Hola a todos, deben estar pensando "Ahi esta la traidora, es hora de quitarle su cabeza por habernos hecho esperar tanto!" "Hasta ahora? Ya ni me acuerdo de que iba la historia" Bueno, no espero que me manden rosas despues de tanto tiempo de espera, se puede decir que los examenes, la compu nueva (si, es de Estados Unidos, eso explica la falta de acentos) me trae nueva frustracion, es horrible tener que copiar y pegar letras con acentos o ciertos signos en la gramatica del castellano, si, puedo usar codigos en la misma compu, pero muchas paginas no los reciben, o se cambia la pagina u ocurre algo peor, asi que prefiero no hacer algo estupido. En fin... este cap no estaba terminado, pero quise darles al menos un poco de gusto con la parte del cap.
Lo siento mucho, espero les guste!
El resto del día estaba tranquilo, todos estaban tumbados contra el sofá, esperando a que el reloj digital de la televisión diera a la medianoche, o la madrugada, como quisieran decirle, así, su martirio por fin rendiría frutos de descanso. La mayor parte del grupo estaba ahí, exceptuando a 7 y 2 quienes hacían sabe Dios qué y 8 que vagaba en la zona de videojuegos.
Los gemelos estaban sentados sobre los recargaderos del sofá, 5, 9 y 6 estaban literalmente, encimados entre ellos mismos, la televisión pasaba un comercial, en la esquina superior derecha, los segundos continuaban lentamente, los presentes estaban cansados y querían ver la hora para la cual pudieran cerrar los párpados sin que 1 les mandara más quehaceres por medio de la voz de 2. 3 bostezó mientras faltaban todavía 13 minutos con 34 segundos.
-¿Qué harán cuando sea sábado?- Preguntó 9. Su falta de atención hacia el día en que había llegado no le recordó que lo que quedaban de esas 24 horas era un viernes.
-Yo dormiré, hace rato que no pego sueño sin tener que estar con mi nota mental de arreglar esas malditas sillas de la biblioteca…no sé si hacen slam mientras no estamos, pero están hechas una porquería- Dijo cansadamente 5.
-Yo…no lo sé, lo que venga primero- Respondía 6, haciendo garabatos imaginarios sobre el recargadero, 4 miró con atención esto y 3 al notar que su compañera de nacimiento estaba distraída con algo, trepó el lomo del sillón como gato y miró atentamente lo que hacía el chico de las rastas. -¿Qué te gustaría hacer?- Preguntó, los gemelos le dieron unos pequeños picotazos con sus dedos para que prosiguiera con su trabajo.
-Me gustaría jugar soccer, o futbol americano, lo que sea, no me gusta estar encerrado todo el día- Usó sus brazos como almohada momentánea.
-Tenemos balones en un cuarto del instituto, tal vez podamos jugar más tarde, cuando estén todos- Opinó 5.
-¿Para qué todos? – Se sentó con rapidez, observándolo fijamente.
-7 adora los deportes, y 8 es genial como tipo de prácticas- Rió al ver la expresión de 9, a pesar de que 8 pareciera un hombre malo, era inofensivo, al menos hasta que alguien lo provocara.
El resonar de la puerta hizo un notable eco en el lugar, 2 entraba con un paquete entre manos y 7 cargaba unas maletas. Los que estaban en el sofá se acercaron para ayudar, dentro de lo que cabía, ya que los gemelos tenían más intenciones de husmear que hacer algo productivo.
-¿Qué es todo esto 2? ¿Herramientas para terrorismo?- 5 y 6 movían todo con algo de dificultad, se preguntaban cómo 7 no se había roto la columna moviéndolas.
-No, pero creo que 9 puede decirte que es- Respondió el anciano. Los muchachos lo vieron como si fuera el santo grial. El aludido se encogió de hombros.
-Son mis cosas- Los Stitchpunks vieron las maletas con sumo interés. –No sabía que tenía tantas cosas- Añadió mientras abría una de ellas, para mostrar mucha ropa y varias sorpresas más… -¿Qué diablos?...- Sacó una caja que le llegaba hasta la cintura, era larga y estaba envuelta con papel luminoso. Miró a sus amigos con seña de confusión, pero estos mostraban sonrisas traviesas, además de miradas cómplices.
-¿Qué? ¿No lo vas a abrir?- Preguntó 2 inocentemente, pero con seña de satisfacción.
-Claro…- 9 estaba asustándose por las muecas que hacían. Removió el papel de un solo tirón, sorpresivamente este no se rompió ni un poco, lo que vio a continuación casi lo mata. –No…puedo creerlo….- Abrió los ojos como platos y elevó la caja como si fuese el mismísimo Simba del Rey León. – ¡Una patineta!... ¿Pero cómo?- Los miró con una chispa de emoción.
-Bueno… una semana antes de que llegaras, dimos una pequeña vuelta por la oficina de 1 y vimos tu expediente, supongo que fue duro que perdieras tu patineta anterior por una máquina cortacésped- 7 rió después de hablar.
-Definitivamente, fue como si me arrancaran el alma- Bromeó 9, con absurda éxtasis.
-Anda cabeza hueca, pruébala- Dijo 5 con una sonrisa de evidente broma.
-¡A sus órdenes!- Tomó la patineta y comenzó a dar vueltas por el sitio, al ser liso el lugar, ocasionaba que fuera más rápido de lo que se esperaba. Cruzó por las escaleras, saltó los muebles, era perfecto. Después de unos minutos de práctica y de exhibición, 9 regresó con ellos sosteniendo la patineta.
-Chicos, no sé qué decir- Se los agradecía de corazón.
-Bah, no es nada, solo no tapes el baño, saca la basura y pon papel higiénico si es necesario- Dijo 7.
-Me gusta- Habló 6 por primera vez en un buen rato, le gustaba la fluidez del skate. Detrás de 6, aparecieron los gemelos, acercándose a la patineta y viéndola de cerca, 3 señaló la tabla, estaba en blanco.
-Es cierto, olvidamos contarte un pequeño detalle…tú debes personalizarla- 2 le dio pequeños golpes con su bastón de madera.
-2… ¿Te duele la espalda otra vez?- Preguntó tímidamente 6.
-Estoy bien hijo, gracias por preguntar- Aseguró 2 con una sonrisa.
-Mmm…es muy temprano para decidir, así que esperaré a que llegue la inspiración- Tomó la patineta por los ejes y la guardó nuevamente en la caja. La mayor parte permanecía platicando, hasta que 8 se dirigió a su habitación, cuando menos se habían dado cuenta, ya habían pasado dos horas desde que inició el sábado. Todos se desearon buenas noches y se fueron a dormir.
Para sorpresa del mismo 9, fue el primero en despertarse, el día estaba aún nublado, pero seguramente no habían pasado más de las siete de la mañana. Quiso darse una vuelta por ahí, tratando de buscar que hacer, dio con la televisión de plasma y se dispuso a terminar una película de Ciencia Ficción que todos habían dejado de ver cuando encontraron más divertido que los gemelos tuvieran una discusión silenciosa sobre el porqué habían desaparecido todos los yogurts fríos de los congeladores, el asunto fue resuelto cuando 6 declaró que tenía hambre y no encontró nada más que eso, concordaron que debían ir a comprar más comida ahora que había un nuevo compañero que alimentar, 9 era la mascota y la nueva adquisición para curiosear.
-¿Puedo acompañarte?- 7 preguntó desde atrás, 9 tuvo un escalofrío por el susto y brincó un poco del asiento. La chica rió un poco por esto.
-Eh…claro, nunca está de más tener a otra persona- Se acomodó mejor para que 7 pudiera sentarse.
-Perdón si te asusté- Se disculpó 7, 9 la miró fijamente, y aunque no tuviera la pijama que le había hecho imaginar 5 el día anterior, le sentaba bien los pantalones pesqueros y la blusa de manga corta, aunque pareciera un atuendo varonil.
-¿Asustarme? Sí, claro- Sintió la mirada de 7. –Sí, me asustaste- Dijo un poco avergonzado mientras bajaba la mirada, sentía cómo la sangre subía a su rostro. 7 rió un poco más.
-Me gusta tu skullie- Dijo inesperadamente. 9 pasó una mano por el gorro que siempre llevaba consigo, era raro que tuviera una fuerte dependencia a un objeto como ese.
-Gracias, me la regalaron cuando había cumplido los 6 años…me quedaba demasiado grande en ese entonces- Podía usarla como pasamontañas si quería en esa época.
-Debiste de verte adorable así- Sonrió, 9 sintió las mejillas aún más calientes.
-Y, ¿Qué te trae aquí?- Preguntó el chico. – ¿No deberías estar dormida?-
-No, siempre he sido de las que se despiertan temprano aunque duerma bastante tarde- Se recostó un poco más contra el respaldo del sofá.
-Es un milagro que me veas levantado a esta hora, por lo general tengo el sueño pesado-
-Ya me di cuenta a pesar de los pocos días que has estado viviendo aquí- Vieron un poco más de la película, sin decir nada más. Luego de un rato, 7 se agachó, parecía estar buscando algo. El chico del skullie la observó un rato, unos segundos después, 7 traía en las manos cajas de leche con chocolate, le ofreció uno, se sorprendió al ver que estaban frías.
-¿De dónde la sacaste?- La miró con severa confusión.
-De debajo del sofá, ¿No me viste?- 7 parecía igual de abrumada que él. 9 bajó del mueble en un instante y rebuscó debajo, su mano chocó contra un objeto grande y bastante pesado, tomó algo de lo que pudiera agarrarse y lo arrastró…eran neveras.
-¿Qué demonios hace esto aquí?- Preguntó, con ganas de gritar y de reír a la vez.
-Oh, creí que los chicos te habían enseñado nuestros refrigeradores, bueno, tenemos hieleras portátiles para evitar que alguien se coma lo que al otro le gusta, de hecho, acabo de tomar de las cosas de 6, no se lo digas- Hizo la seña del silencio, pero parecía divertida de la travesura.
-Pero ayer dijo que era lo único que había para tomar- Otra vez el mismo gesto de no saber lo que ocurría. 7 se sentó en el suelo, justo a su lado, terminó abriendo la nevera.
-Es que no busca con cuidado, al principio solo conseguirás hielo…y debajo está el tesoro- Rebuscó un poco más y dio con todo el tipo de porquerías deliciosas que chicos menores de 20 años amaban. –Tu hielera está en la maleta, espero te guste- 9 recordó que con la emoción de la patineta nueva, no había tenido tiempo como para examinar las otras maletas.
-Ve por el hielo mientras yo veo con qué podemos rellenar por mientras, debemos ir de compras mañana- 7 desapareció con la misma sigiles con la que se había aparecido. 9 olvidaba algo… no se dio cuenta hasta terminar en la red de túneles, aún no se había aprendido el camino y no había de otra, con un suspiro, se aventuró hacia el lugar desconocido, otra vez lo haría sin luz que lo ayudase.
No supo cuánto tiempo, pero encontró la salida, el sol se había elevado un poco, eso significaba que había tardado un buen rato en salir. Caminó como si nada a la cocina y aprovechó para robarse unos cuántos dulces del refrigerador a la vez en la que se llenaba la cubeta con hielo, mucho hielo. Con un poco de dificultad, pudo regresar y esta vez en menos tiempo, para entonces, 5 estaba desayunando cereal y 6 estaba encima del billar, dormido.
-Vaya, volviste, pensé que tendríamos que despertar a 4 para rastrearte- Rió 5. 9 no respondió más que con una sonrisa. 7 ya estaba lista con la nevera, así que no tardaron más que unos segundos en poner todo en orden. 9 sintió mucha calma, miró hacia todos lados.
-¿Y los gemelos?- Preguntó.
-3 está en el baño, 4 sigue dormida, voy a despertarla- 5 estuvo a punto de levantarse, pero se escuchó un crujido, todos fijaron la vista hacia el sonido, para encontrar a 6 tirado en el suelo como si nada, seguramente rodó sobre la mesa de billar y cayó. Se acercaron, pero 6 seguía dormido. –9, hazme un favor, trae a 4 mientras yo intento levantar a este artista-
7 y 5 hicieron pasar los brazos de 6 en sus hombros y lo arrastraron literalmente al mueble. 9 tuvo la fortuna de ver como las puertas estaban abiertas, pues pudo adivinar cuál era de quién, excepto una que estaba cerrada con seguro. El nuevo abrió una de las puertas y vio la separación de una cortina, la movió un poco para ver a la gemela, quien dormía. Se acercó y la observó por unos momentos, estaba llena de cobijas y parecía tranquila, como si nada la perturbara.
9 se sintió un tanto incómodo, porque primero que nada, estaba en la recámara de una chica, cosa rara si no era para hacer una maldad a la ropa íntima, y segundo, apenas la conocía, tal vez 4 se descontrolaría como cualquiera al ver un intruso en su recámara e intentaría matarlo. Se arriesgó colocando una mano en su hombro, viendo que ella no despertaba, comenzó a sacudirla un poco, solo con delicadeza. Viendo que seguía como piedra, se sentó en un hueco que no ocupaba su "roomie" y vio hacia la ventana que había a un lado, el sol se había vuelto a ocultar en las nubes, pero sus rayos se filtraban con suma facilidad entre estas, dándole un toque místico al día.
El chico sintió una mirada punzante en su cabeza, así que se giró un poco para encontrarse con dos ojos grises que le miraban fijamente. 9 se apartó violentamente de ahí con miedo de que ella le hiciera algo, pero su idea de que era peligrosa se esfumó cuando 4 bostezó y se frotaba un ojo, en un intento de alejar el sueño, en vano pues tenía la pinta de que se tiraría nuevamente contra la almohada. 9 por primera vez, sintió tanta ternura que era capaz de pellizcarle las mejillas, aunque esto lo hiciera ver como un afeminado o un pedófilo.
Su fantasía se esfumó cuando 4 se tiraba nuevamente contra la cama, intentó levantarla de nuevo, pero seguía igual de dormida. Cuando no vio otra opción, tuvo que ponerla en su espalda, no pesaba nada, así que con facilidad caminó hacia la sala para que alguien más le ayudara. Cuando llegó, todos le miraron con ojos sorprendidos, excepto 3, que parecía enojado.
-¿Podrían ayudarme a que se despierte? Por más que la muevo no funciona- 4 se acurrucó un poco más en la espalda de 9, éste, al sentir las cálidas respiraciones en su cuello no pudo evitar los escalofríos. Todos se miraron, 7 soltó un "Awww" de ternura. 5 sonrió con entusiasmo. 6 los miraba con curiosidad. 3 seguía encaprichado por el hecho de que su hermana estuviera sobre los hombros de un ajeno. 8 los miraba sin decir y sin expresar algo importante, solo con sorpresa. 2 rió un poco por la situación. –Eh…ocupo ayuda- 4 comenzaba a resbalarse.
-¿Qué? Oh, claro- 5 le hizo señas a 8, el grandote se acercó y con la misma delicadeza que usó 9 para tocarla, lo hizo él para dejarla encima del sofá. Solo 2, 6 y 8 regresaron a sus actividades normales, tomando el largo y pesado sueño de 4 como algo habitual. 5 terminó sentándose en un hueco entre la cabeza de la niña y el sofá, 7 se hincó y 3 se arrodillaba para luego taparle la nariz a su hermana. 9 siguió mirando. Como era de esperar, 4 abrió los ojos y se levantó fugazmente para recuperar el aire, miró al culpable después de eso. 3 solo sonrió inocentemente y salió corriendo.
La niña estuvo en camino de ir a por él de no ser porque 5 le sujetó la cintura para que no corriera y el otro gemelo se escondía detrás de 7.
-Anda dormilona, no te pongas así con tu hermano, después de todo, ya llevas buen rato en la cama y tienes cosas que hacer- 4 miró fijamente a 5, dio un suspiro y luego asintió, 5 le sonrió y con una de sus grandes manos le desordenó el cabello.
3 se acercó de poco a poco hacia su hermana, ella apenas lo vio le dio un pequeño golpe en el hombro, a modo de juego. 3 sonrió y fueron a la cocina tomados de la mano. 9 pensó que por un momento, ellos eran algo parecido a un par de bipolares.
-Cosa de todos los días- Dijo 7. 9 le miro fijamente y se limito a encoger los hombros. 5 le dio unas palmadas en el hombro y comenzaron a ver la película que habían dejado. Mientras ocurría todo, uno a uno hacía turnos para uso del baño. El último fue 9, dado que ayudaba a mover un sofá pues alguien brillantemente decidió sentarse sobre el control remoto de la televisión y terminó por hundirlo, fue una gran suerte que no se mojara con los refrigeradores compactos.
9 salió del baño con pants y zapatos deportivos, se secaba el cabello con una toalla mientras que con la otra sostenía una camisa blanca. Mientras se secaba un poco la cara, el chico chocó contra algo… o alguien. Elevó la mirada para encontrarse con 7, inmediatamente sintió la sangre subir hasta su rostro y se cubrió el pecho con la toalla, como si fuera un niño que había entrado por equivocación en el baño de niñas, algo indebido. La adolescente no pudo hacer más que reír.
-¿Ocurre algo malo 9?- La chica sin duda disfrutaba mucho de la pena ajena del muchacho.
-No, nada, es solo que… me siento desnudo cuando estoy aunque sea un poco descubierto frente a una chica- Aprovechó el instante en que 7 se giraba para recoger algo cuando se puso la camisa, su acompañante comenzó a reir mas fuerte. 9 fue al baño nuevamente, y elementalmente, la camisa estaba del lado equivocado.
-9, en serio, creo que eres un excelente compañero, me alegras mucho el día- Le entregó una toalla y se fue, con una sonrisa en la cara.
-Ella… piensa que soy… excelente- Estuvo delirando hasta que los gemelos pasaron por ahí, 4 le miraba fijamente y él no encontraba la indirecta en el asunto, los niños entraron a su cuarto y desaparecieron. –Excelente- La sonrisa tonta en su cara no se iba a esfumar hasta dentro de un buen rato.
Hehehe, se que no es mucho, pero en serio, me siento mal por no haber posteado en un largo rato, muchas cosas en mente, pero mi fic ha estado siempre trabajando, espero puedan entender lo dificil que es soportar la presion y otros factores.... En serio, perdon, traere el siguiente cap cuando pueda! Ahora no menciono el nombre de los que pusieron review, por falta de tiempo XD
