Parte 2

Capítulo 1

"Si te vas ahora, no te preocupes por volver"

Kate se levantaba de su cama temprano para ir a trabajar, antes debía ir a terapia física y donde su psicoterapeuta a continuar con su recuperación. Ella sabía que debía dar un paso a la vez y eso era lo que estaba haciendo.

Superar sus miedos, vencer sus demonios, esa sería su prioridad antes de poder empezar a vivir la vida que ella quería, la que anhelaba tanto que no era capaz de arruinarla por moverse en dirección incorrecta solo por precipitarse. La inspectora quería entregarse por completo al hombre que amaba y en ella no cabían dudas sobre el hombre con quien quería estar, Richard Castle.

Desde el día que la inspectora conoció al chico escritor, su vida cambio. Aquel sujeto ego centrista y arrogante le robó el corazón desde antes de conocerlo, con sus libros. Desde que le sigue fiel como un perrito faldero, ella se acostumbró a su presencia, a su aroma, sus bromas, sus locas teorías y sobre todo a su hermosa sonrisa, aquella que le aceleraba el ritmo cardiaco y la hacía tener los más excitantes deseos.

Entre ellos siempre ha habido una cierta conexión, de esas que solo les permite a ellos 2 entender su lenguaje corporal, sus miradas, sus gestos; se puede decir que se conocen mejor que nadie, si algo cambiaba entre ellos como pasó, era fácil notar el cambio. Beckett claramente podía ver como Rick no le mantenía la mirada, observaba como, cada vez que estaban cerca él se apartaba, como si ella sufriera alguna enfermedad infecto-contagiosa, sí definitivamente las cosas entre ellos 2 habían cambiado y ella no encontraba la razón.

De cierta forma las cosas entre ellos cambiaron luego de la bomba. Ahora él volvió a ser el tipo conquistador, el mujeriego, el inmaduro, al que ella tanto temía porque se sabía totalmente enamorada de él y no quería sufrir un engaño o ser parte de la gran lista de mujeres con quienes Richard Castle, compartía de sus riquezas además de una relación sexual.

La actitud de Castle había empujado a Kate a aceptar tomarse una copa con el guapo ingles que estuvo investigando con ella, sin embargo Beckett no pudo disfrutar de su bebida a gusto ya que no dejaba de pensar en él, y en que estaría haciendo.

Otra semana más y Rick continuaba huyendo de ella, no quería hablar con ella, no importaba el motivo por el cual la inspectora insistía en conversar con él, Rick Castle no quería hablar con ella, esto empezaba a desagradarle demasiado a Beckett.

Terminado aquel día, una vez estuvo en su apartamento, aún tenía muy vivos los recuerdos sobre la discusión que mantuvieron por la mañana, y que ella definitivamente no esperaba que se diera bajo esas condiciones y que acabara de esa manera.

Flashback

-¡Buenos días!- entraba Castle como siempre a la 12 aunque algo no era como siempre. Richard Castle no llevaba el café de Kate en sus manos, hecho que no pasó desapercibido por ella y sus compañeros.

- ¡Buenos días Castle!- le contestó Kate con una cierta mirada de duda.

- ¿tenemos alguna pista? ¿Algo nuevo?- decía mientras caminaba hacia donde se encontraban Ryan y Esposito e ignorando disimuladamente a Kate, ni siquiera se había detenido para hablarle de frente o buscar su silla como lo hacía los últimos 4 años.

- Bueno aún no tenemos al culpable, todos nuestros sospechosos tiene cuartadas y por si fuera poco hemos comprobado todas – le decía Ryan mientras se dirigía donde estaba Castle de pie.

-Pues si no me necesitan creo que me iré, tengo que verme con mi chica y recoger mi Ferrari –aquellas palabras fueron como un impacto de bala por segunda vez para Kate.

- Castle, si te vas ahora no te preocupes por volver – ahora Kate hablaba con un tono de voz enfadado.

-¿Cómo dices? ¿Acaso me estas pidiendo que no vuelva? – decía Castle elevando la voz y un poco alterado.

-¿Sabes qué? tómalo como quieras – mientras decía esto, se levantaba de su silla y se dirigía hasta la sala de descanso a prepararse un café, Castle aún estaba de pie sin moverse, no podía creerse la forma en la que Kate había reaccionado, pero decidió marcharse aún a pesar de lo que la inspectora le había dicho.

Fin del flashback

Sola en su sofá, con una copa de vino en su mano y luchando contra las lágrimas que se empeñaban por salir a la superficie, se encontraba una Katherine Beckett, herida nuevamente, esta vez no hizo falta una bala en su pecho, era suficiente saber que estaba perdiendo al único hombre que de verdad había amado, como para sentirse nuevamente a punto de morir.