Empezar la semana.

Entro al apartamento con una clara cara de sospecha y preocupación, y más cuando los dos mayores quisieron ayudarlo, logrando con so que el pequeño conejo se buscara esconder, causando cierta diversión en sus compañeros pero aun así se acercaron a él con cierta precaución.

-Calma Tetsu no es como si fuéramos a lastimarte-aseguraba Daiki manteniéndose a una distancia segura del petite.

-Ya claro, y su "Queremos tomarte de forma salvaje"-imito la voz de Kagami-no es para preocuparse-

-Pero Tetsuya, lo haremos cuando estés listo-aseguro el pelirojo-no queremos forzarte-

Kuroko los miro y aun de mala gana empezó a caminar detrás de ellos cuando se ofrecieron a mostrarle el camino a su cuarto, el apartamento era amplio y de colores, para sorpresa de Tetsuya, bastante claros y relajantes, una cocina americana bastante limpia, una mesa y cuatro sillas de madera, sillones de color crema, una mesa de centro de vidrio y varias puertas que suponía eran sus cuartos, el baño y un estudio.

-Aquí dormirás, cualquier cosa puedes tomarla-aseguro el moreno-toma este lugar como tu segundo hogar-

El menor solo asintió agradecido y empezó a acomodar sus cosas mientras era dejado solo en ese cuarto, pero aún estaba preocupado, esos chicos querían….tener sexo con él, huggg, el solo pensarlo le hacía tener escalofríos.

Salto cuando sintió una vibración en su bolsillo y con rapidez saco su teléfono encontrando un mensaje de su amigo Furihata que decía así: "Deberías aprovechar esta oportunidad Kuro, además, no puedes negar el atractivo de tus vecinos". Kuroko al terminar de leer lo escrito suspiro con fastidio, su amigo al igual que él era un petite, solo que el castaño tenia orejas y cola de chihuahua, y él era el único que sabía sobre sus problemas.

Pero era cierto, no podía negar que tanto Kagami-kun como Aomine-kun eran bastante guapos, pero aun así, no por eso se iba a acostar con ellos!, él quería que su primera vez fuera especial y al recordarla le sacara una sonrisa.

-Bueno al mal paso darle prisa-se lamentó y terminando de acomodar todo salió de su cuarto, pero se arrepintió enseguida de ello.

Sus dos compañeros de piso estaban comiéndose—no literal—a otros petite, ni siquiera tenían la decencia por estar el ahí, sin pensarlo tosió un poco, llamando la atención del resto, logrando así ver el rostro de los petite, uno de cabello negro y con un ojo tapado con orejas de lobo, y el otro castaño y con orejas de hámster.

-Hey Tetsu, lo siento, te molesta si cenas solo esta noche?-pregunto Daiki sosteniendo con fuerza al hámster, a lo que este solo negó.

-Si te quedas con hambre puedes agarrar más comida-le recordó Taiga jalando al lobo a lo que suponía era su cuarto, mientras que el conejo solo asintió.

Al ver ambas puertas cerrarse camino como en trance al comedor viendo que la cena ya estaba servida, estaba un poco en shock, ya que desde que conoció a ambos muchachos no le faltaba atención, literalmente, no importaba que, siempre estaban pendientes del conejo y que ahora le dejaran por otros le había…..dolido.

Negó rápido con la cabeza y empezó a comer dejando en el plato un poco más de la mitad, para después caminar a su cuarto, pero en el camino se atravesó por ambas habitaciones prohibidas, según él, escuchando así los gemidos y jadeos que salían de las bocas de los petite y tal vez hasta de ambos chicos con pelo de color.

Se quedó ahí un rato mientras cerraba los ojos, imaginando como serían sus movimientos, sus cuerpos llenos de sudor, sus rostros tal vez un poco sonrojados, jadeando y también, para que negarlo, el cómo serían sus miembros, meterlos en su boca, que estos embistieran contra su cuerpo sin control.

Ante eso no pudo evitar jadear y abriendo los ojos asustado corrió a su cuarto con un pequeño problema entre sus piernas, entrando y azotando la puerta.

-Que fue eso?-dijo jadeante y mirando su entrepierna.

Mientras tanto en las habitaciones de a lado ambos chicos habían ya terminado y ahora veían a sus amigos vestirse con tranquilidad, pero también algo perturbados, ya que Taiga al momento de correrse había dicho el nombre del conejo, mientras que Daiki en ningún momento pudo sacar de su cabeza al pequeño, imaginando que era el a quien follaba.

-Y el Tetsuya que mencionaste es?-pregunto su amigo con curiosidad.

-El conejo-admitió un poco apenado.

-Ya veo, ciertamente es un buen espécimen-le aseguro-te diré algo, están en su época de celo en una semana, no se resistirán a ningún acercamiento-

-Ya veo, gracias Tatsuya-le sonrió agradecido "Por ello pidió que lo cuidáramos".

Mientras que con Aomine, el hámster estaba acomodando la habitación, la cual termino un poco desordenada por los juegos previos.

-Aomine, sé que no es de mi incumbencia, pero que te pasa?-le pregunto curioso.

-Solo que no me puedo sacar cierto problema de la mente-admito de mala gana.

-El conejo que nos vio?, ah, lo siento, lo siento, no tienes que responder-

-Ryo, basta, eres mi amigo, y si, es ese conejo-

-Ya veo, si te sirve de algo Aomine, cada cierto tiempo los conejos entran en celo, y una semana antes empiezan a mostrar cierto olor, y lo note hace poco, así que dentro una semana o menos, no se resistirá a lo que hagas-

Aomine solo le escucho atento y sonrió divertido, la siguiente semana sería muy interesante.

Hola de nuevo, les vengo a anunciar algo, empecé a hacer unos dibujos….bueno en realidad es solo uno, pero no sé si deba iluminarlo o no, lo subiré a mi página de facebook y decidme que sería mejor, nos vemos…..espero la siguiente semana, intentare subirlos semanal.