-Buscaré por aquí, tú busca por el Core y Hotlands.-dijo el rey cabra, mientras observaba con detenimiento al sol.

La científica comenzó a voltearse, hasta que tres extraños monstruos (que parecían estar derritiéndose) aparecieron.

-¿Eh?¿C-cómo llegaron ustedes aquí?-preguntó ella mientras acariciaba a uno, un perro gigante con un agujero como cara.

-gracias a nosotros, heh.

Alphys levantó su cabeza, encontrándose con Sans y Papyrus.

-HEMOS PASADO POR TU LABORATORIO Y, LA PUERTA DE TU BAÑO ESTABA ABIERTA,¡PERO NO ERA UN BAÑO! ¡ERA UN LUGAR UN POCO ATERRADOR,EN EL QUE ESTABAN ELLOS!-gritó el esqueleto de menor edad.-Y HEMOS VISTO A ALGUIEN CON ESCAMAS AZULES, Y RAYAS ROJAS, QUE NOS EVITÓ COMPLETAMENTE. AÚN CUANDO LE LLAMABA ¡ME RECORDABA A UNDYNE!

-Eh, ¿A d-dónde se fue?

-A WATERFALLS.-respondió Papyrus.-PERO CORRÍA MUY RÁPIDO, NO SÉ SI PUEDAS...- se detuvo, al ver que la científica iba corriendo hacia su laboratorio.-ALCANZARLE. OH BUENO, ¿QUÉ HAREMOS CON ELLOS, SANS?

-algo.

-¡SANS, NO ME ESTÁS AYUDANDO!

Unas telarañas envolvieron a Alphys, y una dama araña apareció, junto con muchas arañas y un cupcake araña. Wow, cuantas arañas.

-¿A dónde vas tan rápido, chica? Mi mascota tiene hambre, y tú serás su cena Ahuhuhuh~

-T-tengo que ir a b-buscar a alguien...

-Mi mascota tiene que comer, eso es más importante que cualquier otra cosa, querida~

Un muffin, arácnido y gigante, apareció de la nada, y comenzó a perseguir a Alphys en las redes de la dama araña.

La reptil estaba a punto de ser devorada por el muffin araña, pero un rayo de luz atacó a la dama araña, y esta se fue junto con sus arañas, y su muffin.

Entre el humo(¿humo? Si, humo, no preguntes), alguien agarró a Alphys, y se la llevó.

Alphys observó que, quien fuera el que la había salvado, le había roto los lentes, o sea, que no veía una caca.(Ey! Este fanfic iba a ser serio! Pero es que no me resistí :v)

-G-gracias por salvarme.¿Q-quien eres?-preguntó la reptil.

-¿Qué no es obvio, cariño~?

-¿Mettaton?

-Ahá~ Te ayudaré a buscar a Undyne. Oh, y perdón por lo de tus anteojos, toma.-El robot le dio a la científica unos anteojos, y le sonrió.

-Oh, g-gracias...

Los dos caminaron por los tranquilos caminos de Watterfalls, observaron que había monstruos en todas partes, como si el último humano nunca hubiera pasado.

Estaban llegando a la zona más tranquila, hasta que unos seis Temmies, y un Bob, les bloquearon el paso.

-¡HOi! ¡ZOi TEMmiE!-gritaron a coro los seis Temmies.

-Soy Bob. Venimos a decirles que...Undyne cambió inconscientemente su forma al volverse diosa, y que está reviviendo a todos. Y pues... Solo los Temmies nos acordamos de nuestras muertes porque, bueno, somos Temmies.-dijo Bob, y los siete tems se fueron a su aldea.

-Bien, eso fue raro.-comentó Alphys mientras veía como se iban los ¿gatos? ¿Perros? a su aldea.-Bueno, sigamos.- volteó, y vio que el robot se había ido.-Mejor dicho, sigo.

Ella fue a la casa de Undyne, y se encontró con que un maniquí estaba volando furiosamente sobre un monstruo azul de rayas rojas.

La científica se acercó al monstruo, y antes de que dijera algo, este mismo se dio la vuelta.

Él(mejor dicho, ella) se acercó a Alphys, y le golpeó con cariño el hombro.

-Ven, sígueme.-dijo Undyne mientras caminaba hacia el ave al cual hay que animar. Y Alphys le siguió sin decir nada.-¿Has venido hasta aquí, sólo para buscarme?-preguntó cuándo ambas estaban cerca de Snowdin.

-S-sí...Papyrus, me dijo que te había visto pasar por mi laboratorio, y fui a Waterfalls,con Mettaton, pero se fue...

-Ya veo.

Ambas caminaron, en un incómodo silencio, durante todo el trayecto a Snowdin

Ambas caminaron, en un incómodo silencio, durante todo el trayecto a Snowdin. Alphys observó cómo Undyne revivía a los monstruos.

-Ahora, hay que ir a las ruinas.-comentó Undyne, volteó, y vio que la científica temblaba por el frío.-Hmm...¿Quieres que te cargue?

La científica sólo se acercó a ella, y la abrazó. La chica pez correspondió al abrazo, mientras la cargaba en sus brazos.

Caminó hasta el puente con barras gruesas para detener a nadie, y siguió caminando, hasta llegar a una puerta en medio del bosque. Ella la abrió, cuidadosamente, y entró.

El primer monstruo que revivió fue, nadie más ni nadie menos, que... la reina de todo el Subsuelo. Toriel.

-Saludos, soy Toriel.¿Quiénes son ustedes dos?-preguntó ella.

-Somos Undyne y Alphys, venimos a revivir a los monstruos que el último humano asesinó.-contestó la chica pez.-Yo, soy la líder de la Guardia Real. Y ella, es la científica real.

-Oh, bien. Pasen.-respondió la cabra mientras comenzaba a caminar.-¿Quieren tarta de caramelo y canela?

Undyne y Alphys se miraron mutuamente, y asintieron.

Habiendo terminado su labor, Undyne parecía algo cansada. Toriel lo notó, y las dejó quedarse a dormir en su casa(colocando unas sábanas y almohadas en el suelo, para simular un colchón).

Mientras Undyne roncaba, Alphys tenía insomnio.

Así que, se puso a observar a su amiga.

"Su cabello es taaan suave, y sus escamas son tan brillantes... Me pregunto si se molestaría si yo...tocara su cabelllo..." Pensó a Alphys, y se levantó de la cama en la que dormía. Se acercó a Undyne, y luego la abrazó para oler y acariciar su cabello. Pero Undyne se despertó, y la vio con sus brillantes ojos. Sus caras estaban muy cerca, tan cerca, tanto que podían sentir la respiración de la otra.

Pero de la nada, Toriel entró a la habitación, para dejarles tarta de caramelo y canela, pero se fue rápidamente.