··Corazón bajo el filo··

By Underword

Summary: Kagome sufría mucho al ver que el amor que le tenía a Inuyasha no era correspondido debido que éste no podía olvidar a la sacerdotisa Kikyō, muy molesta decide regresar a su época. Pero, ¿qué sucedería si el pozo devorador de huesos la transporta a una época diferente? Y más cuando conoce a alguien que haga olvidar de su amor no correspondido.

Género: Romance/ Drama/ Aventura/ Misterio/ Humor

Pairing: Kagome Higurashi x Bankotsu. Sango x Miroku. Inuyasha x Kikyō

Raiting: M

-hablar-

-pensamientos-

Los personajes de Inuyasha no me pertenecen son obras de Rumiko Takahashi, pero esta historia que publico es mía.


··Corazón bajo el filo··

Capítulo II: Perdida en el pasado

-¿Q-qué significa esto? –Kagome se preguntó por enésima vez, esto tenía que ser un sueño…una pesadilla…

¿Por qué Kaede se veía joven?

Esto tenía que ser una broma, una obra de Naraku o cualquier ilusión. Tal vez se golpeó la cabeza tras haber salido del pozo y estaba soñando esta absurda situación. Sí, tal vez eso era.

Sus pensamientos se detuvieron abruptamente al sentir que le arrojaban algo sobre su persona.

-Cof cof –tosió la chica al sentir que le entraban algo parecido a polvo en sus pulmones- Pero ¿qué están haciendo? –recordó esta misma situación también- ¡Yo no soy un yōkai*! –

Kaede y el resto de los aldeanos la miraron tras notar que no se trataba de ningún demonio disfrazado como ella misma lo afirmó, aún así sentían cierta desconfianza por aquella extranjera.

-Al parecer no eres ninguna clase de yōkai –pronunció la sacerdotisa con el ceño fruncido.

-Podría ser alguna clase de bandido, hemos oído ciertos rumores que merodean por aquí –comentó uno de los aldeanos que sostenía el arco que le dejó la sacerdotisa.

-En una época de guerra, apenas tenemos lo suficiente para mantenernos –les recordó la sacerdotisa con parche. De pronto, vio algo en el rostro de la muchacha que llamó su atención, con lentitud se le acercó para comprobar sus sospechas.

- Jovencita, puedo ver tu rostro un momento…-no le dio tiempo a Kagome para responder, la tomó por el mentón y ladeó su rostro para verla de perfil- Oye, pon cara de inteligente –pidió para no perder ni un solo detalle, luego la soltó.

-¿Qué sucede, Kaede-sama? –le preguntó uno de los aldeanos.

-Esta chica…se parece mucho a mi hermana Kikyō –declaró con asombro sin dejar de ver a la muchacha.

-¿Kikyō-sama? –el aldeano más viejo miró a la muchacha, hace años atrás había conocido a aquella sacerdotisa que había muerto trágicamente, ahora que la veía fijamente pudo notar el parecido en sus rasgos. Esos ojos…ese cabello oscuro que contrasta perfectamente con su piel blanca…- Es cierto…es idéntica a ella…-

El resto del pueblo no tardaron en mirarla con asombro ante el inesperado descubrimiento, la sacerdotisa que tanto protegió y cuidó el pueblo había muerto hace tiempo y ahora, la llegada de esa muchacha era como si fuera señal de un buen presagio.

Pero, lejos de la realidad, Kagome sentía experimentar cierto deja vu en la situación. Se sentía confundida y muy fuera de lugar.

Tenía muchas dudas albergando sus pensamientos, esperaba encontrar respuestas pronto.

Por ahora, estaba a salvo. Al menos, los aldeanos dejaron de verla como enemigo en cuánto decidieron soltarla para dirigirse con Kaede a la cabaña.

A pesar que no la ataron con fuerza aún sentía cierto ardor en sus muñecas, pero no los culpaba. Comprendía cómo se sentían los aldeanos respecto a los desconocidos, si estuviera en sus zapatos habría hecho lo mismo.

-Lamento mucho por el comportamiento de los aldeanos –se disculpó la sacerdotisa mayor mientras revolvía lo que parecía ser una sopa misō en la olla- sufrimos ciertos ataques de yōkai's y de algunos bandidos…aunque eso fue hace muchos años atrás, por esa razón los jóvenes se han puesto cada vez más desconfiados por cualquier cara nueva…-sirvió en un cuenco de madera el contenido líquido- Les digo que no solucionarán nada si siguen con esa actitud, pero no me escuchan. Ten –le ofreció la comida a la muchacha, quien con gusto lo tomó.

-Muchas gracias por la comida -agradeció la colegiala.

Tomaron un minuto de silencio para disfrutar de la comida.

-Por cierto, ¿de dónde eres? –se atrevió a preguntar la miko adulta- a juzgar por tu ropa no creo que seas de aquí…-

-Y-yo…vengo de un lugar muy lejano –se apresuró a contestar, era cierto aunque no venía ni de aquí ni del Sengoku sino 500 años más adelante- Disculpe, Kaede-sama…-llamó la atención de la miko, quien dejó de sorber su sopa- ¿Qué época estamos?...

-¿De qué hablas? –preguntó la mencionada incomprendida.

-Quiero decir…usted dijo que me parezco a su hermana…Kikyō se llamaba ¿no? –decidió tratar de otra forma su cuestión para no parecer sospechosa o que Kaede desconfiara de ella creyéndola loca. Confiaba mucho en Kaede, fue gracias a ella que se ganó nuevamente la confianza de la aldea entera pero necesitaba sacar de la mayor duda que estaba carcomiéndola de a poco.

-Sí –asintió la sacerdotisa para responder la curiosidad de la joven- Tenía una hermana mayor que fue sacerdotisa también de esta aldea…se llamaba Kikyō, fue una muy poderosa miko que pudo existir también fue la encargada en proteger la perla de Shikon…sin embargo, ella murió junto con la joya…-cerró los ojos tras evocar aquel momento en que su hermana pereció a causa de una grave herida, después de haber sellado a Inuyasha. Kaede junto con el pueblo cumplieron su última petición tras su muerte, quemaron su cuerpo junto con aquella codiciada joya…y así fue como todo desapareció. Tan sólo quedaron cenizas de ella sin ningún rastro alguno de la perla- Han pasado casi 40 años desde ese momento…-

Eso provocó que Kagome soltara de golpe su cuenco, para su suerte había vaciado el contenido por lo tanto no hubo derrame con la comida.

-¿Qué ocurre, jovencita? ¿Estás bien? –cuestionó la sacerdotisa al notar la palidez de la joven.

-E-esto…esto…no puede ser –pronunció la chica en shock, ignorando las palabras de la miko teñidas de preocupación- ¿C-cómo?...no…no puede estar pasando…-

¿Qué significa esto? ¿Por qué le pozo devorador de huesos la envió a una época dónde Kikyō murió hace 40 años?

-Ka-Kagome…-

-¿Sucede algo, Kaede-sama? –inquirió el monje al ver a la sacerdotisa, ahora anciana, detenerse abruptamente.

La susodicha le tomó minutos para recuperarse de su aturdimiento que le invadió hace unos instantes.

-Me pareció haber visto a Kagome…-respondió con lentitud.

-Sí, todos la extrañamos –comentó Shippo regresando con unas cuantas para ayudar con la fogata de la cabaña.

-Ella muy pronto regresará aquí –le aseguró Miroku.

-No, no es eso…me pareció que Kagome apareció en mi recuerdo…cuando era joven –

Los dos presentes miraron a la miko mayor sin comprenderla.

-Siento como si conocí a Kagome en el pasado…no estoy muy segura –

-¿Qué ocurre con Kagome-chan? –preguntó Sango adentrándose a la cabaña acompañada de Kirara.

-Bueno, Kaede-sama…-trató de explicar Miroku buscando palabra alguna aunque seguía sin comprender la reciente declaración de la miko mayor.

-No se preocupen –espetó Kaede- Creo que es causa de la angustia, Kagome muy pronto regresará –aseguró aunque todavía no podía borrar la extraña sensación que aquel recuerdo extraño lo había sentido real. Tenía un mal con todo esto…sonaría inverosímil si llegaba a una conclusión que Kagome fue enviada a un pasado lejano…muy lejano a dónde ellos se encontraban.

Inuyasha se encaminó hasta llegar al pozo, ya habían pasado días desde que la pelinegra regresó a su época, hoy sería su regreso.

Hizo ademán para saltar e ir a su búsqueda, pero algo obligó a detener sus impulsos.

Supuso que Kagome seguiría enfadada con él, respecto lo sucedido con Kikyō. O quizás la chica del futuro buscaría la manera de hacer las paces con él.

-Será mejor esperarla –se convenció, debería darle espacio y tiempo para ella. Después de todo, era culpa suya que ella estaba así… tenía que respetar su espacio. Era lo menos que podía hacer por Kagome.

Sólo cuando sienta que es necesario intervenir, iría por ella.

Kagome yacía recostada y cubierta por el cálida y muy cómodo futon que Kaede amablemente le ofreció.

A pesar de estar bajo la acogedora y segura cabaña a donde siempre acostumbraba descansar con sus compañeros de viaje, esta noche le era difícil conciliar sueño.

El lugar era el mismo, pero siendo consciente que era una época distinta donde sus amigos no existían o tal vez estaban muy lejos y que Kaede era joven era la principal razón de su inquietud.

-¿Cómo llegué hasta aquí? ¿Por qué estoy ahora en el pasado? –se preguntó la colegiala angustiada- Se supone que el pozo debía transportarme de vuelta en el Sengoku a dónde están todos…pero…ahora estoy 40 años después de la muerte de Kikyō –ahora no encontraba explicación alguna de haber sido llevada a un tiempo distinto. Se detuvo a recordar el momento en que atravesó el pozo, fue envuelta por una intensa luz que provenía de los fragmentos de la perla- ¿Será posible que a causa de los fragmentos estaba aquí?... ¡el pozo! Si el pozo me trajo aquí, entonces puedo volver a casa… -aquella idea reemplazó su ligera angustia a una chispa esperanza, era cierto si en el Sengoku volvió sin problemas a su hogar entonces en esta época podía hacer lo mismo.

Aquella solución en su mente aminoró su angustia y preocupación tanto que ayudó a, finalmente, cerrar los ojos y cayó rendida en un profundo y agradable sueño. Esperaba con ansias que llegara el día siguiente para regresar.

Despertó cuando el sol iluminaba con todo el esplendor, no había encontrado a Kaede en cuanto abrió los ojos supuso que se despertó antes que ella. Un hecho que agradecía así no tendría que darle explicaciones de su partida porque no estaba dispuesta en quedar mucho tiempo en esta época.

Cuidadosamente para que los demás aldeanos no advirtieran de su ausencia Kagome se encaminó hacia el sendero situado en la zona boscosa a donde la llevaría hacia el pozo devorador de huesos, el mismo donde salió ayer.

-Bien, no puedo quedarme mucho tiempo aquí…debo volver a casa –se dijo al llegar finalmente al pozo donde la transportaría a través del tiempo, no estaba segura si volverá al Sengoku a donde la esperaban sus amigos o a Tokio su época actual. Cualquiera de las dos, era lo mejor- Aquí voy –sin más preámbulos, dio un salto dentro del mismo. Iba regresar a casa…era lo único que anhelaba y esperaba que se cumpliera…

-P-Pero… ¿qué? –se dijo la colegiala al no sentirse envuelta por aquella magia que siempre era testigo cada vez que viajaba por el tiempo. En su lugar, sus pies se toparon con arena grisácea y lúgubre por la poca luz que se asomaba a duras penas del profundo pozo- N-no…no…no…¡No puede ser! –sus manos se apoyaron por el suelo sin importar los restos de yōkai's convertidos en huesos.

Kagome miró con impotencia el suelo arenoso…no lo entendía, se suponía que debía funcionar. Tenía que funcionar. Sacó del bolsillo de su uniforme el frasquito donde guardaba los 4 fragmentos de la perla de Shikon.

-¿P-Por qué? ¿Por qué no funcionó? –esto no podía estar pasando, tenlos 4 fragmentos que la tele transportaron muchas veces…y que la trajeron aquí… ¿cómo era posible que esta vez no podía volver a casa?

Elevó su vista hacia las afueras que se asomaban por el pozo, con sólo mirar el cielo brillante era un claro indicio que no estaba en el anexo de su familia.

Luego miró nuevamente los fragmentos de la perla con cierta incertidumbre. Comenzó a sentir temor alguno.

-¿Qué significa esto? –

Lo que Kagome no lo sabía…es que los fragmentos actuaron por el deseo de su corazón y que muy pronto, ese deseo muy pronto estaba por cumplirse.

Continuará…


Diccionario

Yōkai: demonio en el folclore japonés y otras leyendas antiguas.


N/A: Por lo visto en el animé sobre la saga de los Shichinintai o el Grupo de los Siete Guerreros decía que murieron hace 10 años cuando le tuvieron una emboscada, así que calculé que eso ocurrió hace 40 años después de que Kikyō haya muerto así que traté de hacer lo más fiel posible la orden cronológica. Lamento que me haya quedado algo corta la historia, además que todavía no he hecho aparecer a Bankotsu. Lo siento mucho, he leído en sus comentarios lo mucho que han anhelado y están anhelando el encuentro entre Kagome y Bankotsu. Primero que nada, toma cierto tiempo cuando Kagome deba asimilar que no puede volver a casa ni en el Sengoku ni en su época; segundo, les prometo que en el siguiente capítulo será el encuentro que tanto esperaron y tercero, aún estoy desarrollando las ideas para profundizar un poco esta historia no se olviden que es la primera historia de Inuyasha que estoy escribiendo, espero que lo comprendan u.u

Les envío saludos a los que me mandaron reviews a…

Ritsu DSU: Lamento mucho escuchar lo sucedido con el desastre del temblor! D: Perdón si es muy tarde para preguntarte, pero ¿estás bien? Me alegra escuchar que te dio animo al leer el capítulo, además que te haya gustado la parte donde Kagome fue enviada años atrás y como lo dijiste, la aparición de Bankotsu podría tardar pero no tanto…estoy tratando que aparezca pronto XD. Y sobre la situación de Inuyasha en el pasado, te mantendré en suspenso no puedo darle muchas revelaciones…lo siento u.u. abrazos y saludos también ;)

Zyan Rose: Lo siento, no puedo subir tan seguido en fanfiction debido a ciertos problemas que tengo: uno, mi computadora no tiene Internet. Dos, he tenido problema para subirlo en la aplicación de en mi celu en la parte de "Doc Manager". Tres, la única opción que tengo es ir al ciber para subir mi historia…no voy tan seguido porque queda un poco lejos de donde vivo. Esta bien, puedo tomar tu consejo en la parte de cerrar los signos de interrogación y/o exclamación, aunque eso es lo de menos. Y lo de mezclar japonés, es mi asunto. Digo esto porque veo el animé Inuyasha en japonés subtitulado en español (es costumbre mía además que prefiero mil veces el audio japonés que en español latino, aparte soy descendiente japonés es para entrenar un poco mi japonés viendo el animé). Espero que puedas entender mis razones respecto a mi fic, para eso pongo el diccionario japonés o sino puedo poner entre paréntesis el significado de dicha palabra, quiero que comprendas que es mi fic lo que escribo y es mi forma de ser sobre compartir mis conocimientos sobre el japonés. No digo que estoy molesta o enfadada respecto a tu comentario, tan sólo quiero que sepas que está bien y trataré de alguna forma de escribir algo que sea un poco más comprensible. No soy la única que pongo diccionario en japonés sobre ciertos términos, he visto otros fic's de Inuyasha que ponen el significado de algunas palabras en japonés en notas del autor.

Bueno, me alegra que te haya gustado mi historia. Trataré de continuarla, también lo publico en Wattpad y en AO3 que lo dice en mi perfil de fanfiction.

Haruki. C: Parece que no fui la única, claro que sí. Al ver a Bankotsu lo preferí muchas veces que a Inuyasha, te comprendo me dio mucha bronca que pisoteó de esa forma los sentimientos de Kagome…si yo fuera ella no dejaría que menosprecie de esa forma mis sentimientos. A veces me hubiera gustado que en el animé Bankotsu estuviera vivo, se enamorara de Kagome y viceversa y se hubieran casado felices. Pero bueno, para eso está el fanfiction para expresar tus pensamientos respecto al animé y cambiar un poco la historia para hacerle mucho más emocionante. Muy pronto verás como ese giro inesperado ocurrió para llegar en el prólogo, muchas gracias. Tu comentario de verdad, me dio más motivación para continuar escribiendo. Saludos, mucha suerte también con tu historia y abrazos XD!

Nos vemos en el siguiente capítulo, trataré de publicar lo más pronto posible.

Saludos, Underword!