Publicaciones: MSS y –Bajo el mismo Nick-.
Aquí la continuación. Espero les guste :).
Capitulo 3:
‒¿Entonces el premio será un helado? ‒Todos los presentes echaron un pesado suspiro al aire, rodando los ojos. ¿Qué problema tenía ese chico que no retenía la información?
‒ Sí, Naruto. El premio será un helado si ganamos este partido ‒respondió el pequeño Sasuke con el cansancio impregnado en su voz mientras una gotita de agua caía por su sien al estilo anime.
‒Bien, entonces si ya todo está arreglado, no perdamos más el tiempo y vallamos a la cancha de una vez por todas. Yo, por mi parte, ya anhelo tener ese sabroso premio entre mis manos ‒dijo el chico Hozuki, el cual parecía tener serruchos en vez de dientes. Tal vez, la extraña forma en la que se dibujaban sus dientes a través de su boca se asemejaban a los de un tiburón.
Por consiguiente, los cuatro niños se levantaron del verde césped que se disponía debajo de sus pies para centralizar su marcha en dirección al centro de la cancha. A mitad de camino, uno de ellos dejó de caminar parando abruptamente; Sakura, la cual se quedó sentada en las bancas para presenciar el partido tal como se lo había prometido a su amigo, dirigió su atención al susodicho con una pizca de confusión en sus ojos.
Sasuke giró sobre sus talones y se apresuró rápidamente a llegar al lugar donde se encontraba la niña. Una vez allí, lo suficientemente cerca de ella, imprevistamente, depositó un dulce beso en la mejilla derecha de Sakura. Luego agregó:
‒ Sakura, ¿me darías otro beso? ‒Se obligó a sí mismo a no apartar la vista de los grandes y hermosos ojos esmeraldas ella. Se sentía apenado por su acción tan repentina, pero no arrepentido. Aunque aquel último sentimiento amenazaba con golpear las puertas de su corazón al no obtener respuesta alguna más que un sepulcral silencio por parte de Sakura.
Medio segundo más tarde, la aguda voz de Sasuke retumbó en el cráneo de Sakura procesando sus palabras. Las pestañas de ella parpadearon como el aleteo de una mariposa debido a la reciente confusión mientras que se decidía por hablar y decir algo coherente como audible a su vez.
‒Disculpa, Sasuke-kun, pero ¿por qué me diste un beso y ahora quieres que yo te dé uno a ti? ‒Sus ojos se hallaban estrictamente clavados en las bailarinas roja que llevaba puestas ese día. Sus albinas mejillas estaban teñidas de un grácil rosa.
‒Yo… Bueno, es que…‒Podía sentir cómo las palabras se le atorraban en la garganta y los nervios comenzaban a florecer dentro de su estomagó, hasta apoderarse por completo de su sistema. Pero esta vez no, ya le había pasado lo mismo esa mañana en el momento de pedirle a Sakura que lo acompañara hasta allí, no dejaría que le pasara lo mismo. No dos veces en el mismo día. Eso de por sí ya lo sentía humillante. ‒Te di un beso y te pido que tú me des uno a mí ahora, por el simple hecho de que tus besos, mi linda Sakura, son mi amuleto de la buena suerte.
Sakura no salía de su asombro. Levantó la vista lentamente, y sin decir nada, acercó sus suaves labios a la mejilla izquierda de Sasuke depositando un fugaz beso. No quería que su hermano los viera en tal situación ya que él era el encargado de cuidarla cuando no se encontraba en compañía de sus padres. Ella sabía bien eso porque Kotaro siempre se lo recordaba, y más todavía, cuando la veía en compañía de otro niño que no fuera él.
Se separó rápidamente de Sasuke, procurando guardar una distancia razonable entre ambos. Observó cómo su mandíbula se movió para articular palabras que nunca salieron de sus labios, puesto que una voz chillona sonó a sus espaladas, captando la atención del azabache. El contacto visual que tenían, ahora acababa de romperse.
Del otro lado de la cancha, a un par de metros de su ubicación, Naruto le gritaba algo a Sasuke que ninguno de los dos lograron comprender bien.
‒¡Oye, Sasuke! ¿Has escuchado lo que te he dicho? ‒gritó nuevamente Naruto con un tono de voz más elevado que el anterior. Esta vez originando, lo que muchos definirían, como un escándalo en toda la cancha. ‒ ¡Las gallinas del otro equipo ya han llegado, el partido ya va a dar inicio! ¡¿Quieres apurarte de una maldita vez?! ¡Ven a patear traseros!
Sólo bastó con una rápida mirada de parte de Sasuke hacia Sakura y dedicarle una sonrisa, para que ella que supiera que todo estaba bien. A toda prisa, Sasuke se encaminó al lugar donde se encontraban los demás miembros de su equipo esperándolo.
El dichoso partido había dado comienzo, y Sakura lo observaba atenta sin perderse ningún tipo de detalle. Cada vez que el moreno le metía un gol al equipo contrario, corría a la banca en donde se encontraba sentada la cabellos rosáceos, y con una fuerza con la que ella se sorprendía, la levantaba dándole dos vueltas seguidas en el aire y luego la regresaba a su lugar; antes de devolverse al juego, Sasuke procuraba que la pequeña le diera su beso de la buena suerte y recién así volvía a la cancha.
Al final, la buena suerte de la ojijade y su apoyo, ocasionó que Sasuke terminara metiendo prácticamente casi todos los goles en aquel partido; llevándose así también la atención de muchos de los espectadores que se habían ido sumando a lo largo de la tarde al ver el juego tan activo.
El resultado final fue que terminaron ganando cinco a dos, por lo que acabaron llevándose dicho premio que eran los helados. Sin duda, esa había sido una de las tardes más maravillosas que Sakura había vivido en toda su corta vida junto a Sasuke. Lamentablemente, el destino tiene sus idas y vueltas.
¿Rewies? Oh, vamos, eso me haría muy feliz :´D. Me gustaría saber si les gusta o no.
Bueno, os invito, si desean, a leer mis demás historias. No son muchas, pero recién me inicio. Tanto, como en esta pagina como en el ámbito de la escritura... Asi que están invitad s.
¡Muchos besos a todos!
