Quinn se encontraba en la cocina preparando el desayuno para ella y Rachel. Revisó la hora en el reloj de pared, nueve en punto. Se había despertado temprano aunque paso una mala noche debido a la tormenta, pero quería arreglar las cosas con Rachel ya que no le gusto como terminaron. No le convenía estar de malas con la chica, ya tenía en claro que era distinta a las otras con las que había estado, y no estaba segura si eso era algo que le gustaba o le aterraba. Le preparo un desayuno vegano, especialmente para ella y sirvió un jugo de naranja que también había preparado en el colador. Termino de servir la comida en los platos y para su suerte escucho como alguien se acercaba a la cocina.

"Buenos días linda, el desayuno está servido"- Dijo Quinn al ver a la morena entrar ignorando su presencia.

La rubia solo puso los platos en la mesa junto con los dos vasos llenos de jugo y busco unas servilletas en uno de los gabinetes mientras Rachel agarraba una manzana de la cesta de frutas y buscaba un vaso de agua.

"¿No piensas desayunar?"- Pregunto y se acerco a la morena.

"No tengo hambre"- Respondió secamente antes de tomar un sorbo de agua.

"¿No tienes hambre pero te comes esto?"- La rubia le quito la manzana de las manos y la puso en el mesón, se estaba empezando a molestar por su actitud.

"Sí, quiero una manzana pero no quiero desayunar, no estoy obligada a comer"- Rachel agarra la manzana nuevamente y la muerde mientras mira a la otra chica.

"Pero al parecer si estas obligada a actuar como la malcriada que eres"- Susurro Quinn con ironía.

"Y al parecer tu estas obligada a actuar como la ridícula, y además pasada, que eres"- Antes de que Rachel pudiera irse de la cocina la rubia la agarro por la cintura, girándola para quedar a centímetros de distancia.

"No, a lo que estoy obligada es a no separarme de ti"- Quinn intento cerrar el espacio que había entre sus labios pero la chica la separo bruscamente mientras caminaba hacia atrás buscando escapar hasta quedar pegada a la mesa.

La rubia se acerco y Rachel llevo una de sus manos a su brazo para alejarla y con su otra mano agarro una tortilla del plato que se encontraba en la mesa para luego pegárselo en la cara. Quinn se separo al instante, quedando totalmente sorprendida. Debido a las acciones de la morena pensó que estaban en plan de juego así que agarro un vaso lleno de jugo y se lo derramo encima a la otra que quedo paralizada.

"Dos pueden jugar este juego"- Dijo Quinn con arrogancia ganándose una mirada furiosa por parte de la pequeña chica.

"Vete al demonio"- Rachel le pego una cachetada con todas sus fuerzas.

Quinn llevo su mano hasta su mejilla y se quejo por el impacto o el dolor que la invadió en ese momento, no pudo articular ni una palabra, solo miro a la chica con confusión.

"Para la próxima pide las instrucciones antes de jugar, yo gano"- Rachel se retira de la cocina para irse a dar un baño por el jugo que tenia encima.

En ese mismo instante Quinn se sintió un poco mal porque se propaso con la broma del jugo, mas no se arrepentía por intentar besarla. Aunque quería disculparse solo para continuar con sus intentos de seducción sabía que era imposible porque en aquel momento Rachel estaba histérica y no escucharía ni una palabra antes de sacarla a la fuerza de su habitación. Prefirió esperar y se fue a desayunar en su cuarto, termino de hacer los quehaceres (lavar los platos, sacar la basura, arreglar la habitación, tomar una ducha) y finalmente uso la computadora un rato. Mientras tanto Rachel practicaba su canto después de haber finalizado su baño, luego bajo a buscar el paquete que había llegado a su casa al escuchar el timbre.

"Por fin…"- Dijo mientras firmaba el papel para recibir el paquete. "Gracias"

Le sonrió al cartero y entro a la casa, cerrando la puerta. Subió las escaleras desesperadamente para entrar en su cuarto pero Quinn estaba en el pasillo.

"¿Que llevas allí?"- Le pregunto la rubia desde su puerta al verla destrozando el paquete.

"Ocúpate de tus cosas, Quinn"- Le respondió con una sonrisa sarcástica, yendo dentro de su habitación y azotando la puerta.

Se sentó sobre su cama, logrando abrir el paquete y saco el nuevo celular que había ordenado por internet. Ya estaba desesperada y necesitaba enviar mensajes a sus amigos informándoles de su nuevo celular, era justo y necesario. Actualizó su estado en Facebook con su nuevo numero, no habían pasado ni diez minutos cuando todos sus amigos le enviaron mensajes para que guardara sus números. Entre tantos mensajes se perdió pero uno en particular la dejo con un nudo en la garganta.

Rachie, The Hunger Games se estrena hoy -J

La morena se sento sobre la cama en shock, amaba el libro de esa pelicula y habia esperado el estreno con ansias solo para después olvidarlo completamente, en su mente Quinn tenia la culpa de esto.

Oh dios, dime que compraste los boletos, dime que si -R

Espero a que Jesse respondiera su mensaje, el corazón se le iba a salir del pecho y su teléfono vibró, pero era una llamada proveniente del chico en vez de un mensaje. La morena no dudo en contestar la llamada preocupada y puso el altavoz.

"¿Que pasa?"- Pregunta la chica con frustración.

"Tu debias reservar los boletos, Rachel"- Reclamo Jesse por el telefono y sonaba realmente alterado.

"Mierda..."- Suspiro Rachel y se cubrio la boca al darse cuenta de que habia dicho una mala palabra "¿Que me pasa...?"

"Quinn es lo que te pasa, deberias estar mas pendiente de otras cosas ademas de tu novia"- Rachel fruncio el ceño al escuchar esto.

"¿Novia? No me hagas reir... Simplemente lo olvide y los boletos estan agotados, tendremos que ver la pelicula dentro de una semana"

"¡Pero es The Hunger Games!"- Jesse parecia estar a punto de desmayarse.

"¿Que quieres que haga? Yo amo The Hunger Games, tu lo sabes pero no hay boletos..."- Los dos suspiraron al mismo tiempo.

"No podemos hacer nada... Le avisare a Blaine"- La llamada fue cortada por Jesse y la chica se dejo caer en la cama despues de soltar el telefono sobre su abdomen.

Ahora estaba mortificada por lo de los boletos y porque ademas su mejor amigo la odiaba por su descuido. Al rato de meditar e intentar buscar una solucion, escucho como la puerta se abria levemente y miro para ver si era quien creia que era.

"No estoy de humor, te lo advierto"- Dijo Rachel de mala gana.

"No vine a pelear... ¿Puedo pasar?"- La rubia entro al ver a la otra asentir y cerro la puerta con cuidado. Quinn se acerco a la cama para sentarse pero por respeto se quedo de pie. La morena se sento para poder verla mejor y prestarle mas atencion a lo que fuera que iba a decir.

"Vine a disculparme, lo que hice en la cocina estuvo bastante mal pero quiero que sepas que no lo hice con mala intencion... De hecho, queria acercarme a ti y pense que el jugar contigo ayudaria a que me tomes confianza... Sin embargo, no estoy justificando mis acciones, solo queria que supieras que me siento mal y quiero arreglarlo"- Explico Quinn con una falsa honestidad que parecia real, escondiendo una sonrisa orgullosa y intento agarrarle la mano a la morena.

Rachel removio la mano con el ceño fruncido, la miro con obstinacion.

"Lo lamento pero me harte de que quieras besarme todo el tiempo!"- Dijo casi en un grito, pero se calmo para no comenzar una pelea.

"Lo se, fue un error y prometo que lo enmendare"- La rubia reviso el bolsillo de sus jeans y le entrego a Rachel cinco boletos "Cuando venia a disculparme te escuche hablando con Jesse, se que quieres ir a esa pelicula asi que te dare los boletos que compre... Que te diviertas"

Rachel agarro los boletos que decian "The Hunger Games" con la fecha de aquel dia y la hora de la primera funcion, 5 pm.

"No... Quinn, no puedo aceptar esto"- La morena queria ir, muchisimo, pero no aceptaria que la otra dejara de ir por su culpa ademas de que le puso la cara de perrito muerto para dar lastima.

"Es mi disculpa, aceptalas y listo"- Quinn quito sus manos al ver que Rachel intentaba devolverle los boletos.

"Pero hay cinco boletos"- Le reclamo aun intentando darle las entradas.

"Pues es para que lleves a tus amigos o amigas"- Dijo Quinn tranquilamente y se encogio de hombros, todavia manteniendo la expresion triste.

"Mira... Aceptare los boletos pero tu asistiras con nosotros, con la condicion de que mantengas la distancia"- Le dijo con seriedad y la sonrisa que aparecio en la cara de la rubia era inigualable.

"Claro, me mantendre alejada de Jesse pero no prometo nada contigo"- Respondio Quinn divertidamente.

"Quinn, hablo en serio"- La morena dejo salir un suspiro frustrado por la actitud de la rubia.

"Yo tambien..."- Quinn se acerco cuidadosamente.

"No pareciera"- Se alejo al ver a la rubia acercándose. "Esta lista a las 4, ire a buscar algo de comer"

Rachel salio de su habitacion buscando escapatoria, llevaba solo tres dias junto a Quinn y estaba a punto de perder la cabeza. La unica razon por la cual no habia llamado a sus padres era porque no queria que se les arruinara el viaje por su culpa, ademas no queria devolverse a New York tampoco. No le quedaba otra opcion que soportar los coqueteos de la rubia hasta que sus padres volvieran, o podia intentar buscar un poco de ayuda...

"Soy una genio"- Se dijo a si misma con emocion y agarro el telefono de la casa, miro a los lados a ver si estaba Quinn cerca para despues escabullirse en el baño.

Marco el numero de Santana y se sento sobre la tapa del sanitario, espero ansiosamente a que le contestara la llamada.

"¿Hola?"- Hablo la latina desde el otro lado del teléfono.

"Santana, necesito tu ayuda"- Dijo Rachel rapidamente, intentando hablar bajito para que no la escuchara la rubia.

"¿Rachel? Hola a ti también, ¿Que pasa?"- Le respondio con ironia pero escucho atentamente.

"Perdon, Hola, estoy perdiendo la cabeza... Necesito que mandes a tus amigos de la universidad a amenazar a Quinn para que me deje de acosar"- Susurro en un ruego, le metio el boton a la puerta para evitar.

"Amenazar a Quinn... Seria mucho mas fácil si supiera quien es esa"- La latina rodo los ojos y Rachel suspiro.

"Larga historia, luego te digo pero por favor, ellos saben quien es Quinn Fabray así que diles que la amenazen con cualquier cosa"- La morena escucho unos pasos en las escaleras lo cual la puso nerviosa. "¡Debo irme ahora, por favor hazlo! Adiós"

"...Esta bien, yo me encargo! Me debes una, adiós"- Las dos trancaron la llamada, o mejor dicho las tres.

En el piso de abajo estaba Quinn con el otro teléfono inalámbrico en la mano, girándolo como si fuera un juguete con una sonrisa astuta dibujada en la cara. Lo dejo sobre el sofá al escuchar que la chica estaba bajando las escaleras y se dirigía a la cocina. Se quedo sentada en la sala mientras la otra sacaba una caja de cereal, buscaba un tazon y se servia la leche. Dejo la caja sobre el meson, la rubia aparecio por detras.

"Cheerios... Es rico pero mi cereal favorito es el CrunchBerries"- A Rachel se le cae la cuchara dentro del tazon y suelta un gruñido.

"¿Quien te pregunto?"- Respondio secamente antes de sentarse en la mesa para comenzar a comer.

"Solo queria que lo supieras, la informacion te servira en un futuro"- Quinn se sento al frente de la chica con un tazon lleno de leche junto con una caja de CrunchBerries.

"¿No puedes comer en la sala?"- Se levanto para buscar un vaso de agua, claramente incomoda por la presencia de Quinn.

"Es que allá no hay buena vistas"- Le sonrió coquetamente mientras comía su cereal.

"Pues en mi habitación si, así que te dejo con tu buena vista aquí"- Agarro su tazon de cereal y se retiro de la cocina.

Quinn sonrió con arrogancia y se levanto, siguiéndola por la sala con su tazon en mano.

"¿Pretendes seguir persiguiendome por toda la casa o que?"- Rachel se giro para enfrentarla y una de las manos de la rubia se poso en su cintura, acercandola a su cuerpo.

"Al menos hasta que me des lo que quiero"- Le susurro con un tono sexy que envío una descarga eléctrica por el cuerpo de Rachel.

Las respiraciones de ambas chocaron por la cercanía, la morena trago con dificultad, la rubia quedo paralizada con la mirada de la otra y al escuchar la puerta principal abriéndose, el tazon de Rachel cayo al piso dejando un desastre.

"Raaach-... ¿Interrumpo?"- Pregunto Jesse mientras observaba la incomoda escena.

"No, para nada... Hola Jay"- La morena se puso nerviosa y se le acerco al chico para abrazarlo.

"Hola linda, Hola Quinn"- El chico puso un beso en la frente de la morena, después se separo y saludo a la rubia con la mano cuando esta recogió el tazon del piso. "¿Que paso aquí?"

"¿Que tal, Jesse?"- Pregunto Quinn amistosamente, le sonrió a la chica que buscaba evitar el tema de lo ocurrido segundos atrás. "Oh nada, Rachel tiene manos de mantequilla... Eso es todo"

Jesse dirigió su mirada hacia Rachel sabiendo que había algo mas profundo que un accidente en la caída del tazon. "Si, no fue nada... Cambiando de tema, Quinn nos regalo cinco boletos para ir a ver The Hunger Games hoy a las 5, lo cual significa que tu, Blaine, su y hermana y yo podremos ir al estreno!"

"Junto conmigo"- Aclaro Quinn divertidamente.

"Ah si, con ella..."- Pone una cara de obstinación por un par de segundos "¿Que te parece?"- Rachel salta emocionada y se tranquiliza al ver la sonrisa que se formo en la otra chica.

"¡¿Hablas en serio? Woaah, te amo Quinn, no se si tanto como Rachel pero si que te amo... Gracias"- Le respondió el chico que iba a abrazar a Quinn pero al ver su cara de espanto le dio los cinco.

"Cierra la boca"- Susurro entre dientes la morena y luego sonrió a ambos.

"No hay problema, interesante conversación aquí... ¿No?"- La rubia le dio una mirada de complicidad a Jesse quien le sonrió con un guiño cosa que no paso desapercibida por Rachel.

"Acompañame a buscar algo para limpiar este desastre"- Rachel agarro a su mejor amigo por el brazo y lo llevo a la cocina. "¿Que estas tramando?" Cruzo los brazos dándole una mirada intimidante.

"¿De que hablas?"- Pregunto Jesse haciéndose el inocente, sus habilidades de actor eran impecables.

"Vi esas miraditas entre Quinn y tu"- Le dijo con obviedad pero el chico solo se encogió de hombros.

"No se de que me hablas y pienso que en vez de sacar conclusiones totalmente erróneas deberías ir a vestirte y yo limpiare este desastre, son las 3 y debemos irnos a las 4"- La morena chequeo el reloj y lo señalo con el dedo.

"Esto no se va a quedar así, Jesse St. James"- Gruño a lo alto y se dio la vuelta para irse a vestir en su cuarto.

Jesse le informo a Quinn la hora quien hizo lo mismo que la otra chica, se fue a cambiar. El chico se quedo abajo, limpio el desastre del cereal y llamo a Blaine para avisarle que si podrían ir a la película, también vio un pedazo del juego de fútbol en la televisión hasta que la rubia bajo de primera. Decidió lucir un vestido blanco con flores y su típico pelo corto arreglado, a los ojos del muchacho se veía hermosa ya que siempre la había visto vestida con el uniforme de porristas en la universidad. Ella tomo asiento a su lado y se incorporo a ver el juego de fútbol.

"¿Que tal el juego?"- Saco Quinn el tema al ver como Jesse estaba concentrado viendo la televisión.

"¿Que tal Rachel?"- Le respondió el chico, sonriendo orgullosamente.

"¿Pregunta capciosa?"- La rubia arreglo su vestido mientras levantaba una ceja.

"¿Te parece una?"- El chico bromeo y observo como la otra reía.

"No... Rachel no es fácil de descifrar, ya te dije que es como una caja fuerte con llave"- Le dijo antes de suspirar con cansancio.

"Rachel es un reto, te dije que te iba a llevar tiempo"- Jesse se enfocó en la conversación y apago el televisor.

"Me gustan los retos y normalmente los consigo"- Quinn aseguro, el chico la miro con seguridad.

"Razón por la cual accedí a ayudarte, pero ya sabes que pasara si la lastimas"- Le advirtió y la chica soltó una carcajada. "¿Que es tan gracioso?"

"Pensé que ya habías entendido porque la quiero"- Respondió la rubia con facilidad.

"Porque la deseas"- Los dos se miraron, Jesse levanto una ceja.

"En parte si y en parte no"- El chico la miro confundido, ella se encogio de hombros. "Apenas la acabo de conocer y siento que ya soy parte de su vida, tenemos lo que se llama una Química Perfecta"

"No sabia que tenías un lado romántico, Fabray"- Quinn rió y su acompañante seguía mirándola.

"Entonces no me conoces bien"- Los dos miraron hacia la escalera al escuchar que alguien bajaba, Jesse se levanto y le sonrió a Rachel que tenia un adorable vestido con un lazo puesto.

La morena se acerco para agarrarle el brazo a su mejor amigo y mirar a la rubia quien la observaba de arriba abajo.

"¿Todos listos?"- Dijo Rachel clavandole la mirada a Quinn para que dejara de mirarla así.

"Si... Luces bien, Rae! Hasta sexy te ves"- La rubia le paso por un lado a la chica, le sonrió traviesamente dándole un rápido beso en la mejilla luego se echo a correr antes de que la golpeara.

"¡Ugh! Deja de acosarme, es incomodó"- Rachel gruño mientras Jesse reía junto a la rubia.

"Anda Rachel, no seas dramática, solo te esta mirando como si quisiera comerte"- Bromeo el muchacho ganándose un golpe por parte de su amiga.

"Es que quiero comerte"- Quinn le guiño el ojo antes de agarrar las llaves del auto, se dirigío al garaje y los demás le siguieron.

Jesse iba a ir en su carro para recoger a Blaine e Isabella, así que se encontrarían en el cine. El muchacho se quedo sin palabras al ver el vehiculo de ultimo modelo de Quinn, solo la miro con envidia.

"Espera, ¿Este es tu carro?"- Pregunto Rachel pasando la mano por la capota del vehículo.

"Si, es mi bebe... Observa"- Presionó un botón y las puertas se abrieron hacia arriba, le sonrió a Rachel. "Sube, cariño"

"Pensé que tu bebe era Rachel"- Comento Jesse, la rubia se rió levemente y observo como la otra giraba los ojos.

"También es mi bebe... ¿Verdad, mi amor?"- La agarro por la cintura para besarle la mejilla pero la otra la empujo de una vez y sin decir nada se subió al auto molesta. "Era una broma"

"No es gracioso"- Dijo sin mirar a nadie, se cruzo de brazos y apretó los dientes. "En vez de estar haciendo bromas estúpidas deberías subirte o llegaremos tarde"

"Parece que le di en el ego, Jesse"- Dijo Quinn aguantando una risa, el muchacho le dio los cinco antes de que esta se subiera al carro.

"Nos vemos, cuida a mi chica Barbie"- La rubia asintió y le guiño el ojo asegurándole que todo estaba bajo control.

Quinn encendió el auto y le subió el volumen a la radio al escuchar lo que sonaba. Rachel miro fuera de la ventana por unos segundos hasta escuchar a su acompañante cantando junto a la canción de la radio.

"There now steady love, so few come and don't go, will you won't you be the one I always know"- Tarareó la rubia mirando fijamente a Rachel, sonrió a lo que sus miradas se encontraron.

La morena se sonrojo completamente por la letra y escondió su cara disimuladamente.

"Bonita canción, ¿No crees?"- Le dijo Quinn y la chica negó con la cabeza.

"Me parece ridícula, arranca que llegaremos tarde..."- Le respondió seriamente.

La rubia no pudo evitar reír por la actitud de Rachel, sabia que aunque actuara como una roca así no era ella en verdad. Arrancó el carro y emprendió hacia el teatro de cine, aumento un poco la velocidad para llegar mas rápido.

"Vaya humor"- Dijo Quinn para romper el hielo pero lo único que rompió fue la paz.

"No empieces al menos que quieras que te haga detener el auto y me baje aquí mismo"- Dijo con un tono sarcástico y arreglo el lazo de su vestido.

"¿Y te quedarías en medio de esta carretera? Hermosa, estamos en Lima no en New York"- Quinn sonreía de lado lo cual molesto mas a la morena.

"Pues llamo a Jesse y le digo que me busque"- Refutó molesta mientras se veía en el retrovisor del auto para arreglar su flequillo.

"Eso te sera difícil sin celular, ¿O es que no te acuerdas del incidente con el café?"- Contesto con facilidad y un tono travieso.

"¿Como demonios sabes eso?"- La miro confundida antes de sacar su nuevo celular del bolso. "Ya tengo uno, mejor que el anterior"

"Se mas de lo que tu crees, cariño"- Le dio un vistazo al celular sonriendo. "Iphone, genial... Dime tu numero"

"Ja, aunque quisiera dártelo no te lo daría al menos que quiera recibir mensajes acosadores todo el tiempo"- Revisó a ver si tenia algún mensaje nuevo.

"Claro que no, solo te enviaría un mensaje diciendo 'Debes ser McDonald's porque me encantas', no es gran cosa"- La morena se la quedo mirando con cara de trauma como si le costara procesar las palabras.

"Oh dios... Ni siquiera voy a comentar al respecto"- Guardo su celular y la volvió a mirar todavía sin creer que había dicho una linea para seducirla tan mala. "¿En serio, Quinn? ¿McDonald's?

"¿Qué tiene de malo...? McDonald's me encanta y tu también, no veo el problema"- Rachel negó con la cabeza mientras la otra detuvo el carro en el estacionamiento del teatro. "Ya llegamos"

Ambas se bajaron rápidamente pero la rubia fue mas rápido y acorraló a la morena contra uno de los lados del vehículo. Puso sus manos en la cintura de la pequeña chica que quedo sin poder moverse por la fuerza que ejercía la otra, solo movió la cabeza hacia un lado hasta que sintió la nariz de Quinn rozando su oreja juguetonamente.

"Veamos cuanto te dura el acto de niña dificil, Rachie"

"¿Sí? Pues veamos cuanto te dura la cara antes de que te la reviente a cachetadas"

Con esto dicho, Rachel empujo a la rubia con todas sus fuerzas y se fue caminando hasta la entrada del teatro donde había una fila inmensa.