Otaweek día 3: Chico bueno/
chico malo
Ciertamente nunca se había detenido a pensar qué tipo de personas le gustaban, si los callados y bien portados o los chicos malos que siempre te invitan a portarte mal. En su defensa podía decirse que realmente nunca le había gustado nadie, y tampoco tenía esa clase de curiosidades, por eso jamás se había detenido en pensar qué clase de personas le resultarían más llamativas. Hasta ahora a sus 18 años.
Otabek, su actual pareja había sido la primera persona que despertó ese deseo en él. Sólo él hasta entonces había llamado su atención y logrado atraparlo de tal manera que no necesitaba ver a nadie más. Con él tenía todo lo que pudiera desear en una relación, y es que el kazajo lo complementaba de tantas formas que aunque sonara cursi como el viejo calvo y el katsudón, a veces sentía que Otabek simplemente había sido hecho a su medida. Y no podía ser más feliz por aquello.
Beka siempre era descrito como serio, reservado, callado y muy educado; todo lo contrario a Yuri que era bastante expresivo, imprudente, escandaloso y hasta grosero. Aunque la verdad es que a Yuri lo que más le gustaba, eran esas partes de su novio que el resto del mundo desconocía, las que parecían no encajar del todo en la imagen de chico bueno que todos tenían reservada para Otabek. Yuri tenía una visión de él algo diferente…
Otabek podía ser el tipo que le presentas a tu familia y tu padre lo aprueba y al mismo tiempo al que llamas daddy por las noches.
El que lo acompañaba a cenar a casa de Viktor y Yuuri como una especie de prueba paternal de ese par para asegurarse de que el pequeño Yuri estaba en buenas manos; y luego podía convertirse en el tipo que te seduce en un hotel la primera vez para tener sexo.
El que juega a tomar el té con su hermanita y luego juega a domar el tigre.
El que exige a su novio que pase la tarde estudiando para los exámenes que se acercan y el fin de semana lo secuestra para portarse mal en el camino junto a su motocicleta.
El que te manda mensajes cursis por la mañana y por la noche se desvela haciendo sexting.
El que pasa la tarde jugando ajedrez o dominó con el abuelo y besa a escondidas a su nieto cuando se distrae.
El que despierta a besos por toda la cara en las mañanas mientras te acaricia y recita dulces palabras a tu oído. Pero también el que puede tomarte intempestivamente mientras veían una película, dejar marcas rojizas de su mano gruesa sobre sus glúteos y hacerlo gemir incontrolable pidiendo más.
Beka era un conjunto de dualidades y polos opuestos que conformaban su personalidad, que lo hacían único en el mundo para su joven novio. Y Yuri estaba completamente seguro de estar enamorado de cada una de sus partes. Amaba por igual al chico bueno y al chico malo.
