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۞Utopía ۞
Devolviéndote la jugada
By:
Saku Chan
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Tan sólo habían pasado unos minutos, desde que habían llegado. El chico pelinegro le había dicho aquello sobre las supuestas normas. El aire frío bufaba, el sol se había escondido, la gente iba desapareciendo de la calle entrando a sus hogares ya que una fuerte tormenta se avecinaba con gran intensidad o al menos eso parecía al ver las nubes negras que se avecinaban.
- ¿Normas? – preguntó incrédula la joven, mientras que él la miraba sin ninguna expresión mostrando así su frialdad habitual en ella.
- Sí normas – afirmó - ¿Eres sorda? – preguntó con sorna.
- No lo soy – negó con un tono de cansancio – Y tengo una cosa que decirte, yo no acepto ordenes de nadie – le informó - ¿Te crees que las voy a seguir? – preguntó con sarcasmo – Eres demasiado inocente – bromeó de mala gana.
El chico la miró, la repaso con la mirada aunque más bien parecía que se la estuviera comiendo con la mirada, pero en verdad, simplemente analizaba la situación, algo que le parecía una chorrada tan grande como una catedral pero por sus gastos indebidos se tenía que hacer cargo.
- Mira niña mimada, esto no es tú casa sino es la mía ¿lo captas? – la miró duramente – Eso quiere decir que me tendrás que obedecer en todo lo que yo diga, eso también implica acatar las normas sin rechistar – ordenó - ¿Lo entiendes o te lo dibujo?
Sakura no hablo, simplemente le miro con una mirada de enojo y rabia a lo que él sonrió de medio lado haciéndose el importante, algo que a Sakura le molesto de sobremanera al ver su comportamiento aunque ya la habían avisado del carácter del Uchiha así que no tendría muchos problemas con él o mejor dicho iba hacerle imposible la existencia aunque le costara caro el reto.
- Tiene razón Sasuke-san, debo comportarme amablemente y cumplir sus ordenes – dijo con una gran seriedad dejando a Sasuke con la boca abierta – Me he comportado muy mal, disculpe mi comportamiento - se disculpó.
Sasuke no se esperaba ese cambio de actitud tan repentino, después de lo ocurrido pensaba que debería recorrer a la violencia verbal. Esa niña era impredecible, aunque tuviera esa cara de ángel sabía o al menos su subconsciente era conciente que ella en verdad podía llegar a ser el mismísimo Satanás si se lo proponía o un ángel vendito pero pensó que eso eran paranoias suyas pensar de esa manera de esa manera de una persona así que decidió hablar para que no pensará que le había dejado sin palabras si como leen sin palabras.
- Veo que has cambiado de opinión, anda vamos a entrar antes empiece la tormenta y nos mojemos – dijo mientras caminaba hacía su apartamento que ahora era un apartamento compartido.
- Sí – aceptó cogiendo sus maletas y encaminándose a su nuevo hogar, un verdadero hogar.
El Uchiha metió la llave en la clavija en la puerta de la entrada al edificio y abrió delicadamente como si tuviera miedo de algo en concreto. Sasuke bufó al ver que no pasaba nada, aunque en su interior se felicitaba por ese hecho tan conmovedor siempre le ocurría que la desgraciada puerta...
- ¡La puerta! – gritó la pelirosa viendo como aquella puerta se venía a bajo con el Uchiha debajo de esta quedando aplastado por ella.
- Maldición – maldijo el joven Uchiha mientras aguantaba la puerta para no ser aplastado con ella - Podías ayudar ¿no crees? – preguntó en un tono burlón.
- Voy – dijo con desgana la chica ayudando al chico, aunque su interior deseaba dejarlo así un tiempo por haberle hablado antes tan groseramente .
Entre los dos pudieron poner la puerta en su sitio cuando acabaron de hacerlo se adentraron a la casa. Sakura recogió las maletas que había tirado por ayudar-lo para subir hasta el apartamento de Uchiha-san como le llamaba Sakura.
-*-..-* de vista de Sakura.-*-..-*-
Entré con pesadas maletas a la gran casa, según me habían contado el Uchiha tenía un apartamento pero lo que no me imaginaba que era el séptimo piso de aquel maloliente lugar. Todo estaba que se caía, no pensaba que ser espía diera para tan poco la verdad, era la ruina.
- ¡Haruno muévete! – ordenó mientras el subía tranquilamente – Es el sexto piso te espero arriba – me dijo el condenado.
- ¡Voy! – respondí gritándole con furia.
El muy capullo no había cogido ninguna de mis maletas, mi primera impresión cuando lo vi la verdad no fue nada buena, estaba respondiéndole a la jefa y eso es de muy mala educación, pero ahora me caía peor, era como un ogro con la excepción de la belleza de la cual era portador, en algunos momentos creí que tenía doble personalidad pero luego me di cuenta que eran solamente apariencias que utilizaba cuando las necesitaba, pero desde ahora eso iba a cambiar le demostraría que con Haruno Sakura no se juega.
Cogí las tres maletas como pude, para poderme vengar de el Uchiha lo más rápido posible antes que me olvidara de que iba hacer. Subía con un paso rápido para mí pero por lo que noté eso era para mí porque para los demás parecía una tortuga o algo por estilo porque ellos me miraban extraño o eso me parecía.
- ¿Qué puedo hacer? – le pregunté a mi yo interior.
- Bésalo, quítale la ropa y viólalo – respondió mi inner sonriendo bobamente pensando en esa acción.
- Sí hombre, eso lo disfrutaría – rodé los ojos – Quiero hacerle algo para fastidiarle algo que a mí me guste pero el odie.
- Tengo la idea ideal – propuso – Canta.
- ¿Que quieres decir con eso? – dije enojada – Yo canto como los angelitos del cielo, todos cuando me oyen cantar se rinden a mis pies.
- Por qué se desmayan – susurró bajito para que no la oyera – Lo más seguro es que él no sepa mucho de música y no te sabe apreciar – comentó mintiéndome siempre la pillaba en esos momentos, pero a lo mejor esta vez tenía razón.
- Debe ser eso, todo el mundo me quiere y siempre me dicen que tengo una voz dulce y muy bonita – recordé a mi antiguo profesor de música – Pero aún no se porqué no volvió después de la primera clase de música– dije recordando tiempos pasados.
- Por eso nuestra madre prohibió la música en casa y también por tú culpa el profesor que nos daba música dejo de venir bueno en verdad ahora esta ingresado en un psiquiátrico– razonó mi inner en pose de detective.
- ¡Como te pille te mato! – le grité rabiosa por su asquerosa actitud – No te podrás esconder toda la vida de mí estás dentro mío – le recordé maliciosamente – Sólo me queda esperarte a que te tengas el valor suficiente para salir.
Enfadada, enrabiada y tensa subí las maletas hasta 'el gran apartamento de Don Sasuke Uchiha' cuando vi la mierda de apartamento que tenía estuve apunto de volver a mi casa. Su casa era como mi habitación, bueno mi familia es rica y la suya no así que...
- Es un pringado – terminó mi inner – Un pringado muy sexy – recitó mi inner en un tono ¿morboso?
- Tú vuelves cuando te interesa ¿no? – pregunté con rabia – Ahora si estas muerta – anuncie con un aura maligna envolviéndome mientras la perseguía y le gritaba cosas sin razonamiento.
-*-..-* de Punto de vista de Sakura.-*-..-*-
-*-..-* de vista de Sasuke.-*-..-*-
Esa niña estaba tardando mucho así que decidí ir a ver que le había pasado con un poco de suerte se habría caído por las escaleras y tendría que estar un largo periodo en el hospital y yo podría escaparme de hacerle las prácticas de espía y así no podrían despedirme a parte dejaría en mal lugar a Natsumi.
Pero para mi desgracia o para mi suerte allí estaba la niñata mimada, respiraba agitadamente seguramente por el esfuerzo realizado al subir las escaleras pero cuando la mire a la cara me asusté aunque me cuesta admitirlo estaba puniendo unas caras muy extrañas hasta parecía que estuviera teniendo una conversación con alguien o mejor dicho discusión porque las caras que estaba puniendo no eran de buen amigo ni de buenas intenciones.
- Escucha mocosa dormirás en el sofá y ya puedes dar las gracias porque si por mi fuera dormirías en el suelo – comenté con frialdad sacándola de sus pensamientos – Tienes allí un pequeño armario donde puedes meter tus cosas allí – señalé.
- ¡Ah! – se sobresaltó - gracias – agradeció con tranquilidad - ¿Puedo ya comenzar a desmontar las maletas y guardar la ropa? – me preguntó inocentemente.
- Claro pero no te tardes que debo informarte de algunas cosas – respondí secamente
- ¡Manos la obra! – exclamó con entusiasmo cosa que no pude evitar que me saliera una pequeña sonrisa algo traviesa y arrogante.
- Iré haciendo las normas que deberás cumplir mientras duré tú estancia aquí – informé
- De acuerdo – concluyo.
La chica se puso a desmontar la maleta cuidadosamente, lleva una horterada de roa todo eran muy coloridas tanto que precian de niña pequeña, encima de mimada, caprichosa, e infantil tenía un pésimo gusto en el tema de la moda.
- Lo llevo dentro, tengo talento, soy una experta en manjar la situación no tengo miedo yo soy de fuego – comenzó a cantar
Cuando su voz llegó a mis oídos, sólo pensé en una cosa salvar los vidrios, su voz era un ruido chirriante que hacía que mis tímpanos fueran a explotar en cualquier momento. Corrí hacia la chica cantante para pararla antes que los vecinos distinguieran que era de mi piso que la voz salía.
- ¡Cállate! – grité desesperado
La pelirosa estúpida me miró con asombró seguramente no se oía cantar por eso seguía cantando tendría que regalarle una grabadora para que se diera cuenta del barullo que estaba provocando con la canción.
El timbre sonó, me encontraba en el suelo al borde la inconciencia cuando vi a Sakura abrir la puerta, vi que hablaba con los vecinos los que parecían algo enfadados lo más seguro es que los estuviera tranquilizando.
-*-..-* de Punto de vista de Sasuke.-*-..-*-
Sakura cerró la puerta mostrando una dulce sonrisa, fue hacia donde se encontraba y lo recogió con suavidad para dejarlo encima del sofá para que se recompusiera totalmente. Sakura decidió hacer la comida había aprendido hacer algunos platos aunque no le salían muy bien casi siempre se le pasaban o se le quemaban. Pero la intención es lo que cuenta ¿no?
Pues bueno se decidió en cocinar así que se metió en la cocina dispuesta a cocinar algo comestible o esa era la intención principal. Miró en la nevera con precaución, no había mucho que escoger pero aún así decidió hacer un poco de arroz blanco eso era una de las especialidades que tenía el único problema que tenía rea la sal ¿Dónde estaba la sal?
No aparecía por ningún sitio, registro los cajones y armarios de la cocina pero nada, así que decidió ir a pedírselo a la vecina de al lado. Recogió todo un poco para que luego no le pareciera tan desordenado y no le costará mucho ponerse manos a la obra.
Se dirigió a la puerta, pero antes miró al pelinegro ¿Tan mal cantaba? Bueno eso lo hablarían cuando despertará del sueño que tenía. Cerró la puerta con cuidado aunque la dejo levemente abierta ya que no tenía las llaves. Se fue hacía la puerta derecha a la suya y pico en ella.
- ¡Ya voy! – Respondieron desde dentro.
Un joven rubio abrió la puerta con medio torso desnudo lo demás lo tapaba un pantalón grisáceo a Sakura le pareció que iba a ser el pijama. Le pareció muy simpático y muy comunicativo a primera vista y nunca fallaba cuando juzgaba ejemplo: Sasuke Uchiha.
- Hola mi nombre es Sakura, Haruno Sakura – me presenté – Estoy viviendo con el amargado de al lado digo Uchiha Sasuke – reparó en el último momento.
- Ha ha ha – rió el rubio – Así que vives con el teme – Tranquila le puedes llamar amargado yo no se lo diré te lo prometo, recoge mi pésame –dijo con un tono triste – Te compadezco, eres tan joven – comenzó hacer puchero.
- Lo se, yo pienso lo mismo – comentó – pero es el destino quien decide – respondió – Seguramente en mi vida pasada hice algo que no debí – se compadeció la pelirosa.
Los dos jóvenes comenzaron hacer escenas de tristeza parecía que estuvieran rodando alguna película o novela o algo por es estilo. La gente que pasaba se le quedaban mirando con caras raras al ver el ridículo que estaban haciendo.
Sasuke despertó del trance, aún la cabeza le rodaba pero era aguantable. Se levantó y al oír tantas voces pensó en salir para haber que pasaba, pero lo que vio le dejo de piedra al principió luego la furia y la ira ardió en su interior.
- Sakura, eres muy joven para convertirte en la comida de un ogro – balbuceó entre el llanto - ¡Sakura! – lloró.
- Mi madre no me quiere, he conseguido entrar a la comunidad multinacional pero me a tocado como entrenador, un entrenador arrogante, frío, insensible, amargado, sexy, guapo, macizo, prepotente y creído – se lamentaba una vez más Sakura.
Otra vez se abrazaron para llorar como tantas veces habían hecho cinco minutos atrás pero ahora habían sentido un escalofrío un mal presagió atormentaba sus mentes, algo ardía al lado. Cuando sus rostros se giraron recibieron cada uno un puñetazo en su cabeza haciendo que un chichón saliera de su cabeza.
- Como habléis más de mí os decapito o os vuelo a tiros – escupió – Si queréis adorarme podéis hacerlo con libertad, hasta tengo club de fans – agregó- Podría apuntaros – agregó.
- ¡Creído! – le criticaron para luego recibir otro golpe made in Uchiha - ¡Ay! – gritaron por el golpe.
- ¿Bueno Sakura-chan que querías? – preguntó con una amplia sonrisa.
- Venía por si tenías sal – informó sobándose el golpe que le habían dado anteriormente.
- Ven claro pasa Sakura-chan – invitó el Uzumaki – Tú no teme – le negó la entrada cerrándole la puerta en las narices.
- Maldito dobe – maldijo al rubio unas cuantas veces hasta que se cansó y cambió el insulto por otros más grabes.
Sakura por su parte observaba la casa de Naruto era parecida a la de Sasuke, pero más desordenada, bueno, mucho más desordenada, para ser sinceros parecía un estercolero en toda regla y eso tenía que arreglarlo, para algo era una maníaca de la limpieza.
La cocina es por aquí – dijo el rubio aún aguantando la puerta por si Sasuke la tiraba abajo.
Pero cuando se giro, se dio cuenta Sakura había comenzado a ordenar sus cosas y para no ser maleducado comenzó a ayudarla mientras se tiraban las cosas, se molestaban y se reían formando un fuerte escándalo el cual molestó mucho a Sasuke, el mismo que se estaba desesperando al oír tanto ruido y por el tiempo que llevaba allí dentro con el Uzumaki.
- Si va a buscar otra cosa, no se que sucedería – pensó Sasuke al borde del colapso nervioso – ¡Salid ya! – gritó enfadado picando la puerta .
- Vamos ya, espera un momento– respondieron desde dentro entre risas todavía.
Sakura salió sonriente con un poco de sal entre sus pálidas manos.
- Adiós Naruto y ya sabes si necesitas ayuda aquí me tienes para ti – declaró descaradamente picándole el ojito.
- Vámonos ya – farfulló el menor de los Uchiha.
- ¿Que te sucede? – preguntó pero no recibió respuesta por parte del único hombre de la casa - ¿Por qué tan enfadado conmigo? - recriminé – Si es por si canté lo siento, se que no tienes buen oído para la buena música, si es por que fui a casa de Naruto es porqué necesitaba sal para cocinarte el arroz que iba a prepararte si es porqué estuve tardando era porqué estaba ayudando a Naruto a ordenar su apartamento – terminó para salir corriendo tirando la sal.
- ¡Espera! – gritó Sasuke esperando, la parada de la pelirosa cosa que no ocurrió.
Sakura corría sin dirección alguna, se había cansado de los insultos y acciones de Sasuke, se pensaba que era una niña de mamá pero no era así por dentro sufría más que nadie el problema era que nadie se había fijado en eso, porque a nadie le había importando sus sentimientos. La pelirosa llego a un pequeño parque donde había un tobogán y unos columpios en los que se montó mientras se zarandeaba metida totalmente en sus pensamientos.
Sasuke no había salido a buscarla ella volvería, él no era su niñero. Ella ya es mayorcita para cuidarse, se intentaba auto-convencer el Uchiha con pensamientos como estos o más creíbles por su parte. Pero no podía negar el temor que sentía si le llegara a suceder algo no se lo podría perdonar. Ya tenía una muerte en la conciencia no quería llegar a tener otra porque sino no sabría si sería capaz de llegar a soportarlo, a lo mejor la muerte en esos momentos sería la mejor solución, lo que no pudo hacer en el pasado podía pasar en el presente...
¿Dos personas totalmente opuestas podían llegar a convivir juntas? No tenían la respuesta pero es que no les quedaba otro remedio tendrían que soportarse fuera como fuera. El tiempo y el destino decidirían que iba a pasar en su convivencia.
Al cabo de unas dos horas o así Sakura tomó fuerzas para volver, la vida de espía era difícil y no por un imbecil, prepotente de entrenador que le había tocado se iba a dejar vencer y si eso era lo que quería, lo llevaba claro iba de hacer que fuera para que el Uchiha fuera quien tuviera que salir corriendo, iba a devolverle absolutamente todo con intereses incluidos de sus jugadas contra ella. Desde ese momento la misión de Haruno Sakura era fastidiar y amargarle la existencia a Uchiha Sasuke.
Sakura volvió al apartamento, subió con delicadeza las escaleras y con tranquilidad abrió la puerta para ver a un Uchiha morreandose con una pelirroja que sino recordaba mal se llamaba Karin. Sin saber comenzó a notar una gran presión en el pecho haciéndole que le pesara tenía ganas de llorar correr y gritar y lo peor de todo no sabía que era lo que sentía.
Tomó aire y con su gran fuerza de voluntad abrió la puerta y con pasos firmes y duros entró en el cuarto desconcertando a los dos jóvenes que estaban en el sofá.
- ¡Fuera de mi cama! – ordenó – No quiero restos de sangre, ni semen en ella ya que después tengo que dormir yo ahí ¿Sabéis? – dijo con tranquilidad mal disimulada – Así que largaos a un motel – concluyó.
- Sakura esto no es lo que tú crees ¡Ella se me tiro! – dijo apartándose – No quería que te molestarás – se disculpó – Karin fuera si nos vemos será en tu casa, recoge tus cosas y márchate – ordenó – Y si vas a venir llama.
- Gracias ti Karin lo hombres, ven a las mujeres como objetos sexuales, gracias a las de tú tipo ya no hay hombres decentes todos están dominados por el deseo y por el pecado de la lujuria – le recriminó – Gracias Karin has hecho un mundo peor con tu nacimiento – explicó con seriedad.
- La niña rica nos ha salido monja – se burló la pelirroja.
- No haces gracias más bien das pena, mírate como vas vestida y cuando vallas decentemente hablamos – le comunicó con voz áspera.
- Al menos no moriré virgen – objetó Karin.
- Al menos no soy una regalada – le devolvió – Y con orgullo soy virgen, quien me quite la virginidad debe ser la persona que amo no una cualquiera como haces tú.
-Parad ya- ordenó – Karin te acompaño hasta tu casa, espero que sepas hacer una llamada antes de venir – explico con frialdad - En la cocina tienes las normas que debes cumplir para quedarte aquí – No dirigió ni una mirada a la pelirosa antes de irse seguido por la pelirroja de Karin.
Sakura no podía sentirse peor, ese tio era una mierda de persona, encima de ser todo lo que había dicho también era un machista y un cualquiera no lo podía creer. Entró en la cocina a ver que normas le había preparado para ella, esperaba que no fueran muy malas para no correr detrás de él y traerlo de los pelos hasta el departamento. Pero cuando leyó la nota del frigorífico fue la gota que colmo el vaso, cogió la chaqueta con una intención: Acabar con Uchiha Sasuke y así haciendo un gran favor al mundo entero con la desaparición de este último.
Normas
1.- Te encargarás de las faenas de casa: cocinar limpiar resumiendo serás la nueva asistenta sin sueldo.
2.- Se prohíbe la música en la casa
3.- Pagarás la tercera parte de mis facturas por ser una inquilina más.
4.- No tocarás nada de mi cuartón entrarás sino estoy yo delante.
5.- Los viernes no podrás venir a casa, te quitaré las llaves, necesito saciar mi sed de hombre ya me entiendes ¿no? Resumiendo noche de sexo y tu sobras.
6.- Si quieres vivir aquí tendrás que obedecerme, adorarme y idolatrarme siempre, y cuando venga de trabajo me llamaras Amo y señor.
7.- La compra te encargarás tú, y tendrás que pagar tus consumiciones.
8.- Tú hora de levantarte a las cinco de la mañana y la hora de acostarte a las siete de tarde.
Esas normas no las iba cumplir y jamás de los jamases lo llamaría amo ni lo idolatraría aunque tuviera ese cuerpazo y ese pelo negro tan sedoso...
¡Maldición!
Se iba enterar de quien era Haruno Sakura ¡Si señor! Y ya tenía la venganza perfecta y alguien la iba ayudar, Uzumaki Naruto, sería su cómplice numero uno en esta misión. Sólo quedaba que aceptase su proposición.
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Ya está un nuevo capitulo de Utopía ¿Cual será el plan de Sakura?
Si quieren pronto el cuarto capitulo de Utopía dejen un comentario que no cuesta nada y lo subo lo antes posible.
^^Gracias por esperar ^^
¿Merece un comentario?
