Al fin he terminado este fic, espero les guste este final, y si no haganmelo saber de igual forma porfas, me disculpo no he podido actualizar mis otros fics y tampoco he podido contestar sus reviews, no he tenido tiempo perdónenme... pronto actualizare "Parada de Autobús" y "Malos Pasos", no se en que orden pero pronto.
Bueno ya, las dejo leer.
Disclaimer: Shingeki no Kyojin al igual que todos sus personajes no me pertenecen. El dueño es Hajime Isayama.
Advertencia: Lemon
Cena especial
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Capitulo 3
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El reloj marcaba exactamente las ocho, ni un segundo mas ni un segundo menos, cuando Eren atravesó la entrada de su casa, llamo a su pareja varias veces y en ninguna recibió respuesta, eso lo extraño un poco, camino hacia la sala encontrando a su paso un camino de pétalos de rosas y velas de diferentes fragancias, decidió seguirlo emocionado, el camino lo guió al comedor.
Las luces estaban bajas, casi apagadas en su totalidad, gran parte de la iluminación eran velas, el castaño dirigió su verdosa mirada al comedor, oh sorpresa querido Eren… ahí sobre la mesa sentado de piernas cruzadas, con expresión neutral, pero con un ligero sonrojo en el rostro… su Levi vestido con lo que parecía ser una delicada, provocativa y sexy prenda de lencería femenina, era algo parecido a un traje Maid, se veía que la tela era negra, suave y traslucida, pues se transparentaba un poco, era una sola pieza, apenas cubría la mitad de sus muslos, amarrado a su cintura había un pequeñísimo pero sensual mandil blanco que apenas alcanzaba a cubrir sus partes intimas. La pieza cubría su pecho pero debido a que la tela se transparentaba, dejaba ver sus botones rosados y erectos producto de la excitación y la adrenalina del momento.
-mas te vale haber llegado a la hora puto mocoso, feliz aniversario,- dijo con voz monocorde.
La mente de Eren se nublo de excitación, apartando todo pensamiento racional, dejando salir a la bestia que tenia dentro. Camino lento y fiero, acercándose paso a paso a su presa, Levi aparto la mirada de Eren, incapaz de soportarla, el castaño lo devoraba con su mirar, le cortaba la respiración, tan solo basto un segundo para que Eren llegara con él lo tomara de la cintura, acercara su rostro al del pelinegro, los labios del castaño se dirigieron a su oído, Levi se tenso, imaginando que su mocoso comenzaría a lamer su lóbulo y de ahí a bajar por la blanca piel de su cuello entre besos y lamidas, pero oh, sorpresa Levincillo… el castaño se comenzó a reír a carcajadas, escondió su rostro entre el hueco del hombro y cuello de su gruñoncito, tratando de calmar el ataque de risa, por otro lado Rivaille estaba que se lo llevaba la chingada, como se atrevía ese hijo de puta a burlarse de él.
Pobre Levi creía que Eren se estaba burlando de su pobre intento de seducirlo con ese ridículamente incomodo, vergonzoso, apretado, lascivo, provocativo y sexy atuendo de Maid que poco o nada dejaba a la imaginación.
-s-suéltame, maldición… no me vestí como puta para que te burles de mi, imbécil,- de acuerdo que mal se escucho eso Levi, pensó. Eren dejo de reír, su rostro estaba rojo, sus ojos llorosos y su respiración descontrolada, tomo de la barbilla al pelinegro para evitar que le rehuyera, junto sus frentes, apretó el cuerpo del mayor en un abrazo ejerciendo algo de fuerza pero evitando lastimarlo, Levi trato de forcejear para zafarse, al cabo de unos segundos se detuvo asustado, algo liquido y tibio le cayó en la mejilla, al levantar la vista, se dio cuenta que el mocoso estaba llorando sin embargo una sonrisa adornaba su rostro.
-¿Qué sucede Eren?- en su voz había preocupación y sorpresa, el enojo había quedado atrás,- no te asustes amor, es solo que… estoy muy feliz,- respondió, su mano se poso en la mejilla de su gruñoncito, este a su vez acaricio con las yemas de sus dedos, el dorso de la del castaño, cerró los ojos y disfruto la caricia en su rostro.
-amo tu ceño fruncido, amo tus enojos, amo tus golpes,- dijo con una risilla, y un gesto de dolor,- amo tus reclamos, amo tus insultos e incluso tu loca obsesión con la limpieza,- dijo besando sus mejillas y acariciando circularmente sus caderas,- amo tus besos, amo el sabor y olor de tu piel, amo tu voz y los hermosos sonidos que escapan de ella cuando te hago el amor,- unió sus bocas dulcemente, el más pequeño suspiro, si las palabras de su pareja no fueran hermosas ya le habría pateado sin piedad, pero tenía que admitir que se derretía cuando Eren le hablaba así,- nhg!, m-maldición e-eren.- no pudo evitar gemir, cuando el castaño pego mas sus cuerpos, sintiendo su calor, y su aroma, excitándolo a niveles insospechados, sumado a las bellas palabras que le susurraba con voz ronca, sensual y qué decir de las caricias a su espalda.
Siguieron besándose, el ojiverde bajo el ritmo del beso,- sabes, creo que ya te diste cuenta que amo todo de ti mi amor, pero lo que me vuelve loco es que me permitas amarte y más aun el que tú me ames.
Ese maldito mocoso, después de escuchar eso Levi estaba seguro que siempre lo supo, estaba seguro, Eren siempre supo que lo amaba, desde el primer momento que sus miradas se cruzaron, sin embargo en todo este tiempo jamás se lo dijo, jamás se atrevió a expresar ese hermoso sentimiento que día con día crecía sin control en su pecho, pero ahora, justo ahora era el momento de ser sincero con la persona más importante del mundo para él y sobre todo consigo mismo.
-Eren,- el ojiverde detuvo su labor, su Levi había sonado muy serio, eso le preocupo,- Te amo,- soltó sin más, sorprendiendo al muchacho y enterneciéndolo por su rostro sonrojado pero su mirada era decidida y segura, fue recostando al mayor en la mesa, le separo las piernas acomodándose entre ellas, Eren saboreaba la piel cremosa, lamia, besaba y mordía su cuello, bajo a su pecho, directamente a los pezones excitados, pellizcando uno con una mano, lamiendo y mordiendo levemente el otro por sobre la pecaminosa prenda, provocando que la espalda del mayor se arqueaba presa del placer.
-te amo Levi, no sabes cuánto,- decía entre besos el castaño,- ya d-déjate…mngh!...de cursilerías puto m-mocoso…aah!,- gimió sonoramente cuando el ojiverde tomo su miembro excitado y comenzó a masturbarlo. Eren se alejo del mayor de pronto, como si el contacto le quemara. El castaño sonrió lascivo, lamiéndose los labios provocativamente,- date la vuelta amor, déjame verte,- ordeno con voz grave, ronca, Levi obedeció, bajo de la mesa para voltearse, apoyo sus manos en la mesa y recargo su cuerpo hacia adelante, levanto las caderas dejándole a la vista su entrada apenas cubierta con la tela del vestido Maid. El ojiverde se quito la ropa de arriba, lentamente, dejando al descubierto su abdomen perfecto iluminado por la tenue luz de las velas, pego su pecho a la espalda del mayor, acaricio su espalda, su cintura, sus caderas, sus muslos, apretó las nalgas de su gruñoncito, escuchando con deleite los suspiros y gemidos de placer del más pequeño.
Con una mano el castaño le daba placer, mientras unos dedos de la otra eran ensalivados hábilmente por la lengua experta del mayor.
Levi trataba con todas sus fuerzas de no caer rendido sobre la mesa, ponía toda su fuerza en sus brazos, tratando de mantenerse erguido el mayor tiempo posible, soportando su peso y el de su amante, jamás se perdonaría el mostrarse patético y débil frente al mocoso, aunque por todo lo vivido el día de hoy ya no estaba seguro. No estaba seguro en qué momento Eren libero su erección, porque justamente la sentía oprimiéndose en su trasero, frotándose entre sus nalgas, acariciando su entrada. Cuando los dedos estuvieron bien lubricados, uno de ellos se introdujo en el ano del pelinegro,- aah!... mmgh!... m-mocoso,- después vino el segundo dedo, Eren tijereaba, tratando de dilatar mas y mas la apretada entrada, poco después se introdujo un tercer dedo, cuando el ojiverde considero que ya estaba listo para recibirlo, saco los dedos, se posiciono entre las piernas del mayor, tomo fuertemente de las caderas a Levi, se hundió de una estocada en él, provocando y sonoro gemido en el pelinegro y un gruñido impregnado de placer y lujuria en él.
Espero un segundo, después comenzaron los movimientos de pelvis, primero fueron lentos, suaves y muy desesperantes, al menos en opinión del más pequeño,- más… más… más rápido,- ordeno,- c-como ordenes a-amor,- las penetradas aumentaron no solo en rapidez sino también en fuerza y profundidad, los gemidos y las caricias aumentaron por igual en ambos cuerpos, una delicada capa de sudor los cubría, eren tomo la prenda deslizándola para arriba, logrando retirarla del cuerpo de su amante, no es que no le gustara verlo con ella, es solo que la amadita le impedía sentirlo en su totalidad y admirar su hermoso, pequeño y lujurioso cuerpo.
Al estar piel contra piel Levi no pudo soportarlo más, la fuerza abandono sus brazos, dejándose caer sobre la mesa, eren le levanto un poco más el trasero, penetrándolo con fuerza llegando hasta el punto donde el mayor perdía la razón. El constante golpeteo en ese punto hizo que Levi se corriera, segundos después le siguió Eren al sentir como las paredes del mayor apretaban deliciosamente su pene, se corrió dentro del mayor.
-te amo,- dijeron al mismo tiempo, para después besarse.
El castaño salió del pelinegro, este aun estaba recostado sobre la mesa, tratando de recuperar fuerzas y el aliento, la mesa que milagrosamente había soportado la descarga de amor entre estos dos individuos, estaba desordenada, sucia y crujía un poco,- Eren mañana mismo iremos a comprar otra mesa, ni creas que comeré aquí después de esto,- dijo medio enojado, medio divertido,- me parece bien, la extrañare… pero ni modos,- estuvo de acuerdo con él,- ah, ahora que me acuerdo no se supone que me prepararías la cena, estoy hambriento y realmente tengo gana de probar algo hecho por ti,- tomo una de las pequeñas manos besándola en el dorso.
El silencio se hizo presente, ni Levi ni Eren decían nada, cuando el ojiverde iba a decir algo, el mayor salió disparado a la cocina, Yaeger trato se seguirlo, al dar un par de pasos el mayor ya salía de la cocina con un pequeño plato de cerámica en una mano y un tenedor en la otra, se acerco al menor, le paso el plato, en este había una rebanada de pay de limón. Después del incidente que involucraba a un puto gato de mierda, Levi recordó que había cortado una rebanada de un pay que había preparado con tanto esfuerzo y que había terminado embarrado en el suelo, durante su pelea a muerte con esa bestia (gatito), la había guardado dentro del microondas.
Eren le sonrió, se veía deliciosa, tomo un pedazo, se lo llevo a la boca, probándolo, Levi jamás lo admitiría pero ansiaba que fuera de gusto de Eren y que este lo felicitara, por su parte el ojiverde lo saboreo, dándose cuenta del buen sabor que tenia, le sonrió a su amante en aprobación,- esta delicioso Levi… aunque amor… con una sola rebanada no me llenare,- hizo un puchero de niño chiquito,- pues te aguantas porque no te daré mas puto mocoso,- el castaño soltó una carcajada, le robo un beso a su gruñoncito y se dedico a devorar el manjar preparado por él.
Levi lo miro comer, en su rostro había una pequeña sonrisa, apenas una ligera curvatura de labios, pero ahí estaba. Al terminar eren tomo el rostro del mayor entre sus manos, lo beso, sus labios tenían ese sabor agridulce característico del postre que había comido, al separarse se miraron, Eren cargo a Levi como princesa, llevándolo entre reclamos, insultos y golpes a la habitación donde el ojiverde reclamaría el plato fuerte y porque no, también el postre.
-espero que para mi cumpleaños también me prepares la cena amor,- dijo entre besos,- ya quisieras mocoso de mierda,- abrazo a Eren por el cuello, atrayéndolo a él,- tendrás que convencerme primero,- ambos sonrieron, era más que obvio que Eren obtendría su cena de cumpleaños y no le costaría tanto lograrlo.
Sin lugar a dudas, este había sido un increíble primer aniversario, mucho mejor de lo que se imagino y esperaba que los siguientes fueran igual o mejores.
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Omake
-ah, por fin, termine,- Levi se seco el sudor de la frente, al fin había terminado de limpiar la cocina, había recogido los pedazos de vajilla, de comida y demás del piso de mármol, barrido y lavado el mismo, desarmado, lavado y limpiado la estufa, el refrigerador, el fregadero, había limpiado también los estantes, prácticamente toda la cocina relucía.
Eren observaba con satisfacción y orgullo como su pareja exterminaba sin piedad la suciedad, sintió un ruido proveniente de la puerta, camino a la entrada y abrió, no vio a nadie,- que raro, habrá sido mi imaginación,- sintió que algo se restregaba en su pierna, bajo la mirada para encontrarse con el gato de la vecina,- hola pequeño,- lo tomo entre sus brazos , acariciándolo, el minino ronroneo ante la caricia del hombre,- Levi mira quien vino a visitarnos,- la sangre se le congelo, su Levi se acercaba lentamente a ellos, cuchillo en mano, sonrisa siniestra en el rostro y mirada sicópata.
-aléjate de Eren engendro, él es mío,- su voz salió seria e intimidante,- a…a-amor que p-pasa… s-suelta ese cuchillo,- eren temblaba como gelatina, el gato le devolvía la mirada retadora,- vaya que tienes huevos maldito,- ok, el castaño no entendía ni J, así que hizo lo que su instinto le dijo, dejo al minino en el piso, este soltó un maullido de inconformidad, el ojiverde camino hacia Levi, lo tomo de la cintura y lo beso apasionadamente, el pelinegro le correspondió, al separarse,- lo siento Tama-chan, pero como vez, yo amo a Levi, así que te pido que ya no vuelvas a buscarme,- le hablo al gato, este soltó un maullido como de sorpresa e indignación, parecía bastante sorprendido con la decisión del castaño,- ya escuchaste a Eren, el me ama a mí, alárgate,- el minino pareció comprender, acepto su derrota, miro con odio a Levi y salió del departamento, el pelinegro cerró la puerta.
-al fin, todo acabo… he ganado,- el castaño estaba más que confundido, no pudo preguntar nada, pues un sexy y pequeño gruñoncito ya devoraba sus labios con pasión.
Definitivamente había hecho lo correcto, había evitado un baño de sangre, eso era seguro y ahora disfrutaría de la compañía de su amado Levi.
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FIN
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Nos vemos
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