Hora de revelar algunas cosas.
.
.
Capítulo 3: Historia Actual.
-Después de ello todos los ninja que lo pidieron salieron en su búsqueda, inclusive Gaara y sus hermanos. Kiba y Akamaru intentaron rastrearle pero les fue imposible cuando llegaron a un arroyo el continuar con la persecución – la Quinta miraba de nuevo hacia la ventana, recostada en su silla giratoria – pasados tres días dejamos de buscarlo, iniciamos la reconstrucción de la aldea. Temari y Kankurou volvieron a Suna, pero Gaara se ha quedado otro poco con la esperanza de ver a Naruto volver. Jiraiya ha ido en su búsqueda por su cuenta aunque, francamente, no creo que vuelva con resultados – suspiró la rubia.
-¿En verdad, Naruto ha hecho todo esto?
-Lamentable, pero cierto, él causó todos los daños que viste allá afuera. Inclusive, algunas personas agradecen que se marchara, pero…
-Hay quienes estamos preocupados por él – una voz se produjo a espaldas del Uchiha, miró a su interlocutor.
-Gaara, ¿qué haces aquí?
-Escuché a algunos aldeanos decir que Sasuke había vuelto, tenía que verlo con mis propios ojos. Shizune-san me ha dejado pasar.
-Ya veo.
-Pero lo importante es que Uchiha Sasuke ha vuelto – sonrió un poco – es una desgracia que no lo hiciese a tiempo. Y pensar que dudamos del pronóstico de él – su mirada se tornó triste. Sin duda Naruto significaba mucho para el joven pelirrojo.
Por un momento no hubo palabra alguna.
-¿Tiene pensado seguir buscando a Naruto?
-Yo…no lo sé.
-Entonces ha sido en vano que volviese a la villa – el azabache se puso de pie – me marcharé.
-Sasuke, si pones un pie fuera te convertirás en un delincuente y ya nada haré por ti – advirtió Tsunade.
-No hay nada por lo cual deba quedarme.
-Lo hay – ambos miraron a Gaara – no impediré que te marches, si es lo que deseas, pero piensa en Naruto, tal vez si él se entera que has vuelto también lo haga. Además él me dijo que existen más personas a las cuales les interesas.
-¿Hablas de Sakura y Kakashi?
-No sé, tú dime, Sasuke – lo meditó.
Quedarse o no. Ser un solitario o no. Ser un criminal o un amigo. Estar o no por si él volvía. Compartir anécdotas con Sakura, aquella molestia de cabellera rosada, y Kakashi, aquel sensei amante de las novelas eróticas de Jiraiya.
Rehacer su vida. Renacer como otro. Sí, era tentador y lo que sus amigos querían él. El rostro sonriente se le vino a la mente. Si se quedaba tenía mayores posibilidades de saber sobre Naruto, de encontrarlo y verse las caras. De empezar desde cero. Sonrió de medio lado.
-¿Y bien, Sasuke? ¿Qué decides?
-Quedarme.
-¿Eh?
-Me quedaré en Konoha.
-Está bien, entonces procederé con las notificaciones – sonrió la Hokage.
-Yo informaré a Sunagakure que Uchiha Sasuke ya no es un ninja renegado. Con su permiso, Hokage-sama, es momento que me retire a mi aldea.
-Claro. Te deseo suerte, Gaara.
-Gracias – antes de salir, Gaara se detuvo y habló al oído del Uchiha – Sasuke, honra el recuerdo de Naruto que muchos poseemos, sé un buen shinobi. Sé un gran amigo – y se fue.
Luego de ello, Tsunade le asignó al joven un hogar, que ha compartido con sus "camaradas" Juugo, Karin y Suigetsu.
Cuando los demás, Sakura y Kakashi le vieron se sorprendieron tanto. Haruno solo se tiró a sus brazos llorando, como siempre, en ese momento Sasuke se dio cuenta de que la había extrañado tanto como ahora extrañaba a su otro amigo. Ya no forman el equipo 7, pero hacen misiones juntos, con un miembro adicional. Sus acompañantes se adaptaron a Konoha, y quien no lo haría, ahí siempre todo es tan cálido. Ahora el joven Uchiha es un jounin a sus 16 años.
Recuperó de las cenizas y el olvido el honor del apellido Uchiha, ya no es conocido por sus crímenes, sino por sus actos heroicos, tal como hubiese querido su gran amigo.
.
.
.
-¡Sasuke, Sasuke, Sasuke! – le llamaba Suigetsu a lo lejos – tsk, joder, de nuevo está en las nubes. Habrá que ir hasta allá.
-Perdona por arrastrarte conmigo, Suigetsu – se disculpó cierta chica a su lado mientras caminaban al punto en donde el azabache se encontraba recostado.
-No hay problema, Sakura, además tengo cosas sobre la casa que hablar con él – le sonrió como si fuesen amigos desde hacía mucho, bueno, lo eran.
De los tres acompañantes que Sasuke había traído a la Hoja, Suigetsu era con quien se llevaba mejor, seguido de Juugo, por muy terrorífico que se pusiera cuando estaba fuera de control; con quien no se llevaba tan bien era con Karin, aunque de un tiempo a la fecha las peleas se habían reducido a casi nada.
- Sasuke, ¡te estoy hablando!
-¿Mh? – Uchiha se les quedó viendo – Suigetsu, Sakura, ¿qué hacen aquí?
-Bueno, yo tengo que hablar unas cosillas contigo, pero lo haré después, ahora he acompañado a Sakura, que no sé qué cosa quiera de ti – esto último lo dijo con una sonrisa pícara que sonrojo a Haruno.
-¿Qué quieres, Sakura? – preguntó restándole importancia a la insinuante mirada del peliazul.
-Ah, pues, este…Tsunade-sama me ha mandado a buscarte. Al parecer tiene una misión para nosotros – sonrió con ligero fastidio.
-Hmp, solo espero que valga la pena – dicho esto guardó su espada y caminó – ¿qué querías decirme, Suigetsu?
-Eso puede esperar, son solo problemillas domésticos – sonrió – los acompañaré.
Ambos asintieron y salieron del campo de entrenamiento rumbo a la oficina de la Hokage.
.
.
.
Varios cuerpos tirados alrededor de aquella silueta, todos inconscientes. Él no se daba el lujo de matar. Suspiró.
-Sigues siendo demasiado blando – una voz profunda y algo fría le habló.
-Miren quien lo dice, el señor yo no peleo contra nadie a no ser que sea necesario – le respondió la persona causante de la masacre, provocando una sonrisa al otro sujeto.
Hubo silencio por algún momento, en el cual el sujeto de la batalla recogía sus armas ninja y se sacudía el poco polvo que sus ropas agarrasen durante el combate.
-¿A qué has venido, Itachi? – inquirió caminando hacia él. El Uchiha sonrió de medio lado.
-No tienes por qué comportarte fríamente conmigo, ambos sabemos que no eres del todo así; si lo haces temiendo que alguien más este cerca, déjame calmarte, estamos solos – un suspiró emanó del sujeto.
-Perdona, es la costumbre.
-Entiendo.
-Y bien, ¿a qué has venido? – comenzaron a andar por los oscuros pasadizos de su guarida provisional.
-El líder tiene un trabajo para ti y, claro, para ella.
-Ah, me pregunto qué clase de misión tonta será esta vez.
-Bueno, tienen que atrapar al jinchuuriki del Ichibi – la compañía del Uchiha se detuvo de golpe. Su voz se tornó fría.
-Hablas de…
-Sí, el actual Kazekage de Sunagakure, Sabaku no Gaara – nuevo suspiro, pero continuaron con su camino – irán como refuerzos de Sasori y Deidara.
-Hmp – su ceño se frunció e Itachi dejó escapar una risilla, sabía perfectamente lo que era estar en medio de esos dos amantes del arte.
-Partirán esta misma tarde, avísale a ella, me tengo que retirar – continuó Itachi encaminándose por otro pasillo.
-¿No pasaras a saludarle? – El pelinegro negó con una sonrisa – se va a enfadar contigo – dijo en tono divertido aquel sujeto.
-Lo sé, pero no tengo tiempo en estos momentos, el líder nos ha encargado otra misión urgente. Salúdala de mi parte, dile que después se lo compenso.
-De acuerdo – el sujeto vio a su compañero marcharse, ondeando la típica capa de los Akatsuki. Cuando le perdió de vista fue a sus aposentos.
Al entrar a su habitación encendió la luz, al instante el cuarto se iluminó mostrando un pequeño escritorio, dos armarios, la puerta que conducía al cuarto de baño, una mesita de noche con una jarra con agua encima y dos vasos, y, por supuesto, la única cama del lugar; sobre ella reposaba un pequeño bulto, el cual se movió al aproximarse.
-Mmm – las cobijas se movieron para mostrar a su ocupante, una chica que miró alegremente a su compañero – ¿ya has vuelto? Esta vez has tardado menos – comentó desperezándose.
-¿Ah, sí? No me di cuenta – le respondió sentándose a su lado quitándose la camisa, el pantalón y los zapatos.
-No deberías hacer eso frente a mí, me vas a pervertir – reprochó con un sonrojo y una sonrisa la joven, a lo cual él le respondió con otra sonrisa.
-No creo que esto te pervierta; además, cuando me curas esto es lo que ves.
-Sí, creo que tienes razón – rio – ¿a qué viene ese semblante tan serio?
-Mh, no es nada, solo…
-Tenemos una misión que no te agrada, ¿cierto? – dijo saliendo de las sabanas y abrazando a su compañero por la espalda.
-Sí, tenemos una misión.
-Ok, entonces habrá que prepararnos, ¿cuándo salimos?
-Esta tarde, vamos con Deidara y Sasori – musitó fastidiado.
-¿Con ellos? Ahora sé porque te molesta tanto, pero no entiendo porque no te agradan, son divertidos – reprochó en tono inocente.
-Para ti – suspiró e intentó deshacer el abrazo.
-Ya, no te enfades – ella fue más hábil y se sentó en un rápido movimiento en sus piernas, acurrucando su cabeza en el pecho de su acompañante, acariciando su rostro con suavidad – no te sienta bien – él suspiró por enésima vez, pero sonrió.
-Será mejor que me dé un baño, después entras tú en lo que voy por comida, para luego ir por nuestras armas y reunirnos con ellos.
-¿Por qué la prisa? Tengo sueño y eres una gran almohada – le dijo risueña cerrando los ojos y abrazándose a él.
-Sabes que a Sasori le molesta tener que esperar – respondió cargándola y poniéndola suavemente en la cama; fue donde el armario y sacó dos toallas, luego se dirigió al baño.
-Está bien, haremos lo que dices – cedió la chica con un puchero – pero me debes un dulce – sonrió.
Dulces, la pasión de aquella persona.
-De acuerdo. Por cierto… – se detuvo y le miró pícaramente – Itachi te manda saludos.
-Ya sé, le he sentido. Él también me debe un dulce por no pasar a verme, pero eso lo arreglo con él cuando le vea – contestó metiéndose entre las cobijas de nuevo – en lo que te duchas dormiré otro poco, al parecer me esperan días agitados.
-Te levanto cuando termine.
-Por favor. Hasta al rato…Naruto-kun – dicho esto la joven se quedó dormida, mientras un semblante pensativo se perdía en el cuarto de baño.
Ella tenía razón, les esperaban días agitados.
.
.
J. A. Uzumaki: gracias, espero no defraudarte.
Guest: mmm, quizá aquí no encuentres tanto de ese amor, esta es mi historia menos romántica...creo.
~o~o~o
Como ven, las cosas comienzan a tomar su curso. Mi OC será detallado más tarde.
Decidí seguir la historia del manga/anime por lo cual este fanfic es un SemiAU.
Poco a poco se irán revelando cosas interesantes.
Gracias por leer, hasta pronto.
