Advertencias:
*Relación hombre/hombre.
*MPreg.
*Manejo impreciso de la magia y muchos otros elementos del MCU.
*Post AOU (Clint no está casado y por ende no tiene familia)
*No "Thor un mundo oscuro"
*Escritos de una enferma mental.
Leyes de Murphy
...
Tony supo que su vida iba a ser difícil desde que en la primaria su frijol no germinó.
No le había sorprendido, desilusionado sí, porque era un Stark y los Stark apenas podían mantenerse vivos a sí mismos. Así que era de esperar que Tony entrara en pánico una vez confirmara su embarazo, era una respuesta completamente natural. Él estaba albergando una vida en su interior, una pequeña cosa que estaba dependiendo completamente de él, ¿cómo iba a cuidar de un bebé? ¿Cómo iba a tenerlo?
Infinidad de preguntas e inseguridades lo atacaban, y ninguna parecía tener respuesta. Por supuesto, lo más fácil sería acabar con el problema, deshacerse de la evidencia, pero Tony era humano y, contra la creencia popular, tenía corazón. Él no podía simplemente acabar con una vida, no con la vida de su hijo y el de Steve. Si bien era cierto que se trataba de algo muy arriesgado desde que todo era causa de la cosa roja de la que todavía no sabía nada, también se trataba de su propia sangre y carne.
Además, para la ciencia, este era un buen momento para averiguar si el súper suero podía reproducirse naturalmente, especialmente si agregaban a la ecuación el genio Stark. A Tony no le gustaría privar a la humanidad de todo eso. Y, francamente, si el niño tenía su aspecto y su inteligencia, el bebé Stark-América sería un icono para la vida.
Tony lo pensó.
Tener una persona creciendo en su interior era bastante inquietante. Esto significaba que no podría luchar más, él se arriesgaba y usaba el traje demasiado, y eso sería aburrido. Y definitivamente no estaba emocionado por los dolores de espalda y los cambios de humor.
Sin embargo, a él no le importaría tener un niño alrededor. Una personita con los ojos y la sonrisa de Steve. Y Tony… él no estaría solo nunca más. Incluso si él o Steve, o ambos, murieran salvando al mundo, podía nombrar como diez personas de confianza para ser padrino o madrina de su bebé, y que no lo echarían a perder y luego tratar de matarlo como hizo Obie.
Y, seriamente, el linaje Stark no debía terminar con Tony. Sería inaceptable.
Él podía escuchar la voz de su madre: Tony, ¿en qué locura te has metido ahora?
— Debes regresar a Nueva York, Tony —la voz de Bruce sacó a Tony de sus pensamientos.
— Sí, y tú vienes conmigo —dijo mientras se paraba de la cama y empezaba a ponerse los pantalones de nuevo.
Bruce negó con la cabeza —. No, no lo creo.
— ¡Pero, Bruce! —Tony se quejó, haciendo un puchero —. ¡Tú lo viste! ¡No puedo hacer esto solo! ¡Te necesito!
— Necesitas a su otro padre —dijo Bruce de inmediato —. Asumo que es Steve, debes hablar con él, a pesar de todo estoy seguro que él lo entenderá. No es de los hombres que saldrían huyendo de una situación como esta, por más irracional que sea.
Tony sabía eso, y sintió una repentina calidez al saber que Bruce no dudaba de su decisión para tener este bebé aún si no la había expresado —. Estoy hablando de la parte médica, Bruce. Te necesito para ayudarme con todo esto —dijo, señalando los aparatos y su vientre —. ¡Hazlo por la ciencia!
— Por la ciencia —Bruce levantó una ceja y Tony asintió de inmediato —. Tony, yo no sé nada sobre este campo.
— Parecías bastante informado sobre síntomas, pruebas y aparatos para embarazo —replicó.
Bruce suspiró —. Eso es básico, de pura curiosidad. No sé nada específico. La obstetricia es mucho más compleja y profunda. Necesitas la ayuda de expertos.
— Puedes hacerte un experto en poco tiempo —argumentó Tony, después de todo él se había hecho un experto en física nuclear en una noche, no dudaba que Bruce lograría lo mismo con la obstetricia, y por el poco debate de Bruce a esa declaración, él creía lo mismo —. Además, sólo confío en ti para esto, Bruce —se sinceró.
Bruce sólo lo miró, entendiendo las implicaciones en esa declaración, pero seguía sintiéndose aprensivo. Él se había ido por una razón, y detrás de esa razón había nombre y apellido. Tampoco podía irse sin más, tenía un trabajo, pacientes a los que atender, personas que también lo necesitaban.
— Por favor.
Banner cerró los ojos con fuerza ante las palabras de Tony. Tenía trabajo que hacer. Tenía que mantenerse en movimiento, hacer planes para la próxima misión. Porque eso es para lo que Bruce vivía, ¿no? Para la próxima misión. La próxima vida para salvar.
Bruce sintió un tirón con el pensamiento de Tony y ese bebé convirtiéndose en su próxima misión. Él no hacía eso más. Él no trató de arreglar a las personas o sus vidas. Siempre había lugar para la miseria y el dolor allá donde fuera, con su padre, con Betty, con el general Ross, incluso con Natasha. Bruce no era un arreglador. Él no era un protector. Era un creador, un planificador que usaba datos lógicos para ver más allá de un problema y salvar la situación. Él no arreglaba situaciones, salvaba lo que quedaba de ellas.
Tony no era una situación. Y Bruce también sabía que sus instintos de protección estallaban inconvenientemente en situaciones impensables.
— Necesito un par de días para dejar todo arreglado aquí —dijo al final, cediendo.
— Par de días, bueno, sí, eso es bueno. Es genial —Tony asintió —. Necesito un par de días para terminar de digerir esto, también.
Dios sabía cuánto lo necesitaba, todo había sucedido demasiado rápido incluso para él. Tony siempre había sido inteligente, yendo por delante de todo y todos, siempre con el palo más largo, pero ahora las cosas lo estaban superando. Estaba siendo superado por una persona no más grande que un frijol. Por lo menos ahora tenía a Bruce montado en el mismo barco.
— Cuando estemos en Nueva York también tenemos que hacer pruebas para tratar de averiguar lo que es esa cosa roja de la que me hablaste —agregó Bruce, procediendo a acomodar los aparatos usados.
— Nota para mí: Dejar de tocar cosas extrañas en lugares desconocidos. Pueden dejarme embarazado —dijo Tony, agachándose para tomar su portafolio.
— Es imposible aburrirse contigo, Tony —dijo Bruce a su vez.
Era por la mañana cuando Bruce y Tony llegaron a la Torre Vengadores, ambos habían tomado un vuelo el día anterior y aunque Tony bien pudo regresar de la misma forma en que se fue, Bruce había argumentado que no era seguro ir volando por ahí cuando Tony podía desmayarse en cualquier momento.
Justo como Tony había pensado, aburrido.
Bambi tenía sólo nueve semanas y no era más que problemas.
Bruce había tomado una muestra de sangre para más evidencia, como si haber visto a la pequeña cosa en un monitor no hubiera sido suficiente, y con ella supieron lo avanzado que estaba el embarazo. Tony, con todo y su pequeño corazón ateo, daba gracias a que no se notaba. Lo menos que quería era que comenzaran a decirle que estaba gordo.
Y Tony había pasado esos días sabiamente, también. Luego de flagelarse con las mil y una razones por las que seguir con esto era una mala idea, Tony decidió que debía encontrarle un apodo a la cosa viva en su interior; no podía simplemente llamarlo el bebé o la cosa, también merecía respeto.
Dicho apodo llegó tan natural como el agua. Bebé América Multimillonario Bastante Inteligente. BAMBI. O Bambi.
Sí, Tony no era conocido por ser el mejor poniendo nombres. Sus robots siempre fueron un claro ejemplo de ello.
— Viernes, ¿dónde está el equipo? —preguntó Tony en cuanto estuvieron dentro del elevador en la Torre.
"Todos se encuentran tomando el desayuno en la cocina, Jefe."
— ¿Steve también? —agregó.
"Sí."
Genial, lo último que quería era enfrentar a todos juntos.
— Bueno, Brucie, es hora del show —dijo mientras las puertas del elevador se abrían —. Todos estarán felices de verte.
— Si tú lo dices —Bruce en realidad lo dudaba.
Mientras ambos caminaban hacia la cocina, Bruce trataba de mantenerse tranquilo, estaba expectante y a la vez horrorizado por encontrarse con Natasha nuevamente. La mujer seguramente querría matarlo con sus muslos, y Bruce la dejaría, eso si no tuviera a Hulk regresándole el favor al segundo siguiente.
Pararon sus pasos cuando llegaron a un par de metros de la cocina, podían escuchar las voces y risas provenientes de ahí.
— Ok, entraré, tomaré a Steve y lo arrastrare conmigo a un lugar privado y le soltaré la bomba —Tony dijo para sí —. Nada puede salir mal con el plan.
— Hay muchas cosas mal en tu plan, Tony —replicó Bruce.
— Hombre de poca fe —Tony le dio un guiño —. De cualquier manera, espera aquí, Brucie. Tú eres mi elemento sorpresa, mi as bajo la manga. Cuando te llame, entrarás y todos van a estar tan sorprendidos de verte que se olvidaran de mí. ¡Eres la distracción perfecta! Ahora sé un buen chico y espera aquí —dijo mientras dejaba a su hermano de la ciencia e iba a la cocina.
Ni bien puso un pie en la puerta todo quedó en silencio.
Por supuesto, Steve fue el primero en reaccionar —. ¡Santos cielos, Tony! ¿Dónde te metiste esta vez?
— Hey, nene —saludó Tony, componiendo esa sonrisa de come mierda suya —. Yo también te extrañé.
— Déjate de tonterías, Stark, es la segunda vez en dos meses que desapareces —riñó Clint.
— ¡Pero sí dije a dónde iba! —Tony se defendió —. Se supone que Viernes les diría. ¿No fue así? Viernes, estoy muy decepcionado, niña mala, creí haberte dicho que les avisaras de inmediato.
"Así lo hice, Jefe. Le informé al Capitán y al resto de su equipo de tu improvisado viaje."
— Un viaje para investigar a los pepinos de mar —dijo Natasha, elevando una ceja.
Tony sintió terror.
— Son muy interesantes —siguió defendiéndose.
— Estás mintiendo —dijo Wanda, de pronto.
— ¡No leas mi mente! Creí que ya habíamos tenido esta platica, tú y mi fantástica mente nunca deben encontrarse —regañó, apuntando a la chica con su dedo índice, acusador.
— Las acciones de Wanda no significan ningún daño —habló Visión, tan suave e imperturbable como siempre —. Ella sólo está… curiosa, como el resto de nosotros —y entonces agregó —: Además de lo preocupante que es que desaparezcas cuando no te has estado sintiendo bien de salud.
— Sí, hombre —Sam se sumó a la refriega —. Tenías a Steve como alma en pena estos días.
— Sam —advirtió Steve, un ligero tinte rosado en sus mejillas.
Tony no sabía si era por molestia a ser puesto en evidencia o si estaba avergonzado, de cualquier manera, Tony sólo quería lamer esas mejillas.
— Aw, Steve, cariño, ¿tanto me extrañaste?
— Tony —dijo Steve esta vez.
Tony levantó las manos en señal de paz —. Ok, no tienen que ponerse así. Me fui por una razón —comenzó a decir mientras daba un par de pasos atrás, hasta llegar a la puerta de la cocina —. ¡Y esa razón es Brucie-pooh! —fue entonces que jaló de un nervioso Bruce hasta hacerlo entrar en la cocina.
— Hola —saludó Bruce con una sonrisa incómoda, sus ojos vagando hasta Natasha para alejarlos rápidamente.
— ¡Doc! —Clint lo saludó, y a pesar de su alegría genuina por ver al hombre de nuevo, no pudo evitar lanzar una mirada disimulada a Natasha, quien seguía imperturbable.
— Bruce, es bueno tenerte de vuelta —dijo Steve, acercándose para saludarlo.
Bruce le dio una pequeña sonrisa. Sam asintió como saludo, él era el que menos conocía al hombre. Por su parte, Visión flotaba tranquilamente, dándole una mirada de reconocimiento a Bruce, mientras que Wanda lo miró de manera extraña. Era claro que el doctor se sentía bastante aprensivo con ella aún.
— Gracias, Cap. Aunque no estaría de vuelta si no fuera por insistencia de Tony —al decir eso, deliberadamente pasó por alto la manera en que la mirada de Natasha se heló.
— ¿Tony? —Steve lo vio curioso —. ¿Por qué fuiste por Bruce? —entonces miró al mencionado —. No me malentiendas, Doc, como dije, nos alegra tenerte aquí, pero ¿por qué iría Tony por ti?
— ¡Hey! ¡He extrañado mucho a mi Brucie-bear! —exclamó Tony —. Por supuesto que iba a ir por él, ya ha estado demasiado tiempo lejos.
El resto del equipo se quedó en silencio, si bien ellos sabían que ese par se llevaba bien, y que Tony no había dejado de quejarse de que el laboratorio no era lo mismo sin su Brucie ahí con él, era muy extraño que de la noche a la mañana Tony fuera por él. Tony era impulsivo, sí, pero no era egoísta. Él entendía perfectamente la necesidad de Bruce de estar lejos, y él nunca se impondría a su hermano de la ciencia sin una buena razón.
— Sólo hay una razón por la que irías por él —habló Natasha —. Lo necesitas para algo —ella les dio una mirada evaluativa —. Has estado enfermo los últimos tiempos y eres paranoico, Tony. Fuiste por Bruce porque quieres que te ayude a descubrir lo que te sucede o, en cambio, ya lo has descubierto y necesitas de él para que te ayude en el proceso de sea lo que sea que hayas decidido hacer con tu situación.
Ella era buena, demasiado.
— ¿Es eso cierto, Tony? —inquirió Steve.
— Sí, pero es algo de lo que me gustaría hablar contigo primero, solos, en privado.
— No nos vengas con esa mierda —intervino Clint —. Has estado volviendo locos a todos con tus desapariciones repentinas y tus vómitos raros.
— Sí, bueno, no es algo que hiciera a propósito —Tony frunció el ceño y miró a Steve de nuevo —. Pero, en serio, esto es algo que realmente, realmente debería decirte en privado.
— ¿Es grave? —Steve lo vio preocupado.
— Sí, no, no sé. Depende de cómo lo tomes, que espero sea bien —comenzó a balbucear —. Yo lo estoy tomando bien, creo, hasta le he puesto nombre, pero eso es sólo yo. Y esto no se trata sólo de mí, por lo que espero que lo tomes bien. Por favor, tómalo bien.
— Tony, respira, tranquilo —Steve lo tomó de los brazos en un agarre suave, Tony lo vio con esos grandes ojos marrones suyos entre espantado y expectante.
— Y así piensas que te dejaremos salir de esta —siguió Clint, pasando a estar sentado sobre el respaldo de la silla, y sólo Dios sabía cómo podía mantener tal equilibrio —. Ahora es mejor que digas de una vez qué está pasando.
— Vamos, Tony, nos tienes preocupados a todos —dijo Sam —. Sea lo que sea te apoyaremos.
— ¿Planeas mantenerlo en secreto de nosotros? Y no es como si no fuéramos a enterarnos después —agregó Natasha.
— Sólo puedo entrar y verlo —dijo Wanda.
— Esto es algo que él debe decir —refutó Bruce de inmediato, sonando más hostil de lo que quería, Wanda simplemente levantó una ceja en su dirección —. Te dije que tu plan no funcionaría —continúo, dirigiéndose esta vez a Tony.
Entonces, Tony pasó su mirada por cada uno hasta llevarla de nuevo a Steve. Su cálido y brillante Steve, con esos pozos azules mirándolo con preocupación.
— Estoy embarazado —soltó sin más.
El silencio que siguió duró sólo un par de segundos cuando la risa estruendosa de Clint llenó el lugar —. ¡Buena esa, Stark!
Sam veía a Tony entre divertido y molesto —. Hombre, si no quieres decirnos lo que te pasa está bien, pero no tienes que hacer bromas como esas.
En cambio, Natasha lo veía con el ceño fruncido en curiosidad, como analizando la información que tenía. Sin duda encontrando la relación en todo. Ella siempre sabía cuándo alguien estaba mintiendo. Y Tony no mentía.
Visión parpadeó, pensativo. Sin duda yendo por el mismo camino de pensamiento que Natasha, analizando cada bit de información hasta llegar a una conclusión real.
Y Wanda, ella lo hizo más fácil. Hurgó en la mente de Tony, y él lo permitió, no le gustaba, pero haría las cosas más fáciles.
Steve, por su parte, pasó de una mirada aturdida a una molesta —. Siempre son bromas contigo, Tony. ¿No puedes, por una vez, ser sincero sin meter bromas en el camino?
Tony entonces se soltó de su agarre, lo miró igualmente molesto —. ¡Esa es la cosa, Steve! ¡No estoy bromeando!
— Stark dice la verdad —la declaración de Wanda dejó a todos en silencio,
Bruce se movió incómodo, atrayendo la atención a su persona —. Es cierto. Yo mismo lo confirmé con un ultrasonido y una muestra de sangre.
— El pastel está en el horno —dijo Tony —. Voy a tener un bebé —entonces miró a Steve fijamente a los ojos —. Vamos a tener un bebé.
— El padre es- —comenzó Visión.
— Steve, por supuesto —fue Natasha quien completó.
— Por supuesto —concordó Tony sin aparatar la mirada de Steve, quien seguía en silencio, congelado.
— Santa mierda —dijo Clint, resbalando de su lugar hasta quedar sentado en la silla, con los ojos abiertos como platos.
— Ustedes son una locura —masculló Sam, llevándose una mano al rostro.
— ¿Cómo? —logró decir Steve, al fin.
Su voz era baja, apenas respiraba.
— La cosa roja —respondió Tony —. ¿Recuerdas? Ese líquido extraño que encontré cuando desaparecí en el edificio en Brooklyn. Steve, calabaza, ¿estás bien? —preguntó, Steve no estaba reaccionando cómo hubiera esperado, aunque en realidad Tony no sabía cómo tendría que reaccionar.
Steve entonces lo vio, sus ojos abiertos y revelando lo que sentía. Confusión, incredulidad, negación.
— Eso no… Tony, yo… no, no puedo… lo siento —balbuceó sin sentido, su boca apenas poniéndose al corriente con lo que su cerebro dictaba. Steve no tenía las palabras correctas, no estaba diciendo las palabras correctas.
Entonces vio como el rostro de Tony se vació, sus labios se cerraron en una fina línea, su mandíbula se apretó y sus ojos se amoldaron a la indiferencia. Tony acababa de ponerse su máscara, su armadura contra las emociones.
Steve la odiaba.
— Ya veo. Entiendo. No hay problema —dijo Tony, su voz plana y hueca —. Sólo somos Bambi y yo, entonces. Dos es lo ideal, perfecto, el número mágico. ¿Por qué existe siquiera un tres? ¿Sabes qué? No importa. Ya sabes de Bambi, todos lo saben. Hecho. Les enviaré invitaciones para su cumpleaños —comenzó a caminar para salir de la habitación —. Tu piso sigue siendo el mismo, Bruce, ponte cómodo, luego hablamos. Ahora me voy. Tengo mucho trabajo pendiente, tantas cosas que planear, una vida que cambiar. Adiós.
Antes de que alguien pudiera decir algo, Tony salió rápidamente, presumiblemente yendo a refugiarse a su taller.
N/A: Segundo capítulo, síííííí.
Gracias por leer! Espero les gustara y como ven, poco a poco vamos avanzando. En los próxumos capítulos se aclarara lo de la Gema del Infinito, aunque seguro ya tienen sus deducciones y, por supuesto, tendremos a Thor de regreso.
Gracias a MyaBL26, Alexander Malfoy Black, Hime-chan Natsumi, angelacarol79677, Nanami Fushikawa, Katherine McBride, Reginae, Guest, Jesi, Mr. Usagi, Selkis 1701, Chinita sama, DagnaFrost, sweetdispositions, ShirayGaunt, Annimo, Amante a lo sobrenatural, Mony y Darmoon por sus reviews!
Son increíbles, su amor fue bien invertido en este capítulo xD
