Los eventos ocurren tres meses luego de la reaparición del Rey Hechicero.
VOLUMEN 15
CAPITULO 1
UN REINO EN DECADENCIA
Parte 3
Día de cumpleaños de Dulaas Krilot y Celebración de Aniversario del Vasallaje del Imperio al Reino Hechicero
Una hermosa joven que aparentaba ser la hija de la clase noble se encontraba en un carruaje ligeramente decorado. Este llamaba la atención de los presentes debido a las criaturas que jalaban del vehículo, eran dos raptores uno de color marrón y otro de color blanco. Sus escamas y plumas realzaban el lúgubre vehículo con una belleza indescriptible. Era de conocimiento común en la clase noble, la existencia de esas extrañas criaturas en el Reino Dracónico. Pero lo que volvía una montura tan exótica a esas bestias era debido a que eran muy difíciles de capturar y domesticar.
Dulaas intentaba no moverse mientras aguardaba sentada en el carruaje sin techo, era realmente incómodo llevar un vestido y ni hablar de todo el perfume que tuve que aplicarse. Ella nunca en su vida había llevado una prenda que realzaba su figura, ni siquiera había asistido a una fiesta en su vida, pero ahora se encontraba rumbo al evento que decidiría el futuro de todas las vidas del Reino Dracónico. Ella se sentía muy vulnerable al no contar con su armadura y tener que mantener un porte recto mientras esperaba su turno para ingresar al palacio.
Horas atrás, la capitana del escuadrón de asalto montado había entrado en frustración al enterarse que la celebración se llevaría a cabo en el palacio real del Imperio y se necesitaba una invitación especial para poder acceder a este. Con la cabeza baja caminaba junto a ocho de sus subordinados que mantenían la figura de ser su escolta. Dulaas mostraba su evidente desesperación en su rostro. Ante ojos ajenos, ella parecía una hermosa noble que estaba ansiosa por una cita. Para su suerte, una anciana que mantenía su estatus de nobleza vio los movimientos esporádicos de la joven y decidió acercarse a ella con curiosidad. Cualquier noble aprovecharía la oportunidad para entablar relaciones con todo aquel que posea una montura tan extraña. Además, estaba el hecho que una joven que era claramente la hija de algún noble no podía andar por las calles sin ser escoltada por un carruaje como lo haría cualquier noble con clase.
Dulaas organizó sus pensamientos para hablar con la señora que ofreció su ayuda y narró una historia inventada previamente ensayada. Ella era la princesa del Reino Dracónico, de camino hacia la capital fueron atacados por bandidos y ella perdió varias de sus posesiones tras el asalto, por lo que llegó a la capital con poco oro y sin varias de sus pertenencias. La noble escuchó atentamente su relato y aunque no encajaba el hecho que una noble fuera atracada en los caminos hacia Arwintar, era cierto que el índice de crímenes iba en aumento tras la disolución de dos legiones del emperador.
La gentil señora propuso un acuerdo en beneficio mutuo. Ella iba a proporcionarle su invitación junto a un carruaje extra que tenía en su villa a cambio de una de las exóticas monturas de su escolta. Dulaas lo pensó por un momento, volver a la capital sin una de esas monturas provocaría un gran inconveniente, pero si ese era el precio para obtener su audiencia ella tendría que esforzarse 10 veces más para lograr su objetivo. Dulaas sonrió a la noble y aceptó su trato.
Al llegar a la villa de la anciana, Dulaas aprovechó para comer junto a sus hombres y tomar un baño para estar lo más presentable ante la fiesta de gala en la que debería presentarse en unas horas. Al salir, la anciana estaba junto a sus criados esperándola con un carruaje gris finamente tallado y un collar de perlas que llevaba un mayordomo sobre una almohada de color rojo. Dulaas no tenía el suficiente léxico para dar las palabras de agradecimiento para su benefactora. La anciana solo sonrió diciéndole que solo habían hecho un buen negocio mientras acariciaba a uno de los raptores de color violeta, realmente fue un alivio que no escoja a Blanco. La capitana sabía que tendría que pasar su tiempo consolando a su subordinado por la perdida de su montura por el resto de viaje.
Al subir al carruaje, todos sus subordinados rogaron por ser su escolta pese a haber dividido su trabajo de antemano. Algunos querían proteger a su capitana durante el evento y otros deseaban realizar avances sobre ella al ver la belleza en la que se había convertido su capitana llegando a ser la viva imagen de una verdadera princesa. El actuar de la escolta de la joven noble sorprendió a los subordinados de la anciana. Ellos comprendieron luego de unos minutos que cualquiera desearía tener el honor de estar al lado de una flor tan delicada, pero era algo imposible para ellos al ser conscientes de la división de clases. Finalmente, luego de un debate acalorado la joven eligió de escolta al subordinado que parecía ser el líder de su comitiva a lo que el mayordomo de la villa se acercó ofreciéndole un traje a la medida junto a la invitación para el evento. Claudio solo pudo agradecer inclinando la cabeza hasta formar un ángulo de 90° grados. Este gesto sorprendió al mayordomo debido a que ese acto solo estaba reservado para mostrar servidumbre al servir a la familia real de una nación. Media hora después todos los enviados del Reino Dracónico acabaron con sus preparativos y salieron de la villa rumbo al palacio para la noche de gala. La anciana cambió su gesto de amabilidad repentinamente al ver sus invitados retirarse y preguntó a su mayordomo si todos los asesinos habían entrado en el carruaje como lo había ordenado su maestra.
Sin ser conscientes del desarrollo de los sucesos, Dulaas se encontraba sobre un compartimiento secreto donde tres asesinos de Ijaniya aguardaban por el momento en que ingresarían al palacio para asesinar al emperador Jircniv y el Rey Hechicero.
"Buenas noches joven dama, su invitación por favor"
"Buenas noches honorable caballero, soy el mayordomo de la princesa del Reino Dracónico. Permítame agradecerle por su bienvenida, aquí tiene nuestra invitación"
El guardia revisó la carta de invitación y dio el aviso al resto de guardias para que revisen al vehículo antes de su ingreso. La capitana sentía miles de agujas presionar sobre su cuerpo provocado por los nervios al temer haber sido descubiertos, pero luego de unos minutos se les permitió el pase hacia el palacio real. Ella sonrió a los guardias al dejarla pasar y pudo contemplar los suspiros que había provocado con su simple gesto.
Al bajar del carruaje, la princesa fue escoltada por dos guardias mientras que su supuesto mayordomo mantenía su posición debido a que seria reubicado durante la fiesta. Claudio al igual que su capitana estaba sudando del nerviosismo, pero este intentaba ocultarlo excusándose de estar un poco enfermo tras el cambio de clima.
Dulaas quería golpear a su segundo por estar sobre actuando, aunque no era el momento ni el lugar ambos debían saber que si uno cometía un error serian descubiertos y quien sabe que destino le esperaría junto a su reino. A ella le costaba mucho caminar con el largo vestido, ya había estado por caerse en dos ocasiones debido a que pisaba accidentalmente los bordes de su vestido. Ella hiso un gran esfuerzo para mantener el equilibrio mientras era llevada hasta una mesa que se encontraba en el centro, era más grande que el resto y estaba rodeada por estandartes que ella imagino que eran de los principales anfitriones de la fiesta. Entre los miembros que acompañaban su lugar había varios humanos y un par de demi-humanos que parecían un par de topos gigantescos con enormes garras que podían destrozarla con facilidad. Su foco de atención se percató de la mirada de la joven y con un ruido amenazante se acercó junto a su acompañante.
"Buenas noches joven dama mi nombre es Pe Riyuro y ella es mi esposa Aur Egesto"
"Mucho gusto Pe Riyuro-dono y Aur Egesto-dono, soy la princesa del Reino Dracónico Dulaas Krilot"
Dulaas se dio cuenta de sus palabras y la sensación de frío recorría su cuerpo una vez más. Ella había dado su verdadero nombre en vez de dar uno similar a la reina, ¡ESTABA EN PROBLEMAS! Pero su alivio llegó tan pronto como su preocupación.
"Ya veo Dulaas-dono es un placer estar ante alguien de tan alta cuna, espero que su reino se encuentre en buen estado para poder asistir a esta fiesta"
La supuesta princesa no entendió el sarcasmo del demi-humano. Si fuese la reina Draudillon Oriculus hubiese fulminado con la mirada a su homólogo, pero ella actuó de una manera que sorprendió a todos los curiosos que escuchaban la conversación.
"Yo he luchado en el frente contra los hombres bestias que invaden mi reino. Es por esa misma razón que me encuentro hoy presente, debido a que conozco el poder del enemigo, yo tengo el noble deseo de obtener ayuda para poder salvar a mi nación"
Pe Riyuro que mantenía una actitud similar hacia los gobernantes ajenos al igual que su amigo Jircniv tuvo una buena impresión de esta joven. Él estaba considerando que ella podría ser una buena amiga al no percibir la mentira en las palabras de la joven.
"Deseo de corazón que pueda lograr su cometido princesa, si necesita algo durante esta noche puede contar conmigo"
"Muchas gracias Pe Riyuro-dono, lo tomaré en consideración. Ahora si me disculpa desearía ir a retocar un poco mi maquillaje antes que la ceremonia de inicio"
La capitana estaba sonrojada mientras se dirigía de camino al baño de mujeres. Ella había hablado con tanta clase frente a un demi-humano y había podido responder a la altura de la situación, pero el hecho de decir una verdad tras verdad provocaba un vacío en el estomago de la joven. Si los nobles aprecian la verdad sobre todas las cosas ¿Sería una buena idea revelar sus intenciones ante el emperador y el Rey Hechicero? Ella no lo sabía realmente, el mundo de la política era muy cruel ante los soñadores e inocentes, pero existían seres que iban en contra de toda regla como el que iba a conocer muy pronto.
Pasaron un par de horas y casi todos los asientos estaban cubiertos salvo por dos que casualmente estaban en la mesa de la "Princesa Dracónica" Dulaas podía anticipar quienes eran los miembros faltantes y el miedo hacia añicos su voluntad para no salir corriendo ante el deber que debía cumplir. Una bebida de color anaranjado era servida a todos los presentes. Ella lo bebió rápidamente y sintió una poderosa calma inundar su cuerpo por completo, preguntó al demi-humano sobre qué era esta bebida, pero un noble que la contemplaba le respondió diciendo con una sonrisa pícara que se trataba una bebida producida en el Reino Hechicero a bajo costo aun así era equivalente a uno de los manjares más exquisitos que solo la alta cuna del continente podía beber. Ella estaba sorprendida, si eso era cierto esta bebida era el testimonio de la grandeza de esa nueva nación que había subordinado al Imperio.
Un resonar de tambores hiso eco sobre la fiesta y las puertas del palacio se abrieron dando paso al emperador Jircniv Rune Farlord El Nix, este levantó una mano y generó una cantidad moderada de aplausos ante su público, ella estaba sorprendida de ver a ese joven acompañado de una mujer que parecía ser una plebeya. A pesar de ello, ambos mantenían una sonrisa de felicidad como si disfrutaran sinceramente su compañía. Dulaas creía que quizás podría ser una princesa de verdad si este suceso era común en el Imperio y no se trataba de un tabú como ella creía.
El ambiente cambio luego que el emperador tomó asiento. Esta vez se escucharon otros instrumentos que eran desconocidos para la capitana, sonó una melodía por al menos treinta segundos hasta que aparecieron dos seres que ella jamás podía haber imagino que existían sobre este mundo. Se trataba del Rey Hechicero y una mujer que superaba por mucho a Dulaas pero eso no era todo, lo que ella imagino que seria un rey difería mucho a lo que tenia frente a ella. Él fácilmente podría ser llamado un Dios… un Dios de la Muerte, un rey de reyes, un señor supremo mientras que ella podía ser descrita igualmente como una Diosa, la materialización de lo más bello del mundo, la concentración de los mayores deseos del hombre. Dulaas no pudo mantener el rostro de póker, por lo que su mandíbula cayó en total sorpresa, aunque no era la única, varios invitados en todas las mesas tenían un gesto similar. Los aplausos resonaron con mayor fuerza como si fuesen a declarar el inicio de una gran guerra incluso el emperador se encontraba aplaudiendo en esta ocasión.
Luego de terminar la cena, las dos figuras de la noche se acercaron a un pequeño estrado montado mientras los invitados disfrutaban la comida con el evidente placer dibujado en sus rostros.
"Buenas noches caballeros y damas presentes. Es un honor para mí estar rodeado de las mayores autoridades que forman la base de la sociedad. Agradezco mucho el tiempo dedicado a cumplir cada uno de los proyectos que desarrollamos junto al Emperador en toda la región. Espero su continuo apoyo a las próximas iniciativas para la mejora del país y deseo la prosperidad del Imperio como mi nación"
Los aplausos volvieron a escucharse una vez más.
"Gracias por asistir esta noche mis súbditos y autoridades externas que nos brindan el placer de acompañarnos esta noche. El día de hoy celebramos la unión de dos naciones que lograron la prosperidad de nuestra gente contra todo prejuicio. El Imperio es la muestra de los resultados ante la confianza de su majestad el Rey Hechicero. Brindo esta noche por nuestra alianza y la prosperidad de nuestras naciones en el futuro"
Cada invitado levantó sus copas, aunque algunas habían sido bebidas de ante mano, debido a los efectos tranquilizantes y placenteros que ofrecían al consumirse.
Ainz no podía estar más nervioso, su público superaba por mucho al que tenia cuando daba conferencias sobre los productos de su empresa, su supresor de emociones lo apoyó como nunca en esta ocasión mientras repetía el discurso que había practicado cientos de veces frente al espejo tras enterarse que el emperador deseaba realizar una fiesta por el aniversario del vasallaje. Pero la mayor de sus preocupaciones radicaba en los 24 asesinos que estaban ocultos dentro de la fiesta. No entendía quien era su objetivo, era probable que fuese él debido a que la mitad portaba armamento con encantamientos de Magia Sagrada y los otros llevaban armas contundentes. Él deseaba ver quien era el objetivo y detenerlos a punto de realizar su ejecución, pero no traería ningún beneficio correr el riesgo de herir a uno de sus potenciales socios presentes en la fiesta. Finalmente, Ainz optó por dar la orden de apresar a todos los enemigos cuando estos inicien sus acciones, pero debían ser expuestos como tales para reforzar aun más los lazos de confianza hacia el Rey Hechicero.
Mientras los asesinos que se habían escondido entre los carruajes esperaban su momento para atacar, una joven era cuestionada por el mismísimo emperador.
"Mi amigo me comentó sobre su presencia princesa Dulaas Krilot, no esperaba que la reina adoptase a una hija de la nobleza y la vuelva la princesa de esa nación"
"Mi madre me tomó bajo su ala debido a que reconoció mis talentos en batalla, por ello en esta ocasión me mandó a asistir a esta ceremonia en su lugar"
"Es interesante, pero me resulta un tanto extraño, debido a que recibimos una carta hace una semana que ella no podría asistir por los continuos ataques de los hombres bestias a sus ciudades"
"Yo vine en su nombre y el nombre del Reino Dracónico tras insistir. Esta ceremonia es un evento que no puede ser omitido bajo ningún concepto"
"Pero su nación necesita refuerzos con suma urgencia sino me temo que ya no sabremos nada más de ustedes en los próximos años"
"Tiene razón su majestad. A este paso, quizás no exista nación de la que hablar para el siguiente año"
"Es una pena realmente"
"Debe saber por nuestras fronteras que, al caer mi nación, seguirá la suya ¿correcto?"
"No es algo que nos preocupe realmente, nosotros contamos con el apoyo del Reino Hechicero. La caída o el surgimiento de otra nación no afectará al Imperio mientras mantengamos una fuerte alianza"
"Quizás deba considerar incluirme en esa alianza"
"Si no tiene que ofrecer, dudo que pueda ser recibida con los brazos abiertos"
"Tengo algo que podría interesarle… MAGIA SALVAJE"
Ainz que escuchaba esta guerra de palabras miraba a los dos humanos que se decían cosas tan hirientes con una sonrisa en los rostros. Era claro que así se enfrentaban dos verdaderos nobles ante las relaciones políticas que podían afectar a su nación.
Dejando eso de lado, esa princesa había dicho algo realmente interesante.
¿Magia Salvaje? ¿eh? Por algunos informes de Demiurge, Ainz tenía cierta idea de lo que trataba esta magia oriunda del Nuevo Mundo. Con cierta amargura, el recordaba el suceso que tuvo lugar hace unos meses mientras mantenía la apariencia de Momon y fue atacado por una vieja loca que ni siquiera se dispuso a hablar con él. Ahora tenia en su poder un objeto creado por Magia Salvaje y el conocimiento sobre el funcionamiento de uno de estos hechizos.
El cuerpo de la humana que había sido sometido a varios hechizos de nivel y magia salvaje para prolongar su tiempo de vida sirvió para que Demiurge pueda desarrollar en cuestión de semanas, contramedidas capaces de neutralizar las capacidades de esta magia desconocida. Aunque la realidad era que los sellos creados por la subclase del demonio Stamp Master solo retrasaban los efectos de los hechizos. Esta contramedida causó en el cuerpo de su conejillo de indias un deterioro masivo de órganos y sistemas vitales para sostener la vida. Como efecto secundario, la anciana obtuvo un ligero aumento en sus habilidades de nigromante que no eran de otro mundo y tenia un Talento Natural que equivalía a un hechizo de resurrección del quinto nivel que fue descartado fácilmente. Ella no tenía mucho valor para los miembros de Nazarick pero Ainz veía la importancia por el estudio sobre la Magia Salvaje y toda la información que tenia en doscientos años de vida. Había que admitir que ese mal momento produjo muchas recompensas para fortalecer Nazarick pero le afligía el hecho en su corazón inexistente que pudo haber declarado la guerra a los dragones sin saberlo.
Tratando de retomar la conversación entre la mujer y el emperador. Notó cuatro figuras que se acercaban silenciosamente entre las sombras. Ainz maldijo en su mente a estos estúpidos por tener que usar este valioso momento para atacar.
Los asesinos de Ijaniya se pusieron nerviosos desde la aparición del Rey Hechicero en escena. Había quienes deseaban actuar de una vez. Por cada segundo que pasaba, los asesinos se sentían a su vez más asfixiados por la presencia de ese no-muerto, pero este rivalizaba contra el miedo ejercido por su líder que se había esforzado para el éxito de la misión consiguiendo armas encantadas con Magia Sagrada de los suministros de los templarios en la Teocracia Slane. Incluso ella actuaría en este asesinato. La fe en su dogma no le permitió dar un paso atrás, esperaron a que todos tomen asiento tras el discurso y comenzaron su movimiento hacia sus objetivos.
En un edificio frente a todo el espectáculo se encontraba una mujer con una capa negra. Ella llevaba una armadura similar a un traje deportivo del Antiguo Mundo. A diferencia del resto de luchadores cuerpo a cuerpo, ella no se equipaba con una armadura que ofreciera mayor defensa, su vestido solo cumplía la función de tonificar su cuerpo y mantener ocultos sus herramientas de trabajo. Poseía como arma principal una gran espada conocida en las leyendas como Death Sword Sfeiz que estuvo en manos del mismísimo Caballero Oscuro de los 13 Héroes. A pesar de tener la clase de Outlaw Rogue, ella no se equipaba con dos armas, bastaba esa espada para acabar con cualquier enemigo que ella se lo proponga.
La líder de Ijaniya esperaba su momento para entrar en acción mientras realizaba su ritual para desatar su instinto asesino al recordar a sus dos estúpidas hermanas que dejaron todo para jugar a los aventureros. Ahora se hacían llamar Tia y Tina, pero su verdadero nombre era Maia y Naia Ijaniya. Recordar la traición a sus votos provocó el usual resentimiento en Laia, la malvada líder estaba lista para el ataque. Ella tomó impulso desde su disposición y con el arma en mano iba a acabar con su presa en tan solo un segundo.
Los presentes entraron en pánico cuando vieron a cuatro a figuras lanzarse hacia el emperador y el Rey Hechicero. Jircniv dibujo una sonrisa en su rostro y solo vio el resultado del ataque. 24 sombras con forma humanoide tenían sometidos a todos los miembros responsables del ataque. Todos aplaudieron ante tal acto, pero Ainz era muy consciente que un sujeto más se acercaba hacia él y estaba a un nivel similar a Fluder. "Paralysis" Fue lo único que escucharon los presentes del soberano y a continuación una figura invisible para el resto de los ojos se estrelló contra la mesa principal como si fuese una muñeca con las cuerdas cortadas.
Varios guardias que habían corrido al escuchar los gritos en la fiesta solo vieron con terror a todas las sombras que habían tomado control sobre cada asesino. El silencio volvió a romperse una vez más por fuertes aplausos a lo que Ainz levantó la mano y a su voluntad creó un portal justo frente a él, luego lanzó los cuerpos de los capturados que desaparecieron inmediatamente. Aunque muchos miraban con admiración las acciones del Rey Hechicero no se podía negar que ese poderoso gobernante sabia como lidiar con sus enemigos. Sin querer había causado una impresión definitiva mostrando su poder y autoridad que generaría la pronta necesidad más que el interés de cada miembro presente de tener una charla con el rey no-muerto.
Si este atentado hubiese ocurrido en otra celebración, era muy probable que esos asesinos hayan logrado su cometido y todo mundo se hubiese dispersado presas del terror. Sin duda, estar en presencia de Ainz Ooal Gown cambiaba toda regla del juego. En los siguientes diez minutos, varios sirvientes cambiaron la mesa principal junto con el resto de decoración. Todo el acto parecía haber sido ensayado como si los sirvientes esperaran que algo así ocurriera, a lo que Ainz solo pudo sonreír al recordar la disciplina y metodología de las sirvientes homúnculos en la Gran Tumba de Nazarick. Posterior a la intervención de las sirvientas sobre la mesa de los gobernantes, cada miembro de las mesas restantes hizo presencia frente al poderoso gobernante inclinando la cabeza, luego realizaban sus debidas presentaciones y finalmente mostraban el deseo de entablar relaciones en sus tierras para obtener un beneficio mutuo.
Dulaas no tenía palabras frente a los sucesos de la ultima media hora. En primer lugar, ella logró sostener una charla con el gobernante del Imperio, aunque parecía que este descubrió fácilmente su mentira. Luego observó el ataque de los asesinos que fueron sometidos apenas iban hicieron acto de presencia para acabar con sus objetivos y finalmente la habilidad del Rey Hechicero que con solo un hechizo había capturado a un enemigo que era invisible ante sus ojos. Las hazañas realizadas en este corto momento quedaron grabadas en su mente y le parecía realmente injusto que existiera un ser con esta absurda habilidad. Ella sabia que los gobernantes eran más débiles que sus subordinados… entonces si él es tan poderoso que tan fuerte eran sus subordinados. Dulaas quería saberlo a cualquier lugar, en este momento no importaba nada más, solo deseaba conocer el poder del gobernante de los no-muertos no importaba si le costará su vida…
Aun conmocionada ella vio a la hermosa diosa hablar con Jircniv que mantenía la cabeza baja escuchando mientras revisaba unos documentos que habían aparecido mágicamente. Ella vio directamente a los ojos de Dulaas y un par de frías manos aparecieron atrás de ella sujetándola del cuello, específicamente de un punto en su columna que restringió sus movimientos. Lentamente perdió la conciencia y quedó recostada sobre la mesa sin que nadie se haya percatado de lo que acababa de ocurrir.
Nimble y Baziwood observaron todo el espectáculo desde sus asientos, no tenían palabras para cada escena que había sucedido durante esta particular noche. Pensaban que todo pudo haber sido escenificado por el Rey Hechicero pero la información obtenida de la presunta líder rompía sus ideas preconcebidas.
Por su parte Nimble quería mantener los ojos cerrados… Él, que había presenciado la masacre en las Planicies Katze solo pudo pensar en el terrible destino que les esperaba a estos hombres capturados y para evitar vomitar su cena cerró sus ojos con toda la fuerza que pudo aguardando a que la pesadilla acabe pronto.
Por otro lado, Baziwood estaba furioso consigo mismo, no había sido capaz de proteger a su emperador, ni había sido capaz de detectar el ataque. Era una deshonra que, hasta los asistentes formados por simples nobles, se hubiesen percatado del movimiento enemigo.
Sin embargo, estas dos figuras no eran los únicos presentes en esta habitación. También se encontraban otras figuras que serían testigos de los responsables de este ataque. Ainz, Jircniv, Leinas, Dulaas y Laia Ijaniya. El propósito de este encuentro era solo para dejar en claro los culpables del atentado y que hubiese suficientes testigos para poder dictar el juicio justo contra la organización responsable.
Ainz que sostenía un documento en sus manos dijo aclarándose su garganta inexistente.
"la mujer de la izquierda es Laia Ijaniya, actual líder del gremio de asesinos. Tienen su base al noroeste de la capital del Imperio y portan equipo especializado. Por lo que se puede asumir que esta organización fue apoyada por una nación enemiga o existe la posibilidad de que su colaborador es alguien muy influyente"
Ainz mostró a los presentes una espada negra que al entrar en contactó con él adquiría un tono rojizo como si estuviese aplicando un efecto. La guardó en su espacio de bolsillo y sacó unas dagas que tenían el sello de la Teocracia Slane en el mango de la empuñadura junto a otras herramientas que mostraban la complicidad. Él sabia que estas armas habían sido obtenidas al robar suministros en las fronteras de la Teocracia, pero hábilmente aprovechó este acontecimiento para calificar de malvado los actos de ese reino contra un aliado del Rey Hechicero.
Todas las pruebas eran evidencia de los verdaderos responsables. Con este simple acto Ainz lograría comenzar la erradicación de los templos de las naciones aliadas siendo reemplazadas por trabajadores y aventureros que tengan el rol de apoyo en sus unidades, luego pensaría en un organismo gubernamental capaz de cubrir esta necesidad para su nación. Demiurge que estaba al tanto de los sucesos solo podía dar elogios a su maestro que se encontraba distante exponiendo las causas del ataque a simples mortales.
Laia solo podía mantenerse en silencio, no solo porque no había forma de defenderse, sino que debía resistir el dolor proveniente de sus intestinos que en estos momentos eran devorados por diminutas cucarachas cortesía de Kyouhukou. Debía soportar toda la agonía, debido a que un monstruo con aspecto de payaso (Pulcinella) le había dicho que si emitía un solo sonido en presencia de su amo le esperaría un destino cien veces peor que la muerte.
Por su parte Dulaas solo sentía el terror absoluto, debido a que luego de reaccionar vio a una mujer atada a su lado gritando de dolor y con lágrimas en los ojos hasta que ingresaron los gobernantes junto a una escolta de élite. Tal fueron sus escalofríos al notar que ella también había sido inmovilizada y aunque podía hablar, la acción de sumisión de la otra mujer le mostraba que si ella se atrevía a hablar frente a ese ser terminaría gritando o algo peor que su compañera de condena. Ella prestó atención al informe que daba el Rey Hechicero y posterior intercambio de palabras entre los jefes de estado, este ataque había sido orquestado por otra nación llamada la Teocracia Slane y era probable que ahora exterminen a todos los miembros restantes de la organización sobre el territorio del Imperio.
Sus pensamientos provocaron que ella termine orinándose sobre su vestido, ya que llegó a la conclusión de que, si se encontraba en esa habitación apresada con esa mujer, ella probablemente sería asociada al ataque o seria juzgada por suplantar a una noble con una identidad falsa. Solo le esperaba una muerte horrible.
Ainz que vio temblar a la otra niña apoyó su mano sobre su hombro y sus ataduras se liberaron. La capitana en confusión comenzó a llorar efusivamente mientras intentaba agradecer entre balbuceos.
"No malinterpretes mis acciones, niña. Solo te liberé porque no creo que sea adecuado que me des tu testimonio mientras te revuelcas sobre tu propia inmundicia"
Dulaas no entendía porque este gran rey era tan misericordioso con su próxima víctima. Era probable que por ser no-muerto disfrute destruir la esperanza de sus adversarios. Ella se puso de pie y su vestido se volvió ceniza con un hechizo de primer nivel "Item Destruction" ¡ahora estaba desnuda! Los presentes se sonrojaron salvo por el Rey Hechicero que cuando la vio en ese estado solo dijo.
"Te daré algo que vestir, pero primero responde mis preguntas"
"Si señor, pero ¿me permite usar mis manos para cubrirme, por favor?"
"Como desees, ahora dime quién y qué eres"
Dulaas cayó de rodillas ante al rey como si realizará un juramento inquebrantable y comenzó su relato. A punto de finalizar su historia Ainz la interrumpió y le dijo.
"Ya veo, pero todo lo que me contaste esta básicamente plasmado en tu diario"
La capitana desnuda solo pudo sonrojarse y temblar por haber hecho perder el tiempo al rey y verdugo que tenía frente a ella. Solo pudo pensar en suplicar en pose de total sumisión, la posibilidad de ser perdonada, a cambio ella se entregaría a él en total servidumbre por el resto de sus días. Ella vio al no-muerto tocar su mentón con una de sus manos en señal de pensamiento y dijo.
"Está bien, podrás ser mi subordinada, pero hay algunas preguntas más que me gustaría que respondas. Por ahora todos pueden retirarse a excepción de Leinas"
El resto de los miembros miraron sorprendido a Ainz. Tuvieron un pensamiento colectivo por el momento, quizás el Rey Hechicero quiere disfrutar del placer de la carne después de todo es un hombre. Entre caras que trataban de mantenerse serias, el grupo salió dejando a las tres mujeres adentro y deseándoles suerte.
"Bien ahora, Shalltear abre un portal en mi ubicación y que se lleven a esta mujer para su bautismo"
El portal se materializó una vez más como lo hiso en la fiesta y dos figuras demoníacas llevaron cargando a la mujer que comenzó a gritar desesperadamente.
"Bueno ahora ustedes dos… primero, Leinas quiero que le des algo de vestir a esta niña y que se reúna con su equipo en el palacio para analizar adecuadamente su situación. Luego manda un equipo de reconocimiento a la casa de la noble con la que tuvo contacto y consigue a todos los involucrados si es posible sin tener que matarlos. Tercero…"
Ainz casi se queda boquiabierto cuando escuchó un gemido que provenía de la niña que había perdonado. Ella estaba con las manos atrás mientras movía ligeramente una pierna en señal de provocación. Al parecer Dulaas también pensaba que el Rey Hechicero la tomaría en esa habitación por lo que se había mentalizado en satisfacer a su amo de hoy en adelante. La luz de la luna solo aumentó el atractivo de la capitana, lo que provocó la aparición del supresor de emociones de Ainz devolviéndole su actitud calmada.
"¿Señorita Duulas, ¿puedo saber qué haces?"
"Me entregó a usted su majestad"
Leinas se sonrojó ante la inocente declaración de la joven. Pese a no ser una princesa verdadera, mantenía cierta ingenuidad ante las situaciones que requerían un máximo decoro.
"No me malinterpretes señorita. Acepte tu servidumbre, eso es todo. No soy quién para tomar posesión de tu cuerpo y si hiciera eso hay alguien que mataría sin dudarlo"
Ambas mujeres se sorprendieron ante la declaración del Rey Hechicero. Ainz por su parte solo pudo dar una mala elección de palabras confundiendo aún más a sus dos acompañantes. Para empeorar la situación, Leinas comenzó a quitarse su armadura, lo que volvió a activar el supresor de Ainz.
"¿eh?"
Todos compartieron una mirada incómoda por unos segundos. Ainz solo pudo cerrar los ojos pensando en las acciones que había cometido él, para que se desarrolle todo este malentendido. Tratando de solucionar las cosas y no herir a sus nuevas subordinadas dijo con una voz calmada.
"Las flores hermosas no merecen ser arrancadas para el disfrute del momento es mejor dejarlas crecer y contemplar su belleza bajo el firmamento"
Leinas y Duulas agacharon la cabeza en señal de vergüenza. Sus corazones latían tan fuerte como si estos se fuesen a salir de su lugar en cualquier momento ante las palabras de tan poderoso rey. ¡Él solo las quería conservar como sus tesoros que merecían su contemplación! Así ambas guerreras mientras trataban de mantener la calma quedaron profundamente enamoradas del Señor Supremo de Nazarick.
Luego de ese ambiente que terminó irradiando amor, las dos salieron rumbo a las habitaciones del palacio mientras la caballera cargaba a su acompañante como una princesa de cuentos de hadas.
Ainz por su parte fue al alcance de Albedo que miraba las estrellas como lo haría la diosa Kaguya de los mitos japoneses. Sin duda esta noche había sido muy extraña y ver su subordinada contemplando el cielo provocó por alguna razón una sensación de terror recorriendo la columna del no-muerto.
"Fue una noche entretenida Albedo, lamento dejarte a cargo de los nobles"
"No hay problema Momonga-sama. La noche es joven y ahora solo lo tengo a usted"
"Es verdad, ¿Tienes algún deseo para esta noche?"
"Lo deseo a usted Momonga-sama"
En ese momento la súcubo que hasta hace un momento mantenía una postura serena cargó hacia su amo que desapareció en el acto gracias a "Perfect Unknowable". Luego de una hora escapando a través de los tejados Ainz se dio por vencido y recostó a Albedo junto a su lado para quedarse observando el firmamento estrellado.
A la mañana siguiente, la noticia sobre el ataque orquestado por la Teocracia se había hecho público rápidamente debido a los rumores que se esparcieron por los asistentes de la fiesta y las redes ocultas que mantenían los Ocho Dedos a servicio de Nazarick. Se había apresado a la anciana que entregó el carruaje a Dulaas y todos los bienes pasaron a propiedad de ella como indemnización. Esta maniobra hecha por Jircniv fue un tanto extraña, debido a que pensaba que era una buena idea estar en buenos términos con la nueva noble del Imperio.
Ainz y Albedo caminaban en esta villa mientras esperaban que se formaran todos los miembros del escuadrón de Dulaas. Ellos habían pasado la noche discutiendo sobre los beneficios que podrían conseguir del Reino Dracónico. Al final, se formuló un plan entre los dos para enviar al grupo de aventureros adamantita Oscuridad para conseguir fama hacia el Reino Hechicero. Por otro lado, esperarían hacer contacto con algún miembro de las facciones enemigas sobre todo de la Teocracia que siempre acudía en ayuda a ese reino antes que Ainz acabe con toda la Escritura de la Luz Solar. Por último, pero no menos importante buscarían posibles aliados y si se firmaba un acuerdo con la reina Draudillon Oriculus podrían tener más territorio bajo su control en busca de la dominación mundial.
"Momonga-sama déjeme acompañarlo por favor. Será un viaje al extranjero como pareja "
"No quiero ponerte en peligro Albedo. Además, tu presencia puede alterar nuestros planes en ese país"
"Awwwww Momonga-sama. Está bien, pero prométame que se comunicará conmigo todos los días"
"Ehmm… está bien Albedo. Ahora puedes soltarme, por favor… siento que mis huesos hacen ruidos extraños"
"Disculpe Momonga-sama, pero quisiera tenerlo siempre a mi lado"
"Ya hablamos de esto Albedo, todo a su momento. Ahora debemos ser profesionales estamos frente a nuestros nuevos subordinados. Me gustaría conseguir una de esas monturas…"
En solo cuatro segundos apareció una súcubo agitada que tenia en brazos a un raptor aparentemente desmayado arrojando espuma por su boca.
"Ehmm… muchas gracias Albedo, pero estaba hablando de conseguirla yo mismo en el Reino Dracónico"
"Estoy segura de que lo hará Momonga-sama no se olvide que lo estaré ES PE RAN DO"
En ese momento se acercaron las nuevas subordinadas de Ainz que miraban preocupadas a la bestia que la súcubo mantenía en brazos.
"¿Maestro necesita ayuda con esa montura?"
"Puedes llamarme Ainz y sí necesito ayuda para reanimarlo"
"Como usted ordene Ainz-sama"
Tras tocar a la criatura Dulaas notó que aún seguía con vida, pero estaba en aparente estado de shock. Ella pidió ayuda a Leinas para que aplique magia de sanación en la criatura y ella en respuesta lanzó el nuevo hechizo que había aprendido de su señor "Sacred Dawn"
"Creo que estará como nuevo cuando recupere la consciencia. Las tropas de la capitana Dulaas están listas mi señor. ¿Cuáles son sus órdenes?"
"Luego de volver a leer su diario creo que es adecuado ir a apoyar a una nación vecina pero no lo haré en persona. En su lugar irá un grupo de aventureros adamantita de mi reino junto a sus tropas montadas y algunas del Imperio para apoyar en este esfuerzo de guerra. Una vez solucionemos los problemas en el Reino Dracónico, enviaré un embajador para establecer relaciones y decidiremos el futuro de la nación"
"¿En serio?"
"Sí, lo digo en serio. Después todo tu viniste hacia el Imperio en busca de ayuda ¿correcto?"
"Su majestad, yo no tengo las palabras suficientes para agradecerle esta muestra de piedad ante mi egoísta deseo"
"Puedes demostrarlo con tus acciones. Espero que encuentres la razón por las luchas en esa guerra y tengas la posibilidad de volver a encontrarte con tu coronel"
"Todo mi ser le pertenece solo a usted mi señor"
"No hay porque agradecer, después de todo esta misión la llevo a cabo porque me traerá algún beneficio. Es probable que tenga que asignarte unas misiones una vez que te encuentres en tu nación junto a la caballera Leinas"
"Para mi será un honor servir para sus propósitos"
Ambas guerreras inclinaron sus cabezas sonrojadas por tal acto de caridad que mostraba su rey a simples siervas que habían entregado todo al único Ser Supremo.
Leinas agregó a la conversación que ya había discutido con Jircniv sobre su decisión y deseo de dirigir las tropas del Imperio como el último servicio que le realizaba para traer honor a su nación, luego de la campaña de guerra partiría al Reino Hechicero para servir a su majestad Ainz Ooal Gown.
Dulaas por su parte formó a sus tropas para que cada uno haga su respectiva presentación ante su majestad el Rey Hechicero. Ainz creyó que todos eran leales a la causa, pero sobre todo a su capitana. Era increíble los dotes de liderazgo que poseía alguien que apenas había cumplido los 16 años. Eso le recordó algo importante.
"Olvidaba algo, como es su cumpleaños señorita Dulaas déjeme darle un obsequio. Esta es la espada Death Sword Sfeiz modificada con runas. Esta espada es una copia de la que las leyendas hablan. Espero que puedas utilizar todo su poder y proteger a todos los que realmente te importan. Y en conmemoración de la liberación de su maldición señorita Leinas le entregaré esta espada santa Ashbringer hecha con la magia antigua de runas. De igual modo, deseo que usted pueda sacar a relucir su mayor potencial"
Ambas miraban con los ojos abiertos las armas de leyenda que eran entregadas en sus manos. Fácilmente podían calificar como tesoros nacionales; sin embargo, su amo por el deseo de que ellas sean más fuertes, fueron condecoradas con tan poderoso armamento. Tanto Leinas como Dulaas querían abrazar a su majestad, pero rechazaron el impulso inmediatamente al sentir la mirada fría que provenía de la diosa que estaba al lado del Rey Hechicero. En su lugar, ellas apoyaron una rodilla al suelo mientras alzaban el mango de sus respectivas armas apoyándolas contra el suelo y gritando a todo pulmón.
"VIVA EL REY HECHICERO AINZ OOAL GOWN"
El resto de los espectadores se sorprendieron al escuchar el grito de guerra que parecía desatar la muerte sobre todos los soldados cercanos, pero mayor fue la sorpresa al ver a las dos mujeres sostener un espadón y una espada bastarda que irradiaban un poder descomunal.
Tres días después el carruaje del Rey Hechicero era despedido por los ciudadanos de la capital y por sus subordinadas entre gritos y alabanzas. Desde un balcón Jircniv también miraba el carruaje difuminarse en el horizonte, por lo que solo sonrió al ser testigo del desarrollo del plan de Ainz Ooal Gown. Él tenía que volver a admitir que ese hombre era capaz de realizar jugadas magistrales moviendo solo una pieza del tablero. El emperador solo agradecía haber tenido la oportunidad de volverse un estado vasallo y no despertar la ira de ese injusto ser.
Ese mismo día, en una habitación lujosa dentro de Arwintar se encontraba Ainz junto a Lupusregina, Solution, Nabe y Sebas. Todos se encontraban disfrazados listos para iniciar la operación. Momon el Héroe Oscuro esperaba junto a su pareja Nabe y su nueva aprendiz Lupus. Mientras escoltaban a los embajadores del Reino Hechicero: la comerciante noble Solution Epsilon y su mayordomo Sebas Tian.
"Momonga-sama es hora"
"Entendido Albedo"
