¡FELIZ AÑO NUEVO!
Después de todo, esta es la razón de ser de este fic
El nacimiento de algo…
"¡Tres, dos, uno!" el unísono de los aldeanos marcó la llegada del año nuevo, el cielo de la aldea de Konoha se ilumino de fuegos artificiales y el bullicio de sus habitantes resonó en el centro y se esparció como fuego salvaje por toda la aldea, familiares y amigos se daban el feliz año…salvo por un pequeño dúo que observaba el espectáculo a la distancia, desde la azotea de un edificio.
Sarada y Bolt habían quedado en regresar al centro, pero tanta gente conglomerada y el escandalo incesante, les hizo regresar a la tranquilidad de los edificios, lejos del festival.
Para sorpresa de Bolt, el pequeño incidente con Sarada, por arruinar su sorpresa y escapar de escena tras un ataque de nervios, había terminado…¡sorpresivamente bien!.
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Bolt avisto en su escape a un grupo de niños a la distancia y se les acerco, preguntándoles a ellos si alguno deseaba un pez dorado y una niñita, de unos cuatro años en el grupo, levanto su mano emocionada, tan pronto Sarada descendió, Bolt se escondie tras la niña y le explica que ella quería conservar el pez de Sarada.
Aún se encontraba molesta por ser abandona por una razón tan ridícula como delatar un regalo, pero al ver a la niña sonriéndole, Sarada suspira y se calma, se acerca a esta para entregarle la bolsa con el pez.
— ¡Gracias Onnesan! — su voz enérgica y expresión de alegre termina de calmar a Sarada quien le regala una sonrisa a la niña mientras sigue su camino.
Bolt se sentía aliviado al ver los niños marcharse con el pez…hasta que la voz de Sarada a sus espaldas le dice lo contrario, temerosamente se gira, en espera de un golpe, el cual recibe...pero no el rostro, en todo el medio de la cabeza, con el filo de la mano.
— ¡Ese es tu castigo por abandonarme! — replico Sarada con su típica expresión la cual no era muy diferente a cuando se molestaba.
— Esperaba algo peor… — dijo nervioso Bolt mientras que sobaba su cabeza, la mirada que le clavo Sarada indicaba que no debía tentar su suerte, a lo cual decidió guardar silencio.
— Realmente, eres un idiota, uno grande… — negó Sarada con la cabeza, se cruzó de brazos y lo miró con severidad — una cosa es que se te salga un comentario acerca de un regalo, hubieras negado y listo, problema resuelto.
— Pero… — haciendo una pausa, Sarada afila su mirada, mientras movía su torso hacia delante, haciendo retroceder a Bolt con su intimidante expresión — otra cosa…¡es dejarme sola y plantada! — lo señala furiosa — vuelves hacerlo ¡y te va a ir mucho peor! — sentenció con firmeza.
Bolt retrocedió nuevamente, disculpándose apenado por su arranque de nervios, Sarada niega con la cabeza y le hace señas para regresar al festival, terminando ahí el pequeño incidente.
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Había llegado el año nuevo y ninguno de los chicos decía nada, Sarada suspira, voltea para ver a Bolt, quien buscaba dentro de su yukata.
— Bueno, supongo que… — se preparaba a felicitar Sarada cuando Bolt la sorprende con un saquito blanco con petalos de Sakura frente a su rostro.
— Feliz año nuevo Sarada — la felicita con una sonrisa, aunque no era su típica sonrisa escandalosa, era una bastante mucho sencilla y natural.
— Gracias… — agradece Sarada extrañada tomando la bolsita de la mano de Bolt — ¿y por esto formaste tanto alboroto? — pregunta Sarada curiosa sin abrir su regalo por el momento.
— De hecho no… — responde Bolt regresando su mirada al cielo iluminado por los fuegos artificiales — eso que tienes ahí fueron más recomendaciones por parte de mi mama — se rasca la nuca y le da una sonrisa nerviosa a Sarada — mi regalo es otro…que por desgracia no podremos estrenar en estos momentos como quisiera…
Ahora Sarada SI tenía curiosidad por el regalo de Bolt, que podría darle que NO pudiera usar en ese instante.
— ¿Pero si este no es tu regalo…? — preguntaba Sarada cuando Bolt la interrumpe.
— Eso, es UN regalo mío — responde Bolt dirigiéndole la mirada a Sarada a su lado — Mi mama me recomendó algunas cosas y yo elegí entre ellas, así como el motivo; con Himawari todo tiempo a mi lado estos dos últimos días, no pude salir a comprarte nada… — añade apenado.
— ¿Que, acaso quería venir? — pregunta Sarada con un tono de superioridad, a lo que Bolt asiente.
En cierto modo, Sarada se extrañó de no haber visto a Himawari cuando él la fue a buscar a su casa, a lo cual prefirió no hacer comentario alguno, ya que ella nunca dijo que no podía llevarla.
Claro está, de haberla llevado con ellos, probablemente Himawari se hubiera sujetado del brazo de su hermano toda la noche y no la hubiera dejado de fastidiar, y probablemente no hubiera disfrutado de una noche tan…divertida con Bolt.
Le resultaba un poco admitirlo, pero así era, pasó una noche realmente divertida con Bolt, aunque su actitud para con el rubio no lo demostraba.
Aquellos pensamientos, extraños e inverosímiles para ella, no hacía más que causarle gracia, hasta el punto que termina soltando una risa que distrae y extraña por mucho a Bolt, niega con la cabeza y vacía el contenido del saquito en su mano derecha, sorprendiéndola aún más.
Sus ojos solo mostraban asombro, los "detalles" como llamo Bolt era impresionantes, tanto que hacia verosímil la historia de Bolt acerca de que eran recomendaciones, no parecían regalos de Bolt.
El primero, era un pequeño botón, el cual podía colocar en su chaqueta de a diario, en incluso en la yukata que llevaba puesta en estos momentos, el diseño era de una flor de Sakura, el centro de un rosado intenso y los pétalos rosa claro, destiñéndose hasta llegar a blanco.
El otro, era una cadena de plata con un dije del mismo material en forma de bola de fuego, de colores rojo y negro intenso.
— El botón es por tu madre — señala y explica Bolt — el otro es por tu padre — añade con una sonrisa, las referencias eran bastante obvias, el nombre de su madre, era Sakura, representada por la flor de donde origina su nombre, mientras que, el dije con forma de bola fuego representa el clan Uchiha, cuya especialidad es el fuego.
Sarada estaba sin palabras, ni siquiera podía salir de sus labios un gracias apropiado por los regalos, necesitaba algo para reaccionar, cualquier cosa, una de las idioteces de Bolt le ayudaría, y por mucho.
— Si estos son los regalos que te recomendaron… — Sarada le dirige una mirada de asombro a Bolt con sus regalos aun en su mano — ¿Que rayos pensabas regalarme?
— Unos protectores… — responde nerviosos ante la expresión de Sarada.
— ¿Espera…¡protectores!?— le era imposible esconder su sorpresa, la cual puso aún más nervioso a Bolt.
— Bueno… como en nuestro segundo encuentro vi que te gustaba tanto usar tus piernas, pensé en que quizás te servirían — respondió apenado al ver que le habían gustado tanto lo que el llamo como "detalle", que sentía que su regalo original había sido opacado por completo.
El asombro de Sarada no termina, nuevamente no tiene palabras para responder, cayendo en cuenta de algo que Bolt había dicho hace poco.
— Espera… — Sarada detiene nuevamente y respira hondo — dijiste hace poco "que por desgracia no podremos estrenar en estos momentos como quisiera", acaso…¿pensabas retarme a un combate, ahorita mismo? — pregunta aun sorprendida.
— Si… — responde nervioso Bolt rascándose la nuca.
Listo, eso era más de lo que Sarada podía aguantar, comenso como una risa, que rapidamente termina convirtiéndose una fuerte carcajada que la derriba, apenando aún más a Bolt.
— es…espera… — Sarada intenta contener su risa, al tiempo que le hace una seña a Bolt pidiéndole que se quede, su risa, había apenado al rubio, y en cierta forma herido, ya que él había mal interpretado la carcajada, y siendo honesto, quien no lo haría.
Sarada logra convencer a Bolt de que se detenga, se sienta nuevamente, y termina de calmarse, respira hondo y regresa su mirada a Bolt, quien se veía dolido — lo siento si te lastime…no era mi intensión, pero… — hace una pausa para terminar de limpiarse las lágrimas y añade — pero honestamente, esos protectores que piensas darme, son más un regalo que un idiota como tu pensaría darle a un chica.
Era la primera vez que Bolt era llamado idiota y…no se sentía molesto por ello…al contrario, se sentía alagado.
— Espera, quieres decir que…¿si los quieres? — pregunta Bolt sorprendido.
— ¡Claro que sí! — responde Sarada enérgica y con una gran sonrisa, mientras se coloca la cadena — tengo que admitir que elegiste bien en cuanto al botón y a la cadena con el dije, pero no se sienten como un regalo tuyo, no uno natural… — añade Sarada mientras termina de ajustarse el boton — …en cambio los protectores y el desafío, SI sienten como un regalo que un idiota como tú me daría, esos, ¡si se siente como regalos tuyos!
Bolt se sonroja y rasca la mejilla derecha ante las palabras de la Uchiha, realmente le alegraba que lo que había pensado regalarle en un principio, le gustase a Sarada, nuevamente fue llamado idiota, pero no le importó en lo más mínimo.
— Por desgracia… — comenta Sarada levantando sus brazos — si manchamos de sangre nuestras yukatas, no creo que salgamos tan fácil de esa como la vez pasada — añade nerviosa.
— Si, en eso tienes razón… — responde Bolt con el mismo tono de Sarada.
— Y, ¿qué piensas apostar esta vez? — Pregunta Sarada intrigada, confundiendo a Bolt — no creas que vas a cancelar tu doble o nada de la vez pasada…
— No pienso… — responde Bolt molesto ante el comentario de la Uchiha.
Sarada, aun intrigada nuevamente pregunta que quería apostar, Bolt se acuesta en el suelo con sus manos en la nuca y responde muy tranquilo — nada, solo quería desafiarte de nuevo por el simple hecho de hacerlo; disfrute bastante nuestro último encuentro sabes… — termina con una sonrisa.
Sarada parpadea un par de veces ante la respuesta de Bolt, este añade — a decir verdad, cuando lo recuerdo, siento un cosquilleo en las manos, realmente quiero volver a cruzar puños contigo — termina nuevamente con una sonrisa.
Sarada sonríe y se gira para ver a Bolt más fácilmente — no sabías que eras de esos… — comenta con un tono travieso, Bolt la mira de reojo intrigado por el comentario, preguntando a que se refería — de los que le gusta pegarle a las chicas…
La respuesta de Sarada ofende y por mucho a Bolt, se sienta de golpe, empieza a gritar y justificar que no era su culpa que el fuera un chico y ella un chica, nuevamente Sarada termina riéndose ante las idioteces Bolt
— Tengo hambre… — se queja Sarada, silenciando los balbuceos de Bolt, lo mira con aquella expresión que ya Bolt conocía muy bien — esta vez te acepto la invitación.
— ¿Una carrera? — pregunta Bolt desafiante al tiempo que se arrodilla.
— Así comeré más cuando llegamos — responde Sarada con el mismo tono de voz de Bolt, imitando su posición de arranque, colocándose cara a cara al rubio, la potente explosión de un fuego artificial marca el inicio de su carrera nuevamente a ramen Ichiraku.
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Eran cerca de las dos de la madrugada y el sueño empezar hacerse presente en los chicos, marcando hora de regreso, encaminándose a la casa de los Uchiha.
— ¿Dejamos el entrenamiento para más tarde? — pregunta Bolt muy tranquilo.
— Porque no… — responde Sarada encogiéndose entre hombros y sin darle mucha importancia — ¿borrón y cuenta nueva? — pregunta Sarada mirando de reojo a Bolt, quien no entiende su comentario — los dos combates que tuvimos no cuentan, llevemos un conteo a partir de ahora, ¡para ver quién de los dos es más fuerte! — sentencia con gran pasión en su voz y deteniendo su andar.
Bolt se detiene a su lado y comparte la misma expresión que Sarada deseoso por cruzar puños nuevamente con ella.
Sin embargo, la atmosfera de rivalidad desaparece cuando Bolt muestra nervios al realizar una pregunta, la cual…incomoda un poco a Sarada.
— ¿Y porque…quieres llevar a Himawari…? — pregunta Sarada fastidiada ante el comentario de Bolt.
— Bueno…después de lo de hoy, Himawari probablemente me siga a donde valla, por lo menos…los primeros meses del año — responde Bolt nervioso, comentario que Sarada no podía refutar.
— Y segundo… — esta vez la voz de Bolt resulta más calmada y natural — Himawari hizo un muy buen trabajo curando mi rostro, será menos problemático si regresamos a nuestros hogares con nuestras heridas curadas, en lugar de rostros hinchados y sangrantes.
— Serás un idiota…pero cada cuanto dices algo con sentido… — Sarada no podía negar que el razonamiento de Bolt era bastante valido, y todo equipo ninja requiere de un médico, resignada ante los dos razonamientos de Bolt, no le queda de otra más que aceptar la participación de Himawari en su siguiente sesión de entrenamiento.
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Eran las dos de la madrugada cuando regresan al apartamento de los Uchihas, las luces apagadas indicaba que no había nadie, dudaba mucho que sus progenitores, en especial su padre…se acostasen a dormir antes que ella llegara, mientras Sarada sacaba sus llaves, Bolt estaba pensativo, como si hubiera olvidado algo y tratase de recordar que era.
— ¡Cierto! — exclama, lo cual llama la atención de Sarada, se gira lo cual causa un accidente…PEOR…que el del regalo; los labios de ambos niños se encuentran en un beso accidental.
Sarada queda petrificada, Bolt hecha un paso y hace un mueca, quejándose de lo que acaba de suceder; su madre le había sugerido que cuando se despidiera de Sarada la diera un beso en la mejilla, y esa eran sus intenciones, pero Sarada se giró de inoportuna, terminando en un sutil toque de sus labios.
— ¡¿Por qué te giraste, Sarada, no se…¡agh!? — Bolt es derribado por una embestida cayendo al suelo, siente el peso de Sarada sobre suyo con la mano izquierda de esta incrustada en su pecho, ejerciendo una fuerte presión.
— Últimas palabras… — sentencia Sarada con tono amenazante, Bolt aun adolorido, abre sus ojos para encontrarse y sentir toda la sed de sangre de Sarada y su puño apunto de catapultarse contra su rostro, sin embargo esto no es lo que atrapa la atención de Bolt, algo mucho más significativo lo hace.
— ¡Sarada, tus ojos! — exclama Bolt pasmado al ver que los ojos negros de Sarada habían cambiando por completo.
— Mis…¡¿QUE COSA!? — Sarada, aterrada, se levanta liberando a Bolt, se quita los lentes y hace correr un poco chakra atreves de los cristales, convirtiéndolos en espejos, no podía creer lo que veía, un Sharingan joven se asomaba en sus orbes.
— Pe…Pero…Pero como pa… — en su tartamudeo un dulce beso en su mejilla la petrifica nuevamente.
— No era mi intención besarte en los labios, lo siento — se disculpa Bolt apenado haciendo un reverencia — lamento mucho eso…así que…hagamos que nunca paso ¿si…? — termina Bolt con una sonrisa nerviosa.
— como…¡¿COMO QUE NUNCA PASO, ACASO NO VES MIS OJOS?! — brama Sarada con todas sus fuerzas y sus mejillas coloradas, a lo que Bolt hace un seña que se calme y dándole poca importancia al asunto.
— como sea, nos vemos más tarde, ¿si? — Bolt se despide y salta a la carretera, encaminándose a su hogar.
— Bolt, espera, ¡REGRESA! — Sarada intenta detener al rubio, pero ya era muy tarde, este se había ido…
— Con…con un demonio… — Sarada mordia la uña de su pulgar, estaba realmente preocupada, no tenía idea de cómo controlar el Sharigan, por consiguiente no sabía cómo desactivarlo, lo cual daría pie a muchas mal interpretaciones por parte de su padre, necesitaba encontrar la forma de esconderlo, pero para su desgracia…ya no tenía tiempo…
— Oh, ¡Sarada! — la voz de su progenitora a sus espalda del lado derecho produce un escalofrió de muerte, la voz de su progenitor de su lado izquierdo marca la sentencia de muerte de Bolt y de ella.
"Estoy muerta" pensó Sarada en ese instante…quien se voltea temerosa para saludar a sus progenitores, dejando a ambos sin habla.
— Sha…¡¿Sharingan!? — exclama Sakura nerviosa y perpleja, siente como su cuerpo se baña en un sudor frio ante semejante escena.
Por simple curiosidad, Sakura le preguntó en el pasado a Sasuke, el cómo se despierta el Sharigan, este responde que este despierta normalmente, bajo una de dos condiciones, la primera seria afrontar una circunstancia difícil, por lo general de vida o muerte, lo cual no venía al caso actual, y la otra…ser sometido a estrés emocional intenso, lo cual se puede interpretar de muchas maneras...más en estos momentos…
Los ojos esmeraldas de la peli-rosada viran para ver a su esposo, encontrando una vena marcada en su frente y a punto de explotar
¡BOLT!
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A la distancia, a medio camino de su casa Bolt se detiene y voltea al sentir que es llamado por alguien.
— Que extraño…sentí que…¡ARGH! — nuevamente Bolt es derribado, esta vez por alguien que reconoce al instante.
— ¡Oniisan! — llama entre llantos su querida hermana quien, vestia una hermosa yukata amarilla con girasoloes — ¡te extrañe mucho Oniisan!.
— ¡Himawari! — Exclama sorprendido y feliz de ver a su hermanita menor, logra sentarse y acaricia los cabellos azules de su hermanita — ¡que gusto verte Himawari, hey! — el llamado de Bolt es recibido por unos ojos llorosos llenos de júbilo — escucha esto…hoy en la tarda voy a luchar de nuevo contra Sarada, esta vez, ¡voy a ganar! — sentencia con firmeza Bolt.
Los ojos de Himawari se iluminan y emocionan ante las palabras de su hermano, quien lo livera se levantan y apuntan sus puños al cielo.
— ¡Si, mi hermano va a derrotar a Uchiha-san! — exalta Himawari sin ocultar su emoción.
— Y tu Himawari serás nuestra medica… — añade Bolt calmado y recuperando su compostura
— ¡Si, y yo voy a ser…! — tarde un poco, pero cuando cae en cuenta de las palabras de su hermano, la emoción de Himawari se disipa y pregunta extrañada — yo voy a ser la médico de…Oniisan y…¡¿UCHIHA-SAN!?
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— ¡Por favor Sasuke…seguro ahí una explicación para esto! — de no ser por la fuerza sobre-humana de Sakura, Sasuke se hubiera lanzando a perseguir a Bolt, ella forcejaba con este, sujetándolo por los brazos mientras Sarada lo empujaba por el estomago, aun con su Sharingan activo
— ¡por favor papa, fue una accidente, Bolt solo quería darme un beso en la mejilla, yo me gire y entonces…! — el forcejeo de Sakura y Sasuke se detienen ante las palabras de Sarada, la expresión de asombro de su madre, y la furiosa con una segunda vena en la frente de su padre, le hacen hacer en cuenta a Sarada que no debido de haber dicho eso…no en ese momento …
¡BOLT!
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El año apenas empezaba, asi como los problemas con él, sin embargo, el pequeño incidente del Sharigan y los rostros hinchados…y orgullosos de todos tres, tras su combate de entrenamiento de esa tarde, dejaba en evidencia lo que sus madres ya sabían, algo nacía en este pequeño grupo, fuera lo fuera, sabían muy bien que esta no sería ni la primera, ni última vez que se enteraran, de las andadas de este peculiar trio …
¿Fin?
Con esto termina mi fic de año nuevo, espero lo hayan disfrutado :D
Este fic, no termina aquí, este de hecho no es más que la ante sala de un long fic, con este trio en particular, sin embargo, la llegada de "Reina del Ring" a mi cabeza, sumado al proyecto de re-edición de mis fics viejos, retrasa un poco el lanzamiento de este long fic.
Sin embargo, lo comenzare una vez que termine con "Un fin de semana para recordar", al cual solo le quedan dos caps.
Nuevamente espero hayan disfrutado del fic, espero tanto sus reviews, COMO el verlos en el siguiente fic de estos dos, hasta entonces, cuídense mucho se despide su amigo:
Animem4ker :D
