~~Viva El SasusAku~~
~~SasuSaku~~
+++++Contiene Lemoón++++
~asi que entras bajo tu propio riesgo~
Lenguaje inapropiado
~~si no eres pervertida de corazon abstente de entrar~~
+++no hago el ficc para molestar a ninguna persona solo lo hago como mero entretenimiento solo eso++
Disclamer: los personjes de naruto no me pertenecen le pertencen ha Masashi Kishimoto yo solo los uso como mero entretenimiento sin fines de lucro ni nada por el estilo solo para que pasen un buen rato :)…Este ficc no me pertenece le pertenece ha Crisst quien muy amablemente me pérmitio la adaptación este ficc este ficc es de raking M y como les prometii ya estara en M
N/A: bueno wow hasta yo me sorprendo creo que voy a cumplir muy pronto con mi objetivo de terminar varios ficcs antes de que acabe el año jeje bueno chicas las dejo por que tengo que apurarme sayoo
Capítulo 3: Viejos amigos
Fugaku POV
Sin duda aquella noche podía seguir guardando sorpresas. Después de que Sasuke me llamara y encontrar el problema que había tenido no pensé que pudiera ocurrir nada más esta noche, pero aún quedaba algo, la madre de la chica era ni más ni menos que Mikoto Inoue. Por lo menos esta era una sorpresa agradable.
-Ha pasado muchísimo tiempo.-me sonrió ella con nostalgia.
-Ya lo creo que sí.-admití yo dándole un abrazo.-Ojalá nos hubiéramos reencontrado en una situación más agradable.
-Ojalá.-respondió ella.-¿Está mi niña bien?
-Sí, hemos contenido la hemorragia de su cabeza, en cuanto se recupere un poco le seguiremos haciendo pruebas para comprobar el estado del feto.
-Gracias.
-No tienes que dármelas, es lo menos que podía hacer.-dije dándole una disimulada mirada a mi hijo para que ella no se diera cuenta.
-Sé que él chocó contra ella.-dijo Mikoto y yo me quedé asombrado.-Hablaré con Sakura, pero no creo que quiera levantar cargos contra él.
-¿En serio?-preguntó Sasuke.-Debería hacerlo.
-Pero no lo hará, Sakura no es así.
-Mikoto, ¿me acompañas a firmar el papeleo?-le pedí.
-Sí, claro.
Fuimos a mi despacho y la invité a sentarse. Realmente me gustaba la idea de ponerme al día con ella, habían pasado tantos años, y pensar que estoy ahora aquí con 38 años delante de la mujer de la que estuve enamorado durante todo el instituto.
-Supe lo de tu esposa, Fugaku, lo siento mucho.-me dijo con una nota de verdadera lástima en su voz.
-Gracias.-contesté.-Por cierto, ¿cómo es que tu hija se apellida Haruno? Pensé que te habías casado con Ryo Inoue.
-Sí..., lo hice, pero...-suspiró.
-No tienes por qué contármelo, pero me resultó un poco extraño que Mikoto Inoue sea madre de Sakura Haruno.
-No soy Mikoto Inoue, ya no.-repuso.
-¿Eres la verdadera madre de Sakura?-le pregunté.
-Claro que lo soy, quizá no sea su madre biológica, pero nadie tiene derecho a decir que ella no es mi hija, la he criado, la he querido, y es lo más importante que tengo, no importa lo que digan las pruebas genéticas, yo soy la madre de Sakura Haruno.-se exaltó.
-No terminó de comprender.-titubeé.
Ella volvió a suspirar, cruzó sus manos, cerró los ojos y los abrió de nuevo mirándome fijamente.
-Cuando terminamos la universidad, tú te convertiste en un gran médico te casaste con Ayame cuando se quedó embarazada, y yo me hice profesora y me casé poco después con Ryo Inoue. Al principio era muy atento conmigo, pero después...-cerró de nuevo los ojos como conteniendo las lágrimas.-Comenzó a beber demasiado, ahí comenzaron los golpes.-me quedé helado, ¿alguien se había atrevido a tocar a mi preciosa Mikoto?
Pasaron los años y lo aguanté como pude, intentaba sobrevivir apoyándome en mi trabajo, sabes que siempre me encantaron los niños.-era cierto, ella siempre hablaba de tener más de 4 hijos.-Comencé a dar clase a los niveles algo más mayores, y conocí a un niño llamado Itachi, era encantador, muy divertido, pero a pesar de sus payasadas lo veía increíblemene maduro, solo tenía 10 años y parecía capaz de soportar el mundo entero sobre sus espaldas, y en cierto modo lo hacía.-una sonrisa triste se formó en su espalda.
Me interesé mucho por él, adoraba a aquel niño y quería saber qué ocurría en su vida. Después de muchas charlas y tutorías supe que su madre les había abandonado y su padre se veía muy agobiado para cuidar de él y su hermana, pero lo intentaba por todos los medios.
Me involucré al máximo con ese niño, incluso pasaba menos tiempo en casa por estar en la escuela con él. Decidí concertar una cita con el padre del niño para hablar sobre él y ver cómo podía ayudarles. Aquel día conocí a Souta Haruno. Era un hombre magnífico, créeme. Cuando su mujer se marchó no perdió el tiempo mirando por dinero o coches ni nada por el estilo, llamó un abogado y consiguió que no le pudiera quitar a sus hijos de ningún modo, si lo hacía sería por encima de su cadáver. Sayuri solo volvería a tener la custodia de los niños cuando Souta muriera, existía esa posibilidad pues él era un policía.
Durante la reunión Souta y yo hablamos y hablamos, el tiempo parecía no existir para nosotros, pero sí para Ryo. Llegó al colegio hecho una furia, me gritó, incluso estuvo a punto de golpearme, pero Souta se lo impidió. Entonces se dio cuenta de lo que ocurría en mi matrimonio y comenzó a ayudarme. Me convenció de que debía alejarme de él, divorciarme y ponerle una orden de alejamiento. Ryo se enteró de lo que ocurría, cuando llegó a casa yo tuve tanto miedo...Me escapé, no sabía dónde ir, acabé en la casa de Souta, y entonces la conocí a ella. Sakura tenía por entonces unos seis años, era la niña más encantadora del mundo. Yo estaba temblando de miedo, ella se acercó a mí, se sentó en mi regazo, me cogió la cara entre sus manos y me dijo: "No tengas miedo, estás con mi papá, él te salvará, mi papá salvará al mundo".
Aquella niña tenía solo seis años, y aún así consiguió calmarme, y en tan solo unos segundos había conseguido que la quisiera. Ryo terminó en la cárcel y yo divorciada de él. El agradecimiento que tenía con Souta pronto se convirtió en algo más. Nuestra relación fue viento en popa, yo adoraba a sus hijos y a él le amaba tanto. Cuando Sakura cumplió ocho años me pidió matrimonio y yo acepté sin tener que meditarlo. La boda fue hermosa, los niños estaban tan guapos y tan felices, pero aún mejor fue el regalo que Souta me hizo, me ofreció que adoptara a sus hijos, y me convirtiera legalmente en su madre, me sentía eufórica. Siempre había querido hijos, y tener a Itachi y Sakura como mis hijos era un sueño.
Pero nuestra historia no podía ser siempre miel. Hace tres años, Sota murió en acto de servicio. Él estaba destinado a ser un héroe, y la única forma de que un hombre valiente se convierta en un héroe es muriendo.
Y desde entonces he cuidado yo sola de sus hijos.
Yo me había quedado tan impactado por la historia que acaba de contarme Mikoto, y yo que pensaba que mi vida había sido triste.
-Mikoto, lo siento mucho, perdóname por lo que te he dicho antes de ser la madre de Sakura, yo no sabía...
-No importa, ¿podría ver a Sakura?-me preguntó impaciente.
-Sí, seguramente ya la hayan subido a planta. Vamos te acompañaré.-le ofrecí.
Pregunté a una enfermera a qué habitación habían llevado a Sakura Haruno, me informó que estaba en la 407. Subimos en el ascensor en completo silencio. Llegamos a la habitación, Sakura seguía dormida, Mikoto se sentó a su lado agarrando su mano y me puse a comprobar su pulso y la medicación.
Sakura se fue moviendo lentamente hasta que abrió poco a poco los ojos, y los fijó en Mikoto.
-¿Mamá?-la llamó.
-Cariñó, qué susto me has dado.-no me había dado cuenta de cuándo ella había comenzado a llorar.-No sé que haría si te pasara algo, Itachi y tú sois mi vida.
-Tranquila mamá, estoy bien.-la calmó Sakura.-¿Está bien el bebé?-preguntó temerosa.
-Vamos a hacerte pruebas, Sakura, pero creemos que está bien.-le contesté yo.
-¿Y el otro conductor?¿Le ha ocurrido algo?-se preocupó. Aquello era un increíble, un hombre ebrio choca contra ella, y ella se preocupa por la salud de él, Mikoto tenía razón, esa niña era especial.
-Él está bien.-le aseguró su madre.-Te sacó del coche y te trajo aquí. Es un chico encantador, se llama Sasuke, es el hijo del doctor Uchiha.
Supongo que esa era la forma de la que Mikoto intentaba convencer a Sakura de que no presentara cargos contra mi hijo. Pero ella cambió de tema dejándome atónito.
-¿Es usted Fugaku Uchiha?-me preguntó y yo asentí sorprendido.-Es más guapo en persona que en las fotos.-me dijo y después se sonrojó, casi tanto como debía de estarlo yo.-Lo siento, pero Mikoto me ha contado muchas cosas sobre usted y he visto fotos suyas.
-¡Oh!-contesté yo.-Mikoto también me ha hablado de ti, te quiere mucho.-le dije.
-No más que yo a ella.-repuso Sakura y Mikoto la abrazó delicadamente.
-Señorita que me haga la pelota no la eximirá de la pregunta, ¿a dónde ibas a las cuatro de la mañana?-le preguntó Mikoto.
-Lo siento, mamá, pero tuve otro antojo y no quería despertarte, ya suficiente te estoy molestando por las mañanas para hacerlo también por la noche.-se lamentó ella.
-No vuelvas a decir eso.-la regañó Mikoto.-Tú nunca me molestas.
-Mamá si no fuera por mí no nos tendríamos que haber mudado, si no fuera por mí podríamos vivir en la casa mientras arreglan las humedades en vez de gastar el dinero en un hotel, si no fuera por mí no tendrías que estar trabajando tanto. No podía quitarte también tus momentos de descanso.
-Cariño.-Mikoto volvió a abrazarla y me sentí que sobraba, así que salí y llamé a una enfermera para que llevaran a Sakura a hacerle las pruebas.
Cuando terminaron le sirvieron la cena a Sakura a la que ella puso cara de asco, pero comió un poco, y después la dejamos descansar.
Mikoto y yo salimos al pasillo donde estaban Hinata y Sasuke esperándonos.
-Los resultados de las pruebas no llegarán hasta mañana, así que creo que es hora de que todos os vayáis a descansar un poco, yo tengo turno de todas formas, así que me quedaré.-habían pasado las horas, eran ya las 10 de la mañana y algunos, como Sasuke, todavía no se habían acostado.
-Yo me quedaré con Sakura.-objetó Mikoto.
-Deberías irte a descansar.-le recomendé yo.-Ha sido una noche dura.
-No, prefiero quedarme con mi hija que volver a ese maldito hotel.-se quejó Mikoto.
-¿Os hospedáis en un hotel?-preguntó Hinata, Mikoto asintió.-¿Por qué?¿No tenéis ninguna casa aquí?
-El padre de Sakura tenía una casa aquí, pero han pasado muchos años desde que alguien vivió allí, necesita reformas, y no puedo dejar que Sakura viva allí, la humedad que hay en la casa no es buena para su embarazo.
-¿De cuánto está?-preguntó Hinata.
-Unos 5 meses.-respondió Mikoto.
-¡Vaya!
-¿Estáis vosotras solas?-le pregunté y ella asintió.-¿Y Itachi, el hermano de Sakura?
Mikoto se quedó mirando al vacío, agachó la cabeza, pero luego la levantó orgullosa aunque con los ojos vidriosos.
-Itachi está en la cárcel.-contestó.
Entre pétalos de rosas
busqué su amor
y encontré violencia
en lo que antes era una flor.
Le entregué mi cuerpo,
él compró mi juventud
a cambio de
partirme el alma en dos.
Dejé de esperar
que el perfume de su voz
no destilara odio y alcohol,
que sus golpes no
dolieran.
Dime por qué no he tenido
alguien que cuidará de mí
y ahora que mi vida echó a dormir
siento que apenas viví.
Ven, toma mi mano y duerme.
Yo soy la voz
de la vida
y de la muerte,
un hola y un adiós.
Soñarás caricias sobre
un lecho de cala y de Luz
y perfumaré tu alma
con gotas de paz y de amor.
Deja de llorar.
Abrázame, ya todo terminó.
Hoy la ternura
peinará tu piel.
Sobre el arco iris hay
alguien que te espera.
deja que mimen tu boca
los labios del amanecer
Que el susurro del dolor se irá
y que arda en olvido, el ayer.
Que el placer duerma en tu pecho
y con besos anude tu ser
que la amargura hoy eche a volar.
te espera otra flor, sígueme.
despídete ya,
se acaba el tiempo,
ven hacia la luz.
No tengas miedo,
él no volverá.
La eterna angustia será
su Condena.
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La canción es El peso del alma de Mago de Oz y Patricia Tapia
Nos leemos ^^
