Hablando… y tal vez, algo más
Miles de pensamientos estaban pasando por su cabeza en esos momentos, ¿alguien le podría explicar que acababa de pasar? Odiaba esto, odiaba no poder saber que estaba pasando, pero vamos uno solo tenía que sumar dos más dos. Pero ¿podría ser cierto? Ella y Ginny habían conversado una y otra vez de lo mismo, conversaciones en las que el único tema era Harry, conversaciones donde la pelirroja le hacía mil y un preguntas, donde ella y la pequeña Weasley lamentaban lo cabezota y lento que era Harry.
Tal vez por fin se hubiera dado cuenta. Un momento, un momento si lo recordaba bien, Ginny era la hermana pequeña de Ron, y Harry el mejor amigo de este, eso era completamente imposible, conocía al oji-verde y sabía muy bien que no haría nada para arruinar su amistad con el pelirrojo, o tal vez Harry pensaba que Ron se lo iba a tomar bien, ya quisiera, conocía muy bien al chico, era su mejor amigo y, aún por razones desconocidas, había estado soñando con él desde el año pasado.
Pero ese no era el problema ahora, el asunto era ¿Por qué Ginny había llegado casi a la misma hora que Harry? ¿Por qué la pelirroja le había guiñado un ojo a él joven? Y más importante ¿Por qué Harry le había devuelto el gesto con una sonrisa? Tenía demasiadas preguntas y demasiadas posibles respuestas.
Estuvo a punto de decir algo, pero se acordó que Ron estaba junto a ella y además que seguro por lo lento que era no se había dado cuenta del pequeño intercambio entre su hermana y su mejor amigo. Pero ahí justo a su lado estaba Harry, la única persona que podría responder a todas sus dudas, y sí no lo hacía… ya conocería como se siente Ron cuando ella se enoja con él. Aunque, pensó la castaña, por otro lado, Ginny también podría responderle, es más, ella estaba segura de que sí pasó algo se lo contaría ¿verdad? Sólo era cuestión de esperar, esperar, esperar, no, no podía esperar tenía que saber pero YA.
Harry se dio cuenta que no importaba cuan intensamente mirara las llamas de la chimenea, Hermione no iba a quitarle los ojos de encima. Acaso tendría que aguantar con eso hasta que decidiera desistir e irse a dormir, o peor, hasta que se atreviera a preguntar algo, justo enfrente de Ron. No eso era imposible ¿o no? No ella no se atrevería a eso, por alguna razón son los mejores amigos desde primer año. No, Hermione era consciente de que si decía algo, Harry terminaría en la enfermería.
- Creo… creo que me voy
- Oh vamos es temprano Harry – Dijo Ron con tono cansino
- Es que… no, no dormí bien anoche, adiós – Dijo mirando de reojo a Hermione
- Bueno pero yo me quedo
- Como quieras…
- Recuerda para qué lado están las escaleras de los chicos – Dijo Hermione con un tono burlón que pasó totalmente desapercibido por el pelirrojo
Harry agradeció lo lento que podía ser su amigo en esos temas y subió rápidamente las escaleras hacia los dormitorios, pero no sin antes lanzarle una mirada de súplica a Hermione que sonrió satisfecha.
Definitivamente pasaba algo, había identificado claramente la mirada del chico y ahora estaba cada vez más cerca a confirmar sus teorías.
…
Hasta ahora no podía creer lo que hace solo unas horas había pasado. Seguía echada en su cama con dosel y aún no podía levantarse, habrían pasado por lo menos diez minutos desde que había abierto los ojos y se había quedado contemplando sus sabanas como si fueran la cosa más maravillosa del mundo. Por un momento pensó por segunda vez que todo había sido un sueño, pero eso era imposible, todavía podía sentir los labios de Harry en los suyos, todavía podía sentir sus ojos esmeraldas viéndola con ternura, con amor.
Por otro lado todo eso era, irónicamente, imposible. Ella siempre había creído que Harry nunca se fijaría en ella, ni si quiera sabía que ella existía hasta el año anterior. Pero entonces, ¿qué rayos pasó hace solo unas horas en la Sala de los Menesteres? No podía explicarlo, de un momento a otro Harry la había besado y le había dicho que la quería. Obviamente no se quejaba de eso, ni mucho menos, sólo que le parecía algo un poco extraño.
Trató de ver el lado positivo de las cosas. A quién podía engañar, todo era positivo. Por fin había logrado lo que se había propuesto desde que lo conoció aquel primero de Septiembre en Kings Cross. Estaba con Harry Potter, el niño que vivió, aunque a ella no le interesara por nada de eso. Ginny lo quería por cómo era, si bien es cierto era bastante callado y cerrado algunas veces, él se hacía querer.
Aunque, si lo pensaba, no había quedado en nada con Harry. Todo había terminado tan rápido como había empezado. Tenía que hablar con él, aclarar las cosas, tenía toda la esperanza de que él le diría que sí o mejor dicho, se lo preguntaría a ella. El único problema que divisó fue uno llamado Ron, Fred y George pero sobretodo Ron. Sabía que no se lo iban a tomar nada bien, en especial Ron, Harry era su mejor amigo, sí, pero eso podía ser tan malo como bueno. Como sea, ella trataría de que el chico no terminara en la enfermería.
Se dio una ducha y se vistió a una velocidad nunca antes vista. Estaba demasiado emocionado por todo lo que había pasado y a la vez preocupada por sus "queridos" hermanos.
Bajó las escaleras y se dirigió al Gran Comedor. No había visto a nadie en la Sala Común y pensó que o ella se había levantado muy tarde o era muy temprano.
Harry se había levantado algo más temprano de lo normal, por lo que bajó al Gran Comedor (después de algunos intentos de despertar a Ron, lo cual, obviamente, resultó imposible). Sólo cuando llego se preguntó la hora, ya que no había más de 8 personas en toda el comedor. Se dedicó a tomar desayuno debido al hambre y ansiedad que lo acosaban, no había dormido muy bien debido a ese recurrente y estúpido sueño. Lo bueno es que faltaban unos días para navidad por lo cual él y el resto de los Weasley se irían a pasarla en Grimmauld Place.
Aunque eso podría ser algo un poco problemático. No sabía cómo iba a llegar de la nada agarrado de la mano de Ginny. Comenzó a considerar la idea de no hacerlo público hasta después de fiestas, pero simplemente era aplazar el momento. Tenía que hacer algo ya, inmediatamente terminará de comer iría a buscar a Ginny para poder hablar, y tal vez algo más. No pudo evitar que una fugaz sonrisa cruzara su rostro. No importaba cuan mal hubiera pasado la noche o la preocupación que lo acosaba en ese momento, ella lo hacía sentir bien, incluso de tan solo pensar en ella.
Terminó de un sorbo su jugo de calabaza y cuando se dispuso a pararse, la vio cruzar las puertas del Gran Comedor, le dedicó una sonrisa a la cual ella respondió con otra que hizo que a Harry le flaquearan las piernas.
- Hola – Lo saludó con un tono alegre mientras se sentaba a su lado
- Hola – Él saludó y se dispuso a darle un beso cuando rápidamente lo corrigió por uno en la mejilla debido a las personas que se encontraban cerca
Esto les costó algunas incomodas miradas pero rápidamente estas desaparecieron debido a la falta de importancia que le daban los demás. Ginny se sonrojó un poco pero le cogió la mano bajo la mesa a Harry, este le sonrió aún más.
- ¿Sabes qué hora es? – Preguntó debido a la minoría de personas que estaban en el comedor
- Ni idea, yo también quería saber, pero debe ser temprano – Dijo dando una pequeña mirada alrededor de la sala – no hay mucha gente y además cuando me fui Ron seguía dormido
- Bueno él siempre duerme así que no sabemos si es temprano o tarde – Dijo Ginny con una pequeña risita
Harry se dedicó a mirarla mientras ella tomaba desayuno. La pelirroja notó la mirada del oji-verde sobre ella pero sorprendentemente no la incomodó ni mucho menos, es más, todo el tiempo mientras comía solo lo miraba a los ojos. Cuando terminó de comer, solo se quedó mirando fijamente a Harry y viceversa.
- ¿Vamos? – Preguntó joven saliendo de su transe – A algún lugar más tranquilo – Respondió casi en un susurro debido a la confundida mirada de la pelirroja
Ginny se sonrojo un poco, a lo que Harry igual pero asintió divertida y se paró de la mesa. El chico la siguió y se fueron a uno de los solitarios rincones del colegio. Caminaban cada uno muy cerca del otro, y de vez en cuando se lanzaban pequeñas miradas e intercambiaban inocentes sonrisas. Cuando llegaron a uno de los patios interiores del colegio, se sentaron en una banca mientras observaban el nevado césped.
Estuvieron así por un rato, los dos uno muy cerca del otro con la mirada perdida en algún lugar, se sentían muy cómodos, no era raro o extraño, sólo cómodo. Por lo menos hasta que Harry se acordó de lo que había estado pensando desde la noche anterior. Decidió que aquello no podía esperar más y se decidió a hablar.
- Eh… Ginny – La pelirroja volteó y lo miro a los ojos – yo… quería saber… ya que no dijimos nada… bueno yo pensé… que… - Sí que estaba nervioso, si bien era cierto que sentía que podía contarle lo que fuera y que incluso ella sabía lo que él estaba pensando, aun así se sentía nervioso.
Ginny creía saber lo que Harry estaba tratando de decir, era lo mismo que ella estaba pensando, pero por lo visto él estaba muy nervioso. Así era, por primera vez en su vida Harry estaba nervioso, nervioso de ella, incontables eran las veces que había fantaseado con eso, pero ahora era real.
- ¿qué? – Preguntó suavemente, sabía que tenía que ayudarlo, él no era muy bueno en eso y parecía como si estuviera llevando a cabo un esfuerzo terrible.
- Bueno, pues que… ayer no quedamos en nada y creo que fue porque todo pasó muy rápido, así que… - La chica lo miraba expectante – me preguntaba si querías que seamos… ya sabes… más que amigos, sabes a lo que me ref…
No supo por qué lo hizo, pero había sido un impulso. Además al parecer Harry no se había disgustado para nada con eso, al contrario ahora mismo le correspondía el beso gustoso. Mientras besaba a Harry pasaban por su mente las millones de veces que se había perdido en el mundo de los sueños imaginando que Harry le pedía aquello y que la había besado tal y como estaba haciendo ahora, sólo que él había sido el que había iniciado el beso y no ella, pero eso le daba totalmente igual en ese momento.
Harry no podía creerlo, bueno en realidad sí, después de lo del día anterior. Pero aun así tenía sus dudas, las cuales se habían esfumado totalmente en ese momento y en su interior sólo había felicidad y emoción. Cortaron el beso debido a la falta de aire y se encontraron con sendas sonrisas en la cara del otro.
Ella estaba hermosa, simple y llanamente hermosa. Para ser sinceros, siempre estaba hermosa, no sabía cómo no se había dado cuenta antes, siempre había estado ahí y desde el año pasado se hablaban más, pero nunca la había visto como más que la hermana de su mejor amigo, diablos que había sido estúpido, estúpido y ciego. Ese último pensamiento le había hecho recordar algo importante, Ron, y él le hizo recordar algo tal vez no más importante pero sí preocupante, Hermione. Ella se había dado cuenta del pequeño intercambio que habían tenido Harry y Ginny en la Sala Común.
- Ginny, había algo que me olvidé de comentarte… - La aludida lo miro curiosa – ayer, en la Sala común, cuando tú me guiñaste el ojo y yo te sonreí, – Una pequeña sonrisa cruzó por el rostro de la pelirroja al recordar esto, y a su vez un brillo cruzó los ojos del azabache – creo que Hermione se dio cuenta…
Los ojos de Ginny se pusieron como platos y la sonrisa que tenía cambió por una mezcla de sorpresa y preocupación. Hermione sabía, claro que sabía, que más pudo haber pensado al ver eso, ¿y si se lo dijo a Ron? No, no era posible, si ella se había dado cuenta no se lo hubiera contado a Ron, conocía a Hermione y ella apreciaba también a Harry y seguramente tampoco quería que él terminara en la enfermería. Al pensar esto toda preocupación se borró de su rostro, lo cual sorprendió al azabache que la miraba preocupado.
- ¿No estas preocupada?
- Bueno… para empezar ¿cómo sabes que se dio cuenta? – Sabía que se había dado cuenta, pero aun albergaba una pequeña esperanza.
- Porque me quedo mirando un rato y luego cuando me paré para irme a dormir hizo una broma que gracias a Merlín Ron no entendió – Explicó Harry
- Pero, Hermione es mi amiga y tuya también, ¿ella no se lo diría a Ron verdad?
- Sí ya lo sé…
- Harry, se lo vamos a contar en algún momento ¿no? – Preguntó Ginny, no se iban a pasar toda la vida escondiéndolo sería idiota y Harry no era idiota.
- No claro que no, tenemos que hacerlo… de alguna manera en la que no termine yo en la enfermería.
- No seas tonto – Dijo Ginny riendo debido al comentario
- Yo sé que los gemelos no me la van a dejar tan fácil – Comento divertido y a la vez preocupado.
- Tendrán que saber que ya no soy una niñita – Dijo aparentando seriedad
- Creo que ya lo saben, pero no lo aceptan
- ¿Por qué lo dices? – Preguntó bastante curiosa
- ¿No estabas saliendo con Corner? – Dijo este un poco molesto
Y en ese momento le vinieron a la mente demasiadas preguntas sobre ese idiota, si así era, Corner era un completo idiota. Se estaba metiendo con su Ginny, SU Ginny. Le gustaba aquello, poder llamarla su Ginny, pero en ese momento sólo pensaba en el idiota y lo que podría haber hecho con SU GINNY.
- Un momento, un momento ¿estás celoso? – Pregunto ella divertida
- Claro que no – Dijo Harry a la vez que se sonrojaba un poco
- ¡Claro que sí! – Dijo Ginny riéndose del sonrojo del chico
- ¡Que no! – Dijo este ya un poco más divertido
- ¡Sí!
- ¡No!
- ¡Sí!
- Ya, ya tal vez, pero sólo un poco… - admitió divertido – pero sería ilógico sino ¿no crees?
Se estaban mirando a los ojos ambos sonreían. No se dieron cuenta en que momento comenzaron a acercarse, estaban a sólo dos centímetros de los labios del otro cuando…
- ¡Así que fue por Potter verdad! ¡Por Potter me dejaste!
Hola a todos! Con ustedes el tercer capítulo. Como siempre, gracias por leer y espero que les haya gustado. Ya saben que el siguiente lo subo la próxima semana.
Respuestas a comentarios: (Aquí responderé a los comentarios que no puedo mandar PM)
BrujaHeart:
¡Hola! ¿Cómo no me voy a acordar de ti? jaja. Siento mucho no haberme aparecido en potterfics, pero tengo una crisis de inspiración xD No te preocupes, sí voy a actualizar, ya voy en la mitad del siguiente capítulo.
Gracias por comentar, me anima mucho que me sigan esperando en potterfics.
¡Tú también cuídate!
Guest:
¡Estamos iguales! ¡Odio a Yates por eso! Yo estaba desesperado por ver el beso Hanny xD En fin, gracias por comentar, y de verdad aprecio que te guste mi pequeño fic :D
Saludos.
Bueno eso es todo por esta semana, no se olviden de comentar y dejar sugerencias!
Nos leemos!
- Petar Popara
