Hola!! super genial dia no?
Declairmer: Los personajes no son mios son de Stephen y gracias a dios por que los invento yo solo me dedique a jugar un poco con ellos y mi pasion asia el baile, imaginandomelos en una situacion poco decorosa.
lectura apata para mayores de 18 años!
HOT
Capítulo 5.-Ante el espejo
De repente, ese momento fue roto por que el camarero nos había traído la cuenta y mientras Edward pagaba, me había dicho que si no me importaba ir a bailar un rato a la academia. No tenía mucho que hacer así que le dije que si. Además ese día, Edward me abrió su mundo y yo el mio. Una vez en el aula, después de que ambos nos cambiáramos, le pedí un favor.
-¿Tocarías el piano?.-dije señalándole el teclado que había en el aula.
Se quedo parado, pero enfundado en sus mallas de ballet, que le hacían un culo apetecible, se sentó y comenzó a tocar
Claro de luna de Debussy. Y yo sin darme cuenta, empecé a moverme por el aula, bailando.
Cuando Edward termino de tocar, se acerco a mi y me cogió del suelo, me agarro con fuera, haciendo que yo me colgara de su cintura con las piernas. La música empezó a sonar.
Como siempre...terminamos bailando juntos, pero esta vez el se esforzó por hacer un buen clásico. No se porque, pero cada vez que bailábamos juntos me sentía feliz y me expresaba de forma plena
-¿Porqué me dijiste eso ayer por la noche? muy seria cuando paramos a descansar.-Es la verdad. Ahora entiendo cuando dicen eso de que la verdad duele.
-Porque bueno, principalmente bailas un estilo como es el clásico, marcado por unas pautas y unas normas. En lo demás eres buena, pero te falta sangre.-me dijo mirándome con sus ojos verdes.
-¿Dices que me falta sangre?.-dije riéndome.-¿Tu me viste ayer bailando salsa? ¡Me deje ahí el cuerpo.
-Bueno, pero no es a eso a lo que me refiero. Vente conmigo este fin de semana a una fiesta y sabrás a que me refiero.-dijo levantándose.- No se si te atreverás.-cogió sus cosas.- Por cierto, tienes un pelo precioso. Deberías lucirlo más.
¿Qué había dicho? ¿Qué le gustaba mi pelo?
Me tumbe en el suelo pensando en el día que había pasado hoy y en la lección que me había enseñado el perfecto arrogante de Edward.
.- En el fondo y no tan en el fondo, no crees que es un arrogante.-dijo mientras cenabamos.
-Eso digo yo.-dijo mi duende particular mientras se reía de una ocurrencia que pasaba por su cabeza.- Lo que realmente te gusta es como le debe de quedar la malla de ballet.-dijo acercándose a mi oído.- Esas piernas, sus muslos, sus nalgas...-paro un momento y de forma más sensual me dijo.- Ese paquete
-¡Alice!Todos los chicos van así en la academia. No me fijo especialmente en el.
-¿Qué ha dicho?.-dijo Jasper enfadado.- ¿Es que ahora te gustan los bailarines esos con los pantalones que les van a dejar estériles?
Un rato después..
Me encontraba de nuevo en el aula de baile. Bailaba para
despejarme y para evadirme, pero alguien más estaba en el aula. Observándome desde las sombras. Me giré y allí estaba él. Edward. Se acerco a mi, sin camiseta y en pantalón deportivo. Llevaba una gorra, que me dejaba sin sus ojos. Mi respiración era palpitante y excitada. Sus labios entreabiertos dejaban escapar cortos suspiros. Me giro y nos quedamos los dos ante el espejo.
tomo mi coleta y soltó mi cabello. Baje mi cabeza, pero él la subió y me miro a través del espejo. Yo le quite la gorra, necesitaba esos ojos esmeralda. Sus manos se perdían por mi cuerpo, excitándome. Sus labios empezaron por mi cuello, por la clavícula. Se puso delante de mi y me beso los labios. Sus labios chocaron con los míos. Suaves, lisos, sedosos, eran perfectos para besar.
Tiró de mi pelo y dejando mi cuello a su alcance. Su lengua recorrió todo mi cuello, la punta de su lengua me erizaba la piel. Sus manos estaban en mi camiseta de tirantes y con fuerza la rasgo, dejándome en sujetador. Su lengua siguió bajando, con la música de nuestras respiraciones de fondo, termino de rodillas, su lengua paso por mi canalillo, por las costuras de mi sujetador. Ahora su lengua estaba en mi ombligo y en mi barriga, alternando besos con pequeños lametones. Aquella escena ante el espejo era demasiado excitante.
Mis gemidos ya no eran silenciosos y mucho menos cuando sentí sus manos tirando de mis pantalones, sacándomelos.
El estaba con los pantalones y quería estar sintiendo su cuerpo. Dirigí mis manos a sus pantalones, pero el me paro, cogiendo mis brazos y colocándolos sobre mi cabeza.
-Disfruta.-me dijo con una voz ronca, mientras se quitaba los pantalones y me dejaba ver su excitación debajo de su boxer.
Se puso entre mis piernas y me beso, a la vez que sus caderas se juntaban en nuestro centro.
Gemí cuando el apretó y aquello pareció el desencadenante de aquel momento excitante. Edward, bajos sus manos hasta su boxer y lo hizo desaparecer, y también mis bragas.
No espero mucho más. Colocó su miembro duro en la entrada de mi sexo, notando ya como yo lo iba mojando con mi humedad. Su cabeza estaba en mi oído y su gemido fue ensordecedor cuando su miembro entró en mi.
Mis paredes poco a poco se iban adaptando a su sexo. Cada vez sentía que yo me humedecía más y eso a Edward le gustaba. Sus movimientos insistentes y rápidos me hacían gemir y gritar como si nunca hubiera sentido nada igual y así era, nunca había tenido una experiencia sexual como esa.
Cada vez iba mas rápido y sus gemidos en mi oído cada vez eran mucho mas sonoros y roncos.
-Aaaaahh...ahhh...Edward....-ahí esta la cumbre y estábamos llegando juntos.
NOTA: por sierto JEJE mm bueno mi inspiracion para esta novela fue mi nena Claudiaaa grax! Te kiero tanto gracias por thu apoyo y por todo ya saben espero Rewies solo tengo 3 T.T
