El primer amor de la secundaria
Capítulo 2: ¡Siete días para entregar el test!
Martes 15 de Julio:
POV KARMA
—[Desde pequeño fui un niño problema. Con una familia complicada y rota, me metía en conflictos todo el tiempo: haciendo bromas, molestando, riéndome de los demás…]
Me estiré en mi cama, como si de un perezoso se tratase tome mi celular para ver la hora. De solo ver el número que marcaba tiré el aparato como si este tuviese la culpa de que fuera tan temprano. Volví a envolverme en las sabanas continuando con mis pensamientos.
—[No estoy diciendo que la culpa fue de mi retorcida "familia", más bien yo ya nací de esta forma. Esa es mi personalidad. Mi retorcida y divertida personalidad. Para mí los sentimientos son confusos y fastidiosos, especialmente el amor. Eso del amor siempre fue algo estúpido, sin sentido, unilateral, una forma de controlar a alguien...] Entonces... ¿Cuándo fue que ese pensamiento cambio?—me giré para quedar boca abajo, hundí mi rostro contra la suave almohada asfixiándome unos minutos, y saqué mi cara al momento que el aire fue nuevamente necesario—[¡Ah! ya lo recuerdo... Fue en secundaria. El primer día de secundaria; por un chico de cabello largo y celeste]
Lancé un suspiro, recordando aquella mirada y esa sonrisa tan tranquila que me regalaba cada mañana. Con entusiasmo quité los pies de la cama para poder apartar la pereza de mi cuerpo.
No más videojuegos hasta tarde, bueno, solo por hoy.
Me puse de pie para encontrarme con esa hoja sobre mi escritorio la tomé para leer la respuesta.
—Y ¿Qué harás Karma Akabane? ¿Te dejaras callar un año más? O ¿Ya dirás algo?—dije mientras estrujaba aquel papel.
La hoja con las preguntas de Koro-sensei.
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POV AUTORA
—Eso estuvo muy cerca—murmuró Koro-sensei mientras caminaba por los pasillos del edificio con destino a la sala de profesores—, por un segundo pensé que se darían cuenta de mi perfecto disfraz de Girasol.
Ayer:
—[Nurufufufu Karma-kun y Nagisa-kun están juntos, con este impecable disfraz ellos no se darán cuenta de que estoy aquí]
—¡Mira Karma-kun hay girasoles!
—[¡Nyuuaa! ¡Se están acercando demasiado!]—Koro-sensei ocultó su sonrisa y dejo dos puntos que eran sus ojos, a pesar del peligro de poder ser descubierto no quería perderse ni un segundo del encuentro de aquellos dos chicos.
—Son muy lindas.
—[A Nagisa-kun le gustan los girasoles...]—memorizó.
—No sabía que te gustaban estas flores.
—Sí, me gustan demasiado. Siempre se ven muy alegres—sus dedos tocaban los pétalos, la flor estaba a unas dos más de donde se encontraba aquel metiche espía quien los nervios por ser descubierto lo consumían—por lo que cada vez que las veo me ponen muy feliz
—Nee Nagisa-kun ¿Vamos?
Ambos se alejaron dando la oportunidad a Koro-sensei para que fuese capaz de usar su Mach 20 trepando a un árbol cercano.
—Se me ocurrió una grandiosa idea—sonrió ampliamente viendo como ambos estudiantes se alejaban, fue cuando notó que en la espalda de uno de sus estudiantes sostenía una flor—¡Karma-kun tienes que pagar por eso!—gritó, muy molesto de que el chico no cumpliera el orden social.
Akabane se volteó y Koro-sensei se ocultó detrás del árbol, nuevamente.
Hoy:
—Nurufufufu, encontré un chisme amoroso muy bueno.
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POV AUTORA
Las clases con el responsable de la destrucción de una parte de la luna y del test estaban por dar inicio. El clima no había cambiado demasiado; seguía estando frio y Karma podría jurar que en la montaña era como estar en la Antártida, aunque jamás hubiese visitado aquel continente.
—¡Achuuu!—un estornudo se escapó de sus labios—¿Es en serio?—dijo mientras dejaba con furia su bolso en su asiento.
—Salud Karma-kun—habló Nagisa quien recién había entrado al salón. La mayoría de estudiantes estaban presente pero cada uno en sus respectivos lugares, algunos, charlando animadamente.
—Nagisa-kun buenos días—sonrió Karma al verlo y olvidó por completo por lo que estaba disgustado.
—Buenos días—devolvió el saludo—[Todo parece normal... Pero, por favor, que no pregunte sobre la flor, que no mencione nada sobre la flor…]
—¿Te gustó la flor que te di?
—[¡Fue directo a la pregunta!] Si-Si, estaba muy linda—respondió tratando de no sonrojarse. Pero ¿Sonrojarse? solo era una flor—[Vamos, por favor, que no diga nada del comentario de ayer...] Aunque todavía no entiendo porque me la diste, no era mi cumpleaños o alguna fecha especial—analizó mientras se dirigía a su asiento a dejar su bolso.
—Bueno~ No hay un motivo especial—permaneció en su lugar pero sus ojos siguieron la silueta del chico—¿No puedo regalarte flores?—ladeó la cabeza sonriendo de medio lado.
—Eh sí, creo que no hay problema...—Nagisa estaba confundido.
—Por cierto—continuó hablando mientras volvía a su lugar para abrir su bolso y buscar algo en ella. Esta vez Nagisa lo siguió—, gracias por tu bufanda afeminada—extendió el objeto mencionado.
—¡Que no es afeminada!—se quejó—Pero...—la tomó y su rostro demostró un poco de tristeza—¿No la usaras?—más que una simple pregunta sonó como si quisiera que usara esa bufanda por el resto de su vida.
—No te preocupes, traje otra—mencionó mientras sacaba la prenda de color celeste claro, hecha de lana y con toques azules en las puntas—. Esta me gusta más que la tuya—comentó mirando con mucho cariño el cálido objeto que había comprado de camino a su casa.
Shiota parpadeó y se quedó en silencio por unos minutos.
—Ya veo—contestó de repente, no lo dijo molesto sino más bien serio y cortante. Se dirigió a su silla y se sentó sin decir nada más.
—¿Eh?—parpadeó sin comprender esa respuesta—[¿Por qué se puso así?] Espera Nagi-
—Buenos días alumnos—Koro-sensei entró en el momento justo para interrumpir al chico, con un sombrero de excavador de tesoros adornando su cabeza. Todo el mundo tomo asiento, impidiéndole a Karma hablar con su amigo.
—Koro-sensei ¿Para qué es ese sombrero?—preguntó Kayano.
—Pensé que nunca me lo preguntarían.
—[Como no preguntar...]—fue lo que se les cruzó a todos los presentes por la cabeza.
—Es para un pequeño juego que jugaremos, vayan a cambiarse de ropa. Karasuma-sensei los esperara en el patio en 15 minutos—y usando su Mach 20 desapareció.
Todos salieron del salón y se dirigían a cambiarse con la curiosidad ante lo inesperado que había comenzado su mañana. Karma esperó que todos se fueran para bloquear la salida del chico que había tardado en escabullirse de allí.
—Nagisa-kun ¿Estás enojado conmigo?—interrogó.
—Para nada, estoy bien—afirmó serio—¿Te mueves de la puerta? Si no nos apuramos haremos esperar a los demás [¡¿Qué me pasa?! me estoy comportando como un idiota. Estoy llevando esto demasiado lejos, además no sé porque lo hago, será mejor que me disculpe...]
—No me importan los demás—contestó sin levantar la voz—¿Acaso te enojaste porque no quise usar tu bufanda?
—¡No es eso!—desvió la mirada al darse cuenta que había elevado su voz.
—Entonces ¿Porque te molestaste...?
—Ya no importa—apretó sus puños a su espalda—, perdón me comporte de un modo infantil— sonrió levemente para tratar de convencerlo mejor.
Karma no podía estar más confundido. Resopló resignado, se apoyó contra el marco de la puerta y se cruzó de brazos sonriente, estaba un poco más tranquilo.
—Aparte de masoquista eres bipolar Nagisa-kun.
Este simplemente llevo su mano a su nuca rascándose muy apenado.
—¿Vamos?—preguntó el peliceleste, cruzando el marco de la puerta, con una mejor cara.
—Vamos—afirmó y ambos fueron a cambiarse.
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POV AUTORA
Tardaron un buen rato en vestirse ya que Nagisa no pudo ni quitarse su abrigo en presencia de su amigo. Llamándose a sí mismo idiota e infantil se excusó diciendo que ese día le había salido un grano en la espalda y que le apenaba que lo vean, Karma salió sin hacer ninguna pregunta. Ambos, una vez cambiados, se dirigieron a donde estaba Karasuma.
—Cuarenta vueltas alrededor de la pista para que entren en calor—ordenó con los brazos cruzados.
—Si—respondieron el resto a unisonó la mayoría muy desanimados.
En la quinta vuelta Nagisa se percató de que Karma había desaparecido. Normalmente esto no lo sorprendería pero esta vez era diferente, pues el más alto estaba hace un minuto corriendo a su lado y de un segundo a otro desaparece.
—[¡No sé qué clase de poderes súper naturales tiene para desaparecer así de la nada!]
—Nagisa y ¿Karma?—preguntó Isogai quien se puso a su lado y Sugino del otro.
—Bueno ya lo conoces, siempre se salta las clases—respondió con un poco de sudor recorriendo su frente.
—Él nunca cambia—opinó el de cabello negro.
—Es verdad, siempre ha sido así—comentó el otro joven atrayendo el humor a la conversación.
A Shiota le pareció extraña la conversación, hablaban de Karma como si lo conociesen de toda la vida, pero la realidad era que solo él lo conocía desde el primer año de secundaria. Fue en ese pensamiento que recordó a la clase molesta con su amigo por lo sucedido ayer.
—Cierto, chicos ¿No están enojados con Karma-kun?
Ambos chicos se miraron, el presidente de la clase tomó la palabra.
—¿No te enteraste? Karma mando un mensaje a cada uno diciendo que lo que había dicho no era tan cierto.
—Que de vez en cuando somos útiles—contó el fan del beisbol—, claro que no sonó como una disculpa sincera—aclaró un poco molesto.
—Creo que valió el intento—agregó el pelinegro—, él nunca pediría perdón a alguien en serio, pero esa ya es su personalidad—Nagisa prestó atención a esa oración—. Hay veces donde las palabras se le escapan sin antes haberlas pensado o sin ver cuánto daño y molestas pueden ser para los demás.
—Su personalidad...—pronunció Shiota analizando esas palabras con gran cuidado.
—¿Dijiste algo Nagisa?
—No-No...
—¡Ustedes dejen de hablar y corran más rápido!—reprochó Karasuma bastante molesto.
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POV AUTORA
—Nurufufufu—se escuchó una risa en un rincón del patio—¡Es el plan perfecto!—con el cuerpo rosado analizó paso por paso—. Primero los pondré en parejas de a dos, segundo los hare que se tomen de las manos, tercero los retare a que me maten con la condición de que no se separen de las manos mientras yo intentaré hacer que se suelten. Con un límite de cinco minutos la pareja con las manos tomadas más tiempo ganará el derecho de dar una orden a cualquiera de los profesores y lo mismo haré yo a las parejas perdedoras. En este juego hare que Nagisa-kun y Karma-kun se tomen de las manos, esto hará que Nagisa-kun se sonroje haciendo que Karma-kun haga un comentario burlón, él se molestará y lo soltará haciendo que pierdan y yo triunfe con la victoria ¡ES PERFEC-!
—Koro-sensei ¿Qué está haciendo?—aparecieron sus alumnos dándole un buen susto, quien se llevó el protagonismo de hablarle fue Sugaya.
—¡Na-Nada!—se apresuró a decir—¿Ya terminaron de correr?
—Sí, nunca corrimos tanto—contestó Yada secando su frente con su antebrazo.
—Bueno eso fue un buen calentamiento, en invierno se les congela el cuerpo y es mejor calentar antes de cualquier asesinato—explicó el pulpo—¡Terasaka-kun no te desabrigues tanto!
Si bien la temperatura era baja la mayoría de los estudiantes estaban sudando bastante junto con la respiración agitada y las palpitaciones demasiado apresuradas.
—Muy bien, luego de que se hidraten un poco, todos reúnanse en el patio—avisó Koro-sensei antes de salir con rumbo al lugar mencionado.
Nagisa dio un último sorbo al agua y se encaminó a ir con los demás aunque notó a cierta personita tener problemas con los balones, se acercó a la joven.
—Okuda-san ¿Necesitas ayuda?
La chica se sobresaltó dejando caer todos los objetos que se encontraban en sus pequeñas manos, acomodó sus lentes para asentir tímidamente.
—Gra-Gracias por ayudarme Nagisa-kun…—dijo mientras tomaba dos de los balones restantes mientras que el chico ya había cargado los otros tres en sus manos.
—No es nada—le sonrió con amabilidad.
Caminaron hasta el almacén donde la mayoría de artículos de educación física se guardaban. Esta estaba con las puertas cerradas por lo que tuvo que depositar los balones en el piso para tener las manos libres.
—Si quieres puedes ir con los demás, yo me encargo de guardarlos.
—Muchas gracias Nagisa-kun—agradeció con una reverencia y se marchó.
El hebras celestes estaba sacando el candado el cual solo estaba puesto allí sin ser cerrado del todo por lo que no tuvo la necesidad de buscar una llave. Luego de quitarlo abrió la puerta y la oscuridad lo recibió, tomó dos balones para dar un par de pasos dentro del almacén cuando...
Unas manos lo agarraron y terminaron de arrastrarlo dentro. Las puertas se cerraron nuevamente.
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POV AUTORA
No había mucha luz por lo cual no se veía muy bien, Nagisa trató de reincorporarse pero sus manos tocaron algo suave, curioso de saber dónde había caído sus manos tocaron un poco más aquel lugar.
—Te recomiendo que no sigas tocando, claro que si quieres que esto termine a otro nivel entonces continua.
Shiota podría reconocer esa voz juguetona en cualquier lado, entró en un leve pánico.
—¡Kar-Karma-!—gritó y se apresuró a levantarse, muy a lo torpe, chocó contra una de las repisas que estaban encima de él llevándose un gran golpe en la cabeza—¡Au, au, au!—dijo sobándose la zona afectada.
—Nagisa-kun ¿Estás bien?—se apresuró a pararse y colocarse al lado de su amigo—. Ven siéntate aquí.
Lo guió hasta uno de los rincones del almacén e hizo que descansara contra la pared. Akabane se puso de cuchillas frente al herido.
—Estoy bien, estoy bien. Solo fue un golpecito—sonrió de medio lado sin dejar de sobarse.
—No mientas, fue un duro golpe. Hasta creo que la pobre repisa es la que en estos momentos está más adolorida.
—¡Karma-kun!—regaño ante el comentario.
—Está bien no es un buen momento para un chiste. Déjame ver.
Obediente Nagisa sacó sus manos y dejó que Karma se acercara a él para que lo revisase. El pelirrojo fue cuidadoso en no presionar demasiado fuerte para que no fuera un contacto contraproducente.
—Nagisa-kun ¿Puedo soltarte el cabello? así será más fácil poder ver tu herida.
—Sí, no hay problema.
Lenta y cuidadosamente desató las coletas que sostenían el peinado. Su cabello cayó por sus hombros y sintió los dedos fríos de su amigo el cual recorría con suaves movimientos todos los rincones de su cabeza. Más que una revisión médica parecían caricias.
—[Como agradezco que no haya mucha luz, porque en estos momentos no podría controlar mi cara completamente roja...]—se alegró interiormente dejando que su compañero siguiera inspeccionando. Por instinto cerró los ojos dejándose llevar completamente por el momento.
Hizo un pequeño ruido de queja y el contrario supo dónde se había lastimado, con precaución de no hacerle sentir doler corrió unos cuantos mechones para ver si era un golpe serio o leve.
—Felicidades Nagisa-kun, no tienes nada—sonrió contento mientras dejaba de buscar la herida—. No tienes sangre, quizás solo te salga un pequeño chichón pero nada más.
—Que alivio—estaba poniéndose de pie para irse, después de todo no había sido la gran cosa para empezar—. Bueno será mejor que vuelva con los demás… Espera—detuvo su andada. Se quedó mirando fijo a su amigo—¿Qué haces aquí?—se sentó otra vez en su lugar. Karma aprovechó aquel momento para sentarse junto a él—[Ahora que recuerdo ¿Que hace escondido en este lugar?]
—Hacia demasiado frio como para correr cuarenta vueltas—contestó—. Ni loco correría en invierno.
—Así qué ¿No se te ocurrió otro lugar que el almacén? [Podría haberse ido a su casa o quedado en el salón. Un lugar más iluminado]
—Correcto~
Ambos se callaron al escuchar que alguien se acercaba, dirigieron su atención a la puerta. Definitivamente alguien se estaba acercando. El corazón del chico que había estado corriendo comenzó, nuevamente, a palpitar con rapidez.
—[¿Qué pasaría si somos descubiertos? Pensarán que ambos nos estuvimos escapando de las practicas, bueno Karma-kun lo hacía pero yo simplemente quedé envuelto en esto por accidente. ¿Accidente? Ahora que lo pienso ¿Por qué Karma-kun me tomó por sorpresa y me metió aquí?
Los pasos se detuvieron en la puerta, ambos estudiantes no se movieron ni emitieron sonido alguno.
—Qué extraño, el candado no está puesto...
—[¡Bitch-sensei!]—fue el único nombre que se les cruzó a ambos por la cabeza.
Nagisa estaba por acercarse y abrir la puerta antes de que su profesora los dejara encerrados en aquel lugar pero fue detenido por una mano que, de nueva cuenta, lo tomaron haciendo que caiga entre las piernas de Karma.
—No hagas nada—le susurro en el oído.
Shiota podría morir en aquel momento; su espalda estaba pegada al abdomen de Karma, por no decir que también estaba tocando otra cosa con su espalda baja.
Y se sonrojó por completo al reconocer que sus cuerpos no podían encajar mejor; la cabeza del más bajo, que aún tenía el cabello suelto, entraba justo a la altura del mentón y cuello del otro. Al mismo tiempo sintió como su amigo lo rodeaba con sus brazos a la altura de la cintura, atrayéndolo más hacia él.
—¿Qué-Qué estás haciendo?—preguntó tratando de no gritar. Estaba nervioso.
—Shhhh Nagisa-kun harás que nos descubran—fue lo único que dijo en respuesta.
Un pequeño ruidito se escuchó proveniente del candado cerrándose y los pasos de la profesora alejándose. Esperaron unos minutos antes de que el pelirrojo se atreviera a lanzar un suspiro de alivio.
—Eso estuvo cerca—habló sin soltar a la persona quien tenía entre sus piernas y brazos.
—Karma-kun puedes soltarme…
—¿Eh? Pero eres muy calentito. Si te suelto me enfriare—dicho esto lo apretujo con más fuerza, la suficiente para no lastimarlo pero si para reducir por completo el espacio personal que por una ley autoimpuesta por cada persona, en ese momento, fue violada.
—Karma-kun te-tenemos que salir de aquí, si no nos aparecemos los demás se preocuparan y lue-
—Na-gi-sa-kun~—llamó juguetón cerca de su oído causándole incomodidad.
—¿Y-Y ahora qué pasa?
—¿Acaso no quieres quedarte conmigo a solas?—dijo haciendo pucheros.
—No es eso, no tengo problema con quedarme contigo a solas [En realidad me pone muy nervioso] Pero en esta posición es un poco… incómodo.
—¡Ah! ya entiendo—retiró sus brazos dándole la libertad de levantarse—. Lo hubieses dicho desde un principio.
—¡Es lo que intentaba hacer!—se quejó—Como sea—se dirigió a la puerta e intentó abrirla cosa que terminó siendo inútil.
—Déjamelo a mí—Karma apareció a su lado—. Retrocede un poco—advirtió.
—¿Qué vas a-?
La pregunta fue contestada por si sola al ver como su amigo pelirrojo pateaba la puerta, esta simplemente vibró un poco.
—Oh es muy resistente—iba por la segunda golpiza para la inofensiva puerta pero fue detenido por Shiota quien lo sujetaba del brazo.
—¡Detente! ¡Detente!
Después del intento de la patada, siguió el de pedir ayuda, el de patear nuevamente y que sea detenido con un buen argumento de que eso conllevaría a un castigo si la rompía, tratar de romper la manija, y que terminara del mismo modo que con las patadas, y otros diez intentos más. Sin resultado alguno y luego de que pasaran prácticamente dos horas dentro el más alto se dio por vencido.
—Es inútil—finalizó sentándose en el lugar donde, desde un principio, había estado—. Mejor dormiré un rato.
—Oye Karma-kun debemos salir de aquí y... ¡No te duermas!
—Que ruidoso, no te preocupes ya vendrá alguien cuando noten que faltan dos del alumnado. Buscaran y buscaran y nos encontraran, tienen a un pulpo que se mueve a Mach 20. No te preocupes tanto.
Shiota tomó en cuenta el argumento, quizás estaba preocupándose demasiado por el asunto.
—Supongo que tienes razón—suspiró resignado. Al final término sentándose al lado de su amigo.
El silencio reino por un rato. Los nervios del de ojos celestes se esfumó en el momento que se alejó de aquel contacto tan íntimo y de que la situación del encerramiento tomara prioridad, en su cabeza había un punto de vista de que eso simplemente era como una reunión de amigos con la diferencia que estaban solos en un lugar oscuro.
Nada de otro mundo.
—Nagisa-kun ¿No tienes frio?
—Un poco.
Instantáneamente se paró en busca de su bolso, que al parecer había traído, de espaldas a Nagisa quien no podía ver que es lo que hacía, rebuscó y rebuscó hasta que por fin lo encontró. Se dio la vuelta y la cosa más odiada, solo desde ese día, apareció.
—Bien~ Abriguémonos con esta bufan-
—Me niego a utilizarla—negó rápidamente.
—Pero dijiste que tenías frio.
—Se me acaba de pasar—se cruzó de brazos, poniéndose serio como la primera vez que le mostraron esa bufanda, miró hacia otro lado tratando de no cruzar su vista con la dorada.
—No comprendo porque te pones así con esta simple bufanda... ¿Qué te hizo ella para que la desprecies de esta forma tan cruel?—vaya que había dramatizado en esa oración pero no pudo evitar el teatro al ver esos "celos" injustificados y obvios del chico.
—Existir.
—Que directo—resopló terminando el acto—. Entonces si tú no te la pones, yo lo hare.
Mirando de reojo como cumplía lo mencionado, Nagisa, sintió una rara sensación. Akabane se sentó en el mismo lugar con la diferencia que esta vez cruzó sus piernas. Su compañero, por instinto, se movió a otra punta del almacén.
—¿Qué estás haciendo?
—No quiero estar cerca de esa bufanda...
—[¡Bien! Esto ya sobrepasa el límite de coherencia en este día] Si tanto quieres que me la saque lo haré ¿Esta bien? Pero no te alejes tanto, te vas a enfriar y luego podrías enfermarte.
Karma nuevamente cumplió, tirándola a un costado muy aleado de él y de su amigo quien observó la escena para ver caer a su enemiga lejos de ellos, se tomó entonces la libertad de volver a su lugar junto al pelirrojo.
—Lo siento—soltó Karma de repente en cuanto sintió el cuerpo contrario cerca.
—¿Por qué te disculpas?—preguntó mirando el techo se había calmado pero eso cambió en cuanto notó la gravedad de las palabras dichas—Espera... ¡¿Te estás disculpando?!—Nagisa quedó boquiabierto mirando fijamente al chico—[¿Qué pasa con estos diálogos inesperados de Karma-kun? lo mismo sucedió ayer]—al instante la charla con Isogai y Sugino le vino a la mente.
—Por decir que tu bufanda no me gustaba.
Akabane volteo a verlo. Aquella disculpa era de verdad no como usualmente lo hacía; no de la manera que los dos chicos habían comentado. Karma estaba ofreciéndole una verdadera disculpa que venía, de algún modo, con sinceras intenciones y al entenderlo, Nagisa, no pudo creer que se disculpó de ese modo solo por una bufanda.
—No me enoje por eso—se apresuró a decir, negando con la cabeza.
—No lo niegues, lo acabo de comprobar cuando saque la bufanda hace un momento. Odias la mía porque me negué a usar la tuya.
El ojiceleste miro hacia el piso un poco apenado. Era cierto, antes se había enojado porque su amigo se había negado a usarla, diciendo que la otra era mejor. Ante el silencio que se formó el pelirrojo se decidió por la opción de explicarse mejor.
—La verdad es que lo hice porque quería que usaras tu bufanda, sino te resfriarías. Luego me sentiría culpable y tendría que ir a cuidarte—embozó esa sonrisa típica en él.
En ese momento Shiota comprendió algo, Karma no es como todos piensan que es, tiene una personalidad que no la demuestra a los demás y que solo él podía ver y afirmar con toda seguridad que nadie conocía por completo a Karma Akabane, quizás ni siquiera el mismo se conocía por completo.
—["El nunca pediría perdón a alguien en serio" Te equivocas esas palabras salieron de su boca hace un momento de la manera más sincera que he escuchado. "Pero esa ya es su personalidad" Al parecer tiene varias personalidades ocultas. "Hay veces donde las palabras se le escapan sin antes haberlas pensado o sin ver cuánto daño y molestas pueden ser para los demás" Hieren,pero sabe cómo curar el dolor que estas provocan.]
Nagisa juntó sus piernas y las atrajo a su pecho luego de tocar levemente el hombro del pelirrojo.
—¿Nagisa-kun?—llamó extrañado al ver el comportamiento de su amigo.
—Yo también me sentiré mal si te resfrías por no haber usado esa bufanda... í que antes tenías sueño ¿No? Puedes apoyar tu cabeza contra la mía así podrás dormir mejor...
El chico soltó una risita, no dudó en tomar la oferta que su amigo le ofrecía. Apoyó su cabeza contra la de Nagisa, sintió como este se sobresaltó pero continuo en silencio, el cabello suelto del chico rozo la mejilla del pelirrojo y la diferencia de estatura le importó poco a la ligera incomodidad que esta generaba. De todas formas el sueño no tardó en aparecer y consiguió dormir al lado del chico que le gustaba mientras se dejaba llevar por el adictivo olor que este emanaba.
—[Nagisa tiene un olor muy dulce…]
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POV AUTORA
—Ya la abrí—avisó Maehara luego de haber girado la llave.
—Bien este es el único lugar que falta buscar—aclaró Nakamura posando las manos en las puertas y abriéndolas—si no están aquí ya deberíamos preocupar-
—¿Qué pa-?
—Shhhh—calló la rubia poniendo un dedo en su boca—. Mira—señaló hacia unos de los rincones sonriendo por la escena.
—No lo puedo creer, esos dos…—soltó una pequeña y silenciosa carcajada—¿Los despertamos?
—No, se ven lindos así—se sintió el sonido de la cámara activarse y el flash capturando el momento—. Listo, guardaré muy bien esta imagen para más adelante~
—Bien, dejemos la puerta sin el candado y veremos cuando se despiertan. Este lugar es sorpresivamente cálido—comentó el chico mientras caminaba a la par de Nakamura.
—Sí, es un buen lugar para saltarse las clases ¿Sabes? Me llamó la atención esa manta que tenían puesta ¿De dónde la abran sacado? Parece ser costosa.
—Quien sabe... Pero no habrá que preocuparnos de que pasen frio, están bien arropados.
Ambos sonrieron y se dirigieron con los demás para poder avisarles que Nagisa y Karma estaban bien y que no había de que preocuparse.
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POV AUTORA
Karma abrió un ojo y luego el otro, levantó su cabeza y bostezó un poco. Sacó su celular del bolsillo, el cual estaba vibrando, quien era el causante de su despertar.
—Ritsu, ¿Qué quieres?—dijo con la voz adormilada.
—Ya son las 19:00 Karma-san, se está poniendo más frio y tienes que llevar a Nagisa-san a su casa—informó divertida la joven.
—Ya veo. Gracias por avisar chica robot.
—Fue un placer—diciendo eso desapareció de la pantalla.
El pelirrojo miró la manta que los cubría a ambos, él no lo había puesto y supuso que Nagisa tampoco, ya que no pudo haberse movido sin que él se despertara. No le dio mucha importancia al respecto.
—[Esta completamente dormido, sería un pena despertarlo]—miró de reojo sin moverse demasiado, pues estaba apoyado en su hombro—[¡Ah! cierto a partir de hoy empieza la semana para entregar el condenado test de Koro-sensei... Hum la fecha de entrega coincide exactamente con la llegada del invierno. Estúpido invierno. Una semana para que este chico se dé cuenta de lo que siento por él]—sonrió—Creo que para ser el primer día vamos bien...
—Hmm—Nagisa se había movido un poco; haciendo ruiditos, abriendo un ojo y frotándose otro miró a su amigo—¿Karma?—preguntó su nombre de manera dulce, inocente y adorable.
—Buenos días Nagisa ¿Cómo dormiste?
—¿E-EH?—se incorporó de repente haciendo que la manta saliera volando—¡Me-Me-Me llamaste Nagisa...!
—¿No te llamas así?—ladeó la cabeza confundido.
—Sí pero...
—Y tú simplemente me llamaste Karma—sonrió feliz, no una sonrisa pícara o divertida, sino una de plena felicidad.
Shiota se sonrojó hasta las orejas al notar ese detalle del nombre además de esa expresión que florecía de la cara del contrario.
—Además no solamente ahora, también cuando te caíste—su sonrisa cambio a ser divertida y burlona—. Ya me has agarrado demasiada confianza ¿No? Na-gi-sa~
Si la tierra pudiera temblar en ese momento y tragarselo en ese instante sería un milagro para él.
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POV AUTORA
—Nurufufufu, primer día de la semana para entregar el test finalizado. Saaa~ ¿Cómo les ira mañana a nuestros tortolitos?—en unos minutos de silencio recordó cierto hecho que lo había deprimido el resto del día—. A-Ahora que recuerdo hice todo ese juego para que participaran y ellos se fueron a dormir. Esos dos...
Continuara...
