Bueno, disculen la tardanza, pero era porque no me acordaba de mi contraseña =P lo se, tengo pésima memoria. Pero sin mas preambulos dejen de maldecirme y empiecen a leer, dejen sus comentarios o no cotinuo, me rompen el corazon TT^TT aunue sea 1 mas TTuTT y me animo a seguir =)


El comedor principal era un gran jardín de forma circular, que alrededor de éste tenía varias rosas y flores de todos los colores, tamaños y formas, que iban entrelazados hacia el centro del comedor, también había decoraciones de estatuas de animales o árboles bastante bonitos, en el fondo de la sala ya hacia un árbol bastante grande, que sus ramas se posaban encima del jardín/comedor como si fuera un techo, y en el centro, debajo de esas ramas habían varias mesas y sillas un poco separadas unas de otras, lo bastante como para poder convivir o hablar. En él, se encontraban alrededor de 100 personas, en pocas palabras, toda la blessed family reunidos y sentados esperando a las seis personas faltantes.

-Se están tardando demasiado- demandaba con expresión seria un hombre sentado encima de una mesa, tenía apariencia adulta, pelo de color rojo, ojos bastante extraños de un color turquesa hacia arriba y azul para abajo, como si se mezclaran en el medio de estos, como vestimenta poseía un sombrero negro con una bufanda del mismo color, una camisa blanca y una chaqueta larga hasta el suelo con mangas largas y pantalones de color negro, unas botas que le llegaban hasta debajo de las rodillas, y atada a su cintura estaba una katana con la funda completamente negra con el mango del mismo color solo con un listón rojo y en el cuello una cadena con un símbolo de cruz.

-Cálmate Kaiba- le ordenaba otro hombre sentado al lado del nombrado, recostado en su silla con los las manos en la nuca y los pies en la mesa, este tenía el pelo de color negro, suelto, que le llegaba hasta los hombros y pareciera que no se había peinado en años, también poseía unos tres piercings en la oreja del lado derecho, con una cinta idéntica a la que poseía Maroon en la cabeza, que le recogía el pelo para que cayera hacia atrás. Su ropa era una simple camisa negra con la inscripción de "Mechanical" en la espalda, con unos pantalones de playa del mismo color, botas negras y algunas que otras cadenas colgadas por ahí.

-¡JA! Me lo dice el hombre que hace cinco segundos estaba "llorando" porque su "amada" lo dejo un rato- dijo en tono burlón haciendo señas con las manos.

-Mi… m...Maroon…- dijo quien se fue a una esquina rodeado con un aura depresiva, sentado en cuclillas abrazándose las piernas.

-Hay… no denuevo…- Pronuncio otro hombre quien estaba sentado en una esquina de la mesa, este se veía joven, tenía el pelo de color marrón bastante bien peinado hacia un costado, ojos miel, no poseía casi nada de ropa a excepción por unos pantalones y zapatos de gala y más una corbata, este hombre era Bishamon –Mira, Espejismo… si Maroon viniera a encontrarte así, ¿qué crees que pensaría?- se acercó un poco al afectado. Este empezó a imaginarse terribles escenas (para él claro) como por ejemplo: Maroon diciéndole "debilucho", "patético", "no te amo", "¿Cómo pude tener una hija contigo?" Etc, etc. En ese mini segundo se pudo apreciar como el afectado cambiaba repentinamente de actitud y como un rayo fue a sentarse denuevo.

-Muy bien, en que estábamos?- Siguió como si nada hubiera pasado, provocando una gotita estilo anime en la frente de todos los presentes.

-Estábamos en que Maroon, Hiroko, Yuu, Tenma, Rid y el anciano de Kenzo aún no llegan y se está haciendo tarde- Hablo en forma de respuesta otro hombre, no muy adulto ni muy anciano, de estatura alta, pelo de color marrón obscuro con unas cuantas canas y anteojos, con un kimono (para hombres claro) de color negro con flores blancas y un báculo de oro, que se encontraba sentado en una de las puntas de la mesa –Alguien mas debería ir a buscarlos- propuso.

-No creo que eso sea necesario… Yamato-sama- dijo esta vez, una pequeña osita con pelaje de color blanco nieve, una melena rosada alrededor del cuello y como vestimenta utilizaba un tutu con un moño en la cintura, y que acababa de entrar a la sala con una bandeja en las manos, esta osita tan peculiar era una de las especies de osos que habitaban solo en esta isla, su nombre era Nick –Ya puedo olerlos, están cerca…- Finalizo.

-MENOS MAL, SINO, EL GRAN KAMI-SAMA TENDRIA QUE IR A BUSCARLOS! KYAJAJAJAJAJAJA- Gritaba un niño en una mesa un poco más pequeña de todas las que había y se encontraba en el centro, éste con un pie encima de la mesa y una "pose heroica" apuntándose a sí mismo, tenía el pelo de color amarillo con las puntas de color blanco, vestía con una simple camiseta de color blanco con la inscripción de "YEAH" en la parte del pecho, unos pantalones cortos hasta las rodillas y unas sandalias, éste de aquí era Osamu. Todos, incluyendo niños, adultos y ancianos miraban la escena con una gotita en la frente.

-Como sea…- dijo Yamato- Pequeña Nick, ¿No se supone que tú tenías que buscar a Rid y el anciano de Kenzo?- preguntó, girándose a mirarla.

-¡Ah! Es cierto!, discúlpeme, me olvide de hacerlo…- Dijo la osita mientras hacía una reverencia.

-Ya, ya, no necesitas exagerar, Nick!- Dijo otra niña sentada en la misma mesa que el pequeño niño peli amarillo, ésta era la hermana gemela de Tenma (la niña pelirroja del cap. Anterior), solo que, a diferencia de ella, tenía el pelo de color negro, corto hasta los hombros, no usaba un vestido como lo hacían CASI todas las pequeñas, como vestimenta utilizaba una camiseta de color morado más grande que ella misma y le llegaba hasta las rodillas, con un pantalón remangado hasta los talones, de color gris, y poseía una katana, con la funda de color negro y detalles de rosas rojas y el mango rojo con un listón negro, atada a su espalda con un pañuelo rojo, esta niña se llamaba Kini. -¡Y tú! ¡Maldito niño creído, siéntate de una vez y para de actuar!- ordeno frunciendo el ceño en dirección al llamado "kami-sama".

-¡JA! ¡UNA SIMPLE MORTAL COMO TU NO PODRIA CONTRA EL GRAN KAMI-SAMA, KYAJAJAJAJAAJA! ¡ASÍ QUE SERA MEJOR QU…- Gritaba mientras se acercaba a la niña, pero fue interrumpido por una sandía que se estrelló directamente en su cara dejándolo completamente K.O, la responsable de aquel acto fue otra niña que también acababa de entrar a la sala y estaba cerca de una de las mesas en las que servían fruta, tenía la apariencia de una niña de 5 años, con el pelo corto y totalmente despeinado de color negro, ésta tampoco poseía ningún tipo de vestido, en su lugar, tenía una camiseta y shorts negros, una bufanda roja que tocaba el suelo y usaba cadenas en la muñeca y tobillos como pulsera.

-Joder… haces demasiado ruido… Osamu…- dijo la pequeña con una expresión seria.

-¡Valla! Hiroko, ya has llegado…-Dijo Espejismo volteándose a ver a la pequeña, alzando una mano en forma de saludo- Y veo que de buen humor…- afirmo volteándose a ver al pequeño niño en el suelo y la osita intentando despertarlo con cachetadas, arañazos, picantes y un poco de todo –dime… ¿Por qué te tardaste en llegar?- preguntó alzando una ceja y devolviendo la mirada hacia la pequeña.

-Papá… ¿es que acaso ya no puedo dar un paseo antes de comer?- respondió/preguntó imitando el gesto con la mano y dedicándole una cálida sonrisa, que la blessed family afirmó, que solo le sonreía así a sus padres.

De nuevo se escuchó la puerta del comedor/jardín abrirse -¡Oooooeeeeeee!- Gritaba Kenzo entrando a la sala, con la pequeña Rid en los hombros y Maroon, Tenma y Yuu agarradas de la mano, atrás de los dos primeros nombrados -¡Llegamos!- continuo alzando los brazos para coger a Rid de la cintura y bajarla a tierra firme.

-¡Hola!- Saludo sonriente, alzando una mano y moviéndola de un lado a otro en señal de saludo, a lo que todos los que escucharon respondieron con el mismo gesto o simplemente con un "hola". Las tres pequeñas se acercaron corriendo a la mesa para menores y se ubicaron en sus lugares correspondientes, mientras que Kenzo y Maroon iban a sentarse en una de las mesas en la que estaban los mayores, Kenzo fue a sentarse al lado de Yamato y Maroon al lado de su esposo.

-Hasta que al fin llegas…- dijo Yamato mirando a Kenzo con el ceño algo fruncido –¿y tú porque te tardaste?...-.

-Estaba jugando en la playa con Rid- respondió, por lo que recibió un plato directo a su cara, de parte de una mujer que se encontraba parada en la entrada del lugar, ésta era de físico delgado, piel morena y pelo de color negro, con ropa de sirvienta doméstica, en sus manos llevaba una gran bandeja con lo que sería la comida para aquella mesa.

-¡Estúpido vejestorio, yo he estado retrasando la comida porque ustedes no se presentaban ¿y me dices que solo estabas jugando en la playa?!- Grito molesta frunciendo el ceño en dirección a Kenzo. Este solo se limitó a observarla y decir:

-Disculpa…- dijo limpiándose la cara con un pañuelo que había agarrado de la mesa

-Como sea… no importa- resondió ésta a lo que el hombre asintió con la cabeza –Bueno, sin más preámbulos, ¡empecemos con el banquete y la ceremonia de iniciación!- Dijo en tono animado y todos los del salón se sirvieron comida en sus respectivas mesas, éstas estaban llenas de todo tipo de comida, Frutas, Ensaladas, un banquete digno de un rey en cada mesa, pero antes de que nadie comiera nada volvio a hablar -¡ALTO IDIOTAS!- grito y todos se detuvieron, entonces continuo: -¿Es que acaso ya os olvidasteis de que primero es la ceremonia?-.

-¡Ahh!, es cierto, discúlpenos Mary-san- dijo un hombre

-Cierto… Lo sentimos- Dijo otro

-Bueno, como sea- respondió mientras de la nada desaparecía y volvía a aparecer parada en las raíces que sobresalían del gran árbol situado en el fondo de la sala –ya puedes empezar… Historia- dijo para que luego, en el gran árbol empezara a aparecer la cara de una anciana, parpadear y mover un poco la cara, como si hubiera estado dormida, bostezó y empezó a hablar:

-Veo que ya es tiempo…- con una voz anciana pero fuerte, hizo una breve pausa y continuo –Hoy, uno de ustedes mis pequeños y pequeñas recibirá su primera Akuma no mi…- dijo para que luego, se notara la cara emocionada de algunos de los niños y niñas sentados en la mesa del centro, todos alzaron la vista y se fijaron en las ramas del gran árbol, en las cuales, habían millones de Akuma no mi de diferentes tipo, tamaños, formas, colores y por supuesto, diferentes poderes.

-Inicia, que ya nos atrasamos mucho… Esta por obscurecer- Ordeno Mary

-Entonces lo hare rápido… nombrare al indicado…- observo a la hermana gemela de Tenma (Korra) –si no es que, claro… alguien quiera…-

-No gracias- la interrumpió Korra

- Muy bien…- cerro los ojos y se pudo sentir un aura algo agradable para algunos, otros no lo sentían –La indicada es… Rid –

-Espera espera espera- dijo un hombre vestido con un traje de gala de color negro y una corbata de color rojo, con el pelo de un afro color negro y lentes de sol, piel de color morena, mas una guitarra en sus manos.

-Y ahora qué te pasa Pako?- lo regañaba Mary frunciendo el ceño hacia el nombrado.

-Es que necesita ser más profunda!- se defendió apuntando hacia el árbol.

-Cierto!- Lo apoyo otro hombre con el mismo traje de gala negro pero con la corbata de color amarillo, pelo largo y lacio de color amarillo desteñido, con lentes de sol, piel morena y unas maracas en sus manos –Necesitas ser más misteriosa!-

-Tú también Manko?!- hizo una pequeña expresión de sorprendida con una gotita en la cabeza

-Exacto! –Denuevo volvio a apoyarlos otro hombre con un traje del mismo color negro que los dos hombres anteriores solo que con una corbata verde, pelo del mismo color liso y corto, con lentes de sol, piel igualmente morena con tambores en sus manos –También necesita un poco más de estilo!-

-Zanko?! Joder no vengan a molestar con eso los tres…- dijo Mary alzando una ceja y regañándolos.

-¡Calma!- dijo Pako poniendo una mano enfrente de la cara de Mary –Ya sabemos qué hacer!-

-¡No intenten nada extraño!- los seguía regañando ésta.

-¡Muy bien!, Señorita historia, ¿sería tan amable de volver a repetir lo último dicho?- preguntó Pako al gran árbol

-Cla ... -

-¡Pero espere!- dijo haciendo una pose de pedir tiempo -¡Bien todos!- les dijo a todos los hombres y mujeres sentados en su mesa, en la cual estaban los dos hombres Manko y Zanko, sus hermanos, además de aproximadamente diez músicos cinco hombres con el mismo traje, solo que las corbatas eran grises y las mujeres usaban una falda negra que llegaba hasta debajo de las rodillas, todos poseían distintos tipos de instrumentos musicales, incluyendo pianos –¡Preparados!- dijo alzado las manos en forma de director de orquesta –Ahora señorita- dijo mirando a Historia a lo cual ella asintió.

-Y la indicada para este gran honor es…- Se escuchaban los tambores y alguna que otra trompeta, también se veía a Pako haciendo señales con las manos para que lo siguieran –¡Rid!- al final los tambores terminaban y se escuchaban barios aplausos, gritos y silbidos, después empezaba una melodía digna de un gran banquete que se escuchaba en toda la sala.

-Pues… Escoge mi pequeña- Le decía Kenzo a Rid dirigiéndole una mirada tierna.

-¡Si!- dijo la nombrada, a lo que dos pequeños destellos salían de los ojos del gran árbol y elevaban a la niña hasta la copa para que esta escogiera.

-Escoge sabiamente…- susurro Kenzo mirando hacia arriba donde esas luces llevaban a Rid, ésta lo miro unos segundos y sonrió, y éste le devolvió la sonrisa.

-¿eh?, eso me recuerda…- dijo y volteo a ver a Pako, éste la miro por el rabillo del ojo.

-¿Qué?...- dijo mientras volteaba a verla.

-¿Cómo está la pequeña Merodi?-

-Ooooohohohohoho- rio de forma extraña como solo él podía hacerlo –Pues ella está justo por aquí…, mi cielo, ¿podrías venir aquí con papá?- dijo y una pequeña forma fue levantándose de una de los sillones y se acercó, ésta tenía la apariencia de una pequeña niña de apenas dos años, tenía el pelo negro largo y suelto, con un vestido de color naranja con las mangas y medias amarillas, con unas sandalias, tez clara y un pequeño cascabel atado al dedo –¡Aquí está mi pequeña Merodi!, Merodi, saluda-

-H..hola!- dijo la pequeña algo tartamudeante y escondiéndose atrás de su padre.

-Jeje… Hola- dijo Mary moviendo una mano en forma de saludo.

-¡Hey!, ¡Abuelo, Abueloo!- el momento fue interrumpido por Rid quien venía saliendo de entre las hojas del gran árbol bajando a tierra con ayuda de aquellas luces, con una de las frutas entre sus brazos –Lo encontré- dijo mientras le mostraba la fruta a su abuelito.

-¿Que encontraste Rid-chan?- pregunto la osita acercándose a la nombrada.

-Eso…- dijo Kenzo levantándose de su asiento –Eso…es…- continuo, con una expresión de como si hubiera visto un muerto –Es la Kaze Kaze no mi… de tu padre…-

Continuara…


¿Os da curiosidad saber lo que pasara? ¿os gusto?! vamos diganmelo no se queden callados, con un coment mas = 1 cap mas, y el proximo capitulo es "Diez años despues" no se lo pierdan!

¡De pie, Saluden, Aye!