Tercer episodio, no he tenido muchas cosas que hacer por eso los subo rápido¡pongan reviews!, recuerden que One Piece es propiedad de Eicchiro Oda su creador y estos eventos son creaciones y paranoias meramente mías

Tanto Nami como Luffy al levantarse tenían revuelta la cabeza con ideas sobre su relación. Por una parte a Luffy vaya si le agradaba su navegante pero el miedo no le dejaba expresarlo, por otro lado Nami no se quería aceptar a ella misma que estaba enamorándose de su capitán.

Durante el desayuno Robin notaba la devoción de Luffy por la pelirroja y se divertía viendo como el moreno trataba de evitar ser descubierto por los demás, se preguntaba si alguna vez Luffy podría decirle lo que sentía a Nami.

Viendo que quizás esta situación jamás se daría decidió tomar cartas en el asunto, si ya había hablado con Luffy ahora hablaría con Nami, vería cuales eran los sentimientos de la pelirroja hacia el capitán.

Al mediodía Robin se decidió a inquirir a Nami, se dispusieron a observar las actividades de los miembros restantes de la tripulación, – hay para escoger aquí, verdad Nami? – señaló Robin – ¿a que te refieres? – preguntó la navegante, – digo que hay chicos de todo tipo para todos gustos – contestó la morena, – bueno creo que es cierto – asintió Nami un poco sonrojada.

No sabía a que venía la pregunta de su nakama pero decidió seguir el juego para descubrirlo, – ¿hay alguno que te guste acaso Robin? – interrogó la pelirroja – mmm bueno Zoro y Sanji no están mal o tu que crees – preguntó pícaramente Robin mientras Nami solo asintió con la cabeza.

-- ¿y que hay de Luffy, que te parece el capitán? – se atrevió la arqueóloga a preguntar, Nami se quedó sin habla no quería decir nada demasiado agradable sobre el chico de goma pero tampoco iba a mentir diciendo algo malo de quien más le agradaba del barco – creo que esta bien también – contestó al fin la pelirroja después de titubear e inmediatamente fue a su cuarto, ya que "tenía cosas que hacer"

A pesar de la poco clara respuesta, gracias a las reacciones de la navegante Robin pudo sacar de conclusión que a Nami no le era indiferente el capitán, tal vez solo era cuestión de darle un empujocito aunque aún n decidía si debía entrometerse tanto en el asunto.

Recostada en su cama Nami pensaba en lo que le había contestado a Robin, en ese momento había dos voces en su cabeza, una le reprochaba el no haber confesado sus sentimientos, la otra le decía que eso había sido lo mejor, pero quizás había una tercera, una voz terca que insistía en que ella no estaba enamorada de nadie. – A quien le hago caso, por que me pasa esto, yo no puedo estar enamorada de Luffy, el es mi amigo, pero y si lo estoy que pasaría? – estas y muchas otras ideas rondaban una y otra vez la cabeza de Nami.

Luffy tampoco estaba tan tranquilo, una y otra vez repasaba que es lo que debía hacer, imaginaba diferentes escenarios, cual era la forma correcta de confesarse al fin aunque ni siquiera estaba seguro de si quería hacerlo así que de nuevo acudió a Robin.

Tras platicar un poco Robin le sugirió que tratara de conocer más a su navegante, cuales eran sus gustos y así tal vez sería más fácil demostrarle sus sentimientos y hasta podría ser que Nami demostrara los suyos, aunque esto último no salió de la mente de la arqueóloga.

La tripulación estaba un poco extrañada de que su capitán no hubiese hecho algún destrozo en lo que iba del día¡peor aún! Estaba sentado en una esquina del barco ¡pensado detenidamente! A Zoro, que acababa de despertar, le extraño bastante este hecho por lo que fue a Hablar con su nakama. – Hey Luffy, que pasa por que tan aburrido este día – preguntó el espadachín a su capitán, – tal vez Chopper tenga que examinarte podrías estar enfermo – continuó Zoro, – no me pasa nada Zoro, solo es que he estado pensando en algo muy importante – dijo Luffy sin saber como salir de las preguntas del espadachín – y que es eso tan importante, ideas nuevas formas de robar comida o algo así.

Luffy no contestaba hasta que se le ocurrió inventar que estaba ideando un nuevo tipo de ataque, con lo cual Zoro lo dejó en paz pero aún así no muy convencido, – aquí pasa algo muy extraño – se dijo a si mismo mientras volvía a acostarse para dormir.

Luffy se decidió ir al cuarto de Nami en ese momento, al llegar la encontró trabajando en un mapa, – pero claro, los mapas son de sus cosas favoritas – pensó Luffy que al fin había hallado una puerta para acercarse más a su navegante.

Desafortunadamente poco sabía el chico de goma sobre mapas e inició titubeante la conversación – es un lindo mapa¡¡vaya que interesante una isla con forma de flecha, genial!! –

– de que hablas Luffy?, eso es lo que indica hacia donde está el norte – le dijo Nami señalando la rosa de vientos, Luffy se había avergonzado, había quedado un poco en ridículo frente a ella, quería salir corriendo, obviamente en ese momento no se daba cuenta que ya muchas veces había hecho tonterías frente a Nami y varias peores.

Vaya hasta trabajando se veía linda y Luffy se armó de valor para seguir con la conversación – vaya no se nada de mapas, tu si que sabes Nami, tus mapas son los mejores, esa es una de las razones del por que eres tan importante en la tripulación – cambió atinadamente el flujo de la plática Luffy, – Gracias Luffy pero cual es otra razón de por que soy tan importante – preguntó Nami – bueno, eso es por que eres mi nakama y yo te a… te quiero – contestó el capitán sin atreverse a confesarle por completo su amor, pero sus ojos en ese momento se fijaron el la boca de la pelirroja "ahora o nunca es el momento" pensó el moreno, – yo también te… – Luffy no dejó a Nami terminar su frase interrumpiéndola con un beso, se notaba que era el primer beso del capitán y para Nami no es que fuera el inaugural pero si era el primero que le daban con cariño y amor. – Luffy – solo pensó la pelirroja antes de entregarse por completo a los labios de su capitán.

Al terminar el tierno momento los dos se miraron, Luffy intentó reír de su forma característica pero fue incapaz, Nami lo miró un poco incrédula y esta expresión fue malinterpretada por Luffy, – ¿pero que hice? Demonios – pensó el moreno y un segundo después se echó a correr dejando a Nami con un pasmo de narices.

La pelirroja por otro lado se abrazó a si misma aún con la excitación del momento más tierno desde que había dejado kokoyashi, aún estaba sonrojada y sus ojos tenían el recuerdo del beso en su expresión – sí estoy enamorada – se dijo a si misma.

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Fin de la tercera parte, que tal eh? Quizás en el siguiente episodio haya un poco de Lemmon aún no lo decido pero que atrevimiento el de Luffy eh, dejen reviews