Funny Destined Love

Capitulo 3. Aquí se rompió una taza… y cada quién para su casa

Habían pasado ya un par de meses desde que la chica Kaiba se presentó en las vidas de nuestros héroes. Conociendo más cada día, nuevos lugares, nuevos recuerdos…

— ¡Auch! ¡Poste de luz, eso me dolió! — y nuevas peleas de hermanos.

-----------------------------------------

"No puedo creerlo Joey" "En verdad que no puedo creerlo" "No lo creo" "Imposible" Repetían los comentaristas, Tea, Ryo, y los demás, todos excepto Atem, Yugi y Joey, este último algo cabizbajo.

—Pues créanlo, yo estuve ahí y les aseguro que dicen la verdad—inmutable dijo el ojivioleta a los demás— Yugi venció a Joey comiendo hamburguesas.

—No cabe que duda eres un adicto—bromeó Mana. Se encontraban ya en el salón de clases esa mañana de octubre, todos reían esperando el arribo de la profesora cuando la puerta del salón se abrió bruscamente, dejando ver a la chica Kaiba con el cabello cubriéndole el rostro. Una vez dentro del salón tomó su asiento con aura oscura a su alrededor, que tomó por sorpresa a sus amigos (tomando en cuenta que siempre llegaba con una linda sonrisa).

— ¿Horus? —Llamó el Moto menor— ¿Estás bien?

—Estoy bien—dijo con un tono de fatiga (seguramente por haber corrido por las escaleras) y algo de molesto abatimiento.

—No, no lo estás— apuntó la bailarina, con un deje de preocupación más que de reclamo como ella sentía— ¿Qué tienes?

—Nada —volvió a decir en el mismo tono.

—Horus— el faraón se situó frente a ella y se agacho un poco para estar a su altura—… por favor, somos tus amigos, dinos que te pasó— Suspiró rendida, en el fondo sabía que no la dejarían ocultarles nada.

— Déjame arreglarte un poco — dijo Tea al tiempo que sacaba un peine y un espejillo de su mochila La castaña sólo levantó el rostro y antes de que se diera cuenta la mayor retiró la larga cabellera castaña de su rostro donde todos notaron una vendita en el medio de éste.

— ¿Y eso? — cuestionó la prima del faraón, cuando una mano se adelantó y la retiró revelando la marca dejada por un golpe.

— ¿Qué te pasó en la frente? — preguntó secamente el más insensible de los albinos (con la vendita en la mano) ante el silencio sorpresivo de los demás.

—Yo… me peleé con mi hermano esta mañana

——Flash back

En el enorme comedor de la mansión Kaiba, no había ni un alma, parecía que la vida no existía en el recinto. Pero más al fondo, con atravesar la puerta que llevaba a la cocina-ante comedor. Donde dos pelilargos (un moreno y una castaña) uno esperando en la mesa mientras la otra se hacía cargo del desayuno. (Por cierto, con un delantal puesto sobre el uniforme).

Ne, ouhaiou onii-sama — Le saludó la mayor con una espátula en la mano

¿Vas a desayunar con nosotros hoy? — recibió de parte del más pequeño

Si, pensé que no he pasado suficiente tiempo con ustedes esta semana— Cosa que era verdad, Por los escándalos, dijes y diretes de la prensa su agenda terminó ahogada en conferencias de prensa, entrevistas, noticieros, programas de radio y hasta en los programas de chismes de Sakura TV. Además desde que los periodistas comenzaron a ejercer su oficio, basando sus mentiras en el, ahora torturado, Seto Kaiba; les dio a todos los sirvientes de la mansión un año sabático para evitarse el surgimiento de algún escándalo nuevo por la deformación y malinterpretación de la información Si, el empresario se puso algo paranoico con eso de que le sacan la sopa hasta al perico)

¿Y… qué habrá de desayuno monstruo? — Dijo mientras se le acercaba a la que estaba cocinando. Miró en el sartén y vio la especialidad del día mientras un omelette de jamón con queso era transferido del sartén a un plato. — Espero que eso se vea tan comestible como se ve, monstruo. — La castaña ya se había dirigido a poner el plato en la mesa del ante comedor, aún no miraba al más alto cuando dijo:

Por supuesto, sabes que cocino mucho mejor que tu, onii-sama— Vena competitiva de los hermanos Kaiba ¡Activada!

¡Ha!, eso dices tu monstruo, ahora dame esa espátula—Y casi arrebatándosela, el moreno tomó un par de huevos de la canastilla en la repisa de la cocina —Ahora yo seré quien cocine el desayuno monstruo, solo dime lo que quieres y créeme que lo puedo hacer mejor que tu. —La expresión de la castaña denotaba algo de malicia y casi sádica diversión.

En ese caso quiero un omelette—"Fácil, monstruito" pensaba el castaño

¿Puedo saber de qué? —Preguntaba medio altanero el castaño, junto con su expresión de "El que tiene el dinero hace las reglas, o sea yo" hasta que la castaña dio su veredicto

De atún — "Que asco" pensaba hasta que se dio cuenta que traía el delantal de la castaña alrededor del cuello y ella se lo ataba por la espalda

No podemos dejar que te manchas la ropa, ¿o sí hermanito? — sonrió cálidamente a su hermano mayor la otra.

Unos pocos (escasos) 5 minutos un después, un omelette de atún apareció en el, antes vacío plato que se encontraba en la mesa. Y con un ultimo "Bone apetito, monstruo" la castaña comió un bocado de la comida preparada por su hermano.

M… impresionante —Oía orgulloso el castaño— Parece que no solo sirves para alumbrar calles, Poste de luz — Olviden el orgullo ¡Ese monstruo se va al cementerio!

Me las pagarás engendro del demonio—Amenazó con una espátula frente al rostro de la castaña

¿Ah, si? ¿Tú y cuantos postes más? — Se acercó más a la espátula como un acto de desafío.

¿Tienes miedo de tu hermano? —dijo alejando la espátula

No, mi hermano me tiene miedo a mí

¡Suficiente! —adoptó una posición de esgrima. Seguido de la castaña que tomó un cucharón de los que colgaban en la pared. — ¡En guardia!

Y comenzaron así un duelo de diferente a los tradicionales que tanto gustaban a los hermanos Kaiba. Mokuba terminaba su desayuno al tiempo que miraba atento con la cámara del celular encendida (Agradecía al cielo haber comprado en celular con esa cámara tan buena, ahora inmortalizaría es momento por largo tiempo). Veía los choques de la espátula y el cucharón, arriba, abajo, de frente, desde arriba, giros, saltos, hasta que los mayores llegaron a un punto en el que ambos se atoraron. Comenzaron a forcejear en un intento por liberarse y no bajar la guardia (Aparentemente todos los Kaiba tienen la misma idea "Una buena ofensa, es una buena defensa") Cuando repentinamente, un jalón de parte de ambos volvió a las "armas" contra sus amos…

¡Ay! ¡Poste de luz, eso me dolió!

¿Acaso piensas que a mí no, monstruo? — Ambos comenzaron una sata de insultos desde sus respectivos lugares en el suelo de la cocina. Minutos más tarde, se terminaron el desayuno cada quien con un moretón. El de Kaiba era la delatadora marca de una espátula de cocina sobre las cejas y el tabique de la nariz. Y la otra con un simple golpe circular en medio de la frente.

——Fin del flash back—

— ¿Y cómo terminó todo? — Preguntó interesado el rubio

—Firmamos un acuerdo de paz, y el César dictaminó las condiciones— Ahora se encontraban al final del periodo libre, así que afinaba los detalles sobre su pelea con Seto.

— ¿El César? — preguntó a la nada Ryu

—Se refiere a Mokuba, torpe— Bakura intervino luego de un largo momento de silencio sepulcral de su parte (Cosa que impresionó a todos) — …por que obviamente el video que tiene en sus manos le ha brindado mucho poder sobre sus hermanos mayores… hehehe— rió en forma macabra— ese niño me agrada…

—Pero eso no fue todo — apuntó la chica del moretón con un suspiro

— ¿Ah, no? — preguntó el rubio

—No, de hecho cuando me estaba poniendo la banda en la frente, no se que pasó que comenzamos a discutir y nos enredamos como momias con las vendas. Por eso he llegado tan tarde.

—Lo bueno es que llegaste —el faraón le acarició la cabeza mientras decía estas palabras, acto que la tomó por sorpresa

— ¿Que tal si hacemos algo en la tarde para compensarte el golpe en la frente? —sugirió la bailarina del grupo.

— ¡Si! ¡Yo secundo esa moción! — Gritó efusivo el rubio— ¡Yo digo que hay que ir al parque acuático!

— ¡Esperen, esperen! — llamó la atención de los comentaristas y el rubio efusivo que estaban celebrando—… primero debo pedirle permiso a mi hermano o se pondrá histérico, no quiero que se enferme de hígado.

—Creí que tu lema era: "es mejor pedir perdón que permiso" — argumentó el rubio— además seamos honestos, tu hermano no es exactamente una voz que clama en el desierto

—Es verdad— asintió la castaña—… sin embargo, es mi hermano. No me importa que me regañe por todo, que me de ordenes, que me reclame por nada o que, como hoy, me de de golpes en la cabeza. Aunque me saque de quicio, sea un amargado gruñón de mal carácter, lo respeto. Si, es que el es mi onii-sama, y lo quiero tal como es.

— ¿No crees que eres demasiado buena persona?— Joey

--------------------------------------------

Al día siguiente seguían hablando de lo mismo hasta que llegó el tiempo de dirigirse a su clase de educación física.

—Judo... ¿Por qué tenía que ser judo? — Se quejaba el rubio de camino a los vestidores. —Ustedes las chicas no saben lo suertudas que son solo tienen que jugar Volibol mientras que nosotros sudamos la gota gorda…

—Eso no es verdad, las artes marciales son grandiosas— Le contestó la Kaiba efusivamente— Equilibras el cuerpo y la mente…— afirmo poniendo pose de monje budista.

—De todos modos insisto en que eso no es lo mío…—finalizó con un suspiro

— ¿No crees que exageras Joey? — oyó la voz del gobernante

—Eso lo dices por que tu nunca te has presentado a Judo —Guardó silencio por un momento y luego un par de engranajes se movieron en su cabeza—… ¡Oye! ¿Por qué tu nunca has asistido a judo?

—Cierto, yo nunca he visto a Atem entrar a la clase de Judo—Secundó el albino pequeño

—Eso es por que estoy en el equipo de kendo, deberías saber que si estás en algún equipo no es necesario tomar esa clase.

—Debiste decírmelo hace un año…—reclamo entre las cascadas que levaba por ojos.

—Eso significa que Horu-chan también esta en un equipo— la voz de Tea llamó la atención de los demás— Nunca has estado con nosotras en Volibol.

—Así es Tea— afirmó la castaña—… yo estoy en aikido, soy Gokyu [N/A: 5° kyu, cinta naranja]

Apenas dijo esas palabras una grupo de chicas les saludaron y dirigiéndose a la pelilarga dijeron:

—Hola Horus-kun— y entre risas y sonrojos continuaron su camino por el pasillo.

—Creo que aparte de nosotros, nadie más se ha dado cuenta aún de que eres una chica—Las palabras de Mana eran la pura verdad, todos en la preparatoria Dominó (a excepción de ellos) pensaban que Horus era un chico, inclusive los profesores, todos se referían a ella como "Horus-kun". Ni siquiera sospechaban de la realidad de su género cuando Tea le llamaba "Horu-chan" (Ocurre algo muy gracioso, curioso y extraño cuando una chica tiene una amiga con la apariencia de un chico y le llama con diminutivos…)

—Excepto tal vez mis compañeros de aikido— dijo con una mano en la barbilla —…pero no es exactamente un secreto de todos modos.

—Oigan si ustedes no toman esta clase con nosotros, ¿Por qué se supone que nos están acompañando? —preguntó el albino insensible.

—Es verdad ¿Por qué vienen con nosotros? —hizo Joey de eco.

— ¿Es que acaso no lo saben? —Intervino Ducke— Se añadió al programa de educación física la clase de Natación por al menos un mes a partir de este año de manera obligatoria para todos los niveles.

— ¿Y por qué? — cuestionó el rubio con algo de fastidio en su voz.

—El objetivo es enseñar a nadar a los que no saben y aumentar la fuerza y resistencia de los que si. —aclaró el pequeño Yugi.

—Eso me incluye, por que no se nadar—dijo la castaña Kaiba.

Se dirigieron a los vestidores a cambiarse y los primeros que estuvieron listos fueron los chicos, con su traje de baño del color del uniforme, que se pusieron a ver a los de la clase anterior terminar su sesión mientras esperaban su turno.

—Me alegra ya no ser de primer grado, no me gustaría sufrir la humillación de no tener compañero y nadar con la profesora. — Rió orgulloso el chico inu.

— ¡Ya volvimos! —Oyeron a Mana decir cuando las chicas les alcanzaron, dos con trajes de baño rojo intensoy otra con una enorme toalla blanca encima, cubriéndole la cabeza hasta los tobillos.

—Disculpen la tardanza, pero la señorita Kaiba es muy penosa…—Decía entre risas

——Flash Back——

¡No! Me rehúso, me niego, te equivocaste de chica, ya tengo suficiente con tener que usar esto.

Vamos Horu-chan, no tengas miedo, es el vestidor y no hay ni un alma además de nosotras—trataba de tranquilizar la castaña mayor a la otra.

¡Es algo vergonzoso! De por sí seré la única chica con traje de baño azul y voy a llamar mucho a atención. — Reclamó la castaña con a cara rojiza. — …demasiada humillación en un solo día.

Escucha a Tea, Horu-chan, no te preocupes — dijo la rubia—además con el top no te va a quedar.

No Mana, eso si que no, me podré el traje de baño, pero ¡Me rehúso a quitarme la ropa interior!

Te quejas como una bebé, necesitas tener as confianza, niña. —le regañó la otra castaña de cabello corto.

Está bien, quizá solo el top… pero— cruzó sus manos por encima de sus piernas y lego continuó—… ¡lo de abajo se queda!

De acuerdo, supongo que no se notará por el color…— apoyó no tan convencida la otra chica.

Y una cosa más —Llamó con un penoso rubor—… dense la vuelta

¿Qué? — la petición de la chica Kaiba no tenía sentido

¡No quiero que me vean! ¡¿Esta bien?! — Las otras dos chicas en ropa interior miraron a la de cabello largo, que aún estaba vestida, tomar una inmensa toalla blanca y cambiarse debajo de esta.

——Fin del flash back——

—No le veo lo gracioso Tea—decía aún cubierta por la toalla la susodicha.

—Deberías quitarte la toalla —sugirió la rubia. —…si no Kuruno-sensei te va a regañar.

—No lo haré hasta que sea realmente necesario— insistió la otra. —Así que lo único que podrán ver aparte de mi cara serán mis pies

Un sonido del silbato de la profesora fue suficiente para que todos corrieran a la piscina con la sensei Kuruno que comenzaba a dar las indicaciones.

—Muy bien todos, como podrán ver hemos dividido la piscina en dos secciones a lo largo de esta. Los que saben nadar vayan a lado derecho con mi asistente Gamaki, los demás procedan a buscar un compañero y vengan conmigo en el carril izquierdo.

Como en todas las escuelas, al hablar el profesor parecía que lo hacía en otro idioma, por que todo mundo se ponía a platicar y hacer las cosas con paso de tortuga, y no faltaba el despistado que no oyó ni "pio". En medio de este caos en miniatura se podía ver a muchas de las admiradoras de "Horus-kun" llegar a saludarle y también varios chicos mirándole celosa y retadoramente.

La chica de azul se apartó con el pequeño grupito de la clase primeriza en el asunto de nadar, mientras que los demás seguían al otro lado. Todo iba muy bien, hasta que la sensei miró hacia donde estaba la Kaiba.

— ¡Horus Kaiba! — De inmediato todas las miradas se posaron en el remoto lugar donde se hallaba parada. Las preocupadas chicas pensaban: "Horus-kun es inocente de lo que sea que se le acuse" y los muchachos pensaban: "El niño bonito está en problemas"

—Quítese esa toalla, el primer paso para aprender a nadar es la confianza— la imponente voz de la atlética mujer era indiscutible

—Hai, sensei— Obedeció

Al instante todos quedaron sorprendidos cuando la vieron, un leve murmullo "¿Horus-kun es una chica?" "El niño cara de geisha es una mujer" se desprendía de la multitud de alumnos que callaron con una orden de la misma mujer de antes.

— ¡Silencio jóvenes! Por si no lo sabían, si, la señorita Horus es una chica y ustedes son tan despistados que nunca se dieron cuenta. Ese es el problema con la juventud de hoy, señores ¡Nunca se fijan en nada! Ahora ¿Ya todos tienen un compañero?

—Falto yo, sensei…—habló la única persona que sobresalía de entre la multitud.

En el otro lado de la piscina…

— ¿Habías dicho algo sobre no tener compañero Joey? —Regañó Tea al rubio, mientras que la sensei volvió a sonar su silbato para llamar la atención de los avanzados…

—Escuchen, necesitamos a un voluntario. — Al instante varios chicos y chicas se lanzaron y perdieron el entusiasmo al ver a la sensei regresar con los principiantes y el voluntario de ojos violetas.

Horus se encontraba sentada en el pis mirando a los otros en la piscina (que por cierto volteaban a verla de vez en vez, posiblemente preguntándose el por que no se habían percatado de la verdadera identidad de su género)

— ¿Necesitas un compañero? — Alzó la mirada y se encontró con el amigable mirar del faraón— Si quieres yo seré tu compañero.

—Arigato— De inmediato se dirigieron a la piscina para seguir las indicaciones de Kuruno-sensei

—Recuerden que antes de caminar se aprende a gatear, de la misma forma, deben aprender a flotar primero antes de nadar, así que tómense de los hombros de su compañero y permanezcan así— Acataron la orden con algo de pena y no dijeron nada hasta que el silencio entre los dos era absolutamente abrumador, demasiado aburrido.

— ¿Quieres hablar de algo? — el faraón rompió el silencio

— Em… de acuerdo, ¿Pero de que?

— ¿Qué te parece…?—Comenzó a decir el faraón

— ¿Las divagaciones del otro día en historia? — y finalizó la hermana del Gruñón Kaiba

— Jajaja, es verdad, nos pusimos muy filosóficos con Naoko-sensei — decía mirando hacia el cielo.

— ¿Quien diría que lo que comenzó como una simple clase de historia terminaría en una plática de etica? — dijo la chica con una que otra risilla.

—Si, creo que Hobbes exageró con eso de "El hombre es el lobo del hombre", yo tengo fe en las palabras de John Locke —Y con los ojos cerrados citó—… el estado de la naturaleza es un estado de "paz, benevolencia y ayuda mutua"

—Pues francamente yo soy testigo de la veracidad en las creencias de Platón, tiene mucha razón: "El hombre no actúa por maldad si no por ignorancia" Ese término se aplica totalmente a mi hermano.

— ¿De qué se supone que están hablando? — Joey tenía mucha curiosidad en ver platicar a ese par.

—No lo se Joey, pero ya sabes como actúan el uno con el otro cuando están solos. — le devolvió el albino menor

—Enserio que derraman miel— Se quedaron viendo al albino mayor—… ¿Qué? Es más que obvio que se gustan

La plática resultó algo corta, en el momento en que se quedaron sin comentarios, volearon uno a algún punto distante del vacío con sus propios pensamientos, pero por obra y gracia del destino cada uno tornó su mirada al frente coincido la una con la de el otro. En el instante en el que Atem miró en esos orbes oscuros notó que bajo la luz brillante le era revelado el verdadero color de sus ojos.

— ¡Ah! —Se quejó la castaña de repente— creo que debería salir de la piscina por un momento…

— ¿Qué sucede? —Preguntó el faraón sorprendido a ser sacado de su contemplación

—N-nada, es solo un calambre. —se excusó con una risilla nerviosa.

—Entonces déjame ayudarte— el ojivioleta la ayudó a llegar a la barandilla para salir, y casi al instante en que piso un pie en el pequeño escalón se aferró al tubo de la barandilla.

— ¿Estás bien? —Preguntó preocupado

—Si, si, estoy bien. Es solo que esto me da algo de vértigo. — Se incorporó un poco y salió de la piscina, sin notar como una pequeña rebaba de metal que sobresalía de la barandilla se atoraba en su traje de baño y con cada paso que ella avanzaba, se rasgaba la parte izquierda quedando un agujero del tamaño de una mano.

Atem no pudo evitar mirar este evento, pasó sin que pudiese haberlo previsto y se sonrojó ampliamente cuando notó la ropa interior de la chica (Que aludía su gusto por los dragones) Se apresuró, entonces, a interrumpir su estado de shock y salir de la piscina, tomó la enorme toalla blanca que antes traía la chica Kaiba y la envol vió en esta.

—Estuvimos mucho tempo en el agua y no sería bueno que te enfermaras, hehe…

—Gracias Atem— El faraón reía un poco nervioso, nunca se había visto en una situación así. Afortunadamente, nadie se dio cuenta y (en teoría) no habría problemas.

—De acuerdo, muchachos eso es todo por hoy, ya pueden irse— oyeron a sensei Kuruno y se apresuraron a cambiarse. Las chicas se acercaban con Horus y preguntarle por que usaba el uniforme de hombres, los chicos solo volteaban a mirarle de vez en cuando, pues no podían creer que una chica les hubiera ganado la audiencia.

CONTINUARÁ…

---------------------------------------------