Unos cuantos días habían transcurrido con normalidad. Bueno... sin incluir que House estaba más confundido cada ves más, Wilson seguía sin tener buenos consejos para su amigo y Cuddy se sentía con unas ganas tremendas de tener intimidad pero le era imposible por que Max, su novio, se encontraba de viaje como de costumbre y House... bueno, era obvio que House era la mejor opción pero no se podía rebajar a pedirle sexo salvaje asi como asi. Y menos con un novio en turno. No es que eso haya sido un problema en las ultimas semanas pero... de igual manera sentía que todo ese asunto no estaba bien.
Agitó su cabeza de un lado al otro tratando de dejar los pensamientos atrás y volver a la montaña de papeles que tenia por firmar.
Pero de nuevo pensó en el. En sus manos. Bajando despacio hasta su cadera.
Basta.
Tomo un papel de tantos y comenzó a leerlo. Se detuvo al instante al sentir la presencia de alguien dentro de su despacho.
-Estoy aburrido.-
Genial...
-¿Que tal si consideras unas horas de clínica? No vendrían nada mal.-
-¿Que tal unos besos?.- Dijo son pensarlo muy bien.
-House...
-Lo siento.- Miró al suelo y después a su jefa. -¿Como van las cosas con Max?- Esa pregunta también la hizo sin pensar.
-¿En serio?.- Preguntó incrédula, dejando la pluma en el escritorio. -¿Me preguntas como van las cosas con mi novio?.-
-Es algo común de pregunt...
-No para nosotros.- Expresó firme sin dejarlo terminar.
-Bien...- Hizo una mueca con el labio.
No sabia si lo hacia a propósito o no pero esas muecas la volvían loca. House noto el brillo en sus ojos y al instante sonrió.
-¿Que?.- Ella noto que el sonreía.
Mala señal.
-¿Que?.- Volvió a preguntar al ver que el no le respondía nada.
-Estas cachonda.-
-Por supuesto que no...- Respondió de inmediato.
-Oh por favor...- Se giró hacia la puerta, percatándose que las persianas estaban puestas. -Solo... solo pídemelo.- Se acerco con cuidado hasta el escritorio.
-¿Que te pida que?.- Jamas cedería a su estúpido juego.
-Sabes de lo que hablo.- Rodeó el escritorio aproximándose a ella.
Lisa empezaba a inquietarse.
-¿No tienes algo mas que hacer que molestarme?.-
-¿Quieres que me vaya?.-
Ella no contesto. Lo que hizo que la sonrisa de House regresara.
-Vamos pídemelo... - Ella ya estaba de pie.
-House...
-¿House, que...?.- En verdad pensaba que iba a pedírselo.
-...Deja de invadir mi espacio personal.- Esto lo desanimo un poco. A continuación el médico se giró para irse pero repentinamente Cuddy lo tomó de la camisa.
House la miró, confundido.
La mirada de Cuddy era de deseo. Quería a ese hombre, en serio. Pero nunca le pediría hacer actos indebidos y menos en horas de trabajo. Pero de nuevo estaba ese cosquilleo que recorría todo su cuerpo a una velocidad máxima que... dios. A ese punto estaba segura de que terminarían haciéndolo en el escritorio. Se abalanzo directo a sus labios sin pensar en nada. House enseguida la tomo de la espalda impidiendo que se alejara mientras que la decana reposo sus manos en el cálido cuello de su empleado. Fue ella la que intensifico el beso, fue ella quien introdujo su lengua sin permiso y fue ella la que marcaba el ritmo.
-En verdad no te entiendo...- La tomo con mas fuerza de la espalda y continuo con su labor.
-Ahh...- Un cálido suspiro salio de sus labios antes de que el doctor hiciera contacto de nuevo con sus rojos labios.
Después de unos segundos House se detuvo bruscamente mirándola a los ojos. Ella lo miraba esperando una respuesta.
-¿Me lo vas a pedir ahora?.- Hizo un esfuerzo sobrenatural para dejar de besarle.
Lisa miro hacia el piso sintiendo como sus labios ardían. Levanto la mirada al instante.
-¿Nos vemos en 1 hora en los vestidores del tercer piso?.- Su voz era agitada.
House de nuevo sonrió.
-¿Por que querría tener cáncer a propósito?.- Trece pregunto confundida.
-Es lo que van a averiguar.- Se dio la vuelta en dirección a su oficina mientras su equipo se levantaba en busca de respuestas.
Miro al reloj por casualidad dándose cuenta que habían pasado 49 minutos después de la conversación que tuvo con Cuddy. Tomo un artefacto de su escritorio, lo metió en su bolsillo y salio con ansias de la oficina.
Por alguna razón la puerta era de vaivén lo que significaba que no podían poner seguro a la puerta. Estaban expuestos a cualquiera que quisiera pasar por allí. Eso les excitaba incluso un poco más.
-¿Las trajiste?.- Preguntó Cuddy sonando preocupada al verlo entrar.
-Fue en lo primero que pensé...- Dijo honesto sacando del bolsillo unas esposas idénticas a las que usaban los policías. Las puso sobre los casilleros y se acerco con lentitud hacia la mujer.
-Lindo atuendo.- Dijo antes de rozar sus labios con los de ella tomándola de la cintura con firmeza. Cuddy sonrió entre besos, le quito el saco y siguió jugando con los labios de su mejor médico. Las traviesas manos de House subían y bajaban por la espalda de su amante mientras que ella le sujetaba con dulzura de la cara tratando de controlar la situación hasta que House empezó a bajar por su mejilla llegando a su cuello y de nuevo regresar a su boca. -Podría hacer esto todo el día.- Se le escapó de los labios. Lisa de nuevo sonrió.
-Me alegra que pienses así y... me encantaría decir lo mismo pero tengo trabajo esperándome en el la oficina...- Sus delicadas manos bajaron a su pecho al mismo tiempo que se separaba de su rostro. Esa fue la señal para House. Le quito prácticamente toda la ropa dejándola solo con una lencería celeste con encaje. Le excitaba la idea de que ella estuviera casi desnuda y el siguiera con toda su ropa puesta.
-Date la vuelta...- Dijo serio, tratando con todas sus fuerzas de reprimir cualquier tipo de sonrisa. Ella se volteo pensando en lo que el iba a hacer. La tomo de los brazos guiándola hasta un tubo metálico en forma horizontal que se utilizaba para colgar las batas. Por suerte estaba debajo de la altura de Cuddy. House tomo las esposas del casilleros y las paso sobre el tubo, colgando. Después tomo las manos de Cuddy y las esposo con una ya notable erección.
-¿No me las vas a poner, cierto? Era un juego.- Aclaro al ver que el estaba muy concentrado.
Un sonido peculiar se escucho en sus muñecas.
-¿No las cerraste, verdad?.- Preguntó aunque bien sabia la respuesta. -Dime que no las cerraste.- Cerró los ojos esperando lo mejor.
-Sabes lo que hice...-Dijo mirándola a los ojos. Cuddy trato de abrir las esposas moviendo sus brazos de un lado al otro pensando que tal vez eran fáciles de abrir con algunos forcejeo pero no fue así.
-Oh por dios la cerraste!- Le dio un golpe a su pierna buena con una de sus delgadas piernas.
-Tranquila, solo relájate.- Se acerco a su odio pero ella se alejo.
-Estas demente!? Cualquiera puede entrar aquí y ver lo que estamos haciendo. Quitame esto rápido!.- Era todo lo contrario a excitante.
-Relájate Cuddy.- Metió la mano en su bolsillo del pantalón. Después a su otro bolsillo. Ahora al bolsillo de su saco.
-No tienes las llaves, verdad?.- Rodó los ojos aun con los brazos hacia arriba.
-Creo que la deje encima de mi escritorio.- La miro para esperar una respuesta.
-Ve por ellas AHORA!.- Su voz era firme.
-Tal vez primero vaya directo a la cafetería por algo de crema batid...
-Me estas poniendo los nervios de punta! Ve por las malditas esposas!.- House sonrió cuando le dio la espalda, justo antes de salir le dijo. -No te muevas.-
-Idiota...
-¿Donde se supone que esta House?.-
-En los casilleros, por que la pregunta?.-
-Lo necesitamos para el caso.- La joven mujer estaba más que estresada. Llevaba toda la mañana en ese caso. Salio hasta llegar hasta los vestidores.
Antes de abrir la puerta dudo un poco pero de todas formas la abrió.
-Oh POR DIOS...- susurró sin poder mover un centímetro de su cuerpo.
-¡Doctora Hadly!- Esto no se podía poner peor.
No pudo evitar analizar con detenimiento a su jefa. No usaba más prenda que su ropa interior con encaje. Tenia que admitir que la mujer era más sexy de lo que imaginaba.
La cara de trece era todo un poema ¿Que hacia su jefa en ropa interior en los vestidores?
-OH DIOS...- House llegó después que su empleada. -Díganme que no empezaron sin mi.- Expresó sarcástico mirando a ambas. Cuddy estaba roja y trece tenia la boca semi abierta.
Miro a su jefa, luego a House y después salio lo más rápido que pudo.
-Desátame...- Dijo frustrada. -Rápido.-
La doctora Hadyle salio con rapidez del cuarto. Después se detuvo. ¿Que rayos acababa de pasar? Segundos después vio a Cuddy saliendo del cuarto con toda su ropa puesta. Se veía fastidiada. Caminando lo más rápido que podía hasta encerrarse en su despacho. Iba tan enojada que ni siquiera noto a la trece cuando paso a su lado.
House salio un poco después con su caminar de siempre, relajado y serio.
-Supongo que esperas una explicación.- Dijo justo cuando paso alado de trece pero igual no se detuvo, camino hasta los elevadores.
-La verdad no quiero...- Negó con los brazos. Mucha información en tan poco tiempo. La joven doctora camino hasta que ambos estaban dentro del objeto en movimiento.
-¿Te gusto lo que viste?.- Obviamente se refería a Cuddy.
-Yo...- Apretó sus labios mirando a House, confundida. -¿Que rayos estaban haciendo?.- Preguntó evadiendo su pregunta. La respuesta era obvia también.
-Jugábamos a esconder la ropa del otro.. y atar con esposas al otro también. Son juegos para grandes... -
-Pensé que Cuddy...
-¿Que? ¿Que ella tiene novio?- Comenzó a preguntarse por que iba tan lento el elevador? Su empleada asintió con la cabeza. -Ok.- Oprimió el botón de Stop y la miro directo a los ojos. -No puedes decirle a nadie lo que acabas de ver... por mucho que quieras, supongo.- Trece rodó los ojos. -La verdad es que... Cuddy esta abusando de mi sexual mente.- Fingió estar llorando.
-Paresia al revés...- opinó en un susurró.
-Créeme... es todo lo contrario- Abrió los ojos lo más que pudo. Su voz era honesta. Trece trato de asimilar toda la situación. Después ella misma presiono de nuevo el botón para que al fin llegaran a su destino.
-Quiero algo a cambio.- Dijo sin mirarle.
-¿Ropa interior de Cuddy, eh?.-
-Deja de decir que soy una lesbiana. Soy bisexual. BISEXUAL!.-
-Eso es lo que quieres a cambio?.- La miro fingiendo tristeza. -Que aburrida.-Las puertas se abrieron, el resto del equipo los esperaba afuera.
-¿Donde rayos estaban?.-
-Tomando el te con la reina.- Dijo avanzando hasta la oficina sin mirar atrás olvidándose de lo que recién ocurrió.
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¿Te gusto el capitulo? Esta un poquito corto pero quería dejarlo hasta ese punto. Prometo que el sig. sera más largo!
Ideas... sugerencias? ¿Que esperas que pase? todo comentario es bienvenido :)
El nombre del capitulo es algo así como: Atrapado(s) :) por si les entro la duda
Muchos saludos para todos!
