Desclaimer: Durarara no me pertenece, es pertenencia de su respectivo autor Ryohgo Narita.

Advertencias: Shonen-ai. Pareja: Shizuo x Izaya (Shizaya).


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Hermanos

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Izaya Orihara odiaba a alguien más que a nada en todo el mundo.

Lo odiaba.

Lo odiaba, lo odiaba. Lo odiaba.

No.

Lo despreciaba, solo escuchar su nombre le ponía de malas. Ojala no existiera.

Ojala no fuera un humano.

No, él no era un humano, era una clase de monstruo o alguna anomalía de la humanidad, pero no podía considerarlo al mismo nivel de un humano, sin duda alguna él no era un humano.

No era un humano, porque él amaba a los humanos.

Los adoraba, amaba a la humanidad.

Pero él era tan imbécil, le causaba dolor en el trasero y en si en todo el cuerpo. Era idiota, imbécil y estúpido.

Lo odiaba, realmente lo odiaba mucho. Era despreciable.

Lo detestaba más que a nada en la vida.

Shizu-chan era la aberración más horrenda que pudo conocer en toda su vida. Era una creación extraña en forma de humano.

Sin duda alguna.

Izaya miro al otro lado de la calle y sonrió con burla, pero no era imbécil así que esquivo el encuentro que tenía con ese sujeto. Simplemente era mejor evitar los momentos desagradables que meterse con ellos. ¿Estaba huyendo? Llámenlo como quieran, la verdad era la verdad.

-Shizu-chan debería de tirarse de un puente y morir… aunque no creo que eso sea suficiente para que muera… Ahahaha-.

Algo llamo su atención a la lejanía y sonrió de nuevo, era Mikado-kun, distraído y mirando a la nada, a diferencia de Shizu-chan, Mikado le gustaba, era un humano interesante, siempre haciendo cosas nuevas, llamaba su atención como pocos… le gustaba los de su clase.

Mikado era diferente a Shizu-chan. Mikado ocupaba la cabeza antes de los puños, Shizu-chan era irracional como un animal salvaje, y a él le desagradaba eso. Observo a Mikado mirar algo a la lejanía y luego lo vio irse, le hubiera gustado molestarlo un poco, pero ciertamente esta vez no salía con la intención de molestar a alguien, simplemente había querido ir por un poco de sushi, hoy había descuento del cincuenta por ciento.

-¡Iiiii-Zaaaa-Yaaaaa-Kuuuunn!-.

Oh, mierda, maldita suerte que tenía. Sonrió pese a lo molesto que le resultaba el encuentro y volteo para mirar a Shizu-chan. Shizu-chan ya venía listo con un poste de concreto, solido y duro concreto, en sus manos, oh, sí lo golpeaba con eso seguro que le dolería y mucho, lo mejor era huir antes de que el rubio le diera una buena paliza.

-Oh, Shizu-chan-.

-¡Lárgate de mi territorio, Pulga!-.

Como odiaba que le llamara así, detestaba a Shizu-chan con todo su ser. Pese a lo molesto que aún se encontraba sonrió y se quito a tiempo para no ser golpeado por el objeto.

-Shizu-chan, la puntería no te vendría mal… Bueno, nos veremos en otra ocasión-.

Sin más comenzó la huida, Shizuo lo seguía a una corta distancia, pero Izaya no estaba muy preocupado por ello, siempre lograba huir de ese imbécil, de ese irracional animal, bruto y sin sentido del tacto.

Pero esta vez ocurrió algo que lo desconcertó, un cuerpo salió de un callejón y se interpuso entre él y Shizuo, la persona se planteo enfrente del rubio y con una mano en alto hizo parar al mayor.

-Hermano-.

Oh, el hermanito indiferente y desinteresado apareció de la nada. Izaya no detuvo su huida, pero una vez notó que Shizuo ya no lo seguía se escabullo entre callejones y como un fiel espía –más bien cotilla- se escondió, de tal forma que no sería detectado por los dos hermanos, ni por nadie. Shizuo soltó el poste haciendo un sonido seco, pero el hermanito de Shizuo no pareció preocuparse por eso, no parecía preocuparse por nada.

-Kasuka… ha pasado tiempo-.

El pelinegro examino a su hermano mayor con la mirada, fue una lenta inspección y Shizuo comenzó a sentirse nervioso, después de un rato el chico levanto la mirada y fijo sus ojos en los de su hermano mayor.

-Ven a mi casa-.

Le tomó la mano y comenzó a jalarlo, Izaya sonrió ante la facilidad que le resultaba a Kasuka jalar al rubio, seguro que haría eso, en la tierra no había un ser más importante para el rubio que ese niño… sinceramente era interesante ver a una bestia doblegarse por ese tipo de persona… Kasuka era un ser misterioso. Pero ciertamente no le agradaba, era un ser sin sentimientos, igual que la chica dueña de Saika, por eso no le agradaba.

-Ah… estoy bien… esta todo bi…-.

-Te ha lastimado… la pierna-.

Izaya sonrió al ver el corte de su navaja en la parte interna del muslo del rubio, Shizou por su parte se sorprendió un poco, no había notado en qué momento la pulga le había lastimado ahí, ni siquiera había sentido dolor, aún ahora no le dolía.

-Estoy bien, esto no es na…-.

-Ven-.

-Mi casa…-.

-La mía está más cerca, te ayudare con las heridas-.

-Ah… yo…-.

-Ven-.

Lo vio rendirse, lo vio doblegarse ante ese pequeño ente que fácilmente podría ser aplastado entre sus manos.

Acaso…

¿Shizu-chan había demostrado ser humano?

-Ahahahahaha-.

Se sostuvo el estomago mientras seguía riendo, no le importo ser visto como un lunático, no le importaba si Shizu-chan lo escuchaba o quien fuera.

Pero jamás creería que esa bestia era un humano.

Primero muerto.

Pero si ese lazo de hermanos era tan fuerte que era capaz de hacer ver humana a esa bestia. Entonces Izaya deseaba romperlo.

Porque Shizu-chan no se volvería humano, ni por su hermano ni por nadie. De eso se encargaría él.

De romper ese lazo de hermanos.

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Sí, sí, lo sé, esperaban que no volviera a actualizar pero lo hice. Trataré de subir one-shot más seguidos.

Shao~ saho~