Al color gris se le asocia con la independencia, la auto-suficiencia, el auto-control, porque es un color que actúa como escudo de las influencia externas.
Sin embargo, el gris puede generar sentimientos negativos; densas y oscuras nubes grises, la niebla y el humo.
El gris es el color de la evasión, independientemente que sea un gris claro o un gris oscuro. Esto se relaciona con separarse de todo, permanecer al margen de todo, y huir de compromisos impuestos.
Inevitablemente, este color le lleva a ser demasiado crítico consigo mismo. No obstante si logra aprender de la auto-crítica y tomar medidas, podrá lograr resultados positivos tanto desde el punto de vista de organización como en su capacidad de compromiso con los demás
Pintando el corazón.
Capítulo 2.
Gris.
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"La felicidad puede ser encontrada
incluso en los momentos más oscuros,
si uno recuerda encender la luz"
-Albus Dumbledore.
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El sonido del vino destapándose la hizo taparse un oído mientras se carcajeaba junto a James quien comenzó a servir el vino recién abierto en tres copas sobre la mesa en el enorme comedor de la odiada casa de Anna, Elsa se unió a las risas después de unos segundos contagiada por las sinceras carcajadas de su hermana y el peli-negro.
¿Y cómo no hacerlo?, Anna estaba sonriendo de verdad, la amable sonrisa que había adquirido por dos años se esfumo tras la noticia de su nuevo trabajo, y esa no era la única buena noticia, según su abogado, dentro de unos 3 meses se arruinarían las acciones que la empresa Westergard había adquirido.
Su plan de largo plazo se estaba acabando, y el traidor de Hans se daría cuenta, de que nunca debió de haberlas subestimado de esa manera.
-¡Por Anna! –exclamó James sonriente levantando su copa.
-¡Por su nuevo trabajo! –le siguió Elsa juntando su copa con la del peli-negro.
-¡Por una mejor vida! –gritó Anna feliz entre risas vivas juntando la copa con las otras dos.
-¡Salud! –exclamó James seguido de Elsa y Anna antes de darle un gran trago al vino dulce.
La semana pasada había sido su entrevista de trabajo, la cual la había dejado con un buen presentimiento, el director de la escuela era un señor ya mayor, según lo que había investigado ya era abuelo, y su esposa trabajaba juntó a él como una de las 3 secretarias con las que contaba, fue muy amable realmente y una entrevista de trabajo muy tranquila.
Sin embargo tardaron una semana en devolverle la llamada, y eso la hizo estresarse notablemente, incluso dudó sobre si le había ido tan bien como ella pensó al salir de ahí, pero entonces la llamaron, esa misma mañana, mientras trabajaba en el consultorio de James, soltó un grito alegre dejando a varios pacientes aturdidos por el repentino gesto de victoria, lo que hizo que el peli-negro saliera disparado de su consultorio recibiendo la buena noticia de la peli-roja con sincera felicidad, quien no tardo en llamar a Elsa para festejar.
Bebió su primera copa con sabor a victoria, después de dos años de intensa búsqueda término encontrando trabajo cerca de la casa de James, no muy lejos del departamento de su hermana y como estaba rodeada de colonias al ser una escuela pública, estaba segura que muy difícilmente se toparía con su indeseado exmarido.
James sacó otro vino más de la alacena, los vinos los había comprado Hans o regalado, ya no lo recordaba, uno de esos había sido comprado para celebrar su aniversario de bodas en donde él la dejo plantada y realmente no quería recordar aquello; malhumorada levantó su copa hacía James, pidiendo silenciosamente más vino.
¿Era su cuarta copa? Ya no sabía realmente si lo era o no, pero por esa ocasión no le importó, por fin había obtenido una buena noticia, y el recuerdo de Hans no la afligiría, se llevó la copa a los labios pero un peso sobre ella la agarró desprevenida, logró darle el trago antes de que se le cayera o derramara mirando de reojo a su hermana que la rodeaba con sus brazos.
-Estoy realmente orgullosa de ti –canturreaba Elsa un poco sonrojada por el alcohol, mientras la abrazaba fraternalmente- Papá y Mamá también lo estarían –comentó entre sollozos la mayor mientras abrazaba más fuerte a la peli-roja.
Los cristalinos ojos de Anna soltaron pequeñas lágrimas tras escuchar aquello, dejó el vino en la mesa y se apresuró a abrazar a su hermana mayor, quien parecía estar quedándose dormida.
-Lo sé, gracias por apoyarme, eres la mejor hermana del mundo, eres mi mejor amiga –lloriqueó Anna.
Tal vez esa no era su cuarta copa.
-¡Tú también eres la mía! –exclamó Elsa despertándose mientras se limpiaba las lágrimas del rostro.
Tal vez Elsa también había tomado más de cuatro copas.
Un sonoro suspiro hizo que ambas se voltearan para ver a James al otro lado de la mesa con los codos apoyados y un serio semblante.
Parecía el más sobrio del lugar.
-No entiendo por qué están llorando, ¡se supone que estamos celebrando! –se quejó el peli-negro poco conmovido por la escena de hermanas/mejores amigas de la cual no era parte.
La plei-roja se carcajeo y se soltó de Elsa para rodear la mesa y llegar donde se encontraba James- ¡Tú también eres mi mejor amigo! –exclamó Anna abalanzándose sobre el peli-negro.
-Y tú la mía –comentó resignado a que tanto Anna como Elsa se encontraban muy sensibles por el alcohol, respondiendo el abrazo de la peli-roja que no duro mucho ya que Elsa los separó.
Tal vez en ese lugar ya no había nadie sobrio.
-¡No toques a mi hermana! ¡Tú pervertido! –gritó la rubia platinada plantándose frente a él.
-¡¿Pervertido?! –preguntó molesto el peli-negro, estaba extrañado, Elsa estaba más malhumorada que de costumbre- ¡Tú eres la pervertida por pensar en esas cosas! –exclamó acercándose a ella un poco pero Elsa no retrocedió.
Anna comenzaba a sospechar que su alacena repleta de vinos caros se encontraba vacía a esas horas de la madrugada… ¿Eso era el sol o era la lámpara reflejada en la copa frente a ella?
Escuchaba sin escuchar la discusión de James y Elsa, los cuales muy seguramente ya habían olvidado sobre que peleaban y solo hablaban por hablar, aun no comprendía muy bien aquella extraña relación que tenían, y a esas horas con una botella de vino en los brazos no le apetecía el pensar sobre ello.
-Ya van a empezar –soltó en un suspiro Anna mientras se dejaba caer en la mesa- ¿Se pueden amar en otra parte?, me retumban sus gritos en el oído –lo dijo de corrido y con un acento realmente extraño que no sabía de donde rayos había sacado.
Elsa y James estaban sonrojados y estáticos por el alcohol, solo por el alcohol, se repetían.
A la mañana siguiente la peli-roja despertó en la bañera, abrazando con fuerza la botella de vino, ignoraba el cómo había llegado a ese lugar y realmente no lo quería averiguar, se levantó como pudo, tropezándose con el jabón, llegó cuidadosamente a la cocina y consiguió una aspirina para la jaqueca que presentaba en esos momentos, se sirvió un vaso de agua y prosiguió a dirigirse a la sala donde se encontraban muertos (dormidos) James y Elsa.
Su hermana ocupaba el mayor espacio del sillón con su cabeza descansando en el regazo del peli-negro quien se encontraba sentado con la cabeza apoyada en el respaldo del enorme sillón, Anna se preguntó el cómo había podido quedarse dormido de esa manera y no sentirse incomodo, pero ignoro aquello y se apresuró a tomarles una foto, la cual le serviría como chantaje en futuros favores.
Una oportunidad como esa no se daba 2 veces en la vida, mucho menos cuando su hermana mayor era tímida y realmente fría, bueno, solo cuando a chicos se trataban.
Esa afirmación se vio comprobada cuando la rubia platinada al despertar y encontrarse a James tan cerca de ella, reaccionó con una cara completamente sonrojada y un golpe que dejó al peli-negro con el cachete más rojo que un tomate por el resto del día, un golpe que lo despertó dejándolo realmente confundido.
El resto del mes de mayo se la pasó ocupada con la mudanza, buscar un departamento cerca de su trabajo fue más sencillo que conseguir el puesto de maestra, encontró uno a tan solo una cuadra de distancia, con una renta justa y cómoda para ella, dos cuartos, una sala-comedor y una pequeña cocina, no tardó mucho en rentar el departamento, pero la casa que despreciaba aún seguía sin venderse, ella sabía que esas cosas tardaban, pero tenía la esperanza de que no tardaran tanto en querer comprarla.
-¿Dónde van estas cajas? –le preguntó el peli-negro quien le ayudaba (chantajeado por las fotos) con la mudanza.
-En la sala –le indicó Anna con una sonrisa.
-¡Anna! –gritaba Elsa desde la cocina- ¿Dónde quieres los platos? –preguntó mientras los ponía en la barra que dividía el comedor de la cocina.
-En la alacena de en medio –gritó sonriente.
El departamento era mucho más pequeño que la odiada casa que se resistía a venderse, incluso que el departamento de Elsa, la casa de James o la que fue su casa de niña, pero la encontraba cómoda, solo era ella, así que incluso aunque era pequeño, ella lo sentía grande y vació.
-¿Segura que estarás bien? –le preguntó Elsa acomodando el ultimo portarretrato en la pared de la sala-comedor.
-Tengo 23 años Elsa, estaré bien –le aseguró Anna limpiando la pequeña mesa de madera.
-Si necesitas algo…
-James vive a 10 minutos de aquí, y te puedo hablar a ti –le respondió la peli-roja soltando un suspiro- Estaré bien.
Un mes antes de que las clases empezaran oficialmente le pidieron ir a la escuela para recibir el programa de clases y conocer a los demás maestros, eran 16 en total, 12 maestros de planta y los otros cuatro eran los encargados de áreas específicas, como el de Ingles, el de Deportes, la de Tecnologías y la de Apoyo.
Su vestimenta debía ser formal, y gracias a que trabajó en la empresa familiar tenía ropa formal y linda de sobra, con colores suaves, y vivos; la reunión de maestros fue tranquila y tuvo la oportunidad de platicar con la mayoría.
Los grados estaban divididos en A y B, a ella le habían tocado los de segundo A, la otra maestra de segundo B era 20 años mayor que ella, llamada Bella Hennum, de cabellos castaños y mirada color caramelo, le sonrió y le ayudo a entenderle al programa, estaba casada y tenía un adolecente que cursaba ya la preparatoria.
-¿Eres la nueva verdad? –preguntó una morena mientras se sentaba junto a Bella y Anna- Soy Rapunzel Ffitzherbert, doy clases a los de primer año A.
-Anna Berg, yo les daré a los de segundo A –se presentó la peli-roja con una sonrisa.
-¡Oh, eso es genial! Te tocaran mis niños, si tienes problemas con alguno de ellos o con los padres no dudes en preguntarme –se ofreció Rapunzel amablemente.
-¿En serio? –preguntó sorprendida y entusiasmada- Gracias, sinceramente estoy algo nerviosa –confesó Anna un poco apenada.
-Todos lo estamos al principio –le aseguró Bella tranquilamente.
Se dio cuenta que era la más joven de entre todos, Rapunzel era la siguiente contando con 28 años, uno que otro profesor la miraban con recelo por sus apenas 23 años cumplidos pero no se dejó intimidar, peleó durante 2 años para poder conseguir trabajo y nadie lograría hacerla renunciar a el.
Durante los siguientes días se dedicó a prepararse, organizando el programa y aprendiéndoselo, consiguió los libros que los niños también llevarían y los contestó, las actividades no eran difíciles, habían muchas que eran solo de pintar y dibujar, el libro de lecturas traía cuentos pequeños con versos simple y hasta podían ser cantados, tomó apuntes de las palabras que tal vez algunos niños no entenderían para recordar explicárselos.
Se sentaba en su pequeño sillón a repasar y repasar, se sentía nerviosa pero ya quería empezar a trabajar, tenía planeada su vestimenta de todo el primer mes; revisó el programa, subrayando las cosas más importantes y pensando el cómo mostrárselas a sus alumnos, dejó caer la cabeza hacia atrás liberando una enorme exclamación, se sentía agotada, pero a la vez tan viva.
Miró a su alrededor, su departamento, por primera vez no veía a Hans caminar con esos trajes ostentosos por la casa, ya no imaginaba los retratos de la boda o de las citas, el armario con el que contaba ahora era pequeño por lo que solo cabía su ropa y los cajones vacíos ya no la llenaban de melancolía porque ahora esos cajones estaban repletos de ropa.
Pequeñas lágrimas salieron de sus ojos, no eran de tristeza, pero tampoco era de felicidad, era un sentimiento extraño el que experimentaba, de libertad, ya no sentía esa frialdad en el aire, ni ese asfixiante recuerdo.
Por fin se había librado de Hans.
Tenía una nueva vida, un nuevo hogar, un nuevo trabajo, una nueva oportunidad, finalmente podría empezar de nuevo, sin esa responsabilidad extenuante con la empresa familiar, o el pensar en cada minuto en la felicidad de alguien más que no fuera la suya.
Durante 3 años solo pensó en Hans, y en hacerlo feliz a él, pero ahora hacía lo que ella quería, y no se detendría, ya había sufrido lo suficiente, ya había perdido todo, ahora solo tenía que nacer de sus cenizas y aprender que el amor, no siempre daba felicidad, que su corazón era traicionero, y que los hombres, eran despreciables.
Bueno, algunos eran la excepción, como su padre, Kai y James.
El primer día de clases llegó, con un 18 de agosto marcado en el calendario de la cocina, los nervios apenas la dejaron dormir, hizo ejercicios de respiración para tranquilizarse, se levantó entusiasmada pero algo asustada, desayunó y se arregló para apresurarse a salir del departamento, caminaba por el pasillo para llegar al elevador y un mensaje llego a su celular el cual sonó al instante.
"Suerte, ¡Tú puedes!" la voz de Elsa llegó a su mente en cuanto leyó el mensaje con una sonrisa, le envió un gracias y llegó otro más, "Si te aburres de ser maestra siempre serás bienvenida en mi consultorio. Lo harás bien." No pudo evitar rodar los ojos por el vago deseo de suerte de James, pero así era él.
No estaba sola, tenía a dos maravillosas personas pendientes de ella, ellos dos la cuidaban y siempre le brindaban su apoyo, sonrió ampliamente recordando a esos dos, a James y a Elsa, sospechaba que se gustaban, pues por alguna razón siempre se andaban molestando, y a ella realmente le gustaría verlos juntos, James era al único que le podría confiar a Elsa, confiaba en él, pero no se quería hacer ilusiones.
Entró al elevador y oprimió el botón de la estancia, miró las puertas cerrarse y una mano apareció entre ellas impidiendo que se cerraran por completo, se sorprendió un momento, incluso saltó un poco del susto pero recobró la compostura, un hombre alto y fornido entro en el ascensor también, junto a un pequeño niño que la miró curiosamente, a lo que Anna le sonrió antes de desviar su mirada hacia su celular.
Miró de reojo al hombre junto a ella, quien acomodaba unas cosas en una pequeña mochila que seguramente serian del niño (quien no apartaba su mirada de la peli-roja), el hombre parecía de su misma edad, vestido con unos jeans y una camisa negra que resaltaban sus fornidos brazos, tal vez un año más grande, de cabellos rubios y ojos ambarinos, el niño tenía cabellos marrones y ojos cafés chocolates parecía de unos 6 años y por el uniforme intuía que iba a la misma primaria donde ella daría clases.
"¿Sera su hermano? Es lindo" pensó Anna curiosamente pero cuando sus ojos se encontraron con los del rubio desvío la mirada de nuevo a su celular, era lindo pero no se deslumbraría tan fácil esta vez, ella sabía cómo eran esa clase de personas, el elevador se detuvo y ella salió disparada casi tropezándose con una persona al salir de los departamentos.
Caminó por las colonias, tan solo era una cuadra de distancia así que no tardó más de 5 minutos en llegar, dobló la esquina y miró al mismo rubio despedirse del niño quien levantó su pequeña mano mientras le gritaba un alegre "Adiós" antes de salir corriendo a la escuela, Anna comenzó a caminar mirando curiosa las acciones del rubio, quien se quedó unos momentos observando la entrada antes de volverse a una moto estacionada.
Sus ojos se encontraron por segunda vez, Anna se detuvo un momento, admirando el atractivo rostro del joven quien la miró por unos instantes más antes de subirse a la moto color azul rey y tomar un casco negro entre sus manos, la peli-roja desvió la mirada y volvió a ponerse en marcha, tratando de no verse apresurada, cuando atravesó la reja de entrada a la escuela escuchó el rugido del motor al encenderse y el cómo arrancaba para irse.
Sumergiendo la tentación de voltear hacia atrás entró a su trabajo.
Solo eran los nervios de su primer día como maestra.
Solo nervios.
Fue una enorme sorpresa mirar al niño del hermano lindo en el salón, quien la reconoció sorprendido pero luego le dedico una tímida sonrisa, Anna le devolvió la sonrisa, los niños se encontraban sentados en sus asientos, todos la miraban, se preguntó si se habían percatado de que era nueva.
-Soy Anna Berg y seré su maestra este año –se presentó alegre mirando las caritas curiosas de los niños.
-¡Maestra Anna! –exclamó una pequeña niña de cabellos castaños amarrados en dos chongos altos mientras levantaba su mano, su gafete decía que se llamaba "Sara"- ¡Es muy bonita!
-Gracias, Sara –contestó un poco avergonzada pero sin dejar la sonrisa que los niños le hacían surgir.
El resto de la clase estuvo bien, aunque tuvo algunos tropiezos como que los niños no paraban de platicar sobre sus vacaciones de verano, por lo que les puso una actividad para que cada uno se parara frente al salón y dijera lo que hizo en el verano, decidió hacerlo para poderlos conocer a cada uno mejor, la mayoría platicaba mucho, los otros solo decía algunas frases y luego se iban a sentar.
El descanso llegó para alivió de Anna quien se paró cerca del patio bajo un árbol para poder vigilar a los niños, cada maestro vigilaba diferentes áreas durante el descanso, el lugar que a ella le había tocado era el área de juegos donde la mayoría de sus niños se encontraban comiendo, los podía diferenciar gracias al color de los listones que llevaban en sus muñecas derechas las cuales eran de un color verde jade (color que ella misma había escogido en la reunión de hace un mes) era algo que la escuela había adoptado unos 4 años ya, cada grado y cada grupo A y B, tenían listones de colores diferentes, claro, evitaban los rosas, negros y grises, por el significado de estos.
Tres niñas de su grupo se encontraban corriendo al parecer jugando, otros dos niños de su salón se encontraban platicando muy animados en las bancas mientras comían sus almuerzos, Anna sonrió y siguió mirando el panorama hasta toparse en el hermanito del chico lindo, quien se encontraba sentado en un columpio mientras comía un sándwich y miraba a los otros niños hablar.
Le habían tocado buenos niños.
Lo que siguió de clases fue un reto para Anna, había trabajado con niños antes, pero nunca con tantos, y eso que solo eran 12, pues en el B eran 16, terminó de anotar en el pisaron la tarea y esperó a que cada uno terminara para revisar que hubieran escrito correctamente, pasaban uno por uno conforme terminaban de anotar.
-¿Qué es esto? –preguntó Anna tranquilamente observando un 9 que debía ser un 4.
-Es un cuatro –contestó Tobias entre risas.
-¿Seguro? –preguntó la maestra frunciendo ligeramente el ceño, tratando de verse seria- Parece un nueve.
-Es un cuatro –le aseguró con una enorme sonrisa el pequeño peli-rojo de ojos negros como la noche y nariz pequeña y redonda.
-¿Qué tal si lo ponemos menos redondo? –le preguntó suavemente Anna mientras borraba el 4 que parecía 9.
-Okay –contestó resignado intentando hacerlo más cuadrado.
-Muy bien –le felicitó- No te costó nada, ¿verdad? -le preguntó obteniendo un asentimiento con la cabeza- Ya puedes salir.
Miró al niño salir corriendo con la libreta de tareas en la mano la pequeña mochila de "Cars" brincaba con cada paso que daba el pequeño; mientras esperaban a los padres podían jugar en el patio, así que ya se podían escuchar las risas infantiles provenir desde afuera, Anna se volvió al último niño que quedaba.
El hermanito del chico lindo.
-Usted estaba en mi casa –comentó el niño mientras le entregaba su libreta.
-Yo también vivo ahí –le respondió la peli-roja entre risas mientras revisaba lo escrito en la libreta.
Se quedaron en silencio por un momento mientras Anna leía el contenido de la libreta italiana, pero podía sentir la mirada del pequeño sobre ella, todo estaba escrito muy bien, la letra del pequeño no era la mejor del mundo pero para ser un niño de 6 años era bonita.
-Muy bien, puedes salir –le contestó Anna mientras le entregaba la libreta, los ojos chocolates del niño la atraparon por un momento.
Vio al niño abrir su pequeña boquita para decirle lo que tanto pensaba pero se vio interrumpido cuando la maestra Rapunzel de primero A irrumpió en el salón, la peli-roja y el moreno voltearon a ver a la mujer que les sonrió de vuelta.
-Sven, ya vinieron por ti –anunció la morena.
Lo que fuera que el niño le iba a decir fue olvidado tras esas palabras que llenaron de felicidad al pequeño, quien tomó su libreta y salió disparado hacia afuera. Anna se dejó caer en la silla cerrando los ojos, se sentía algo agotada, los niños tenían mucha energía, pero le había ido bien, aun no los distinguía muy bien, y sabía que se tardaría en aprenderse el nombre de cada uno (después de todo era demasiado despistada) pero estaba feliz, contenta con lo que estaba haciendo.
Perdón :c estoy repleta de tareas y trabajos :'c en cada pequeño rato libre que tengo me pongo a escribir, y realmente es frustrante por que tengo una escena en mi cabeza y cuando tengo tiempo para poderla escribir olvido la mayoría de las cosas DDD': pero bueno, no les pondre mis frustraciones y solo les daré datos c:
Los adoro (IncerteCorazonesNenasAquí) realmente hacen que mis días estresantes por los trabajos sean pasajero, eh entregado la mayoría de ellos y ya me encargaron 5 más -.- pero me di una hora para terminar de editar el capitulo y poder escribir todo esto para poderles publicar el capitulo de una vez.
Sé que no me merezco reviews por la tardanza :'c y no les puedo prometer que me tardare menos en el proximo por que apenas llevo 4 semanas en la facultad y me tienen desvelada, y ojerosa TT^TT es el semestre más estresante que e tenido hasta ahora :'c pero bueno, me estoy quejando de nuevo e.e
El fic lo tengo planeado incluso tengo un resumen de lo más importante xDDD y lo leo cuando puedo para no olvidarme de las cosas importantes que tengo que estar remarcado, pero por que es un fic largo cuesta más trabajo el escribir todo un capitulo con hechos importantes e.e
NO VOY A DEJAR NINGUNA HISTORIA.
Me tardaré en actualizar, pero ni esta, ni la de "7 días" quedaran inconclusas, e pensado en más de 3 one-shot pero no e tenido tiempo de escribir ninguno TT^TT y si tengo tiempo mejor lo dedico a este fic y en el de "7 días" el cual por cierto trataré de actualizar pronto pero por favor les pido paciencia TT^TT me estoy volviendo loca por no poder dormir :c
Tengo unas ojeras terribles, pero parezco un panda *-* (necesito ordenar mis prioridades dddd' xDD)
Hora de los reviews :DDD wuwuwuwuwwuwuwu
MadReader-aBy Creo que en este capitulo se responde tu primera pregunta e.e xDDDD no contestare tu segunda pregunta por que te espoilearia (...?) toda la historia jejejeje, que más quisiera yo poder subir capitulo por semana pero se me esta haciendo difícil :c realmente me siento muy apenada con todos ustedes por la demora y tardanza :$ por ello espero que este capitulo sea de tu agrado y que puedas entender mi demora c: muchas gracias por comentar realmente me alegra leerte por aqui c:
Kiks Cullen Me siento onrada de que esta sea la primera historia Kristanna que lees, espero este capitulo sea tambien de tu agrado c: realmente muchas gracias por comentar c: y lamento mucho la demora :$
SakuraPrincess1111 owwwww leerte siempre es un placer, compartes mi amor por el Kristanna de gran manera, y me levantas el animo c: todos queremos quemar a Hans, y sí, Anna pudo conseguir su trabajo :BBBBB asdasdasd perdona la demora TT^TT estoy muy apenada con todos, por que se lo que es esperar tanto por un capitulo, así que espero no haberte decepcionado, y que disfrutes de la lectura c:
Hina music Perdón por la demora u.u sinceramente me frustra no poder actualizar a tiempo, me encantaba poder actualizar cada semana, pero ahorita me es casi imposible poder sentarme todos los dias a escribir un poco del capitulo D': espero no decepcionarte con este capitulo y que sea de tu agrado c:
Pau Me encanta que te encante y más por parte de JamesxElsa, y por ello perdona la tardanza, se lo que se siente esperar tanto por un capitulo, pero te juro a ti y a todos mis seguidores que realmente me esfuerzo para poder escribirlo rápido, solo que la Facultad esta ocupando la mayoría de mi horario últimamente, espero que disfrutes de este capitulo c:
Snowflakes013 Perdón por la tardanza :c hago lo posible para escribir pronto pero estoy atareada con los trabajos, espero que este capitulo sea de tu agrado c:
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Recuerden que los comentarios siempre motivan a seguir escribiendo c: Acepto las criticas destructivas...digo constructivas xD
Solo tienen que ceder a 5 minutos de su tiempo. Gracias.
