Esta historia contiene personajes que son propiedad de J. K Rowling, yo solamente los tomo prestado para la recreación de una historia, sin ánimos de lucro, más que nada por admiración a la buena y gran escritura de la Escritora de Harry Potter.

Ron se fue, dejo atrás su vida de la Madriguera y la de sus amigos, luego de la Batalla, encontrándose ahora lejos de su hogar y con un hijo, Hugo.

Capitulo Nº3: El Tiempo Pasado

La impresión de los Weasley y de Harry no disminuía, estaban allí parados en el relleno de la puerta de la cocina, mientras Molly hacia su examen maternal a Ron, preguntándole miles de cosas, pero a la vez solo una "¿Cómo estás?"

-Mamá estoy bien… si tranquila…-el pelirrojo tenía mucho miedo de mirar hacia la puerta, por el rabillo del ojo noto que estaban todos sus hermanos, como lo esperaba. Sabía que en cualquier momento recibiría un porrazo de alguno de ellos, o más bien unos cuantos golpes de parte de todos.

-¿En serio estas bien hijo?-Molly dio un paso atrás y examino por última vez a su hijo, lo noto mas grande, al fin había llegado a su etapa de adulto, tenía el cabello corto, ropas normales, su cara tenia las miles de pecas que le habían heredado de Arthur y de ella como el resto de sus hijos, sus ojos seguían siendo del mismo azul que recordaba, solo que ahora su miraba parecía algo afligida, pero más allá de eso parecía que él realmente estaba bien. Pues si estaba bien, ya podía darle lo que se merecía-¡¿No sa-bes co-mo nos te-nias preocu-pados?

-¡Ay suelta mama… ay… ay!-esperaba una tunda de sus hermanos, de Harry… no de su madre, cerca de ella había un trapo de cocina, lo agarro como arma para ayudarle en su tarea, era muy cómico ver como un hombre de casi la mitad más alto que su oponente se esté encorvando cubriéndose con los brazos lo que podía, del trapo acecino.

Todos estaban sorprendidos, con una sonrisa en sus caras, nadie se imagino que la primera en aporrear a Ronald, iba ser Molly, las chances estaban más echadas a Ginny o Hermione.

El primero en reaccionar y recordar que no era momento para ello fue Bill.

-Listo mamá… déjalo… vamos, sabemos que se lo merece, pero luego le sigues pegando-era todo un espectáculo, pero sabía que Ron no necesitaba en ese preciso momento un aporron.

Y antes de que el llegara a separarlos, Molly lo abrazo nuevamente a Ronald, esta vez mas fuerte.

-L-lo siento-lo dijo despacio y bajo en el oído de su madre, y el abrazo de la misma forma. Cuando su madre se soltó solo asistió con sus lágrimas corriendo por sus regordetas mejillas.

-Llegaste-Bill era el único que estaba cerca de madre e hijo, lo primero que hizo fue mirarle duramente, y luego lo abrazo.

-Al instante de leer tu carta, partí… ¿Cómo esta?-él y su hermano mayor estaban abrazados, por ello Ron no noto que los demás se fueron acercando, ya que parecía que la zona estaba libre de trapazos.

-¿Cómo te enteraste?-George le pregunto cortante, su mente, así como la de los demás, se debatía entre la sorpresa, la alegría, la tristeza y la rabia, la situación era extraña, arriba estaba un inconsciente Arthur Weasley acostado, y abajo, estaba el desaparecido Ron Weasley. Y parecía estar bien, parecía entero, por ello eran la alegría y la rabia. Años pasaron y allí estaba, como si fuera lo más normal, eso era la cólera, saber que Ron se adaptaba a la madriguera, a la marea de pelirrojos, casi parecía injusto que así fuera, por ello el gemelo pregunto tan rudamente.

-Eh… yo… -era un secreto que Bill supiera su localización, no quería ponerlo en la misma situación a su hermano mayor enfrente a los demás.

-Yo le escribí y le dije que viniera…-Bill, respondió antes que Ronald pudiera articular otra palabra, era mejor decirlo ya, sabía que se iban a enfadar, pero la mentira nunca llevaba a algo bueno y menos en esos momentos, donde todos tenían que estar juntos.

-¿Cómo?... ¿tu sabias?-Ginny se acerco a ellos-¿sabias donde estaba Ron en todo este tiempo?

-Si… lo sabia…-Ron amago en ayudarlo-no deja Ron, si sabía, y no podía decirlo y punto. Ademas lo importante aquí es papá, él vino a verlo.

-¿Qué esperas que te la dejemos pasar así de fácil Bill?... sabes muy bien cuanto lo buscamos-alzo la voz Charlie, le estaba subiendo el temperamento Weasley, sus orejas estaban poniéndose cada vez mas rojas.

Lo que molesto a Ron, era que hablaran de él, como si estuviera ausente o como si él era una silla más de la cocina, y aun mas que Harry estaba allí, parado por ultimo sin decir una palabra, y solo mirándolo a él.

Se estaba desatando una disputa entre los hermanos, donde la Señora Weasley trataba de calmarlos, todos estaban reclamándole a Bill, los únicos que no hablan en la habitación eran Ron y él. Cinco años pasaron, y el que fue su mejor amigo había cambiado, creció un poco más, ya no le iba alcanzar nunca en estatura, su postura era recta, pero lo que más sorprendió a Harry de este nuevo Ron, era su mirada, pensaba que si iba a poner a pedir perdón y tratar de calmar la situación para luego ponerse a gritar más que los demás, o rehuir su mirada de ellos, pero allí estaba parado en el mismo sitio, calmo, mirándolo a él fijamente, pero no con culpa, sino con decisión.

Tenían que hablar, él tenía que explicarse, tenía que decirle que había una justa razón por la cual le privo de su amistad estos años, Harry desde que conoció a Ron, desde el primer segundo supo que quería ser amigo de ese pelirrojo larguirucho, y el pelirrojo demostró que era un amigo leal en todos aquellos años de lucha, estando a su lado, quedándose junto a él, por ello debía de haber una razón muy fuerte, responsable de que Ron no haya vuelto hasta ese momento.

-¡Listo!... ¿no ven que hacen mal a su madre?-Angelina puso un alto a la discusión que tenían contra Bill. Fue cuando los demás hijos Weasley miraron a la señora y vieron mas lagrimas brotando de sus ojos y con expresión de angustia. La morena estaba sostenido a su esposo para que no se abalanzara sobre su hermano mayor, mientras que intercambiaba miradas entre su suegra y su cuñada embarazada, tanto grito no le hacía bien a ella tampoco.

Ron aprovecho que el silencio de todos, y aclaro su visita.

-Yo vine a ver a papá, si Bill me escribió, si él sabía dónde estaba, pero ello es un asunto entre él y yo, no les incumbe a ninguno de ustedes. Sé que me quieren maldecir y pegarme, pero ahora lo único que quiero hacer es ver a papá… ¿mamá puedo?

Todos quedaron sorprendidos por la forma tan segura y serena en la que el pelirrojo hablo, por ello nadie protesto.

-Si hijo querido…-Molly sabía que habría tiempo que Ron pudiera expresarse y explicar su ausencia, pero ahora era imprescindible que su Arthur vea a Ronald. Tomo de su mano y lo fue guiado entre su familia para llevarlo a su marido. En el camino Bill agarro la mochila de su hermano menor, para que éste este más cómodo.

-¿Dejaremos que vaya así nomas?-Percy protesto, cuando noto que sus hermanos no se movieron de su lugar, cuando su madre y Ron pasaban a su lado.

-Sí, dejemos esto por ahora…-soltó Ginny, se sentía cansada, pero aliviada, se sentía como si se había recuperado de un largo resfrió-pero luego lo pateare-se abrazo de su novio, y con él salieron despacio de la cocina e iniciaron el camino hacia la habitación de sus padres, seguidos por los demás.-No has dicho nada, ¿estás bien?

-Si… bueno no, no estoy bien, supongo que como todos-Harry respondió, se le hacía irreal ver de nuevo a su amigo.

-Si, con ganas de darle una buena tunda…-suspiro la pelirroja.

-No, no quiero pegarle… solo quiero hablar con él-se despeino un poco, muchas cosas habían pasado en poco tiempo.

A Ginny le apeno mucho ver la expresión de confusión del pelinegro, sabía que Ron era muy importante en la vida de Harry, su hermano fue el primero que lo trato bien y lo más importante su primer amigo.

-Ya hablaras con él, y luego yo lo golpeo-Harry sonrió de lado.

Estaba muy susceptible, tratando de percibir los movimientos de los demás, estaba seguro que pronto alguno de sus hermanos le lanzarían alguna maldición, seguía a su madre por aquella escalera destartalada, por aquellas que bajo miles de veces a las corridas, la mayoría persiguiendo a los gemelos por haberle usado de conejillo de india. Si le traía buenos y malos recuerdos, este lugar había sido su hogar por muchos años, se sentía bien y al mismo tiempo como un completo extraño, si se sentía raro.

-Él está durmiendo ahora… pero lo puedes verlo hijo-no conseguía que aquellas lagrimas cesaran, sabía que le estaba poniendo incomodo al pelirrojo, pero Ron no comprendía que eran lagrimas de felicidad, al fin su familia volvía a estar junta, bajo su techo.

-Está bien… ¿é-él está mejor?-se hallaban parados enfrente de la puerta de la habitación de los Señores Weasley, unos cuantos escalones más abajo estaban sus hermanos mirando, esperando.

-Sí, solo que no se despierta… has que despierte Ron, por favor hijo-su madre le apretó en brazo, este trago grueso, para ello había venido, para ello había dejado su casa, a Hugo, para ayudar a su padre, haría todo lo que estaba en sus manos para que su padre se recupere.

Asistió y entro al cuarto, supo desde que paso el marco que su madre no lo acompañaría, y allí estaba acostado, con su cabello rojo, prolijamente peinado, seguro que era acto de su madre, sus anteojos prolijamente apoyados en la mesa de noche, sus ojos cerrados, y a medida que Ron se acercaba, notaba que su padre había envejecido desde la última vez que lo vio. No parecía enfermo, exceptuando las manchas moradas debajo de sus ojos y la palidez de su piel, parecía bien.

-Te han salido más canas papá…-fue lo primero que dijo, tenia recelo de acercarse a su lado, tenía miedo de ponerlo peor, pero le alivia verlo al fin, muchas veces deseo verlos a todos ellos, saber que era de sus vidas, compartir con ellos su dicha, pero él estaba convencido que ya era demasiado tarde para ello, él tenía su vida en otro lugar y ellos aquí. Pero su pecho se relajo un poco, y su respiración se hizo más tranquila cuando al fin se sentó a su lado.

Ron, gracias a una pequeña personita pelirroja, aprendió a ser mas demostrativo y mas receptor de los actos y sentimientos de los demás, por ello acaricio sin mucho pudor los cabellos escasos de la frente de su padre.

Estaba poniéndose viejo, si, las arrugas estaban llegando a su frente y coronilla, pero más allá de eso, para él seguía siendo él mismo de siempre. Ron acaricio con cariño a su padre.

-Perdóname papá, no quería que te pasara esto…-se acerco y beso su frente, sintió como Arthur se removió un poco en sueños.

-R-Ron…-dijo entre sueños-…hijo…

-Ya… estoy aquí… vamos papá despierta… mamá está muy preocupada por ti, los demás también… vamos ¿no quieres ver cuando me den una golpiza?...-rio bajo el pelirrojo. Nada paso, más que Arthur se acomodo mejor, más cerca de Ron y entro en un sueño profundo.

No sabía muy bien que iba a inventar, ese peque era muy astuto, ella sabía muy bien que no lo había sacado de su padre, pero ese hecho no la ayudaría a inventarse una para que Hugo no la acosara con preguntas, y se pusiera angustiado al no ver a su padre.

Estaba sentada en la cocina tomando una taza de café cargado, le preocupo mucho lo que estaba aconteciendo en Inglaterra, su amigo estuvo alejado de sus seres queridos bastante tiempo, y más allá que para algunos había transcurrido pocos años, para ella, para Ron, eran muchos.

Rápidos cambios que no dejaron que se procesen bien, tampoco que se adapten, habían acontecido, ella no estaba preparada al cambio, incluso antes que la guerra se desatare, saber que estas tranquilamente con tus amigas caminando hacia el aula, luego del desayuno, y que tu jefa de Casa venga con esa mirada que no llegas a entender muy bien del todo, y te pida que la acompañes, sentir esos retorcijones todo el camino hacia el despacho de la Profesora Sprout, sentir esa opresión, ese no es que, que algo no anda bien y que finalmente cuando estés sentada enfrente a tu profesora y ella te agarre de las manos, y te digas las palabras más temidas por ti, palabras que antes ni siquiera se pasarían por la cabeza, ver que las cosas de pronto tienen otro ritmo, que no gira de la misma forma, que la vida ya no es como la conocías, que tu madre ya no esperaría en el andén 9 ¾ para las vacaciones, que no compartirían un té y cotillearían, que no la verías nunca más, que murió por una causa que para tu punto de vista no tiene pies ni cabeza, que la mataron por maldad… si para ella los cambios fueron mucho más antes de que la guerra se desate.

Por ello entendía Ron, o tenía la idea de lo que el pelirrojo había pasado, él, en cambio que ella, siempre estuvo en el ojo del huracán, siempre al lado de Harry, cuando era una adolecente ella como muchos no entendían como ese chico Weasley era tan devoto al chico que vivió, que lo defendiera de la maneta que lo hacía, luego con un poco mas de madures, comprendió él porque de Ron de ser así, él siempre fue fiel a sus seres queridos, haría cualquier cosa por ellos, y Harry Potter para el pelirrojo nunca fue "el niño que vivo", siempre fue su amigo. Y cuando la guerra había estallado, él había partido con Harry, y con la chica que todos sospechaban que gustaba, con Hermione Granger. Y como buen Gryffindor lucho hasta el final, pero la guerra se cobro de él y su familia, se llevo a un ser querido, ella sabía lo que se sentía eso. Y cuando ellos se encontraron en California, cuando vio la tristeza y la angustia en los ojos del chico, supo del porque Ron esta allí y no en Inglaterra, al igual que ella había buscado comenzar en otro lugar.

Al principio cuando se trataban cortésmente porque eran simples conocidos, se preguntaba él porque de que Ron estuviera lejos de casa, mas allá en las circunstancias que se encontraba en aquel momento, el pelirrojo tenía su gran familia, personas que lo querían bien, ¿Por qué estaba del otro lado del océano lejos de ellos? Pero las cosas le hicieron ver que Ron, al pasar los años había acumulado mucha preocupación, mucha angustia, que a nadie mostro, era la naturaleza de él, si eres fiel a tus creencias, a tus seres queridos, y ver que constantemente estén en peligro, y saber que debía seguir luchando hasta el final, había debilitado sus defensas y más aun cuando paso lo de su hermano, no pudo cubrir todo, y algo dentro de él cambio; por ello estaba allí, lejos de su familia, comenzado en otro lugar, junto a otra persona.

Se sintió y se siente afortunada que pasaron de ser simples conocidos a buenos amigos, saber que puedes contar con alguien que paso por lo mismo que tu, que entiende el porqué de tus acciones, de tus decisiones, te reconforta, te hace sentir segura.

Ella se respaldo en él y él en ella, y Ron y Hugo se convirtieron en su familia, por ello estaba allí destornillándose los sesos pensando que le iba a decir al peque, no quería que se pusiera triste, Hugo era muy especial para ella.

-¿Que hare….?-supero frustradamente, decidió ordenar un poco eso la calmaba, pero cuando estaba camino a la sala de estar, escucho unos ladridos y cuando se acerco al pasillo un enano pelirrojo, venia en su dirección frotándose los ojitos, todo despeinado.

-¿Tía Han?...-se paro enfrente de la rubia se desperezo grande, al mejor estilo Weasley, como su tía no contestaba, un poco mas despierto miro por todos lados y busco a su padre-tía, ¿y papi?

-Eh… buen día Huguis… a ver vamos a sacar al pulgoso afuera…-para ganar un poco de tiempo, no podía creer que ella una mujer adulta este teniendo miedo de enfrentarse a un niño que todavía le faltaba cumplir 4 años.

Una vez con el cachorro afuera, Hannah creyó que el peque aclamaría por un desayuno suculento, pero cuando se dio media vuelta el estaba allí en el mismo sitio, mirándola extrañado.

-Tía, ¿Dónde ezta mi papi?-dijo mas serio.

-Bueno tu padre se tuvo que ir más temprano al trabajo peque, así que yo me quede contigo, ¿Qué pasa ya no me quieres?-"eso es bajo Hannah Abbott, usar lastima con un crio", se recrimino.

Con la inocencia del mundo, Hugo fue corriendo al encuentro de su tía, y se abrazo a sus piernas, recostando su cabecita roja en su vientre.

-No digaz ezo tiita, ¡yo te quielo mucho!-y se apretó un poco más a la chica, mientras que una rubia con cargo de conciencia le acariciaba los cabellos-ez que también quelia vel a mi papa, casi ziemple él me lleva a la ezcuela… no te pongaz tliste tía…

Hannah tenía una cara de pena, realmente no sabía que le iba a decir al niño cuando vea que su padre no volvía a la noche, sabía muy bien que a Hugo le ponía mal las noches cuando Ron no estaba, ya que él pequeño lo relacionaba con las lesiones que algunas veces vio en su padre, tenía que pensar muy bien que diría, por lo menos tenia la mañana para que su cerebro inventara algo.

-Está bien Huguis no me pongo triste, tu tampoco, ¿sí?... vamos que te preparo una rica leche achocolatada para ti, y le damos unas galletas al pulgoso escondido de tu papa, ¿sí?

-¡Zi!...-Hugo tranquilamente siguió a su tía a la cocina, le pareció muy raro que su padre no le despertara, pero seguramente lo vería en la noche.

No noto enseguida que se había quedado dormido, pero si noto otra presencia en la habitación, seguramente Hugo venia a dormir con él, así que espero que los bracitos de su peque le abrazaran por la espalda y apoyara su cabecita, pero nunca paso aquello, ¿entonces quien era esta persona que acomodaba las cortinas y dejaba que la luz entrara en su habitación? ¿Hannah?, no, ella no entraría a su habitación sin pedir permiso. ¿Quién era esta persona? Tenía que levantarse inmediatamente, busco su varita, movió su mano al costado de su cabeza, pero ella no estaba allí, en el lugar que siempre la ponía, eso lo alerto aun mas, además que aquella forma no era la de la cabecera de su cama, algo definitivamente estaba mal, tomo impulso y se levanto.

-Buenos dias hijo-Molly Weasley, su madre, estaba parada arreglando las cortinas de la habitación, esta le estaba regalando una de las más grandes sonrisas, fue cuando recordó: la carta, su padre, su llegada a Inglaterra, La Madriguera. Estaba en la habitación de sus padres, se había quedado dormido en la cama con su padre, esperando que este despertara.- ¿quieres desayunar? Tus hermanos lo estaba haciendo ahora…

Sintió como su estomago gruñía, hacía años que no probaba las tortitas de su madre, y el olor de ellas, junto a café recién hecho se colaba por la puerta, si tenía hambre, había sido una noche larga, esperando junto a su padre, preguntándose qué les diría a todos, pensando en Hugo.

-Sí, sí quiero desayunar…-pero no estaba muy a favor de desayunar junto a sus hermanos, había un monto de objetos punzantes y pesados al alcance de la mano de ellos, sin contar sus varitas-yo…

-No te debes de preocupar, ya amenace a los demás, hoy no quiero nada de peleas en mi casa, así que baja a desayunar con nosotros-Molly estaba más animada que hace años, al fin todos sus hijos estaban bajo su techo, peleando por comer más que el otro, solo faltaba Fred, pero ella sabía que él estaba en escancia, y principalmente esperaba con ansias que su Arthur despertara, y se sentara en la cabecera de la mesa a hablar de sus aparatos muggles. Si ahora estaba todo completo.

Ron se lo medito un poco, bajar ponerse una situación incómoda, porque él conocía a sus hermanos, y ninguno se caracterizaba por tener mucha paciencia, era un mal que venía de familia, y era seguro que por amor a Molly, iban a esperar unos 10 minutos máximos para asaltarlos con miles de preguntas, demandándole saber la verdad, la cuestión era que él no iba a decirles la verdad, no todavía, mientras que la situación de su padre se mejore, hasta que él vea que es seguro que todo estaba bien, bueno allí consideraría la posibilidad de contarles a ellos su vida.

-Está bien mamá. Ve yendo, yo me iré asearme un poco-otro signo de cambio noto la Señora Weasley, él Ron de antes estaría corriendo al desayuno y luego se preocuparía por el aseo, si ella oyó el estomago rugiente de su hijo cuando este olio la comida, Ron había cambiado, eso lo noto desde el primer momento que lo vio parado en la entrada de la cocina la noche anterior, pero la pregunta era, ¿Cuánto había cambiado?

-Está bien Ronnie, estaré abajo con los demás-acomodo la almohada de su esposo y salió de la habitación, esperanzada que Arthur despertara pronto para ver que su hijo perdido había vuelto.

Camino por el pasillo, bajo un piso y camino hasta el baño, no había signos de que alguien estaba adentro, así que se aventuro a entra, Ron recordaba en sus años en la Madriguera, la de veces que había entrado sin tocar la puerta y se había encontrado con las situaciones más absurdas e incomodas con sus hermanos. Pero esta vez no había nadie, fue derecho al lava manos, con la canilla prendida se lavo bien la cara, así el agua fría lo ayudaba a estar más despierto, se quería lavar los dientes, pero era imposible que su antiguo cepillo de dientes este allí, si él hace 5 años que no vivía a allí, pero grande fue su sorpresa cuando abrió el armario del espejo y encontró junto a los cepillos de su familia, estaba el de él. Como un simple cepillo de dietes lo podía hacer sentir así, una mezcla de nostalgia y culpa, su cepillo rojo estaba junto a los de sus hermanos, hasta estaba el de Fred, eso le dolió, su madre no había quitado ninguno de los dos, sabía que había preocupado a su madre hasta la medula, pero que ella dejara su cepillo, como si nada había pasado, eso lo dejo helado, pobre las cosas había hecho pasar a sus padres, y su padre que estaba semi-inconsciente por su culpa, tenía que ayudar a su padre, estar un poco con su madre, y luego volver, porque él no quería que su hijo sienta su ausencia, así como lo hicieron los demás, Hugo era la mayor prioridad por lejos ahora.

Hizo un hechizo de limpieza en el cepillo y luego de asearse salió dispuesto a desayunar con los demás, pero antes de bajar buscaría su abrigo, igual que sea primavera, Inglaterra era mucho más fría que lo que podía llegar ser California. Así que se apuro y subió nuevamente a la habitación de sus padres, pero cuando llego…

-¿R-ron?-Arthur Weasley se estaba moviendo, y tratando de agudizar sus ojos a falta de sus lentes no podía distinguir muy bien, pero algo en su pecho le decía que aquel hombre que estaba parado en su puerta no era otro más que su hijo pequeño, Ron.

-¿P-papá?...-Ron se quedo estático en su lugar, su padre había despertado, estaba allí haciendo un poco de malabarismos, al estar apoyado en sus codos débiles, para poder observarlo mejor-cuidado papá, estas débil, no tienes que hacer fuerza…-salió disparado hacia la cama para poder acomodar unas cuantas almohadas en el respaldo de la cama, para que su padre este más cómodo.

-¿Ron?, ¿eres Ron? Dime que eres mi hijo querido…-se agarro de su camiseta con insistencia, tenía que estar seguro que esto no era una sueño. Tenía que estar seguro que estaba viendo a su hijo.

Ron sintió tanta pena que su padre este en este estado por su culpa, así que con el mayor amor del mundo lo soltó despacio y lo acomodo en la cama para este se tranquilice y le pasó los lentes, una vez que Arthur se coloco los anteojos y lo focalizo, dijo:

-Si papá, soy Ron-sonrió triste, dejo que él lo tocara, dejo que le acariciara la mejilla, que le despeine sus cabellos jengibres y que al final este le abrace con ímpetu, y cuando este se quebró, Ron lo acuno cuando se echo a llorar.-ya estoy aquí, perdóname papá, por favor perdóname, lo siento mucho, siento que hayas pasado por eso por mi culpa.

Lloro un poco más, dejo que su hijo más pequeño lo abrazara fuerte y lo contenga, Arthur al fin noto que la falta de Ron, así como cada una de las cosas horrible que había pasado su familia esos últimos años, lo había puesto así, al fin admitió que él no era un hombre de hierro y que la tristeza y la impotencia al fin le habían llegado.

Cuando se calmo un poco más, se recostó en el regazo de Ron y dejo que este le acaricie sus cabellos, Ron sentía como cuando Hugo se enfermaba y lo único que parecía que le calmaba a su hijo eras las caricias suaves en su cabello rojizo. Así lo encontró Molly, cuando fue a ver porque su hijo no había bajado a desayunar, y vio cuando su esposo le sonrió con lágrimas en sus ojos, recostado en el regazo de Ron.

-Mira Molly, él está aquí…-sonrió mas grande, al igual que su esposa, esta pego un grito mezclado con una carcajada y corrió a la cama y abrazo a su amado, y de paso a su hijo, que había logrado el milagro.

Se escucho una vez más un correteo de personas, todos los presentes se amontonaron en la puerta, viendo la imagen de Molly, Ron y Arthur Weasley abrazándose y lagrimeando, pero más que nada sonriendo.

-¡Papá!-fue un grito colectivo.

-¡Mis hijos!-este sonrió más grande aun, y dejo que sus hijos corrieran a la cama matrimonial, así cuando eran pequeños y era el día del padre que todo ellos trataban de hallar un espacio en la cama para darle su regalo.

Molly salió de la cama y dejo que Ginny se pusiera en su lugar, para que esta se abrazara a su padre.

-No sabes cuan preocupada estaba….-lloriqueo, mientras que Bill y Percy peleaban por estar un poco más cerca de su padre. Ron dejo espacio a sus hermanos, ya que estos, grandes como eran no podían entrar todos en la cama, pero era muy gracioso, ver como unos adultos: Bill, Charlie, Percy, George y Ginny se buscaban lugar para estar un poco más cerca de su padre.

-Gracias…-le agarro de un brazo su madre cuando esta se paró a lado de ella.

-No hice nada…-se sonrojo Ron.

-Sí que lo hiciste… volviste-le agarro mas fuerte el brazo, el pelirrojo solo supo sonreír, ya que pronto se tendría que ir.

-¿Pero porque mis otros hijos no me saludan?-Arthur se refirió a Harry, Fleur, Angelina, y Audrey, que estaban viendo la dicha de sus parejas, mientras que estos volvían a ser unos críos y estaban hablando todos a la vez, tratando de capar la atención de su padre, todos rieron, así de a poco los Weasley fueron saliendo de la cama, dejando que los demás se acercaran a la cama para saludar al patriarca de la familia.

-Pero que grande que estas-Arthur le dijo a Audrey, que fue la que se acomodo con cuidado a su lado izquierdo-pronto tendremos a otro Weasley entre nosotros… ¿Cómo estás?-y así el pelirrojo mayor demostró que estaba volviendo a ser el de antes, preocupándose por los demás, compartiendo su simpatía con los demás.

-Estoy muy bien Arthur, me alegro mucho que estés despierto, no sabes cómo has puesto de nerviosos a tus hijos, ni te digo a mi marido.

Percy se sonrojo un poco, se había comportado bastante exasperado, él lo sabía, pero era justificable, Charlie le paso un brazo por sus hombros y le zarandeo un poco, estaba muy contento de ver a su padre despierto.

-Si perdónenme-agarro fuerte las manos de Fleur y Angelina y miro con cariño a Harry-lo siento-levanto su mirada a los demás, todos ellos allí eran su familia, sabía muy bien que esta nunca sería la misma, ya que sufrió una gran pérdida, pero estaban allí, demostrándole que la vida sigue que los dolores del pasado, deben ser dejados y que deben de seguir en el presente, la vida no se detenía, al fin en su corazón Arthur lo entendió. Sus hijos y su esposa le sonrieron, Ginny y ella tenían lagrimas en sus ojos, estaban felices de saber que las cosas estaban volviendo a su estado normal.-Pero… ¿Cómo esta Fred?-le pregunto a Angelina.

-Está muy bien, creciendo fuerte y sano, ansioso de estar con su abuelo… es pura risa…-ella se rio y George también, su hijo pequeño tenía el mismo espíritu que su gemelo, se reía a todo momento.

-Sí, me gustaría verlo, al igual que mis nietas…-Fleur asistió con la cabeza, a Ron le dio un pinchazo en el corazón, su padre no sabía que tenía otro nieto, y que este llevaba su nombre, en ese momento le extrañaba horrores, como quería estar con Hugo.

-Muy bien papá, te los traeremos pronto, pero primero te tienes que componer, todavía estas débil…-el más coherente de sus hijos había hablado, Bill notaba que de a poco su padre se estaba debilitando, muchas emociones en poco tiempo, él tenía que recuperarse del todo.

-Si Bill tiene razón, te traeré un poco de comida, tienes que reponer energías, además que Ron no ha desayunado tampoco-razono Charlie

-Iré a traerles el desayuno-dijo sonriente Molly.

-Te ayudo-esta vez Molly no denegó la ayuda de su hija, así como las de nueras.

-Yo llevare a que Audrey descanse un poco-salió a relucir el responsable Percy.

-Muy bien, yo esperare aquí-bromeo Arthur, cuando sintió que Harry se estaba levantando, este no había hecho nada más que sonreír en todo momento, pero no había dicho nada-Harry, gracias…

-¿Mmm?... ¿Por qué Arthur?-le había llevado tiempo para que este se acostumbre llamado por su nombre al Señor Weasley, pero este había insistido, ya que ellos eran familia, pero había momentos que todavía se le escapaba un "Señor Weasley".

-Por traerme de vuelta a mi hijo…-sonrió viendo, como Ron se sentía fuera de lugar parado allí, mientras que veía que sus hermanos hablaban entre sí-Se que fuiste-

-No, yo no fui. Fue Bill, fue él el que sabia donde estaba Ron, yo… yo no pude hacer nada…-agacho la cabeza, eso era lo que le mantenía callado, sus millones de preguntas sin respuestas, ¿Por qué Bill sabia donde estaba Ron? ¿Cómo este lo sabía? Y lo más importante ¿Por qué Bill lo sabía?

-Oh… eso es…

-¿Mmm? Perdón, ¿Qué?-eso sorprendía al pelinegro, el pelirrojo mayo agarro su mano y la apretó fuerte.

-¿Y por qué no hablas con Ron entonces?... tú también eres mi hijo Harry, estoy muy contento de verlo, estoy contento de ver a mi familia reunida-sonrió algo cansado, Arthur era un hombre callado, dejaba que su esposa se sea la que ponía mano dura, él era más del tipo observador, así es como sabia que con una mirada, sabía que Ron y Harry tenían que hablar, noto la urgencia y la nostalgia en los ojos verdes de Harry y su hijo se sentía perdido, necesitaba de Harry.

-S-si Arthur, hablare con él-sonrió Harry, sabía que tenía que hacerlo, pero la noche anterior en el lio de la llegada de Ron y luego con eso que él se encerró en la habitación con el Señor Weasley, no lo había visto mas, y esta mañana las cosas se adelantaron, Ron no bajo a desayunar, el grito de júbilo de la señora Weasley, y ver despierto a Arthur, las cosas iban muy rápidas, no encontró un momento para estar solo con el que fue su amigo a solas.

Una vez todos fuera de la habitación , Ron se encontró solo con su padre desayunando, los demás un poco mas aliviados y más felices que hace dias, de a poco empezaron a moverse para ponerse al corriente con sus vidas, Bill y Fleur se fueron por red floo a ver a sus pequeñas, así como George y Angelina a Fred, Percy y Audrey permanecían en la antigua habitación del pelirrojo haciendo un poco de descanso, pronto llegaría el momento de dar a luz y la chica tenía que estar lista, bueno lo mas lista que uno puede llegar a estar. Charlie al igual que Ginny y Harry se quedaron con la Señora Weasley preparando una buena comilona, ya que sus nietos vendrían más tarde, a ver a su abuelo.

-Come despacio papá-le advirtió Ron a su pare, cuando este metió un bocado grande de tortitas en su boca.

-Lo siento hijo, es que siento que no he comido por dias-no llego pronto a darse cuenta que Ron, su hijo, él que siempre se atragantaba, le estaba pidiendo que coma más despacio, miro con cuidado a su hijo, y despues de la sorpresa, noto como era el aspecto del pelirrojo. Estaba alto, bueno más alto de la última vez que lo vio, por su aspecto estaba llegando a la adultez, su quijada se definió del todo, y esa pinta de desgarbado había quedado atrás, ya que su espalda estaba recta y con los hombros encaminados, su cabello estaba corto, casi prolijo-has crecido…

Eso tomo por desprevenido a Ron, él estaba echando un ojo a la manera de comer de su padre, estaba famélico, lo notaba pero no por ello tenía que comer con tanta prisa, le podría hacer mal, sabía que era una hipocresía que él lo digiera ya que en sus años de adolescencia comía aun mas rápido, como si un hipogrifo le estuviera por robar su comida, pero con un pequeño a quien enseñar modales, como el animal que llevaba dentro se había amansado un poco y dejado que los modales tomaran lugar.

-Mmm si, puede ser…-rio nervioso.

-Te has convertido en un hombre-Arthur dejo de comer del todo, al fin su cerebro se aireo y la cordura llego, el eufuismo del momento de verlo, de despertar de ver a su familia, había disminuido bastante.

-Je gracias papá-Ron sabía muy bien por cual lado venia aquello, la pregunta era ¿le podría contar lo que aconteció en su vida todo aquellos años?... no, no podía, por lo menos ahora no, el estado de su padre no era el idóneo para que se enterara que tenía otro nieto, ni para él, como para los demás. Tenía que pensar muy bien que quería hacer, por ahora lo único que tenía en claro era que quería mantener a Hugo protegido, junto con su vida en California.

-¿Dónde has estado todos estos años hijo?-le miro intensamente, con sus ojos azules, no eran del mismo tipo de Ron, estos eran más oscuros casi como el agua profunda del mar, intensos de igual manera.

Ron deseaba con todas sus fuerzas dejar de hacer contacto con los ojos de su padre, estos lo estaban inquietando.

-Papá no creo que ahora sea el mejor momento… tienes que descansar, todavía no estás del todo bien, además que el mediemago tiene que venir a revisarte…

-¡Dime!...-demando, todos aquellos años lejos, ¿Cuán asustado estaba su hijo? Lejos de su casa, lejos de los suyos. Pero esas divagaciones cesaron, cuando noto la mirada seria y segura de su hijo, no, Ron no estuvo asustado nunca, nunca temió, él eligió irse, algo allá donde estaba lo había convertido a ese hijo, cabezotas y algo tosco, en este hombre tranquilo, maneadle y cariñoso.- ¿Nunca sentiste miedo lejos de casa?

Le tomo desprevenido esa pregunta al chico, pero cuando noto que su padre necesitaba aquellas respuestas, tomo aire y decidió contestarlas, pero si veía que este ponía mal, dejaría e insistiría que descansara un poco.

-Un poco, al principio, pero luego deje de tener miedo-Ron recordó que dejo de tener miedo, cuando tuvo a Hugo en sus brazos por primera vez.

-¿Éstas bien donde estas?-noto que su hijo sonrió, aquella sonrisa pocas veces vio en su cara, Arthur recordó, que Ron sonreía así, cuando Harry o Hermione llegaban a salvo a la Madriguera, o de vez en cuando la muchacha castaña estaba contado algo de suma importancia. Sea donde sea que estuviere él estaba a gusto, y más que nada parecía que era feliz allí.

-Si, estoy muy bien papá…

-¿Y no nos puedes decir donde es aquello?-tanteo.

-No. Por ahora no.

-Entonces tu no volviste para quedarte…-no lo pregunto, solo sintió que estaba afirmando, algo que su hijo no se animaba decir.

-… No, no lo hice-no tenia que mentirle a su padre-… vine a verte y lu-luego me iré…

-No me gustaría aquello, ¿no hay nada que nosotros podamos hacer para que te quedes?...-se entristeció un poco, no esperaba que su hijo luego de volver, se vaya nuevamente.

-Lo siento, pero no. Yo vine a verte, a tranquilizar un poco a mamá, pero debo volver…

-¿Es muy importante lo que tienes allá, que no te deja volver?-Arthur no sabía que era aquello que le apegaba tanto a su hijo, hasta el punto que no consideraba quedarse.

-Sí, lo es… capas con el tiempo, podamos hablar y ustedes podrán saber que es aquello…-sonrió conciliadoramente, tenían que terminar allí su charla, sino el estaría diciendo más de lo que realmente deseaba.

-Muy bien, si esa es tu decisión, y-yo no puedo hacer nada, pero me alegra que podamos hablar, ya que tu ida fue tan desprevenida, que nos asustamos mucho…-Arthur amago a sacar la bandeja de comida de su regazo, pero su hijo se le adelanto, estaba siendo mañoso, lo sabía, pero no quería que su hijo se vaya de nuevo.

-Sí, eso, les pido perdón, pero debía irme, así lo sentía en aquel entonces, pero las cartas que les envié, nunca mentí, todo lo que decía en ellas….-sonrió triste, sabía que su padre quería seguir con las preguntas, pero debía de descansar, además que él ya no podría aguantarlo por más tiempo-ahora es mejor que te deje para que descanses un poco… tranquilo, solo iré a bajo con mamá, y los demás…

-Está bien hijo, nos vemos en un rato-Arthur dejo que Ron lo arropara, le miro hasta que este se perdió por la puerta. Ron había cambiado, él tenía su vida en otro lugar, lejos de él y de Molly, era feliz… entonces si era feliz, debía dejarlo ir, ¿cierto?...

-¿Cómo esta?-fue lo primero que pregunto Molly cuando vio que su hijo estaba en el relleno de la cocina, con bandeja en mano.

-Está bien, comió, y ahora dormirá un poco…-dejo la bandeja en la pileta y pronto los trastos empezaron a lavarse por arte de magia junto a los demás.

-Eso es bueno… iré a verlo… ¿estas bien aquí, si te dejo?-le pregunto bajito para que los demás no escucharan.

-¡Ey!... ¿qué somos? Un par de salvajes… deja a este con nosotros, no le haremos nada-dijo con disgusto Ginny, la pelirroja, no era de las que perdonaba rápido, y Ron la había lastimado mucho.

-Ve tranquila mamá, yo estaré bien…

-Si mamá, no le haremos nada malo a Ronnie-dijo con malicia Charlie, su hermano menor se merecía una buena golpiza, pero lejos de los ojos de su madre.

-Tranquila Molly, ve a ver Arthur, que yo no dejare que se les pase la mano a estos-rio Harry, sabía bien, al igual que Ron que como Molly estuviera fuera del radar, los hermanos Weasley no la dejarían fácil al pelirrojo.

No muy segura la Señora Weasley se fue para dentro y en la cocina se sintió que el aire cambio en un segundo, estaba denso, hasta Ron podía sentir que en cualquier momento saldrían chispitas.

-Muy bien, ahora tu tendrás una pequeña charla con nosotros-Ginny se paró de su lugar a lado de Harry y puso sus manos en la mesa.

-Sí, ven a sentarte aquí Ronald… tienes mucho que explicar…-Charlie sentado, corrió una silla que estaba a su lado, para que su hermano se sentara y desembuchara todo lo que hizo en esos años.

-Eh, si me disculpan debo ir por un momento al pueblo, luego vendré y hablaremos, ¿sí?-dijo cortante, sabía que ambos, Ginny y Charlie se estaban comportando así para intimidarlo, pero no lo lograrían, mejores habían tratado, pero no pudieron, despues de todo era un Auror entrenado.

-¡¿Qué?... noooo, tú te quedas aquí y me explicas todo-la pelirroja se estaba impacientado, le molesto mucho que Ron pasara por alto la amenaza que con Charlie le estaban poniendo.

Harry sabía que su novia se estaba enojando en serio, y no entendía como aquello no estaba aplicando miedo en Ron, si él sabía muy bien como era Ginny cuando se enojaba, pero lo que le extraño aun mas era: ¿para qué Ron quería ir al pueblo?

-¿Para qué quieres ir al pueblo?-la curiosidad era más grande.

Ron no quiso contestarle, para que no sonara feo, lo último que quería era pelearse con Harry en el tiempo que estaba allí, realmente tenía ganas de hablar con él, lo había echado mucho de menos, ¡y cómo no! Si él había sido su mejor amigo por años, sentía que con él y con Hermione tenía muchas cosas de que hablar.

-Si me disculpan, volveré en una hora…-salió sin atender a la cara incrédula de los hombres, mientras que Ginny estaba que explotaba, y sabía muy bien que ella intentaría maldecirlo, así que lo esquivo como con gran gracia a la maldición de mocomurgielagos* que su hermana le tiro.-Cuidado Ginny, la próxima me podrías acertar…

Apoyada en la mesada de la cocina estaba su hermana, con la varita en mano, con una expresión de sorpresa en su cara, no esperaba que Ron pudiera esquivar su maldición, y aun mas cuando este le respondía descaradamente. Y cuando estaba por tirarle otro, este desapareció.

-Grrr ¿Quién se cree que es?... y nos dejo así como si nada…-resoplo y su flequillo rojo se levanto un poco, se sentía frustrada y más que nunca malhumorada, no esperaba que su hermano respondía de esa manera, tan seguro y hasta altanera, de su punto de vista. No era el Ron que ella conocía-¿y tu dónde vas?

-A seguirlo, es extraño que Ron quiera ir al pueblo…-respondió con simpleza Harry.

-¿Por ello no protestaste?-Charlie entendió el plan de su cuñado, no lo vio venir.

-Sip, tranquila amor… dijo que volvería, así que allí podrás hacerle tu interrogatorio-acaricio la mejilla pecosa de su novia y salió al patio dispuesto a desaparecer.

Sabía que Harry lo seguiría, estaba en su naturaleza, no estaba enojado con él, por ello se apareció un poco más cerca del pueblo, arriesgaba que alguien lo viera, pero así podría caminar más rápido a su destino.

Una campanilla sonó cuando entro al local, era pequeño, como toda tienda del lugar, tenía unas mesas y sillas muy lindas, para tomar una taza de té. Un señor algo mayor lo atendió.

-Buenos dias joven, ¿Qué desea?

-Una cabina, por favor-Ron debía de llamar a su casa, calculaba que Hannah se quedaría en su casa hacer su trabajo, eso esperaba, o si no tendría que buscar una chimenea para hablar con su amiga.

-Muy bien, ¿es larga distancia?-como vio que el joven pelirrojo asistió-la 2 estará bien, entonces.

-Gracias…-con los años había aprendido a utilizar el teléfono, ya no era "feletono" para él, incluso tenia uno en casa, con Hannah trataban de tener, ambos, en sus casas cuantos objetos muggles como mágicos, además que el teléfono era una buena herramienta por Hugo, ante cualquier eventualidad. Miro en la lista de números, el número de área de California, marco junto con su número, y espero, hasta cruzo los dedos de que la rubia estuviera en su casa.

-¡¿Si?...-despues de sonar cuatro veces Hannah había atendido-¿Ron?

-¿Como sabias que yo llamaría?-sonrió, era bueno escuchar la voz de su amiga.

-Porque asumí que en tu casa no había teléfono, además que no usaste la chimenea…-razono contenta de escuchar la voz de Ron.

-A veces pienso que debiste quedar en Ravenclaw, por lo inteligente que eres… o incluso en Slytherin por lo astuta…-Ron hizo una mueca de disgusto.

-Ja-Ja, muy graciosillo es usted, ¿sabia? Soy una orgullosa Hufflepuff… ¿Cómo estás? ¿Y tu padre?

-Estoy bien Han, mi padre mejorado, hoy despertó, no sabes lo contento que estoy…-al fin podía hablar con toda la franqueza del mundo, sentía que se había dejado California hace muchos dias, y no unas cuantas horas.

-Que bueno Ron, me alegro de escuchar esa noticia… ¿y tu como estas? En serio-Hannah conocía a su amigo, este debía de estar muy alterado lejos de su casa, de Hugo, y más aun estar aes de incomodo con sus familiares.

-Ufff… se ve que me conoces… estoy… Mmm no sé muy bien como estoy, te soy sincero, verle a papá mejor, verle a mamá, a todos, me dejo mal, con culpa… pero aun así no quiero cambiar nada…

-¿Cómo?...

-Que quiero que mi casa, Hugo, California, se quede como está, por lo menos hasta ahora… luego veré que hare…-se despeino un poco, decirlo en voz alta era muy bueno, saber que tenía una postura y que no dejaría aquella, lo lleno de seguridad.

-Está bien Ron, ya te lo dije tu eres dueño de tu vida, solo tú decides…-sonrió al teléfono.

-Dime, ¿Cómo está el peque?...-lo extrañaba horrores.

-Bien, en la guardería… el cachorro esta aquí echado junto a mí, mirándome con cara de pillo…

-Oh me había olvidado del pulgoso…-Ron se tapo sus ojos con su mano, sabía muy bien que ese ser indeseable, llego a su casa con intenciones de quedarse-¿no sabes si a alguien se le perdió?

-Nop, pregunte en el pueblo, no es de nadie, alguien lo abandono… ríndete Ron, sabes muy bien desde que este chiquito se encontró con Huguis, que se quedaría aquí…

-Si lo sé… bueno ahora Hugo tiene algo de compañía para jugar… ¿Qué le has dicho?

-Que tenias que ir temprano a trabajar-la rubia se mordió el labio inferior.

-¿Qué? Siendo tan astuta para otras cosas, no inventaste nada más que aquello, que pasara cuando no vuelva esta noche…-el pelirrojo se altero un poco.

-Lo sé, lo siento, es que no sabía muy bien que decirle… tendré que inventarle que te fuiste de misión-se lamento.

Ron sabía muy bien como Hugo se ponía cuando le decía esas palabras, no quería a su pequeño triste.

-Sí, tendrá que ser eso… no le va a gustar nada… pero bueno, abrázalo fuerte de mi parte-un leve sonrojo se formo en sus mejillas, a Ron le costaba un poco decir las cosas, pero contaba con Hannah, ella sabía muy bien como era él con su hijo.

-Se lo daré Ron, no te preocupes. Tratare que no se ponga mal, ¿Cuánto tiempo crees que tardaras?-no quería sonar ansiosa, pero tampoco Hugo iba a poder a soporta mucho lejos de su padre.

-No lo sé, pero espero que más de dos dias no me puede tomar, sino Hugo se enfermara o algo por el estilo, si no es él, seré yo…-suspiro cansado, cuando llegara a la Madriguera dormiría un poco, sentía que no yo había hecho de dias.

-Muy bien… te deseo suerte y mucha paciencia amigo mío-Hannah rio por sus propias palabras.

-Gracias la necesitare, no sabes cómo están mis hermanos, ahora que papá se despertó, ya quieren hacerme un interrogatorio, por poco me escape de uno hace un rato… pero pronto tendré que hablar con ellos…-no quería mentirles pero tampoco quería contarle algo que primero que nada tenía que pensarlo muy bien y con cuidado.

-Me imagino, recuerdo que tu hermana era bastante brava cuando se lo proponía, ¿y Harry y Hermione? Has hablado con ellos-Hannah sabía muy bien cuan unidos fueron esos tres, por un lado, sabía lo que todos notaban, que esos tres amigos eran más que unidos, ya que las cantidades de cosas que tuvieron que enfrentar juntos, y por otro por lado, sabia por el mismo Ron, que a veces cuando dejaba que los recuerdo lo invadiera, le contaba anécdotas graciosas de él y sus dos amigos.

-No, todavía no. A Harry lo vi, pero a Hermione…-tenia muchas ganas de verla, ver cuán cambiada estaba, saber cómo era su vida ahora, si le había perdonado. No se sentía merecedor de su perdón, pero aquel Ron que una vez fue, que la quiso con el alma, le pedía que fuera bueno y tratase de obtener el perdón de la chica, para que por lo menos quedaran en paz los dos.-pero todavía no tuve chance de hablar con él…

-Ay Ron… yo-no sabía que decirle, ya que su amigo no quería que los demás se enterasen de su vida, sospechaba que no le iba ser fácil hablar con Harry Potter.

-Lo se Han, espero que no estropee lo último que queda de mi amistad con ellos…

-No digas eso, ya verás que las cosas saldrán mejor de lo que imaginas-le alentó la rubia.

-Gracias, muchas gracias por todo Hannah, no sé qué haría sin ti…-Ron estaba orgulloso de tener una amiga como la rubia a su lado, sabía que muchas cosas se las debía a ella.

-Mmm no sé, pero muy bien no te iría jajajaj… un abrazo Ron-se despidió la rubia.

-Otro, un beso enorme a mi hijo, ¿sí?-con algo de tristeza se despidió de su amiga, la única que sabia como se sentía en esos momentos.

-Se lo daré. Aquí te esperaremos, Huguis, el chiquito y yo…

-Está bien, ansió en verlos, incluso al pulgoso-rio y colgó.

Sabía muy bien que solo unos minutos lo separaban de él, si no le tomo mucho desaparecerse detrás de Ron, entonces Harry se preguntaba donde se había metido, cuando apareció no lo noto cerca, era probable que se había aparecido un poco más cerca del pueblo, porque al pueblo se había ido, eso había dicho, no creía que había mentido. Recorriendo las calles de Ottery no le veía por ningún lado, era probable que el pueblo era un punto intermedio para aparecerse en otro sitio, eso debía ser, ya que mirando por cerca, no había rastro de él.

-¿Me estabas buscado?-escucho como alguien le hablaba a su espalda.

-Eh... sí, bueno yo… -no esperaba que Ron le descubriese, él solo quería saber porque se había comportado tan misteriosamente en la cocina, y si, también quería saber si siguiéndole al fin descubriría donde estuvo su amigo todos esos años.

-Sabia que me seguirías Harry, no te preocupes-rio relajado Ron, ver como el chico se ponía colorado era muy gracioso.-ya estoy volviendo, ¿caminamos juntos?

-Si…-"muy bien me descubrió, no me extraña nada, si él me conoce, sabe que si algo me intriga iré a investigarlo… pero entonces el que no le conoce soy yo….", pensó el pelinegro.

El silencio era algo incomodo, nunca hubo estos tipos de silencios entre ellos, bueno quitando los de cuarto año y uno que otra pelea alistada, pero igualmente era algo incomodo estar así con alguien a quien considerabas tu mejor amigo por años.

-Bueno…

-Yo…

Los dos habían hablado al mismo tiempo, se miraron y se echaron a reír a lo grande, ¿ellos, estar incómodos en la compañía del otro? ¡Jamás!

-Lo siento… no esperaba que hablar al mismo tiempo-Ron hablo, todavía con lagrimas en los ojos despues de su buena dosis de carcajadas.- ¿Cómo has estado Harry?

La pregunto desconcertó al pelinegro, de todas las preguntas en el mundo, esta no era precisamente la primera que esperaba escuchar de Ron.

-Bien,… muy bien… con Ginny por lo que ves…

-Si me alegro por los dos, ya hace mucho tiempo están juntos…

-Sí, no todos los dias son color de rosa, pero nos queremos…-se sonrojo un poco, y miro con cuidado, ya que estábamos hablando de Ron, se podría poner todo melodramático y sobreprotector, pero en vez de ello, lo encontró sonriendo amablemente.

-Que bueno, me alegro escucharlo… ¿y-ya se casaron?-le costó preguntar si el chico que fue su mejor amigo, había dado el gran paso, para ser sincero, él no esperaba que la vida se haya detenido con su marcha, mas aun esperaba que todo hayan avanzado. Como sus hermanos, por lo que oyó, no solo Bill tenía hijos, sino que George y Angelina, que parecía que se habían casado también los tenían, así como esa chica morocha, no sabía quién era, escucho su nombre: Audrey, y por lo visto era la esposa de su hermano Percy, y era obvio que estaba en cinta; cuanto había cambiado y avanzado la vida por allí.

-¿Eh? No, claro que no-se sonrojo aun mas, por la cabeza de Harry había pasado la idea de formalizar con Ginny, pero cada vez que se lo planteaba, era como si faltara algo-quiero decir todavía no… ¿y tú?-dudo en preguntar.

-No, yo no estoy casado-rio por lo bajo, su acompañante le miro extrañado, como si había dicho un tipo de chiste que ni él sabía, pero al pelirrojo le pareció muy gracioso.

Era extraño estar caminado con Ron, ¿no había mandado una carta hacia menos de tres dias, esperando que por algún milagro de Merlín, este le contestase? Le parecía muy fácil estar así, caminado con el pelirrojo, tanto que dudaba.

-¿Dónde has estado Ron?-la pregunta salió de sus labios antes que el mismo Harry supiera, pero si, aquella pregunta estaba atragantada en su boca, ya no podía retenerla por mucho tiempo.

Ron suspiro por lo bajo, sabía muy bien que tarde o temprano estaría frente aquella pregunta, y no solo por parte de Harry, ya había pasado por su padre, todavía faltaba una buena cantidad de personas que querían saber aquella respuesta, pero él no la diría, si no lo dijo en 5 años, no lo la respondería así nomas en ese momento.

-Je, esa es una de las preguntas que no te puedo contestar Harry-estaban caminando despacio hacia la salida del pueblo. Pero pronto el pelirrojo sintió que el pelinegro le agarro del brazo fuertemente y lo voltea para que le haga frente.

-¡¿Por qué no puedes decirme donde estuviste?-demando algo herido, al demonio, total y absolutamente herido, había pasado 5 años sin su mejor amigo, le debía una explicación.

-Porque no, simplemente así, es mi decisión no decir de dónde vengo y porque estoy en aquel lugar… y tu ni nadie me podrá convencer de contarlo-lo dijo serio y sereno, para que las palabras entraran en Harry, y las entendiera, de una forma pacífica.-si quieres pegarme o maldecirme, como trato Ginny, bueno eres bienvenido, sé que mis hermanos lo desean desde que me vieron anoche, pues aprovecha me tienes aquí-extendió sus brazos para enfatizar-pero no diré nada que no quiera, y donde vivo y mi vida, es una de las cosas que no diré, no me importa lo que digan-en el ambiente también quedo plantado "o lo que digas"

-¿Con que así es la cosa?-se estaba enojando y mucho, Harry creía que se merecía un poco de consideración, despues de todo lo que pasaron juntos, pero ahí estaba Ron, bueno esa persona que tenía el gigantesco cuerpo de Ron, pero ese no era Ron, el que alguna vez fue su amigo, mejor amigo, este tipo era alguien a quien no conocía.

-Si así es la cosa…-dijo con una mueca de indiferencia, trato de serenarse, Harry era la última persona con la que quería pelear en ese momento. Él estaba consciente que volver a Inglaterra era más que una bomba para su familia, que le iban a atrincherar, que le iban a insultar, que se iban a enojar tanto, que hasta el podían cerrar la puerta en la cara, pero no fue así. Si, sus hermanos estaban más que enojados con él, y sabia que no había comenzado la confrontación de ellos, pero realmente a la última persona que quería enfrentarse era Harry, incluso Hermione, sabia un poco que podía esperar de ella, si desde el día que se conocieron pelearon por las cosas más tontas, sabia como manejar una discusión con ella, pero con el pelinegro, no, era distinto, contado con los dedos de una mano, fueron las veces que ellos dos se enfrentaron feo, mal. Sabía que dolería más, mucho más pelearse con Harry.

-¡Pues jodete!, me vas a dar una explicación aunque no quieras… no me obligues, porque puedo llegar a ser muy persuasivo-lo amenazo, despues de todo él era un Auror, sabia de hechizos, pociones y métodos no muy amigables, para hacer hablar a las personas.

Ron rio por lo bajo, no se imaginaba que el chico digiera esas palabras, sonaba como él, cuando estaba interrogando sospechosos.

-¿Qué eres Auror?... ¿crees que puedes intimidarme?...-se acerco un poco más a él, ya le estaba cabreando esta actitud de que aquí yo soy el que mando.

-Si lo soy, en realidad, así que sé muy bien cómo puedo hacerte hablar a las personas…-aquello sonó como una amenaza, era una amenaza, lo sabía, pero necesitaba respuestas.

-Muy bien, Auror Potter. No voy hablar de lo que no quiera hablar, así que ese numerito que yo soy rudo, le puedes ir hacer a otro-se acerco a él, Harry le hizo frente, se miraron por un largo minuto, ambos estaban tensionados, Ron por volver, Harry porque él regreso, ambos no estaban en sus mejores momentos. Lo siguiente que paso, demostró a Harry que ese de allí que estaba mirándole con las orejas coloradas y el ceño centrado, no era él Ron que él conocía, porque este con mirada furiosa, dio un paso atrás, respiro hondo y agacho su cabeza, para cuando la levanto de nuevo, ya no tenía esa cara de trastornado. Él Ron que él conocía, seguiría discutiendo, incluso hasta podría golpearlo, pero este tipo, se calmo al instante.

Ron había aprendido a no estallar por cualquier cosa, se habían encargado de enseñarle paciencia, porque el tenia un niño. Aprendió a tenerla, a no enojarse por cosas insinuantes, o porque los demás pudieran decir o no decir de él, debía dar el ejemplo ahora, no era más un crio.- ¿Sabes qué? No voy a seguir este juego…

-¿Qué?-pregunto Harry un poco aturdido.

-Sí, este truco que estás haciendo, piensas que si me presionas, llegare a mi límite y explotare y te contare todo. No va a funcionar, ya te lo dije no estoy aquí para eso, estoy aquí para ver a mi padre, lo demás, no es de incumbencia de nadie.

Harry debía de admitir que muy en el fondo, estaba tramado de llegar al pelirrojo mediante una pelea, sabia por años de observación, que así Hermione podía llegar a sacar información a Ron, incluso él había probado la técnica, pero parecía que ya no hacia efecto. Frunció un poco más sus cejas, ese tipo no iba a decir nada.

-Entonces, ¿Qué me puedes decir?-dijo más calmado, la violencia, el enfrentamiento, parecía que no iba a funcionar, se tendría que conformar con lo que Ron le diga, por lo menos por el momento.

Ron suspiro, le era difícil la situación, no le gustaba estar mintiendo, omitiendo cosas, pero su padre estaba enfermo, la cosa no daba para estar explicando sus años de ausencia, además que él no se sentía preparado para ello. Se puso en marcha de nuevo, no sintió a Harry a su lado.

-¿Vienes o qué?-el chico le miro frustrado pero le siguió-lo que te quiero decir, es esto, estoy bien, vivo tranquilo, trabajo, tengo una buena vida, una decente vida.

-Oh eso explica tanto, ¿Dónde vives? ¿De qué trabajas?...—el sarcasmo estaba en el aire.

-Nop, eso no te lo diré… pregunta otra cosa-le dijo despues de pensarlo un poco.

-… muy bien, entonces, ¿Por qué te fuiste?-él le había dado la oportunidad de preguntar, iba aprovechar.

-… porque estaba cansado, necesitaba pensar, muchas cosas pasaron y me encontré con ganas de estar solo…-sabía muy bien que el irse y no decir nada, fue bajo, fue estúpido, pero con las cartas trato de enmendarse, él trato de hacerles entender que él estaba bien, que ellos siguieron con sus vidas.

-¿Sabías que te buscamos por todos lados?

-Sí, lo sabía, pero yo no quería ser encontrado, pareciera que aprendí mucho más de lo que pensamos de la búsqueda de los Horrocruxes- sonrió tristemente.

-¿Por qué no hablaste conmigo o con Hermione?-las frustraciones años de Harry se estaban liberando, tenía que hacerle entender por lo que paso.

-Porque… porque en ese tiempo no quiera hablar con nadie de lo que yo sentía, todos estaban tratando de superar lo de la guerra, no me parecía justo estar llorando por los rincones, cada uno batallaba una sombra distinta, por ello quise lidiar solo.

-Si yéndote, abandonando a tu familia… dejándonos-lo dijo amargamente, le miro, tenía muchas pero muchas ganas de pegarle en ese momento, pero lo dejaría para Ginny.

-Mira, se que debí hacer las cosas diferentes, pero si seguimos hablando de ellos, yo te diré un montón de "debí o no debí". Yo elegí irme, y no me arrepiento-sus ojos azules se oscurecieron un poco, era extraño, sacar aquello del pecho.

-Ja… -Harry escupió, una risa fría.

-¿Qué?... sé que piensan que soy un hijo de perra, un idiota, trol, y quien sabe más. Pero el tiempo paso, y llegue a entender que estoy muy bien donde estoy. Tengo mi vida, al igual que ustedes, solo que lejos.

-Así que esto, ¿qué es? ¿Una visita rápida? Y despues desapareces por otros cinco años-rio, ya estaban viendo el techo de la Madriguera, estaban cerca, esta conversación le estaba estresando cada vez más a Harry.

-Sí, vine a ver a mi padre, cuando Bill me escribió no dude un minuto y vine. No sé si "desapareceré otros cincos años", no sé que pasara, pero por el momento me quedo hasta que él se recupere, luego volveré a mi vida-lo dijo claro, para que ninguna duda se extraviara. Sabía que sonaba duro y sin corazón, que debía de ser un poco más abierto, y contarle porque no podía volver ahora.

-Oh eso también, ¿Cómo es que Bill sabía dónde estabas?-hasta el momento, incluso desde que vio a Ron en la puerta de la cocina parado, hasta ahora que estaba, medianamente hablando, lo de Bill era lo que más molestaba a Harry, si alguien se merecía saber donde estaba Ron todo ese tiempo era él, no otro.

-Mmm… nunca planee que ninguno de ustedes lo sepa, no por el momento, pero hace como tres años, por un descuido mío, Bill y yo nos encontramos. Que día, me golpeo frente a un grupo de personas, me pego duro, hasta la enfermería fui a parar. Me insulto, me reclamo, todo lo que mis demás hermanos, estaba esperezados de hacer. Pero luego de hablar, luego de pedirle que no digiera nada, el accedió, no de inmediato, pero lo hizo, pero con la condición que cualquier cosa mala que me pasara le escribiera, y le pedí lo mismo, que si algo malo le pasara a ustedes me avisara. Bill nunca me escribió desde entonces, se que está enojado conmigo todavía, pero con lo que le paso a papá, bueno hizo una excepción y cumplió con su promesa.

-Así que Bill solo se topo contigo… ¿tú no le diste voluntariamente tu dirección?-casi se sintió aliviado, sabía que era egoísta.

-Exacto. Mira Harry, se que tu y yo, no estamos en buenos términos, sé que no estoy en buenos términos con nadie de la Madriguera, pero por el momento es lo que hay, estoy aquí, ya saldré de sus vidas, y ustedes podrán odiarme con gusto despues, ¿sí?-sonaba rudo, sonaba cansado, pero no pudo con su cometido, al final peleo con Harry, cuando entrara a la casa lo haría con sus hermanos, al final, sabía que esa piquería de la culpa, de la bronca, saldría por todos lados, de su lado y la de ellos, pero el agua había corrido, no se podía volver el tiempo atrás, y realmente Ron no quería volver el tiempo atrás, está bien como esta.

-No te odiamos, por lo menos no yo, solo que te fuiste sin decir una palabra. De un día para el otro mi mejor amigo ya no estaba, había desaparecido, así que nos preocupamos, todavía lo estamos…-Harry era terrible hablando de sus sentimientos, Ginny llegaba comprenderlo de una manera más allá de las palabras, era fácil con ella, pero siempre le costó abrirse, ya que en su vida siempre hubo mucha porquería dando vuelta, no quería que los demás lo vieran. Pero era obvio que estaba preocupado por Ron, despues de todo era su mejor amigo.

-Se que les preocupe, me siento terrible por ello, pero les pedí que dejaran de buscarme. Y agradezco que lo hayan hecho, todos seguimos con nuestras vidas. Mira se que las cosas no son iguales, pero yo… t-te aprecio, eres por lo que me concierne todavía mi mejor amigo, solo que no hable contigo por cinco años, solo eso.

-¿Solo eso?-rio Harry, ¿solo el tiempo paso y nada más?-bueno eres muy distinto del que fue mi mejor amigo-aquello fue se sintió mal y a la vez bien, porque vio la reacción de Ron en su rostro, un poco de culpa, lo valía-… no quieres decirme dónde vives, de que trabajas, que estuviste haciendo estos años, ¿Cómo se supone que deba actuar? ¿Cómo si nada, como si este fuera una tonta pelea de críos?

-No, tampoco te estoy pidiendo perdón o misericordia. Si, no soy el mismo de antes, tu tampoco, nadie lo es. No porque ahora no te diré nada de mi vida, no significa que no lo quiera mas adelante, solo que tengo que trabajar en algunas cosas antes de contarlo.

Bueno eso si que sonaba distinto del "no voy a decir nada de mi vida o de aquello", no era un NO rotundo, parecía que Ron le iba a contar de su vida, solo faltaba esperar. Y esperar era lo tedioso del caso, cinco años espero, y ¿debía seguir esperando?

Harry le miro serio, pero no dijo nada, realmente no sabía que decirle, no era nada alentador saber que otra vez el tiempo estaba entre medio, no podía decir que estaba contento o enojado, realmente no sabía cómo reaccionar a las palabras de Ron, así que decidió callar, paso por su lado entro a la casa.

Sabía que podía haber terminado peor la discusión con el pelinegro, sabía que no iba a ser fácil, tampoco lo pretendía, pero para Ron, de los miles de escenario que se imagino, este medianamente salió bien.

Cuando entro, sintió como lo acorralaban, otra buena dosis de saliva iba a gastar, y sabia bien que iba a gritar, despues de todos, aquellos pelirrojos eran sus hermanos, y compartían sangre, sabía muy bien que un enfrentamiento Weasley se estaba armando.

El más fuerte de los hermanos Weasley es Charlie, siempre lo fue, desde que eran críos, así que los demás pensaron que él debía de sostener a Ron, cargarlo si era necesario para llevarlo al lugar de interrogación.

-¿Qué piensas hacer Charlie? ¿Cargarme? Ya no tengo 8 años, no soy una bolsa de batatas, así que deja que entre a la casa…-era una de las tácticas que tenían con sus hermanos, Charlie se podía por detrás, te agarraba, los gemelos estaban delante por si debían de ayudarlo, Bill y Ginny que eran los que astutos se ponían en la puerta de la cocina para que si llegase aparecer su madre, ellos podían distraerlas, Percy nunca había participado de aquello, pero con la ausencia de un gemelo, este había tocado el lugar de a lado de George.

-¿Si?, pero si intentas escapar como en la mañana-no había señales de Harry, y por juzgar la cara de su hermana, éste había desaparecido escaleras arriba.

-No escape, tenía que hacer algo en el pueblo…-paso por entre medio de Percy y George-¿Dónde planeaban interrogarme?

-Deja de hacerte el listillo, ya te libraste un buen tiempo de nosotros-Ginny estaba enojada, se notaba, aun más despues que él había esquivado su hechizo.

-No, tenia cosas que… saben que…-fue agarro un vaso de la mesaba, lo lavo bien, con su varita conjuro un chorrito de Aguamenti, y se sentó en una de las sillas del comedor-vamos hacerla corta… aquí estoy… disparen…

-¿Por qué no tomas el agua de la jarra?-pregunto con bronca el gemelo.

-Porque los conozco, debe de haber alguna poción en ella, y te conozco más aun a ti, que se que en Soltigios tienes unas cuantas cosas para que me hagas hablar…-era lógico, se paso la visa siendo conejillo de india de sus hermanos.

-Así que eres todo un genio, ahora. Te vas y te conviertes en alguien mejor que nosotros-soltó enojado Charlie.

-Charlie… calma, dijimos que íbamos a manejarlo tranquilos-lo calmo Bill, muy a favor no estaba de esta intervención a Ronald, pero él no podía parar a sus hermanos.

-¿Saben qué? Siéntense, hablemos, no sé que habrán preparado, pero estoy cómodo aquí… díganme que quieren-Ron sabía muy bien que querían, la verdad, su cabeza, capas sus extremidades también, ya estaba tardando mucho en actuar, quería las declaraciones y las disputas de una buena vez, primero su padre, luego Harry, ahí estaban todos sus hermanos, ya quería terminar.

Sorpresivamente la primera que se sentó a lado de él fue Ginny, los demás la miraron extrañados, pensados que última en que sedería seria ella, pero con una sola mirada, los demás se le unieron.

-Bien estamos sentados… ahora desembucha-exigió la pelirroja.

Ron miro a sus hermanos, lo estaban tratando como si el fueran un criminal, pensando, que si otro de ellos, cualquiera, hubiera hecho lo que él hizo, estaría igual de enojado que ellos, sería el primero en estar exigiendo sin saber lo que del otra había pasado.

-Muy bien, cuando recibí la carta de Bill, contándome que papá estaba enfermo, partí inmediatamente y me vine para acá…

Los demás esperaron que siguiera, pero nada. Bill no iba a intervenir, el acordó que solo seria espectador.

-¿Y?-Percy serien hablo.

-Y eso…

-¡Deja de jurar con nosotros!-se exalto George-Dinos… ¿Qué paso? ¿Dónde estuviste estos años?

Ron tomo aire, preparándose para decir y aclarar las cosas de una buena vez:

-Muy bien, sé muy bien como es la cosa. Quieren saber donde estuve, porque no volví, que mierda me pasa por la cabeza porque no estoy aquí con ustedes, dejando que me molesten, o me carguen, o porque no cumple es papel del hermano rabioso y famélico, fanático de los Chudley Cannons. Pues bien, espero que tengan las orejas limpias, para que les entre: no les diré donde, como y con quien o no vivo, no me importa los gritos, insultos o hechizos que prepararon para mi, ustedes ni nadie son dueños mío, yo decidí irme, si fue bajo de mi parte irme sin que les diga algo a ustedes, sé que no se justifica que la guerra había ternando, que Fred se haya muerto-a todos, en especial George, se les nublo la vista-… que mucha mierda estaba pasando todavía, no justifica… para ustedes, todos pasamos tiempos difíciles, pero para mí, era lo mejor, alejarme…

-Pero…-Percy, quiso protestar.

-No, no hay peros, yo no les estaba abandonando, yo no estaba haciéndolo pensando en que les podía lastimar más aun así, no. Yo solo quería un poco de tranquilidad para mi… la encontré, se que les moleste, pero les pedí que siguieran sus vidas, y me alegro que lo hayan hecho, porque yo también lo hice, lo hago, solo que lejos de aquí… así que por mi punto de vista, no me pueden estar reclamando.

-¡¿No podemos?-Ginny Weasley se desato-¿Cómo que no podemos? Somos tus hermanos, somos tu familia, no sabes cuánto sufrieron mamá y papá, nosotros, Hermione… Harry. Y dices que no podemos. ¡Si, si podemos!

Bill el agarro de los hombros, era uno de los pocos, junto a Percy que no estaba sentado.

Ron la miro por un largo minuto, sabía que su hermana no iba a llorar, pero su frustración estaba tomando lo mejor de ella, así que trato de su voz no sonara irritante.

-¿Piensas que no me apena saber aquello? Pues si me da mucha bronca, rabia, saber que puse en una situación así a mamá y papá, que papá este enfermo ahora, pero si esto cambia algo, honestamente no se en que, estoy con culpa de que ellos, que ustedes hayan sufrido, pero les pedí que dejaran de buscarme, les agradezco, que no siguieran haciendo, se que a mamá y a papá les costó más, pero si pides-dejo la conexión que hace unos segundos consiguió con los ojos marrones de su hermana, para mirar al resto de ellos-que me arrepientan que pida perdón porque me fui, que ruegue que me perdonen y que me dejen volver, están muy equivocados…

No podían creer, ella no lo podía creer, seria que el baldazo de agua fría correr por su cuerpo; francamente que esperaba, ¿Ginny espera que Ron se ponga a gritar, a decir miles de maldiciones, pero que al final pida por su misericordia y que ellos les perdonen? ¿Eso era lo que quería de Ronald? Y sintió vergüenza cuando muy en sus adentro la respuesta sonó como un "si". Parecía que siempre tuvo esa visión de su hermano, que cuando explotaba podía decir cualquier estupidez y luego de un tiempo volvería apenado y pedidera perdón, así se completaría el circulo y volvería a empezar, con varianzas del tipo, que si no se arrepentía rápido, ella o su madre o incluso Hermione intervendrían, y él al final haría lo correcto.

Pero este tipo era distinto, estaba en el cuerpo de su hermano mayor, tenia los mismos rasgos, el cabello granete, la misma cantidad infinita de pecas que ella y sus hermanos compartían, los ojos azules puros, los hombros anchos y aquella altura que jamás iba alcanzar, pero no era el Ron que ella conocía, que ella esperaba. Este de aquí era otro, no otro, distinto. este de aquí era un Ron maduro, un Ron crecido; un Ron crecido en otro lugar, lejos de la Madriguera, lejos de su hogar, lejos de ellos, un Ron mucho más centrado, y sabio, del que fue su hermano. El tiempo había pasado y él había evolucionado.

-Si…-cuando hablo, sintió la garganta ronca, como si no había hablando en un tiempo, sus hermanos le miraron extrañados, preguntados que diría-eso es justamente es lo que esperábamos que nos pidieras perdón, que te dejemos formar parte de la familia, ¿pero eso no es lo que aires verdad?-antes que Ron piedra contestar-ya no es eso lo que quieres, es lo que nosotros esperamos. Pero tú ya no eres ese chico…

-No, ya no lo soy…-dijo sereno, por lo menes Ginny había comprendido.

-Te podemos gritar, exigir, demandar, pero tú no nos dirás nada… nada de lo que no quieras decir, porque tú lo quieres así… porque es tu decisión.

-¡Pues una mala decisión!-golpeo la mesa George.

-No, es su decisión George, ¿no ven que él no viene a quedarse?-cuando las palabras salieron de sus labios, fue cuando lo entendió.

-No, justamente eso, yo aquí vine a ver a papá, a mamá…y a ustedes, pero no significa que me quedare.

-Pero…-protesto Percy.

-Ahora no es tiempo que ustedes o yo diga que paso, francamente no estoy preparado para contarlo, pero no significa que no lo contare en algún momento, solo vine a visitar a mi padre enfermo.

No sabía si ellos había terminado de hablar, mas allá de que, la que mas hablo fue su hermana pequeña, él sabía que sus hermanos la escucharían a ella, y si Ginny entendió, pronto los demás entenderían, estaba cansado, se levanto, quería dormir un poco, ya que la verdad, la salida con los aurores, la carta de Bill, su padre, Harry, esto, lo habían agotado, quería dormir un poco.

Charlie, George y Percy, cuando vieron que Ginny, dejo que Ronald se levantara, sabían que la charla se había ternando, francamente esperaban que fuera más explosiva, que todos este gritando a este punto, pero fue muy civilizada, las palabras de sus dos hermanos pequeños quedarían dando vueltas en sus cabezas, incluso en la de Bill, Ron era otro, y ellos debían de respetar su decisión, les tomaría un poco más de tiempo hasta que aquello se amolde en sus cabezas y en sus corazones.

Cuando salió de la cocina, se encontró con su madre, Harry, Fleur, Angelina y la otra chica, la esposa de Percy, con una sola mirada en los ojos de su madre, sabía que ella había escuchado todo lo de la cocina, como los demás allí. La miro un largo rato, Ron sentía que si a alguien, si a una persona que debía perdible perdón era solo a su madre, pero era sonrió, tristemente, pero sonrió.

-Debes de estar cansado, no dormiste mucho anoche… tu cuarto esta como siempre… ve a dormir un poco-le acaricio la mejilla, ron sonrió y asistió.

-Si, eso hare, gracias-miro por última vez a los demás, y cuando miro a su amigo, vio que al fin Harry había comprendido del todo.

-Bueno esto no salió como yo lo esperaba-soltó Charlie cuando se reunieron todos en el living.

-Si, te entiendo…-soltó George que estaba ciento confortado por Angie.

Ginny negó riendo, a sus hermanos les costaría un poco mas entender, pero lo harían, Harry la estaba abrazando de la cintura. Ahora que entendía mejor a Ron, las cosas parecían más serenas, no podía decirle nada, si él había escogido irse para poder recuperarse de los acontecimientos de la guerra, y menos de que él había decidido quedarse quién sabe dónde para vivir, solo podía estar enojada con él, pero ya no era ese enojo con bronca y rencor, solo enojo, de preocupación por no saber que había sido de él durante los años pasados.

Bueno ahora ella entendía, y con vistazo a su madre y a Harry, supo que ellos también ellos habían entendido, sus hermanos con un poco de serenidad lo comprenderían… solo faltaba una persona que no sabía. ¡Ja! Que ni sabía que Ronald había vuelto, que no la había visto desde la noche en la sala de espera, y sabía muy bien que no sería bonito y pasadero para ella. Hermione todavía no sabía que Ron había vuelto, no sabía que su hermano estaba en Inglaterra, la pregunta no era si Hermione se pondría furiosa o que estaría triste de verlo, o que si ella lo extrañaba, porque savia muy bien aquellas respuestas, lo que ella se preguntaba era: ¿una vez que Hermione escuche a Ron? ¿Qué haría? ¿Lo aceptaría? ¿Aceparía que Ron no vino para quedarse?

-¿Qué piensas?-Harry puso un mechón de su cabello detrás de su oreja.

-Pienso… que tengo que ir a verle a Hermione-y lo miro seria.

Harry francamente no estuvo pensando mucho en Hermione en ese día, con Ron acaparando todos sus pensamientos, pero supo que Ginny tenía razón, debían ver a Hermione y prepararla.

-Vamos, te acompañare.

No sabían que podía llegar a pasar cuando ella se enterase de Ron, no sabían como ellos se comportaría, ya que ellos nunca fueron muy predecibles, cuando se trataban de ellos dos, cuando se encontraren. Lo que si sabían que no sería bueno.

Hola gente, se que pasaron meses, pero me merecía unas buenas vacaciones, y les confesare que con las facus, medio difícil es escribir, pero aquí lo hago, a veces (muchas) no tengo ganas de sentarme a escribir, pero no signifique que me olvide de ellas, ya sabrán a esta altura que son más largos los capítulos que los que eran antes. Espero que vean que es mi esfuerzo para compensar el tiempo de ausencia.

Bueno como verán en este capítulo, yo siempre sentí que a Ron lo describían como medio predecible, que todos no lo tomaban muy de enserio cuando el tenia una postura, no siempre, pero algunas veces, se que todos tenemos nuestros personaje favoritos, y queremos siempre describirlos como nosotros pensamos que es mejor, y para mi, este Ron, y como en la mayoría de mis fics, es un poco mas dueño de sus opiniones y decisiones. Más aun en este fic, ya verán más adelante que paso por varias cosas, además de ser padre a tan temprana edad y estando solo.

El siente que ya no es parte de la Madriguera, y lo que engloba aquel concepto, con el paso de la historia, seria ver como él, como los demás, aprenden a ser una familia nuevamente, comenzando de las cenizas, de la guerra, de sus batallas personales, como aceptan y desde allí parten. Gracias por los comentarios, me alegra mucho que me escriban, y para los que les gusta la historia pero aun no comentaron, por favor háganme saber sus opiniones, prometo constarlas más rápido.

Fatty73: hola! Bueno es tiempo que les conteste, je perdón por la demora. Ron no embarazo a una chica mientras estaba en Inglaterra, nunca engaño a Hermione, quédate tranquila. Ya me dirás que piensas de este capítulo, prometo contestarte cuando reciba tu mail, un beso, espero que te guste como va yendo la historia. Hazme saber, ¿si?

any-live-life: ohhh me conmueve que te haya gustado, si realmente es emotivo saber que Ron vuelva a la Madriguera, pobre de Molly, que sufrió mucho para verlo. Ahora querido saber qué opinas de este capítulo, como estoy diciendo, ahora en más responderé por mail a sus comentarios, van a ser más rápidos. Me alaga que te guste como escribo. Besos.

Faby Aveliana Cullen: pobre, hasta tan tarde te quedaste leyendo, y yo ahora contestándome siento mal.

Bueno antes que nada, comprenderás que el largo del capítulo, es en recompensa por el tiempo que me toma escribirlo, ¿si? Espero que te guste este capítulo, y escríbeme, así se si te gusto, te responderé de inmediato, no como esta vez. Un beso.

Soffi: jajaja ¿te gusto el capitulo? ¡Que bien! Nunca de los jamases mataría a Arthur, sip Huguis es lo más bello, si es una personita que te va a enamorar al instante, es un genio. Espero que te guste este capítulo, te respondo pronto, ahora sí o sí. Besos.

Yesica7448: me siento honrada que lo leas entonces, tarde mucho en contestarte, Pero ahora contestare individualmente, cuando me llegue los mail, espero que tú me escribas. Gracias por leer la historia.

Pepitopulgarcito: perdón, perdón, perdón. Yo contestando meses despues. Bueno antes que nada, millones de gracias por leer, espero que leas este capítulo. Si la madre de Hugo, eso esta bueno los tengo intrigados de quien es… júa júa… soy mala, mas adelante sabrán, espero que este capítulo lo leas, y escribirme así se que pansas de él. Te contestare rápido. Besos!

Guillermina:¡acá esta! Jajajaj si sigo, a paso lento pero sigo, espero que leas el capitulo y comentes. Un beso.

ElaDancer-chan2: hola, creo saber que reencuentro hablas, pero aquí ese no está todavía, Ron como los demás tiene que pasar por muchas pruebas, no le sale barro al pelirrojo, y con Hermione, bueno eso se merece un capitulo solo, ¿no? Lee el capitulo y desine que opinas, ¿si?, besos.