Capitulo 1.
Rin P.o.V.
Oscuridad.
Eso era todo lo que podia definir este momento.
Y que tenia los ojos cerrados, eso también tenia mucho que ver.
-¿Que haras con ella hermano?
Escuche los murmuros en la lejania, eran voces masculinas.
-No lo sé Mikuo, bien podria darme una merienda con ella pero nisiquiera sé si tiene una enfermedad o algo asi ¿Y si tiene parasitos?
-Ese será tu problema, no el mio.
-¿Qué me recominedas Mikuo?
-Que consigas un desparasitante.
-¡Con eso no, Baka!
¿Quienes se creian que eran estos tipos para hablar asi de mi? ¡Con la gran y poderosa Megurine Rin nadie se mete!
Intente levantarme y reclamarles pero tan solo me movi mi cabeza golpeo con la pared provocando un sonido seco, ambas voces callaron al instante y cuando abri mis ojos un chico rubio estaba sobre mi, literalmente.
-¡Kyaaa! -chille, instintivamente mi cola se erizo, mis pequeños colmillos salieron a la luz y mis uñas se convirtieron en afiladas garras.
El chico rubio salto hacia atras y en un rapido movimiento se encontraba a varios metros de distancia, fue entonces cuando me permiti apreciar la habitacion.
Amplia, ordenada, limpia, las paredes pintadas de un color vino, un amplio romero y un retrato pintado a mano con temperas.
-Es tu problema Len, llamame cuando decidas que hacer...
El chico que se encontraba en la puerta, de cabello aguamarina movio su cabeza hacia mi, me saludo con la mano y desaparecio.
-¿Quien eres?-pregunte.
-Eso deberia preguntartelo yo... -se movio en una velocidad increible y aparecio a mi lado, se acerco a mi oido y susurro: -gatita...
-¡Nya!
El chico solto una estruendosa carcajada y luego se dejo caer en la cama a mi lado, yo me leje unos cuantos centimetros de el.
-Mi nombre es Len, y soy tu salvador...
-¿Salvador? -pregunte confusa -¿De que?
El chico sonrio ampliamente y posiciona ambos brazos detras de su cabeza.
-Es una larga historia...
Len P.o.V
Pasé el examen, luego de haber leido un poco la mente de algunos nerds de la clase, todo fue pan comido.
Planeba reunirme con una de las vampiresas de mi club de admiradoras en el baño ¿Como era su nombre? ¿Misky, Miki, Mimi? No importa, cuando escuche un grito a lo lejos, planeaba ignorarlo, pero volvio a gritar...
-No me lastimes
Era una voz femenina.
-No te dolera guapa, sera unicamente una probadita, espero que no te moleste ser compartida
Esa era la voz de un vampiro, mis pies empezaron a moverse solos, mi cuerpo no respondia a mis ordenes y cuando capte, estaba siendo guiado hacia el origen de esa voz.
A lo lejos divise una cabellera rubia, que rapidamente fue cubierta por el grupo de vampiros que la rodeaban, eran alrededor de cinco chicos que estaban por abalanzarse sobre ella.
-¡Nadie la toque! -grite.
Ni siquiera supe de donde salieron esas palabras, realmente. No era yo.
-Oh vaya, pero si es Kagamine ¿Te nos unes? -dijo Taito haciendose a un lado, y señalando el cuerpo inconciente de la chica.
Me permiti observarla por unos segundos, tenia una brillante cabellera rubia, corta hasta mas o menos sus hombros, llevaba un vestido simple, sencillo y casual. Su piel se veia bastante suave, y provocaba la sensacion de querer acariciarla, pero lo que mas llamaba la atencion eran sus orejas.
Orejas de gato.
Y no hay que olvidar la cola enredada entre sus piernas.
Flashback.
-Oye!.. y ahora que dibujas?.. –dijo mikuo mientras obsebaba sobre mi hombro el lienzo de papel - Dejame ver..
-¡Espera!.. aun no he terminado.
-Mmm.. no esta mal, se parece a ti , claro que es una chica... ¿Quien es?
-No tengo ni la minima idea, y devuelvemelo si no quieres problemas -gruñi
-Pero que genio -murmuro
FinFlashback.
Fue cuando lo recorde... la chica del dibujo era ella.
Es ella.
-¿Que estan haciendo con ella? -pregunte acercandome para interponerme entre su cuerpo y los demas.
-Solo nos daremos un pequeño banquete, nada del otro mundo, un refirgerio ¿Te nos unes Len?
Frunci el ceño.
-Cuando ustedes tengan el honor para ejercer tal privilegio y se muestren a mi altura, me avisan -dije haciendo un gesto con la mano.
Me agache y recogi el cuerpo de la chica gato entre mis brazos y empece a correr con ella en brazos.
Observe por encima de mi hombro y vi a los otros chicos empezar a seguirme con miradas furiosas, tome un atajo y me escabulli dentro de una habitacion.
Espere unos segundos para verificar que no me habia segudio nadie, y para evitar cualquier intromision o interrupcion desde fuera, simplemente, salte por la ventana.
Quizas era obra del destino, quizas no, pero encontrarme con Mikuo sentado bajo la sombra de un arbol leyendo era una patada de buena suerte.
-¿Len? -pregunto mientras se acercaba a mi -¿Que sucede herma... eso es un cadaver?
-¡Claro que no baka! Solo es una chica.
-Que chica mas rara -dijo mirandola de lado -Espera... ¿Acaso no es la de tu dibujo?
-Creo que si... -dije observando su pacifico rostro.
-¿Que haras con ella?
-Si la dejo aqui, ellos la tomaran como banquete.
Mikuo levanto una ceja y me observo incredulo.
-¿Acaso tu no?
-Eso es diferente. -argumente.
-Si... claro.
Rin P.o.V
-Y luego de eso te trajimos aqui, luego Mikuo y yo tuvimos una pequeña discusion sobre que hariamos contigo y como evitariamos los problemas y te adaptariamos a la sociedad, y esto y lo otro, pero no hay problema, yo ya lo tengo todo resuelto -dijo el chico con orgullo.
-Ehh... gracias por tu ayuda, en serio, ahora, si me disculpas, debo regresar a casa -dije poniendome de pie.
-¿Regresar?
-Si, a mi mundo, soy una Neko, debo volver con mi madre y mi hermano, me deben estar buscando.
-No puedes regresar, el portal que conecta a otros mundos ya se cerro.
-¿Que? -exclame con sorpresa.
No podia ser cierto, claro que no.
-Tienes que estar bromeando -murmure.
-LAmento descilucionarte gatita, pero el portal se abrira en la proxima "Luna de Sangre" como le llamamos nosotros, la trigesima luna llena.
-¿En 30 lunas· -pregunte horrorizada.
-Exacto.
No puede ser, esto tiene que ser una maldita mentira.
-Nya... ¿Y ahora que hago?
-Bueno, yo te salve gatita -dijo el chico sonriendo.
-Mi nombre es Rin, Megurine Rin -murmure con fastidio.
-Bueno Rin, nada es gratis en esta vida -dijo ampliando su sonrisa.
-¿A que te refieres?
Me reincorpore y lo observe mientras se dirigia a un armario y sacaba un corto vestido de Maid.
-Seras mi sirvienta personal.
