Disclaimer: Ningún personaje de la serie de Merlín me pertenece.

Autor: XxAzucar89xX

Pairing: ArthurXMerlin OtherXMerlin

Género: Drama BL/Romance Hurt/Confort

Capítulo I

"Rotting In Vain"

By

XxAzucar89xX

Buscaron en cada pueblo, en cada aldea y cada lugar allegado a Camelot. Al final del día todo concluía sin éxito y con demasiada frustración.

Que Merlín desapareciera, así como si nada, pone en duda su secuestro. Arthur no logra digerir con lo que está sucediendo. Porque cuando busco en su habitació, sus pertenecias ya no se encontraban más, tal como si realmente se hubiera ido de Camelot.

Algo que deja en que pensar es ¿Por qué?

Merlin no haría algo como eso.

Gwaine inicia otra búsqueda. Leon y los demás Caballeros se encargaron con registrar cada grupos de cargamentos Siguiendo esclavistas, caravanas de nómadas. Sin saber que mientras pierden el tiempo. Merlin ya no se encuentra ni en Camelot a estas alturas.

Arthur tiene que priorizar. El asunto del pueblo estaba por encima de un sirviente desaparecido. Así que trabaja bajo la dirección de Gaius, puntuando sitios en el mapa donde se encontraron los cuerpos. No esta tan lejos de los bosques de Darkling Woods. Pero entre Howden y Forest de Brechffa, los puntos son tan equidistantes.

Sin importar, traza los sitios, estableciendo así un perímetro de búsqueda.

Y aunque ambos tienen sospechas, tras haber encontrado aquel objeto. Arthur se mantiene escéptico. Gaius no lo culpa, todo esto para ambos es muy confuso.

Sin embargo, es que si relaciona a su sirviente con aquella víctimas, es algo que lo golpearía.

Perder a Merlin es impensable.

Aunque no quiera ver. Pero no es una simple coincidencia, es más, un patrón del cual deben prestar atención.

Esa misma noche desaparece el hijo de un noble. Un joven que oscila la misma edad de su sirviente, la misma edad y las mismas características de aquellos jóvenes que hallarob muertos.

La última vez que lo vieron, fue en su Caballo en los bosques de Camelot. No hace falta decir que se relaciona con las otras desapariciones y muertes. Entonces el consejo aprueba la búsqueda.

Los grupos se dividen en tres, unos irían más allá de Howden, donde se encontró la última víctima. Otros se dirigirían a El Valle de los Reyes y Brechffa. Arthur se dirigiría a este último.

―•§•―

Despierta nuevamente en las mismas condiciones, desorientado, presumiendo que se trate de la misma celda. Sus ojos captan la luz proveniente de una antorcha, iluminando pobre y tenuemente sobre él.

Minutos después, se encuentra sentado apoyando su cabeza sobre la pared, viendo que lleva ropas limpias, y una desagradable sorpresa.

Lleva un grillete sobre su tobillo izquierdo. La larga cadena se extiende serpenteando el suelo, hasta perderse en la oscuridad.

Observa alrededor. Pensando en un plan de escapatoria.

Aunque es difícil si no tienes las fuerzas suficientes, más si el hambre araña tus entrañas.

Hacerse de rogar con mirar la mesa. Luchar con la tentadora comida. Entender que si cuentas con una silla y alimentos sobre la mesa. Es porque tú anfitrion busca la manera de mantenerte con vida. O quizás sea un simple engaño.

Aun no olvida su voz, la melodía y lo peor de todo sus manos. Son marcas imborrables.

Se abraza a sí mismo, tan fuerte, porque necesita alejar aquello que sintió.

El estar aquí sin poder hacer nada, lo tiene absolutamente al borde de la impotencia. Cree que enloquecerá si no hace algo.

― Come. ―

Merlín levanta el rostro en dirección de aquella voz. Rompiendo el inmerso silencio. Su corazón late rápidamente. El miedo, es el frio ascendente en su columna.

El infrenable latido de su corazón se escucha tan fuerte en su oídos.

Trata de controlarse, mientras escucha el eco de sus pasos alrededor de la celda. No puede ver en qué dirección se mueve. Se siente vulnerable.

Deseaba, anhelaba que Arthur apareciera.

― ¿Quién eres?

Grito tan alto, con una necesidad imperiosa de enfrentarle. Sin importar las consecuencias. Pero eso le provocaba agitarse. Respirando rápidamente.

― Estarás más seguro aquí ―

― No lo entiendo. ― responde sin ponerse a pensar en aquello primero. ― ¿Por qué, porque no me dices que hago aquí? Dímelo. ― ansiaba una respuesta.

Pero aquel hombre continúo merodeando alrededor de él. Cómo si hubiese un espacio alto, alejado de la claridad para no dejarse ver.

― Come o se enfriará. ― Aquel hombre no mostro ninguna señal de molestia.

― ¡No!

Es más, cuando el tono de su voz se elevó. Él se mantenía apacible.

Merlin no consiguió si quiera molestarle. Atento y susceptible aguardo mientras escuchaba sus pasos. Puede imaginar que ha dado media vuelta para dejarlo allí, sin respuestas.

El sonido de sus pasos de detuvieron, pero aun así sentía que se alejaba cada vez más.

― Sabes que para obtener recompensas. Debes ser un buen muchacho― dijo en modo reflexivo.

Merlin continúo mirando a la nada. Y perduro allí en silencio. Con las palabras en la boca.

Cuando aquel hombre desapareció. Merlin se encaminó a la mesa.

Pensando lo que había dicho.

No hubo ningún otro objeto. Solo la comida puesta en un cuenco de madera.

No tenía opción.

Arrojo la silla lo más lejos posible. Pero no con la fuerza suficiente para romperla ante el estropicio.

Estaba agitado, desesperado, no lo pensó dos veces para usar la mesa y la silla, para subir y alcanzar la antorcha.

Lo lograría.

Subió como pudo, si era lo suficientemente alto. Consiguió tocarla. No tanto como para tomarla y su desencajar de su soporte.

Susurró un hechizo. Agradecía que funcionara. Libero su pie. Obtuvo la antorcha.

De pie sobre el suelo. Antorcha en la mano. Respiro profundamente para prepararse. Ansioso comenzó a recorrer a su alrededor iluminando cuanto pudiera.

La luz dejó ver las paredes. Eran tal como las había imaginado. No hay esquinas. Ni bordes. En su totalidad la celda es una habitación circular. Esto no se compara con el arquetipo de Camelot.

―•§•―

Definitivamente estaba decido, la antorcha iluminaba perfectamente el área que tenía fijado. Sus ojos encontraron la ranura, como si de una puerta oculta se tratase.

Salir de aquí, era más fácil de lo que había pensado.

Se preguntaba ¿porque estaría aquí?

De todas formas, la razón del porque está aquí, es obvia. Es el sirviente del Rey. Y sabe lo que significa eso.

Dio un respiro, necesitaba concentrarse para usar su magia, mover una piedra no es nada fácil.

Conocía el sistema, las paredes podían moverse gracia engranajes. Lo vio en el castillo del Rey Pescador.

Merlin podía sentir como su cuerpo y sus manos temblaban impacientes por ver lo que encontraría de tras de la puerta. Saldría de aquí…

Arthur no se encontraba aquí. Era más que claro.

Lo hizo pensando cuando abandonó el lugar.

Llego a sentir la brisa fría, que circulaba a través de los pasillos, son tan angostos pero fáciles de cruzarlos, cuando creyó que encontraría la salida se halló frente a una puerta.

La luz filtraba de la grietas, observando a traves de ellas nunca imaginó que conduciría a un amplio jardín.

Retrocedio unos pasos. Se concentró y susurró el tercer hechizo.

No podía creerlo. Estaba tan feliz, que estuviera lograndolo.

La puerta cayó, haciendo un ruido sonoro que cruzó los pasillos.

Corrio, no lo pensó. Su cuerpo lo instó a correr. Debía ganar tiempo. Tarde o temprano se daría cuenta que habría escapado.

Su piernas no estaban preparadas para la gran demanda. Pero logró alejarse lo suficientemente rápido. Y continuó haciéndolo adentrándose más y más al bosque.

Llego a perder el aire. Busco apoyo en uno de los arboles. Trato de tranquilizarse pensando cómo lo había logrado. Cómo terminó deshaciéndose de la antorcha. Cómo consiguió no lastimarse sus pies.

Su mal sentido de orientación lo puso en duda para continuar con su huida.

Estaba sintiéndose más cansado. Miró el cielo, detrás de la copas de los árboles. Parece ser que pronto amanecerá o oscurecera.

En un abrir y cerrar de ojos se dió cuenta que los arbustos que lo rodeaban, llevaban frutos. Llego a oír el río y notar como parte de la vegetación se diferenciaba del color de sus hojas.

Necesitaba agua, con la garganta seca y lo cuan hambriento en que se encuentra no sobrevivirá el largo viaje que le espera.

Es triste…

Pensar que el logrará salir por su cuenta.

Seguramente nadie se ha tomado la molestia por buscarle.

"Vamos"

Se dijo mentalmente. Estas cansado, asustando, y quizás esté al borde de las lágrimas.

Pero debía ser fuerte.

Porfin encontró un arroyo y muy cerca de el las bayas comestibles.

Se alimento como pudo. Bebió y lavo su rostro.

El cielo comenzó a oscurecer a medida. El cielo nublado daba a entender que lloverá pronto o que el tiempo se mantendría húmedo.

Merlin comenzó a sentirme extraño. Sus labios estaban ligeramente adormecidos. Culpó a reciba de algunas bayas inmaduras, pero esto era algo más.

Llego a decaer, a sentirse pesado. No supo cuando sus sentidos sucumbieron pero había un efecto similar. Nego consigo mismo.

No, no. No podría, cómo llegaría a envenenar las bayas. Cómo podría el haber cometido un error. Gaius le enseñó a reconocerlas.

De pronto todo fue rápido. Supo que alguien estaba de pie tras suyo. Pensó en pedirle ayuda.

Había algo que le pedía alejarse de aquella presencia. Mas no lograba mantenerse en pie.

En el momento que llevo a virar atrás suyo unas manos lo aprisionaron, cubriéndole la boca.

― Tranquilo, tranquilo― comenzó con arrollarlo.

Merlin se retorcía como un pequeño animal. La tela con la que cubría su cara llevaba un distinguido sedante. Poco a poco dejo de luchar.

A lo lejos podía escucharle decir. Algunas palabras.

Cayendo finalmente a la inconsciencia.

―•§•―

Continúara…..

Quiero agradecer a todos por su fav's follow's y review's

Mara, Pola120901,itsyfernada, Twisty girl y dianita-chan. Se los agradezco mucho.