Reencuentro
- Veo que te has adaptado rápido a la escuela.- dijo el chico de cabellos negros sentado a un lado de mí. Yo solo sonreí. Hace tiempo que nos sentábamos los 2 solos a conversar, nos habíamos hecho amigos desde que el día que olvíde la mochila.
Uryuu Ishida. Era un chico muy especial, era amable y un poco tímido y era fácil hablar con él porque era muy bueno escuchando. En ese momento nos encontrábamos conversando tranquilamente sobre el césped delante del campo de fútbol soccer esperando que el profesor de educación física llegara.
-¿Tú crees?- pregunté con una sonrisa.
-¡Claro! Ya tienes un grupo de amigas y te llevas bien con toda la clase.- Yo me sorprendí, el tiempo pasaba tan rápido que no me había percatado de todo es. Me sentía orgullosa de mi misma por haber logrado eso en tan solo poco más de un mes, se sentía bien, ahora ya no me sentía tan extraña como el primer día que entré en esta escuela.
-Me gusta hablar contigo Ishida, siempre me subes el ánimo.- dije con una sonrisa. Pude notar cómo se sonrojó ligeramente y se acomodó las gafas.
-G-g-gracias Inoue, a mí también me gusta hablar contigo.- El chico me sonrió, parecía que iba a agregar algo más, pero en ese momento apareció el profesor y todos guardaron silencio.
- Lamento haber llegado un poco tarde chicos.- dijo el profesor rascándose la cabeza. – No tenemos mucho tiempo, así que quiero que los chicos jueguen soccer por 15 minutos y luego jugaran las chicas, ¿Entendido?- dicho esto sonó su silbato y todos los chicos se levantaron y se dirigieron al campo de soccer.
- Nos vemos Inoue.- dijo Ishida levantándose. Yo me despedí con la mano y vi como entraba en el campo, me vio desde ahí y me saludó con la mano yo correspondí el saludo y después se colocó en el centro y comenzaron a hacer los equipos. Habían quedado como capitanes Ichigo y un chico de cabello castaño cuyo nombre aún no memorizaba. Ichigo fue el que comenzó a escoger.
- Yo escojo a… ¡Renji!- Renji puso una mueca de disgusto en su rostro y eso me sorprendió, ¿Qué él e Ichigo no eran bueno amigos?, pero al parecer fui la única que se percató de ello.
- ¡Ichimaru!- dijo el chico de cabello castaño.
- ¡Ikkaku! – gritó Ichigo señalándolo. El chico se colocó del lado del campo que le correspondía con una sonrisa salvaje.
Así continuaron gritando nombres hasta que solo quedaron Yumichika e Ishida para escoger. Yumichika estaba de pie con el seño fruncido, en cambio Ishida parecía tener una cara de decepción, como si ya estuviera acostumbrado a que lo dejaran al último.
-¡Demonios!- dijo el de cabello castaño.- Ichigo, te dejo al "delicadito" a ti.-
-¡¿Qué! Pero si me toca escoger a mí.-
- ¡Es tu amigo, escógelo a él!-
- ¡Pero quiero ganar!-
- ¡No es justo tú tienes a Ikkaku y a Renji!-
-¡Y tú a Gin!-
- ¡¿Y eso qué?
-Pues que nos puede torturar psicológicamente o algo así. – Gin al oír esto ladeo la cabeza, frunció el seño ligeramente, su eterna sonrisa desapareció y miró a Ichigo directamente.
- ¡V-v-ves! ¡Lo está haciendo justo ahora!- dijo el pelinaranja con una cara de susto y señalando al chico de cabello plateado.
-¡No me importa! – Gritó el chico castaño.- ¡Quédate con el honguito! Es tu amigo y yo prefiero al nerd del club de arquería.- Ichigo estaba punto de continuar con los reclamos cuando alguien lo interrumpió.
- ¡YA ESTOY HARTO! ¡Ishida vete con el imbécil de cabello teñido, yo me voy con el maldito pelos de zanahoria que se hace llamar amigo!- dicho esto Yumichika se colocó del lado de Ichigo con una expresión de furia que nunca le había visto e Ishida se colocó con cara de asustado del otro lado. El chico de cabello castaño se puso rojo como tomate y se llevó las manos a la cabeza mascullando algo como: "¡Mierda! ¿Cómo demonios lo ha sabido?" Yo simplemente me reí junto con todas las demás chicas de la clase al contemplar tan cómica escena.
El partido comenzó y todas observábamos. La verdad era que Ikkaku y Renji eran bastante buenos, y también Ichigo, quien de vez en cuando aprovechaba una distracción del profesor para detenerse y hablar con Rukia, yo sonreía al verlos, hacían bonita pareja.
Ishida estaba como portero y lo hacía bastante bien, paraba todas las que le lanzaban, incluso cuando eran Ikkaku o Renji quienes pateaban.
Yumichika solo se mantenía al margen, caminaba y esquivaba tanto al balón como a los jugadores. Sin embargo cuando se acercaba el final del partido algo diferente ocurrió.
-Gin juega bastante bien.- dijo Rangiku sentándose a mi lado sin que me diera cuenta.
- Supongo.- contesté sorprendida.
- También Ishida, debo admitir que es un excelente portero.-
Yo asentí con la cabeza y sonreí. De verdad me agradaba que Rangiku no me molestara con cosas sobre Ishida o intentara emparejarnos, estaba cumpliendo su promesa. Estaba a punto de decírselo cuando todos escuchamos a la voz más inesperada gritar algo de lo más inesperado.
- ¡Ikkaku! ¡Pásamela!- gritó Yumichika corriendo en dirección hacia la portería.
Ikkaku lo miró como si se hubiera vuelto loco y negó con la cabeza.
-¡Vamos cabeza de boliche! ¡Pásamela!- gritó de nuevo.
Esa frase pareció haberlo hecho enfadar, porque Ikkaku pateó el balón con una fuerza arrasadora en dirección a Yumichika. Yumichika sonrió sádicamente y dio una fuerte patada que mandó al pobre balón con la velocidad de un rayo derechito hacía la portería. Todos nos quedamos boquiabiertos, pues nadie sabía que en una persona tan delgada y delicada como Yumichika se escondía la fuerza de 1000 demonios, yo por mi parte temblaba como una gelatina. El balón cumplió su cometido de llegar a la portería con fuerza sobrehumana… llevándose consigo en su trayectoria al pobre portero.
Todos guardaron silencio al ver como el balón de fútbol se estrellaba en la cara de Ishida con tal violencia que mi amigo quedó hecho papilla contra la red de la portería.
Yo me tapé la boca con las manos horrorizada al ver la escena, mientras todos en el campo miraban en silencio al chico tirado en el césped.
- ¿G-g-g-g-gol?- dijo Ikkaku tragando saliva y mirando a Yumichika pálido como un fantasma.
-¡Ups! – dijo el chico de ojos violetas con una sonrisa de fingida inocencia y tono burlón.
En ese momento todos corrimos en dirección a la portería, incluyendo al profesor que se había quedado sorprendido y horrorizado al ver la fuerza de la cual era capaz Yumichika.
Yo miraba a mi amigo tirado en el suelo con la cara hinchada y las gafas rotas.
-I-Ishida…- balbucee y el chico comenzó a abrir los ojos lentamente. Eso me alivió un poco, por lo menos estaba consciente, pero al mismo tiempo seguía preocupada por el chico.
El profesor lo miró seriamente y con preocupación. – Joven Ishida, ¿Cómo se encuentra?-
-¿Mamá?... – dijo débilmente el chico.
-Muy bien… ¡Señor Ayasegawa, usted se va derechito a la oficina del director! Y… ¡Usted! ¡Señorita Inoue acompañe al joven Ishida a la enfermería!- dijo señalándome y ayudando a Ishida a ponerse de pie. Yo me sorprendí de que me eligiera y una leve capa de rubor cubrió mis mejillas al ver como Rangiku me guiñaba un ojo.
Ishida pasó uno de sus brazos por mi cuello y nos dirigimos juntos a la enfermería con Yumichika caminando a un lado de nosotros. Cuando llegamos a las escaleras nos separamos, debido a que la oficina del director quedaba en otro piso. Yumichika comenzó a caminar por el pasillo pero se detuvo después de un par de pasos y se giró hacia mí guiñándome un ojo de modo cómplice, justo igual que Rangiku, y en lugar de dirigirse a la oficina del director salió corriendo por las escaleras en dirección al techo.
- ¡Obviamente no pienso ir con el director! – gritó mientras se marchaba. Yo me quedé bastante sorprendida y confundida por el extraño comportamiento que había tenido durante los últimos 5 minutos. Ishida y yo terminamos de subir las escaleras y caminamos por el pasillo hasta llegar a la enfermería. Una vez ahí, Ishida se recostó en una de las camillas y yo me senté a un lado de él en una silla.
-Lamento haberte hecho cargar conmigo hasta aquí.- dijo quedamente. Yo lo mire aliviada al ver que por fin había recobrado la conciencia completamente.
- No te preocupes.-
-También lamento si te asuste. No sabía que el delicadito de Yumichika tenía una fuerza tan horripilante.-
- Ni yo. Pero la verdad es que si nos metiste un gran susto a todos… en especial a mi.- dije lo último en un tono muy quedito para que no me escuchara y mis mejillas se pusieron ligeramente rosas.
-¿Por qué el maldito se decidió por jugar hasta el último momento? No me lo esperaba. Soy un buen portero y sinceramente creía que Yumichika pateaba como niña.
Yo me reí del comentario y después de unos segundos el hizo lo mismo.
- La verdad es que tampoco me esperaba algo como eso, tal vez fue una estrategia de Ichigo o algo como…- "¡Una estrategia de Yumichika y Rangiku!" pensé violentamente, claro Rangiku me había hecho una promesa y no podía romperla, pero eso no significaba que Yumichika no pudiera meterse en mi vida amorosa. "¡Increíble!" pensé, "¡Un chico actuando como Cupido! Mataré a Rangiku en cuanto la tenga enfrente."
- Oye… ¿Estás bien? Te ves molesta por algo.- la voz de Ishida me sacó de mi mente.
-¡Lo siento! No es nada, solo me distraje.- "Sí" pensé, "me distraje planeando un asesinato". – Oye, no sabía que estabas en el club de arquería.- dije para cambiar la conversación.- debe de ser genial.-
- Si, es grandioso estar en ese club, pero la verdad es que en el salón de clases no soy para nada genial; soy bastante nerd y no tengo muchos amigos.- Yo lo miré sorprendida de que me contara eso.
- Para mí eres bastante genial Ishida.- le dije con una sonrisa sincera. El chico me miro a través de sus ojos a medio cerrar, y que no tardarían en ponerse morados, y note que su cara se cubría ligeramente de rubor, pude notarlo a pesar de lo roja que aun estaba.
-Gracias. Inoue, yo quie…- en ese momento se interrumpió porque ambos oímos unos gritos que provenían del pasillo.
- ¡YA SUELTAME DE UNA VEZ, MALDITA SEA! ¡PUEDO CAMINAR POR MI MISMO!-
En ese momento se abrió la puerta de la enfermería bruscamente y entraron dos personas. Una de ellas era una chica de piel pálida, cabello negro muy largo recogido en una trenza y unos ojos azules que reflejaban mucha calma, de hecho, todo en ella reflejaba mucha tranquilidad y emitía cierta aura maternal, la chica nos miro a ambos y sonrió tiernamente. La otra persona venía con uno de sus brazos cruzado detrás del cuello de la chica, de la misma forma en la que yo había cargado con Ishida, solo que esta vez el brazo del chico estaba agarrado fuertemente por la chica para que no intentara zafarse. El chico tenía el cabello negro alborotado y sus ojos eran grandes y de un profundo color verde esmeralda, me sorprendí bastante al verlo pues hacia más de un mes que no lo veía ni pensaba en él.
-¡Ya suéltame Unohana!- En ese momento la chica lo soltó y Ulquiorra se fue a sentar en la otra cama que ahí se encontraba.
-¿La enfermera no está?- pregunto Unohana. La verdad era que por estar hablando con Ishida ni cuenta me había dado de que la enfermera no estaba.
-Iré a buscarla.- dijo la chica y salió de la enfermería, pero regresó a los 2 segundos.- ¿Cuál es tu nombre?- me pregunto con aquella sonrisa calmada.
- Inoue Orihime.-
-Inoue, ¿Podrías vigilar que Ulquiorra no salga de aquí por ningún motivo hasta que regrese? Realmente te lo agradecería.- dicho esto Unohana se fue.
Miré a Ulquiorra, su cabello estaba muy revuelto, su uniforme estaba sucio y tenía una herida encima de la ceja y otra en su labio inferior, también vi como se tocaba sus nudillos como si le dolieran y en su rostro había una expresión de enojo.
Me levanté y me senté a su lado olvidándome de Ishida completamente.
Vi como la chica se me acercó y se sentó a mi lado. Yo no estaba de humor así que lo único que quería era que nadie me molestara.
- Aléjate.- dije secamente pero la chica no se movió y todo lo que hizo fue sonreírme.
¡Maldición! Creía que ya me había olvidado de ella, después de todo hace un mes que no la veía, pero teniéndola frente a mí de nuevo… bueno, no sabía ni que pensar.
-¿No me tienes miedo?- pregunté débilmente para que el otro chico no me escuchara.
-No.- respondió segura.- ¿Por qué debería tenerlo?- ella simplemente sonreía y eso me empezaba a sacar de mis casillas, ¿Por qué era tan amable conmigo?
- Me llamó Inoue Orihime.- dijo presentándose. "Inoue Orihime, así se llama la única persona cuya opinión me importa" pensé.
- Ulquiorra Cifer.- contesté. "Un momento" pensé, "¿Por qué demonios le dije mi nombre?", además, ella dijo que no me tenía miedo, ¿Por qué?
-¿Por qué no me tienes miedo?- pregunté. La chica agachó la mirada como si de pronto se diera cuenta de que lo que había dicho hace unos segundos había sido sin pensar.
- S-s-soy nueva en la escuela, y no me gusta juzgar un libro por su portada.- dijo tímidamente."Nueva", pensé, "Bueno, eso explicaba muchas cosas", pero al mismo tiempo supe que estaba escondiendo algo, supe que no me estaba diciendo toda la verdad.
- ¿Qué le paso a tu amigo?- dije en voz baja, todo lo que habíamos hablado lo habíamos dicho en voz baja para que no nos escuchara el chico.
- Lo golpeó un balón de fútbol de soccer.- respondió en el mismo tono. – Y… ¿Qué te ocurrió a ti?-
En ese momento mi mente regresó a la realidad y recordé que yo no era tan amable.
-¡No es de tu incumbencia, mujer!- dije con un tono brusco. Eso me hizo sacar un poco de la tensión que se me había ido acumulando, pero al mismo tiempo me había hecho sentirme un poco mal, de hecho era la primera vez que me sentía mal conmigo mismo por responderle a alguien de esa manera.
Después de eso no cruzamos palabra hasta que llegó la enfermera y ella se despidió de mí con la mano y una sonrisa, yo no respondí pero por alguna razón sentía que esa no sería la última vez que la vería a partir ahora.
Salí al patio a la hora del receso como de costumbre. E igual que todos los días me senté en esa banca bajo el árbol. De nuevo no comí mi almuerzo, pero esta vez venía preparado pues había desayunado doble esta mañana. Suspiré con tranquilidad, la enfermera solo me había colocado un curita sobre la herida de la ceja y me había dado una pastilla para el dolor de cabeza.
Me recosté en la banca mirando el cielo y escuchando los gritos y voces de las chicas de primero que se sentaban unos metros más lejos, la verdad es que ya me había acostumbrado a ellas, y lo que antes era una molestia para mí ahora me era indiferente.
Giré la cabeza y miré a todas las chicas, pero mis ojos se posaron especialmente en la única persona que era amable conmigo, Inoue. Aquella chica de cabello naranja y ojos grises. Recordaba cómo era la primera vez que la vi, parecía asustada y sentirse fuera de lugar, como una completa extraña. Ahora era diferente, ahora se veía tranquila y reía y hablaba con ganas, como si la visión que había tenido de ella hace un mes hubiera sido una fantasía.
La seguí mirando hasta que algo ocurrió, sus ojos giraron hacía mi dirección y nuestras miradas hicieron contacto de una manera violenta; intenté apartar la vista pero no podía, o más bien, no quería. Aquella conexión entre los dos era casi magnética y todos los ruidos del exterior se extinguieron. Ella me miró seriamente y luego sonrió como si me estuviera diciendo: "No sabía que te sentaras en ese lugar". Yo me encogí de hombros, no me sorprendía que la gente no me notara.
En ese momento vi como se dibujo una mirada de lástima en sus ojos, ¿Por qué? ¿Por mí? Como era posible que supiera lo que estaba pensando o sintiendo, simplemente nos estamos viendo a los ojos, no es como si nos pudiéramos leer la mente, ¿O sí? Decidí ignorar eso y simplemente la seguí mirando "No necesito tú lástima" pensé molesto. Y de una manera casi increíble ella se sonrojo como si hubiera captado mi pensamiento, o más bien, ella había captado mi estado de ánimo.
¿Por qué sentía como si lo entendiera? Solo nos mirábamos a los ojos pero era como si estuviéramos conversando, era como si estuviéramos entendiendo. La sensación era extraña, o mejor dicho nueva, pues yo siempre era despistada y no me daba cuenta de muchas cosas, pero ahora estaba notando muchas cosas en los ojos de Ulquiorra y no solo el vacio que veían todos.
"Ahora entiendo porque los ojos son la ventana del alma" pensé.
Arigato Gosaimas
by
Elric Shimai
Hola!
Pues aki les traigo el nuevo cap de Beautiful Spring ^_^!
Muuuuchas gracias por sus comentarios! me alegro ke les haya gustado y gracias por darle una oportunidad a mi fic! espero ke esos animos continuen para ke pueda tener muchos capitulo! :D (dejenme mas reviwes y recomienden)- (jajaja! puf! ya parezco comercial XD!)
Bueno... como podran haber notado no hay solo Ulquihime en esta historia! :D pienso continuar con Beautiful Spring y con Sweet & Crazy, pero tambien tenemos otro fic llamado: Frozen Heart ke habla sobre otra parejita la cual re revelara con el tiempo! pero si kieren saberlo de una buena vez, pues pasen a nuestro perfil a leer el primer capitulo:D!
Respondiendo a los comentarios:
para Haruka Cifer Nightray, Nura Jenova y Yagami Vongola: me alegro ke les guste el fic y gracias por apoyarme! me suben mucho el autoestima :D! a mi tambien me da pena ke Ulqui este asi de emo, pero no se preocupen ke pronto cambiara. ¿Te gusto la descripcion Nura? ¡de verdad me alegro! fue realemnte dificil pasar le personalidad de Ulquiorra a un modo humano :P! La verdad eske io tambien como ke me siento un pokito identificada con Ulquiorra a veces Haruka... sobretodo por su pensamiento existencialista -(no me creo ke haya escrito esa palabra, hahahaha) XD!
De verdad graciasa todos! y otra cosa mas! (hahah yo siempre tan parlanchina) si se kedaron la duda de porke Ulqui esta tan malherido, les recomiendo estar pendientes del fic: Frozen Heart, porke en uno de esos capitulos saldra lo ke ocurrio! :D
Ora si! ya los dejo! muchas gracias y nos vemos en el siguiente cap!
Ciao
