Inevitable

Pasaron varias semanas más en Italia en lo que la niña crecía lo suficiente para hacer el viaje hasta Forks, su hogar, la niña ahora aparentaba un año, ya era capaz de caminar por su cuenta, comía tanto la comida de los humanos como sangre aunque ahora prefería comer que beber sangre.

Desde que tuvo la capacidad de hablar, cosa de una semana atrás, llamó a Rosalie mamá y a Emmet papá cosa que no podía hacer más felices a ambos, estaban tan orgullosos de ella que temían el momento en que ella se convirtiera en mujer y los dejara, temían que creciera.

Veían cada día como Reneesme enamorada de Jacob se iba distanciando de sus padres y temían que algún día Sharon les hiciera lo mismo algún día, a pesar de que ella era aún muy pequeña no dejaban de temer que ese día llegara; mientras todos empacaban las maletas para el viaje Reneesme no dejaba de hablar de lo mucho que deseaba volver a ver a Jacob todos al escucharla solamente reían, incluso Sharon que desde el primer día de su llegada la había escuchado se reía de su emoción.

Rosalie reía igual que todos pero tenía cierto temor, sabía que todo lo de Reneesme había comenzado el primer día de su vida cuando Jacob había impramado con ella, si había sido tan sencillo para Edward y Bella perderla que tan sencillo sería para ellos perder a Sharon.

La niña abrazó a la pierna de Rosalie como si pensara que con eso podía alejar las dudas de la cabeza de su madre, Rosalie cargó a Sharon con mucho cuidado y continuó haciendo las valijas, con una sonrisa en el rostro notó que ahora ella y Emmet llevaban una valija más prueba inequívoca de que Sharon se iba con ellos de regreso a Forks, de que era suya y nadie podría quitárselas, eran una familia y los tres estarían juntos sin importar lo que sucediera.

Un par de horas después todos los Cullen estaban de camino al aeropuerto internacional de aquella ciudad, rumbo de regreso a su hogar, con un nuevo miembro que solamente alegraba sus vidas cada día.

El vuelo transcurrió de manera normal, hicieron escala en Madrid y luego un vuelo directo hasta Washington, de allí solamente fue cuestión de horas antes de estar de regreso por completo en su hogar, cuando llegaron a su casa se despidieron de Edward, Bella y Reneesme que fueron de regreso a su cabaña en el bosque mientras que Emmet, Rosalie y Sharon se quedaron en la casa intentando improvisar una cama para la niña ya que como era de esperarse, en casa no tenían ninguna cama disponible.

Pasaron varios días tranquilos en casa viendo a la niña crecer sin ningún tipo de preocupación los días se volvieron semanas y las semanas se volvieron meses, no tenían ningún tipo de preocupación, eran una familia completamente feliz, cada día daban paseos por el bosque con cuidado de mantenerse alejados de los ojos de los curiosos pues aún nadie sabía de la niña, cuando consiguieran saber cuando dejaría de crecer tan rápido deberían la verdad, que la habían adoptado en Italia.

Durante mucho tiempo habían estado tranquilos de esa manera ya que todos en casa sabían que no debían de mencionar a la niña aún, claro que cuando una persona está enamorada a veces olvida sus promesas, un día, tres meses después del regreso a Forks y de los días de paz que todos estaban disfrutando; el olor a lobo se hizo presente en la residencia Cullen, nadie entendía porque si después de todo Reneesme estaba en casa de sus padres, Carlisle salió a hablar con Jacob:

-Hola, no los esperábamos; ¿podemos saber a que se debe su visita?

Jacob le respondió algo demasiado serio:

-Nadie nos informo que ustedes tenían un nuevo miembro, Reneesme apenas y me lo dijo ayer por la noche, conocen el tratado, no pueden convertir a nadie más.

-Nosotros no convertimos a nadie-Carlisle respondió sin mostrar ningún tipo de preocupación ya que estaba seguro de ser inocente-la niña de la que te contó Reneesme es una hibrida que abandonaron en la puerta de la casa donde nos estábamos quedando, si no confías en mi palabra de inmediato Rosalie y Emmet la traerán aquí para que puedas comprobar por ti mismo que lo que te digo es cierto.

-Pues ver para creer-dijo Leah realmente molesta-nunca se puede uno fiar de un chupa sangres.

Carlisle volvió a entrar a la casa y fue de inmediato a la habitación de Rosalie donde ahora dormía la niña:

-Rosalie, Emmet, la manada de Jacob está afuera de la casa y al parecer Reneesme le dijo a Jacob sobre la niña, quieren verla para estar seguros de que no hemos convertido a ningún ser humano, que Sharon es un híbrido como nosotros les dijimos.

Rosalie vio a Emmet y luego a Sharon que tranquila jugaba con sus barbies en el piso de la habitación, ambos querían evitar a toda costa lo que pudiera ser una amenaza y en este momento los lobos lo eran pero sería mucho peor si es que no iban, luego de suspirar Rosalie tomó a Sharon en brazos y salió, en la puerta de la casa los lobos se quedaron mirando a la rubia con la bebé en brazos, olfatearon el aire y miraron a la niña sin poder entender lo que sucedía:

-No es posible, que tipo de truco es este-Leah estaba realmente molesta-piensan hacernos creer que esta niña es mitad lobo.

Todos los Cullen se miraron en silencio incrédulos, pero sabían que el olfato de los lobos en lo referente a su raza era completamente infalible:

-Nosotros no estamos tratando de ocultar o engañar, la niña solamente es lo que es-Alice habló-si ustedes deciden o no creernos es cosa suya.

Antes de que Leah fuese capaz de decir otra cosa para poner de peor humor a Rosalie que ya había dejado a la niña en el piso a su lado Jacob habló:

-Se que no es posible que ustedes intenten engañarnos, pero el hecho de que nos lo oculten hace dudar de sus buenas intensiones.

La niña solamente les sonrió a todos y sin que nadie lo notara caminó hasta los lobos:

-Mami, papi, pedyitos-dijo señalando a los lobos y mientras hablaba seguía caminando se cayó y comenzó a llorar, antes de que Rosalie o Emmet pudieran acercarse, a ayudarla, Seth la cargó y eso fue suficiente para hacer que Emmet y Rosalie se aterraran de inmediato pero cuando devolvió a la niña sin decir nada anbos se sintieron aliviados-Mami, me caí y mira, es sangre-la niña mostró la palma de su mano sangrando-me duele mami.

Rosalie asustada le dio a la niña a Carlisle que sin demora le limpio la herida en la casa. Desde aquel día ya nadie tenía que sentir miedo u ocultar a la niña podían pasear por el bosque sin temor de ocultarse a de los lobos, pasaron los días, las semanas, los meses y finalmente un año; la niña ahora aparentaba unos cuatro años, ahora paseaba con Reneesme con frecuencia e iba a la reserva con frecuencia pasaba mucho tiempo con los lobos aprendiendo de ellos pero en especial con Seth, eran los mejores amigos del mundo y finalmente sin remedio sucedió lo inevitable, no se sabe a ciencia cierta quién fue el primero pero sin lugar a dudas, ambos terminaron imprimados no saben si fue primero Seth o Sharon pero un día simplemente Seth era lo que Sharon necesitaba, un amigo, un protector y ella lo era para él, claro que era un secreto, su secreto.