Capítulo 2: La primera cita y una confesión a la luz de la luna y las estrellas.

Pyro Phoenix Bird: Perdón porque te haya parecido cruel, pero a veces así es la realidad y yo la plasmo en mi arte literario; lo que hizo el asesino de Ana es solo la punta del iceberg; ya iras viendo todo lo que ha hecho y lo que es capaz de hacer, te juro que querrás con cada fibra de tu ser entrar en el fic y matarlo tú mismo. Si, él se negaba a creerlo; pero las palabras de Snowball lo motivaron a intentar. Esa es precisamente la trama romántica principal del fic; la lucha de Max y Gidget para que ellos acepten su relación. La demencia es parte de la forma de ser de Snowball, eso nunca desaparecerá y aquí veras según mi versión porque sufre de locura.

Guest: Claro, lo estoy haciendo ahora. ¿No leíste lo que escribí?, soy un ser humano y tengo otras cosas que hacer, perdón que te impacientes por mi tardanza pero así es la vida; pero también lo compenso con lo largo de este capítulo.

Roaring-Raptor: Muchas gracias por tu apoyo y tu comprensión, disfruta de este nuevo capítulo, espero que también te guste.

En el tejado del edificio de apartamentos donde vive Max.

Tiberius se encuentra en el tejado preparando todo para la cita de Max y Gidget esta noche, junto a él está ayudándolo varias especies de aves; palomas, gaviotas, pelicanos, canarios, etc. O más bien; él los está obligando, ya que los amenazo que los devoraría sino lo ayudaban con los preparativos.

"Vamos; rápido señoras y señores, esta cita no va a organizarse sola".-Dijo Tiberius con algo de autoridad estando de pie en el piso y de ahí voló a un tubo de ventilación del edificio y se posó en este.

Las aves volaban de aquí para allá por todo el edificio, parecían una parpada descontrolada, llevando cosas en el pico, desde adornos o cosas por el estilo para decorar, hasta velas casi nuevas, mantas (Cosa que lo hacían en trabajo en equipo para poder llevarlas) y platos de porcelana que tomaban "Prestados" de la casa de los dueños que dejaron las ventanas de sus cocinas abiertas. En medio del tejado hay una mesa de madera redonda para niños (Para que sea de la altura de Gidget y Max) sin manta, Tiberius aún sigue buscando la perfecta, encima de esta hay unas banderillas de color blanco con un borde amarillo en el perímetro del triángulo de la banderilla con un corazón rojo en estas, con caras de Gidget y Max dentro de este, unas palomas y canarios dejaron cubiertos alrededor de los platos de porcelana sobre la mesa y se fueron volando, Tiberius tiene sonrisa sobre su cara, orgulloso de sí mismo de ser el que manda. En eso, se le acercan un pelicano y una gaviota.

"Señor, aquí está la presentación que nos ordenó hacer para la cita".-Dijo el pelicano levantando el ala y señalo una especie de cartel que están llevando (Su voz es la de Cone o también conocido como: El conescualo de Isla de Mutantes).

Tiberius volteo a verlos, alzo vuelo, aterrizo delante de ellos y miro el cartel o más seria poster por su tamaño pequeño. Este muestra una mesa redonda cubierta con una manta blanca como la nieve, con cubiertos sobre esta, 2 velas al lado del centro de mesa que es un ramo de rosas en un florero con agua, sobre la mesa están las banderillas ya mencionadas anteriormente y de fondo, hay una manta enorme de color blanco menos apagado que la de la mesa. Tiberius termino de examinar el poster y miro a ambas aves.

"¿Y…Le gusta?".-Pregunto nerviosa y asustada la gaviota (Su voz es la de Jessi de Toy Story).

"No, no. No me gusta".-Dijo Tiberius negando la cabeza y con el ceño fruncido.-"La cortina de fondo arruinara el perfecto ambiente que el atardecer y el firmamento nocturno le darán a Gidget y Max, y quiero que todo luzca mejor iluminado para el ambiente romántico".-Dijo haciendo un gesto con su ala como si fuera una mano al poster con el ceño fruncido.-"¡Es romance tontos, no un día de campo; usan sus cerebros!".-Les grito.

Ambas aves se asustaron y se fueron volando y gritando tan rápido como les fuera posible para solucionar lo que hicieron.

"Eh, disculpe señor Tiberius".-Dijo alguien tocándole lo que sería el hombro de su ala.

"¡Que!".-Exclamo Tiberius dándose vuelta.

Su grito espanto a una paloma blanca y otra gris con blanco quienes tienen junto a ellas, una silla de color café oscuro y el colchoncito es de color rojo tinto, pero los colores están muy apagados, le dan un aspecto lúgubre a la silla. Tiberius se sorprendió por la silla y se volvió a erguir.

"¿Qué es eso?".-Pregunto confundido señalando la silla con su garra.

"Su silla para la cita, señor".-Contesto la paloma gris con blanco que es un macho.

"No, no, no".-Dijo Tiberius levantando las alas con sus plumas cerradas en puno, haciendo que las palomas se escamaran del miedo por algo que pudiera hacer el depredador volador.-"Esa es la silla maléfica, esa es para mí jaula".-Dijo señalando la jaula donde su dueño lo mantiene con una ala.-"El de la cita debe ser mullido, hermoso y con colores fuertes y vivos, y hablando del tema; llamen al ave que dice que se cree decorador de interiores".-Dijo haciéndoles señas, se acercó a una manta, la tomo con una garra, regreso a las 2 palomas rápido y haciendo saltos de cogito pues solo puede usar una pata.-"¿Esto les parece rojo anaranjado a ustedes?".-Pregunto mostrándoles la manta que, con la luz que cae sobre esta, parece que es más rojo vivo.

Echo la manta sobre la silla, abrio sus alas y aleteo estas con fuerza haciendo una fuerte y corta corriente de aire que mando a volar a las 2 palomas, quienes gritaron, debido a la fuerte de su aleteo; Tiberius se suspendió en el aire por un segundo y regreso al piso.

"Háganlo o ya verán".-Dijo amenazando a las 2 palomas y levantando su garra lo más que podía, cerrada en un puno.

Voló hacia el tendedero que tiene las banderillas para la cita y se posó sobre este.

"Vamos señoras y señores; más rápido".-Dijo aplaudiendo 2 veces con las plumas de sus alas como si fueran manos.-"Esta cita no a arreglarse por sí sola".-Dijo dirigiendo a las aves.

30 minutos después.

Los preparativos de la cita van cada vez mejor, en eso la gaviota y el pelicano que le mostraron a Tiberius el poster, aterrizaron sobre el tendedero, Tiberius sintió los temblores de su aterrizaje en la cuerda del tendedero pero ni se molestó en voltear, está demasiado concentrado dirigiendo a sus ayudantes; o mejor dicho esclavos, en la preparación de la cita, la gaviota y el pelicano intercambiaron una mirada, voltearon a ver a Tiberius, tragaron saliva con miedo, ya hicieron una nueva versión del escenario para la cita pero tienen miedo de que Tiberius vuela a gritarles como la última vez o algo peor, el pelicano; quien tiene el nuevo poster en las alas respiro hondo, dejo escapar un profundo suspiro para calmar un poco su miedo y fue caminando por la cuerda hacia Tiberius.

Una golondrina se le acerco a Tiberius, este la miro, ella le enseno una servilleta para ver si es la que Max y Gidget usarían en la cita, Tiberius miro la servilleta, es de tela muy suave, como las que usan las personas de la alta sociedad en un margen de un centímetro de los bordes y tiene bordado imágenes de estilo afrancesado elegante de la alta sociedad de color azul cobalto. Tiberius miro a la golondrina con el ceño fruncido, después de un parpadeo (literal) esbozo una sonrisa sobre su cara con los ojos entrecerrados.

"Perfecto".-Dijo Tiberius a secas pero con un poco de felicidad.

La golondrina sonrió por eso sin dejar de aletear y manteniéndose en el aire.

"Anda; ve".-Dijo Tiberius dándole un suave empujoncito con su ala izquierda en la espalda de la golondrina y haciéndole un gesto a la mesa con la otra.

La golondrina asintió con la cabeza y voló hacia la mesa. En eso se le acercan cautelosamente el pelicano y la gaviota.

"…Ejem".-Tosió el pelicano con las plumas de sus alas en forma de puno delante de su pico.-"Señor".-Dijo llamándolo con miedo.

Tiberius volteo a verlos con una expresión neutra e hizo un sonido de contestación.

"Eh, tenemos la nueva imagen del escenario para la cita".-Dijo la gaviota algo nerviosa.

"Bien, a ver".-Dijo Tiberius manteniendo su expresión neutra y abrio su garra en dirección hacia ellos.

La gaviota y el pelicano abrieron los ojos sorprendidos, intercambiaron una mirada y con miedo y tensión, le dieron el poster a Tiberius. Tiberius lo tomo, lo miro y lo inspecciono y abrio los ojos.

"¿Y…Le gusta?".-Pregunto la gaviota con nerviosismo y junto sus las plumas de sus alas como si fueran palmas de unas manos humanas.

Tiberius volteo a verlos atónito pero como él es impredecible la gaviota y el pelicano esperaban que les gritara o algo peor y cerraron los ojos con fuerza esperando lo que les fuera a llegar.

"Me encanta".-Dijo Tiberius sin poder creerlo.

La gaviota y el pelicano abrieron los ojos de golpe y voltearon a verlo sorprendidos.

"¿Co-Como?".-Preguntaron sorprendidos.

"Que me encanta".-Dijo Tiberius con alegría y puso sus ojos sobre el poster.-"Es toda una obra de arte. Todo está perfecto, el color de la cubierta de la mesa, el ambiente romántico, el fondo, es perfección absoluta, gran trabajo".-Dijo, al último mirándolos directamente.

La gaviota y el pelicano intercambiaron una mirada, regresaron a Tiberius y esbozaron una pequeña sonrisa sobre su rostro.

"Bueno…Gracias, señor".-Dijo el pelicano.

"Oh oigan esperen, aguarden; no se vayan ya vuelvo".-Dijo Tiberius, alzo vuelo y entro en su jaula.

"¿Qué está haciendo?".-Pregunto la gaviota con cara de confusión y miro al pelicano.

Este se encogió de hombros con cara de "Sabe" y volvieron a mirar a la jaula de Tiberius. Esperaron unos cuantos segundos, lo vieron salir agarrando un balde para arena y agua que usan los niños en la playa, en una de sus garras, el halcón alzo vuelo hacia ellos y aterrizo en el tendedero delante de ellos.

"Tomen, se lo merecen".-Dijo y les entrego el balde.

El pelicano tomo el balde, miraron dentro de este con curiosidad y vieron que están lleno de lombrices (Creo que ellas son los únicos animales no inteligentes en el metaverso de La vida secreta de tus mascotas), Ambos abrieron sus ojos sorprendidos y voltearon a verlo.

"¿Todas son para nosotros señor?".-Pregunto el pelicano sorprendido.

"Si, se las merecen, son todas suyas".-Dijo Tiberius con una sonrisa y sus ojos entrecerrados.

"Oh guau, gracias señor".-Dijo la gaviota.

El pelicano metió el pico dentro del balde, los volvió a sacar; tiene varias lombrices en él y se inclinó hacia la gaviota.

"¿Quieres?".-Le pregunto a la gaviota con voz que tiene los dientes pegados debido a su pico y la incito con sus cejas, alzándolas y luego bajándolas.

"Aww, gracias Cielo".-Dijo la gaviota conmovida, tomo las lombrices de su pico, la partió en 2; pero al ser una lombriz le vuelve a crecer el pedazo, y se comió la mitad aparentemente muerta.

"¿Cielo?".-Pregunto Tiberius un poco sorprendido y confundido.

"Si, somos pareja".-Dijo el pelicano con una sonrisa.-"¿No es así Cielo?".-Pregunto juntando su cabeza con la de la gaviota con voz cursi.

"Claro que si".-Dijo la gaviota con cariño y juntaron sus frentes con sus ojos cerrados.

"¡¿Qué?!, pero, pero, pero son especies diferentes".-Dijo Tiberius señalándolos con su ala abierta como si fuera una mano.

"Eso no nos importa, nos amamos y no nos importa si el mundo se pone en contra nuestra, seguiremos amándonos de igual manera".-Dijo la gaviota y volvió a juntar su frente con la de su novio.

Tiberius no pudo evitar conmoverse por esto y los vio con una sonrisa.

"Vaya, esas son unas palabras inspiradoras".-Dijo y movió sus alas.

"Si".-Dijo el pelicano abriendo los ojos y mirándolo, se irguió y le dirigió la mirada.-"No importa la especie, ni el sexo, y los lazos sanguíneos, el amor es amor, y si 2 personas en verdad se aman; lucharan contra todo prejuicio y romperán todo estereotipo con tal de que la sociedad los vea, no como enajenados, ni locos, ni fenómenos, sino como personas que quieren que se les trate con igualdad y respeto, como todo ser vivo, todos somos iguales sin importar los gustos y costumbres y eso es algo que la sociedad, en pleno siglo XXI; debe quedarles bien claro".-Dijo con determinación.

Tiberius se sorprendió por sus palabras, al igual que su novia.

"Guau Michael, ¿de dónde salió eso?; fue hermoso".-Dijo su novia atónita y conmovida.

"No lo sé, solo dije lo que siento".-Dijo Michael encogiéndose de hombros, le dirigió la mirada y le sonrió cálidamente mientras la veía con amor.-"Y lo que siento por ti Tina".-Dijo inclinándose hacia ella quedando cerca de su rostro.

"Aww, Cielo".-Dijo Tina muy conmovida, tomo su rostro con sus alas que para ella es enorme por la diferencia de tamaños y le dio un beso en el pico que el correspondió.

Tiberius estaba tan conmovido que está viéndolos con una sonrisa y una lágrima broto de su ojo izquierdo, la cual se limpió con un dedo de su garra y se les quedo viendo. Desvió la mirada después de unos segundos y se encontró con que todas las aves dejaron de hacer lo que estaban haciendo y se les quedaron viendo extrañados; a la pareja inter-especie, Tiberius desde luego se dio cuenta y frunció el ceño de golpe.

"¿Qué tanto están viendo?, ¡vuelvan a trabajar o los llevare a todos en un viaje por mi tracto digestivo, ORALE!".-Dijo Tiberius con enojo e intimidación dando un grito al último.

Todas las aves se asustaron, algunas gritaron y regresaron rápido a hacer lo que estaban haciendo antes de que su atención quedara fija en la pareja emplumada, algunos no estaban prestando atención al inicio, lo que ocasiono que varios chocaran o se pegaran sin querer y se lastimaran, Tiberius regreso sus alas a su posición acostumbrada sin quitar el ceño fruncido, le dio una mirada a la pareja, Tina y Michael rompieron su beso y volvieron a juntar sus frentes con cariño.

"¿Por qué la sociedad es tan prejuiciosa?".-Dijo Tiberius con molestia por como las aves se les quedaron viendo a Michael y Tina, siguió dirigiendo y organizando la cita de Max y Gidget y revoco a Tina y Michael de su deber porque; además de que ya lo cumplieron, él no quería que ellos siguieran sufriendo prejuicio por parte de esas aves tan conservadoras.

Ellos le agradecieron felices y fueron a pasar tiempo de caridad como pareja.

Mientras tanto, abajo; en las calles de Manhattan.

Snowball está parado en una esquina de las calles con su acostumbrada sonrisa a boca abierta y su cara adorable, esperando junto con muchas personas a que el semáforo diera el rojo para poder cruzar la calle, obviamente el llama demasiado la atención por estar entre una multitud de personas; estas lo están mirando con mucha intriga ¿Qué está haciendo un conejo aquí? Pensaban mientras lo veían, incluso los niños y niñas de la multitud, pero Snowball por otro lado; ni sentía sus miradas y las personas no se interesaban en hacer algo por él, claro, a menos que este se los rogara. Snowball termino su visita con Max y Duke y ahora tiene pensado visitar a sus amigos desechados en las alcantarillas, a pesar de que ya es oficialmente una mascota, ellos lo siguen considerando como su líder y su amigo, aunque desde luego ya olvido su odio por los humanos por el amor de Melody y ahora solo se dedican a pensar cómo conseguir un mejor hogar para que tengan una mejor vida y calidad de vida, el los visita muy a diario ya que por mucho tiempo ellos fueron su única familia y hogar que conocía. El semáforo se puso en rojo y el cruzaron la calle, Snowball y varias personas llegaron a la otra acera, las personas tomaron caminos separados para llegar a su trabajo o sus mandados, solos o acompañados por algún amigo, Snowball está andando por el parque donde sacan a Max y al resto de sus amigos para hacer sus cosas, aunque ellos no están ahí, hay otros perros, gatos y mascotas que están ocupadas en sus propios asuntos, un transeúnte vestido de traje y con portafolio paso al lado de Snowball, lo noto, se detuvo y se le quedo viendo extrañado de ver un conejo en las calles de Manhattan, Snowball volteo y vio que este lo está viendo, de golpe frunció el ceño y dejo caer sus orejas.

"¿Y tú que me estás viendo?".-Pregunto enojado.

Pero el hombre solo escucho chasqueados y ruidos de roedor.

"Aww, que lindo conejito".-Dijo el hombre conmovido por la adorabilidad de Snowball, puso sus manos en sus rodillas, se inclinó y trato de acariciarlo.

"Aleja esa sucia mano de mí!".-Dijo Snowball y le dio una pata al estilo ninja, pero el hombre ni la sintió.

"Oh, debes tener hambre".-Dijo el hombre al ver como se comportó, en la otra mano tenía una bolsa de papel de café de supermercado, metió la mano en esta y saco una zanahoria.-"¿Quieres?".-Pregunto con voz cursi acercándole la verdura color naranja.

Snowball se le quedo viendo a la zanahoria y quedo hipnotizado por esta, sus ojos están muy ampliados por la misma hipnosis, y empezó a acercarse lentamente hacia la zanahoria con cara de bobo por el alimento. Ya delante de este, el hombre empezó a hacer movimientos de un marcador de compas para música, la cabeza de Snowball está siguiendo los movimientos del alimento favorito de su especie con una sonrisa a boca abierta y estiro sus pequeñas patitas hacia la verdura pero en el último momento, regreso en sí y sacudió la cabeza para librarse de la hipnosis de sus instintos naturales.

"¡No, no!".-Dijo, miro al hombre a los ojos con el ceño fruncido y con manotazo de su patita saco a volar la zanahoria de su mano.-"No compraras con cítricos".-Dijo señalándolo.

El hombre volteo a ver la zanahoria tirada en el miso a medio metro de distancia, regreso su mirada a Snowball y sonrió cálida y dulcemente.

"Aww, se te cayo".-Dijo pellizcándole la mejilla como una abuela cariñosa y luego le revolvió el pelaje de la corona de la cabeza.

Snowball se enojó y alejo su cabeza de él.

"No te preocupes ya regreso".-Dijo y fue por la zanahoria.

"Ay este tipo no entiende".-Dijo Snowball enojado, con sus orejas erguidas, cruzado de brazos y golpeteando su pie en el piso.-"¿Cómo le hago para comprenda?".-Dijo dándose media vuelta, miro hacia el césped de una zona verde del parque que tiene un árbol y junto al perímetro de acera que rodea el área verde, pudo ver en la fisura entre la tierra y esta, unas piedras pequeñas.

Snowball sonrió, se le ocurrió una idea.

"Ok amiguito, ahora…".-Dijo el hombre levantándose después de recoger la zanahoria y dándose media vuelta, pero no termino la frase, ya que un pequeña piedra le pego en la cabeza a la altura de las sienes.-"¡Auch!".-Dijo poniéndose la mano donde lo golpearon, miro hacia abajo y vio la piedra que lo golpeo justo al lado de su pie.-"¿Pero qué…".-No termino la frase ya 3 piedras más lo golpearon en la cabeza haciendo que se quejara por el dolor.

"¡Tenga para que te entretengas!".-Dijo Snowball y en rima (XD) con el ceño fruncido y las orejas caídas, tiene un brazo completamente ocupado cargando piedras, lanzo una haciendo que se elevara por un segundo en el aire, cayo de nuevo en su patita y le lanzo la piedra al hombre con un pequeño grito.

"¡Au, Au, Au!, oye ¿qué te pa-¡Au, Au!".-Dijo el hombre tratando de hablar con el conejito pero los piedrazos se lo impedían.

"Cállate tú!".-Dijo Snowball y le lanzo una piedra.

Esta voló por un segundo en el aire y llego a su destino dándole un golpe bajo, ósea; en sus partes privadas (AUCH!).

El hombre de inmediato hizo un gesto de dolor y trato de gritar pero por la delicadeza de parte del cuerpo el grito salió desinflado, sin fuerza y sin aire, en forma de chillido, se cubrió con las manos su parte adolorida y cayó al piso de rodillas por el dolor.

"Ojala que hayas aprendido; ahora, ¡pierde de mi vista!".-Dijo Snowball, al último dando un grito de desquiciado, lanzo todas las piedras al aire, estas se acomodaron solas en el aire y debido a la variedad de tamaño y peso, unas fueran cayendo por la gravedad primero que otras. Conforme caían Snowball las interceptaba con patadas de mariposa, circulares y de talón (Las primeras son: cuando estas en guardia de boxeador con pie atrás, levantas el opuesto a la altura de cintura, giras por ese lado, el pie con el que te apoyas es el que lanza la patada y caes con el que levantaste en postura de grulla {Con un pie arriba}. La segunda es: En postura de boxeador con una pierna atrás, levantas este pie a la altura de tu pecho, giras el otro pie pero sin dar vuelta entera y con un movimiento rápido y fuerte lanzas la patada pegando con el empeine Y la ultima es: repites los pasos de la patada anterior, pero en vez de pegar con empeine, empujas con el talón con fuerza) y las catapultaba hacia el pobre hombre.

Las piedras lo golpeaban en todas partes del cuerpo, Snowball ya le dio miedo y aun con dolor, se forzó a ponerse de pie, recogió su maletín y fue cojeando lo más rápido que podía de ahí en la dirección por la que vino Snowball.

"¡Estás loca!".-Le grito mientras se iba y salió del rango de alcance de las piedras de Snowball.

"¡Soy macho idiota!".-Le grito Snowball enojado, sus orejas se irguieron y se peinó el pelaje de la cabeza.-"A ver si ya muy hombre este pin…".-Dijo Snowball dándose vuelta sin mirar al frente pero no termino la frase ya que dio un salto y choco contra algo que hizo que se pegara duro contra la cabeza.-"¡Auch!".-Dijo agarrándose la cabeza con una pata.

Choco contra alguien, ya que alguien más a parte de él; grito del dolor.

"¡Ay!, oye ¡¿Qué te pasa?!, ¡fíjate por donde vas!".-Le dijo con quién choco que es una chica, por su voz es evidente (Es la de Lily de Alpha y Omega la hermana menor de Kate).

"Tu fíjate por donde va…".-Dijo Snowball enojado poniéndose de pie y volteando a verla, en ese momento se quedó mudo, irguió sus orejas, abrio ligeramente la boca y sus ojos quedando muy abiertos.-"Ayjajay".-Fue lo único que pudo decir completamente aturdido.

Delante de él, hay una preciosa y linda conejita, de pelaje color beige; blanco de la ingle al nacimiento del cuello, de muy bonito físico, el interior de sus oídos es de color blanco, sus las palmas de sus patitas y la base de sus pies también son blancas, ojos color salmón y con una cabecita pequeña un poco alargada en forma de trapecio rectangular pero redondeado (Como la mayoría de los conejos en la vida real), la conejita se quitó el polvo de su pelaje y miro a Snowball con el ceño fruncido. Desde el punto de vista de Snowball, ella brillaba, obvia que en la realidad no, ella desvaneció su ceño fruncido, lo miro con una lindísima e irresistible sonrisa, y lo saludo con la pata mientras le sonreía con la boca abierta, pero eso solo está ocurriendo en la mente de Snowball.

"Ay que me da, que me da, ay ya me dio".-Dijo Snowball, no pudo evitarlo, sus orejas cayeron a los lados de su cabeza, una sonrisa y una cara de bobo aparecieron sobre su cara, dejo escapar un suspiro sonador y luego dejo saliendo su lengua de su boca como perro.

La coneja se le quedo viendo con una cara extrañada y confundida de "¿Eh?, ¿qué whatas? Con una ceja alzada, parpadeo 2 veces y luego se le acerco nada feliz.

"¡Oye!".-Dijo empujándolo violenta y abruptamente y sacando a Snowball de su trance.-"¿Cuál es tu maldito problema?".-Pregunto enojada.

Snowball frunció el ceño y dejo caer sus orejas.

"¡¿Mi problema?!, ¿Cuál es el tuyo?".-Dijo y la empujo.

La conejita se quedó sorprendida de que haya hecho semejante cosa, y después de parpadear volvió a fruncir el ceño.

"Yo no tengo ningún problema, tú lo tienes".-Respondió la conejita señalándolo.

"¡¿Yo?!".-Dijo Snowball señalándose a sí mismo sorprendido.

"Si, tú fuiste el que choco conmigo".-Dijo la conejita.-"Esta ahí parada muy feliz pensando en mis cosas".-Dijo señalando donde estaba cuando Snowball choco con ella y regreso a él.-"Cuando de repronto tu llegaste y me diste un fuerte golpe en el costado".-Dijo poniendo su pata en su costado adolorido.

"Pues tú tienes la culpa por estarte para allí".-Dijo Snowball.

La coneja frunció aún más el ceño.

"Fíjate por donde vas".-Dijo la coneja y lo empujo.

"No me empujes".-Dijo Snowball y le dio una bofetada.

Haciendo que ella retrocediera un poco, abrio los ojos sorprendida, se llevó una pata a la mejilla, volteo a verlo con perplejidad, se miró la pata para ver si está sangrando y cuando no fue así, lo miro directo a los ojos.

"¿Me golpeaste?".-Pregunto Atónita.

"…Si".-Dijo Snowball alzando los hombros.-"Ni modo que haya sido el viento".-Dijo.

La conejita desvió la mirada a la derecha aun perpleja, Snowball se le quedo viendo y en un parpadeo la conejita giro su cabeza hacia él, en el proceso dio un pequeño grito y le asusto una fuerte bofetada en la cara haciendo que Snowball se quejara, no tuvo tiempo de responder ya que ella le dio un puñetazo en el rostro, una patada en sus partes íntimas (Auch!) haciendo que Snowball pusiera una cara de puro dolor y se cubriera ahí con sus patas, la conejita aprovecho y le dio una patada de mariposa izquierda en la coronilla que lo tiro al piso. Snowball estuvo tirado en el piso por 2 minutos retorciéndose del dolor y con la conejita mirándolo con el ceño fruncido.

"Ay…Eso…Duele".-Dijo Snowball poniéndose de pie difícilmente con sus patas temblando por los fuertes golpes que le dio, con cara de dolor y las orejas caídas a los lados de su cabeza.

"Pues te lo merecías".-Dijo la conejita viéndolo con enojo.-"¿Cómo te atreves a golpear una mujer?, nosotros no meremos ni ser golpeadas con los pétalos de una rosa, ahora".-Dijo y empezó a golpetear su pie contra el piso con impaciencia.-"Exijo que te disculpes en este instante".-Dijo.

"¿Y que si no?".-Dijo Snowball volteando a verla.

Ella lo tomo de una oreja, cosa que lo hizo gritar y subió su patita cerrada en un puno, Snowball se asustó.

"Ah ok, ok perdón, perdón, no me golpees".-Dijo Snowball cerrando los ojos con fuerza y se cubrió la cara con sus patitas.

La conejita relajo sus músculos al ver esto, se quedó pensativa unos momentos y le soltó la oreja.

"Bien ".-Dijo y vio que Snowball empezó a sobarse la oreja.-"Espero que hayas aprendido".-Dijo aun viéndolo con el ceño fruncido.

"¿A qué?, ¿a no insultar a una linda chica que sabe pelear?".-Dijo Snowball mientras se sobaba la oreja.

La conejita se sorprendió por lo que dijo, no pudo evitar sonreír y dejo escapar una linda risita que llamo la atención de Snowball.

"No tontito, bueno sí; pero bueno ese no es el caso".-Dijo la conejita divagando y un sonrojo apareció sobre sus mejillas.-"Oye, creo que iniciamos con el pie izquierdo".-Dijo la conejita con una sonrisa y le tendió la pata.-"Soy Emily, mucho gusto".-Dijo.

Snowball miro su pata mientras se sobaba la oreja, subió su mirada a los lindos ojos y con extrañez, correspondió el saludo.

"Snowball".-Dijo y soltaron sus patas.

"¿Snowball?".-Dijo Emily sorprendida, dibujo una sonrisa sobre su cara y amortiguo una risa que quiere escapar de sus labios.

"¿Qué?".-Dijo Snowball extrañado.

Emily dejo escapar otra risita amortiguada, se puso la pata sobre la boca cerrando los ojos intentando fuerte no reír, pero seguía riendo de manera amortiguada por la gracia, no pudo contenerlo más, quito la pata de su boca y empezó a reírse a carcajadas.

"¡¿Qué?!, ¡¿Qué es tan gracioso?".-Pregunto Snowball oficialmente molesto y enojado.

"Tu nombre ¡Jajaja!, Snowball es bola de nieve en ingles ¡Jajajaja!".-Dijo Emily muriéndose de la risa.

Snowball puso una cara malhumorada y rodo los ojos.

"¿Eres una bola de nieve acaso? ¡Jajajaja".

"Bueno ya!, ya estuvo suave no".-Dijo Snowball.

"Per-Perdón".-Dijo Emily dejando de reír, se limpió unas lágrimas de alegría que brotaron de sus ojos y regreso a Snowball recuperando el aire.-" ¿Enserio te llamas así?".-Pregunto con una gran sonrisa por su reciente felicidad.

"Si, así me puso mi primer dueño".-Dijo Snowball aun malhumorado y con sus orejas caídas.

"¿Primer dueño?".-Pregunto Emily con intriga.

"Yo antes era un conejo de un mago a quien usaba para hacer trucos, pero el circo se fue a la ruina y me abandono".-Dijo Snowball sin cambiar su estado de ánimo.

"Ay no".-Dijo Emily tapándose la boca con una pata por un momento.-"Pobre de ti".

"Neh no es para tanto, llegue a parar aquí a Nueva York y me uní a los desechados".

"¿Desechados?".

"Son un como un club, pero muerde y rasguñan; que fueron abandonados por sus dueños y quedaron varados en las calles de esta enorme ciudad, ¡y están en busca de venganza!".-Dijo dando un grito al final y terminando con ojos de loco, cosa que asusto un poco a Emily, Snowball se tranquilizó.-"Pero yo ya no busco eso más".-Dijo, levanto sus orejas y dibujo una sonrisa sonadora sobre su rostro.-"Desde que Melody, mi actual dueña; me adopto".-Dijo y dejo escapar un suspiro sonador.

"Ah, eso explica muchas cosas".-Dijo Emily.

"¿Y con eso que me quisistes decir?".-Pregunto Snowball con enojo y volteando a verla.

"Se dice quisiste".-Corrigió Emily con su patita levantada.

"¡Otra!".-Exclamo Snowball enojado y ya harto.-"¿Por qué todos creen que así se dice?".-Pregunto.

"Por aquí es como debe de ser, según dicen las reglas gramaticales".-Contesto Emily.

"¿Las que?".-Pregunto Snowball volteando a verla sumamente confundido.

"Las reglas gramáticas. La gramática es la ciencia que estudia el origen de las palabras".-Dijo Emily.

"Ah ya, aja. Oye, ¿y qué haces aquí?".-Dijo Snowball.

"Salí a pasear".-Dijo Emily con una sonrisa.

"Pero tu dueño no está contigo".

"El comal le dijo a la hoya. Tu también estas aquí y tu dueña no está contigo".-Dijo Emily.

"Pues sí, pero porque ella está en la escuela".

"Y el mío trabajando".-Dijo Emily manteniendo su sonrisa.

Snowball se le quedo viendo con una expresión neutra y formo una sonrisa sobre su cara.

"Toche".-Dijo señalándola.

Ambos dejaron escapar una risa, la de Snowball fue un poco más larga y demencial debido a su forma de ser y cuando terminaron, se miraron a los ojos.

"¿Y tú adónde vas?".-Pregunto Emily.

"¿Eh?, ah, voy a ver a mis amigos desechados, a pesar de que ya soy una mascota me gusta visitarlos de vez en cuando".-Dijo Snowball.

"Oh; entonces no te hago perder más tu tiempo, me voy".-Dijo Emily y empezó a irse.

"Oye espera!".-Exclamo Snowball.

La conejita se detuvo y miro sobre su hombro.

"¿Si?".-Pregunto ella.

Snowball la miro directo a sus preciosos ojos, no pudo evitar sentirse nervioso y dejo caer sus orejas.

"Eh, este yo, fue li-li-lindo a ver hablado contigo E-Emily".-Dijo Snowball con pena, las orejas aplanadas y dejo escapar una risita nerviosa.

"Oh".-Dijo Emily, desvió la mirada, se sonrojo y regreso su mirada a el.-"Ta-También fue lindo y…Extravagante, a ver pasado el rato contigo Snowball".-Dijo ella.

"…A-Adiós".-Dijo Snowball despidiéndose con su patita.

"Adiós".-Se despidió Emily y empezó a irse dando saltitos.-"Guau, que conejo tan…Tan, ah; lindo, apuesto…¡¿Que no oye espera que?!, no, no puedo estar enamorada de él, ese conejo es un altanero, grosero, ah, bello, tímido, ¡ay! ¡Ya basta maldito cerebro!".-Pensó Emily mientras se iba.

Snowball dejó escapar un suspiro sonador, dejo caer sus orejas a ambos lados de su cabeza y le quedo viendo a Emily con cara de bobo mientras esta se iba.

"Que coneja, valiente, decidida, terca, dulce, amable, gentil, ah, su pelaje huele a jazmín".-Dijo Snowball dejando escapar cada palabra que pensaba sobre Emily hasta que se dio cuenta y se sorprendió.-" ¡¿Que no oye espera que?!, reacciona Snowball".-Dijo y se dio un golpe a si mismo.-"No puedo estar enamorado de ella, el amor es para afeminados y niños, y el gran Snowball no es ningún niño ni ningún afeminado".-Dijo enojado consigo mismo mientras se iba dando saltitos.

10 minutos después se encontraba saltando por una calle con un callejón en dirección hacia su antiguo hogar en las alcantarillas, todo el camino iba maldiciéndose a sí mismo por haberse fijado en alguien como Emily, estaba tan distraído auto-flagelándose que no presto atención al frente y choco con alguien, otra vez.

"Auch!".-Dijo sobándose la frente tirado de espaldas en el piso, frunció el ceño después de dejar de sobarse y se puso de pie de un salto de resorteo (Eso es que te meces como una cuna y con el impulso y la fuerza de tus brazos te pones de pie de un salto).-"¡Oyes!, fíjate".-Dijo con molestia.

Con quien choco fue Wendy quien le dedico la mirada con sus ojos brillando con tristeza, lleva un pequeño ramo de margaritas en la boca que corto de un parque, como lleva en la calle desde cachorra, sabe cómo pasar desapercibida por los humanos, ya que si se expone demasiado podría ser llevada a la veterinaria y Dios sepa que serían capaces de hacerle, con su mirada puesta sobre Snowball; aplano sus orejas, bajo la mirada y sin decir una palabra se metió al callejón delante de ella, que es en el que vive.

"Pues esta, ¿Cuál es su problema?".-Dijo Snowball reanudando su paso.

Mientras andaba por la acera dio un vistazo hacia el callejón de Wendy y regreso a su mirada a su camino, pero capto algo en ese vistazo, se detuvo dejando de saltar y miro hacia el callejón con sus orejas levantadas y atento a lo que vería en él. Vio que Wendy se acercó a una figura de color rojo anaranjado con un charco rojo debajo de esta, también vio que Wendy dejo el ramo de margaritas junto a la figura y se sentó delante de ella cabizbaja. Snowball ladeo su cabeza con curiosidad, la intriga lo invadió y decidió investigar, fue saltando hacia Wendy y se detuvo a un par de metros detrás de ella.

"Oyes, ¿Qué te pasa?".-Pregunto Snowball.

Las orejas de Wendy reaccionaron al escucharon pero no las levantado para nada y giro un poco su cabeza hacia el pero sin dirigirle la mirada.

"Vete, Por favor…Déjame sola".-Dijo Wendy, dejo escapar un resoplido y empezó a llorar.

"¿Estas llorando?".-Dijo Snowball ladeando la cabeza.-"Nah no importa; olvídalo no me contestes".-Dijo dándose media vuelta.-"A cabo que ni me importa".-Dijo, dio 2 saltos cortos pero detuvo en el acto, giro hacia Wendy y dio 2 saltos cortos regresando a su antigua posición.-"Oye ¿por qué lloras?".-Pregunto.

Wendy dejo escapar un resoplido, 2 lagrimas cayeron de sus ojos, giro un poco su cabeza hacia él y decidió contestarle.

"Por ella".-Dijo ella.

"¿Quién?".-Pregunto con cara de extrañez y confusión.

Wendy señalo a la figura delante de ella con su pata.

Snowball ladeo la cabeza; curioso, se acercó al cuerpo dando saltitos rodeando a Wendy, le dio una mirada a su rostro, vio que esta está llorando en silencio, Snowball miro hacia adelante y abrio los ojos sorprendido al ver el cadáver de Ana en el piso con sangre seca y semi-húmeda alrededor de ella, eso no es lo que lo sorprendió, ya que como sabemos, él es un tanto sanguinario. Lo que lo sorprendió; fue el estilo con el que Ana fue masacrada, él lo reconocería en cualquier lado, quien mato a Ana, es temido entre los desechados como el asesino animal serial más temido de toda Nueva York, incluso él le tiene un profundo miedo y al ver esto, no pudo evitar que su corazón se llenara de pavor.

"No…No, no puede ser, no puede ser el".-Dijo en la seguridad de sus pensamientos con sus orejas caídas, una cara que expresa miedo puro y retrocediendo lentamente.

Wendy se dio cuenta de su reacción y la curiosidad se despertó en ella, lo miro con intriga y una oreja levantada.

"Oye, ¿Qué te ocurre, estas bien?".-Pregunto ella.

"…¿Eh?".-Dijo volteando a verla y vio como lo está mirando.-"S-S-Si estoy bien".-Dijo volteando a verla pero con un poco de miedo visible en su mirada.

"Oye titubeaste".-Dijo Wendy.

"Cla-Claro que no".-Dijo él.

"Si lo hiciste de nuevo justo ahora".-Dijo Wendy.

"¡Que no!".-Dijo Snowball con un estallido.

"Ok, ok, está bien; pero cálmate".-Dijo Wendy con un poco de miedo por su arranque.

"¡Nunca me digas a mi cálmate!".-Exclamo Snowball asustándola.-"Siempre me dicen que me calme pero no funciona, y en vez de eso termino alterándome más. ¡Lo estoy haciendo ahora!, ¡lo ves!, y todo es tu culpa".-Dijo y le dio varios golpecitos en una pata que ella apenas sintió.

Wendy recupero la compostura y lo miro con seriedad.

"Oye".-Dijo con tono de reprimenda.

Snowball se dio cuenta, se apeno de inmediato dejando caer sus orejas y desvió la mirada como cachorro regañado.

"Perdón, creo que exagere ¿verdad?".-Dijo Snowball.

"Algo; si".-Dijo Wendy estando de acuerdo.

Snowball irguió sus orejas de golpe y formo su sonrisa a boca abierta.

"Oyes, ya sé cómo compensártelo".-Dijo volteando a verla.

"¿Cómo?".-Dijo ella.

"Tengo amigos que viven en las cloacas, llevaremos a tu…".

"Madre".-Completo Wendy con suma tristeza y bajando la cabeza con sus orejas aplanadas.

Snowball se sorprendió por esto pero a pesar de la incomodidad; continuo donde se quedó.

"Co-mo decía, llevaremos a tu madre con ellos".-Dijo.

"¿Quieres llevar el cadáver de mi madre a una alcantarilla?, ¡que no tienes respeto por animal desechado!".-Dijo Wendy enojada al último.

"¿Eres una animal desechada?".-Pregunto Snowball sorprendido volteando a verla.

Wendy dejo bajo su cabeza con tristeza antes de responder.

"Mi madre lo era y sí, yo lo soy. Vine a esta ciudad cuando solo era una cachorra, mi madre, mi padre y vivíamos en un bosque, no recuerdo el nombre exacto de ese lugar pero creo que se llama Huson-Matisse, en fin, mi padres y yo salimos a dar un paseo como familia, pero en determinado momento, mi papa sintió una especie de pinchazo en su trasero".-Dijo.

"Jejeje, trasero".-Dijo Snowball en burla y riéndose un poco.

Wendy se aclaró la garganta molesta.

"¿Me permites?".-Pregunto enojada.

"Je, perdón".-Dijo Snowball con su cuerpecito encogido por el miedo.

"Como decía, después de eso; mi mama también sintió un pinchazo en el trasero".-Dijo.

Snowball se tapó la boca con las patas intentando fuertemente de no reír.

"¡Búrlate o ríete insultando la memoria de mis padres de nuevo, y te asesino!".-Dijo Wendy muy molesta, enojada y le gruño en posición de ataque.

Snowball ahora sí que se asustó, recupero la compostura y con una expresión neutra sobre su cara hizo con su pata como si cerrara un cierre sobre su boca.

"Bien".-Dijo Wendy asintiendo con la cabeza y regreso a postura normal.-"Después, yo también sentí el pinchazo, antes de que todo se pusiera oscuro vi que mis padres se desmayaron, cuando desperté estaba en una jaula dentro de una de esas cosas que llaman los humanos camionetas, separada de mis padres quienes estaban en otra jaula alejados de mí, yo me puse a llorar pero mis padres dijeron que todo estaría bien".-Dijo.

Snowball dejó escapar un bostezo, se está aburriendo de muerte.

"Nos llevaron lejos de nuestro hogar, pasando y atravesando muchas ciudades, hasta que llegamos aquí. Durante todo ese viaje; a pesar de estar alejada de mis padres, me ponía jugar mucho pero que te digo, era una cachorra, es común entre ellos".-Dijo y dejo escapar un suspiro, Snowball se estaba durmiendo pero está tratando de mantenerse despierto.-"En fin, los humanos que nos llevaron no se tomaban bien esto, cada vez que jugaba ellos…".-Dijo y Empezó a llorar al recordar esos horribles y traumáticos recuerdos.-"Me…Me sacaban de mi jaula, me ponían un bozal, me amarraban a la pared para que no pudiera escapar y…E-E-Ellos…Me golpeaban con una cosa larga, negra y que termina en una punta (Un látigo)".-Dijo.

Eso despertó a Snowball de golpe y volteo a verla con perplejidad.

"Me hacían cortadas con una cosa brillante y filosa (Un cuchillo)…Por, por más que lloraba y gemía, a ellos no les importaba y es más; me lastimaban todavía más. Mis padres solo contemplaban impotentes y con horror esto desde su jaula, pero no podían hacer nada por obvias razones; desde ese momento mi padre les agarro odio a los humanos y cada vez que veía como me golpeaban su odio se acrecentaba cada vez más. Cuando al fin llegamos a nuestro destino, a aquí; mi padre fue muy listo y cuando abrieron su jaula, ataco a los humanos, mi madre aprovecho y logro sacarme, íbamos a huir pero un humano le piso la cola a mi padre y quedo a su merced, mi madre trato de regresar por el pero le dijo que huyera; que tenía que cuidarme, mi madre con un gran dolor en su corazón se dio medio vuelta, me tomo por el pellejo del cuello con sus dientes y salimos corriendo de ahí, mientras corríamos mire atrás y pude ver como ese humano le piso la cabeza a mi padre con su pie justo en el cuello, vi como mi papa se quedó quieto y no se volvió a mover. Cuanto mi mama me llevo a un lugar seguro le conté lo que vi y le pregunte qué que le paso a mi papa, ella no me conto en aquel entonces porque era demasiado pequeña pero cuando cumplí la edad suficiente dijo que…Lo asesinaron".-Conto Wendy con lágrimas brotando de sus ojos y deslizándose por sus mejillas.-"Aun así, mi madre me dijo que yo no cometiera lo mismo que mi padre: Desarrollar odio contra los humanos. Yo le dije a gritos que como podía pedirme semejante cosa después de lo que le hicieron a papa, y ella me conto; que antes de conocer a papa, ella fue una zorro de compañía o también conocidos como zorros domésticos con un amo más que bueno, pero tuvo que dejarla en el bosque ya que su vecino que era un granjero la odiaba porque creía que podría comerse a sus gallinas y trato de asesinarla miles de veces, la dejo en el bosque por su propio bien. Ella no encajaba ahí y fue maltratada por los habitantes del bosque, pero un día conoció a mi padre y el la enseno como vivir en el bosque, se enamoraron y me tuvieron a mí, mi madre me dijo que así como hay humanos malos, también hay humanos buenos; y por eso no debo echarle la culpa a todos solo por unos cuantos sin siquiera molestarme en conocerlos".-Dijo, a estas alturas ya dejo de llorar y se alegró por las lecciones y valores que le ha inculcado su madre desde que nació.-"Lo me dijo me llego a la corazón, y le jure que nunca guardia ni la más pequeña pisca de odio en contra de los humanos, es más; desde que vivimos aquí he intentado encontrar a alguien que nos adopte".-Dijo y se volvió a entristecer.-"Pero no he tenido suerte".-Dijo.

Snowball se quedó mudo después de que Wendy le conto su historia, por más desequilibrado que este en la esfera mental; él también tiene sentimientos, y la historia de Wendy es muy profunda y trágica, desvió su mirada hacia el cadáver de Ana y se le quedo viendo.

"…Oyes".-Dijo volteando a verla y ella hizo lo mismo.-"Mis amigos de las alcantarillas tienen un lugar un poco mejor que este, puedes quedarte con ellos si quieres mientras buscas un dueño y respecto a tu madre, no me dejaste terminar, iba a decir que ahí podemos darle un lugar de sepultura apropiado para ella".-Dijo Snowball terminando con una sonrisa.

Wendy se sorprendió por esto levantando sus orejas y en menos de parpadeo se puso muy feliz meneando su cola con una sonrisa a boca abierta.

"¡¿Enserio?!".-Exclamo y sin pedir permiso se le abalanzo (No entera por supuesto pues podría matarlo) y empezó a lamerlo.-" ¡Gracias, gracias, gracias!".-Dijo constantemente mientras lo lengüeteaba.

"¡Oye, oye, Oyes!".-Dijo Snowball quejándose por las lamidas pero era inútil.

Cuando Wendy termino, puso su cabeza contra el pequeño pecho peludo de Snowball y se quedó ahí con los ojos cerrados disfrutando de la calidez de su cuerpo, Snowball se sorprendió por esto, su pequeño corazón se conmovió, junto su cabeza contra la de ella abrazándola y se quedaron así unos segundos. Cuando Wendy se dio cuenta de lo que hizo, abrio los ojos de golpe y se alejó de Snowball rompiendo el abrazo.

"Ajay, perdón".-Dijo Wendy con pena y vergüenza con sus orejas aplanadas en posición de sentada.-"N-No era mi intención".-Dijo y dibujo una sonrisa nerviosa con dientes sobre su cara.

"Tranquila".-Dijo Snowball y frunció el ceño de golpe.-"Hubiera estado bien, si me hubieras dejado todo babeado".-Dijo poniéndose de pie y sacudiendo con fuerza sus patitas para quitarse la baba de encima.

"Lo siento, es que me deje llevar".-Dijo y dejo escapar una risita nerviosa.

Snowball dejó escapar un murmuro mientras la miraba con el ceño fruncido, se dio media vuelta y empezó a irse, Wendy lo vio yéndose, Snowball se detuvo después de avanzar un par de metros y volteo a ver a la joven zorro.

"¿Esperas una invitación formal?, ámonos; y trae a tu madre contigo".-Dijo y reanudo su paso.

Wendy obedeció, cargo el cadáver de su madre sobre su espalda y empezó a seguir al conejo.

12 minutos después, ya estaban en las alcantarillas, siguiendo el mismo camino por el cual Snowball guio a Max y Duke cuando los conoció, Wendy veía las condiciones de la alcantarilla con disgusto, el agua estancada debajo de sus patas y el moho presente en algunas paredes y tubos de alcantarilla con zonas oxidadas.

"¿Enserio crees que este es el mejor lugar para sepultar a mi madre?".-Pregunto ella.

"Si, ¿prefieres sepultarla por aquí o dejar que se pudra en ese callejón donde la encontrastes?".-Dijo Snowball sin detenerse.

"Es encontraste, no encontrastes".-Dijo Wendy.

"¡No me corrijas!".-Grito Snowball, Wendy se asustó y se quedó callada.

Llegaron a la entrada del santuario de los desechados y como con Duke y Max, las mismas serpientes negras de ojos rojos se interpusieron en el camino del conejo y la zorro.

"Con-tra-se-ña".-Dijeron las serpientes, primero 3 hembras y luego un macho, igual que en la película.

"¿Contraseña?".-Dijo Snowball con un tono de enojo y molestia, titubeo un poco, tomo a 2 de las serpientes y se las acerco a la cara.-" ¡¿Qué les pasa pedazos de idiotas?!, no me ¡¿reconocen?!, soy Snowball".-Dijo, lo último pisoteando las cabezas de las serpientes 2 veces como si fueran un trampolín, lastimándolos.-"Su líder!, bueno, ex líder, ya que después de todo lo que paso en el puente de Brooklyn-¡Nay bueno eso no importa!; ¡¿no me reconocen bola de conejos?!".-Dijo intercambiando de estados de ánimo, característico de su bipolaridad.

Wendy jadeo sorprendida ya que pensó que dijo una mala palabra.

"Que grosero".-Dijo con molestia viendo a Snowball.

"Dije conejos".-Dijo Snowball volteando a verla y dio 2 saltos cortos hacia ella.-"No Pe*****s, escucha bien".-Dijo y regreso a las serpientes con la mirada de Wendy sobre el.-"Como sea, el punto es que yo soy su ex líder; yo no necesito usar la contraseña, es más ni siquiera conozco la nueva contraseña; si es que hay una nueva, ¿saben qué?, como ex líder puedo cambiar la contraseña, y la nueva contraseña será: ¡Si me vuelves a preguntar sobre la contraseña, les arranque esos ojos rojos y me los comeré como ciruelas en un helado!, ¡LES-QUE-DO-CLARO!".-Dijo, lo último brincando sobre sus cabezas de nuevo 4 veces.-"Ahora, déjennos pasar".-Dijo.

Las serpientes se les quedaron viendo y un segundo después, sus ojos cambiaron de color a verde y se quitaron de su camino.

"Sígueme".-Le dijo a Wendy con una voz muy gentil y recuperando su apariencia tierna y adorable.

Wendy se le quedo viendo con los ojos muy abiertos al ver su comportamiento con las serpientes, parpado 2 veces, se sacudió la cabeza queriendo ignorar lo que acaba de ver y empezó a seguirlo.

"¡Alto!".-Dijeron todas las serpientes al unísono con sus ojos de color rojo pero más oscuro, como el rojo carmín e interponiéndose en su camino.

Wendy se asustó, aplano las orejas, metió su cola entre sus patas y se les quedo viendo como perro regañado.

"Aliviánense, viene conmigo, déjenla pasar".-Dijo Snowball sin preocupación alguna.

Las serpientes miraron a Wendy con los ojos entrecerrados, intercambiaron miradas, regresaron a ver a Wendy, sus ojos volvieron a ser verdes y la dejaron pasar pero sin dejar de verla con el ceño fruncido. Wendy se metió con miedo al santuario de los desechados.

"Vamos, ven, tranquila, muchos se ven atemorizantes pero no son nada comparado con el que mato a tu madre".-Dijo Snowball.

Wendy se detuvo de inmediato, irguió sus orejas de golpe y se le quedo viendo ligeramente boquiabierta.

"Espera, ni siquiera yo sé quién mato a mi mama, estaba demasiado oscuro y estaba lloviendo por lo que no pude verlo, ¿tú lo conoces?".-Dijo.

Snowball se detuvo al darse cuenta de lo que dijo y abrio los ojos nervioso pues no sabe de lo que Wendy podría ser capaz de hacerle, dejo caer sus orejas y pego la mirada al piso.

"Eh…n-no, cla-claro que no".-Dijo Snowball con timidez y miedo.

"Mmm".-Murmuro Wendy mientras lo veía con intriga.

A pesar de que le está dando la espalda Snowball puede sentir todo el peso de su mirada, como si estuviera interrogándolo con ella y decidió hacer algo para evitarlo.

"Eh ¡Oigan chicos, ¿cómo están?, soy yo; Snowball!".-Dijo anunciándolo a gritos y llamando la atención.

Todos voltearon, lo vieron y sus amigos: Tatto (El cerdo con pírsines y usaron para practicar el arte de los tatuajes), el lagarto al cual llamare: Hall y Fauces, se le acercaron.

"¡Snowball!".-Dijo Tatto con felicidad.-"Que gusto volver a verte hermano".-Dijo terminando con una sonrisa a boca abierta.

"Yo dijo lo mismo, Tatto mi hermano".-Dijo y choco su pesuña con su patita hacia arriba, hacia abajo, por ambos lados y las chocaron como si se saludaran con el puno. Se dirigió a Hall y Fauces con su apariencia adorable y sonrisa a boca abierta.-" ¿Cómo están, Hall, Fauces?".-Pregunto.

"Bien gracias amigo".-Respondió Hall y le tendió su escamosa pata.

Snowball la estrecho y cuando termino de estrechar su pata; se dirigió hacia Fauces, dio 2 saltos hacia él y se detuvo delante de él.

"¿Y tú Fauces, como tas?".-Pregunto.

Fauces simplemente se le quedo viendo con su expresión neutra pero enojada y después de 2 segundos simplemente parpadeo.

"¡Genial!".-Dijo Snowball con felicidad.

En ese momento, Tatto y Hall se dieron cuenta de Wendy y la miraron sorprendidos, Wendy volteo y correspondió las miradas.

"Oye Snowball, ¿Quién es esta linda zorrita?".-Pregunto Tatto.

Wendy se sorprendió por lo que dijo con sus orejas erguidas pero en un parpadeo se enfureció.

"¡¿Cómo me llamaste?!".-Pregunto embravecida.

Tatto, Hall, Fauces e incluso Snowball, pero este último no tanto, se sorprendieron por su espontaneo cambio de humor. Se le quedaron viendo sorprendidos y Snowball salto hacia ella.

"Muchachos, ella es…Eh".-Dijo mirándola, ya que nunca se molestó en preguntar su nombre.

"Wendy".-Dijo ella.

"Si Wendy eso, la traje aquí para que tuviera una mejor calidad de vida que en las calles".-Dijo Snowball.

Hall, Tatto y Fauces se sorprendieron.

"¿Eres una animal desechada?".-Pregunto Hall.

"Si, bueno no, ay si y no".-Dijo Wendy.

"¿Como que sí y no?".-Pregunto Tatto.

"Como ya le conté a este conejo que ahora sé que se llama Snowball, yo nací en un bosque, pero los humanos me trajeron aquí junto con mis padres y desde entonces he vivido en las calles".-Respondió Wendy.

"Uy, ese es peor que las historias de nosotros".-Dijo Hall.

"Más o menos, ya que a mí me pusieron tatuajes en cada parte de mi cuerpo".-Dijo Tatto.

"Oye".-Dijo Hall y miro a ambos lados de Wendy antes de romper.-"¿Y tus padres dónde están?".-Pregunto.

Wendy se entristeció cuando menciono eso, bajo la cabeza con una expresión triste sobre su cara y sus orejas aplanadas, subió la cabeza con su mirada sobre Hall y abrio la boca para responder pero Snowball se le adelanto.

"Ambos chuparon faros (Eso significa que murieron)".-Dijo Snowball con una expresión neutra sobre su cara haciendo un ademan con su pata de cortarse el cuello.

Los 3 amigos de Snowball miraron a Wendy perplejos.

Wendy frunció el ceño, su mirada aterrizo sobre Snowball y le dio un estate quieto.

"¡Ah!, ¡Oye!".-Dijo Snowball con dolor, con su pata tocándose la nuca y viendo a Wendy.

"Te advertí lo que te pasaría si insultabas la memoria de mis padres".-Dijo Wendy con enojo.

"Pero si ni lo hice".-Dijo Snowball.

"Talvez no, pero se oyó feo como dijiste que murieron".-Dijo Wendy.

"Que es dijistes, saabe".-Dijo Snowball con molestia y monotonía.

"Oye, ¿qué es eso que llevas en tu espalda?".-Pregunto Tatto.

Wendy miro sobre su hombro a su espalda, aplano sus orejas con tristeza y se dirigió al cerdo.

"Es mi madre".-Dijo con tristeza.

Tatto y Hall se sorprendieron.

"¿Tu madre?".-Dijo Hall.

"Si, apenas la asesinaron anoche".-Dijo la zorro rojo.

"También vinimos para darle una apropiada sepultura, recuerde que eso se volvió una norma desde que la víbora sagrada fue aplastada".-Dijo Snowball y se pudo triste y melancólico, igual que lo hace con Ricky.-"Ay, víbora sagrada, descansa en paz amigo, junto con Ricky; mis fieles soldados caídos".-Dijo.

"Snowball, hemos tenido muchos nuevos reclutas últimamente, siento decirlo de verdad, pero no sé si tengamos espacio para ella".-Dijo Tatto.

Wendy y Snowball se sorprendieron.

"Bueno…Al menos, ¿podrían sepultar a mi mama?".-Pregunto Wendy.

"Debe haber una manera para que se quede".-Pregunto Snowball.

"Hay una, pero todo depende del asunto en cuestión".-Dijo Tatto.-"Con las múltiples nuevas adquisiciones los 3 hemos tomado la decisión de que si su historia nos convence, dejaremos que él o la animal se queden".-Dijo.

Snowball volteo a ver a Wendy.

"Bien, ya escuchastes, cuéntales".-Dijo.

"Es que…".-Dijo Wendy y aplano sus orejas.-"No sé si pueda contarla de nuevo, contigo me abrí, pero…Es muy doloroso el solo recordarlo".-Dijo.

"Oyes, mírame".-Dijo Snowball delante de ella y jalo suavemente el pelaje de su pierna, haciendo que ella lo mirara.-"Sé que has sufrido, todos aquí hemos sufrido y sé que el sufrimiento es atemorizante, sé que tienes mucho miedo, pero por mas atemorizante que parezca; el sufrimiento, te hará más fuerte".-Dijo.

Tanto Wendy como los amigos de Snowball se sorprendieron.

"Vaya Snowball, ¿de dónde sacaste eso?, eso fue muy profundo".-Dijo Hall y tan pronto termino de decir eso, Snowball le arrojo una piedra a la cara.-"Auch!, ¿y eso porque?".-Pregunto con una pata encima de donde lo golpeó.

"Por decirme afeminado".-Dijo Snowball con una piedra en su patita viéndolo con rencor.

"Pero si nunca te dije así".-Dijo Hall, Snowball se preparó para lanzar la piedra; amenazándolo.-"Ok,; ok, perdón".-Dijo Hall cubriéndose la cara con sus patas, asustado y cerrando fuerte los ojos.

"Bien".-Dijo Snowball y voto la piedra al piso.-"Ahora, cuéntales".-Le dijo a Wendy.

Wendy les conto su historia a los amigos de Snowball y cuando hubo terminado, la perplejidad y sorpresa no cabía dentro de los amigos de Snowball, la historia de Wendy es tan horrible o más que la de ellos por todos los giros y la tortura que ha tenido durante toda su vida.

"Ay Dios…Eso fue, ay Dios muy horrible y triste".-Dijo Hall.

Wendy está llorando por revivir esos horribles recuerdos.

"Bueno, creo que no hace falta votarlo; puedes quedarte con nosotros si quieres".-Dijo Tatto.

Wendy levanto la cabeza, su cara se ilumino un poco de alegría y empezó a menear la cola.

"¿Enserio?".-Pregunto.

"Claro que puedes, ¿Fauces?".-Dijo Hall, al último dirigiéndose al pitbull.

Este miro a Wendy con su neutralidad y enojo, se quedó juzgándola en la seguridad de sus pensamientos y cuando termino, formo una sonrisa, posiblemente la primera de su vida y asintió con la cabeza como respuesta. Wendy formo una sonrisa a boca abierta y se le quedo viendo con alegría mientras meneaba su cola, los amigos de Snowball y el celebraron el que se pudiera quedar dando saltos de alegría, después de ello, Snowball le dijo a Wendy que lo siguiera para que pudieran sepultar a su madre, mientras hacía eso, los amigos de Snowball pudieron ver con detenimiento el cadáver de Ana y al ver los mordidas y demás heridas de su cuerpo, abrieron los ojos asustados, intercambiaron y rápidamente se le acercaron a Snowball.

"Oye Snowball, ¿podemos hablar en privado por favor?".-Pregunto Tatto.

"¿Qué, por qué?".-Pregunto Snowball extrañado y confundido.

Tatto le hizo señas con los ojos para que mirara a Wendy, el conejo lo hizo y se le quedo viendo pero seguía sin entender hasta que recordó quien fue el que mato a su madre, abrio los ojos y se dirigió a ella.

"Amm Wendy, ¿nos permites un minuto?".-Pregunto Snowball.

"Amm, bueno…".-Snowball no la dejo terminar.

"¡Gracias, muchas gracias!".-Dijo tomo su pata y la beso.-"Te amo mil, ¡adiós!".-Dijo y se fue.

"Espera…".-Dijo pero ya fue tarde, él y sus amigos se fueron.-"Ay".-Dijo dejando caer su cabeza.-" ¿Qué onda con ese conejo?".-Dijo.

Snowball y sus amigos se reunieron en una esquina privada y sola donde nadie los oyera, ya que lo que van a hablar puede perturbar a más de uno de los desechados y causar pánico, y eso es lo último que necesitan, se reunieron en círculo para hablar en privado.

"Snowball, ¿te diste cuenta de quién son las heridas del cuerpo de la mama de Wendy?".-Pregunto Tatto con algo de miedo, están susurrando para que no los oigan.

"Claro que sí, ¿ya lo olvidaron? Él fue el que me fomento a levantarme contra los humanos, reconocería su estilo en cualquier parte y el cuerpo de esa zorro, tiene su firma por todos lados".-Dijo Snowball con seriedad.

"No".-Dijo Hall con cara de asustado y la mirada pegada al piso.-"No, no, no, no puede ser el, los rumores dijeron que la perrera se lo llevo y lo durmieron".-Dijo.

"Pues solo fueron rumores".-Dijo Tatto.

"O, talvez mato a todos y cada uno de los de control animal que lo atraparon, a cada animal que no fuera una cruza con una especie de animal salvaje, los recluto y luego escapo".-Dijo Snowball.

"No, no, no, me niego a creerlo".-Dijo Hall negando con la cabeza.

"Hall, las pruebas no mienten, debes aceptar la realidad…El terror de Wall Street, ha vuelto".-Dijo Tatto con cara seria y se dirigió a Snowball.-"¿Ahora qué haremos Snowball?".-Pregunto preocupado.

"Primero que nada, esto debemos mantenerlo entre nosotros; si el resto de los desechados se enteran, habrá caos y ninguno de nosotros podrá controlarlos".-Dijo él.

"Ok. ¿Y luego?".

"Sobrevivir".

"¿Eso es todo?".

"¡¿Y que más quieres que haga Tatto?!. Fauces, Derek, y varios de los animales más fuertes pelearon contra él y no le fueron rivales, ni siquiera yo, ni la novia de Max, ni Tiberius somos rivales para él".-Dijo y bajo la mirada al piso con sus orejas caídas y el ceño fruncido.-"Odio decir, enserio pero…".-Dijo y los miro.-"Necesitamos la ayuda de los humanos".-Dijo.

"¡¿Los humanos?!".-Exclamaron sus amigos sorprendidos.

Su grito llamo la atención de varios desechados que voltearon a verlos, Snowball se dio cuenta y se les acerco.

"¡¿Qué tratan de hacer, gritarlo a los 4 vientos?!, ¡bajen la voz cabezas huecas!".-Les grito.

"Perdón".-Dijeron ellos, Hall lo miro y Dijo.-"Pero Snowball, los humanos no hablan nuestros lenguajes, ¿cómo haremos para que nos entiendan?".-Dijo.

Snowball dejó escapar un suspiro contenido y bajo la mirada junto con sus orejas.-"Eso es precisamente lo que me preocupa".-Dijo.

Mientras tanto, en las calles de Manhattan.

Una niña va paseando por las calles de la ciudad con una paleta de frambuesa en su mano y tomada de la mano de uno de sus padres, quienes están ocupados atendiendo una llamada en sus teléfonos celulares, la niña es de piel color blanco, cabello rubio al estilo de la niña Matilda, tiene 9 años, ojos color verde, lleva un lazo azul en su cabello al igual que Matilda y esta vestida con una camisa blanca y una falda color rosa. Ella se está comiendo la paleta a lamidas con una expresión de ceño fruncido y enojo ya que le molesta que sus padres están tan ocupados en sus trabajos como para prestarle la atención que necesita, ella; cuyo nombre es Tina volteo a ver a su padre quien tiene toda su atención fija en su teléfono y decidió tratar de llamar su atención.

"Papa, oye papa ¿podemos ir al parque a jugar?".-Pregunto esperanzada (Su voz es la de Bia Gunderson, la hija de Blu en Rio 2).

"No, no, no, te dije que programaras mi cita a un cuarto para las 3, no 4 con un cuarto. Arréglalo o te despido, ¿me entiendes?".-Dijo su padre hablando con la persona del otro lado de la línea, no le presto ni la más mínima pizca de atención a su hija.

"Papa te estoy hablando".-Dijo Tina con enojo y jalándole la tela del pantalón.

"¿Qué?!".-Dijo volteando a verla con un tono de enojo en su voz y su celular junto a su oreja, es un hombre maduro de 33 años, cabello corto de color negro con una barba y bigote de candado, piel color durazno, físico esbelto y musculoso, cara más o menos redonda y ojos cafés, se llama Jameson y esta vestido con una camisa estilo leñador a cuadros de color azul con líneas de un azul más fuerte y pantalones cafés (Se pronuncia Jaymison y su voz es la de Joel del videojuego The Last of Us).

"Te dije que…".-No termino ya que Jameson se dirigió nuevamente enojado a su celular.

"¡¿Cómo no puedes hacer una reservación a esa hora?!, ¡serás un verdadero inútil!, la hubieras reservado como te dije; ahora por tu culpa voy a tener que reorganizar todo mi itinerario del día de hoy".-Dijo muy molesto.

"¡Papa!".-Grito Tina jalándolo del pantalón y se dirigió a su otro padre (Si a ustedes les desagrada esto de las parejas y padres homosexuales que adoptan niños, les pido por favor que no me critiquen, yo soy una persona tolerable y no discrimino a las personas por sus preferencias, religión, raza, etc.).-"Harold, papa no me está haciendo caso".-Dijo.

"Si en un momento querida".-Dijo Harold tapando su celular por un momento con su mano y mirándola, pero tan rápido como le respondido regreso a su teléfono, es de cabello rubio corto, con la cara lisa, cabeza con forma entre redonda y ovalada, ojos azules, tiene 29 años, piel blanca y físico delgado y esbelto pero tan musculoso como su pareja, esta vestido con una camisa color amarilla de cuello y 3 botones blancos y unos pantalones azules .-"No, no, no, dije que quería uno grande en 2da clase, no uno chico en primera clase".-Dijo hablando por su celular (Su voz es la de Chris Evans cuando hace al Capitán América en las películas de Marvel) .

Tina rodo los ojos con un quejido de fastidio y molestia, pensó y se le ocurrió decirles una cosa, si con eso no lograba su atención, con nada lo haría.

"Papa, Harold".-Dijo.

"¿Si?".-Dijeron ellos al unísono, Jameson con desinterés y Harold con un poco de interés.

"Me robe las llaves del auto cuando ustedes no estaban, arranque el auto, y lo estrelle en un árbol después de robar un banco".-Dijo, en realidad no hizo nada de eso; solo lo dijo para tener atención.

"Genial".-Dijo Jameson con desinterés.

"Bien por ti querida".-Dijo Harold con una sonrisa pero sin dedicarle la mirada.

"¡Ay!".-Se quejó Tina ya harta.-"¡¿Qué tengo que hacer para conseguir un poco de atención aquí?!".-Grito con fuerza.

"¡Tina!".-Dijo Jameson volteando a verla con enojo.

"Cielo".-Dijo Harold también enojado pero no tanto como su pareja.

"No nos vuelvas a hablar en ese tono jovencita o pasaras el resto del día en tu habitación, sin televisión, sin internet, sin celular y sin salir a jugar con tus amigos y amigas".-Dijo Jameson hablándole mientras la señalaba.

"¡¿Qué?!".-Exclamo Tina sorprendida y sin poder creerlo.-"Pero Papa, yo solo…".-El no la dejo terminar.

"No hay pero que valga jovencita. He dado mi última palabra y así permanecerá".-Dijo Jameson.

Tina está empezando a llorar, no puede creer el como la están tratando y ellos prometieron cuidar bien de ella por el resto de sus vidas.

"Papa, no entiendes que lo único que quiero es…".-Otra vez no la dejo terminar.

"No quiero escucharlo Tina, estoy muy ocupado".-Dijo y regreso a su celular.

Tina se le quedo viendo con los ojos llenos de lágrimas y completamente triste, en un parpadeo se enfureció, lanzo su paleta al piso rompiéndola en miles de pedazos y piso el pie de su padre. Este grito del dolor y se agarró el pie mientras daba saltitos con su otro pie para mantenerse en equilibrio y no caer al piso, Tina aprovecho y salió corriendo y llorando de ahí.

"¡Tina!".-Le grito Jameson enojado mientras daba saltitos.

Al oír el escándalo, Harold se alejó de su celular, volteo a ver qué pasaba, y vio a Tina alejándose; corriendo a toda velocidad.

"¡Tina!".-Dijo pero esta no lo escucho, doblo la esquina y desapareció de su vista. Se dirigió a Jameson un poco enojado.-"Jameson ¿ahora qué hiciste?".-Le reclamo.

"Yo no hice nada, ella me estaba hablando; no sé cuál era su problema pero después de eso, se enojó, mi piso y salió corriendo".-Dijo y bajo el pie que le piso de nuevo al piso.

Harold lo miro con el ceño fruncido.

"James, creo que lo que Tina quería, era atención".-Dijo.

"¿Atención?, no tengo tiempo para eso, mi compañía está al borde de la quiebra y no puedo desperdiciar minutos y segundos de mi valioso tiempo en…".-Harold no lo dejo terminar.

"¡Es tu hija por Dios santo Jameson!, nuestra hija. Los niños merecen atención y tiempo de parte de sus padres y tú no lo estás haciendo".-Dijo.

"Si tanta le falta le hace la atención, ¿Por qué no se la das tú?".-Dijo Jameson molesto.

"Lo hago, pero lo que Tina quiere es tiempo de calidad padre e hija contigo, no conmigo, Jameson si sigues así perderás a la tierna niña que adoptamos".-Dijo Harold.

Sus palabras parecen haberle llegado a Jameson ya que quedo ligeramente boquiabierto, miro a Harold, luego al teléfono en su mano, miro por momento a su pareja y luego se acercó el teléfono al oído.

"Hola ¿Matilde?...Si, oye; mejor cancela mi cita de hoy y prográmala para mañana, esta vez ahora si a las 3 y cuarto por favor…Tengo algo que requiere más de mi atención que la compañía".-Dijo mirando a Harold con una sonrisa.

Este alegro al ver que lo escucho.

"Si gracias…que tengas buenas tardes Matilde…adiós".-Dijo y colgó.

Harold se acercó a él y puso su mano en su hombro.

"Gracias".-Dijo.

Jameson le sonrió y puso su mano sobre la de él.

"Gracias a ti por abrirme los ojos".-Dijo viéndolo cálidamente y con cariño.

Harold correspondió el afecto, Jameson se inclinó hacia el con los ojos cerrados pero…

"Hay que buscar a Tina".-Dijo Harold alejándose de él y dejándolo colgado.

Jameson se quedó procesando el zapotazo que su pareja le dio en la nariz y después de eso, empezó a seguirlo.

Mientras tanto, a un par de cuadras de ahí, Tina está sentada en posición fetal en un callejón, sus manos están cubriendo su cara y está llorando desconsoladamente.

"¿Porque…porque?".-Dijo Tina mientras lloraba, se quitó las manos de la cara y con el canto de su mano se limpió los mocos que le están fluyendo por tanto llorar.-"Porque me trata así, yo solo quiero un poco de atención y el solo…me grita, me regana o me castiga, y e-e-el prometió cuidar bien de mí, ¡es un vil mentiroso!".-Dijo, se volvió a llevar las manos a la cara y siguió llorando.

Sin que ella lo supiera alguien, está delante de ella, viéndola a escondidas detrás de unos botes de basura y aquel extraño pateo una lata sin querer, haciendo ruido. Esto llamo la atención de Tina quien levanto la mirada y la cabeza y miro a los botes en frente de ella, a pesar de las penumbras por la poca luz del sol que entra en el callejón, Tina pudo percibir una figura bastante sólida en la oscuridad, la forma de un cuadrúpedo. Tina forzó la vista entrecerrando los ojos para ver qué clase de animal es, pero la oscuridad que lo cubre es muy fuerte.

"¿Hola?".-Dijo Tina.

La figura volteo hacia ella, cuando dijo eso y al menos verla se asustó, encogió su cuerpo y salió disparo hacia el fondo del callejón para alejarse de ella.

"Oh no oye".-Dijo Tina poniéndose de pie y empezó a seguirlo, pero la figura al ser un cuadrúpedo es más rápido que ella pero si le mantiene un poco el paso a aquel misterioso animal.-"No tengas miedo, tranquilo".-Dijo, vio que el animal llego a un rincón del fondo del callejón donde entra un poco de luz, pero este se quedó enroscado en el rincón que está a oscuras ya que la luz no llega hasta esos límites. Tina empezó a acercársele lentamente para que viera que no tiene que temerle.-"No te asustes, no te hare daño".-Dijo, se detuvo delante del animal a un metro de distancia respetando su espacio personal, se puso de rodillas y le dedico una sonrisa.-"Me llamo Tina, ¿Y tú?".-Dijo con inocencia infantil ya que es obvio que no obtendría respuesta por medio de palabras.

El animal simplemente movió sus ojos color café claro por las paredes del callejón con miedo y luego volvió a poner su mirada sobre ella como respuesta.

"Creo que no sabes hablar".-Dijo Tina, dejo escapar un pequen risa y le tendió la mano.

Al ver esto el animal contrajo más cuerpo del miedo y se pegó al rincón del callejón tratando de mantenerse lo más alejado posible de ella.

"Tranquilo, te juro que no te hare ningún daño".-Dijo con una pequeña sonrisa.-"Ven, dame tu pata".-Dijo.

El animal miro su mano tendida hacia él, luego a su rostro, regreso a su mano y empezó a extender su pata hacia ella. Cuando se pata salió a la luz del sol y esta cayó sobre su pata demostró su color de pelaje, es de color café metálico y la palma de su pata es de color blanco, el animal puso su pata sobre la de Tina, un brillo de alegría apareció en los ojos de la niña rubia por esto, con su pulgar empezó a acariciar la muñeca de su patita sintiendo su suave pero un poco áspero pelaje, vio que el animal movió sus orejas, levanto su cabeza y miro detrás de ella.

"¿Qué tienes?".-Pregunto al ver su reacción.

Escucho un ruido detrás de ella, volteo pero no vio nada, solo vio que una brisa levanto una hoja de papel que estaba tirada en el piso, este hizo piruetas en el aire y empezó a caer como una pluma en camino hacia el piso.

"Qué raro".-Dijo Tina.

Sin que se diera; pues no tiene la mirada fija sobre él, el animal que está consintiendo la miro con cara rabiosa y de estar gruñendo, una luz color roja se hizo visible a unos centímetros debajo de sus colmillos blancos y ensangrentados que está empezando a mostrar, sin que Tina se diera cuenta se puso de pie y se caminó hacia la luz del sol, mostrándose. Tina volteo de regreso a él para verlo, fue subiendo su mirada por el tamaño del animal hasta su cara, en el trayecto su sonrisa y alegría fueron desapareciendo, se empezó a escuchar claramente el gruñido de parte del animal y cuando la mirada de Tina cayó sobre su cara y sus ojos, su alegría y felicidad se esfumaron de golpe y fueron intercambiados por miedo absoluto.

"Ay…Dios".-Fue lo único que pudo decir.

Mientras tanto, a media cuadra del callejón donde ella esta, Harold y Jameson la están buscando.

"¡Tina!".-Grito Harold usando sus manos alrededor de su boca para amplificar el sonido de su voz.

"¡Tina!, ¡cariño ven!".-Dijo Jameson al igual que Harold y al no tener respuesta, dejo caer sus brazos y volteo a verlo.-"¿Dónde puede estar?".-Le pregunto.

"No puede estar lejos".-Dijo Harold y miro alrededor.

De repente, en ese momento; escucharon un desgarrador grito que llamo la atención, no solo de ellos, sino de las personas que están caminando por esa calle, el grito se volvió a escuchar y Harold y Jameson abrieron los ojos con sorpresa y miedo, reconocerían en esa voz en cualquier lado.

"¡Tina!".-Grito Harold, inmediatamente de el también grito Jameson y ambos empezaron correr siguiendo el sonido de los gritos.

Las personas que están en la calle identificaron que la voz es demasiado joven, supusieron que de una niña, todos se preocuparon y sin pensarlo empezaron a correr detrás de los padres para ayudarlos.

"¡Tina!".-Grito Jameson deteniéndose y mirando alrededor para ver de dónde viene el ruido.

Volvieron a escuchar un grito de su hija, voltearon, vieron que viene del callejón y corrieron hacia él.

"¡Tina aguanta, ya vamos en camino princesa!".-Grito Harold y empezaron a escuchar gritos a todo pulmón de parte de Tina, lo que hizo que aceleraran su paso.

Cuando llegaron a la entrada del callejón; los gritos cesaron, esto hizo que ambos se detuvieran, voltearon a verse, sus corazones dieron un vuelco al creer lo peor pero esperaban que no fuera así, regresaron la mirada enfrente y empezaron a meterse al callejón. Cuando llegaron al fondo de este, su mirada aterrizo sobre el rincón oscuro del callejón; vieron que de la limitación que separa la luz del sol de las penumbras del rincón, una manita blanca esta asomada a luz del sol en una posición sin fuerza alguna, ensangrentada y debajo de esta, hay un charco de sangre muy fresco. Harold y Jameson abrieron los ojos, las personas que fueron a auxiliar se detuvieron detrás de ellos.

"Ay no, no, no, Dios no".-Dijo Jameson, se acercó al rincón para ver bien lo que hay en este y cuando lo hizo, Harold vio que se dejó caer de rodillas delante de algo.

"¿Jameson?".-Dijo Harold y se le acerco.-" ¿Jameson que tiene…?".-Dijo poniendo su mano en su hombro pero se quedó al ver al frente y las peores pesadillas se volvieron realidad para ellos.-"Ay no".-Dijo peinándose el cabello con una mano mientras veía, destrozado; la horrorosa escena enfrente de sus ojos.

Su hija, muerta delante de ellos, bañada en sangre, con los ojos cerrados y con heridas de rasguños y mordidas con cada parte de su cuerpo. Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos y el alma de Jameson se quebró.

"No…¡No, no, no!, ¡Tina!".-Dijo completamente destrozado, se lanzó a ella, la tomo y abrazo su pequeño cuerpo sin vida contra él mientras lloraba desconsoladamente.-"¡Mi hija!".-Exclamo.

Harold se recargo contra espaldas en un muro, con la mirada perdida por el poderosísimo impacto de la noticia, se deslizo por esta hasta llegar al piso y se quedó en posición fetal con su mano contra su pecho y respirando entrecortadamente.

La gente que está detrás de ellos también esta devastada, una niña muerta y asesinada de semejante manera no es nada común, incluso en Nueva York. Un hombre de la multitud giro la cabeza y se dirigió a las personas que están detrás de él.

"Que alguien…Llame a la policía".-Dijo con pesar, volteo y vio a ambos padre devastados y llorando por su pequeña.-"Y a una morque".-Dijo con dolor en su mirada.

Ayer, en la tarde, faltando poco para el atardecer.

Max acaba de salirse de darse un baño, como Katie no está; tuvo que pedirle ayuda a Duke y este lo ayudo gustoso ya que quiere ver a su mejor amigo feliz con una perrita tan dulce como Gidget. Batallaron mucho a la hora de usar el jabón ya que son perros pero se las pudieron arreglar para enjabonar a Max, cuando salieron y después de que Max se sacudió el pelaje mojado, empapando "accidentalmente" a Duke, tuvieron que esperar al que el pelaje del terrier se secara, y después de eso, batallando también, Duke logro a ayudar a Max a que se pusiera un esmoquin negro con un moño negro de tamaño perro, Katie lo compro para el para cuando fuera a fiestas o eventos importantes y puede llevar mascotas, se perro se viera bien para una fiesta de esta tipo. Max termino de vestirse, sabe hacerlo y atarse el mono ya que ha visto al dueño de Leonard desde la ventana hacerlo cientos de veces, está mirándose en el espejo del baño, miro sus dientes y los limo con su lengua para asegurarse que estén limpios, sabe que Gidget al ser una perrita de modales debe verse lo mejor posible, después de esto, formo una sonrisa de dientes meneando la cola, se bajó del lavadero saltando sobre la tapa del retrete, luego cayó al piso de un salto, fue a la sala y se acercó a Duke quien lo está esperando, caminando de lado a lado con un poco de impaciencia. Duke se dio cuenta de que Max está caminando hacia él y volteo a verlo.

"Hola Duke. ¿Cómo me veo?".-Dijo Max con una sonrisa y dio una vuelta como si estuviera persiguiendo su cola.

"Guau Max, te ves muy bien; sí que te amolaste la barba para tu cita con Gidget".-Dijo Duke con felicidad y meneando un poco su cola con una sonrisa a boca abierta.

"Oh, gracias Duke".-Dijo Max halagado y con un poco de pena.-"¿Enserio crees que luzco lo bastante elegante para Gidget?".-Pregunto un poco inseguro.

"Claro Max, y además recuerda que Gidget no es como sus dueños; ella no se fija tanto en esas elegantes o burguesas".-Dijo.

Max dejo escapar un suspiro sonador y su mirada se perdió en la distancia, una mirada de un sueño o perdido de la realidad por el amor.

"Lo sé. Es una de las cosas que más amo de ella".-Dijo aun perdido y meneando la cola.

"Se ve que si estas rendido de pies por ella ¿verdad?".-Dijo Duke.

"Ahh".-Dijo Max con un suspiro sonador.-"No tienes idea, y no me da miedo expresarlo".-Dijo.

"Bueno; seguro que no querrás hacerla esperar más ¿verdad?, eso no es de caballeros. Ahora vete amigo, y dile lo que sientes".-Dijo Duke, al último empujándolo suavemente con su nariz para que fuera a su cita.

"Jejeje, gracias Duke y tranquilo, lo hare; le diré lo que siento hoy o me dejare de llamar Max".-Dijo Max, terminando con una pose determinada de perro guardián.-"Adiós Duke".-Dijo caminando hacia una ventana abierta de su apartamento.

"Adiós Max y suerte".-Dijo Duke.

"Gracias".-Dijo Max después de dar un salto y estando en el margen de la ventana abierta.

Salió por la ventana hacia las escaleras de servicio y empezó a subir por estas dando saltos, en el camino paso por la ventana del departamento Chloe y mientras subía las escaleras hacia el siguiente piso ella salió.

"Hola Max".-Dijo Chloe con voz monótona como siempre.

"Hola Chloe".-Dijo Max feliz mientras subía las escaleras.

"¿A dónde vas?".-Pregunto la gata mientras se acostaba boca arriba en el margen de la ventana.

"A mi cita con Gidget Chloe".

"Ah ya veo, Max escucha; como te dicho eres mi amigo y no me importan tus líos ni tus problemas".-Dijo.

Max dejo de subir las escaleras al detenerse y volteo a verla. Chloe formo una pequeña sonrisa sobre su cara.

"Pero te deseo buena suerte".-Dijo ella.

Max sonrió y meneo su cola con algo de energía.

"Gracias Chloe".-Dijo Max y reanudo su camino hacia el tejado.

Después de unos minutos llego al tejado, miro este, vio a Tiberius posado en una gran tubería de ventilación con una sonrisa de satisfacción sobre su cara y Max quedo apantallado al ver la mesa y los arreglos para su cita con Gidget, la mesa tiene una manta de un bello color rojo anaranjado con platos para perros de metal tan lustros que brillan como la plata sobre esta, un jarro de cristal con agua que tiene unas rosas tanto rojas como rosadas y un par de velas recién encendidas.

"Guau Tiberius".-Dijo y se acercó a la mesa.-"Eso está bellísimo".-Dijo.

"¿Qué dijiste?".-Dijo Tiberius con cierto enojo ya que escucho mal.

"Que esta increíble".-Dijo el terrier meneando la cola.

"Oh, bueno gracias".-Dijo el halcón con un poco de modestia.

"Enserio a pesar de tener extraños eres todo un don Juan".-Dijo el terrier.

"Gracias".-Dijo Tiberius.-"Oye, quiero decirte otra cosa".-Dijo, abrio sus alas, alzo vuelo hacia él y aterrizo al lado suyo.-"Yo seré su mayordomo durante su cita, todo lo que necesiten solo pídanmelo".-Dijo.

"¿De verdad?".-Dijo Max feliz y meneando su cola.-"Que considerado de tu parte".-Dijo.

"Nah, no es nada".-Dijo Tiberius, abrio sus alas, alzo vuelo.-"Yo vuelvo, iré a traerles la cena para cita".-Dijo manteniéndose en el aire y viendo al terrier, después de eso se lanzó en picada hacia las calles de la ciudad.

"¡Gracias!".-Grito Max para que lo oyera.

"Eh…Hola Max".-Dijo con un poco de pena una voz femenina inconfundible para él, detrás suyo.

"Oh, Hola Gi…".-Dijo dándose media vuelta para verla pero cuando lo hizo, quedo mudo por como lucia.-"Ayjajay".-Fue lo único que pudo decir.

Gidget está vestida con un hermoso vestido para perros que para las mujeres humanas sería un vestido de espalda abierta color rosado con brillos que deja ver un poco mejor la forma de su bonito físico ya que el vestido está comprimiendo su felpudo pelaje blanco como la nieve, como siempre lleva su mono rosa sobre su melenita y Max pudo detectar un fuerte pero encantador aroma de un perfume para perros con esencia a jazmín. Gidget al verlo también se sorprendió al verlo, ese esmoquin le queda de maravilla y lo hace ver todavía mejor.

"Guau, se ve tan hermosa".-Dijo Max en la seguridad de sus pensamientos.

"Guau, y yo que pensé que era sensual y atractivo antes; se ve taaan guapo".-Dijo Gidget también en sus pensamientos.

Max logro salir del trance y se le acerco.

"Guau…Gidget, te ves tan…Hermosa".-Dijo Max.

"¿E-E-Enserio?".-Pregunto Gidget con timidez y vergüenza retrayendo un poco su cuerpecito y viéndolo con una mirada tierna.

"Claro que si".-Dijo el terrier.

"Aww, gracias Max. Tú también te ves…Muy guapo".-Dijo Gidget aun con un poco de timidez.

"¿D-D-De verdad?".-Pregunto ahora el con timidez y vergüenza retrayendo su cuerpo.

"Mhjm".-Dijo Gidget con un murmuro y asintiendo con la cabeza.

"Ah, vaya, gra-gracias Gidget".-Dijo Max y recupero la compostura y la confianza.-"¿Qué le parece si la guio a la mesa mi ladie?".-Dijo el con una mirada encantadora y con un tono caballeroso.

"Oh, gracias mi buen señor; me encantaría".-Dijo Gidget entrando en el juego con una voz de dama.

Ambos dejaron escapar una carcajada, Max le hizo un gesto con la cabeza para que la siguiera y empezó a caminar hacia la mesa, Gidget meneo su colita con emoción con una sonrisa sobre su cara y empezó a seguirlo. Ambos llegaron a la mesa y Max recorrió una silla empujándola con su cabeza y las fuerzas de sus piernas.

"Damas primero".-Dijo haciendo un gesto sugestivo con sus ojos a la silla que recorrió y una sonrisa mientras la veía con los ojos entrecerrados.

"Ay Max".-Dijo Gidget con voz conmocionada y camino hasta el.-"Eres tan tierno y considerado".-Dijo, le lamio la mejilla y se subió de un salto a la silla.

Max primero se sorprendió cuando sintió la lamida, luego se apeno bajando sus orejas y contrayendo un poco su cuerpecito, cuando se recuperó de la vergüenza, dibujo una pequeña sonrisa sobre su cara, empujo la silla de Gidget con ella ya sentada en esta; acercándola a la mesa, luego fue a su respectivo lado, empujo su silla, su subió de un salto y se le quedo viendo a Gidget, quien estaba impactada por todos los preparativos de su cita.

"Guau Max, todo esto esta hermoso".-Dijo ella.

"Dale gracias a Tiberius, él fue el que organizo todo esto para nosotros".-Dijo el terrier.

"¿Enserio?".-Pregunto la pomerana blanca como la nieve sorprendida.

Max hizo un sonido de contestación.

"Guau".-Dijo mirando todo.-"No sabía que él es tan bueno para estas cosas".-Dijo Gidget.

"Yo tampoco. Apenas nos digo hoy".

"Que considerado de su parte".-Dijo Gidget con una pequeña sonrisa y meneando su cola, miro a Max.-"¿Y dónde está?, quiero darle las gracias".-Dijo.

"No debe tardar, fue a buscar la cena para nuestra cita".-Dijo Max terminando con una sonrisa confiada.

Como si lo hubieran invocado, Tiberius salió volando de los bordes del tejado, voló hacia los canes y se quedó volando entre ellos a un lado de la mesa manteniéndose en el aire con aleteos de sus poderosas alas.

"Buenas noches".-Dijo el halcón con un tono de elegancia.

"Hola Tiberius".-Dijeron ambos al unísono con felicidad.

"Oye Tiberius, quiero agradecerte por haber organizado todos estos preparativos para nosotros en nuestra cita".-Dijo Gidget con una sonrisa.

"No hay de que, era lo menos que podía hacer por mi mejor amiga y uno de mis mejores amigos".-Dijo el halcón, lleva algo en las patas, voló un poco sobre la mesa y lo dejo sobre esta.

Es un plato grande y alargado de espagueti con albóndigas recién hecho, el halcón se aterrizó y posó en el piso.

"Para la linda y apetitosa pareja".-Dijo el halcón, pero se percató de lo que dijo y trato con nerviosismo de corregirlo.-"Pe-Perdón, qui-quise decir que-que-que, ¡las albóndigas!, las albóndigas se ven apetitosas, no ustedes".-Dijo y dejo escapar una risita nerviosa.

Gidget y Max lo ignoraron por completo, miraron el plato de espagueti con albóndigas y se sorprendieron. Voltearon a ver al halcón.

"Tiberius, ¿de dónde sacaste esto?; por lo que se solo lo comen los humanos".-Dijo Max con curiosidad.

"Eh…".-Dijo el ave depredadora haciendo un gesto con su garra y recordó como lo consiguió.

Recuerdo.

De un restaurante italiano salió un hombre vestido de chef con un plato largo de espagueti con albóndigas e iba directo hacia una mesa donde hay 2 mujeres que esta al aire libre pero debajo de una lona por si llegaba a llover.

Sin que ellos lo supieran, cierto halcón está volando desde las alturas de la ciudad, buscando algo apropiado como cena para Max y Gidget, su mirada se posó sobre el chef que va directo hacia la mesa.

"Ahí hay algo bueno".-Dijo Tiberius mientras planeaba, forzó la vista para ver mejor y vio que es espagueti con albóndigas.-"Uh y es espagueti con albóndigas, me saque la lotería".-Dijo y se lanzó en picada hacia allá.

El hombre llego hasta las mujeres y dejo el plato en la mesa.

"Von apetite, madmuaseles".-Dijo el hombre con acento italiano e hizo un reverencia ante ellas con muy buena cortesía.

"Gracias".-Dijeron ambas con una sonrisa.

Iban a empezar a comer su espagueti, pero antes de que sus tenedores entraran en contacto con la pasta de origen italiano, Tiberius cayó sobre la mesa, escamándolos.

"Aléjense sus sucios utensilios de cocina de esa pasta".-Dijo Tiberius viendo a ambas mujeres con enojo y caminando amenazadora e intimidantemente hacia ellas, justo después de eso les grazno aleteando sus colas.

Ambas mujeres se asustaron por esto y gritaron del miedo, una de ellas se fue hacia atrás con su silla y cayo, la otra mujer rápidamente se apresuró a ayudar a su pareja a ponerse de pie y echaron a correr mientras gritaban.

"No!, ¿pero qué es lo que has hecho?".-Le dijo el chef a Tiberius.

El halcón volteo a verlo con enojo, le grazno escamándolo, tomo uno de los tenedores de la mesa y se lo lanzo. El hombre se asustó, se agacho esquivando el cubierto pero este se llevó su gorro y quedo clavado con él en una pared, el hombre se volvió a erguir, volteo a ver su gorro clavado en la pared mientras se llevaba una mano a su ahora destapada cabeza mostrando su cabello corto de color café oscuro, regreso su mirada a Tiberius con miedo en sus ojos, Tiberius le grazno, tomo el plato por ambos lados con sus garras, voló hacia el hombre y le dio un piquetazo en la frente, el hombre cayó al piso con un grito de dolor, el piquetazo le dejo una pequeña herida en su frente, levanto la mirada y vio como Tiberius se alejaba con su plato.

"¡No!".-Dijo el hombre y rápidamente se puso de pie.-"¡Vuelve. Vuelve!".-Grito agitando los brazos mientras trataba de seguir a Tiberius, pero él puede volar por lo que es inútil perseguirlo. El hombre dejo caer sus brazos.-"Ay, ¿porque siempre que preparo algún tipo de pasta; esto me sucede?".-Se quejó el hombre y se llevó una mano a la frente mientras negaba con la cabeza.

De regreso a la cita.

"…Lo conseguí".-Dijo el halcón a la pareja canina.

"Vaya pues gracias".-Dijo Gidget y miro el plato con espagueti.-"Guau, mis dueños comen varias veces esto al mes, debe de ser muy bueno; y al fin podre probarlo".-Dijo con felicidad.

"¿Al fin?. ¿No usas nuestro don canino para que te den?".-Pregunto Max.

"Mis dueños dicen que rogar por comida no es algo que una dama debe hacer".-Dijo Gidget con tristeza y se deprimió.

Max quedo un poco atónito al oír lo estrictos que son los dueños de Gidget con ella y respecto a los modales.

"Ay Gidget".-Dijo dejando caer sus orejas.-"La verdad no sé porque tus dueños son así contigo".-Dijo.

"Yo sí".-Dijo Gidget aun triste.

"¿Enserio?, ¿Por qué?".

"Los escuche conversar una vez cuando era joven que ambos deseaban un hijo o una hija más que a nada en el mundo, un día llegaron a la casa con mi dueña llorando como si no hubiera mañana, los escuche a escondidas y los oí decir que un doctor les dijo que mi dueño es estéril y mi dueña es infértil, lo que quiere decir que no pueden tener hijos".

Max se sorprendió por lo que le conto.

"Quedaron devastados, mi dueña deseaba morirse pero mi dueño la animo diciendo que aún lo tiene a él y a mí, mi dueña recupero sus ánimos con esto pero se tomó muy enserio sus frases, me ve como si fuera una niña humana y por eso me tratan como una princesa; y me educan como si fuera una humana, ya que me ven como si fuera su hija".-Dijo Gidget y termino muy deprimida

"Ay Dios".-Dijo Tiberius perplejo, quien escucho todo.

"No tienen ningún derecho de hacerte eso".-Dijo Max un poco enojado.

"Lo tienen. Ellos son mis dueños, hacen lo que creen que es mejor para mí cuando no es así…Como me gustaría poder hablar para decirles que solo me están haciendo miserable con todo esto de que debo de comportarme como una humana".-Dijo, dejo caer su cabeza y aplano sus orejitas.-"Pero no puedo, porque soy un perro".-Dijo, cerró los ojos, 2 lagrimas brotaron de estos y se deslizaron por sus mejillas.

Max se dio cuenta de esto, se bajó rápidamente de su silla de un salto, corrió hacia ella y le limpio suavemente las lágrimas con su patas, Gidget abrio los ojos y se encontró haciendo contacto directo con los de él.

"Gidget, no digas eso".-Dijo él.

"Pero es la verdad".-Dijo Gidget con la voz quebrada y amenazando con llorar, sus ojos inundados lo dicen.

"No, eso no es cierto. Escucha Gidget, tu eres más que solo un perro, eres una pomerana increíble, eres muy dulce, dócil, educa, valiente, atrevida, decidida, y sin mencionar sensacional, eso lo vi después de que golpeaste a todos esos animales en el puente de Brooklyn. Eres más de lo que crees Gidget, no dejes que nadie, ni siquiera tu misma, te digan lo contrario".-Dijo Max.

Tanto Gidget como Tiberius se sorprendieron por las palabras de Max, solo Dios sabe de dónde habrán salido. Gidget se limpió las lágrimas de los ojos con su pata, miro a Max con una linda y tierna sonrisa mientras lo veía con cariño y meneaba su colita.

"Max, ¿sabes que fue lo que hizo que mi vida fuera tolerable?".-Dijo.

"No, ¿Qué?".

"Tu".

"¿Yo?".-Dijo sin poder creerlo.

"Si Max, desde el día en que te conocí, fuiste como un sol para mí en mi mundo lleno de sombras por lo estricta que es mi dueña, cada vez que te veía; todo esa represión y opresión se esfumaban de inmediato y eran intercambiadas por felicidad y alegría, y no me extraña que así fue, eres amable, gentil, dulce y cortes".-Dijo Gidget mientras le veía a los ojos, Max se conmovía cada vez más por cada palabra que salía de ella, sin darse cuenta formo una sonrisa de manera inconsciente sobre su cara y se le quedo viendo mientras meneaba su cola, las lágrimas de tristeza de Gidget se convirtieron en lágrimas de alegría, al estar abriéndose así con Max ya no podía contenerlo más y al fin decidió decírselo .-"Ay Max, yo no puedo soportarlo más; tengo que decírtelo: Max, te amo, te amo con todo mi corazón, desde el momento en que llegaste a mi vida lo he hecho, nunca dejare de hacerlo y te lo digo ahora aquí delante de ti, te amo Max, te amo".-Dijo llorando visiblemente de la felicidad.

Max le sonrió con cariño y sus ojos inundados con lágrimas de alegría, 2 lágrimas brotaron de sus ojos, dejo que se deslizaran de su mejilla y después de respirar por la nariz para que los mocos no se le escurrieran decidió contarle también.

"Gidget, yo también te amo".-Dijo, Gidget esta tan feliz por lo que acaba de oír que sonrió con la boca abierta y meneando su cola a una velocidad increíble.-"Creo que siempre te amado, me negaba a creerlo pues pensaba que solo me veías como una amigo porque ni cuenta hacía de que existías, pero Snowball me hizo darme cuenta de ello y ahora lo sé y te lo digo ahora; también te amo Gidget, con todo mi corazón".-Dijo, quito su pata de su mejilla y la puso sobre la de ella.

Gidget no podía contener más la inmensa felicidad y alegría que está sintiendo, tiene que sacarlas.

"Ay Max".-Dijo y sin esperar ni pedir permiso, se abalanzo sobre Max.

Lo dejo clavado en el piso de espaldas con ella sobre su cuerpo marrón y blanco, envolvió sus patas alrededor de su cuello y lo abrazo con todas sus fuerzas, Max correspondió el afecto envolviendo sus patas alrededor de su cuerpo, sin soltarlo; Gidget empezó a darle lamidas en la mejilla haciendo que Max riera, ambos se miraron a los ojos y dejaron escapar una risa; ahogada por la felicidad que están sintiendo. Tiberius vio todo y con su garra se limpió una lágrima de felicidad que broto de su ojo derecho mientras veía a la hora oficial nueva pareja. La cita transcurrió y fueron las 2 horas más felices para Max y Gidget, conversaban con alegría, reían, ambos contaron sus 2 perspectivas personales de sus aventuras cuando Max y Duke se extraviaron, en determinado momento, solo quedo una albóndiga, Max se la ofreció a Gidget pero ella quería que él se la comiera, siguieron haciendo lo mismo hasta que esta rodo y cayó al piso, haciendo que ya no pudieran comerla pero intercambiaron una mirada y dejaron escapar un carcajada. Después de cenar, ambos se quedaron sentados en los bordes del tejado con Gidget descansando su cabeza en el hombro de Max mientras veían la luna y las estrellas con una sonrisa infinita de felicidad sobre sus caras, Tiberius puso en acción la escena que tenía planeada para ambos, con una bolsa transparente que está llena de circones creo un bello espectáculo para ambos poniéndolas a contraluz con un reflector de luz que está en el tejado, creando una aurora boreal artificial de colores purpuras en forma de domo producto de los reflejos de la luz por obra de los circones, ambos canes quedaron apantallados por este espectáculo y se le quedaron viendo pasmados y perplejos. Después de contemplar el espectáculo por un minuto más, Gidget miro a Max las luces purpuras que pasan sobre su pelaje hacen que para ella; este lo más guapo posible, la pomerana sonrió.

"Max".-Dijo llamando su atención.

El terrier reacciono y volteo a verla, cuando hizo contacto con sus bellos ojos color azul, no pudo evitar verla con amor y una sonrisa.

"¿Si?".-Dijo el, con su voz un poco ronca debido al cariño.

"…Te amo".-Fue lo único que dijo Gidget.

Max empezó a menear un poco su cola y su sonrisa se amplió un poco.

"Y yo a ti".-Dijo mientras le veía con amor.

Gidget empezó a menear su cola con alegría y empezó a inclinar su rosto hacia el de él. Max correspondió la acción, cuando estaban a pocos centímetros de distancia ambos cerraron los ojos y empezaron a fruncir un poco sus labios, siguieron sin interrupción y al fin; sus labios se encontraron en un beso. Cuando sus labios entraron en contacto no pudieron evitar sentirse felices y empezaron a menear con mayor velocidad sus colas, ambos vertían todos sus sentimientos por el otro en este beso, Max quería subir de nivel en el pero no sabe cómo se lo tomaría Gidget y tiene miedo de que pueda ofenderla al hacer algo sí, pero se sorprendió enormente cuando Gidget lo hizo primero, ella levanto su pata izquierda, la envolvió alrededor de su cuello, lo atrajo hacia ella, y profundizo y apasiono el beso. El terrier se quedó sorprendido por esto por un segundo más, pero se dejó llevar, después de verla con amor por un momento le regreso el beso, Gidget no pudo evitar dejar escapar un pequeño gemido de placer por esto, Max envolvió su pata derecha alrededor de lo que sería la cintura de ella y la atrajo hacia el para profundizar más el beso. Tiberius vio todo esto y los miro con una sonrisa sobre su cara. Después de 2 minutos ambos canes al fin rompieron el beso, se quedaron viendo con sonrisas a bocas abiertas y meneando su cola, Gidget puso su cabeza en el pecho de Max y lo acaricio, el terrier le regreso el afecto acariciándola con su mentón, ambos abrieron los ojos, intercambiaron una mirada que expresaba alegría y luego la desviaron al firmamento nocturno disfrutando de este, y lo merecían; pues ni idea tienen del futuro que les espera.

Petición.

Les pido por favor que no den demasiados comentarios negativos sobre las parejas homosexuales de mi fic, yo las incluí porque soy una persona tolerable quien no discrimina a nadie por sus gustos, religión, raza, etc. Y yo no tengo ningún inconveniente sobre que adopten niños, siempre y cuando sean buenos padres (Cosa que Jameson y Harold no mostraron, pero fue por el estrés), les pido por favor que traten de ser más abiertos y tolerables con esas personas, han sufrido demasiado desde los inicios del mundo y luchan mucho para que sean aceptados en la sociedad, por favor; tengan conciencia sobre estas personas que sufren por sus gustos y decisiones, no lo hagamos más, aprendamos a respetarlos como personas y seres humanos.

Eso es todo por esta vez. Dejen sus reviews, dudas y preguntas. Recomienden mi fic si les está gustando, agradecería que lo hicieran en sus redes sociales, eso me ayudaría mucho para seguir escribiendo y nos vemos, la próxima.