Capítulo 2:
Las horas habían pasado muy rápido, demasiado para el gusto de Hypnos. Faltaba una hora para que los chicos los vinieran a buscar para ir a la fiesta. Hypnos quería inventar algo para no tener que ir a la fiesta pero le había dicho a Thanatos que iría y no quería romper sus esperanzas. No le importaba mucho la clase del día siguiente porque casi nadie iría, siempre había una fiesta el mismo día que se empezaba el nuevo año en la Academia de Atenas.
Se bañó y se puso una camisa blanca de manga larga, una campera negra de cuero, un pantalón negro, y zapatos negros. Mientras se vestía, Thanatos entraba al baño para bañarse. Luego de unos minutos, salió vistiendo una camisa negra con los primeros botones abiertos dejando a la vista parte de su pecho, un pantalón negro, y zapatos negros. Ambos tenían sus largos cabellos, que les llegaban hasta un poco más arriba que la mitad de sus espaldas, sueltos y desordenados. Cuando termino de vestirse, Thanatos miró la hora y faltaban quince minutos para que fueran por ellos.
-¿Quieres ver una película mientras esperamos?- pregunta Thanatos cuando bajan al living-comedor.
-Está bien... Creo que va a empezar "Cazadores de Sombras"- dice Hypnos sentándose en el sofá. Su hermano lo imita y se sienta al lado de él, prendiéndola la televisión. Los chicos llegaron con diez minutos de retraso.
-Hasta que al fin llegan, pensé que tendríamos que ir solos- dice Thanatos entrando al auto, un Mercedes-Benz plateado. Radamanthys estaba en el asiento del conductor, Minos a su lado, Aiacos en el de atrás, Hypnos se sentó en el lado izquierdo de Aiacos mientras que Thanatos se sentó en el lado derecho.
-¿Cómo convenciste a tu hermana para que no venga?- le pregunta Minos a Radamanthys mientras este conducía.
-La verdad, no la convencí para que no fuera. Irá con unas amigas a la misma fiesta que nosotros pero nos ignorará- explica Radamanthys sin perder la vista del camino.
-Oh, ya veo- dice Minos- espero que sean muy atractivas-
-Ni lo pienses- advierte Aiacos- Esmeralda nos mata a todos si nos acercamos a sus amigas durante la fiesta-
-Nah, después de todo, son ellas las que se acercan-
-Como sea...Ya llegamos- dice Radamanthys estacionando el auto.
Como lo predijo Hypnos, la fiesta estaba llena de adolescentes que iban a la Academia de Atenas. No se sorprendió cuando vio a los tres miembros del grupo de su hermano yendo directo a al bar para pedir cóctel.
-Supongo que te esperabas eso- le dice Thanatos.
-La verdad, son muy predecibles, siempre hacen eso-
-Vaya, vaya, aquí estás Hypnos- dice una voz femenina a espaldas de ellos. Cuando se dan vuelta, ven a una hermosa joven de cabello plateado, largo y lacio. Sus ojos eran azules. Tenía puesto un vestido negro largo hasta un poco más arriba que las rodillas y con un profundo escote. Tenía sandalias negras y usaba caravanas blancas largas y un collar con forma de paloma plateado. En ella estaban inscritas las iniciales "S.S". Hypnos inmediatamente la reconoció como una compañera de clase: Seraphina Serkin.
-¿Qué pasa, Seraphina?- pregunta Hypnos.
-Nada en especial solo que estoy sorprendida que hayas venido- dice sonriendo. Thanatos la notó un poco borracha- a propósito, Thanatos, ¿te importa si te robo a tu hermano por unos minutos para bailar?-
-No me importaría, después de todo esta fiesta es para divertirse. Hypnos, me voy con los chicos- dice Thanatos yendo en dirección a ellos y cuando llega se encuentra con Minos y Radamanthys compitiendo para ver quién puede tomar más rápido la bebida. Aiacos era el juez.
-Bien, ¿qué estamos esperando?- pregunta Seraphina a Hypnos. Ella lo toma de la mano y lo guía hasta la pista de baile. Para la desgracia de Hypnos, justo en ese momento empieza a sonar una música romántico y Seraphina se acerca más a él, colocando sus manos al rededor de su cuello. Sin opción, Hypnos coloca sus manos en la cintura de ella.
-¿No crees que es el destino?- pregunta Seraphina- yo siempre iba a la Iglesia a pedir que Dios pusiera a un chico guapo, inteligente, romántico, divertido, caballeroso, y correcto en mi vida. ¡Y apareciste tú! Realmente, Hypnos, eres todo eso, eres mi príncipe azul-
-Seraphina, me halagan tus palabras, de verás, pero... Yo no estoy en tu vida por voluntad de Dios. Sin ofender pero yo creo que nosotros construimos nuestro propio destino, que nadie elige por nosotros-
-Lo sé, Hypnos, pero te pido que, solo por esta noche, me dejes bailar con un príncipe azul- dice Seraphina sonriendo y besando a Hypnos en la comisura de sus labios. Cuando la música terminó, Hypnos se despidió de Seraphina y fue a buscar a su hermano.
-16...17...18...- decía Thanatos contando los vasos que iba bebiendo Minos, quién le había ganado a Radamanthys.
-¿Qué hacen?- pregunta Hypnos sentándose al lado de ellos.
-Primero, Minos compitió contra Radamanthys para ver quién bebía más rápido y le ganó. Ahora, Minos quiere romper su record y beber 23 vasos de Whisky- explica Aiacos.
-19...20...21...22...¡23! ¡Ganaste, Minos!- dice Thanatos luego de contar. Minos estaba COMPLETAMENTE borracho.
-Que...hip...bien- dice tratando de levantarse pero cae y se empieza a reír como loco.
-¿En serio?- pregunta Hypnos levantado una ceja y mirando a su hermano- ¿qué esperas? Tomar 23 vasos de Whisky seguidos y rápido, no terminaría bien-
-El punto es que Minos rompió su record y esta más que feliz-
-Y borracho- completa Hypnos.
-A propósito, ¿cómo te fue con Seraphina?- pregunta sonriendo aunque en el fondo, se moría de celos de su hermano. Primero Pasítea, ahora Seraphina, ¿quién más?
-Bien, ella cree que Dios me puso en su vida, que yo soy su príncipe azul- dice Hypnos bebiendo un poco de cóctel sin darse cuenta. Cuando estaba sin ánimos o nervioso, bebía inconscientemente por eso nunca iba a las fiestas que sabía, tendrían bebidas alcohólicas.
-¿Y tú piensas eso de ella?-
-No, a penas la conozco del año pasado. La verdad, si la considero atractiva y es muy buena, cualquier hombre sería feliz con ella pero... No lo sé, no siento nada además de amistad por ella, es lo mismo que con Pasítea-
-Ya veo, ¿qué quieres hacer? ¿Quieres seguir en la fiesta o prefieres volver a casa? Minos ya esta borracho, y es solo cuestión de minutos para que Radamanthys y Aiacos también lo estén-
-No podemos volver a casa, ¿cómo harían ellos para volver? Minos, obviamente no esta en condiciones para conducir-
-Tienes razón, nos quedaremos un poco más. Por lo menos, hasta que se les pase la borrachera. Aunque creo que eso va a tardar...- dice Thanatos al ver a Minos sentado rodeado tres mujeres. Una en su falda y las otras en cada lado. Minos tenía una botella de cerveza en su mano y no paraba de reír.
-Nos quedaremos un rato más, después de todo son nuestros amigos- dice Hypnos bebiendo, inconscientemente, otro vaso de cóctel.
Luego de una hora, Hypnos ya estaba borracho y Thanatos preocupado por él.
-Hypnos, te has pasado un poco con el cóctel, será mejor que nos vayamos a casa- dice Thanatos preocupado. Su hermano nunca se había emborrachado y, siendo sincero, Thanatos nunca ayudó a alguien borracho.
Sin pensarlo dos veces, Thanatos puso una de las manos de su hermano al rededor de él para ayudarlo a caminar.
-Rayos, Hypnos. ¿Tenías que pasarte en la bebida?- reclamaba mientras llevaba a Hypnos a la salido. Él no paraba de decir idioteces y reír por nada. Algunas veces, lamia la oreja de Thanatos, excitándolo.
-Si mamá estuviera viva, estaría muy decepcionada de ti por estar borracho- dice Thanatos.
-No es mi...hip...culpa, sabes bien que... hip...si no tengo ánimos o...hip... estoy nervioso, tomó inconscientemente...hip...-
-¡Claro que lo sé! Es mi culpa por no controlarte, vi que bebías un poco de cóctel pero siempre te dabas cuenta después del cuarto vaso, así que lo dejabas. Tomaste como siete vasos y no te diste cuenta. ¿Qué te pasó, hermano?-
-No lo sé...hip...lo siento-
-No es tu culpa...¡Oh, mira! Un taxi, nos iremos a casa- dice Thanatos acercándose al taxi.
-¿En serio? ¡Oh, ahí!- dice Hypnos riendo. Thanatos lo pone en el asiento de atrás y él se sienta al lado del conductor.
-¿Seguro que se encuentra bien?- le pregunta el conductor a Thanatos al ver que Hypnos jugaba con algo invisible.
-Sí, es solo que bebió de más. Esta borracho- dice Thanatos. Luego de cinco minutos, finalmente llegan a su casa. Thanatos le paga al conductor y ayuda a su hermano a bajar.
-Listo, ya estamos en casa. Minos, Radamanthys, y Aiacos estaban borrachos así que en pocos minutos caerán dormidos, pasarán la noche allá y con suerte, alguna chica no trata de violarlos- dice Thanatos para si mismo abriendo la puerta de su habitación y acostando a Hypnos en su cama. Sin embargo, Hypnos lo jala para sí y Thanatos cae arriba de él.
-¿Qué...Qué haces?- pregunta nervioso al verse tan cerca de su hermano.
-Quiero...Quiero que me... ¡Quiero que me hagas tuyo!- dice Hypnos sonrojado.
-¿¡EHHHHHHHHHH!?- pregunta Thanatos incrédulo y muy sonrojado.
"Esto debe ser sueño, ¿por qué Hypnos me pediría que le haga el amor? Seguro que estoy malinterpretando todo, tal vez, solo haya alucinado e Hypnos me haya dicho otra cosa" piensa Thanatos.
-¿Qué...Qué dijiste, Hypnos? Creo que no entendí- dice Thanatos apoyándose con las manos aunque aún estaba arriba de Hypnos en su cama.
-Quiero que me hagas el amor, Thanatos. Quiero que me hagas tuyo, quiero darte mi virginidad, quiero tener relaciones sexuales contigo- dice Hypnos aún más sonrojado.
"Definitivamente, enloquecí" piensa Thanatos
-¿Por qué...Por qué me pides eso a mi?- pregunta sonrojado.
-Por qué quiero que seas tu la persona a la cual le entregue mi virginidad. Soy tuyo, Thanatos, siempre lo fui y siempre lo seré- dice Hypnos acercándose a él y sus bocas quedaron a pocos centímetros. Thanatos no podía pensar bien debido a la cercanía de Hypnos, quién rompió la distancia y unió sus labios con los de Thanatos en un beso pasional, lleno de amor.
Thanatos se dejó caer sobre Hypnos, quién envolvió su cuello con sus brazos. Al darse cuenta de lo que estaba haciendo, Thanatos rápidamente reaccionó, alejándose de él.
-Esto no puede pasar, Hypnos. ¡Somos hermanos y tú no estás en tus cinco sentidos!-
-Lo sé, Thanatos, pero ahora me doy cuenta que quiero ser tuyo, quiero que me hagas el amor, hermano- pide Hypnos con ojos suplicantes, algo difícil de resistir para Thanatos. Sin poder soportarlo, Thanatos besó de nuevo a Hypnos pero esta vez era un beso desesperado, lo que excito a ambos.
-¿Estás seguro de esto?- pregunta Thanatos cuando se separaron por culpa del maldito aire.
-Nunca en mi vida, estuve más seguro de nada, Thanatos. Te amo, hermano- dice Hypnos cuando Thanatos le saca su camisa dejando al descubierto su perfecto y marcado torso.
-Yo también te amo, Hypnos- dice besando su abdomen de abajo a arriba y deteniéndose en sus tetillas para lamerlas- no sabes cuánto esperé por esto, cuánto soñé con esto-
-Yo también, siempre deseé esto pero nunca me di cuenta- dice Hypnos abrazando a su hermano mientras gemía.
Hypnos le sacó la camisa a su hermano y acarició su abdomen, mientras le daba un corto beso en ambas mejillas, la frente, la nariz y finalmente un beso apasionado en la boca. Ambos estaban de rodillas en la cama.
-Esto debe ser un sueño muy real- susurra Thanatos después del beso.
-Si esto es un sueño, quiero que sea eterno- responde Hypnos tirándose para atrás atrayendo a su hermano para continuar con el beso. Thanatos le sacó el pantalón dejándolo solo en su bóxer negro, que no resistiría mucho con la gran excitación de Hypnos. El gemelo mayor liberó al abultado miembro de su hermano y empezó a darle besos por toda su longitud, haciendo que Hypnos gimiera más fuerte y más desesperado.
-¡Ah! Ahhhh...Thana...tos... te amo tanto, hermano...ahhhhh, ¡más!... por favor, más- gemía desesperado Hypnos apretando con fuerza las sábanas cuando su hermano empezó a chupar su miembro. Hypnos no aguantó y se corrió en la boca de mi hermano, quién bebió hasta la última gota. Sin embargo, Thanatos se coloco arriba de Hypnos y le dio un tierno beso en los labios.
-Yo también te amo, hermano. ¡Dioses! No sabes cuánto te amo pero sé que tu no estás listo para perder tu virginidad...-
-¡Lo estoy! Me... Me reservé para ti- dice sonrojado.
-Yo también me reservé para ti. Puede parecer raro pero sigo siendo virgen. Quiero hacerte mio más que nada en el mundo pero tu estás borracho, no estás listo. Cuando despiertes te sentirás fatal con lo que has hecho, yo no podré soportar ser el culpable de tu dolor. Además, no recordarás nada de lo que pasó-
-Pero tú si recordarás, tú no estás borracho-
-Descuida, tranquilo- dice acariciando tiernamente el cabello de hermano y sonriendo- dormiré contigo pero no tendremos relaciones sexual, ¿entendido?-
-Está bien- dice Hypnos y Thanatos lo besa por última vez, un beso lleno de amor. Hypnos no aguanta y queda dormido.
Thanatos se levanta y viste a su hermano.
"No quiero que malinterpretes las cosas cuando te despiertes, Hypnos. No hay excusa razonable para explicar el porque apareciste desnudo en tu cama y yo a tu lado semidesnudo" piensa Thanatos mientras lo vestía. Cuando termina, se pone su camisa y se acuesta a su lado.
-Ahora que se que tu también me amas, lucharé para que te des cuenta y podamos ser felices, hermano. Te amo- dice Thanatos besando la frente de Hypnos. Al ver el reloj que estaba en la pared vio que eran las cuatro de la mañana, así que decidió intentar dormir. Se durmió casi enseguida y abrazado a su hermano, su amado, su felicidad.
Lo que ellos no sabían pero que al despertar, nada sería como antes...
