Ni Death Note me pertenece ni sus personajes, solo esta historia que publico sin un fin de lucro.

CAPITULO 3

Ni Misa ni Ryuzaky daban crédito a lo que estaba pasando. Así como se tomó la foto el paparazi desapareció. Ryuzaky pudo ver la cara de culpa que le dirigía a él por meterlo en ese tipo de problemas.

-Misa, todo está bien, creo que por el momento deberías regresar a terminar tu sesión, después veremos qué hacer con eso ¿te parece?- Misa asiente a la sugerencia de Ryuzaky y se despide de él para ponerse en marcha hacia dentro del centro comercial acompañada de su representante. Mientras la veía desaparecer Ryuzaky regresa hacia el auto con los chicos y Wattari.- Wattari, necesito que averigües en que revista trabaja o si piensa venderla a alguna. No sabemos si tiene un trabajo fijo o vende al mejor postor. Si esa foto llegase a publicarse nuestras identidades se verían amenazadas. Chicos llegando a la casa cada uno tomara su ordenador y trabajara para evitar que esa foto llegue al publicarse vía on-line. ¿Todos de acuerdo?- Se escuchó un si general por parte de todos en ese auto. El tono que había usado pocas veces lo habían escuchado, serio y tétrico. Casi sentían lastima del pobre fotógrafo, casi.

-Misa ¿ves lo que ocasiona tu irresponsabilidad?- La representante de Amane tenía varios sentimiento encontrados: ira, preocupación, incertidumbre y un poco de lastima por su representada. Aunque ella no la había escuchando. Por su culpa su reciente amigo podría vivir en el estrés que ocasionan los medios de comunicación, ella no quería que Ryuzaky dejara de tratarla. ¿Y si el ya no volvía a dirigirle la palabra? Apenas lo conocía sin embrago su manera de ser la había hechizado. No la trataba como el resto de los hombres, tratando de seducirla, diciendo palabras dulces llenas de mentiras, adulándola por su apariencia y su trabajo. No, él era genuino, no buscaba llevársela a la cama o pasar a la fama mediante ella, como muchas de sus compañeras le comentaban que eran algunos tipos de hombre. Y ahora se sentía realmente culpable. Su representante noto el aura de tristeza que la rodeaba y decidió intervenir para despejarla.- Misa será mejor que nos apresuremos, ya te lo dijo ese chico, cuando termines tu sesión de trabajo veremos qué hacer. De nada sirve empezar a mortifícanos ahora, te distraerás y se podría retrasar la sesión.

-Tiene razón Nita-san, es mejor enfocarme ahora en el trabajo, en cuanto termine hablare con Ryuzaky-san y veremos cómo solucionar el problema en el que lo metí.- Con una sonrisa un tanto forzada llego a la locación y comenzó su trabajo.

Mientras tanto en una mansión tipo inglesa un poco alejada de Tokio, toda una familia estaba frente alguna computadora trabajando en lo que su hermano mayor les había pedido. Aunque Wattari estaba por el momento preparando aperitivos para los chicos, ya que sin ellos ninguno rendían como debería, su mente ocupaba otra cosa, el joven Ryuzaky. Lo tenía un poco preocupado su actitud. No es que no estuviera feliz con la chica con la que había decidido relacionarse. Sino más bien que haría cuando ella preguntara por él, por su historia. Es normal que entre los amigos se conozcan, un ejemplo de ello era Yagami Light, aunque a ese chico le costó bastante que Ryuzaky le tuviera confianza al final lo logro, aunque no fue nada fácil. Pero si Ryuzaky quería llegar a más con ella eso quería decir que tendría que contarle quien era en realidad, además también tenía que contar con la aprobación de los chicos, ellos también estaban involucrados y si ahora trabajaban con lo referente al paparazzi era porque ellos no quieran a los medios encima. Pero Ryauzaky no solo se estaba protegiendo a sí mismo, sabía que también lo hacía por la chica Amane Misa. Al recordarla una sonrisa salió a flote. Quizás se estaba adelantando a los hechos pero ella le agradaba para su "hijo" mayor. Tenía una sonrisa que sin querer contagiaba a todos.

Ya con todo tipo de golosinas listas salió rumbo a la biblioteca familiar, el lugar en donde todos estaban reunidos. El recorrido de la cocina a la biblioteca era un poco largo y el número de golosinas era bastante, por lo que opto por llevársela en un pequeño carrito de cocina. Al entran la imagen era bastante singular. En si la biblioteca era bastante grande, casi parecía un salón de juntas, ya que al ser la "casa" de tipo inglesa, todo el interior también lo era. Las paredes de la biblioteca estaban llenas de estantes con libros de todo tipo, iban desde Leyes Fiscales hasta Ocultismo, incluso había una escalera para ayudar a alcanzar los libros que se encontraban en lo más alto. Una pequeña sala estilo Luis XVI estaba en medio de la biblioteca y en medio de esta sala estaba un pequeña mesita. Y al fondo de la biblioteca se encontraba un enorme escritorio de madera, en él se podrían ver diferentes tipos de papeles, algunas fotografías enmarcadas y una computadora portátil que era usada por el mayor de los Lawliet, el cual en ese momento se encontraba sentado en cuclillas sobre la silla mirando fijamente la pantalla de la computadora y mordisqueando su pulgar.

Wattari se dirigió a la pequeña mesita de la sala, en el sillón más grande se encontraba Mat con un ordenador, se miraba bastante concentrado, en el sillón más pequeño estaba Mello, tenía uno de sus pies colgando sobre uno de los descansa brazos y mordiendo su característica barra de chocolate, él estaba observando también la pantalla de su portátil y en el suelo se encontraba el pequeño Near, él también estaba frente a una portátil, aunque para cualquier otra persona la mirada del pequeño parecería aburrida, para Wattari que ya conocía desde bebes a cada uno de ellos le indicaba que estaba por demás concentrado. Al ver los chicos que Wattari ponía sus golosinas en la mesita Matt y Mello casi saltan de sus asientos para devorar lo que se les cruzara por enfrente, mientras que Near tomo su tiempo para pararse y tomar solo unos cuantos pastelillos de fresa con cubierta sabor mantequilla. Dirigiéndose ahora hacia Ryuzaky, Wattari pone en un lado de este el carrito y le sirve en una taza el té, Ryuzaky sin ver toma la taza y el azucarero y lo llena hasta el tope de cubitos de azúcar.

Wattari solo suelta un suspiro y se aventura a preguntar por los resultados de la investigación.

-¿Y cómo va la investigación? – Pregunto viendo directamente hacia Ryuzaky.

-La verdad es que encontrarlo fue realmente fácil. Tiene una página web en donde se hacen las contrataciones. Al principio pensábamos que era un paparazzi profesional, pero apenas es un novato. Según su página hace todo tipo de trabajos, desde fiestas y bodas hasta del tipo detectivesco. Además de eso los chicos encontraron que le debe bastante al fisco, según han encontrado a estado evadiendo impuestos.- Le contesto sin dejar de ver el monitor.

-¿El fisco? ¿Qué podría ver orillado a un hombre como este evadir al fisco? Suena un poco ilógico- Dijo Wattari tratando de hallar una pieza que lo más seguro Ryauzaky tenía.

-Una demanda- Contesto de manera simple y desinteresada.

-¿Una demanda?- Ahora si Wattari no entendía.

-Su ex esposa lo demanda por manutención. Al parecer la esposa es alguien muy interesada y puso una demanda por una cantidad exagerada de dinero. Lo que me lleva a la conclusión de que estaba en ese centro comercial para retratar a Misa, quizá una foto de la sesión, seria vendida por una buena cantidad ya que estaría adelantando parte del trabajo que realizaba ella antes del lanzamiento de la revista sobre la tienda. Al ver a Misa de manera afectuosa con un chico es obviamente más llamativo a la prensa, más si el chico no pertenece a la farándula, lo que lo hace más peligroso para nosotros.- Cuando dijo esto último lo dijo mirando a la nada, como si estuviera viendo hacia el futuro. Ya se imaginaba a Misa y el asediados sin descanso.- Lo que estamos haciendo ahora es contactarlo, hemos puesto una página de una revista falsa fingiendo estar interesados en Amane Misa, en cuanto se lleve a cabo la transacción y tengamos las fotos en nuestras manos Matt enviara un virus a su computadora destruyéndola y Mello hara lo mismo pero en Internet sin dañar las demás fotos de Misa.

-Por cierto ¿qué es lo que está haciendo Near?, hasta ahorita Matt y yo somos los únicos trabajando. Contesto viendo a su pequeño hermano con molestia.

-Yo fui quien construyo la página.- Contesto Near tomando un mechón de su cabello y volteando a verlo.

-Un momento. Si yo estoy con el virus en la Internet, Matt con el virus en la computadora del tipo y tu haciendo la página, ¿Qué estás haciendo tu Ryuzaky?- Mello no entendía entonces que hacia su hermano si estaba tan concentrado viendo la computadora.

-Los superviso.- De nueva cuenta su tono de voz no cambio para nada, quizás solo un poco más aburrida.

-Yo pensé que eras tú el que estaba más interesado en esto Ryuzaky. – Ese había sido Matt, a él también le resultaba muy raro.

-Solo estoy midiendo sus habilidades, no siempre voy a estar con ustedes, además si yo lo hacía todo hubiera resultado muy aburrido. Solo quería tiempo de calidad con la familia.- Y diciendo esto regreso su mirada al monitor.

Todos tenían una sonrisa, aunque esta jamás se exteriorizo, había que aceptar que tenían una manera bastante peculiar de relacionarse.

-A todo esto, ¿Cuánto ofrecerás por las fotografías?- El pequeño de la familia pregunto a su hermano, mientras llevaba a su boca el último de los pastelillos pero sin dejar de seguir con su tarea.

-Lo que sea necesario.- Contesto Ryuzaky, sabía que la sesión de preguntas empezaría ahora.

-¿Y porque no simplemente las eliminamos y listo?- Con la pregunta de Mello todos en esa biblioteca voltearon a ver a Ryuzaky, este ya había abandonado su tarea en el monitor para verlos a todos.

-No pensé en eso.- Aun sentado en su peculiar forma contesto viendo hacia el techo y mordiendo su pulgar.

Todos los presentes tuvieron que sostenerse de algo para no caer, a excepción de Near que dejo todo lo que estaba haciendo para poder ver a su hermano. Ninguno podía creer que en verdad el mayor genio de la familia hubiera pasado por alto una opción como esa, era algo totalmente inconcebible.

-¿Me estás diciendo que nos pusiste a trabajar sin una buena estrategia armada?- Matt estaba entre impresionado e incrédulo.

-Esa era la estrategia que cree, y si está bien armada, solo que no me puse a pensar en otras opciones.- Esta vez ya los miraba a todos.- Además ahora que lo pienso fue mejor así.

-¿Por qué?- Pregunto Mello curioso.

-No hay mejor manera de medir sus habilidades que trabajando bajo presión.- Contesto Ryuzaky de manera simple.

-No cabe duda que las mujeres son capaces de crear un caos de magnitudes inimaginables hasta en alguien con un coeficiente intelectual superior a los 160.- Dijo Near a todos en la sala, pero principalmente a Ryuzaky. A lo cual todos los demás voltearon estupefactos hacia Near y luego hacia Ryuzaky. Wattari solo sonreía.

-Pueden burlarse todo lo que sea, pero llegara el tiempo en el que ustedes mismos se enfrentaran a este tipo de circunstancia y entonces seré yo quien se burle de ustedes.- Aun y con todo lo que acontecía y se decía, los demás no dejaban de sorprenderse, Ryuzaky no negaba nada de lo que Near había dicho. Hasta que Matt rompió el silencio que hasta ese momento se había creado.

-Por cierto, ¿de dónde conoces a Misa-Misa? Jamás la habías nombrado, lo que me lleva a que hace apenas unas horas se conocieron, y lo que es más importante ¿¡Cómo es eso de que la besaste!? Esta vez Matt no pudo contener su frustración y los demás dejaron de hacer todo lo que estaban haciendo nuevamente, para ver directamente a Ryuzaky. Ese tema les estaba carcomiendo todas y cada una de sus neuronas. El único que hizo algo diferente fue Wattari, que tomo otra taza de té y tomo uno de los pastelillos que había llevado para Ryuzaky. Su novela estaba por empezar.

-Es algo largo y complicado, pero sé que si no les digo que lo dejen para después no lo harán ¿verdad?- Y obteniendo un movimiento de cabezas en señal de negativa por todos tomo un sorbo de su té y prosiguió a contar la historia.- Estaba platicando con Light en la universidad, en realidad nos estábamos poniendo al corriente de nuestras actividades y llego Takada para platicar con Light, en el momento en el que yo me disponía a retirarme sentí un empujón en mi espalda y cuando voltee vi una chica, ella se disculpó pero cuando se iba a ir se regresó y me beso. Me di cuenta de que la seguían y decidí ayudarla, cuando paso el peligro para ella se disculpó nuevamente y se presentó.- Con eso concluyo la breve reseña de cómo conoció a Misa. No daría más explicaciones, sabía que mientras más largo "el cuento", más larga seria la sesión de preguntas.

-Un momento ¿de quién huía?- Pregunto Matt

-De su representante- Contesto Ryuzaky

-¿Por qué?- Pregunto Mello

-Porque la representante le agendo dos sesiones y no quería darle su descanso para comer algo- Volvió a contesta Ryuzaky

-¿Por qué el disfraz?- Esta vez fue Near

-Para huir más rápido de su representante y supongo yo para que no la reconocieran en la universidad.- Volvió a contestar Ryuzaky

-Yagami Light ¿Qué hizo?- Volvió a preguntar Mello, conocía a ese chico y sabia de su fama y dudo que se quedara tan tranquilo con semejante mujer frente a él. Mello no era fan de Misa pero sabía reconocer la belleza de las mujeres.

-Intento filtrear con ella, disimulo muy bien su desagrado por él, pero cuando estuvimos solos me dijo que no le había agradado Light.- Ryuzaky empezaba a sentirse papá frente a sus hijos cuando hacen preguntas del amor, los bebes y demás.

-¿Se quedaron solos?- De nuevo Matt y ahora lo acompañaba un ligero tic en su ojo derecho.

-Les dije que ella huía de su representante, tenía hambre así que la lleve a la cafetería de la universidad.- Ryuzaky seguía mordiendo su dedo pulgar, pero su paciencia se estaba acabando. Afortunadamente un pitido por parte de la computadora de Near los distrajo a todos. El único que se lamento fue Wattari que estaba disfrutando bastante la sesión de preguntas y respuestas.

-Es el señor Luis Shu, el fotógrafo, ha pedido una cantidad no tan exagerada como lo teníamos previsto. Quizás intente vendérnosla a nosotros primero antes de ofrecerla a otros medios.- Near sin preguntar a Ryuzaky si aceptaba o no la oferta contesto de manera afirmativa, al fin y al cabo en cuanto se hiciera la transacción se enviaría el virus destruyendo todo tipo de fotografías con referente a Misa.

-En cuanto finalice la transacción ya saben cómo proceder.- Ruyzaky volvió a su pantalla para evaluar cada uno de los movimientos de los "pequeños" miembros de la familia.

Mientras tanto en el centro de Tokio, en un reconocido centro comercial se estaba terminando una sesión de fotografía. Misa está terminando las ultimas tomas, en las cuales tendría que lucía ropa de dormir, para fortuna de ella no era ropa en la que enseñara de mas, era una bata de dormir en un color violeta oscuro, un poco arriba de las rodillas, terminaba en picos simulando tela sobre tela, en la parte del busto traía encaje en el mismo color y en medio del busto un diminuto moño, las tirantillas simulaban flores también en encaje y adornando su cabello una diadema en tela en un tono todavía más oscuro que el de la bata. Las poses eran sencillas, aparte de fingir ternura en cada pose, solo tenía que estar recargada en un pequeño buro de ropa y el fotógrafo hacia diferentes tomas y en todos los ángulos. Cuando el fotógrafo término pidió un aplauso para la modelo, Misa solo se sonrojo y les dio las gracias a todos por su esfuerzo. Ella con la mirada busco a su representante en cuanto la localizo pudo ver que ella venia ya con una bata para encaminarse a su improvisado camerino.

-¿Has sabido algo del fotógrafo?- Le pregunto a su representante, refiriéndose al "tipo" como mentalmente también lo nombro ella después del incidente de la mañana, Misa iba con la mirada un poco gacha, no quería que todos allí se enteraran que estaba un poco decaída, cualquiera podía ser una fuente para las revistas o programas de chismes. Ya tenía suficientes problemas y no quería agregar más.

-Sera mejor que hablemos ya cuando estemos en el camerino Misa.- No quería preocúpala más, pero no tenía ni idea de quien era ese sujeto ni en donde trabajaba. Ya dentro le daría toda la "información".

En cuanto entraron al camerino Misa se dirigió hacia atrás de un biombo adornado con un árbol de cerezo, era bastante grande para el pequeño camerino que se le dispuso dentro de la tienda departamental. Al estarse cambiando de ropa no dejaba de pensar que por una irresponsabilidad suya había metido a su primer amigo en problemas. Y no solo eso, sabía cómo era la prensa y si se agravaban las cosas también la llevarían los demás chicos. Eso realmente la estaba atormentando, aunque una pregunta rondaba su mente, ¿Por qué Ryuzaky le dijo que después se encargarían del problema? Ósea ¿Los dos? Realmente no sabía quién era Rue Ryuzaky, solo sabía que desde que lo vio podía tenerle confianza, ¿Por qué? Ni ella misma lo entendía. Después de unos minutos salió del biombo, vestía sus medias a rayas, falda corta cuadriculada en negro, rojo y blanco, Blusa tipo colegial con corbata, diferentes tipo de pulseras y cintos como accesorios, sus clásicas coletas, botas tipo góticas y termino de remarcar un poco más el maquillaje.

-Misa, la verdad es que por más que busque y rebusque no pude encontrar nada de ese fotógrafo, he hablado a diferentes revistas, televisión y hasta ciertos contactos y nadie ha sabido absolutamente nada de una reciente fotografía de Amane Misa.- Su representante estaba más que aterrada, no sabía si era peor la espera o que estallara ya la bomba.

Mientras tanto Misa se le quedaba viendo como no creyendo lo que escuchaba. Al final tendría que llamarle a Ryuzaky y pedirle una vez más disculpas. Parecía que el destino les decía que no debían estar juntos. Pero recordó las palabras de su madre, el destino lo creas tú mismo, que nada ni nadie te haga creer lo contrario, y con esas palabras se acercó a su bolsa y de ella saco su teléfono móvil.

-¿Qué haces Amane Misa?- Su representante veía cada movimiento de ella tratando de descifrar su actuar.

Ella espero varias veces el tono para que entrara la llamada. Mientras tanto en la mansión Lawliete el celular del mayor de ellos empezó a sonar.

-¿Qué celular suena?- Mello despego su vista por toda la biblioteca hasta que se topó con su hermano mayor.

Elle, al ver de quien se trataba no sabía si contestar allí o salir y hacerlo fuera, supuso que lo segundo resultaría demasiado sospechoso para las brillantes mentes de sus parientes, además de que haría esperar a Misa y según su padre y Wattary eso era algo imperdonable. Así que aunque de nuevo eso llevara un poco de burlas abrió su celular.

-Misa, habla Ryuzaky.- Ahora era el quien paseaba la vista por todos en la biblioteca. Hasta que topo con su primo Matt, el cual levantaba ambos pulgares hacia arriba pero por sus mejillas se podrían ver cascadas de lágrimas, el solo rodo los ojos.

-Lo siento tanto Ryuzaky, yo …no pude averiguar quién era el fotógrafo. Quizás para más tarde salga la foto en los medios y tú te verás en vuelto en todo por mi culpa.- Elle pudo darse cuenta que Misa casi se encontraba en el borde del llanto, su voz le transmitía mucha culpa y él se sintió realmente bien por eso. No porque estuviera ella a punto de llorar, sino que se dio cuenta que él era de cierta manera importante para ella.

-Misa, no te preocupes, creo que yo ya averigüe quien es. Sera solo cuestión de hacer contacto con él y hacer algo para que desista de publicar o vender esa foto.- Él no quería decirle que tales fotos ya no existían, bueno solo la copia que el señor Luis les había mandado con referente al trato, la cual en ese preciso momento estaba viendo. Si quería tener una amistad, y tal vez algo más, no le diría completamente quien era, ya había cometido ese error una vez y no lo volvería hacer.

Los demás en la sala miraban de cierta manera sorprendidos a Ryuzaky, pero también entendían por qué lo hacían, hace tiempo atrás Ryuzaky no fue el único que sufrió cuando ocurrió lo que ellos llaman "La etapa negra".

-¿En serio Ryuzaky? No importa lo que pida, ya que lo más seguro eso quiera, si es necesario pondré todos mis ahorros a tu disposición con tal de recuperar esa fotografía.- Misa estaba un poco en shock, no cabe duda que ese chico apenas en un día no podía dejar de sorprenderla.

-Misa, cuando lo dices de esa manera hasta pareciera que te da vergüenza que te vean conmigo.- En ese momento todos en la biblioteca abrieron desmesuradamente los ojos. Ryuzaky sostenía el teléfono completamente con la mano y algo de fuerza, mientras que su mirada se escondía detrás de su flequillo.

-¡Ryuzaky! ¡No vuelvas a decir semejante tontería! ¡Te juro que si lo vuelves hacer, Misa te estirara cada uno de esos cabellos hasta dejarte calvo! ¿Entendido?- Quizás exagero, pero le molesto sobre manera que el pensara eso.- Misa siente mucha culpa, porque por su culpa tú y los chicos tendrían problemas. Yo más que nadie se cómo puede ser la prensa.- Lo dijo casi en un susurro, y fue cuando Ryuzaky se sorprendió por sus palabras, no solo era por él, sino también por los chicos. Aunque con ellos solo cruzo un par de palabras. Entonces se recompuso y noto algo.

-¿Por qué Misa habla refiriéndose a sí misma en tercera persona?- En la biblioteca todos dieron un suspiro de alivio al ver de nuevo el semblante normal de Ryuzaky.

-¡Ah! Es que, cuando estoy muy nerviosa o me siento muy mal hago eso. Lo hacía cuando era una niña, pero regresa cuando me pongo así.- Soltó ella una pequeña risilla que contagio a Ryuzaky.- En fin, como ya casi esta todo arreglado, ¿qué te parece si mañana nos vemos en el café cosplay que está aquí mismo en el centro comercial? Di que sí, di que sí, di que sí ¿Si?- Misa estaba casi saltando de gusto aun en el camerino.

-Claro Misa, dime a qué hora y ahí estaré.- Ryuzaky podía notar desde el teléfono que no dejaría el asunto así como así.

-Bien, te parece si te lo mando por mensaje, tengo a una palomita en mi cable y no quiero que nos vaya a molestar mañana.- Le dijo ella a Ryuzaky y viendo fijamente a su manager que estaba a punto de hacer una rabieta.

-Claro Misa no hay problema.- En cuanto iba a teclear para cortar la llamada oyó el grito de la manager a Misa, el solo semi sonrió y colgó.- Tengo una cita mañana.- Informándole a todos los presentes, salió del lugar y los dejo ahí.

Después de unos momentos, fue Mello el que hablo.

-Espero que no llegue a pasar lo mismo que hace cuatro años. No creo que lo llegue a soportar.- Dijo de manera cabizbaja y dejando de comer su tableta de chocolate.

-Ni nosotros.- Esta vez fue Matt el que hablo, mirando todavía la puerta por la que había salido primero.

-Yo no creo que pase lo mismo. Ella tiene un aire completamente diferente. Esa chica no es capaz de dañar a nadie. Al menos no de manera intencional.-Watarry comento esto sin dejar de recoger todo lo que había llevado para los suministros de los chicos.

-Quizás esto suene raro, pero creo que Wattari tiene razón. Quizás ella sea su salvavidas.- Near lo dijo haciendo una torre con unas cartas que su tutor le había llevado.

Todos allí se sumieron cada uno en sus pensamientos y recuerdos. Definitivamente no quería que su hermano pasara por todo ese dolor de nuevo. Fue una época en que ellos temieron estar cerca de su adorado hermano mayor. A tal grado llego, que Wattari tuvo que mandarlos una temporada a Inglaterra, lugar de origen del padres de Los Lawliete.

Mientras tanto saliendo del centro comercial se encontraba Misa seguida de su representante, la cual intentaba darle alcance y hacerla entrar en razón. Aunque al parecer Misa se encontraba más que feliz porque vería de nuevo a Ryuzaky.

-Misa ¿podrías pensar mejor las cosas? Apenas y conoces al chico, no sabemos exactamente quién es, donde vive, su familia, etc. Por Dios hasta podría ser un loco fanático tuyo Misa, razónalo.- Le dijo dando le alcance y sacando las llaves de su auto, un Honda Civic negro.

-Nita-san, es por eso que lo cite en este lugar, uno público. Tienes razón en preocuparte, aparte de su nombre no sabemos nada de él, pero por alguna razón confió en ellos, no solo en él, también en sus hermanos. Quiero saber quién es el, conocerlo y ya más delante veré que voy hacer.- Se lo dijo viéndola con una sonrisa- Además es por eso que tú también sabrás la hora, si a él se le ocurre querer llevarme a otro lado te mandare un mensaje de texto, ¿de acuerdo?- Esta solo asintió, hasta que recordó algo.

-Misa ¿te presentaras aquí con tu apariencia normal?- Voltio a verla para indicarle donde quedaba el auto y para hacerle la pregunta.

-¡Por supuesto que no! De nueva cuenta llevare disfraz, le diré a Ruyzaky como luciré, además esta vez no me quitare la peluca a la primera oportunidad- Entro a auto de su manager la cual ya se encontraba un poco más tranquila, aunque eso no quería decir que estuviera de acuerdo con las locuras de ella.

En la mansión Lawliet, Ryuzaky se encontraba viendo a través de la ventana de su cuarto, el cual también era en la decoración totalmente inglés, como ese día ya llegaba a su fin, su tutor no tardaría en llamarlo para ir a la cena. Se encontraba meditando en todo lo que había transcurrido ese día, desde que conoció a Amane Misa, el almuerzo que tuvieron juntos, que conociera a su familia, la foto y su próxima cita con ella. Sabía que los muchachos estaban preocupados con todo lo que se estaba aconteciendo, el mismo lo estaba. Estaba dividido entre decirle o no la verdad a Misa. Por un lado no quería pasar de nueva cuenta por el dolor de un engaño y por el otro tampoco podía engañar a Misa, ella misma dijo que si había algo que no soportara era la mentira, así que si le decía quién era en verdad y su verdadero nombre corría el riesgo que se repitiera la historia. Y por el otro lado, si seguía con la farsa de llamarse Rue Ryuzaky y que ella se enterara de la verdad por otros medios el riesgo era que ella no lo quisiera volver a ver jamás. Extrañamente él no quería que pasara eso, quería darse de nueva cuenta una oportunidad, quería formar una familia como la de sus padres. Sabía que él no era exactamente el modelo más viable para una chica como ella, pero Misa le demostró que no le importaba, ella se fijó en quien es el. Así que con esos últimos pensamientos tomo una decisión y dejaría que ella decidiera que hacer. El día siguiente sería algo definitivo en la relación de "amistad" de ellos dos.

Escucho como unos débiles golpes sonaban en su puerta y sin necesidad de decir "adelante" Wattari abrió y entro, quedándose cerca de la puerta con esta abierta.

-La cena ya está lista, los chicos te esperan, sabes que ellos siempre lo hacen.- Le dijo Wattari con una ligera sonrisa para reconfortarlo. Sabía que la mente de su muchacho estaría ella una maraña de ideas, pensamientos y teorías.

-En seguida bajo. Wattari le diré quiénes somos a Misa, espero contar con tu apoyo en esto. Correré el riesgo, estoy un 90% seguro que es lo mejor, así si algo sale mal es mejor que salga desde el principio para corregirlo.- Sin dejar de ver por la ventana se lo informo.

-Sabía que tomarías esa decisión y si me lo permites creo que es la correcta. Dudo mucho que ella sea como…

-¡Ni siquiera menciones su nombre! ¡No ensuciare el hogar de mis padres mencionando su nombre!- Voltio a ver a Wattari enderezándose por completo y viéndolo directamente a la cara. Ante este acto por parte de él Wattari pego un pequeño respingo del susto- Lo siento. No quise exaltarme, discúlpame por favor.- Volvió a su posición "normal" pero esta vez su mirada estaba posada en el suelo alfombrado. Hacía mucho tiempo no le gritaba a Wattari por causa de "esa mujer".

-No te preocupes hijo, lo entiendo. Jamás volverá a pasar. Ahora es mejor que vayamos a cenar, la cena se va a enfriar.- Con un ligero movimiento hacia un lado de la puerta lo invito a pasar. En cuanto Ryuzaky estuvo cerca de él puso su mano sobre su hombro para hacerle saber que en verdad lo había disculpado por haberse exaltado.

En cuanto bajaron al comedor la cena ya estaba servida, bueno si a eso podría llamársele cena, mas pastelillos, malteadas, pays, pasteles, etc, etc, etc. El único que había cambiado su menú era Near, que cenaba una ensalada de frutas con granola y un vaso de jugo de arándano.

-Bueno muchachos a cenar.- Les dijo Ryuzaky a todos incluido Wattari que desde hace años ocupaba un puesto en el comedor principal.

En cuanto Ryuzaky se disponía en llevar el primer bocado de pastel a la boca, sintió que el celular en sus pantalones vibro. Cuando lo saco curvo sus labios en una ligera sonrisa, presiono unas teclas y lo puso de nuevo en la bolsa de su pantalón para empezar a cenar.

-¿Se puede saber quién era?- Le pregunto Mello a Ryuzaky, para ninguno en ese comedor paso desapercibida la sonrisa de él.

-No.- Fue la escueta repuesta de Elle.

-Creo que es más que obvio quien era, cualquiera lo puede saber.- Le dijo a Mello sin dejar de cenar. Este se molestó por la manera que tenía su hermano pequeño de hacerlo quedar en ridículo. Cuando apenas Mello iba a refutar su tutor intervino.

-No empiecen, estamos cenando.- Y con la orden de Watarry el comedor quedo de nuevo en silencio.

Mientras tanto en una modesta casa cerca del centro de Tokio, otra familia estaba reunida disfrutando de la cena: la residencia Yagami. Casi toda la familia estaba en completo orden cenando a excepción de la pequeña de la familia, Sayu Yagami, se la pasaba contando como le había ido en la escuela, amigas, tarea, etcétera. Hasta que un comercial en la televisión llamo su atención. Se promocionaba un lápiz labial de una prestigiosa marca internacional con una prestigiosa modelo juvenil de Japón: Amane Misa.

-Misa-Misa es realmente hermosa. Quisiera aunque sea una foto con ella.- Suspiraba de manera soñadora Sayu. Ella era una chica de 16 años, apenas estaba cursando el primer año de preparatoria. Su color de cabello era castaño al igual que todos en la familia, sus ojos cafés con el característico brillo que tienen todas las chicas a esa edad, su cabello estaba atado en una coleta alta a excepción de dos mechones que enmarcaban su juvenil rostro.

-Y ¿A ti como te fue en la universidad hijo?- Pregunto la madre de familia tomando un poco de té helado.

-De hecho bastante bien. Conocí a una chica bastante interesante.- Contesto Light volteando a ver también el anuncio publicitario.

-¿Y cómo se llama la chica interesante?- Esta vez pregunto Yagami Soichiro, el padre de familia, él era un hombre que con su sola presencia imponía respeto. Ya las canas asomaban por su cabellera antes castaña, usaba lentes que escondían un poco el color de sus ojos cafés y obviamente las arrugas en su frente también asomaban ya. El conocía muy bien la fama de su hijo, aunque ya había conversado con él al respecto su hijo le decía que no había de que preocuparse, que solo era algo pasajero, que ya se le pasaría. Se tranquilizó cuando le dijo que quizás pronto le pediría a Takada Kiyomy ser oficialmente su novia. Ahora que él escuchaba que había conocido a otra chica, sus preocupaciones volvieron.

-Amane Misa.- Sonrió al ver las expresiones de todos en la mesa.

-¡Mientes!- Espeto la pequeña de la casa y con el ceño muy fruncido.

-No, no lo hago. Puedes preguntarle a Takada y Ryuzaky, ellos estuvieron presentes.- Contesto de manera seria, no le gustaba recordar la escena en la universidad.

-Pero hijo ¿Qué hacia esa chica ahí?- Esta vez fue su madre la que pregunto.

-Quiso tomarse un descanso de una sesión de fotos según nos contó. Iba incluso disfrazada para pasar de incognito.- Le contesto viendo directamente a Sayu solo por molestarla.

-Ahora que recuerdo sacaron un permiso para hacer algo así en la comisaria. ¿Es por el nuevo centro comercial verdad? Todo eso tiene que pasar por ahí sino se meterían en grabes problemas.- Dijo el señor Soichiro tomando un poco de su cerveza.

-¡Ah! ¿Por qué no me lo dijiste papa? ¡Podría haberla conocido! ¡Eres muy cruel!- Soltó la pequeña Sayu a su padre casi al borde de lágrimas falsas.

-Porque en el permiso no se especifica quien va a estar, solo el número de personal y el tipo de equipo que van a usar.- Le contesto Soichiro con una sonrisa juguetona.

-Hermanito, seguro que tus encantos pudiste al menos sacarle su número personal o cuenta de correo ¿Verdad?- Le pregunto Sayu a su hermano con sus manos juntas a modo de ruego.

-Pues no. La verdad es que no.- El poco buen humor que tenía Light se le esfumo. Ese Ryuzaky se las pagaría, al fin y al cabo no era la primera vez que se las cobraba por apropiarse de algo que era suyo. Y con ese pensamiento su buen humor regreso.

-¿Cómo qué no? Según se las chicas no se te resisten.- Esta vez Sayu tenía sus brazos sobre su cintura, ósea, en jarras. No le creía ni una pisca a su hermano. Hasta sus oídos llegaban los rumores del casanova de su hermano.

-Pues ella no es exactamente cualquier chica Sayu. Está rodeada siempre de actores y modelos. A una chica así no se le impresiona fácilmente. Además estoy casi seguro que quien tiene su número de teléfono es Ryuzaky.- Al ser en esa parte sincero era parte del plan para alejar a Misa de Ryuzaky.

-¡Hee! ¿Por qué el? No te ofendas hermano, pero tu amigo es un desabrido, no le veo nada interesante.- Sayu no entendía como alguien tan linda como Misa-Misa podía pasar de su lindo hermano para fijarse en alguien como ese tipo.

-Sayu, no debería de hablar así de las personas. Ryuzaky es un joven solitario, pero eso no quiere decir que una chica no pueda encontrarlo interesante.- A Soichiro no le gustaba a veces como su hija se expresaba así de los demás.

-Eso es verdad Sayu, y según escuche en una entrevista que le hicieron a Misa, a ella le molestan mucho las personas que hacen menos a los demás, ya sea por su apariencia, manera de vestir o creencias. Si yo fuera tu cuidaría mi manera de hablar frente a ella.- Light estaba echando andar la etapa dos de su plan, y por la mirada de Sayu estaba funcionando.

-Ok. Ok, lo siento no volverá a pasar. Pero no entendí eso de que me cuidara de como hablo frente a ella. Explícame, esa mentecilla tuya está trabajando en algo.- Dijo Sayu a su hermano guiñándole un ojo y apuntándolo con el dedo índice.

-Papa dice que la sesión está en el nuevo centro comercial, el que está por mi universidad. Según se por Misa solo estaría ahí este día. Pero sabemos que a veces los y las modelos regresan a la locación para terminar algunas cosas o recoger pertenencias, ¿no es verdad?- Pregunto Light a su hermana la cual solo asentía.- Entonces quizás mañana que es sábado y no hay colegio y universidad podría llevar a mi pequeña hermana de compras.- Concluyo Light con su explicación.

-¡Eres un genio hermano! ¡Por eso te quiero tanto!- Sayu estaba dando brincos por todo el comedor y repartiendo besos a todos los miembros de la familia.

-Sayu no te emociones tanto, es solo una probabilidad, quizás mande a su representante o alguien más. No te hagas tantas ilusiones, además que igual que hoy, mañana también puede ir disfrazada.- Tampoco iba a ilusionar a su hermana, es verdad que la estaba usando, pero igual sabía que si no encontraban a Misa su hermana tendría un aura de tristeza y él tendría que hacerse cargo, tenía que dar frente a todos la imagen de perfecto hermano mayor.

-Tienes razón, pero hay que tener mente positiva hermano. ¡Mañana conoceré a Misa Amane, la mejor actriz y modelo del mundo!- Grito Sayu empuñando su mano a lo alto y con una cara de optimismo que contagio a todos. Hasta su madre le estaba aplaudiendo y su padre solo levanto su cerveza hacia ella a modo de apoyo antes de termínasela.

Solo Light estaba viendo a más allá de esa escena. Su codo estaba sobre la mesa y su cabeza apoyada sobre la mano. Nada tendría de raro que él acompañara a Sayu al centro comercial, ya antes lo había hecho, así que si encontraba allí a Misa haría lo mismo que hizo la primera vez con la antigua prometida de su "querido amigo" Ryuzaky. Esta vez haría mejor las cosas, destruiría por completo a Ryuzaky y la chica se quedaría con él. Sonrió para sí mismo, pobre de Ryuzaky, no sabía lo que dentro de poco le esperaba.

Espero no haberlas dejado sin uñas. No me gustó mucho este capítulo, creo que le faltó algo, espero que ustedes me lo hagan saber. Y de nuevo Muchas Gracias por sus comentarios, me hacen sumamente feliz, Gracias sheholmes, Gracias Aleatrice, Gracias y Bienvenida Magaly cherry, y Tambien Gracias a Kumikoson4. Estoy batallando un poco en subir los archivos si alguien puede guiarme se los agradeceré bastante.

Me disculpo por la tardanza y adelanto que la próxima no actualizare, salgo fuera de la cuidad y no sé si pueda hacer la actualización, de verdad lo siento mucho. Espero tener su compresión, bautizan a una de mis sobrinitas y quiero estar presente J y como no soy buena para los viajes (me mareo y vomito todo lo que haya comido) tengo que reposar los viajesL, además mi bebe es igual a mí. Sipi tengo una nena de dos años y 7 meses y va por el mismo camino que sus padres, le encanta el anime.

Otra cosa, al principio dije que iba a ser un fic corto, pues ya me decidí a hacerlo de 10 capis, además entra un nuevo personaje inventado por mí por supuesto, ya se estarán dando una idea pero de verdad valdrá la pena, créanmelo y habrá doble lemmon y muchas sorpresas más.

Bueno creo es todo. Hasta la próxima y no olviden comentar.

Se despide Rukianeechan.