Al fin un nuevo capítulo. Espero que el encuentro entre Jon y Dany esté a la altura de vuestras expectativas. A partir de ahora intentaré actualizar semanalmente
El Castillo Negro era un lugar bastante mas lúgubre de lo que Rob había esperado.
O al menos esa era la impresión que daba desde fuera.
Una vez dentro comprobó que no se veía mucho mejor. Resultaba evidente que la Guardia de la Noche había vivido tiempos mejores.
Un grupo de una veintena de hombres salieron a recibirlos. Iban liderados por un hombre de aproximadamente la edad de su padre que, según la descripción de Jon, debia ser Allister Thorne
Rob bajó de su caballo y fue a reunirse con ellos "Soy Rob Stark, primogénito de Eddard Stark, señor de Winterfell. He venido en nombre de mi hermano,Jon Snow, a ofrecer nuestra ayuda a la Guardia de la Noche"
"Soy Allister Thorne, Maestro de Armas. No quiero parecer desagradecido, pero esperábamos más hombres" Lanzó una rapida mirada a la comitiva "Y esperábamos que nuestro Lord Comandante viniera con vosotros"
"Esto es solo una avanzadilla. Mi padre va a reunir a las casas del Norte para que envien sus ejércitos al muro, pero eso puede llevar un tiempo, por eso decidimos traer unos cuantos hombres, y suministros,para ayudar en lo que podamos, mientras tanto"
"¿Y donde está Jon Snow?"
Rob le fulminó con la mirada "No pretendo ofenderos, Ser Allister, pero eso es algo que debo tratar con el hombre que Jon eligió como su sustituto en su ausencia"
Thorne le ofreció una sonrisa sarcástica "Por supuesto. Por favor seguidme, mi Lord, os guiare hasta los aposentos del Lord Comandante"
"Empezad a descargar los suministros" Ordenó Rob a sus soldados, y empezó a seguir a Thorne.
Fueron por el interior del Castillo Negro, hasta llegar a una puerta de madera.
Thorne llamó una sola vez y no se molestó en esperar una respuesta antes de entar.
"Lord Comandante" Rob notó que pronunciaba el título con burla "Ha llegado un pequeño destacamento de hombres de Winterfell. Rob Stark los lidera"
Rob observó al hombre que tenía enfrente, rodeado por una montaña de papeles. Era extremadamente delgado, con el pelo largo y oscuro.
"Empezaba a pensar que nunca llegariais" Edd le ofreció la mano a Rob "Soy Eddison Tollett, es un placer conocerte. Tu hermano me ha hablado bien de ti. Puedes retirarte, Ser Allister"
"Como deseeis, Lord Comandante, pero los hombres querrán saber dónde está Jon Snow. Yo no les haría esperar mucho"
"¿Jon no ha venido contigo?" Le preguntó Edd a Rob, cuando Thorne se hubo ido.
"No. En estos momentos está yendo a la Capital"
Edd le miró sorprendido "¿La Capital? ¿Para que va a ir allí?"
"Jon nos ha contado lo que viene, más allá del Muro. Nuestro padre teme que los hombres del Norte no sean suficientes para vencer a los Caminantes Blancos, por eso Jon a ido a pedir la ayuda de la reina"
"Dudo que envie sus ejércitos a ayudarnos así por las buenas. Nadie del Sud se toma en serio las leyendas sobre los Caminantes"
A Rob le pareció prudente no revelar el parentesco entre Jon y Daenerys "Antes de irse, Jon recibió un mensaje de un hermano vuestro, Samuel Taryl. Parece ser que hay Vidriagon en Dragonstone. Jon le pedirá a la reina que le permita extraerlo para forjar armas. Es poco probable que se niegue a eso"
Edd pareció alegrarse de oir eso "Eso son buenas noticias. Cualquier cantidad de hombres resultaría inutil si no disponemos de armas capaces de matar a los Caminantes y su ejército. ¿Cuando llegarán el resto de soldados del Norte?"
"No puedo decirlo con seguridad. Mi padre tiene que llamar a todos los señores a Winterfell, y convencerles de que envien sus ejercitos al muro. Podrían pasar semanas. Si te soy sincero, el principal motivo por el que yo estoy aquí ahora, es porque a Jon le preocupaba que Thorne aprovechase su ausencia para intentar adueñarse de la Guardia de la Noche"
El rostro de Edd se ensombrecio "Jon no iba del todo desencaminado. Durante los ultimos días Thorne ha estado alimentando la animosidad de los hombres contra él. He hecho lo posible por mantener los animos calmados, pero hay muy pocos de mis hermanos en quienes realmente confie, y en muchos de ellos aún pesa el rencor después de que Jon dejase pasar a los Salvajes"
"¿Crees que Thorne podría ser un problema? Lo último que necesitamos ahora son batallas internas"
Edd negó con la cabeza "Contigo aquí no se atreverá a hacer nada. Y menos aún sabiendo que tu padre también podria llegar en cualquier momento. Sin embargo sería prudente vigilarle de cerca. Es un hombre inteligente, y paciente, y odia a tu hermano casi desde el primer día"
Rob sonrió "Si. Jon siempre ha tenido una habilidad especial para hacer amigos"
"Por nuestro bien, esperemos que le vaya mejor en la Capital"
Jon estaba esperando a que la reina la concediese audiencia.
Había logrado llegar a King's Landing en un tiempo récord. Solo habían pasado tres semanas desde que había salido de Winterfell. Para lograr eso había estado cabalgando sin parar casi todo el rato, durmiendo solo unas pocas horas al día y casi sin parar ni para comer ni para descansar.
Debido a eso tanto él como su caballo y Fantasma habían llegado agotados. Jon sabía que su aspecto probablemente no era el más adecuado para tratar con la reina de Westeros, pero no había tiempo para asearse, y mucho menos para rendirse al sueño que su cuerpo tan desesperadamente le reclamaba.
Se había llevado una buena sorpresa al ser recibido por Tyron Lannister. Guardaba un buen recuerdo del hombre, pese al poco tiempo que habían pasado juntos y se alegraba de saber que había sido elegido Mano de la reina, despues de que su padre rechazase el puesto.
"Bastardo" Jon vio que Tyron se acercaba a él "La reina te recibirá ahora, el consejo también estará presente. ¿Seguro que no quieres decirme de que quieres hablar con ella?"
"Creo que será mejor que lo oigas cuando se lo diga"
"Como quieras. Por cierto, tu amiguito" Tyron señaló a Fantasma "Va a tener que quedarse aquí. Temo que algunos no se sentirán muy cómodos con él presente"
Jon alzó una ceja "Yo pensaba que lo considerarían poca cosa, comparado con los dragones"
Tyron soltó una carcajada "Como si alguien, aparte de la reina, se atreviese a acercarse a los dragones. Esas bestias solo pueden ser controladas por Targeryens, a cualquier otro lo asan vivo, o se lo comen"
Solo por Targeryens Pensó Jon, pero decidió no seguir obsesionarse demasiado con ello "Fantasma, espera aquí hasta que vuelva"
Fantasma apenas levantó la cabeza. El lobo también había acabado agotado con el viaje y, en esos momentos estaba disfrutando de una agradable siesta.
"De acuerdo pues, sígueme" Dijo Tyron.
Jon siguió al enano por los pasillos del palacio hasta la sala del trono.
Allí, sentada en el Trono de Hierro, había una mujer rubia que solo podía ser Daenerys Targeryen. Ciertamente los rumores sobre su belleza no eran ninguna exageración
¿Y se supone que ella es mi tía? Parece más joven que yo Pensó Jon sorprendido al verla.
Junto a ella había una mujer, tambien muy joven, de piel y pelo oscuro. A otro lado había los miembros del Consejo. Jon se sorprendio bastante al ver a Petyr Baelis allí, ese hombre había formado parte del Consejo del rey Robert, no entendía porque Daenerys iba a confiar en él.
La mujer al lado de la reina se aclaró la garganta "Estáis en presencia de Daenerys Targeryen Señora de los siete reinos y protectora del reino, khalesi de los dothraki, reina de los ándalos, rhoynar y los primeros hombres, madre de dragones, la que no arde, rompedora de cadenas, y liberadora de esclavos"
Jon se quedó momentáneamente aturdido por la larga lista de títulos "Hum... Soy Jon Snow, Lord Comandante de la Guardia de la Noche... Y creo que eso es todo"
Jon habría jurado que los ojos de la reina brillaban con diversión "Me alegra de conoceros finalmente, Lord SNow. Vuestro padre me envió un mensaje, anunciando vuestra llegada, pero no especificó el motivo"
"Los cuervos son fáciles de interceptar, era mejor no arriesgarse a que información comprometida pudiese caer en malas manos"
"Por supuesto" Daenerys le miró un largo rato "Mi conocimiento sobre la historia y las tradiciones de Westeros no es tan buena como me gustaría, pero tengo entendido que la vuestra es una posición de gran importancia en el Norte, ¿me equivoco, Lord Snow?"
Jon no estaba seguro de a donde queria llegar "Tal vez no suponga tanto honor como antaño, pero ciertamente implica muchas responsabilidades"
"Y, sin embargo, no recuerdo haberos visto cuando las casas del Norte vinieron a jurarme lealtad"
Jon solo pudo mirarla estupefacto. ¿Le estaba tomando el pelo? Entonces vio la mirada de diversion en su rostro y se dio cuenta de que le estaba poniendo a prueba.
"Me temo que LOrd Comandante no es un titulo noble, Su Alteza. Y, de todas formas, la Guardia de la Noche es leal al reino, no a reyes"
"Oh ¿En serio? Pero yo gobierno el reino. ¿Cual es la diferencia"
"Básicamente si mañana estallase una rebelión, no lucharíamos ni por vos ni contra vos. Nos quedaríamos mirando a ver que pasa"
Eso hizo que las pocas personas presentes empezasen a murmurar indignadas, pero Daenerys sonrío "Dejadnos solos"
Tyron y Baelish intercambiaron una mirada "Majestad, no creo que eso sea prudente"
"Estoy segura de que Lord Snow no supone ninguna amenaza para mí. Ahora salid"
Algunos con mas reticencias que otros, todo el mundo, incluidos los guardias, obedecieron la orden de Daenerys.
Jon hizo lo posible por disimular su nerviosismo al encontrarse a solas, en el Salón Real, con Daenerys Targeryen.
Su tía.
Daeneys se levantó del trono y se acercó a él con pasos tentativos.
Añgo había cambiado en ella. Su rostro había perdido la fortaleza y determinación que uno esperaría en una reina y ahora se mostraba más tímida, incluso vulnerable.
"Siento lo que he dicho antes. Tu padre me habló mucho de ti. Quería comprobar si eres la clase de hombre que él afirma" Dijo Daenerys, con la vista fija en el suelo.
No hay nada que disculpar, Majestad"
Ella finalmente alzó la mirada "Ned... Quiero decir, Lord Stark ¿Te ha dicho...? ¿Te ha contado...?"
"Me contó que mi padre biológico era tu hermano" Dijo Jon, viendo lo mucho que a ella le estaba costando pronunciar las palabras "Lo cual nos convierte en familia"
Daenerys soltó el aliento que había estado conteniendo y se abalanzó hacia Jon con tanta fuerza que casi lo tiró al suelo (cosa bastante impresionante teniendo en cuenta lo pequeña que era) rodeándolo con sus brazos en un fuerte abrazo "Estoy tan feliz de al fin poder conocerte"
Jon, que no se esperaba tal muestra de afecto, le devolvió el abrazo con ciertas dudas "Y-Yo también me alegro de conoceros"
Daenerys le miró con una sonrisa radiante en su rostro que solo logró realzar más su belleza.
Tía Pensó Jon, tragando con dificultad el nudo que se había formado en su garganta Ella es tu tía
Jon retrocedió un par de paso, ya que la proximidad con la reina estaba empezando a incomodarle, y se aclaró la garganta "Disculpadme, Majestad, no pretendo ofendeos, pero no he realizado este viaje solo para tener una reunión familiar"
Daenerys recuperó su expresión de reina "Por supuesto. Decidme, Lord Snow ¿Que puedo hacer por vos?"
¿Como podía empezar? ¿Como decirle a alguien que nunca había estado en el Norte, y había vivido casi toda su vida fuera de Westeros, el peligro que representaban los Caminantes Blancos?
"Majestad ¿Sois consciente de el motivo por el que se construyó el muro, y se creó la Guardia de la Noche?"
"Solo Vagamente, me temo. Sé que el muro fue construido para proteger al reino de algo que se hallaba más allá, pero no conozco los detalles"
"Ese algo son Los Caminantes Blancos" Explicó Jon "Seres creados con magia negra. Puede que una vez fueran hombres, pero ahora son siervos de la muerte. Nunca duermen, nunca se cansan, y son invulnerables a casi cualquier arma"
Daenerys le estudió atentamente "¿Y me estáis contando esto por que...?"
"Porque han regresado, su Alteza. Sé que puede ser difícil de creer, especialmente si nunca antes habíais oído hablar de ellos, pero son reales. Les he visto, he luchado contra ellos. Su ejercito es enorme y, en estos momentos marchan hacia el muro. Si logran traspasarlo se extenderán por Westeros como una plaga"
Resultaba difícil saber lo que la reina estaba pensando. Podía estar considerando sus palabras, o podía estar tomándole por un loco.
"Supongo entonces que habéis venido a pedir la ayuda de mi ejercito" Dijo finalmente Daenerys.
"El fuego es una de las pocas cosas que puede destruir a los Caminantes y sus soldados, de modo que vuestros dragones podrían ser nuestra mejor posibilidad de vencer. Y sin necesitamos todos los hombres posibles para ganar esta lucha, pero no es solo por eso por lo que vengo. El Vidriagon también mata a los Caminantes, antes de salir de Winterfell recibí un mensaje de un buen amigo mio, diciendo que había un importante yacimiento de Vidriagon en DragonStone. Vuestros ejércitos y dragones supondrían una ayuda inestimable para nosotros, pero si creéis que os estoy engañando, o todo esto es un ardid de alguna clase, os pido que, al menos, me permitáis minar Dragonstone, y así poder usar el Vidriagon para forjar armas para los soldados del Norte"
"Eres el hijo de Raegar Targeryen. Cualquier cosa que haya en Dragonstone es tuya por derecho. No necesitas que yo te de permiso"
"Oh" Jon no se imaginaba que la cosa iba a ser tan fácil "¿Entonces me creéis?"
Daenerys ignoró su pregunta "¿Disponéis de los hombres o suministros necesarios para llevar a cavo esa tarea?"
"Lo cierto es que no" Admitió Jon "Como probablemente sabréis, he venido yo solo a King's Landing"
"Ordenaré que lo preparen todo de inmediato. Partiremos en cuanto esté todo listo"
Jon la miró sorprendido "¿Partiremos?"
"Soy la reina de Westeros, si lo que dices es cierto esta será la mayor amenaza que el reino hay visto en cientos de años. Es mi deber proteger al pueblo y asegurarme de que se esta haciendo todo lo posible para que eso suceda. Iremos juntos a Dragonstone y, cuando tengamos el Vidriagon, mis ejércitos y mis dragones partirán al Norte para luchar contra los Caminantes Blancos"
"Yo...Hum... Os agradezco mucho vuestra ayuda, Majestad" Tartamudeó Jon, sintiéndose repentinamente nervioso.
"Pareces cansado. Deberías ir a descansar, antes de partir, Jon Snow" La forma en que Daenerys pronuncio su nombre hizo que un escalofrío recorriese el cuerpo de Jon.
Tras una breve reverencia, salió de la sala notando la mirada de Daenerys fija en su espalda.
