Los personajes no me pertenecen, solo la historia.
LA CITA
Estaba demasiado nerviosa, no podía creer como había pasado todo esto, después de haber pasado el peor momento de su vida hasta ahora y creer que había llegado el final, había conocido al hombre más encantador del mundo, claro que su cerebro aun se negaba a reconocer que podía enamorarse de un perfecto extraño y pensó que era una reacción lógica al trauma vivido y toda esa lógica sicológica que había a prendido en la escuela, pero la realidad es que por más que tratara de pensar racionalmente le era imposible, el solo recordar el brillo de esos ojos color dorado y el contacto de ese cuerpo masculino le cortaban la respiración y después de ver esa sonrisa tan sexy, toda lógica salía por la ventana, entonces lanzo un suspiro y decidió que no lucharía contra ese sentimiento que nacía en su corazón, entonces no tenía tiempo que perder debía de alistarse para su cita con ese guapísimo caballero ojidorado, se levanto del sillón y fue a su recamara, abrió su closet y entonces el pánico llego, vio toda la ropa que tenia ahí metida, trato de respirar mientras sacaba ropa que aventaba a su cama mientras la probaba frente a su espejo, pero no había nada lo suficientemente lindo para su cita, entonces lo entendió… ¡no tenía la menor idea de que ponerse!, por primera vez quería verse linda en la primer cita, a pesar de que esta idea iba en contra de todos sus principios en los cuales el hombre que la quisiera tenía que quererla por ella misma no por lo que aparentará, pero en esta ocasión era diferente en verdad quería lucir linda para Inuyasha, fue cuando comprendió que no podía resolver esto sola, necesitaba mucha ayuda, así que tomo el teléfono y marco el número de su prima y mejor amiga Sango Higurachi, ella era la experta en moda y citas, ella era la persona indicada para ayudarla en su crisis.
-¿Sango?
-¡hola mi querida Kagome que gusto escucharte! ¿Sabes? Eres bruja o psíquica estaba a punto de llamarte, pero me ganaste, no vas a creer a quien me encontré y por supuesto pregunto por ti-
-mmmm a… ¿Ayumi?-
-jajajajaja!, no querida, la culpa la tengo yo por no especificarte que quien pregunto por ti es del género masculino-
-mmmm… no, de verdad no tengo la menor idea Sango.-
-prima… en verdad no puedes seguir ignorando al género masculino por las estupideces de Hoyo, créeme que algún día tendrás al hombre de tu vida frente a tus ojos y por tus inseguridades lo dejaras ir-
-Sango… no empecemos con lo mismo por favor, mejor dime a quien te encontraste-
-está bien te lo diré, a Bankotsu Tesuke, ¿lo recuerdas?-
-Si, claro que lo recuerdo, ¡qué gusto! ¿y donde lo viste, como está, que hace de su vida?-
-tranquila, es una larga historia…¿tienes tiempo hoy?, puedo llevar la cena y platicamos, te pondré al tanto de lo que platicamos, ¿qué te parece?-
-Bueno Sango, a decir verdad hoy no puedo… tengo una cita… y ¡necesito con desesperación tu ayuda!-
-¡¿UNA CITA?...¿Con quién y por qué no lo habías mencionado antes mujer?, esto es para que lo festejemos, no pero… mejor después, por el momento solo contesta-
-bueno es que apenas me pidió salir hoy por la mañana, fue algo totalmente inesperado y te prometo que te contare todos los detalles, pero por favor, ¡ayúdame!, no sé que ponerme, no tengo la menor idea de cómo maquillarme o peinarme, estoy hecha un lio y mis nervios no ayudan… sabes que desde Hoyo no he salido con nadie, así que no tengo la menor idea.-
-Tranquila, no te preocupes, para eso está tu súper prima Sango, solo pasaré por Jakotzu y vamos para allá, tu solo respira y tranquilízate, lo demás déjamelo en mis manos ¿ok?-
-¡Gracias Sango!, no sabría que hacer sin ti-
-tranquila, mejor dime ¿cómo se llama el afortunado?-
-Se llama Inuyasha y pasará por mí a las 7:00 pm, así que tengo menos de 4 horas para estar lista-
-Ok, no se diga más, voy apara allá, te veo en menos de 30 minutos-
-Gracias Sango, eres la mejor-
-jajajaja, lo sé, te quiero mucho Kag, te veo en un rato-
-hasta pronto-
Colgó el auricular y lanzó un suspiro, al mismo tiempo que su rostro se iluminaba con una Sango siempre estaba ahí para ella y claro que ella era correspondida, ambas habían quedado huérfanas desde muy niñas, y gracias al abuelo habían salido adelante, lo habían ayudado a cuidar el templo Higurachi el cual había pasado de generación en generación, claro que al fallecer el abuelo tanto sango como ella habían heredado el templo, pero habían decidido seguir con sus carreras y lo dejaron al cuidado de Sota uno de los discípulos del abuelo, claro que cada año asistían a la fiesta anual del templo, eso es algo que el abuelo hubiese deseado, kagome lanzó un gran suspiro y sonrió, aun extrañaba a su abuelito y sus historias de monstruos y pergaminos sagrados incluso extrañaba su rara fijación de remedios contra sus múltiples males, quizás por eso ella había decidido estudiar psicología para poder ayudar a personas como su abuelo, pero en el camino esa ayuda se centro en las perdidas, en el vació que quedaba cuando los seres amados nos dejaban, y quizás por eso también Sango muy a su modo ayudaba a las personas a mejorar su imagen, era diseñadora de imagen, lo curioso es que las dos ayudaban a las personas a superar sus complejos, continuo pensando en su familia, y entro al baño, tenía poco tiempo para bañarse, cuando se trataba de citas de ella, Sango parecía materializarse en su casa, claro tomando en cuenta que solo había tenido como 5 citas en su vida y todas habían sido con el patán de Hoyo, dejo que el agua corriera por su cuerpo y se llevara la imagen de Hoyo, entonces fue reemplazada por ese guapo hombre de ojos color oro y su corazón se aceleró, porque lo vería en unas horas entonces los nervios volvieron a su cuerpo, las mariposas en su estomago ya era algo aterrador, y volvió a recordar ese rostro iluminado por una encantadora sonrisa, no podía quitarse de su mente a ese hombre, entonces lo atribuyo a que Inuyasha la había salvado de una terrorífica vivencia, entonces trato de concentrarse en el agua corriendo por su cuerpo y logro relajarse un poco, cerro la llave del agua y envolvió su cuerpo en una bata calientita y mullida, su cabello lo envolvió en una toalla, salió del baño y fue a la cocina para poner a calentar agua, ya que Sango le pediría un café con crema mientras la estudiaba para sacarle el mejor partido a su rostro y a su pobre armario, entonces sonó el timbre miro el reloj de la cocina eran las 4:30 pm, ahora si Sango había batido su propio record, pero eso la alegro podría tener más tiempo para poder hablar con su prima y quizás le daría algunos consejos para poder ser toda una princesa esa noche, además de ayudarla a que se le fueran los nervios por la cita, casi corrió a la puerta cuando la abrió casi se desmaya porque no era Sango la que estaba detrás de la puerta sino el chico de sus sueños, ¡Inuyasha Taisho estaba parado frente a su puerta y se veía guapísimo!, al verla le sonrió ella se quedo pasmada solo observando esos ojos dorados, solo atino a sonreír como tonta, entonces por instinto miro hacia atrás y miro el reloj de la sala 4:33 pm, fue cuando se dio cuenta de que ella estaba hecha un desastre, ¡estaba en bata y con una toalla cubriéndole la cabeza!, sintió como el rubor subía a su rostro, volvió a verlo ¡qué demonios hacía él ahí tan temprano!, entonces el sonrió más ampliamente al notar el rubor de la chica.
-Hola Kagome, se que habíamos quedado a las 7:00, pero vi este hermoso ramo de rosas y no pude evitar tomarlo y traértelo, ¿espero que no te moleste?-
La observo, ¡adoraba ese hermoso color carmín en sus mejillas!, poco a poco sus ojos fueron recorriendo esa anatomía que él bien sabía solo estaba cubierta por esa delgada bata blanca, entonces al racionalizar que solo eso era lo único que cubría ese cuerpo delgado, casi enloquece apretó mas fuerte el ramo en un intento de controlar la reacción de su entrepierna, entonces desvió su vista a las flores y se las extendió hacía la chica que aún no lograba controlar los latidos de su corazón, entonces extendió los brazos para tomar las flores y dio un paso hacia adelante, sus manos se rozaron por un instante haciendo que una descarga eléctrica recorriera sus cuerpos, se quedaron quietos viéndose a los ojos, él sabía que era una locura quedarse ahí, porque terminaría besándola y quitándole la bata para hacerla suya, tenía que controlarse no podía perder la cabeza de ese modo y menos con ella, pero no podía dejar de verla, sin pensarlo fueron acortando la distancia, entonces una risa picara los hizo volver a la realidad, caminando por el pasillo venían Sango y Jakotzu,, riendo al ver la romántica escena por instinto Kagome tomo las flores y dio un paso hacia atrás e Inuyasha también intentando controlar su respiración acelerada y el ritmo de su corazón, kagome lo miro y le sonrió nerviosa.
-gracias por las flores… están hermosas… en verdad muchas gracias-
-no te preocupes, te dije que pensé en ti al verlas-
Entonces la voz de Sango la obligo a romper de nuevo el contacto con los ojos del chico.
-¡Kagome, mi querida primita!
Observo a su prima un poco abochornada y observo detenidamente al chico que estaba con ella, alto, esa piel un poco bronceada, su cabello negro que relucía y entonces se fijo en esos ojos dorados y comprendió que ese chico tan guapo era la cita de Kagome, con su mejor sonrisa estiro el brazo y se presento con el ojidorado.
-Hola, yo soy Sango Higurachi, la prima de Kag, y este guapo espécimen, es mi mejor amigo Jakotzu-
Inuyasha tomo la mano de Sango rogando que no notara su nerviosismo, y después la mano del chico afeminado que lo veía con ojos de borrego a medio morir.
-Mucho gusto, es un placer conocerlos, yo soy Inuyasha Taisho amigo de Kag-
-Es un placer conocerte…-
-Bueno me tengo que retirar- y volteo a ver a Kagome que seguía sonrojada- solo vine a dejarte las flores, paso por ti al rato-
Y dicho esto se acerco y le dio un tierno beso en la mejilla que hizo que Kagome dejara de respirar, luego dio la vuelta y se alejo, lo observaron cómo se alejaba hacía las escaleras entonces kagome pudo respirar, jalo a Sango y a Jakotzu al interior de su departamento estaba tan nerviosa que le temblaban las piernas entonces Jakotzu la miro y sonrió.
-kagome es un sueño!, esta guapísimo no te culpo por estar tan nerviosa, pero no te preocupes te dejaremos tan guapa que querrá comerte a besos en cuanto te vea, ¿verdad Sango?-
Sango estaba pensativa viendo a su prima, kagome la miro y noto que estaba preocupada.
-Te pasa algo Sango?
-No, no me pasa nada, solo estoy visualizando como te voy a peinar-
Pero kagome la conocía demasiado bien, sabía que algo estaba ocultando, pero no dijo nada en ese momento, estaba ya muy nerviosa como para poder ayudar a Sango, así que solo se dejó caer en el sillón.
-perfercto espero que puedas hacer un milagro, no creo que se le olvide que me vio en estas fachas-
-Primita, cuando acabe contigo te juro que no se acordara que te vio en esas "fachas"-
Entonces mientras ellos la arreglaban Kagome les contó como lo había conocido, el momento tan terrorífico que había vivido en el parque y que Inuyasha se había quedado a dormir en su departamento para asegurarse que ella estaba bien, la escucharon con mucha atención, y de vez en cuando ambos hacían cometarios picaros que hacían que Kagome se sonrojara, así se pasaron volando 2 horas, cuando por fin le mostraron su reflejo en el espejo Kagome casi no podía reconocerse, parecía una princesa sacada de un cuento de hadas, Sango le llevo un vestido color azul marino con delgados tirantes y un escote muy discreto pero que dejaba ver un poco de su atractivo, el escote de la espalda llegaba solo un poco arriba de la cintura, le pudieron una gargantilla en "v" de plata tejida diamantada que hacia juego con unos aretes cortos, el maquillaje discreto resaltaba sus ojos, el cabello lo traía suelto sostenido por una pequeña diadema tejida con su mismo cabello, ahora si estaba lista para su cita, vieron el reloj y solo faltaban 10 minutos para que Inuyasha llegara, así que Sango y Jakotzu se despidieron no querían hacer mal tercio cuando llegara el chico aunque se morían de la curiosidad por ver el rostro que pondría al verla tan guapa, Kagome se moría de los nervios más que antes cuando en el reloj dieron las 7:00 pm el timbre sonó, respiro antes de abrirla y se quedo muda de la impresión al verlo parado frente a ella, era como una visión traía el cabello amarrado en una coleta, había cambiado su traje gris por uno color azul marino, al verse los dos sonrieron.
-Que guapa estas!
-Lo mismo digo, hasta vestimos del mismo color.
Los dos rieron ante la observación, era verdad sin querer los dos estaban a tono, entonces él volvió a notar el rubor que le cubría las mejillas, era una reacción que lo hacía enloquecer, entonces recordó hacía un par de horas que la había visto solo con una bata y su cabello mojado, sintió que su corazón latía mas deprisa y sintió una reacción en su entrepierna que no podía controlar, así que desvio la vista y se concentro en sus llaves (Dios esa mujer hacía que todo él temblara de deceo y que su cuerpo reaccionara, quería besarla, probar esos labios rosados) volvió a respirar lentamente y logro controlar un poco a su cuerpo rebelde, ella por su parte no podía dejar de temblar, las rodillas amenazaban con colapsarse así que se sostuvo de la puerta para no caer, (Se ve tan guapo, Dios me lo comería a besos en este momento),pero se obligo a respira más lento, no era el momento para eso, así que le sonrió, el correspondió y le ofreció su brazo.
-Nos vamos preciosa?, la cena nos espera-
-claro, vamos-
Ella tomo su brazo y fue como si una descarga los atravesara a los dos, entonces se miraron a los ojos era como si sus almas se hubiesen reconocido, ella apretó más el brazo de él y sonrio quizás después de todo si existía el amor a primera vista, salieron con paso un poco lento era una sensación tan extraña como si caminaran entre nubes, llegaron al coche y el ojidorado le abrió la puerta, cuando él se subió la miro un segundo y arranco el coche, esa noche prometia ser especial. Atravesaron la ciudad y fue directo a un pequeño restaurante a las afueras de la ciudad que tenia la fama de ser un sitió muy romántico, era de los pocos restaurantes que tenía por única iluminación velas, entraron y les dieron la mesa junto a la ventana desde ahí se podía admirar la ciudad llena de luces, la velada paso tranquila, y la conversación fue muy amena, por primera vez en muchos años ambos disfrutaron la compañía del otro sin mascaras fueron ellos mismos, rieron mucho, él le contó sobre el divorcio y su descubrimiento acerca de su ego herido, ella lo escucho atentamente.
-en realidad me di cuenta de que mi matrimonio solo fue una gran mentira desde el inicio, que nunca me amo por ser yo, sino por lo que tenía en mis cuentas bancarias, creo que eso fue lo que más me dolió que nunca me dijo un te quiero sincero, y cuando me di cuenta de esto me dolió pero no como yo esperaba-
-creo que lo que más trabajo te costo fue darte cuenta de que ella solo tee veía como un medio para obtener lo que quería, pero lo importante es que pudiste darte cuenta y terminaste con esa relación destructiva-
-Si, creo que en realidad me negaba a aceptar que solo me había usado, aunque no te miento en algún momento la quise mucho, pero ahora creo que tampoco fue real, me enamore solo de la imagen y del orgullo de tenerla a mi lado y ser admirado por eso, creo que yo también la convertí en una especie de trofeo-
-Si, pero lo importante es que ahora ya eres libre y estas sanando esas heridas-
-Kagome, ¿crees que es normal que ya no sienta dolor ni rencor por ella?, me refiero a que apenas ayer juraba que no podría vivir sin ella y bueno hoy ya no siento nada de eso-
-Bueno, creo que es normal dejar ese sentimiento cuando te diste cuenta de que en realidad no amabas a esa mujer por ser ella, sino por lo que representaba en tu vida, y al darte cuenta de eso el dolor se va porque ya no tiene ese sentimiento… creo que es normal, sí, ya cerraste un circulo-
-sí, creo que cerré ese episodio tan doloroso de mi vida, ¿todos lo hacen tan rápido?-
-no en realidad en cada caso es diferente, no todos tienen la fortuna de darse cuenta que esa pérdida es superable, porque no todos tienen la disposición de querer salir de ese círculo vicioso de sufrir por algo que ya no tiene remedio, es difícil pero no imposible-
-interesante…
-en realidad para algunos el proceso puede tardar años, para otros días y para los afortunados como tú solo horas-
-y tu Kagome ¿has tenido pérdidas amorosas?-
-Sí claro, como todos los humanos-
-cuéntame, claro si tu quieres-
-claro, no es algo que sea secreto, fue hace como 6 meses que termine con mi prometido, fue doloroso, porque teníamos planes a futuro, ya sabes la casa con jardín, un perro y claro hijos, pero creo que no era suficiente para él, me engaño con otra mujer mas… sofisticada, creo que es esa la descripción, pero ella era casada así que los encontró el marido y casi lo mata, pero creo que esa relación no termino del todo bien porque al poco tiempo ella se canso de él y lo dejo, te imaginaras que tuvo el descaro de volver a buscarme pero yo ya había cerrado el circulo de esa relación y por supuesto lo mande muy lejos-
-que bien, digo no porque te haya engañado, sino me refiero a que lo superaste, eso es de admirarse-
-pues en realidad me di cuenta de que no lo amaba, que estaba enamorada de la idea de formar una familia, pero en realidad no era con él con quien quería formarla, me di cuenta de que lo quería pero como un amigo nada más, así que fue relativamente fácil dejar a tras ese capítulo, me dolió la traición pero lo supere-
-eres una mujer fuerte Kagome, en verdad eres una chica única… además muy hermosa-
Entonces él tomo sus manos y las beso, ella se sonrojo la había tomado por sorpresa además de que sentir sus labios sobre su piel fue la sensación más deliciosa que había experimentado, ni siquiera cuando Hoyo la besaba había sentido esa electricidad correr por su columna vertebral y explotar en su cerebro, solo sonrió nerviosa.
-gra..gracias-
El ojidorado la observo con detalle, y se concentro en esa boca tan deliciosamente rosada, que le gritaba que la besara, ella no aparto la mano así poco a poco se acercaron y sin pensarlo Inuyasha la beso, pudo sentir la suavidad de su piel, y el sabor de sus labios era la gloria, ella sin pensarlo entreabrió su boca invitándolo a besarla más íntimamente, él no se resistió, primero rozo con su lengua el labio inferir de ella, provocando que ella diera un suspiro, entonces la tomo de la nuca y dejo que el beso tomara vida propia, sintió el roce de la lengua femenina en la suya, fue algo tan sublime que pensó que llegaba al cielo, ella podía sentir que su mundo estaba en ese beso, tan tierno, tan sensual que su corazón amenazaba con salirse de su pecho, pero no había prisa, en ese momento solo existían ellos dos, el dolor, las traiciones, la tristeza, dejaron de tener significado, ahora solo importaba que ambos estaban en un mundo a salvo, ese beso era el inicio de una nueva oportunidad para ser felices.
Continuara…
Gracias a todas por los reviews, a , setsuna17, sandrakag, joohanymoon, por escribir y tomarse el tiempo para leer esta historia, espero les este gustando, porque yo estoy disfrutando mucho escribirla. Cuídense mucho!
