabras. Si lo había, él no se detuvo a que permeara en ella. —¿Cómo está Ino, por cierto?
Sakura se encogió de hombros. —Bien. Ha estado robando mi guardarropa recientemente.
—Siempre está con ese chico listo, ¿No es cierto? —Continuó apacible. —¿Shikamaru, correcto? ¿Lo has visto recién?
¿Por qué el repentino interés? Sakura frunció el ceño. —No, no le he visto en una semana o así.
—Es gracioso. —Kakashi se dio la vuelta para darle una penetrante mirada. —Porque choqué con él la otra noche y me dijo que te vio en un bar treinta segundos antes.
Ahí estaba eso escondido. Sakura suavizó su expresión y fingió desinterés. —¿Shikamaru te dijo que estaba en un bar…? —Mataría al pequeño chismoso…
Kakashi sacudió la cabeza. —De hecho, no. Te vi yéndote con Ino. Sólo convencí a Shikamaru de que me dijera qué había sucedido.
Sakura se puso fría. Vagamente recordaba haber dado vuelta en su asiento en la barra y hacerle una propuesta a todo el que estuviera en el establecimiento. La habitación se había puesto de cabeza en ese punto e Ino le había dejado en casa. Seguramente Shikamaru no había escuchado la propuesta… Seguro que no la había vendido a su viejo maestro.
Antes de echarse de cabeza a un hoyo, Sakura se contuvo. Esperó a escuchar el resto de lo que Kakashi sabía antes de hablar en su defensa. Conocía perfectamente bien a este hombre y sabía que tenía una tendencia de dejar que sus sospechosos confesaran involuntariamente antes de que él supiera incluso de qué eran culpables. Lo había visto muchas veces antes.
Se sentaron en silencio por varios minutos, ambos esperando que el otro hablara. La mente de Sakura se apresuró a armar un plan de respaldo. Incluso si Kakashi sabía lo que ella había dicho en el bar, era posible que ella pudiera convencerle de que era una broma. Una broma de una borracha y nada más.
Eventualmente, Kakashi probó ser el menos necio de los dos. Dio otro suspiro y se giró lejos de ella. —No es buena idea emborracharse antes de una importante misión, Sakura. —Le reprochó. Sonaba justo como en los viejos días cuando regañaba a Naruto por comer mucho antes de entrenar.
—Lo sé. —Dijo en silencio. —Yo sólo estaba…
—¿Estabas qué? —Le miró expectante.
Estaba tan desesperada de cumplir con los requisitos de la misión que se había atrevido a buscar que el hombre más cercano le quitara la virginidad. Era mejor que con un completo extraño; un amigo o un conocido al que pudiera encarar después. Mejor un completo extraño a un pedófilo.
Sin embargo, emborracharse fue la única manera en que ella sería capaz de encontrar el coraje para hacerlo. Y peor, había fallado.
—Estaba ansiosa por la misión. —Le dijo en silencio. Aunque técnicamente era la verdad, se seguía sintiendo como una mentira. Estaba dejando mucho fuera como para ser una respuesta honesta. —No estaba pensando…
—De acuerdo. —Kakashi puso una mano gentilmente en su hombro. Estaba caliente y era larga y le hizo querer cerrar los ojos e inclinarse contra él. —No estoy molesto.
No había mencionado nada sobre su virginidad todavía, así que Sakura se sintió segura como para continuar. —Aun así lo siento, no volverá a pasar.
—De acuerdo. —Repitió. —No soy más tu maestro, Sakura. No tienes que explicarte conmigo. Me puedes decir cuando quieras que me vaya al infierno.
Ella sonrió suavemente. —Lo tendré en mente.
Kakashi se le quedó viendo por un momento antes de conscientemente mover su mano fuera de su hombro. Sakura sintió un extraño frío sin su confort. —No me importa lo que Tsunade-Sama piense. —Dijo con lentitud. —Cualquier experiencia que tengas, no puede prepararte para una misión como esta.
—¿De verdad? —Sakura le miró con una mezcla de esperanza y miedo. Esperanza porque su virginidad no fuera una desventaja. Miedo porque era la peor forma de perderla.
—Casi nada puede. —Murmuró, recargándose contra el tronco mientras continuaba viendo su alrededor. —Y tu problema es que eres atractiva. Esta no será la última vez que te pidan usar tu cuerpo de esta forma.
Había un halago en esa frase, pero Sakura no lo apreciaba debido al contexto. Kakashi no le estaba halagando. Le estaba advirtiendo de lo que venía. Sakura sabía que tenía algunos rasgos apreciables, piel clara y una nariz derecha. Su madre se lo había dicho con frecuencia, incluso si Sasuke no los notaba (el incidente explicaba al fin por qué.) Los atributos por los que había estado contenta ahora parecían una maldición.
—Pero siempre puedes rehusarte. —Le dijo en un tono apenas más alto que un suspiro. —Nadie pensará menos de ti.
Sakura tragó con fuerza. Mientras que respetaba y admiraba a Kakashi en muchas formas, sabía que no diría mentiras blancas para reconfortarla. Los ninjas que se acobardaban con las misiones siempre eran vistos con malos ojos. Pero si era honesta, ella no quería que Kakashi la viera y pensara que no era más que una niñita asustada que estaba jugando un juego de adultos. Era una jounin, por todos los cielos. Si no podía manejar todo entonces no era merecedora del título.
Y no quería renunciar en frente de Kakashi. De toda la gente, él era de quien más necesitaba el reconocimiento de que era capaz. La mayoría de las personas palidecían comparados con Naruto y Sasuke. Eran los shinobi más habilidosos y excepcionales que Sakura conocía y conocería, con los que entrenaría. Eran especiales. Eran los que la gente recordaba de cuando pensaban en el primer equipo genin de Kakashi. Ella sólo era 'la otra'. Nada especial.
No podía acobardarse en esta misión. No podía permitirse el ser débil enfrente de Kakashi…
Sakura dejó escapar su aliento en un suave suspiro. —Puedo hacerlo. —Susurró con toda la calma que podía tener luego del ataque de pánico que había estado sufriendo desde que Kakashi había dicho 'La misión comienza aquí.'
Su antiguo mentor y maestro no dijo nada. Ella pensó haberlo visto asentir imperceptiblemente por la esquina de su ojo, pero podía haber sido el viento lo que había mecido su gris cabello. Se preguntó si su cabello había sido siempre de ese color, o si era uno de esos terribles casos de encanecimiento prematuro y lo había sufrido desde sus años de adolescente y los primeros de sus veinte. No lo sabía. No sabía mucho sobre todo lo que rodeaba a Kakashi.
¿Cómo había conseguido su famoso ojo? No se había molestado nunca en contárselo.
¿Cuál era su color favorito? Obviamente él encontraba esto demasiado trivial como para mencionarlo.
¿Dónde estaba su familia? ¿Qué le había sucedido? ¿Alguna vez había estado enamorado? ¿Tenía una novia? ¿Una esposa? ¿Niños?
¿Qué estaba pensando en ese preciso momento mientras veía los árboles? ¿Estaba contemplando sus determinadas palabras y estaba sorprendido por la madurez que había mostrado? ¿O se estaba preguntando si había dejado el horno encendido?
Sakura deseó que dijera algo. Cualquier cosa. Si Naruto hubiera estado ahí, él habría llenado ese feo silencio con charla sin sentido. En lugar de eso, ella simplemente podía llenarlo con sus propios miedos e inseguridades ¿Por qué Kakashi no estaba diciendo nada?
Entonces su mano le tocó la pierna.
No era un toque para reconfortarla. Sabía que esos toques eran rápidos y firmes y con frecuencia venían acompañados con una sonrisa triste. Esto no era así. El toque de Kakashi era suave, casi medio ausente mientras sus dedos vagaban a través de su muslo. La tela de su yukata era delgada, permitiéndole sentir incluso el más ligero de los toques.
Insegura, miró a Kakashi, pero su rostro ofrecía poca respuesta. Él seguía viendo los árboles como había estado haciendo desde los últimos minutos.
Su toque se hizo más atrevido. Fuertes dedos le apretaron el interior del muslo mientras su pulgar rozaba su exterior. Sakura se movió incómoda debajo de su cálida mano. Nadie le había tocado así. —Kakashi-Sensei…—Comenzó a decir con incomodidad. Su garganta se había cerrado y no sabía qué decir.
¿Lo estaba malinterpretando? No se sentía para nada como un toque inocente –era más como una caricia sensual. Pero era Kakashi. Él nunca… no en un millón de años…
Su mano se internó más entre sus piernas, haciendo que el aliento de Sakura se fuera. Intentó tomarle de la muñeca y detener su progreso, pero él le ignoró y continuó. —Kakashi-sensei- ¿Qué estás haciendo? —Siseó, sintiendo como se ponía más roja mientras sus dedos se acercaban peligrosamente a su entrepierna. Era vergonzoso. Más que aterrador ¿Por qué estaba haciendo esto?
Él apretó la parte superior de su muslo con gentileza pero firmeza, haciéndole ahogarse y tratar de quitar su mano con más fuerza. Una vez más él le ignoró, y un segundo después él le estaba acariciando.
Sakura se puso rígida y sus piernas se cerraron con alarma, aunque eso sólo provocó que su mano se acercara más. No podía moverse, mucho menos respirar. Se sentó temblorosa contra el árbol viendo la mano alojada entre sus piernas. Podía sentir su dedo medio presionar sobre la yukata y sus pantaletas sobre el punto en el que su entrada estaba. Intentó volver a jalar su mano. Él respondió presionando con más fuerza, haciéndola congelarse de nuevo. En parte porque estaba muy impactada y avergonzada pero también por el temblor que había provocado su cálida mano. Si movía ese rígido dedo unos centímetros más adentro…
Sakura tragó saliva casi audiblemente.
Finalmente Kakashi le dio la cara. —¿Esto te pone incómoda? —Preguntó sin tono alguno, aunque eso pudo no haber sido una pregunta, sino el hecho más obvio del mundo.
Sakura le miró con furia, su pecho haciendo un tremendo esfuerzo para mantener sus emociones dentro de ella –la más prominente de ella era la ira pura. Su respuesta era clara en sus más que brillantes ojos ¿Tú qué crees? —¿Por qué…?—Resolló, su voz rota con dolor.
—Porque lo que sea que estás sintiendo ahora, —Dijo Kakashi. —será cientos de veces peor cuando Matsura lo haga.
Una ola de frío cubrió a Sakura, arrancándole las intensas emociones que había experimentado y dejándole con los sentidos nublados. Su mano soltó la muñeca de Kakashi y la dejó ir. Pero la mano permaneció ahí insistentemente contra ella. Poniéndola a prueba.
Tsunade-Sama con frecuencia decía que Kakashi siempre llevaba los métodos de enseñanza un paso más lejos de lo que cualquier profesor normal haría. Tenía un punto. Pero también él. ¿Si no podía tolerarlo a él tocándole, cómo demonios iba a manejar a Matsura?
Y entonces vino la amargura. Esta era la primera vez que alguien le había tocado de esta forma, qué pensar de un hombre tocándole así y él lo estaba haciendo para marcar un punto ¿Lo habría hecho si supera que seguía siendo una virgen? ¿Pensaba que estaba bien porque pensaba que ya había sido tocada así?
Su mano se retorció contra ella, haciendo que su cuerpo completo se enderezara en respuesta.
Oh, dios, se estaba humedeciendo.
Sakura cerró con fuerza los ojos y rogó porque él no se diera cuenta gracias a las capas de ropa. No estaba segura que su corazón pudiera soportar aquella vergüenza.
—¿No es placentero, verdad? —Kakashi adivinó. —Ser tocado sin permiso o sin ternura…
Eso era lo que él creía. Sakura tragó con fuerza de nuevo, intentando distraerse de las extrañas sensaciones que se estaban produciendo gracias al peso de su palma. No pensaba que fuera exactamente placentero (era demasiado raro para eso) pero tampoco lo calificaría como desagradable, incluso si era la cosa más incómoda a la que había sido sometida. Y ahora estaba segura de que él no estaría haciendo esto si supiera la verdad.
—Kakashi-Sensei—Comenzó a decir con la voz temblorosa. —Tengo que decirte-
Él se puso rígido y miró por encima de ella.
—No soy… um… bien, la verdad es que, soy una-
La mano libre de Kakashi de pronto terminó en su mejilla y el pulgar chocó con sus labios. Sus palabras habían sido cortadas. Sakura se volvió a poner rígida cuando él giró el rostro hacia ella, presionando la boca cerca de su oreja.
—Nos están viendo. —Le advirtió en el más débil de los susurros.
Los ojos de Sakura vagaron a través del bosque, intentando localizar su audiencia, pero no encontró nada ¿Por qué no había sentido nada? ¿Kakashi de verdad siempre tenía la cabeza fría, incluso con una mano entre las piernas de uno de estudiantes?
Incluso de manera casual, la mano de Kakashi se deslizó lejos de ella. Sakura intentó mantener el mismo temple mientras se movía un par de centímetros, enderezándose la yukata y pasando una mano por su cabello mientras se aclaraba la garganta. Su corazón seguía latiendo con fuerza contra sus costillas y sus manos se sacudían ligeramente, incluso si él ya no le estaba tocando, las sensaciones que él había provocado en ella seguían corriendo y alojándose en su estómago.
Árbol, por favor, ábrete y trágame ahora… Ni siquiera le podía ver por la vergüenza.
—¿Quieres un poco de agua? —Kakashi le preguntó con fuerza, poniéndose de pie y abriendo su mochila. Él no esperó ni siquiera por la respuesta de Sakura antes de meter una mano-
Y sacar la funda de shuriken que le había confiscado antes.
En un suave movimiento, envió dos shuriken hacia los árboles para que chocaran con sus objetivos que resultaron ser dos troncos vacíos. Sakura observó con irritación ¿Cómo podía ser capaz de hacer eso con tanta facilidad? Ella no podía sentir a nadie…
Por un par de segundos, todo lo que pudo ser escuchado fue el martilleo residual del corazón de Sakura. Entonces, cuando estaba comenzando a pensar que Kakashi había matado a los fisgones con mortal exactitud, dos sombras se separaron de la línea de los árboles mientras un par de figuras aparecían ante ellos.
Cada uno tenía un shuriken atorado en los protectores de metal en sus brazos.
—Buen intento. —Dijo uno. —Pero fallaste.
—No estaba intentando matarlos. —Kakashi cambió el peso de su cuerpo de una pierna a otra y metió las manos dentro de sus bolsillos. —Pero están en lo correcto. Fallé. Estaba apuntando a tus bolas. Tristemente, parecen ser un objetivo demasiado pequeño…
Sakura se pasó una mano sobre el rostro. Se dio cuenta que Kakashi no estaba intentando hacer amigos aquí. Si esos eran hombres de Matsura, entonces él estaría tratando de ejercer algún tipo de dominio y reverencia sobre ellos tan pronto como sea posible. Ayudaba a acelerar las cosas cuando tenías cierto respeto por tus objetivos.
Pero insultar sus genitales probablemente no era lo que la mayoría de las personas hubiera hecho…
Sin embargo, los dos hombres no parecían afectados. —Debes ser excepcionalmente hábil si sentiste nuestra presencia. —Uno de ellos dijo. Sakura no estaba segura de quién ya que ambos usaban máscara similares a la de Kakashi, así que sólo distinguía vagos movimientos labiales. —Nos encontraste casi instantáneamente.
A esto, Kakashi dio un modesto encogimiento de hombros. —Moderadamente hábil. Pero incluso yo pude sentir su intento de voyerismo desde aquí.
Los dos hombres se movieron con culpabilidad. Sakura puso una cara de disgusto detrás de la espalda de Kakashi.
—Esta tierra es propiedad privada. —Dijo uno de ellos, aclarándose la garganta para cambiar de tema. —Tienen que irse.
Kakashi sacudió la cabeza. —Vine aquí buscando a alguien.
—¿Oh?
—Matsura. Tengo una petición que hacerle.
Uno de los ninjas se burló. —¡Matsura no hace favores!
Kakashi se quedó callado por un momento. Sakura observó su cabeza con cuidado mientras sus hombros descendían por un momento. Cuando habló, su voz se había vuelto más baja. —Quiero ofrecerle una exquisita recompensa.
Sakura miró a la tierra bajo sus pies. Un minuto atrás su corazón se había acelerado… y ahora se sentía increíblemente pesado. Dos pares de ojos se posaron en ella, como si estuvieran calculando su valor. Sakura suprimió la urgencia de encogerse en la sombra de Kakashi. Esta era su misión después de todo.
—Bien. —Uno de ellos dijo finalmente. —Los llevaremos con Matsura personalmente. Tal vez esté interesado en tu oferta.
¿Eso es todo lo que soy? Sakura se preguntó con un suspiro interno. Los dos hombres se dieron la vuelta y comenzaron a caminar entre el bosque. Kakashi se retrasó un poco para levantar su equipaje y ayudar a Sakura a levantarse, aunque ella expresó una duda momentánea antes de tomar su mano. Especialmente sabiendo dónde había estado esa mano apenas unos minutos atrás.
Una vez que se hubo levantado, Kakashi puso una mano con cuidado sobre su cabeza. Se quedó ahí un poco más de tiempo del que debiera, y Sakura le miró para encontrarse con un ojo apesadumbrado.
—Lo siento. —Le dijo con suavidad.
¿Lo sentía, por qué?
¿Sentía haberse referido a ella como una recompensa? ¿Lo sentía porque era demasiado tarde como para volver? ¿Sentía lo que estaba a punto de sucederle?
¿Sentía haber metido la mano entre sus piernas para dejarle en claro su punto?
Sakura se sonrojó ligeramente y sacudió la cabeza. —Está bien. —Le dijo, y de verdad lo decía. Por lo que fuera que se estaba disculpando, ella podía perdonarlo.
La mano de Kakashi abandonó su cabeza, rozando su espalda con ligereza mientras caía a su lado de nuevo. Más contacto innecesario. Le confundía de alguna forma, pero se dio cuenta que no le importaba. Se sentía un poquito mejor cuando su piel se encontraba con la de ella.
Sonaba tonto en su cabeza, pero era cierto.
Era casi suficiente como para que quisiera tomar su mano en la de ella y ganar un poco de su fuerza y valor a través del contacto mientras caminaban detrás de sus voyeristas guías. Casi suficiente. Sakura se contuvo, sabiendo que probablemente sería inapropiado tomarse de las manos con un superior en una misión.
Seguro era casi tan inapropiado como tocar a un subordinado en una misión, pero bueno.
N/A: ¡Gracias a todos por los comentarios! Realmente los disfruto ¡Gracias!
Notas de la traductora:
Si hay algunos indignados y antes de que se nos lancen a la yugular, yo les advertí del tocamiento. Ahora hay algo que me gustaría aclarar y que es importante: Aunque Sakura no se sintiera enteramente convencida del toque de Kakashi, su cuerpo reacciona y es completamente normal (es algo que pasa en algunas personas durante ataques sexuales y eso les lleva muchas veces a culpabilidad, porque nadie les dice que el cuerpo no entiende que la cabeza no lo desea), no por eso quiere decir que ella lo disfrutara completamente.
Antes de que me digan 'Pero Sakura dijo...!' Sí, pero también está por confundida, no lo puede calificar como uno o como otro porque 1) De cierta forma era lo que quería (el ser tocada por otro antes que Matsura) pero está sin saber cómo reaccionar porque fue Kakashi 2) Si notan a lo largo del capítulo se dan pistas de que Sakura es ingenua en lo que respecta al contacto sexual, así que no sabe que es normal que reaccione su cuerpo así incluso si ella no está por completo excitada o encantada con la idea de que sea Kakashi quien le toque.
Lo aclaro porque es importante y no sólo dentro del fanfic, sino porque es información que las personas en general desconocen y los llevan a estados de depresión y/o culpabilidad luego de situaciones de este tipo.
Volviendo al fic, hay todavía un par de escenas que no sugieren el abuso sino que lo presentan. No es de manera tan brutal como en Scarlet Scroll pero por favor, tengan esto en consideración. Entiendo que esto puede herir a personas que han pasado por estas situaciones y lo que menos queremos es que se sientan mal por lo presentado. De cualquier manera, repito, lean las advertencias.
Muchas gracias por el apoyo que le están dando a la historia. En esta semana enviaré (espero) a revisión con Kakashisgf el primer capítulo de 'Better Man' y es posible que se suba a mediados de este mes.
Tifakxt: ¡Hola de nuevo! Posiblemente este capítulo responda a tu pregunta. La historia ya está traducida aunque no está completa, posiblemente por eso tengas la sensación de que ya la leíste (no está terminada y está traducida en español castellano.) Te mando un abrazo :D
mimi: ¡Hola! Muchas gracias a ti por leer mi trabajo de traducción, no sé si decirte que espero que te guste este cap, pero al menos que no abandones su lectura. Un abrazo :D
nani28, GeishaPax, Suishoka 69, Lizzie y nachi123 gracias por sus mensajes y comentarios, los respondo más tarde :D
