Por fin subo el 3º capitulo de mi fic. Esta semanas venideras voy a estar muy ocupada con la universidad, asi que no se extrañen si me demoro en continuar la historia. Espero que les guste el nuevo capitulo y les prometo que voy a continuar mi historia lo mas rapido que pueda. Ademas, les agradezco por leer mi historia, por valorar el hecho de que estoy utilizando el recurso de la invalidez, por los comentarios y por hacer de mi historia su favorita. cariños!!!
Sailor moon le pertenece a Naoko Takeuchi.
Capitulo 3: Sentimientos verdaderos y puros
Eran las 11 de la noche en Tokio. En un restauran, 2 jóvenes profesionales bailaban mientras se entregaban a un tierno beso. Darien tuvo el loco impulso de besar a Serena, ella no se resistió. Ambos estuvieron así por un largo rato, hasta que los 2 se separaron:
Perdóname, Serena, yo no sé que me paso…
t-e a-mo-dijo la rubia tímidamente
Chiquita, eres tan linda, tan dulce.
Gra-ci-as.
¿Quieres ser mi novia?-preguntó Darien con seguridad-sólo dime sí o no. Si dices que no, te entenderé…
Shhh, s-i-respondió ella con lágrimas en los ojos
Te amo, prometo que te haré muy feliz-replicó el doctor muy feliz de su logro.
Después de escuchar el sí de parte de su nueva amada, Darien besa y abraza a Serena. Una hora después, el pediatra fue a dejar a la psicóloga a su casa. Se despidieron con mucha pena, no querían alejarse el uno del otro, pero la esperanza de que mañana se verían les daba fuerza para separarse.
Al día siguiente, Darien llegó muy radiante al hospital. Su humor estaba muy alto y nada podía opacar su reciente felicidad. Caminaba muy tranquilo por los pasillos hasta que una voz familiar interrumpió su caminata:
Hola ex cariño, te veo de buen humor, ¿qué pasó?
Sahori, si vienes a ver tu novio, no lo vas a encontrar acá.
No te pregunté eso, respóndeme lo que te pregunté-exigió Sahori
¿Quieres saber?, ayer empecé una relación con una mujer mucho mejor que tú-respondió el médico orgullosamente-ella se llama Serena. Ahora que sabes lo que me pasa, me marcho. Adiós ex amada.
Darien se marchó muy satisfecho al restregarle en la cara a su ex novia lo rápido que él la cambió. Pero estaba seguro de que Serena no era una mujer cualquiera, se volvía loco cada vez que la veía. A la que no le agradó mucho la noticia fue a la detective Sahori, se sentía con derecho de hacer lo que quisiera, sin embargo, no le agradaba que su ex pareja fuera feliz al lado de otra.
Por otro lado, la joven Serena se presentó con más ánimo del habitual en la fundación. La Madre Sakura no tardó en percatarse en el extraño cambio de la psicóloga:
Serena, ¿tienes un minuto?
s-i ma-dre-respondió la joven un poco extrañada
Entonces ven a mi despacho
D-e a-cu-er-do ma-dre
En el despacho de la Madre Sakura:
Serena, hija, hoy estás muy distinta. ¿Podrías escribirme lo que te ocurre?
Madre, desde anoche soy oficialmente la novia del Dr. Chiba. Estoy muy feliz-escribió la joven muy contenta
Hija ¡te felicito!-dijo la religiosa muy convencida. Pero al instante se puso seria-Serena me alegra que tu seas feliz, sin embargo, me preocupa que todo haya sucedido tan rápido.
Darien está muy seguro de haber dado ese paso y yo, ya casi exploto de dicha-respondió la rubia en el papel.
Bueno Serena, les deseo la mayor felicidad. Vamos a ver a los niños.
D-e a-cu-er-do.
Las 2 mujeres salieron del despacho con dirección al jardín de la fundación. De repente, la Madre Sakura divisó a lo lejos una figura familiar para ella:
Hablando del rey de Roma, ¡mira quién viene ahí!
¡Da-ri-en!-la joven salió corriendo a encontrarse con su novio.
El médico recibe con los brazos abiertos a la psicóloga que mueve su mundo:
¡Da-ri-en!-abraza a su príncipe
Hola mi amor-la besa tiernamente-No sabes lo loco que estaba por verte. Acompáñame a la enfermería.
S-í.
En la enfermería, los 2 conversan sobre algo que le concierne mucho al doctor:
Mi amor, ¿le dijiste a tus padres lo de nuestro noviazgo?
S-í
¿Qué piensan?-le pasa una libreta a la rubia
Cuando les conté, a mi papá le dio un poco de pena y mi mamá se alegró mucho. Sin embargo, se asustaron porque todo esto ocurrió muy rápido.
No te preocupes mi amor, no te asustes. Yo tengo intenciones serias contigo, esta misma noche me presento ante tus padres.-dijo Darien desafiante.
¡Qué coincidencia! Ellos me dijeron que te invitara a casa esta noche.-escribió la joven sorprendida-Y también van a ir mis mejores amigas.
¡Qué suerte! Voy a conocer a todos los que te quieren.
T-e a-mo
Yo también cariño, espero que te guste esto-acerca sus labios a los de ella y la besa con ternura.
Los enamorados se pasan la tarde entre cariñitos y niños. Cuando llega la noche, los felices novios se dirigen a la residencia de los Tsukino, donde las amigas y la familia de Serena los esperaban con mucha ansiedad.
Muy bien Serena, estamos aquí-dijo Darien nervioso
N-o t-e pre-o-cu-pes-trataba de calmarlo la joven.
Al rato, los compañeros de trabajo se dirigen a la puerta donde, en primer lugar, son recibidos por la sra. Tsukino:
¡Serena! ¿Cómo te fue hoy?-preguntó mamá Ikuko emocionada.
Bi-en ma-má-dijo la rubia muy emocionada-é-l e-s Da-ri-en, m-i no-vi-o
¡Mucho gusto Darien!
El gusto es mío, sra. Tsukino
¡Qué maleducada soy! Entren por favor, todo el mundo los espera
El padre, el hermano y las amigas de Serena estaban conversando animadamente, cuando vieron a la pareja entrar:
¡miren quien viene!-dijo Mina muy eufórica
¡Chi-cas!-dijo la rubia muy sorprendida. De repente se acerca el papá de Serena hacia su hija y el novio de ésta. No tarda en comenzar el interrogatorio-muchacho, ¿cómo te llamas?
Darien Chiba, señor, mucho gusto- dice el médico un poco nervioso.
El gusto también es mío, ¿a qué se dedica?
Soy pediatra. Trabajo en un hospital en la mañana y en las tarde, trabajo en la fundación donde trabaja su hija.
Usted está en su casa, perdóneme si lo incomodé.
No se preocupe.
Serena, ¿no nos vas a presentar al caballero?-dijo Lita muy interesada
Per-dón. A-mi-gas, Sa-my, é-l e-s Da-ri-en. A-mor, e-llas s-o-n A-my, Re-i, Li-ta, Mi-na y mi her-ma-no Sa-my-le dijo la rubia a su novio con un poco de dificultad.
¡Mucho gusto a todos!-respondió el pediatra.
¡La cena está lista!-gritó la madre de Serena desde la cocina.
Posteriormente, todos procedieron a sentarse. A medida que avanzaba la cena, todos se divertían y conocían a Darien. La cena duró 3 horas. Cuando llegó la hora de la retirada de los invitados, Serena acompañó a su novio hasta la puerta del automóvil:
Te amo mi vida, lo pasé muy bien. Tu familia y tus amigas son muy agradables. Estoy en deuda contigo, apenas pueda, te llevo a Sendai para que conozcas a mi tia Shizuka.-dijo el moreno muy satisfecho con la recepción.
Gra-ci-as, es-to-y m-u-y fe-liz.
Ya es muy tarde, mañana te veo en la fundación.
A-di-ós, t-e a-m-o.
Yo también-se besan con ternura. Al rato se separan y Darien dice en voz alta un pensamiento-me pregunto cuando va a llegar la noche en que no tengamos que despedirnos.
¿Q-u-é?-pregunta Serena un poco asombrada.
Perdón cariño, fue solo un decir. Yo sé que esa noche llegará cuando nos casemos.
¿Ca-sar-nos?
Tranquila, no le hagas caso a mis palabras. Perdóname, te amo-tras darle otro beso a la rubia, se marcha del lugar.
Cuando Serena entra a su casa, da vuelta en su cabeza los dichos de su novio una y otra vez. Finalmente, llegó a una conclusión:
¡Qué bonito sería casarme con mi Darien! Vivir con él, cocinarle todos los días, tener hijos. Pero aún es muy pronto para pensar en esas cosas.-pensó la psicóloga para sí misma.
Los meses pasaban y todo iba muy bien en la relación de Darien Chiba y Serena Tsukino. El médico sentía verdadero amor por la rubia, por otro lado, la joven, era muy feliz. Sentía que su novio era lo mejor que le había pasado en la vida. Darien ya no trabajaba más en la fundación, pero iba todos los días a buscar a su amada para llevarla a casa después del día de trabajo.
Una noche, los enamorados fueron a cenar a un lujoso restauran. Posteriormente, fueron a beber una copa al departamento de Darien:
Muy bien cariño, ya estamos aquí. Perdón si te incomoda venir aquí a estas horas, pero no te podía dejar ir todavía. Ya no aguanto más tener noches solitarias, sabiendo que te tengo a ti-dijo el doctor muy sinceramente.
N-o t-e pre-o-cu-pes, qui-e-ro que-dar-me con-ti-go.
El moreno le sirvió una copa de champagne a su querida rubia. Ambos bailaron, conversaron y bebieron hasta altas horas de la noche. Después de unas cuantas copas, Darien cargó a Serena hasta su habitación; ambos se recostaron sobre la cama y el médico prosiguió a hacerle la siguiente pregunta a la psicóloga, llenándola de besos:
Mi amor, yo estoy muy seguro de hacer lo que viene. ¿Lo estás tú?
Continuará…
