¡Hola! Nuevo cap y agradezco su apoyo por la historia. Poco a poco aparecerán otras parejas. EwE ¡Ya verán! ¡Gracias por tomarse un ratito de su preciado tiempo para dejar un review! QwQ)b


Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, son creaciones de Hiro Mashima. .o. /


Referencia De Lectura

Diálogo

«Pensamientos»

Narración


CAPITULO III


~APELANDO AL ORGULLLO~


La media se terminó de deslizar hasta su cremoso muslo, la pelirroja había terminado de ponerse el uniforme y solo le quedaba enfrentarse al espejo de cuerpo completo del blanco armario. ― ¡Malditos enfermos! ―Fue lo que dijo al verse reflejada.

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Esa misma mañana en que la pelirroja bajó del tren para empezar con su nuevo trabajo, un joven peliazul se había levantado de mal humor, había tenido un mal sueño en el que sus padres se veían involucrados, había gritado y aunque trató de negárselo había llorado también. Esos sueños ya no eran tan recurrentes como en los primeros años, pero ahora eran más vividos.― ¡Maldita sea! ―El peliazul se levantó de su gran cama y caminó al baño para asearse, era domingo y eso significaba que debía recoger el correo especial que llegaba para él.

El joven se había duchado para relajarse luego del mal despertar y aunque el agua fría había relajado cada uno de sus bien trabajados músculos su mente parecía igual de inquieta que al despertar, así que al terminar de vestirse, decidió que era mejor relajarse en la piscina, el ejercicio físico siempre lograba tranquilizarlo y por suerte hoy era domingo, así que no se toparía con alguno de los empleados que le preguntarían ¿Cómo está? ¿Desea algo? ¿Puedo ayudarle? ¿Se siente bien? No es que fuese malagradecido, pero cuando lo invadían esos sueños y recuerdos su mal humor se disparaba y quería estar solo, nadar un rato y despejar la mente, el peliazul giró el pomo de su habitación para salir al pasillo en dirección de la piscina mientras abría la puerta el joven reflexionaba para sí mismo. «Ojala tuviese una piscina aquí adentro, así no tendrían que verme la mala cara en estas mañanas…»

No esperaba lo que escuchó cuando terminó de abrir la puerta luego de su reflexión matutina...

― ¡Ja! Pobre desgraciado sin piscina en la habitación…

El peliazul no pudo hacer más que abrir sus ojos a más no poder «¡¿Qué demonios?! ¿¡Le habían leído la mente!Sentía que su cara empezaba a arder mientras dirigía su mirada hacia la bruja adivina y fue cuando divisó a Mira y a otra chica, al verlo, la peliblanco había dicho algo a la bruja lee mentes pero la bruja prosiguió lo que había empezado.

Ni me imagino lo que sufre su pobre alma«¡¿Yo soy una pobre alma!?»― Por tener que ir hasta la piscina familiar abierta o la que está bajo techo… ―«Pero es porque no me gusta preocupar a los que me ven, no por cansancio. ¡Mi estado físico es excelente!» Con la cara roja el peliazul replicaba en su mente el monólogo de la pelirroja. ― ¡Ojalá que use el helicóptero para que no se canse cuando desee disfrutar del agua…! ―«¡Cuando quieras te muestra mi físico para que veas que no ocupo el helicóptero, bruja entrometida!» Ya había sido suficiente, así que con el puño apretado respiró hondo y habló en voz en alta.

―De hecho prefiero las escaleras y aunque no hay piscina en mis habitaciones hay un enorme jacuzzi que puede ayudar con la dolencia de la falta de la piscina. ―Había estado por decir algo más pero al percibir que la bruja se había puesto pálida como un papel con una graciosa mueca en la cara no pudo evitar que una sonrisa torcida se le formará en el rostro, y es que no era para menos, la bruja que antes hablaba gesticulando como si estuviese en un teatro ahora estaba paralizada y pálida, lo había mirado por unos segundos y luego miró hacia los ventanales como si quisiese atravesarlos para huir de ahí…

Por otra parte,

Mira, la cocinera de la casa, parecía divertida con la situación y cuando la peliblanco dirigió su mirada y le sonrió traviesamente para luego mirar hacia la pelirroja; que ahora veía el mármol bajo sus pies como si esperase por ser tragada, Jellal entendió que era mejor retirarse. Si Mira había visto todo, como posiblemente pasó, sabría que las palabras de la bruja lo habían avergonzado. Si no se iba de ahí esa ojiazul de dulce aspecto utilizaría eso en su contra, así que optó por la salida más varonil que tenía, caminó hacia la puerta del pasillo que daba con las escaleras del salón principal, les dijo buenos días a las dos mujeres y se quedó escuchando tras la puerta recién cruzada, aunque no pudo escuchar mucho entendió varias cosas:

1- Al parecer la bruja pelirroja era amiga de la demonio peliblanco. «Tremendo par de amigas»

2- La bruja era una fisgona o algo así. «Bueno, leyó mi mente, seguro que le gusta meterse en los pensamientos ajenos»

3- La bruja fisgona estaba preocupada por que escuché cuando leyó mis pensamientos. «Seguro quiere mantener su poder en secreto, así como Mira esconde su maldad tras su dulce sonrisa»

4- Lo más importante, la bruja fisgona pelirroja encubierta no quería ser despedida, lo que solo significaba una cosa…

Jellal bajaba las escaleras mientras reflexionaba con una sonrisa en su rostro… ―Creo que ya no necesitaré relajarme en la piscina… Será mejor hablar algunas cosas con mis queridos tíos.

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La pelirroja se había quitado el uniforme y lo había guardado de nuevo, por supuesto; lo hizo luego de pisotearlo unas cuantas veces, el maldito uniforme le quedaba bien y le acentuaba sus formas, no es que la ojicafé fuese tímida, pero eso era demasiado para ella. Ella, quien en este momento podría estar trabajando como la periodista que era ― ¡Si no hubiese sido por la infeliz ricachona hija del director! ―Pero no era momento de recordar esas cosas, Erza era alguien de armas tomar y aunque su título, diploma y posición le fueron negados injustamente, no dejaría de hacer lo que amaba, así que sin más sacó de su maleta roja su laptop y comenzó a escribir su siguiente tesis, gracias a su mamá, había encontrado un nuevo rumbo para ella.

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La peliblanco había terminado de revisar la lista de compras para la semana, de nuevo el pedido estaba perfecto, el menú de la semana estaría completo, colocó la lista en la puerta del cuarto de almacenamiento y se dirigió al refrigerador, hacía un gran calor y el gran abrigo que usaba no ayudaba en nada, sin embargo no se atrevía a quitárselo; se sentía incómoda con su cuerpo y ese sentimiento era más opresivo que el calor del día, así que optó por la vía segura, tomó un par de refrescos y unas galletas y se dirigió al cuarto de la pelirroja, ya iban a ser las cinco de la tarde; su amiga debía de tener hambre y ya que era domingo no tenía que preocuparse por la cena ya que los señores siempre hacían todas sus comidas fuera de la casa ese día.

Mientas atravesaba el pasillo central la ojiazul no pudo evitar sonreír, lo que había pasado ahí temprano nunca se lo esperó pero fue algo para no olvidar, Jellal avergonzado y Erza pálida como figura de papel, había sido todo un espectáculo. La peliblanco tuvo que detenerse para controlar la risa que la embargaba, por suerte no había pasado a más, estaba segura que Jellal no se atrevería a despedir a una amiga suya, en especial luego de la manera que huyó al percatarse de que había sido descubierto con la cara roja, otro ataque de risa azotó el cuerpo de la peliblanco. ―Este dorama puede que se torné más entretenido de lo que pensé.

Erza moría de hambre así que recibió a su amiga con gran alegría al ver que le traía comida, se había entusiasmado tanto con lo que escribía que no se dio cuenta de que ya era tarde. Comió gustosamente las golosinas mientras ambas conversaban pormenores de sus vidas, así pasaron las horas. Con Erza alabando las cafeterías y pasteles que había visitado y con Mira entusiasmada pensando en replicar esas recetas, con la pelirroja hablando de sus sueños y la peliblanco alentándola, con la ojiazul recordándole el mantener la lengua bajo control y la ojicafe maldiciendo su uniforme y diciendo como lo destrozaría si tuviese una espada cerca; al llegar la hora de la cena encargaron comida a domicilio y siguieron hablando, recuperando el tiempo en que estuvieron alejadas una de las otra, pero que en nada había dañado a su amistad ganada tras años de competir y compartir entre ellas.

Después de todo ¿Qué es la amistad si no la competencia entre almas afines para hacer que el otro mejore, mejorando junto con él?

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I want to get free~

―Li..libre quiero…

I want to geeeeeeeeeeet freeeeeeeeee~

― ¡QUIERO SER LIBREEEEEEEE! ―Una pelirroja se sentó de un brinco en la cama mientras gritaba. La ojicafe aún somnolienta apagó la alarma, al final su amiga tenía razón, esa canción iba a ser muy efectiva para despertarla.

Mientras sonaba la primera parte de la canción Erza se imaginó tan peluda y sensual como Freddy Mercury en ese video, algo que Mira le había recomendado para calmarse y la razón de que terminara como su alarma para ese día, eso, e imaginar que limpiaba la sala donde el joven peliazul estaba; fue suficiente para hacerla despertar de un salto. Se restregó los ojos, se levantó y tomó una buena ducha, salió con la bata de baño puesta cuando escuchó que tocaban a su puerta.

― ¿Quién es? ―Preguntó la pelirroja desde adentro.

― ¡Soy satán y vine por tu alma! ―Una voz nada satánica contestó al otro lado de la puerta.

― ¡Vaya! Lo siento, pero mi alma la empeñé a unos millonarios, vino usted tarde. –Una pelirroja sonriente abrió la puerta a su amiga.

― ¡Ara! Eso significa que como yo te conseguí el contrato en realidad si tengo tu alma. ―Una peliblanco se adentró a la habitación con una taza de café humeante y una canasta en su brazo derecho.

―Sabes, creo que eso explica muchas cosas…

― ¡Jeje! ¿Qué cosas dices, Er Chan? Mejor ven a desayunar, para que veas que no soy nada parecido a un demonio. ¿Qué demonio le traería un desayuno recién preparado a la víctima? ―La ojiazul colocó todo en el escritorio que había en la habitación.

―Un demonio muy sádico, Mira. ¡Muy sádico! ―Erza parecía reflexionar seriamente sobre ello.

―Ara, ara. Er Chan, dices cosas muy extrañas cuando no has comido, por suerte se me ocurrió traerte esto antes de que vayas a la firma del contrato final. Ven a ver, ―la ojiazul destapó la canasta dejando a la vista unos deliciosos pancakes. ―Lo ves, nada demoniaco.

―Definitivamente, muy sádico, esto es la dulzura antes del trago amargo de perder tu alma. ―Una babeante Erza reflexionaba mientas se acercaba para devorar su desayuno.

―Er Chan, eres tan graciosa en las mañanas. ―Una peliblanco sonreía mientras caminaba hacia la puerta― Tengo que ir a terminar todo para el desayuno, debes dirigirte directamente a la oficina del pasillo oeste, recuerda leer el contrato y no llegues tarde.

―Haihai, ¡Ghrciasatanas! ―Erza que apenas y podía masticar hizo un gesto para restar importancia a lo que acababa de decir su amiga.

―Por cierto, Er Chan. ―La peliblanco captó la atención de la pelirroja― Tienes que ir con el uniforme puesto y parte del uniforme es el peinado, recuerda, ¡Dos coletas!, el ama de llaves es muy estricta con el código de vestimenta y luego de lo que pasó con el joven Fernandes ayer es mejor que no metas la pata otra vez. ―La peliblanco cerró la puerta y se dirigió a la cocina con una sonrisa en el rostro.

― ¡DOS COLETAS! ―Atragantándose la pelirroja optó por escupir todo lo que le costaba tragar― ¡M-MALDITOS FETICHISTAS! ¡LO SABIA, ESTO ES LA DULZURA ANTES DEL TRAGO AMARGO! ―Exclamaba la pelirroja mientras agitaba el tenedor que retenía un pedazo de pancake.

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La hora de la verdad había llegado, había leído el contrato y estaba todo claro y en orden.

De verdad que los Heartfilia eran personas generosas, desde sus prestaciones hasta su salario, todo estaba por sobre la norma y lo que más remarcaba el contrato y la razón de tanto dinero era una sola, discreción.

Los Heartfilia le impedían divulgar sobre cosas de la familia a los empleados, alegaban que por su posición social su privacidad no debía ser violada en su propio hogar, así como lo era a nivel social. Algo perfectamente entendible en cierta parte y extraño teniendo en cuenta que acababan de contratar a una estudiante de periodismo. En fin, terminando de hacerse la segunda coleta se dirigió frustrada al espejo, se miró rápido y huyó de su reflejo, ese rápido vistazo la había hecho sonrojar y ponerse nerviosa, caminó de un lado a otro de su habitación tratando de calmarse pero no funcionaba hasta que recordó el consejo de Mira ¨Imagínate como un sensual y peludo Freddy Mercury¨ Y así lo hizo la pelirroja, en cuanto se imaginó con un mostacho no aguantó más y explotó de la risa, el consejo había sido efectivo.

Ya relajada la pelirroja caminó tranquilamente hasta la oficina que Mira le dijo, decidió rodear la mansión yendo por la puerta trasera del ala de empleados para no tener que pasar por el pasillo central, quería evitar todo cruce con el peliazul y ya que él casi no salía de su habitación, ella se encargaría de no pasar cerca de ésta.

Al llegar a la puerta de la oficina tocó dos veces y esperó hasta que la voz de una mujer mayor le dijo que pasara, entró a la habitación, cerró la puerta y saludó.

― ¡Buenos días! Mi nombre es Erza Scarlet, a partir de hoy trabajaré para los señores Heartfilia. ―Educadamente Erza inclinó su cabeza ante la anciana, quien era una mujer pequeña, muy pequeña y delgada, de cabello totalmente gris, sujeto en un gran y alto doble moño. Ella debía ser Ooba, el ama de llaves que le dijo Mira.

― ¿Leíste el contrato, jovencita? ―La señora examinaba a la pelirroja.

―Por supuesto, de hecho ya lo firmé, no tengo ninguna objeción al respecto. Los señores Heartfilia pueden contar conmigo para ayudarles. ―Entregando el contrato al ama de llaves, Erza sonrió.

―Bueno, para ser más exactos ―Una voz masculina se pronunció en la oficina. –Trabajará bajó mis necesidades, señorita Scarlet…

―¡JELLAL! ―La pelirroja gritó de la impresión, ahí estaba él, observándola, con una estúpida y sensual sonrisa en sus estúpidos y deseables labios de su estúpida y sexy cara.

― ¡Cof cof! ―La anciana carraspeó― Parece que ya se conocen, pero lo correcto es que lo llame Señor Fernandes, en esta casa son muy importantes las formas, Señorita Scarlet, no importa si usted en realidad es cercana a el señorito.

―N...no soy cercana a él. Yo solo m...me sorprendí. Me disculpo. ―Aún con la sorpresa en su rostro la ojicafé tartamudeó al responder.

―Bueno, me disculpo un momento. Debo encargarme de la Señorita Heartfilia, cuando terminé de discutir con el Señorito Fernandes sobre sus obligaciones para con él, venga a buscarme a la cocina para terminar de informarla sobre cómo se lleva el día a día en esta casa. ―Dirigiendo una inclinación de cabeza al peliazul la señora de gris cabellera salió de la oficina.

―Sí me lo gime al oído estoy dispuesto a permitir que me llame Jellal cuantas veces quiera. ―El peliazul se acercó por detrás a la pelirroja y aunque no podía ver su rostro sintió la temperatura subir en ella y vio enrojecer la parte de detrás de sus orejas, lo que lo hizo sonreír con malicia.

― ¿¡Qué le p-pasa!? ―La pelirroja enrojeció a más no poder, solo con su voz ese tipo la había hecho imaginar ¨cosas¨

―A mí no me pasa nada, pero entre ambos puede que pasen ¨cosas¨ ―Esa mujer lo divertía con sus reacciones, fue buena idea hablar con sus tíos de que necesitaba a alguien para que le atendiera personalmente.

―Yo tr...trabajaré con los señores Heartfilia no con usted… ―La pelirroja se sonrojó más ¨COSAS¨ él dijo ¨COSAS¨ «¿Es que era un maldito psíquico que le leía la mente?»

―Justo ayer hablé con mis tíos y les dije que necesitaba alguien que me atendiera personalmente y justo dio la casualidad que la contrataron a usted. ¡Debió ver lo felices que estaban por la coincidencia! Incluso insistí en esperar por otra contratación para no quitarles su ayuda, pero estaban tan felices que les pidiese un favor que no aceptaron un no por respuesta. ―El ojiazul terminó susurrando en el oído de la pelirroja.

―Entonces, será mejor que yo no acepte el trabajo ―La pelirroja parecía un poco recompuesta, sin embargo ese susurro le había debilitado sus piernas. –Un placer conocerlo, Jellal― La pelirroja dio un paso hacia la puerta. No aceptaría este trabajo, por alguna razón sabía que ese tipo era peligroso… para ella.

―Señor Fernandes, para usted, ya Ooba San le indicó sobre las formas.

La ojicafé se volteó y le enfrentó la mirada desafiante. ―Claro, las formas, pero solo son necesarias si trabajase para usted, ya le dije que no aceptaré el trabajo, Jellal. ―La sonrisa en su rostro era desafiante, sus ojos ardían con orgullo, con ese mismo desafío, puso sus manos en su cintura y respiró hondo― ¡Hasta luego y buen día!

―N...no ―Apenas pudo decir esas palabras y lo siguiente fue su reacción, una que no pudo contener. El peliazul se acercó rápidamente a la pelirroja y la sujetó por su estrecha cintura, mientars acercaba su boca al oído de la mujer― No señorita, usted firmó un contrato ¿Sabe que existe una cláusula que le impide renunciar sin pre aviso? Así que aunque tiene el derecho de renunciar, tiene el deber de esperar quince días para hacerlo. ¿O me equivoco?

―¡Su..Suélteme! ―La respiración de ambos estaba agitada, el calor de sus cuerpos aumentaba y no solo por fuera, por dentro el calor les inundaba― ¡Ya le dije que renuncio! ―Levantando su rostro hacia él, la pelirroja lo desafiaba.

―Ya le dije, la cláusula se lo prohíbe. No dejaré que escape… no dejaré que escape… a la cláusula ―Esos labios no hacían más que tentarlo, ese cuerpo entre sus manos le nublaba el pensamiento. ―Tendría que pagar una indemnización igual al montó de dinero que ganaría en los siete meses que indicaba su contrato y según mi tía, usted lo necesita para cumplir una meta. ¿Dejará que un snob, ricachon sin piscina en la habitación la aleje de su sueño? ―Sonrió con malicia y superioridad y vio el orgullo que crecía en los ojos de la pelirroja.

Lo había logrado.

―No… nunca más un maldito mimado con dinero me alejará de mis sueños. Está bien, me quedaré. ¡Pero no vuelva a ponerme sus manos encima, idiota mimado! ―Con una mirada orgullosa y un fuerte empujón la pelirroja se soltó de las manos del peliazul.

―Que no le vuelva a poner las manos encima… ―No sabía por qué, pero todo ese rechazo no hizo más que incentivarlo a hacer lo que solo imaginaba hasta hace solo un rato, dando un paso al frente sujetó a Erza del brazo y la atrajo hacía sí― Entonces, ¿Si le pongo los labios encima, estará bien? ―Mirándola a los ojos, unió sus labios a los de ella.

Suaves.

Labios suaves que se resistían a los suyos, sonrió sobre los labios de ella y con una mano en la cintura la acercó más a su cuerpo mientras intensificaba su beso, la sintió responder, luchar y luego la sintió ceder poco a poco, no dejó escapar la oportunidad y adentró su lengua en la boca de esa mujer. Ella era dulce y fuerte. Cuando sus lenguas se tocaron sentía que estaba próximo a cometer lo que imaginó cuando la vio al entrar a la oficina con ese uniforme «¡Qué diablos! ¡Puedo hacerlo realidad ahora!» Pensó, así que sin dejar de besarla la fue acercando a la pared, acechándola, bajando su mano hasta los suaves muslos de la mujer, cuando la pelirroja chocó contra la pared él lo sintió…

Un rodillazo en sus partes íntimas que lo hizo volver dolorosamente a la realidad mientras caía arrodillado al piso.

―Eso es lo único que obtendrás de mí, Jellal Fernandes. ―La pelirroja respiraba con dificultad mientras se limpiaba la boca con su mano― ¡La próxima vez no me contendré y desearas arrancarte tú mismo ese pedazo de carne que te cuelga! ―Los ojos café de la mujer parecían rojos por su furia, aunque habían otros sentimientos mezclados en ellos― ¡Maldito ricachón! ―Sin decir más la pelirroja se fue, dando un portazo al salir y dejando al peliazul tirado en el piso.

― ¡Maldita bruja encantadora! ―Con dolor y sin ningún arrepentimiento, un peliazul reía dolorosamente en el suelo de mármol fino.


¿REVIEW?


Rincón De La Escritora En Proceso

Aclaraciones:

1-La canción que despertó a Erza fue, ¨I want to break free¨ de Queen. Lo mismo el video del que habla sobre Freddy Mercury sensual y peludo.

2-Jellal no es sobrino real de los Heartfilia, pero por ciertas razones desde pequeño fue criado por ellos, por eso les dice tíos.


Agradecimientos

Muchas gracias a todos los que leen, favs, follows y en especial los reviewsistas xD De corazón, gracias por sacar el rato. n.n

L-O: Gracias por leer la historia y por los buenos deseos. Lo sé, Jellal es hermoso.*-* Por el momento la otra pareja en la que planeo enfocarme es Mirajane y Laxus. Por supuesto que habrá lemmon, pero primero hay que plantear las situaciones, pero lo habrá, te lo prometo. .o.)b

Redsab: Trato de relajarme pero cada cap me da un poco de nervios al postearlo. xD Gracias por las críticas, me son de mucha ayuda. Erza en modo teatro es todo un espectáculo. xD Gracias por seguir la historia.

Claudia: Gracias por leer y por tus ansias. Me alegra que lo encuentres divertido, me hace feliz. T-T)b Por cierto, Jerza Rulez! *-*

itsMarcelayall:Gracias loca amante del Jerza, ojala que la historia te siga gustando mientras avanza, trataré de hacer lo posible porque sea muy… mm.. interesante e.e Tal vez en este cap Jellal no dijo mucho sobre el uniforme de Maid pero si… hizo algo. :3333 El próximo cap vemos toda la opinión sobre el traje. –Spoiler Alert- :x xDDD Muchas gracias por tan lindas palabras, me animá a seguir escribiendo la historia. Iré tan rápido como la creatividad me lo permita T-T)b


Nos vemos en los siguientes caps…

Adieu!

.o.7