Advertencia: los personajes de este fic son propiedad de Bushiroad y de su creador el mangaka Akira Ito, historia traducida de ThunderFlowers
Kaichi Vg Love: bien aqui nuestra admi cap Emi chan nos traer 3 capitulos de este fic espero que lo disfruten :D
Re-birth
Capítulo 2
Equidistante pasado y futuro
El niño se puso de pie sonriendo mientras llamaba a su padre. Él se había sentido asustado y confundido cuando se despertó sin su padre al lado, por lo que había decidido buscarlo. En su memoria, su padre era fuerte y cálido, con unos brillantes y oceánicos ojos azules, al igual que su cabello. ¡Estaba tan feliz de encontrarlo!
Su sonrisa se desvaneció cuando Aichi levantó la cabeza para mirarlo con una expresión de dolor en su rostro y las lágrimas corriendo por sus mejillas, cayendo al suelo. Las cejas del niño se fruncieron con confusión y preocupación. ¿Por qué estaba llorando su padre?
Aichi entrecerró los ojos por la luz del sol para ver a la pequeña figura delante de él. Una vez que sus ojos se acostumbraron a la luz, los ojos de Aichi se agrandaron al ver a un niño pequeño, de no más de dos o tres años de edad. Inmediatamente se preguntó lo que quería aquel niño. Aichi estaba seguro de haber oído mal, pero no podía dejar de preguntarse, ¿aquel niño le había dicho papá?
Agachó su cabeza mirando el suelo, tan pronto como los recuerdos de Kai regresaron se encontró con que más lágrimas brotaban de sus ojos y comenzaban a caer sin control, permitiéndole liberarse de todas las emociones encerradas dentro de él. Cuanto más tiempo se quedaba allí de rodillas llorando, más dolor y agonía inundaban sus emociones, impidiéndole recordar el sentimiento de la felicidad. Él sólo deseaba ser liberado de ese tormento y de esa oscuridad.
Una pequeña mano le tocó la mejilla, lo que le hizo mirar hacia arriba, a un par de ojos de color esmeralda que se veían asustados y preocupados.
Aichi parpadeó. A esa distancia tan corta, el niño le parecía demasiado familiar. ¿Realmente no conocía a ese niño?
Tenía unos ojos color esmeralda que le recordaban a…
"No, eso es imposible". Hablo su voz interna, sacudió la cabeza rápidamente para deshacerse de esa idea tan ridícula. Se obligó a apartar la mirada de esos grandes e inocentes ojos que parpadeaban mientras le miraban con confusión. Aichi se dio cuenta de que había sido una estupidez, a pesar de que el pensamiento sólo había durado una fracción de segundo. No había manera de que Kai fuera el dueño de esos ojos tan gentiles y puros.
Aichi estaba a punto de ponerse de pie cuando algo bloqueó su acción, una vez más eran los ojos del niño que ahora estaba frente a él con una expresión de determinación. De no ser por la situación actual y con la desaparición de Kai todavía en su mente, Aichi habría reído ante la expresión decidida en el rostro del pequeño niño y de la forma en la que sus brazos se extendieron, parecía como si estuviera tratando de impedir que alguien se escape aún con su pequeña y frágil figura.
"¿Qué sucede?" preguntó Aichi suavemente, notando como una sonrisa se formaba en los labios del niño y sus ojos se iluminaban un poco por la felicidad. Aichi fue sorprendido por la repentina sonrisa y se sintió anonadado. ¿El niño se había puesto feliz porque le había hablado?
Se dio cuenta de que quería hacerle una pregunta que había estado en su mente desde que se vio por primera vez con ese niño. "¿De dónde vienes?"
Aichi observó al niño y vio como la confusión se reflejaba en sus ojos pero fue rápidamente reemplazada por el miedo y la ansiedad. Alcanzándolo lentamente, el niño dudó y Aichi se preguntó cuál era la causa de eso, pero luego agarro la mano del chico de pelo azul con fuerza.
Fue entonces cuando se dio cuenta de algo, algo que hizo que su cerebro se congele momentáneamente. La ropa que el niño llevaba era similar a la que Kai llevaba, y la camisa que se parecía a la de Kai se veía demasiado larga y grande en el niño, llegando incluso hasta sus pies. Las mangas estaban enredadas y colgando de los lados de la camisa.
La luz del sol apareció de entre una brecha que se formo en las nubes, revelando más rasgos del niño y su cabello castaño claro.
Ojos verde esmeralda... cabello castaño claro...
Al comprender todo, Aichi soltó la mano del niño, separándose de la mano que se sostenía temblorosa a la suya. Aichi retrocedió para tomar una distancia segura de él.
Logrando reunir el valor para hablar, preguntó con voz temblorosa, "¿K… Kai-kun? ¿Eres... tú, Kai-kun?"
El labio inferior del niño tembló, y se lo mordió para intentar que las lágrimas regresaran a sus ojos. Se sentía confundido y herido por la acción de Aichi al obligarlo a dejar ir su mano, casi con violencia. ¿Había hecho algo malo? ¿Su papá lo odiaba ahora? Su padre estaba llorando y el sólo había querido hacerlo sentir mejor...
Aichi se acercó a él, sacudiéndolo suavemente pero con firmeza por los hombros mientras las lágrimas seguían corriendo por su rostro. "¿Por qué tienes esta forma? ¿Qué te ha pasado?"
Su padre estaba llorando otra vez. ¿Era por su culpa?, Kai miró dubitativamente a su padre, cuyo rostro mostraba tristeza y desconcierto; eso era algo que él no entendía.
"¿Papá...?"
"¡Esto no es gracioso, Kai-kun!"
El cuerpo del niño se tenso al escuchar el tono que Aichi estaba usando, por lo que cerró los ojos, por temor al repentino comportamiento de Aichi. No entendía nada de lo que le decía, pero Aichi seguía gritando y llorando.
"Si entiendes lo que estoy diciendo, por favor, ya basta..." La voz de Aichi era cada vez más débil y desesperada. La expresión inocente y curiosa en el rostro de Kai le decía todo lo que necesitaba saber.
Kai estaba parado justo ahí, delante de él, pero el Kai de antes se había ido. Lo sabía porque él conocía a Kai más que nadie. Incluso si Kai quería jugarle una mala broma, sus ojos no deberían de ser tan suaves y libres de odio.
La persona que había admirado, su amigo, había muerto y antes de que se diera cuenta, había vuelto a nacer.
Kai no lograba comprender a Aichi en absoluto. El niño inclinó la cabeza ligeramente hacia un lado, sin entender lo que estaba mal con su padre. Extendió una mano para agarrar la de su padre una vez más, pero Aichi se alejó.
"Papá"
"Yo no soy tu padre, Kai-kun..." Le dijo seriamente, mirando al niño de lejos. Kai había sido su modelo a seguir y su amigo; él no podía imaginarse a sí mismo siendo el "padre" de este niño. Se convenció de que Kai estaba confundido como si fuese esa la primera vez que había despertado; recordaría todo muy pronto cuando sus recuerdos regresaran y así volvería a la normalidad, volverían a ser amigos o enemigos como antes. No le importaba si Kai tenía la forma de un niño; él sólo quería que su amigo regresara.
Aunque en el fondo él sabía la verdad, seguía negándose al hecho de que el antiguo Kai se había ido.
"Por favor, ve a casa Kai-kun." Le dijo con amargura, volteándose para marcharse.
El pequeño niño se aferró suavemente a la camisa de Aichi, sus ojos que demostraban curiosidad fueron sustituidos por miedo. No quería estar solo después de que por fin había encontrado a su padre. Sus diminutos puños se agarraron de la camisa con toda la fuerza que un niño puede tener.
Aichi no miró hacia atrás y dio unos pasos hacia adelante, tratando de alejarse.
"¡Papá... no te vayas!"
Aichi miró hacia abajo, sorprendido, al ver al niño abrazado a su pierna con toda su fuerza, temblando y llorando, no quería dejarlo ir.
Sintió una punzada de culpa golpear su pecho al ver al pequeño niño de esa forma. Con duda, Aichi se detuvo y miró a los ojos asustados del niño, esa era una expresión que nunca había visto en el Kai mayor. Aichi se sintió confundido y abrumado por la manera en la que este Kai mostraba sus emociones tan claramente, dándole el aspecto de un niño débil e indefenso.
"Lo siento, Kai-kun", se disculpó en voz baja, al ver las lágrimas que se formaban en los ojos del niño. "Yo no soy tu padre." Repitió y volteó para irse una vez más.
No le gusto la forma en la que fue capaz de leer todas las emociones que Kai mostró. El Kai que conocía no era así.
Aumento la velocidad mientras bajaba las escaleras de la azotea, tratando de ignorar los gritos del niño que pedían que regrese. Se encontró corriendo tan rápido como pudo, sin importarle a dónde se dirigía.
¡Esto está mal! ¡Ese niño no puede ser Kai-kun!
Pasó empujando a la multitud de gente en las calles, tartamudeando rápidas disculpas.
¡Kai-kun no puede haberse ido para siempre!
Los coches avanzaron tan pronto como el color de los semáforos cambio a verde, pero Aichi no se dio cuenta de esto ya que cerró los ojos a causa de sus pensamientos.
¡Yo no soy su padre!
Antes de que pudiera cruzar la calle, una mano le cogió del brazo y tiró de él hacia atrás. "¡El semáforo está en verde!, ¿en qué estabas pensando?"
"Lo siento..." Se disculpó en voz baja, sin mirar hacia arriba, dio las gracias a esa persona antes de seguir corriendo, tomando otro camino.
Se detuvo frente a una casa, con los labios entreabiertos se inclinó jadeando. Después de recuperar el control de su respiración, levantó la vista para ver que se trataba efectivamente de su propia casa a la que había corrido por instinto.
No tenía ni idea de por qué su instinto le había hecho querer alejarse lo más posible de ese niño. Tenía miedo de enfrentarse a una persona a la que ya no conocía, y el coraje que Kai le había dado hace unos años desapareció, después de confirmar que aquel niño no tenía recuerdos de su pasado. Aún así, Aichi siguió negándose a escuchar la verdad, aún creía que Kai no tardaría en volver a la normalidad. Sería raro no sólo para él, sino para Kai también. ¿Y si después de recuperar sus recuerdos, Kai se enterara de que había pensado en Aichi como su padre? ¿Cuál sería su reacción?
Todo lo ocurrido era completamente ridículo y parecía un sueño.
Alargó la mano hacia el timbre de la puerta, a la espera de una respuesta. Pronto, el pomo de la puerta giro y la puerta se abrió, revelando la cara de preocupación de su madre.
"¿Dónde has estado, Aichi?" Pregunto ella lentamente y con cuidado. Aichi se percato de que sus ojos estaban rojos e hinchados, una señal de que ella había estado llorando. Bajó la cabeza con culpa, se sentía responsable.
"En la casa de un amigo. Lamento mucho no haber llamado, la línea se fue en su casa. Lo siento, mamá." Fingió una sonrisa y mintió con facilidad, sin esperar a que su madre creyera su mentira tan obvia.
Sin embargo, ella creía en él porque era su hijo. "Está bien, ¡pero no vuelvas a hacer algo como eso otra vez!" Acerco a su hijo y lo abrazó. Aichi se sorprendió al principio, pero luego sonrió cálidamente y le devolvió el abrazo, con la cabeza apoyada en su hombro.
Odiaba mentirles a las personas valiosas para él.
Se dio cuenta de que no podía mentirle a Kai y decirle que él era su padre sólo para hacer que se sienta feliz.
A Kai no le gustaría saber eso cuando se enterase de la verdad.
Sentía que había hecho lo correcto.
