! The Strange and special Woman!
Capitulo 3: El Grieta y el dolor Regresan
Todavía seguían tocando la puerta, no sabía qué hacer pero lo más prudente era acercarme un poco a la puerta y preguntar quién es, pero hasta eso me haba miedo. Ya eran las 11 de la noche, demasiado tarde para una visita.
-¿Quién es? Hable. –Dije muy asustada. Pero seguían tocando y no respondían. Y así el susto fue reemplazado por el fastidio.
Me decidí a abrir la puerta, así que primero busque un tubo que había en la cocina por si se me presentaba la ocasión. Alice estaba detrás de mí y parecía una bebe que acababa de ver un fantasma. Cuando por fin me decidí a abrir la puerta y apunte con el tuyo a sea quien sea y le di un golpe en las costillas.
Afuera no se veía bien. No podía distinguir bien la cara del que había golpeado. A pasos lentos y adoloridos se acerco el muchacho cuando fui cayendo en cuenta.
Era Edward Cullen.
Sinceramente no sabía lo que sentía; tenía una mezcla de emociones. Preocupación por si le había herido de gravedad con el tubo, irritación por qué no sé por qué no había dicho su nombre cuando se lo pregunte y sorpresa porque no se QUE DIABLOS Y COMO DIABLOS había llegado Edward Cullen a mi casa, si no le había dado la dirección a nadie de aquí. No pude evitar acercarme para ver como estaba. Pero si, si estaba súper enojada.
-¿Qué cojones haces tú en mi casa y a estas horas? –Pregunte enojada.
-Solo quería venir a saber si tú y tu amiga habían pasado el examen, Ahhh y a entregarte la goma de borrar que me habías prestado. –Dijo con un intento de sonrisa y que no podía. Parecía que le dolía mucho.
-¿Solo a eso? Y quien rayos te dio mi dirección? ¿Y por qué no dijiste tú nombre cuando te lo pregunte? –Dije
-Solo quería darles un sustito. Por lo menos se mas educada con la persona a la cual heriste de gravedad y dime que pase a dentro. –Dijo Edward engreídamente y chistoso a la vez.
-Entra. Y por favor si eres tan amable, podrás contestar a mi pregunta ¿Cómo sabes donde vivo, si nadie lo sabe y es mi primer día viviendo aquí? ¿Quieres acosarme ahora después de la babosada que me dijiste hoy? –Pregunte demandante
-Primeramente, no eres la gran cosa para tener que acosarte, vi cuando llegaron a su casa ya que yo vivo a tres casas de aquí. Y ni siquiera me has respondido a lo que te pregunte, ¿Pasaron tu y tu amiga el examen de admisión? –Dijo con una sonrisa que lo caracterizaba que por cierto no voy a negar que me encanta.
-Si lo pasamos. Estábamos celebrándolo antes de que tú nos dieras ese gran susto a mí y a Alice. Dije irónicamente señalando a Alice.
Alice desde lejos lo saludo y dijo:
-Hola Edward, vaya susto el que nos diste, principalmente a mí. Disculpa por el tubazo, Bella no confía mucho en la gente. –Dijo Alice con una sonrisa encantadora que comprar a todo el mundo. La mire con cara de infarto
-Hola Alice, discúlpame por haberlas asustado. Y si, me he dado cuenta que no confía mucho en la gente, porque OYEME, QUE GRAN TUBAZO. –dijo Edward riéndose.
Y acaba de pasar algo que ya me temía: Alice y Edward se llevaban bien y pronto lo tendríamos metido aquí muy a menudo, cosa que no me gustaba porque mi cercanía con los chicos no era buena. Me fui a la cocina a tomar un poco de agua mientras Alice conversaba con Edward.
-y tu Edward, pasaste el examen? –Le pregunto Alice con suma curiosidad, sabía que detrás de esa curiosidad había algo entre manos.
-Si lo pase, hace un rato lo verifique. –Dijo Edward muy sonriente
No sé por que cuando Alice le pregunto esto, inconscientemente estaba prestando atención a la conversación. En verdad QUE ME INTERESABA A MI SI LO PASABA O NO.
-Bueno chicas ya cumplí con lo que quería hacer, es muy tarde así que debo irme. Cualquier cosa que necesiten ya saben donde vivo. Cuídense mucho y no le abran la puerta a ningún extraño. –Dijo esto último con un tono de gracias.
TONTO llegas a una casa ajena a las 11 de la noche y no das tu nombre, y para colmo dice que no le abramos la puerta a ningún extraño. Sinceramente no se qué pensar de él, o es bipolar, o le gusta molestarme, o no tiene nada que hace. Pero esto ya era pasarse de la ralla.
Pero por lo menos fue muy amable en decirnos que nos cuidemos y que si necesitábamos algo lo consultemos con él. Luego de esto hable sin siquiera pensarlo y dije:
-Edward no te duelen mucho las costillas?, si quieres puedo darte algo para que se te calme el dolor. –Solté muy preocupada
-Veo que a pesar de lo distante que eres, tienes un lado amable. No te preocupes Bella estoy bien. Además no pegas tan fuerte. Bueno chicas espero tener algunas materias con ustedes en la Universidad. –Dijo esta última frase mirándome a los ojos como si fuera para mí. Y se fue a su casa.
-Vamos, te acompaño. –Dije esto y Alice se fue a la habitación no se con que intenciones.
Este chico me daba mucha curiosidad, a veces es tan amable y bondadoso, a veces tan arrogante y molesto. Este chico sí que es misterioso.
Cuando llegamos a la puerta el giro su cuerpo y estuvo muy cerca de mí. Su cercanía me sorprendió y sentí que mi cara estaba peor que un tomate de roja. Me estaba mirando intensamente con esos ojos marrones que no podía negar que son preciosos.
-Cuando me acerque a ti en medio del examen me di cuenta que tienes un olor encantador y ahora me estoy dando cuenta de que tienes los ojos verdes. Muy hermosos por cierto. –Dijo esto y se dio la vuelta para irse a su casa riéndose.
Yo me quede plantada en la puerta como una idiota. Bastante colorada. Solo pensaba: porque este chico que acababa de conocerme hace unas horas hacia esto.
Di la vuelta cuando me di cuenta que Alice estaba mirándome con una sonrisa de oreja a oreja.
¡BELLA QUE EMOCION! –Dijo Alice muy emocionada y dando saltitos, yo sin saber por que
-¿Por qué estas emocionada? –Dijo todavía anonadada.
-en verdad no te diste cuenta como Edward te miraba, era como si te quisiera comer. Se conocieron y lo primero que hicieron fue discutir y pelear pero cuando sus cuerpos reaccionan es como si dijeran todo lo contrario. –dijo Alice como si fuera una doctora que había analizado a sus paciente
-Alice por favor déjate de babosadas, no puedes pasar eso con una persona que acabo de conocer, es algo absurdo. –dije muy irritada, sabía que Alice me iba a seguir molestando con esto. Y lo único que podía hacer es ignorarla.
-En verdad no puedo creer que seas tan ciega. –Dijo Alice como si hablara con alguien con alguien que no tenía remedio.
-Ya vámonos acostar que es muy tarde. Acuérdate que tenemos que hacer muchas compras en esta semana para la casa y para la universidad. No quiero que te levantes tarde como siempre haces ok? –Le dije muy exigentemente
-Ok está bien Bella, pero te diré una cosa: Si las cosas van a pasar no trates de desviar tu camino. Si estas destinada para algo, eso pasara aunque no quieras.
Nos fuimos a la cama y yo no pude dormir tratando de descifrar lo que Alice me acababa de decir. Sabía muy bien que ella no se equivocaba cuando decía algo, eso era lo que siempre la caracterizaba. Tengo la viva experiencia de eso con mi relación con Mike. Ella sabía que algo iba a salir mal y aunque mucho tiempo para que pasara, así fue y no se equivoco.
Toda esta semana nos la pasamos haciendo compras, claro está que Alice hizo más comprar que yo, como por ejemplo: vestido, zapatos de vestir tomando como excusa que nadie sabe si algunos chicos la invitarían a salir y si encontraría su príncipe azul aquí. Cuando ella decía esto me hacía reír muchísimo. Yo solo compre algunos Pantalones y t-shirt ya que había traído algunos pares de zapatos. No necesitaba mucho.
Cuando al fin había llegado nuestro día para tomar clase, tomamos en horario de las mañanas y de las tardes por qué es lo más cómodo y cuidadoso para nosotras. Esta materia la teníamos los lunes a las 8 de la mañana, nos fuimos media hora antes.
Confidencialmente nos encontramos a Edward en el camino que también iba para la universidad y pensé: Dios mío será verdad que voy a tener materias junto a este engreído?
-¡HOLA CHICAS! –Dijo Edward en voz alta para que lo escucháramos.
Nos acercamos a él y lo saludamos, Alice muy entusiasmada y yo muy tímida, no sé por qué.
-¿Nos vamos juntos a la Universidad?. –Dijo Edward
-Ok está bien, no hay problema- Dije a media sonrisa
Alice le pregunto a Edward que cual era la materia que tenia a esta hora y él le dijo que tenía Matemática, cuando me puse blanca.
-WAOO, tienes esa materia junto con Bella, yo tengo Orientación. –Dijo Alice muy alegre
-Que bueno, hare que esta clase sea inolvidable para ti Bella. –Dijo Edward con un deje de picardía.
-Umm, Gracias. –dije. No sabía cual eran sus intenciones al decir eso, pero lo deje pasar.
Cuando llegamos a la universidad, Alice se despidió de nosotros y se fue a su clase. Y algo que no quería: Edward y yo tuvimos que irnos juntos a nuestra clase.
Los dos íbamos en silencio; yo mirando el suelo pero sentía su mirada encima de mi y no se por qué me miraba como si yo fuera alguna pieza que apreciar.
-¿llegas el mismo perfume de la otra vez, o es tu olor natural?. –Me pregunte Edward de repente
-Ehh? No, no uso perfume. Es mi olor. –Dije esto muy tímidamente y Edward me miro y sonrió.
Entramos a clases y nos sentamos como lo habíamos hecho el día de los exámenes; yo a delante y el detrás de mí.
Esto me intimidaba demasiado ya que yo no podía mirarlo y el si me podía miraba todo el tiempo.
Al Fin llego el maestro y pidió orden. Se presento:
-Chicos y chicas Bienvenidos a esta clase de Matemáticas. Mi nombre es Vladimir Lutz…
Dio la típica charla de todo profesor al llegar que quería llevarse bien con nosotros y bla bla bla. Sabía que esto iba hacer insoportable. Después prosiguió a pasar la lista y a decirme los libros que íbamos a usar en esta clase. Después me sorprendí con lo que dijo:
-Chicos hay algo que no se hace comúnmente en la universidad, pero a mí me gusta tenerlo para poder mantener el orden o si se me presenta algún problema y no pueda venir a clase y es el consejo de curso. Esto lo tenemos que hacer ahora, así que tienen que postular a alguien del aula que quieran que sea el presidente, esto lo haremos por medio de votaciones y el que tenga más votos ejercerá el cargo - Dijo el profesor bien alto para que todos los escucháramos.
Yo me encogí en mi asiento porque nada de eso me interesaba y en verdad lo detestaba, asi que votaría por el primero que se me ocurra y punto.
Me sorprendí al darme cuenta que Edward estaba levantando la mano para postular a alguien como presidente, quizás votara por la persona que el elija y problema resuelto. Gire la cabeza para ver a quien postularía como presidente.
-¡Profesor yo postulo como presidente a mi compañera Isabella Swan! –dijo Edward con toda firmeza.
¡QUEEEEE! En verdad se estaba volviendo loco, yo como presidenta, yo odio eso. A además no soy muy competente para ese puesto, lo mire con cara suplicante para que desistiera de eso, y lo más sorprendente de todo fue lo que hizo después.
Edward Cullen me había guiñado un ojo con una sonrisa picara.
Después de esto me acorde de algo que me dijo antes de llegar a la universidad "hare que esta clase sea inolvidable para ti Bella", esta clase iba hacer mi infierno personal, de eso estaba muy segura. Pero esto no se va a aquedar así, Edward Anthony Cullen pagaras por esto.
Ahora iban los votos, Cuando dijeron mi nombre más de la mitad de la clase levanto su mano. Esto fue como clavar mi propia tumba y Edward estaba echando la tierra. Al final acabe siendo la ganadora de las votaciones y era La Presidenta de la clase de Matemática. Solo de pensar esto se me revolvía el estomago y me daban ganas de voltear y darle un puñetazo a Edward. Cuando se termino la clase y casi todos los estudiantes estaban saliendo, voltee y me enfrente a Edward:
-Que te pasa conmigo, ahora te la tomaste conmigo, porque me postulaste a mí para esto. No taste como me puse y supiste que no me gusta. Y a pesar de eso hiciste lo que te diera la gana sin saber lo que yo pensaba, Edward, pensaba que eras molesto, pero no sabía hasta que punto. –Dije muy irritada y molesta. Cuando me percate de que se me estaban saliendo las lagrimas que siempre salían cuando le daban la gana y cuando menos las necesitaba.
-Bella discúlpame no sabía que esto te hacía sentir tan mal, solo quería que te divirtieras, pero si quieres puedo hablar con el profesor y que postule a otro como presidente, no te molestes conmigo. –Dijo Edward muy lamentado.
-Eso es lo único que sabes decir: "discúlpame, discúlpame" pero nunca sabes en verdad cuando estás haciendo algo que a los demás no les gusta, sinceramente te detes….-Dije esta frase sin terminar.
Edward me callo, y de la forma que menos quería que hicieran, ME ESTABA BESANDO.
No pude evitarlo porque me agarro muy fuerte y no me podía soltar. Las lágrimas no paraban de salir. Y lo único que llego a mi mente fue cuando Mike me beso por primera vez, y fue de improvisto, así como lo hizo Edward. Pero lo que más que me dolía era que los labios de Edward eran tan dulces y tan cálidos, eran embriagadores y no podía apartarme de él. Me beso lentamente y para mi sorpresa, no hizo como hacer muchos pervertidos, que siempre lo primero que hacen es usar la lengua. El solo uso sus labios inocentemente. Me halaba el labio inferior, después el superior giraba su cabeza lentamente. No me di cuenta que Edward ya no me estaba apretando, solo agarraba mi cintura y yo su cuello y nos besábamos tiernamente. Esto me dolía mucho, el hueco en mi pecho no estaba curado y no estaba preparada para otro arañazo en el corazón. TENIA QUE PARAR YA O NO SE QUE PASARIA DESPUES. Me aleje de él y nos miramos intensamente y después le di una bofetada
-¡NO VUELVAS HACER ESO NUNCA EN TU VIDA! –Le dije llorando en un mar de lágrima y Sali del aula.
-¡BELLA, NO TE ALEJES DE MI! –Dijo Edward en voz alta y suplicante.
No sé porque me decía que no me aleje de él. Si yo ni siquiera estaba con él, no hace mucho me conocía. ¿Tan fácil me veían todos? ¿Este era el precio que tenía que pagar por mis errores? Que todos tengan que jugar conmigo como si yo fuera un pimpón, no era justo. Yo no le había hecho mal a nadie para que tengan que jugar conmigo. Lo más difícil de mi vida era mantener esta fachada de chica dura que no le dolía nada, porque todo tenía que tragármelo. Para después al otro día tener que sonreírle a los demás como si nada ha pasado. No permitiría que Edward juegue conmigo, esto no pasara otra vez.
Yo no podía enamorarme de nadie, yo me dedicaría a mis estudios solamente, a eso había llegado aquí. Nadie va a hacer que pierda el control de mis cosas. Yo voy a seguir como siempre lo he hecho sin interrupciones y sin distracciones. Pensare a creer que Edward fue una prueba que me pusieron en el camino para ver que haría yo.
Y yo haría lo correcto: ME ALEJARE DE EDWARD CULLEN LO MAS QUE PUEDA SIN IMPORTAR LO QUE ME CUESTE.
