Familia
Íbamos caminando Edward y yo, él tenía su brazo en mis hombros y yo mis brazos en su cintura, pero al parecer esto no les agradaba a las demás chicas del instituto, ya que me miraban como si quisieran asesinarme.
Casi al llegar a la cafetería me encontré con un chico gigante que me hizo conocido.
-¡Edward!-lo saludó
-Hola, Emmett-dijo Edward
-¿Emmett?-pregunté
-Si, ¿quien eres?-
-Soy yo, Bella Swan, ¿Te acuerdas de mí?-pregunté
-¡¡¡¡¡Bella!!!!!-gritó, dándome un gran abrazo de oso.-¡¡¡¡¡Me encanta volver a verte!!!!!-
-I-G-U-A-L-M-E-N-T-E-dividí la palabra en letras porque me estaba ahogando con tremendo abrazo de oso.
-¡¡¡¡¡Emmett!!!!!-gritó Edward y su grito resonó en mis oídos.- ¡Suéltala!, ¡¡la acabamos de recuperar y tú la vas a matar!!-
Rápido me bajó Emmett y me dijo:
-Lo siento Bells-
-No te preocupes-
Seguimos caminando hacia la cafetería mientras Edward volvía a poner su brazo en mis hombros y yo en su cintura.
Al llegar Edward y Emmett fueron directo a una mesa dónde habían tres personas, una que parecía duendecillo vagamente familiar, un chico alto de cabello rubio y una muchacha muy parecida a él y de belleza extrema.
-Hola-saludó Edward y Emmett fue a abrazar a la chica de cabellos rubios.
-¿Quién es Edward?-preguntó la chica duendecillo.
-¿No la reconoces, Alice?-preguntó Edward e inmediatamente la identifiqué pero no quise arruinar la sorpresa.
-¿Bella?-se le iluminó el rostro.
-¡¡¡¡¡Alice!!!!!-grité
-¡¡¡¡¡Bella!!!!!-gritó al unísono.
Corrí a abrazarla después de tantos años separadas. Después nos separamos y Edward me volvió a abrazar.
Me presentó a los demás, el chico rubio y la chica eran mellizos, el chico se llamaba Jasper y la chica Rosalie, los dos me cayeron muy bien.
Al poco rato, llegó una muchacha de nuestra misma edad, con cabello color negro azabache y tez blanca como la mía y ojos color miel.
-Hola, mi amor-saludó a Edward y Edward al abrazarla me soltó a mí, al parecer no le había molestado que Edward me abrazara.
-Hola, Susy-saludó Edward.-Te presentó a Bella, es amiga de la infancia-
-Hola, Bella, soy Susan, pero dime Susy-
-Hola, Susy-
Alice se levantó de su asiento junto con Rosalie y fueron a platicar animadamente con ella seguidas de Emmett y Jasper que junto con las chicas todos hablaron de quien sabe que.
No supe por que, pero me sentí muy pero muy mal, me sentía como la sobrante que no tenía nada que hacer ahí.
Despacio, sin que se dieran cuenta, salí de la cafetería y me fui a bagar por los pasillos, no quería impedirles su felicidad.
Al final de clases me encontré a Edward y me dijo:
-Bella, ¿quieres ir a mi casa esta tarde?-
-Claro-contesté
Me fui con Edward en su coche directo a su casa.
Al llegar la mamá de Edward, nos recibió y se emocionó mucho al verme que casi llora de felicidad.
Esme, preparó comida y todos estábamos comiendo, al final, Alice se puso como loquita porque quería helado y no tuve más remedio que aceptar.
Estaba de pie en la cocina con un pie detrás del otro, Alice iba caminado hacía mí y como no se dio cuenta de mi pie tropezó con él y el helado que traía en las manos fue a parar a mi cara y por atrás sentí como me tiraban helado en toda la cabeza.
-¡¡¡¡¡Emmett!!!!!-gritó Edward y Esme.
-¡¡¡¡¡Lo siento, me tropecé!!!!!-se disculpó.
Estaba hecha una banana splits, jaja.
Me empecé a reír a carcajadas acompañadas de otras más, pasamos media hora riéndonos, hasta que por fin paramos.
-Esme, necesito bañarme, ¿puedo?-pregunté
-Si, cariño, usa el de Edward.-
Subí las escaleras rápido ya que me estaba congelando.
Llegué al baño y empecé a ducharme, al salir, se me había olvidado que mi ropa estaba sucia.
-Ufff...-susurré
Tomé una bata que estaba colgada en la pared.
Al salir del baño, me acordé que era la recámara de Edward pero ya era demasiado tarde…
…Edward estaba parado a unos cuantos pasos frente a mí, que del susto me tropecé con mi propio pie y Edward para evitar que me diera el ranazo extendió los brazos y me abrazó, Edward me había abrazado en todo el día y no me incomodaba, pero esto era vergonzoso.
-Eh…, gracias-dije
Edward no contestó y me siguió mirando a los ojos, hasta que Alice entró.
-¡¡¡¡¡Bella!!!!!-gritó Alice.-Discúlpame, no te dí ropa-
-No te preocupes, Alice-
Edward me soltó y me fui con Alice.
Alice me dio un vestido arriba de la rodilla, no tuve más remedio que ponérmelo.
Bajé las escaleras y tocaron a la puerta, Esme abrió y era Susy.
-Hola, Susy-saludó Esme
-Hola, Esme-saludó Susy.
-¡Mi amor!-gritó Susy corriendo hacia Edward, besándolo.
-Hola, amor-
-Bien, ya que estamos todos, vamos a ver una película-
-Alice, no puedo, Charlie, no lo sabe-dije
-Ya lo sabe, le acabo de hablar-
-¿¡¿Qué?!?-pregunté-¿Qué le dijiste?-
-Que íbamos a salir-
-Está bien-dije
Salimos de la casa y nos dividimos en dos carros: el Jeep de Emmett y el volvo de Edward. Alice, Jasper, Emmett y Rosalie se fueron en el Jeep y a mí me tocó irme con Susy y Edward.
Me subí al coche seguida de Susy que se sentó en el asiento trasero y a mí en el copiloto.
Edward arrancó y Susan acomodó su cabeza al lado del asiento de Edward, de manera que quedara su mejilla en el cuello de Edward.
Decidí dejar de mirarlos y mejor miré por la ventana. De repente me quedé dormida porque cuando abrí los ojos ya habíamos llegado al cine.
Alice decidió que viéramos una película de terror, lo cual yo negué pero no sirvió de nada. Al entrar al cine, a mi lado izquierdo se sentó Jasper y a mi derecho Edward.
Empezó la película con una pareja caminando por las calles de una ciudad y de repente salió una niña ensangrentada pidiendo ayuda pero los mató, yo salté del asiento y Edward se dio cuenta y me tomó de la mano y me dio un suave apretón para que me relajara.
La película siguió y cada vez que me asustaba Edward me consolaba…
La película terminó y todos salimos de la sala de cine, cuando a Alice se le ocurrió una maravillosa idea…
-¡Vamos a una disco!-gritó
-¿¡Qué!?-ahora fui yo quién gritó-Conmigo no cuentes, Alice-
-Bella…-reclamó
-Bella, anda, vamos, por mí-me pidió Edward
-Está bien-contesté resignada…
