CAPITULO 3
Ahí estaba él, tan bonito como lo recordaba, con una remera blanca, su pelo alborotado y unos Jean, se acercó a la barra pero lo atendió Gale, porque yo me quede congelada en mi lugar no podía creer lo que mis ojos veían. Pero sacudí mi cabeza y me concentré en poder salir de la barra, pero cuando lo hice me lo encontré de frente.
-Pero coño, tia, que no veis por dónde vais?!- Me dice todo alterado mirando al piso donde estaban sus bebidas desparramadas por el suelo.
-Uy perdón!, justo salía de la barra y no te vi, perdón.- le digo tratando de que no se enojara por que tire sus bebidas- que estaba tomando? Te puedo conseguir otras-
-No deja, ya está- me dice muy enojado sin levantar la vista hacia mi cara.
-Dale déjame conseguirte otra, total las saco gratis- le digo tratando de conseguir que no se enojara más aún.
-Que no coño, que no quiero tus bebidas- me dice enojado levantando la vista-
-Más si, que te den por culo, una trataba de ser amable pero no, el señorito se cree superior solo por q si.- le digo ya enojada por cómo me trataba.- no puedo creer que seas tan.. Como dicen ustedes? Ah sí! GILIPOLLA- me di media vuelta y me fui.
A mitad de camino recordé las bebidas y me volví a buscarla; el seguía allí, por lo que le pase al lado, me metí en la barra y saque un agua para mí, un whisky para Pedro y como vi que lo que estaba tomando Peeta era cerveza le saque dos.
-Toma.- le digo entregándole los dos jarros de cerveza- para que veas que yo no soy tan gilipollas como vos, y soy mucho más educada.- y me fui.
Llegue a donde estaban los chicos con un Ian desmayado en uno de los sillones.
-Tía, pero por q te has tardado tanto?- me pregunta Pedro preocupado y viendo mi remera mojada. Así que le conté la historia.-Realmente es un gilipollas.-
-Lo se.- le digo y le doy un trago al whisky de Pedro.- nos podemos ir ya?. Ian esta tirado y nosotros no estamos en mejores condiciones, aparte mañana todos trabajamos- le digo haciendo medio puchero.
-Vale vamos.-
Subimos a su coche y le pedí a Pedro que me ayude con Ian, no iba a poder llevarlo sola hasta su cama. Después de dejarlo lo acompañe a la puerta y me quede charlando un rato con el en el auto, me despedí y volví dentro del edificio a esperar el ascensor de nuevo.
-Hola Katniss, estas son horas de andar llegando- me dice Chaff el chico de barba cuando se abre el ascensor.
-Yo recién llego, pero vos a donde te vas a estas horas?- le digo con la mejor cara que puedo, no quiero parecer descortés.
-Yo vine a dejar a un amigo en su casa, no terminó muy bien la noche.- dice mirando para arriba. Mientras yo entraba al ascensor
-Bueno no es el único.- le digo mientras se cierran las puertas.- nos vemos.-
-Muy pronto- dice y se cierra el ascensor. Fue extraño.
Llego a mi piso, entro y me tiro en mi cama, me quedo dormida soñando con chicos con cámaras, pelos revueltos, y un lado de este cuento que no quería conocer.
Al otro día, me levante como si una aplanadora me hubiese pasado por arriba, ni hablar de cómo se levantó Ian, primer día de trabajo e iba a pensar con media pila.
Por suerte la mañana paso rápido y sin percances. Ian le tocaba horario corrido y yo volvía a entrar a las 6 de la tarde asique me fui a descansar a casa. Cerca de las 5 me levante, me bañe y me fui a al resto para encontrarme con mis amigos y reemplazar a Ian.
- Kat, tía, te ha llegado esto para ti.- me dice José señalando una bolsa de papel madera en la barra.
-Para mí?- pregunto sorprendida, - quien me mando esto?- miro para ver la tarjeta y la leo "perdón por lo de anoche, te debo una enorme, pero me gustaría repetirlo. Gale"- me sonrojo, nunca antes me habían hecho un regalo por ayudar, miro dentro de la bolsa y había una remerita con el logo del local y pinturas de colores con un papel que decía, "dibújate lo que quieras".
-Y? de quién es?- Pregunta José, ya impaciente y con pedro e Ian a mi alrededor.
-Es de tu hijo, anoche salimos con estos dos y en un momento que fui a la barra y me quede a ayudarlo porque la otra chica no había ido. Y me mando una remera y pinturas para que lo ayude este sábado, pero no tengo q avisarle que no puedo por q trabajo acá este sábado.- le digo a todos tratando de sonar casual. Aunque dentro de mí moría por ir, realmente lo había pasado genial en el bar anoche.
-Vale, no te preocupes niña yo le aviso, yo le voy a enseñar a andar quitándome a mis mejores empleados- dice en broma y se va.
La tarde siguió sin más altercados ni regalos sorpresa, clientes satisfechos, buenas propinas y otra semana más se fue. Realmente fue una semana intensa, con Ian en casa, y el encuentro de Peeta en el bar, y la propuesta de trabajo de Gale.
-Buenos días dormilona- me dice Ian con los mates listos- querés uno? Conseguí unas peperinas y esta re rico.-
-Hola.- le digo todavía media dormida- no gracias, no tengo ganas de mates.- necesitaba despejarme y la mejor forma de hacerlo era con una buena caminata y una ducha luego.- me voy a caminar un poco, me llevo el cel. por si necesitas algo en una hora vuelvo si?- le dije y me fui.
Baje las escaleras como siempre salude a Fermín, el portero y salí sin rumbo. Conecte mi mp3 y escuche música mientras me dirigía a un parque que había visto hacia un tiempo atrás. Comenzó a sonar mi canción favorita y comencé a correr por el parque, no tenía mucho estado, por lo que me canse enseguida y decidí volver a casa. Empecé a subir las escaleras sin ganas, pensando que me iba a duchar, y luego iríamos con Ian a recorrer un poco para que conociera un poco su nuevo hogar.
Llegue hasta mi piso y me paré frente a la puerta, buscando las llaves, que estaban en mi bolsillo de la campera, de la campera de deje en la silla esta mañana cuando me di cuenta que hacia calor para ir de campera.
-Ian- golpee la puerta- IAN!-golpee de nuevo. Y nada. Saco mi celular para llamarlo, y me quede sin crédito, por lo que le escribí por whatsapp pero no tenía señal de wifi.- Ian te voy a matar- pensé.
Me senté en la puerta con mis piernas encogidas a esperar que volviera, tal vez se había ido a comprar algo para comer. Pasaron 15 minutos y nada, asique decidí bajar, tal vez Fermín tendría un duplicado de mi llave para emergencias. Tome el ascensor y cuando las puertas se abrieron estaban ellos otra vez.
-Hola!- me dice el chico de barba- pero que carita.
-Hola, Chaff no?- digo tratando de recordar bien su nombre.
-Tienes cara de agotada, estuviste corriendo en tu departamento.- señalando mis ropas.
-Ay pero que cómico- le digo media malhumorada- no, llegue hace un rato de correr y me deje las llaves dentro y mi compañero de piso se fue y me dejo fuera.- en ese momento el ascensor se cerró y comenzó a subir, vi que íbamos al noveno piso.- visitando a mi nuevo vecino?- pregunto curiosa.
-Si, lo vengo a buscar para ir a los laser tag- me dice con una sonrisa que apenas se ve por barba, pero parece juguetona. El ascensor se abre y él se baja.- nos vemos Katniss.
- Kat - le digo- me dicen Kat, nos vemos.
Al fin sola en el ascensor comienza a bajar al vestíbulo, y cuando las puertas se abren me choca un chico que venía con unas cajas hasta por encima de su cabeza y no se podía ver su cara.
-Por favor podrías presionar el botón del noveno piso?- me dice el chico, tenía una voz muy dulce, con un acento español muy marcado.
-Si- y apreté el botón- listo.
-Gracias!- me dice queriendo ver a través de las cajas, pero las puertas se cierran asique me doy media vuelta y me voy con Fermín, necesitaba ducharme.
Le explico la situación pero debo volver a explicarle porque está muy pendiente del televisor la primera vez que le hablo.
-Entiendes porque necesito la llave ahora?- le digo ya alterada.
-Si, toma, aquí tienes pero necesito que me la traigas de regreso cuando abras la puerta vale?- me dice casi sin mirarme.
-Si Fermín- me doy media vuelta y me encuentro con Ian hablando con Pedro.- vos me estas cargando Ian? Como te vas a ir sin avisarme?- le digo muy enojada.
-Pero porque? Que paso?- me dice medio preocupado.
-Me dejaste afuera, eso paso- digo enojada, cuando me doy cuenta con quien esta- Hola Pedro.. Que haces acá?- me dirijo a él. Desde que Ian había llegado a España estos dos no se despegaban, algo raro estaba pasando y no sé si realmente quería saber que era.
-Nada, Ian me llamo para decirme que estaba aburrido y solo, y como estaba por acá pase a saludarlo y fuimos a recorrer un poco el lugar.- dice mirando a Ian.
-Ah bueno, ustedes me están cargando, yo como un boluda esperando que alguien me abra la puerta para poder entrar y bañarme para que vayamos los dos a recorrer y vos te vas sin mi?- le digo ofendida, realmente ofendida.
- Kat podemos ir de nuevo no hay drama- dice Ian tratando de tranquilizarme.
-Para que voy a querer ir de nuevo si yo todo esto ya lo conozco, la gracia era ir con vos.. Pero deja no importa, quiero irme a bañar podrías darme la llave por favor.- le digo estirando la mano frente de él.
Subí por el ascensor porque ya estaba cansada de subir por las escaleras. Llegue a mi departamento y fui directo a la ducha, llene la bañera, prendí la música de mi mp3 y me permití relajar por un rato. Media hora después estaba secándome el pelo cuando alguien golpea la puerta.
-Ian, la puerta- digo mientras sigo secándome; golpean de nuevo- IAN!- me asomo al comedor y no hay nadie-me estas jodiendo que te fuiste de nuevo- digo solo para mi, justo cuando vuelven a golpear la puerta.
Me acomodo el pelo y me pongo un monito que había sobre la cama para atender.
-Quien es?- pregunto, es raro que golpeen la puerta de mi departamento, nunca tengo visitas y cuando alguien viene simplemente tocan el timbre abajo.
-Tu vecino- dice la voz del otro lado.
