Espontáneo
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El repentino canto de un pequeño pájaro sacó a Kaname del agradable ensueño que se hallaba sumergido; el joven vampiro de sangrepura parpadeó con pereza, rodando los ojos hacia una rama específica sobre su cabeza, justo ahí arriba, se encontraba una pequeña ave acicalándose. Contempló por largo rato al animalillo, oyéndolo cantar y esponjarse, era una cosa tan encantadora y diminuta que le produjo en el pecho una inaprensible sensación de ternura.
Las gruesas y largas pestañas oscuras se tocaron como el sutil aleteo de las alas de una mariposa. Una casi imperceptible sonrisa se abrió camino en los labios del vampiro.
─Últimamente estás sonriendo mucho. ¿Debería preocuparme por ese buen humor tuyo?
Kaname giró la cabeza hacia su derecha, topándose con los ojos grises del cazador, el muchacho lo observaba con ojos entornados, a través de las llamativas pestañas. El vampiro arqueó una ceja sin apartar los ojos del hombre más joven.
─¿Por qué deberías preocuparte?
─No lo sé… contigo es impredecible ─apartó la mirada, no queriendo decir con ella lo que no deseaba expresar con las palabras, no es como si Kaname fuera ignorante a ese hecho. Zero cerró los ojos, fingiendo dormitar─. Y deja de verme dormir, no seas tan espeluznante.
El afecto brilló en los ojos del vampiro más viejo.
─Nunca me cansaría de admirarte, Zero. Incluso si estás durmiendo.
El cazador miró a Kaname con incredulidad.
─¿Te estás escuchando a ti mismo? ─preguntó, abriendo los ojos desmesuradamente, observando a su acompañante como si hubiera perdido la cabeza─ ¿Te das cuenta de lo espantoso que sonó eso?
Kaname rió entre dientes, jocoso, mostrándole a su persona especial una risa verdadera, de esas que emergen desde lo más profundo del alma. Un aura de completa felicidad envolvió al rey de los vampiros. La expresión dibujada en el rostro de Zero se suavizó, dándole un aspecto más pueril y juvenil, cerró los ojos, soltando una risa más contenida.
Un esporádico pensamiento cruzó la mente de Zero, no aguantando, largó una estruendosa carcajada, opacando la risa de su acompañante. Kaname dejó de reír, observando curioso, preguntándose en silencio qué había hecho desquiciar al muchacho. Como si le hubiera leído la mente, Kiryū respondió después de calmarse un poco:
─Por favor, no me digas que comenzarás a brillar, eso sería inaudito.
Captando el sentido de las palabras, Kaname Kuran no pudo evitar reír, aunque por dentro, se preguntaba si Zero estaba comparándolo con un personaje de ficción juvenil. Decidió sacar el tema más tarde, por ahora sólo disfrutaría del momento espontáneo… pero que conste, siempre sería mejor que ese tal Edward Cullen.
N / A: Un cordial saludo, lectores. Bastante tiempo ha pasado. Excusas no voy a poner, simplemente no pude seguir escribiendo mis historias, ahora tengo mucho de equilibrio, aunque no tenga conexión a internet, trate de no perderme tanto tiempo.
Me disculpo por los malos ratos.
RESPUESTAS DE LOS COMENTARIOS
LaOdisea: Que bueno. Un gran saludo.
Sapphir Kyuubi : Kaname ni siquiera oculta ese lado suyo. Es un caso. Gracias por todo. :)
Erza S : ¿Verdad que sí? Los amodoro. Aunque Zero siempre estará de primero en mi corazón. Puedo entenderte muy bien, me ha pasado, sobre todo cuando estás rodeado de gente. Hace falta más amor y ternura en el mundo. En inglés hay muchísimas historias interesantes, puedo recomendar unas cuantas, ¿has visto últimamente Vampire Knight Memories? En mi caso, no fue la pareja con la incursión en el mundo del yaoi, pero aun así, tienen un lugar especial dentro de mi corazón. ¡Abrazos y besos!
Naomi KuranKiryuu: Me alegro mucho que te haya gustado. Mil gracias por pasarte una vez más. Un enorme saludo. ;)
