Rachel se despierta y al poco rato también lo hace Quinn.

- Buenos días Fabray.

- Buenos días Berry – las dos se echan a reír. Y después ninguna sabe que decir.

- ¿Por qué no te importa dormir conmigo? ¿Y me hablas normal? – Quinn no acababa de entenderlo, pero no quería ilusionarse demasiado pronto.

- Me caes bien Quinn, me gustaría ser tu amiga, bueno si tu quieres… no me importa nada más, pero si crees que lo mejor es que me aleje…

- No, no quiero que te alejes, pero… es raro. Me encantaría ser tu amiga – al menos podría tener su amistad.

Las dos amigas bajan a ver como ha quedado la casa de Berry después de la fiesta.

Todos están dormidos. Santana abraza a Brittany mientras duermen en el suelo. Artie y Mercedes están cada uno en un sofá. Tina y Mike no están, se habrán ido antes o estarán en alguna habitación. Blaine y Kurt están en el suelo junto. Puck y Lauren están también en el suelo. Y Finn… no está.

- ¿Dónde estará Finn? – pregunta Quinn.

- Se habrá ido, no me querrá ver nunca más. – dice Rachel triste.

- No te preocupes por eso, Finn es así, un cabezota, después vendrá suplicando que le perdones. Te diría que no le hicieras caso y te olvidaras de él, pero se que le quieres y eso es difícil para ti.

- Si fuera fuerte haría eso. Pero le quiero y soy débil.

- Eso es mentira, es solo… estás enamorada.

- Y eso me hace débil.

- Puede ser. Intenta no pensar en él, inténtalo.

- ¿Les despertamos? – sugiere Rachel

- Será lo mejor.

Rachel y Quinn cogen unas trompetas que guarda la primera y hacen que los chicos se despierten.

- Hmmm… ¿Qué hora es? – pregunta Kurt.

- Las 12 del medio día.

- Ey, Blaine, Mercedes, Artie, nos tenemos que ir. – Kurt les mete prisa.

- Lauren, nosotros también tenemos que irnos – dice Puck.

Los 6 se marchan enseguida, parece que tienen mucha prisa.

- ¿Dónde están Mike y Tina? – pregunta Rachel

- Se fueron anoche, aunque no dijeron a donde – contesta Santana.

- San, nosotras también tenemos que irnos, es tarde. – dice Brittany.

- Cierto, vámonos.

Las dos novias se van de la mano y la cara de Quinn es un poema, se muere de celos de ver a Santana y Brittany tan felices la una con la otra y ella no poder estar así con… Rachel.

- Bueno… nos hemos quedado solas. – dice Rachel

- Sí, creo que es hora de irme.

- No, no por favor, mis padres llegan por la noche y yo estaré sola. Sólo si puedes…

- Está bien, no tengo nada que hacer, y mis padres no están en casa tampoco…

Rachel y Quinn sale a comer fuera y mientras tanto charlan de varios temas. Luego vuelven a la casa de Rachel.

- Podríamos ver una película. – se anima Rachel

- Buena idea, ¿Cuáles tienes?

- Creo que esta es buena, "A walk to remember"

- Bien, esa misma.

Las dos chicas se tumban cada una en un sofá. Y al poco rato Rachel se duerma. Hace mucho frío en el sofá así que Quinn la sube de nuevo a su habitación, la tumba en la cama y la tapa.

- Quinn, quédate, no te vayas, tengo mucho frío. Ven, túmbate. – Quinn obedece las órdenes.

Rachel se acerca a Quinn y la abraza. La cheerio está muy nerviosa, se siente bien y mal a la vez, nota el calor de Rachel, pero sabe que no pasará nada más a parte de eso… por el momento.