Aquí el tercer capítulo, espero les guste y por favor no olviden darme su opinión, quiero saber qué les parece, también acepto consejos y sugerencias.

Super Smash Bros no me pertenece ni sus personajes.

Ike y Marth se dirigían a donde los otros chicos estaban, en la sala principal, quienes estaban aburridos viendo la tele enorme que había.

-Llegó por quien lloraban- dijo Marth al llegar.

-¿Pero qué pasó contigo Shulk?- preguntó Ike al ver al rubio entrar todo golpeado y con la ropa rasgada, o más bien, con la poca ropa que le quedaba.

-Yo más bien diría ¿quién te hizo eso?- dijo Mario al llegar junto a su hermano, muy parecido a él pero más alto y con una gorra verde con una "L".

-Dejaré que se imaginen lo que sucedió- les dijo Shulk a los chicos, la verdad no tenía ánimos.

-Yo digo que se encontró con el gato de Master Hand, ya saben, las cosas se parecen a sus dueños- dijo Little Mac, un hombre no muy alto y de cabello oscuro, cuando dejó de ver la televisión y observó a Shulk.

-No, eso no fue- negó el rubio.

-Yo creo que entró a la habitación prohibida y se encontró con muchos monstruos y fan... Fan... ¡Fantasmas!- dijo Luigi temeroso.

-¿Cuál habitación prohibida?- preguntó extrañado Shulk.

-No le hagas caso, sólo es un cuento para niños- le susurró Mario en el oído.

-Pienso que la ropa así está de moda, ¿qué no han visto cómo se visten ahora los jóvenes?- dijo Meta Night cuando vio a Shulk.

-No, eso tampoco es.- Shulk negó nuevamente, ya empezaba a impacientarse.

-Pues a mí me parece que pasó un buen rato con su novia en...- el capitán Falcón fue interrumpido por un codazo de Robin.- Auch, eso dolió.

-Oye, ten cuidado con lo que dices, hay niños aquí- lo regañó Mario, pues en la sala también estaba Pit, Ness y el mismo aldeano de camisa roja de la mañana.

-¿En serio Shulk?, no puedo creer que hayas hecho "eso" aquí.- le dijo Ike sorprendido.

-¡Eso no es...!- pero no terminó de hablar.

-¿De qué hablan?- preguntó con inocencia Pit. Todos se alarmaron y voltearon a ver al chico. Nadie sabía qué decir.

-De que el... "coco" visitó a Shulk, sí, ¿de qué otra cosa hablaríamos?- dijo nervioso Little Mac. –Y... también irá a por ti si no te vas de aquí.

-El... El... ¡Coco!- gritó con miedo el ángel.

-Sí, y dice que quiere ir a ver en la noche a todos los niños de esta mansión.- le dijo Robin, quien no había querido hablar antes.

-¡No, yo no quiero que venga!- dijo con lágrimas en sus ojos el pobre de Pit.

-Pues dice que irá, al menos que...- Marth no terminó su oración, aún no sabía que decir.

-¿¡Al menos que qué!?- preguntó con esperanza el ángel.

-Al menos que alguien pinte una... ¡enorme flor bicolor!, sí, en la pared, pero la pared de la oficina de Master Hand- dijo Marth

-¿Por qué no lo dijeron desde el principio?- dijo Pit antes de que corriera y aleteará con un balde de pintura que había sacado de quién sabe dónde..

-¿Una flor, enserio?- dijo Ike a Marth, cuando ya no vieron más a Pit

-¿Se te ocurre algo mejor?- Marth le preguntó molesto.

-Pues la verdad... Sí.- le dijo Ike.

-Eso estuvo cerca- dijo Mario aliviado.

-Oigan- habló el rubio.

-Sí, por poco y Capitán Flacon mete la pata.- completó Robin.

-Oigan- dijo de nuevo Shulk.

-De verdad no puedo creer que Shulk haya invitado a una chica sin que nos diéramos cuenta.- dijo Ike.

-Eso es traición, ¿cómo se atreve a...

-¡Hey!- gritó molesto el rubio, pero siguieron ignorándolo.

-¡¿Por qué no nos dijiste que fuiste con tu "amiga" a entrenar?!- le dijo Falcon logrando que el rubio se relajara un poco.

-¿Entrenar?, creí que te referías a...

-¿Pero de qué hablas Mario?, era obvio que me refería a entrenar en el gimnasio, y creo que tuvieron una pelea enorme.- dijo Falcon emocionado, casi podían ver estrellas en sus ojos, o más bien lentes.

-¡Oigan!- gritó todavía más fuerte el rubio consiguiendo que le prestaran atención. -Por si ya lo olvidaron, sobre todo ustedes Ike y Marth, estaba distrayendo a Link para que no entrara a la cocina- respondió Shulk.

-Es cierto- dijeron Marth e Ike, el último algo apenado.

-¿Entonces que pasó?- preguntó Meta Night.

-Pues es obvio, Link lo atacó- dijo Marth.

-Pues sí, algo así.- afirmó Shulk.

-¿Cómo que algo así?, dinos qué fue lo que pasó de verdad- le dijo Mario.

-Pues digamos que me atacó como un lobo hambriento...- Shulk ya no quería hablar del tema, así que se retiró del lugar, igual tenía que buscar ropa nueva, o más bien ropa limpia para ponerse. Durante su camino a su habitación comenzó a recordar su desagradable experiencia.

"Cuando tomó a Link de brazo, corrió por toda la mansión para alejarlo del comedor, más precisamente de la cocina. Al llegar a unas de las salas menos visitadas se encontraron con Midna, en su forma de duende, quien sólo intervenía en los combates cuando era convocada por un trofeo de ayudante. Pero esa vez no pudo evitar reírse de Link al ser arrastrado.

-¡Midna, ayúdame!- le gritó Link desesperado.

-¿A cambio de qué?- preguntó la chica.

-¡Lo que quieras, pero ayúdame!- le contestó el joven Hylian antes de que salieran de allí.

Shulk dejó de correr cuando su poder terminó, dejando a Link mareado.

-¿Estás loco?- preguntó el de verde cuando se recuperó después de un minuto.

-Tal vez. ¡Speed!- dijo, activando su velocidad de nuevo, llevándose a Link con él...

-¡Ayuda!- gritó el chico mientras seguía siendo arrastrado.

"Qué haré, no sé qué hacer" pensaba Shulk mientras el otro gritaba. "Lo tengo" y se alejó todavía más del comedor, tanto que llegó a el jardín de la mansión. Allí se detuvo dejando en el suelo al chico que traía consigo.

-Uf... por fin.- dijo algo cansado Shulk.

-¿Por qué me trajiste aquí?- preguntó su acompañante.

-La verdad, no lo sé- le respondió. Luego de pensar un rato sacó una cuerda, amarrando al pobre de Link que aún estaba mareado.

-Aquí te quedarás hasta que yo decida qué hacer.- dijo el joven mientras pensaba que otra cosa hacer. Ninguno de los rubios sabían que eran observado por una pequeña chica, una chica que sólo mostraba uno de sus ojos naranjas.

-Jijiji, esto parece interesante, ¿le ayudaré o no?- se preguntaba a sí misma mientras veía a ambos rubios. –Jijiji, tengo una idea mejor.- diciendo esto sacó con su magia un pequeño cristal oscuro, con algunas marcas naranjas. –esto será divertido...

Shulk ya había decidido que hacer con Link, pero cuando volteó en su dirección se encontró con algo que no pudo explicar. Link fue rodeado de muchas partículas oscuras y cuando estás le dejaron ver ya no se encontraba Link, si no un lobo negro de ojos azules.

-¿Cómo es posible?- se preguntó muy sorprendido mientras veía como el lobo se retorcía y mordía la cuerda. Lentamente se aproximó al animal, el cuál había dejado de moverse y lo veía muy molesto, mostrando sus colmillos con amenaza. –Aww, ¿el perrito no puede salir?- dijo a estar frente Link lobo, el cual movió las orejas a atrás, dando la impresión a un perrito regañado –te ves taaaaaaaan tierno así.- dijo burlón –cada vez me impresionas más, ¿es un truco de magia o algo?- preguntó sin que le contestaran. –¿No me digas que no puedes hablar?- volvió a preguntar obteniendo un ladrido de respuesta. Observó como Link lo veía con furia.

-Bueno, creo que mi trabajo aquí a terminado- dijo el rubio mientras se retiraba de allí, ya que veía poco probable que Link entrara a la mansión como un lobo. "Esto debo contárselo a los chicos", pensaba mientras entraba a la mansión. Durante varios minutos caminó alegre de haber conseguido más de lo que hubiera imaginado, encontrándose con Pit sombrío, muy parecido a Pit, la diferencia era el color de sus alas, que eran negras, sus ojos de color rojo y cabello más oscuro. Y claro, su vestimenta, que era negra, el chico parecía muy concentrado, tanto que no se había dado cuenta de la presencia de Shulk.

-Hola Pit sombrío, ¿aún quieres vengarte de la broma de los chicos?- le saludó el rubio, recordando la pequeña y divertida broma de los chiquillos más traviesos de la mansión. Si, el rosa no era el color de Pit sombrío.

-Nadie se burla de mí, y menos "él"- le respondió sin tomarle mucha importancia al rubio.

-Si tú quieres puedo ayudarte, también tengo cuentas pendientes con ciertos chicos.- le dijo, recordando las travesuras de cierto chico rubio.

-No necesito ayuda de nadie- dijo cortante, retirándose del lugar.

Shulk sólo lo vio retirarse, si el chico no quería que le ayudara nada podía hacer. Pronto el también se retiró, dirigiéndose a donde creía que debían estar los chicos. El camino a la comedor fue muy tranquilo, demasiado, no escuchaba nada ni veía a nadie. Pronto escuchó cómo alguien corría en su dirección a gran velocidad descubriendo a un Link lobo liberado y dispuesto a atacarlo.

-Oye, no hay por qué llegar a estos extremos, yo sólo hago mi trabajo- le dijo un poco temeroso al ver a un Link enfurecido, tanto que sus ojos azules parecían rojos. Pero sus palabras no lograron calmar a la bestia, quien corrió hacia él para propinarle unos zarpazos. Por un momento el rubio pensó en escapar, pero no quería problemas con los demás dando explicaciones de por qué había un lobo furioso recorriendo toda la mansión. Decidido se enfrentó al lobo, que resultó ser más veloz y ágil de lo que esperaba, logrando caer preso ante sus continuos ataques.

-¡Ahh!, ¡déjame!- gritaba el rubio mientras recibía mordidas y zarpazos de parte del lobo. –¡Ayudaaaaa!- gritó a ver si alguien venía a rescatarlo.

-Jijiji, creo que no salió como esperaba- dijo una voz mientras que Shulk se cubría con los brazos de los ataques del animal. –Link, ya fue suficiente, ¿no crees?

El rubio sintió alivio al ver de nuevo a Link con su traje verde y espada.

-Jeje, lo siento, no creí que el duende se convirtiera en una bestia, literalmente.- se disculpó la pequeña.

-¿Qu...que...que fue eso?- preguntó confundido.

-Jijiji, sólo fue un pequeño regalo para Link.- dijo la chica antes de desaparecer.

-Espero que con eso me dejes en paz- dijo el hylian mientras caminaba para ir a la cocina.

-Eso fue... ¡Increíble!- dijo el rubio mientras veía como el chico se iba. –¡no quiero sonar ofensivo, pero peleas mejor como lobo!- gritó antes de que el hylian desapareciera de su vista. –Espero que las chicas no se molesten conmigo...- dijo mientras poco a poco se levantaba y miraba su estado."

...

Eran ya las 3:18 p.m y todos se encontraban reunidos en el lugar donde se realizaría la fiesta. Las chicas estaban comprobando que todo estuviera en orden, mientras que los chicos cargaban todos los alimentos y bebidas. Pikachu, Gigglipuff, Yoshi y Wario estaban viendo todos los alimentos que habían preparado las chicas, algunos sorprendidos por la enorme cantidad y otros muy contentos, pues tendrían mucho que comer. Entre todos poco a poco acomodaron cada cosa en su lugar, contentos de poder comenzar con la fiesta en poco tiempo.

-Bueno chicos, ya hemos terminado con esto, sólo esperen unos minutos y empezaremos la fiesta- dijo muy alegre Zelda.

-Sí, sólo falta que lleguen los cumpleañeros- les informó Peach a los demás –No lo olviden, los dos deben llegar juntos.

-Lo sabemos princesa, pero no creo que podamos- les dijo Ike a la rubia.

-¿Y por qué no?- preguntó con curiosidad Peach.

-¿No se ha enterado?- le dijo Rosalina.

-Los dos han estado peleados todo el día y no se les ha visto por ningún lado desde el almuerzo- respondió Marth como si no fuera la gran cosa.

-¿¡Qué!?- se sorprendió Zelda, ya que era muy extraño ver a los dos peleándose, pues desde que se conocieron entablaron una amistad tan fuerte que hasta parecían hermanos.

-Que los dos han...

-Perdón, me refería a ¿por qué justo hoy tenían que salir con sus caprichos?- interrumpió al chico peli azul.

-Oh, eso.- dijo Robin, quien estaba junto a Ike y Marth –Pues eso nadie lo sabe princesa, si me permite decirlo creo que simplemente hoy no están de humor.

-Sí, como digas Robin- intervino Ness.

-¿A caso tú sabes algo?- preguntó molesto el albino.

-Pues pienso que por algo nunca nos habían dicho cuando era sus cumpleaños, ¿no creen?- le contestó a Robin.

-Creo que Ness tiene razón- apoyó Luigi al chico -¿nunca pensaron en eso?

Los smashers comenzaron a imaginar los posibles motivos del ocultamiento de ese día.

-¡Pienso que no les gusta recordar su cumpleaños porque se sienten más viejos!- dijo Little Mac a Capitán Falcon.

-¡Pues yo creo que sólo quieren estar solos, ya sabes cómo son!- dijo el Capitán.

-¡Probablemente no les cayó bien la comida!- dijo un despreocupado Pac-Man.

-Para mí que así está mejor, no son necesarios- les dijo Pit Sombrío, a quien no le gustaban las fiestas.

La princesa Zelda se aproximó a los dos mejores amigos de Link, pues todos hacían tanto ruido que no la escuchaban.

-Ike, Marth, ¿pueden ir a buscar a Link?- preguntó.

-Claro princesa, eso haremos- contestó Ike y junto al otro peli azul comenzaron su búsqueda. Luego la princesa se acercó a Pit y Ness.

-Si no es mucha molestia, ¿pueden ir por Tonny? Y de recompensa les daré dulces, ¿qué dicen?- les propuso a ambos.

-¡Sí!, nosotros lo traeremos- dijeron alegres los dos niños para luego irse de allí.

La princesa se reunió con las otras chicas y luego observó a los demás, que seguía discutiendo entre ellos.

-Chicas, creo que esto no está bien- dijo Lucina cuando vio cómo todos de repente comenzaban a pelearse entre ellos.

-Tenemos que hacer algo, o todo será destruido- dijo preocupada Daraen.

-Pero ellos no nos escuchan- comentó Rosalina.

-Déjenmelo a mí- intervino Samus, quien sacó una bazuca de quién sabe dónde y apuntó a todos los chicos.

-¿Confías en ella?- preguntó Palutena, la diosa de la Luz, preocupada a la entrenadora de Wii Fit.

-No creo que haga algo malo- le respondió la mujer de piel grisácea.

Samus cargó su arma y se preparó para disparar.

-¿No crees que es demasiado?- preguntó la chica peli azul a la rubia.

-No te preocupes, ella siempre sabe lo que hace- dijo Peach mientras observaba emocionada la escena.

Samus disparó el arma y para sorpresa de varias chicas lo que salió de la bazuca fue una enorme red donde quedaron todos los chicos atrapados. Los chicos comenzaron a dar empujones, manazos y patadas tratando de liberarse pero nadie tuvo éxito.

-¡Sáquenos de aquí!- gritaron los chicos.

-¡Se lo merecen!- les dijo Samus. Los muchachos y niños sólo se quedaron dentro, esperando a que la rubia los sacara.

-¿Vas a liberarlos?- preguntó Rosalina a la cazarrecompenzas.

-¡Claro!, pero no ahora- le respondió a la rubia de vestido azul. Todas las chicas miraron a los recién atrapados.

-¡No lo puedo creer!- gritó la princesa Peach de repente.

-¿¡Qué ocurre!?- preguntaron alarmadas las demás chicas.

-¡Mi ropa, qué me pondré para la fiesta!- les respondió, a lo que las chicas suspiraron aliviadas.

-¿Ese es el problema?- preguntó Samus incrédula.

-¡Pues sí!, necesito ir a una tienda cuando antes.- dijo la chica.- ¡Vamos, necesitamos comprar nuestros vestidos!

-¿Escuché bien, dijiste "necesitamos y nuestros"?- preguntó Palutena a la princesa.

-¡Claro!, ¿creen que dejaría escapar esta oportunidad para salir de compras?- respondió la chica –Además necesitamos ropa para fiesta, no para la guerra.- finalizó.

-Pues a mí no me incluyas, no pienso ir- le dijo la cazarrecompenzas.

-Querida, ¿lo olvidas?, yo siempre consigo lo que quiero y haré que uses un vestido hermoso- le dijo a la rubia muy contenta y emocionada.

-Pues veremos si puedes- la retó Samus.

-Dalo por hecho, ahora ¿están listas chicas?- preguntó Peach a las demás.

-Pues si no hay elección- contestaron las demás.

-Lo siento Peach, pero no puedo ir- dijo la princesa de Hyrule.

-No te preocupes cariño, yo te traigo ropa- la princesa del reino champiñón le guiñó un ojo a Zelda y junto a las demás se fueron del lugar, menos por Samus.

-¿Crees que vuelvan pronto?- preguntó Samus a la joven castaña.

-Conociendo a Peach, estoy segura de que tardarán.

-¿Pero qué hay de la fiesta?- dijo la rubia.

-Creo que iniciaremos tarde, sé lo difícil que será encontrar a Link y a Tonny.- respondió Zelda.

-Sería más fácil si le pidieras ayuda a Lucario, él puede encontrarlos.- sugirió Samus.

-Lo sé, pero el verdadero problema será hacerlos venir...

-Cierto- dijo la cazarrecompenzas totalmente de acuerdo. Tal vez los dos tenía diferentes personalidades pero compartían algo en común, su obsesión por estar solos, tanto que a veces desaparecían y nadie sabía dónde estaban.

-¿Que haremos con ellos?- preguntó la castaña apuntando a los chicos.

-Tengo un plan, ven conmigo, necesitaré ayuda.- le dijo la rubia mientras se dirigía a la mansión. La princesa la siguió, igual no quería quedarse con todos los chicos.

...

Toon Link se encontraba disfrutando del agradable clima que hacía ese día, recostado en el pasto, viendo el movimiento lento de las nubes en el cielo, aunque no es que mirara gran cosa a causa de los árboles que lo rodeaban.

La mansión podía ser muy cómoda para todos los smashers, ya que ellos siempre se divertían en la sala de recreación, donde muchos jugaban videojuegos, veía películas, o hacían cualquier otra cosa, pero a él le gustaba ir al bosque que se encontraba cerca a la mansión, allí podía relajarse y pasar tiempo en paz, sin preocuparse por los demás. También encontraba divertido ver como los animales del bosque corrían o volaban alegremente sin tomarle importancia a su precencia. Ese era de los pocos lugares que le gustaban de esa zona, pues también era donde podía estar sólo, pensando en su familia y amigos que no podía ver, aunque también le gustaba planear su próxima travesura allí o explorar el bosque. El chico solía ser muy alegre o travieso con los demás, pero en realidad no siempre estaba feliz, sólo lo hacía para ocultar sus verdaderas emociones, pues no le gustaba que los demás tratarán de ayudarlo cuando en realidad no podían hacer nada, además de que no quería parecer débil. Aunque debía admitir que si se divertía estando con los smashers, siempre deseó poder ver a su familia más seguido, ya que seguía siendo un niño y era normal que un niño extrañara a su familia ¿o no?

Si de verdad quería pasar un buen día tenía que divertirse, pero nunca lograba divertirse mucho en el día de su cumpleaños. A pesar de ser un niño, no le gustaban mucho las fiestas, sobre todo porque las que hacían en la mansión eran muy ruidosas y duraderas, y a él no le gustaba tener que desvelarse.

Lentamente se levantó, ya era hora de que regresara a la mansión, igual no podía quedarse todo el tiempo allí, ¿verdad?

Comenzó a regresar por al camino que siempre solía utilizar, cruzando el río, pasando por cuevas e incluso usaba su gancho para llegar a lugares inaccesibles por donde tenía que pasar. Sí, su lugar favorito estaba muy en el fondo del bosque, tal vez porque allí todo era más, como dirían algunas chicas, lindo, ya que era muy tranquilo, se encontraban los árboles más grandes y siempre había algo nuevo, además que allí sería más difícil que lo encontrarán y lo molestaran.

Después de andar durante varios minutos pudo apreciar la silueta de la mansión. Siguió andando hasta que ya casi llegaba, estando enfrente de una de las ventanas de la mansión, donde se detuvo un instante, ocultándose al escuchar unas voces muy conocidas por él, pues si lo descubrían adivinarían, o eso pensaba, de donde venía.

-¿Lo encontraste?- dijo la voz de Ness, quien parecía desesperado.

-No ¿y tú?- escuchó a Pit.

-¿Acaso lo ves conmigo?- contestó el chico.

-Cierto, jiji- dijo algo apenado el ángel. –Sólo nos falta buscar fuera de la mansión.

-Y eso haremos- dijo Ness retirándose del lugar.

Toon Link no sabía con exactitud de quién hablaban pero no quería intervenir, ya que sabía que no había nadie mejor para ayudar a buscar que Lucario, ese extraño Pokemon que, en su punto de vista, parecía un zorro ninja azul.

Al comprobar que no había nadie decidió entrar a la mansión en la cual no se veía nadie, algo poco común. Sin hacer mucho ruido se dirigió a una de las habitaciones menos utilizada y visitada, todo por esos rumores que quién sabe quién los inventó. Para cualquiera de los niños entrar allí era como ir con el dentista, por lo que nadie de sus compañeros iba a ese lugar. Por otro lado él sabía perfectamente que dentro no había peligro. Sin embargo tampoco pasaba mucho tiempo allí, sólo lo hacía cuando buscaba al más escurridizo de sus amigos. Cuando entró a la habitación lo hizo con cuidado, pues no quería ser descubierto. Dentro había muchas cajas y muebles que nadie usaba, y más que una habitación parecía una bodega. Sigiloso como un gato fue hasta donde sabía que encontraría a su amigo. Pasando por varios "atajos", como él les decía, pronto llegó a su objetivo. Lo más silencioso que pudo se acercó a Link quien sólo estaba sentado observando quién sabe qué. Toon Link tenía curiosidad de ver eso que tenía tan pensativo a su "amigo", por lo que cuando estuvo lo suficientemente cerca dio una miradita.

-Oye, ¿que...?

-¡Aaah!- fue interrumpido por el grito de Link, quien se cayó de la silla. -¿¡Qué haces aquí!?- preguntó mientras se levantaba.

-Sólo vine a verte- le contestó Toon.

-Si lo dices así se oye algo extraño, sobre todo viniendo de ti- dijo Link.

-Bueno, tienes razón, sólo vine a ver lo que hacías, nada más.

-Mira, si no fuera porque hoy no quiero más problemas ahora mismo estarías...

-Sí, sí, ya entiendo, yo tampoco quiero problemas- fue interrumpido por Toon.

-Oye, ahora que lo pienso... En el desayuno, ¿por qué ya estabas despierto?, eso es raro, tú duermes hasta las 10.- preguntó Link al más pequeño.

-Emm- Toon no sabía si decirle la verdad. –Sólo tuve un mal sueño, ¿ok?

El chico pensaba que Link se burlaría o algo, pero se sorprendió de que no lo hiciera. En cambio Link sólo lo miró unos segundos y decidió hablar.

-¿Sabes?, es raro pero yo también tuve un mal sueño. Por eso había decidido tomarme un baño, para que se pasara el mal momento, pero las cosas no salen como uno quisiera ¿verdad?- esto último lo dijo algo molesto.

-jeje, lo sé. Lo siento, debí prestar más atención.- dijo Toon algo apenado. –Pero mira el lado positivo, al menos fui yo y no otra persona.

-Si, supongo que pudo ser peor- le dijo Link.

-Si... ¿Ahora sí me dices que es esto?- dijo Toon mientras tomaba el silbato.

-Ten cuidado, no lo vayas a romper- dijo Link desconfiado. –Es un regalo de una amiga.- fue lo único que dijo, antes de guardar sus cosas. Luego de un rato decidió que era tiempo de irse.

-Creo que ya debemos irnos...- le dijo a Toon.

-Oye, nunca me habías dicho que tenías una "amiga".- le dijo Toon después de un rato de haber pensado, olvidando por completo lo que su compañero le había dicho.

-Mira, ella y yo sólo somos amigos, hasta la considero mi hermana, pero no hay nada entre nosotros más que amistad, ¿entendiste?

-No me refería a eso, es que nunca hablas de tu vida, tus amigos, si tienes familia...- dijo Toon.

-Bueno, es que...- pero guardó silencio. No hablaba de nada de eso porque no lo consideraba importante, sólo lograba ponerse algo melancólico al recordar a sus amigos. –Hace un poco más de 2 años que salí de mi hogar para salvar a Hyrule, supongo que tú has pasado por lo mismo, ¿no?. Desde ese día no he podido ver mucho a mis amigos, que para mí son como mi familia. Pero no te preocupes, a ustedes los quiero igual que a ellos.- dijo sonriente.

-Emm, ¿gracias?- le dijo el más chico. –Nunca se lo he dicho a nadie, hace exactamente 2 años me fui de mi hogar. Justo cuando ya había cumplido 10 años...

-Espera, ¿estás diciendo que hoy es tu cumpleaños?- preguntó algo desconcertado el mayor.

-Bueno, sí, pero eso no es lo importante, lo que sucede es que...- pero fue interrumpido.

-Espera un momento, me has dicho que hoy es tu cumpleaños, pero no puedes estar hablando enserio, ¿verdad?

-Claro que sí. Ahora, te decía, mi hermana ese día...

-Diosas, esto de verdad que me sorprende...

-Podrías dejarme hablar, te lo agradecería mucho...- dijo Toon Link algo irritado.

-Tengo algo que decirte...

-Mientras sea importante- dijo el rubio sin mucho ánimo.

-Hoy también es mi cumpleaños...

-¡Pero qué...!

Hasta aquí. Quiero disculparme por la tardanza, lo siento, pero este tiempo no tenía nada, de lo que se dice, nada de inspiración. Otra cosa, el final del cap no quedó como me hubiera gustado, tal vez lo cambie en un futuro.

Además, he tenido que salir de viaje, así que se me dificultaron las cosas. Adiós a mi Wii U, yo que quería jugar...

Y perdón si esperaban que la fiesta ya iniciara, pero deberas que no sé mucho de fiestas, díganme antisocial, pero es la verdad. Bueno, espero les haya gustado el cap, acepto sugerencias y consejos, bye.