CAPITULO 3: "Si pienso te odio... si siento, te amo"

De entre todas las cosas que pudiera existir en este mundo sin duda alguna esta era la peor. Prácticamente estaba indefensa ante uno de esos maestros impiadosos a los que solo le importaba la tortura del alumno. En el pupitre estaba el papel más macabro que jamás hubiese visto en toda su vida y que, sin embargo, le parecía absurdamente familiar. Todas sus emociones se revolvían en un intento inútil por trabajar a la par con el cerebro cansado mientras leía una y otra vez el mismo problema para concluir que todo eso era un complot en su contra por el simple hecho de ser extranjera.

¿Y que podía hacer?

Nada.

Lo único que le quedaba era volver a leer esa pregunta que aparentemente era la más fácil de todas y probablemente la única que podría contestar en los escasos treinta minutos que había otorgado el profesor.

Pero no era suficiente. Treinta minutos no le eran suficientes. Requería de más tiempo para que su cerebro retrocediera clases atrás y recordara un solo detalle de la respuesta en cuestión para que ella fuera  capaz de hacer uso de su increíble dialéctica en ese papel.

Si tan sólo hubiera repasado un poco más la lección. Tal vez de esa manera no estaría metida en ese problema del que no era capaz de salir.

-Santo cielo –murmuró cuando vio sus "avances" hasta el momento. Se trataba de la pregunta más simple y que no podía olvidar ni en sueños. Su nombre.

*******

-Como siempre nuestra canción es de las más escuchadas –dijo Seiya complacido mientras se pasaba los brazos por la cabeza y miraba las tranquilas calles de la ciudad. Tenían el radio del auto prendido y en él sonaba la canción como la más popular.

-Espero que ellas no tarden en entender nuestro mensaje –refunfuño Yaten –en realidad no deseaba volver a cantar. Otra vez tengo que esconderme de esas chicas insoportables que me persiguen a todas horas hasta en el baño.

-No quiero que seas grosero con las admiradoras –advirtió Taiki –Ten en cuenta que entre ellas pueden estar las personas que buscamos.

-Hmf.

-¿Creen que las personas a las que buscamos tengan la capacidad de entender fácilmente nuestro mensaje? –preguntó Seiya algo distraído.

-Por algo son nuestras superiores –replicó Yaten.

-En todo caso, creo que ellas tienen la capacidad de entender lo que decimos... –argumentó Taiki.

-¿Pese a la letra? –insistió Seiya.

Yaten y Taiki lo miraron confundidos.

-Lo que quiero decir es que en la canción mencionamos ese hecho, pero no parece que la gente lo note... bueno, no toda.

-¿Alguien lo ha notado? –preguntó Yaten.

-Emmm... pues... La verdad es que incluso pudo interpretar la música poco después de escucharla.

-Tal vez sea una de ellas –murmuró Taiki emocionado.

-¡No lo creo! –dijo Seiya molesto –Es una tonta y además me trata como basura...

-¿Qué? –preguntaron consternados.

-Eso no importa –dijo Yaten con burla –la forma en que te trate es lo de menos.

-¡Por supuesto que importa!

-Además, Seiya, tenemos que encontrarles por su propio bien...

-¡¡Ya les dije que ella no tiene nada que ver!!

-¡Entonces, ¿por qué te molestas en mencionarle?! –preguntaron molestos.

-Solo estoy un poco confundido... es todo...

-Pues toma tu trabajo con más seriedad... no estamos de vacaciones –gruñó Yaten.

Seiya frunció el  ceño y cruzó los brazos. Cuando desvió la vista un poco vio a una niña que caminaba cabizbaja por la acera mientras arrastraba su mochila.

-¡Detén el auto! –dijo Seiya.

-¿Pero que...

-Solo deténlo, Taiki.

A pesar de lo extraño que parecía la petición  Taiki logró detener el auto. Cosa que le costó varios insultos por parte de los demás conductores que venían detrás y de una lata que sospechosamente había ido a parar justo en su cabeza acompañada de un fuerte grito de un anciano que siguió de largo en su carro.

Antes de que Taiki pudiera preguntar de qué se trataba todo ese asunto, vio como Seiya bajaba a toda velocidad colocándose a un lado de una niña que, al parecer, no se había dado cuenta de su presencia, pese a todo el escándalo que había provocado.

-Esa niña... –dijo Yaten.

-Es Hinori... –completó Taiki.

Ambos se acomodaron en el asiento mirando con mucho cuidado lo que ocurría afuera.

Lo primero que notaron era que Seiya no se había detenido a ser amable. A juzgar por lo que pasó a continuación ambos pudieron adivinar que sólo había bajado a burlarse de la chica.

Hinori no parecía estar de humor para que alguien se burlara, aunque por lo que vieron, pareció que hace unos momentos acababa de ser torturada y había encontrado en Seiya una perfecta persona en quien calmar sus frustraciones.

-Lo merece por idiota –dijo Yaten convencido.

-Parece que le sacó todo el aire del puñetazo –murmuró Taiki.

-No soy una niña... –mascullo Hinori con los dientes apretados mientras su puño giraba en el estomago de Seiya –Y no necesito que un completo imbécil venga y me diga tonterías en la calle, ¿esta claro?

-Como el agua –murmuró Seiya cuando recuperó el aliento. -¿Se puede saber que es lo que te tiene con un humor de los mil demonios? –preguntó después de quitar el puño de la pelirroja con mucho cuidado.

-¡No!

-Oh, vamos... tus problemas son los míos.

-Lo que pasa –dijo ella continuando con su camino –es que quieres saber que es lo que me tiene tan molesta para burlarte de mí por lo menos en una semana... Y ese no es el caso... Soy yo quien debe hacerte la vida como un infierno, no tú.

-Ya he visto una expresión como la tuya en otra ocasión –dijo Seiya con aire experto.

-¿Ah sí?

-Fue cuando Serena reprobó el examen de matemáticas...

Hinori palideció.

-Aunque ahora que lo recuerdo, reprobaba todo examen que pasaba por sus manos... su expresión era muy parecida a la tuya ahora... Y como vienes de la escuela...

-De hecho tu expresión me recuerda a esa que tenía Seiya cuando reprobó el mismo examen de matemáticas que Serena. –intervino Taiki.

-Si... parecía que estaba dispuesto a arrojarse por un precipicio –completó Yaten.

Ambos habían bajado del auto.

-Esa no es mala idea –dijo Hinori. -¿Puedes arrojarte ahora?

-¡¡Reprobaste un examen!! –dijo Seiya con aire triunfal.

Hinori se sonrojó.

-La mayoría de los estudiantes reprueban un examen una vez en su vida –argumentó ella.

-Pero no caminan por la calle como si Dios no existiera –dijo Seiya cruzando los brazos.

-Pero...

-¡Déjame ver! –exclamó Seiya al momento de arrebatarle la mochila y comenzar a buscar.

-¡¡Oyeee!! –Hinori lo agarró del cuello para detenerlo, pero eso solo empeoró las cosas. todos sus útiles cayeron al suelo, entre ellos un papel con palabras en rojo. En cuanto Seiya lo vio lo levantó para leerlo.

-Vaya... Así que es esto –dijo burlón.

-¡Regrésame mi examen, engendro de virus fracasado! –gritó Hinori saltando para arrebatárselo. A lo que Seiya levantaba la mano y leía desde el aire.

-"La próxima vez asegúrese de... –una gota de sudor corrió por la frente de Seiya –no contestar solo su nombre..."

Hinori finalmente logró arrebatarle el examen. Molesta comenzó a recoger sus cosas y a meterlas en la mochila para patearle la espinilla a Seiya antes de irse corriendo.

Taiki y Yaten miraron a  Seiya confundidos.

-¿No reaccionará? –preguntó Yaten –Fue un golpe duro.

-Parece que aun esta impresionado... debe ser un shock... A decir verdad yo también estoy sorprendido... no puede existir estudiante tan malo.

*******

-Es en estos momentos cuando desearía tener la habilidad de Leo para sentir aciertos y errores –se lamentó Hinori después de hacer bola su examen.

-Pero eso sería trampa –dijo Ami.

Leo la miró mientras una gota de sudor le corría por la frente y tosió un poco.

-En realidad, Hinori, no te serviría de nada tener mi habilidad ya que... NO TE MOLESTASTE EN ABRIR EL LIBRO UNA SOLA VEZ...

-Por supuesto que si lo abrí –se defendió la pelirroja.

-De nada sirve que abras un libro para cubrirte en la clase mientras duermes, cherrie –dijo Yoshie mientras devoraba un helado.

A Serena y Lita les corrió una gota de sudor por la cabeza.

-No te preocupes –dijo Serena –Ya tendrás oportunidad de reponerte.

-Y si no puedes repetir año –Lita sonrió.

Hinori se hundió más en su asiento.

-No debiste decirle eso, Lita –Leo la miró con desaprobación. –Fue muy cruel.

-No fue mi intención...

-Puedo ayudarte a estudiar –dijo Ami.

-Es inútil –dijeron Leo y Yoshie a coro.

-¡¡Oigan!! –Hinori se levantó del asiento molesta.

-Yo intenté ayudarla a aprender ingles... y si mal no recuerdo en una de mis... "clases intensivas", ella escapó tras el primer chico que pasó por su camino –dijo Leo mirando a la pelirroja con resignación.

Hinori volvió a sentarse.

-Yo intenté ayudarla a pasar un examen por que era necesario para permanecer en el equipo de voli bol, pero ella se quedó dormida apenas pasaron 15 minutos y cuando intente despertarla me agarró del cuello e intentó estrangularme por cometer la osadía de interrumpir su sueño –dijo Yoshie con más gracia.

Hinori deseó desaparecer.

-Pero aun así pase ese examen –dijo quedito.

-Si –dijeron Leo y Yoshie -... compraste las respuestas un día antes y las memorizaste.

-¿Eso hizo? –preguntaron Lita, Serena y Ami.

-Hinori siempre ha sido muy astuta para encontrar a las personas que se dedican a hacer eso –dijo Leo.

-Lo peor es que en realidad podría pasar un examen por su cuenta... pero... siempre tiene algo más importante que hacer –suspiró Yoshie.

-Perseguir a un chico, por ejemplo –Leo la miró con reproche.

-Bueno... en realidad Leo no tiene nada que reprochar –dijo Hinori con los ojos cerrados y una vena saltada –Ya que ella puede resolver un examen usando su habilidad.

Leo se sonrojó.

-Y Yoshie me hablaba en francés casi en toda su "ayuda"... como no le entendía me aburrí...

Yoshie solo sonrió al recordarlo.

-En conclusión no es culpa mía –dijo la pelirroja con peligrosa calma.

-De cualquier manera tienes que pasar ese examen –dijo Leo –Así que ve buscando la manera de que tu estrategia de estudio no falle.

Hinori se recargó en la mesa pensando en la posibilidad de contactar con el sujeto que tenía las respuestas del examen, sin embargo esa idea fue rechazada cuando recordó que había sido expulsado hace un buen tiempo. En ese caso tendría que intentar algo más inteligente. Estudiar tal ves.

********

Cielo frunció el ceño considerablemente cuando apareció la víctima en la pantalla de la computadora. Con fastidio introdujo más datos con la esperanza de que la imagen cambiara a una chica, para variar, pero la maquina permaneció con la misma imagen después de realizar una rápida búsqueda.

Descansó la  cabeza entre las manos pensando en si debería salir en ese mismo momento o en buscar a un candidato más.

-Lo mejor es no perder el tiempo –se dijo cuando recordó que el agujero negro sería dirigido a la Tierra.

Se levantó y se dio la vuelta para salir del lugar.

En la pantalla estaba la imagen de un chico de estatura media. Su cabello era largo, y lo tenía agarrado a un listón. Sus ojos azules dejaban ver una mirada un tanto traviesa y arrogante al igual que su sonrisa. Tal vez lo más importante era que se trataba de un cantante. Una estrella.

*******

"¿Qué es lo que haces ?... Lo mejor es que te pongas a estudiar... de otra manera volverás a reprobar ese examen"

Hinori suspiró, ¿por qué no podía olvidar ese estúpido examen?.

-No es la primera vez que repruebo –se dijo con burla –Pero a nadie le había importado –reflexionó.

No había conocido a sus padres y no recordaba ningún momento en su niñez en que ellos la abrazaran. Sus abuelos le habían cuidado desde que era una bebe y cuando ella comenzó a preguntar por sus padres no recibió una respuesta convincente.

-Nosotros te queremos como si fueras nuestra hija –dijo su abuela con una tierna sonrisa.

Hinori tuvo que comprender muchas cosas desde entonces. La primera era que el preguntar por sus supuestos padres entristecía a sus abuelos y ella no quería eso para las personas que le habían cuidado.

La idea de estudiar fue de ella ya que sus abuelos eran muy conservadores y continuaban con las ideas de que la mujer tenía que servir en casa. Para eso fue educada Hinori.

Razón por la que su abuela le animaba a dejar la escuela cada vez que llegaba desanimada por no haber pasado un examen. Pero ella no quiso.

Claro que tampoco se decidió a estudiar.

Lo que hizo fue conseguir las respuesta de cuanto examen estaba por venir para asegurar acreditarlo. Nunca supo por qué había decidido hacerlo de esa manera. Tal vez aun pensaba que una mujer no tenía que salir de la casa más que para comprar víveres o recoger a los niños de la escuela.

Se preguntó cómo estarían los abuelos. Desde que decidió dejarlos para cumplir con su misión escribía para saber de su situación.

Los extrañaba.

-No tengo que ser una excelente estudiante –se dijo finalmente esquivando la mirada del libró que había intentado leer desde hace dos horas. –Ya no tengo una misión tampoco... Nada me retiene en este lugar... Quiero volver a casa...

*******

-¿Por qué tengo que ser yo quien valla hasta allá? –preguntó Seiya con una expresión sombría en el rostro.

-Por que eres el único que puede salir, Taiki tiene un examen y tiene la estúpida idea de que reprobarlo es parte de un sacrilegio. Y yo tengo que presentarme en un programa de televisión ya que soy invitado especial y Taiki me prohibió no ir. –dijo Yaten con fastidio. –El único que no hace nada eres TU.

-¿Cómo que no hago nada?

-¿Tienes planes? –preguntó Yaten con burla.

-Emmm... bueno... yo... Tengo que...

-Entonces no hay problema... Así que ve al aeropuerto y asegúrate de hacer esto, por lo menos.

-Rayos –dijo Seiya.

*******

Leo dejó caer la mochila de la impresión sin dejar de mirar a la persona que tenía enfrente. Serena y las demás también estaban impresionadas, pero se habían limitado a permanecer alejadas debido a que Hinori había pedido hablar sólo con Leo, cosa que no les impidió escuchar lo que le dijo.

-Pero... –comenzó Leo. –Es que...

-Quiero ver a mis abuelos –dijo Hinori con determinación. –Quiero volver...

-Por supuesto –dijo Leo –Estas en tu derecho... Pero no creí que fuera tan pronto.

-Debes extrañar mucho  China –dijo Ami de manera comprensiva.

-También las extrañaré a ustedes –respondió Hinori con una suave sonrisa.

-¿Cuándo te irás? –preguntó Lita.

-Aún no lo sé... primero tengo que comprar el boleto de avión.

-Mientras tanto podemos organizarte una fiesta –opinó Mina con mas entusiasmo (aunque estaba igual de desconcertada).

-No es necesario –dijo Hinori agradecida. –Bueno... tengo que ir al aeropuerto... Nos vemos más tarde, chicas.

*******

-No debería ser tan difícil encontrarlo –dijo Cielo fastidiada en medio de la calle. Toda la gente que la veía sonreía por la manera tan extraña en la que vestía.

Los más jóvenes habían pensado que era una nueva moda y le preguntaban el lugar donde podían adquirir modelos parecidos al que vestía ella cosa que solo irritaba más a Cielo por no haber encontrado aun a su víctima.

Suspiró enfadada y decidió usar la computadora portátil para localizarlo lo más pronto posible. La señal comenzó a parpadear en un lugar lejano a donde ella estaba. Esta vez sonrió y desapareció para encontrarse con él de una vez por todas.

*******

Seiya se guardó el boleto de avión y caminó hasta la sala de espera para sentarse.

Había corrido con suerte ya que ese boleto era prácticamente el último. En cuanto se sentó se acomodó la gabardina y las gafas rogando por que nadie lo reconociera ya que no tenía ánimos para correr de nadie. El lugar que había encontrado vasío estaba cerca de las taquillas y de vez en cuando sonreía al escuchar que la mayoría de las personas querían ir al mismo lugar que él.

-Quiero reservar un boleto a China –dijo alguien.

-Solo nos queda el vuelo de las 9:30 P:M: –dijo la secretaria mientras tecleaba en el ordenador.

-Ese esta bien –respondió la chica.

-¿A nombre de quien lo pongo?

-Istar Hinori.

¿Hinori?

Seiya levantó la mirada para ver a la chica y frunció el ceño. ¿China?

Hinori suspiró cuando terminó de reservar el boleto. Se dio la vuelta y se apresuró a volver. Apenas y tendría tiempo para arreglar sus cosas.

Una mano agarró su muñeca y ella volteó encontrándose con un tipo vestido muy... extraño, que parecía mirarla a pesar de que tenía puestas unas gafas obscuras.

-¿Quién es usted? –preguntó sorprendida.

-¿Estas huyendo?

*******

Yoshie colocó la taza sobre el pequeño plato con mucho cuidado y miró a Leo. Por supuesto que estaba sorprendida, pero se había controlado mientras reflexionaba sus palabras.

-Debe ser una broma –dijo al fin.

-No me lo pareció así –Leo sonrió con tristeza.

-Pero aun estamos en problemas... Aún están esas tres intrusas y el asunto de las estrellas...

-No es problema nuestro –dijo Leo con sequedad –Hinori tiene razón,  ya nada nos retiene aquí... deberíamos volver a casa... con nuestras familias.

-¿Qué familias? –preguntó Yoshie con suavidad. –Mis padres están divorciados y los tuyos están muertos... ¿De qué familia me hablas, Leo?...

-¡Maldición Yoshie!... Solo te digo lo que pienso.

-Piensa con más cuidado, cherrie...

Leo reprimió un sollozo cubriéndose la boca. Cuando se tranquilizó un poco volvió a hablar.

-Ustedes dos son mi familia.

-Son la mía también –dijo Yoshie.

-¿Entonces por qué nos deja?... ¡La necesitamos!

-¿Por qué no se lo preguntaste?... ¿Qué sentiste, Leo?

-Nostalgia,... deseos de volver,... inseguridad...

-Hinori no se irá –dijo Yoshie con seguridad.

-Pero...

-Nosotros somos su familia... Sería muy egoísta de nuestra parte querer retenerla, pero si lo que has sentido en ella es inseguridad, ten por seguro que no se irá... Conozco muy bien a nuestro líder... ella no actuará nunca si no esta segura.

Leo sonrió controlando sus ganas de abrazar a Yoshie.

-Entonces vamos por ella –dijo entusiasmada.

*******

-Tamada habló por teléfono... se ha cancelado la reunión a la que irá Seiya. –dijo Taiki.

-¿Qué no estabas en un examen? –preguntó Yaten molesto.

-Se canceló.

-Igual que mi presentación en el programa de televisión. –murmuró con inocencia.

-Yaten...

-¡Esta bien!... ¡El productor era un idiota y cancelé a última hora, ¿contento?!

-Después me explicarás eso, primero hay que alcanzar a Seiya en el aeropuerto.

-¿Para qué?... deja que haga algo en su vida.

-Solo perderá el tiempo.

-¿No pierde el tiempo de todas formas?

*******

-¡... y que quede claro que no estoy huyendo de nadie!... solo quiero volver a casa... ¡¡Pero por qué me molesto en explicártelo!!... ¡¡Esto no es asunto tuyo!!

-¿Entonces por que te has metido al baño? –preguntó Seiya desde afuera.

Hinori apretó los dientes furiosa consigo misma. Había corrido al baño por que estaba a punto de llorar y no quería hacerlo frente a Seiya. Desde ese momento solo le había gritado desde adentro ante la sorpresa de las jóvenes que estaban dentro y la vergüenza y diversión de quienes estaban fuera.

-¡¡Muérete!!

Para sorpresa de Hinori un escándalo se oyó afuera. No pudo ser por la tontería que dijo, ¿o sí?.

Con cuidado abrió la puerta para asomarse un poco y vio sorprendida a Cielo.

Toda la gente había corrido y el lugar estaba prácticamente solo. A excepción por él. Cielo parecía no estar dispuesta a dejarlo ir por alguna razón.

"Maldición" pensó.

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-Bueno –dijo Cielo más tranquila –Ya que nos hemos quedado solos, permíteme acabar con mi tarea.

Seiya apretó los puños y miró a todos lados sin encontrar a nadie. Por su mente pasó la idea de transformarse, pero no estaba seguro de vencer a Cielo solo y no quería arriesgarse.

Cielo sacó su arma y la dirigió a Seiya. En cuanto el primer rayo escapó de ella él lo esquivo rogando por que algo lo ayudara.

-No te muevas –gritó Cielo enfadada. –Bastante malo es ya que seas un hombre y no una mujer.

-Que curioso –dijo Seiya. –A mí no me molesta en lo más absoluto.

-Después podrás decir chistes –murmuró Cielo lanzando otro rayo.

Una esfera de fuego desvió el rayo justo cuando estaba por aterrizar sobre el pecho de Seiya. Éste miró sorprendido hacia un lado descubriendo a Sailor Fire.

-Bueno –dijo Sailor Fire –Nadie es perfecto... Espero que le perdones eso a tu víctima, Cielo.

-No estoy en condiciones de hacer eso –dijo Cielo con una peligrosa tranquilidad.

Cielo era una excelente guerrera y Sailor Fire pudo comprobarlo personalmente cuando apenas logró escapar de los finos movimientos de su cuerpo.

Cuando logró ponerse a salvo frunció el ceño por que la habían alejado de Seiya. Decidida sacó la flauta y tras emitir unas notas bruscas logró paralizar a Cielo.

-¿Pero que... –gruñó Cielo.

Sailor Fire corrió hasta el cantante y cuando tomó su mano lo haló con ella por uno de los pasillos.

-¿Qué se supone que estas haciendo? –preguntó Seiya si poder soltarse mientras ella continuaba corriendo.

-Te salvo la vida, idiota.

-Pero, mi amiga esta allá...

Sailor Fire se detuvo y lo miró sorprendida.

-Dentro de los baños –dijo Seiya agitado.

-Creo que no saldrá, espero que no sea tan imprudente como tú.

-¡No soy imprudente! –exclamó Seiya.

-Si lo eres.

-Ambos lo son –dijo Cielo en el extremo del pasillo con una radiante sonrisa. –Que interesante efecto provoca tu flauta... me parece que ya la había visto.

¿Flauta? Seiya miró las manos de Sailor Fire descubriendo el instrumento y palideció notablemente. Estaba seguro de que esa flauta era la misma de la que le había hablado la princesa, pero aun no comprendía por que tenía que tenerla precisamente Sailor Fire.

Ella debió darse cuenta ya que se colocó al frente apretando la flauta para acercarla de nuevo a sus labios.

-¿Crees que volverá a funcionar el mismo truco? –preguntó Cielo divertida.

-No... –Sailor Fire giró la flauta entre sus manos y de ella comenzó a salir un denso humo negro que hizo que Cielo comenzara a toser. –Por eso usaré otra cosa. –Volvió a tomar la mano de Seiya para detenerse en lo que parecía ser el final del pasillo. Sin pensarlo utilizó la flauta para abrir un conducto de aire y miró a Seiya. –No tardará en recuperarse, así que sube de inmediato.

-Pero...

-Por una vez en tu vida haz caso a lo que te dicen... además no me puedo quedar... no tengo la fuerza para vencer a Cielo.

Cuando ambos entraron por el conducto (pequeño, por cierto), Sailor Fire se giró y selló la entrada con un rayo de fuego. Comenzaron a avanzar pendientes de todo ruido.

-Este lugar es muy incomodo –dijo Seiya cuando se pegó en la cabeza por séptima vez.

-No tengo la culpa de que seas tan grande –dijo Sailor Fire detrás de él.

-¿Dónde conseguiste esa flauta? –preguntó interesado.

-Al igual que tu apareció de repente –bromeó ella.

Un ruido los puso a los dos alerta.

-Es persistente –dijo Sailor Fire preocupada –Sigue adelante... yo la detendré...

-¿Estarás bien?

-Yo soy el guerrero y tú la víctima –dijo exasperada –Así que continúa.

En realidad no deseaba hacerlo, pero de esa manera ayudaría más que estorbando. Así que Seiya continuó sin estar seguro del lugar al que lo llevaría ese pequeño conducto.

Sailor Fire giró y miró con atención el lugar. Seiya tenía razón, era muy pequeño y aunque presentaba pocas molestias en ella no sería lo mismo a la hora de combatir.

Por supuesto que Cielo también había pensado al respecto. Y cuando pudo ver a Sailor Fire sonrió.

-Este no es el sitio más adecuado para una princesa –colocó ambas manos en las paredes del conducto -¿No lo piensas así?

Cielo concentró energía y una esfera incandescente fue creciendo desde su pecho hasta el exterior. Cuando su cuerpo fue cubierto la esfera disparó una gran cantidad de energía destructiva que fue desintegrando todo lo que le rodeaba.

Sailor Fire se cubrió con ambas manos, en una de ellas apretaba la flauta.

*******

-¿Por qué no hay gente? –preguntó Leo mirando con cuidado todos los ordenadores prendidos y las maletas abandonadas. Dirigió la vista a Yoshie y la notó preocupada. –El enemigo...

-No podemos hacer nada –dijo Yoshie con impotencia. –No podemos transformarnos desde que apareció ese artefacto de nuestro cuerpo.

-¿Qué sugieres?

-Busquemos a Hinori.

*******

Sin lugar a dudas había más espació ahí.

Cielo había destruido casi cuatro metros a la redonda .

Por supuesto que ella estaba preparada para una caída estratégica, pero Sailor Fire se había doblado el tobillo en su inesperado aterrizaje. En esos momentos permanecía arrodillada con la flauta al frente para defenderse. Pero no estaba bien, ella estaba agotada.

-Es simple –dijo Cielo –Dime dónde esta ese chico y te dejaré en paz. Tu no me interesas.

-Deberías tomarnos más en cuenta... no tomamos una agresión a la ligera –respondió Sailor Fire jadeante.

-Ese consejo es para ti... Sólo mírate... ni siquiera puedes mantenerte en pie.

-Yo no recibo consejos de miserables –dijo ella con desprecio.

Cielo frunció el ceño y corrió hasta ella sorpresivamente para tomarla del cuello con una mano. La flauta cayó del impulsó haciendo un ligero sonido.

-¡Sé que no estas muy lejos! –dijo Cielo en voz alta para que Seiya escuchara. –Tu salvadora esta realmente en apuros... si no te presentas voy a matarla... Y te aseguro que estarás consciente de cada herida que le haga.

-¡¡Nooo!!... No salgas... Seiy.. hug...

-Callate –murmuró Cielo.

Sailor Fire comenzó a forcejear para liberarse. No pudo golpear a Cielo con la pierna que no estaba lastimada, fue por eso que cuando su pie alcanzó el estomago de Cielo dejó escapar una exclamación de dolor.

-Estúpida –gritó Cielo.

Sailor Fire se impulsó con el pie sano para alcanzar la flauta y cuando la tuvo en sus manos tocó una melodía violenta que rodeó a Cielo con pequeñas ondas de fuego.

Estaba atrapada, pero no sería por mucho tiempo. Y ella no podía correr. Sintió que alguien la cargaba y miró con sorpresa a Seiya.

-Vamonos –dijo él.

Ella no dijo nada.

Cielo volvió a sonreír y ante la mirada atónita de Sailor Fire y Seiya rompió los aros. Sacó su arma y sin previó aviso disparó.

El rayó alcanzó el pecho del cantante. Sailor Fire se golpeó contra el suelo al igual que Seiya y miró horrorizada lo que estaba ocurriendo.

-¡¡Seiyaaa!!

Una figura de una intensa luz salió del pecho de Seiya. Parecía ser una estrella, pero la figura cambiaba constantemente a la de una esfera.

Cielo frunció el ceño.

-Maldición... Tanto tiempo para nada. –levantó un brazo y desapareció.

-Seiya –Sailor Fire se acercó arrastrando, lo abrazó y miró la figura. –Lo siento... Seiya...

-¿Qué le has hecho a Seiya? –preguntó una joven desde un extremo del orificio que había hecho Cielo. Sailor Fire la miró y frunció el ceño. Acomodó a Seiya en el suelo e intentó levantarse, a pesar de que su tobillo le dolía se mantuvo firme.

-No es la hora de llegar al rescate... ¿qué clase de Sailor Scouts son ustedes?... Cielo pudo lastimar a Seiya.

-¿Quién eres tú para decirnos eso? –preguntó Sailor Star Healer furiosa.

-Nadie –dijo la pelirroja desconcertando a las otras dos Sailors. –Apenas estoy buscándome.

Tras decir esto, Sailor Fire se retiró cojeando.

*******

-No me iré... ustedes son una parte muy importante de mi familia.

Leo y Yoshie sonrieron.

-Esas chicas en verdad parecen odiarnos –dijo Leo recordando la reacción de las Sailor Star Ligths.

-Tienen razón para ello –dijo Yoshie mirando a Leo mientras recordaba la pelea que tuvieron.

-Bueno... por el día de hoy quiero olvidarme del aeropuerto y todo lo que en él pasó. –dijo Hinori estirando los brazos.

"Abuelitos:

Acabo de lograr un avance en mi vida. He pasado un examen por mi propia cuenta... ¡Sí abuela!... no hice trampa (no encontré a quien vendía las respuestas). Así que tuve que estudiar.

Mis amigas me ayudan en todo lo que puedo y me hacen más fácil la permanencia en Japón.

Los extraño abuelitos... espero que estén bien y no se preocupen por mí...

     Los ama:

Hinori.

PD: Les mando el examen que pasé... Sé que no es la calificación más maravillosa que exista, pero es aprobatoria al final de cuentas. No tomen en cuenta las notas que puso el profesor, en realidad no le pude copiar a nadie."

Continuará...