La historia es una adaptación del libro Mitos en acción 2. Algunos personajes de la amada Stephenie Meyer y los demás pertenecen al libro.

_ El esposo secreto.

Capitulo 3:
Así fue. El rey formuló la pregunta al oráculo. La respuesta no se hizo esperar, pero era diferente de todo lo que se podía haber imaginado.
-Debes ataviar a tu hija con las más exquisitas vestiduras nupciales. Adornarás su cabello y sus brazos con joyas preciosas. Así vestida, la llevarás fuera de la cuidad, más allá del negro bosque. En la cumbre de la roca más alta , aquella cuya forma recuerda la de una soberbia torre, tienes que abandonarla. Ese es el lugar donde la buscará su esposo.
El rey tembló. Amaba a su hija entrañablemente. Quiso saber quién sería el hombre que iría por ella. Lo que escuchó acabó de horrorizarlo.
El oráculo dijo que no era un hombre quien la desposaría, sino una criatura maligna y despiadada, un ser a quien el propio Zeus temía. Esa era la voluntad de los dioses. Eso era lo que el Destino había señalado para Isabella.
El padre volvió agobiado por el pesar, era raro ver al rey y darse cuenta lo que sentía. Pero su rostro demostraba cada uno de sus sentimientos y ninguno era bueno. Se sintió débil. Charlie Swan, jamas había sentido ese dolor. Ni siquiera cuando su esposa, Renee Swan, había concedido un hijo varón el que al instante de dar a luz, había fallecido. Cuanto necesitaba un heredero, un hijo al que el pueda enseñarle lo que su padre le había enseñado a él. Un hijo que pasaría a ser rey de Tebas.
Luego de eso llegaron sus tres hijas, pero su reino pasaría a manos del esposo de la primera, no de un hijo de él. Eso era triste, doloroso. Pero nada se comparaba con las palabras del oráculo.
Cuando entró al palacio, no parecía un rey sino un viejo soldado abatido por las heridas de mil batallas.
-¿ Qué sucede, esposo mío?- Lo interrogó alarmada la reina.
Él comenzó a llorar. Entre lagrimas fue contando todo lo que el oráculo había manifestado.
-¿ Y que vamos a hacer ahora?- Dijo ella, llorando también.
El rey suspiro hondo, para ahogar la angustia.
-Los dioses lo ordenan- musitó al fin- Tenemos que obedecer.
Isabella lo había escuchado todo, sabia que los dioses nunca estaban de parte de los humanos, ¿Pero que había hecho ella para merecer ese destino? ¿Acaso había sido una mala persona?
Se sentó en su lecho angustiada, sabia que no podía hacer nada. Lo que era destino divino, nada ni nadie podía cambiarlo.

Mientras tanto Edward, estaba imaginando la forma mas cruel de cumplir la orden de su madre. No es que le temiera. En realidad el no le tenia miedo ni al propio Zeus. Pero le encantaba hacer maldades, y sin duda su madre le había encomendado una muy fácil. Unir a una muchacha con un ser despiadado, ¿Había sentido en eso?. Pero sin embargo le encantaba usar sus flechas con picardia. Sonrió maliciosamente, ya tenia decidido lo que iba a hacer.

El recorrido desde el palacio había sido arduo y doloroso. Isabella caminaba con sus padres al frente de una extensa comitiva. Aunque la joven iba lujosamente vestida para una boda, el cortejo que la acompañaba llevaba signos fúnebres.
De nada valieron las suplicas que dirigió la infortunada joven a los reyes. Con las mejillas anegadas, ambos se despidieron de su hija y regresaron con la lúgubre comitiva al palacio.
Bella, sola, abandonada, se entrego a la desesperación. No se atrevía a huir del lugar. El castigo de los dioses por desobediencia podía ser terrible, y aun sumida en la mayor desolación, cumpliría con su destino honrando y respetando la decisión de los padres, y sometiéndose al designio divino. Todo su cuerpo temblaba de frió y de miedo. Cayo de rodillas en la piedra y se cubrió el rostro con las manos, como si al ocultarlo pudiera alejar su funesto porvenir.
De pronto se sintió envuelta por un soplo de viento que rodeaba su cuerpo una y otra vez. No se atrevió a mirar. La brisa continuo su giro hasta cobrar la fuerza suficiente, y alzo a la joven por los aires. La sostuvo suavemente, y la transporto durante un largo tiempo, al cabo del cual deposito su cuerpo con dulzura en el suelo.
Psique abrió los ojos. Se hallaba en un amplio valle magnifico, cubierto de un intenso verde salpicado con flores de los matices mas variados. el perfume lleno su pecho hasta embriagarla. Exhausta por las emociones que había debido atravesar, fue cayendo lentamente en el sueño mas hondo.

...

Ataviar: Significa vestir lujosamente.
Musitar: Es susurrar, murmurar.
Funesto: Aquello que causa tristeza o desgracia.
Exhausta: Completamente agotada.
...

Nota de Autora: Como los capítulos son demasiados cortos, Los hice mas largos. Hay partes que son del libro y otras que las escribí yo. Tarde bastante en actualizar, Perdón esta semana, mas tardar el sábado voy a subir otro.
Bueno gracias por los Reviews. Me encanta que les guste la historia.
Dejen su comentario si tienen alguna duda, o cuéntenme que les pareció el capi!
Besos.