De nuevo todo lo que veo son las estrellas algunas explotando y muriendo… otras surgiendo y llenando el espacio de luz y color… otras perdidas y confundidas… como yo… aun no puedo creer que el imperio me traicionara, hace unas horas era un gran general y ahora solo soy un fugitivo que debe cambiar de nave, en Corelia, el lugar perfecto para convertirse un caza recompensas o donde darse por muerto…

Si Corelia es perfecto…

BIP… BIP… BIP…

ya esta es hora de convertirse en un caza recompensas.

– Que rayos¡?

Maldita Corelia estaba siendo atacado por el imperio, en que embrollo me metí esta vez, podía ver los cazas TIE y a los x-wing por todas partes…

– Tantive 347, repórtese

Lo que me faltaba…

– Si no responde nos veremos obligados a abrir fuego

No esperaron a que contestara e inmediatamente ya tenía a 3 TIES detrás de mi abriendo fuego así que los hice explotar más por instinto que nada.

– Eso fue increíble

Dos TIES se acercaban a un ETA-2, estaban a punto de hacerlo pedazos, hasta que el piloto hizo una extraña pirueta que destruyo a los TIES, algo definitivamente asombroso.

BOOM

Oh oh un TIE acaba de dispárale al escudo

– En lugar de estar babeando de verías de poner algo de atención.

Eso venia del ETA-2

– Claro...

Di unas cuantas piruetas y destruí a unos cuantos TIES.

– Nada mal… para un novato

Un novato… acaso este imbécil me había llamado novato…

– Novato, estas muy lento agrúpate con los demás.

Destruí TIES por todas partes, mientras el ETA-2 dejaba una senda de destrucción por todas partes, incluso a algunos destructores…

– Novato pierdes el tiempo, no falta mucho para que se retiren, dales todo lo que tengas.

Este tipo es un idiota, acaso no se puede callar, acaso no se cuenta que es obvia la retirada. Los malditos TIES están agrupándose y los destructores ya tomaron la velocidad luz, este tipo es un idiota, definitivamente…

– Muy bien chicos hora de irnos, nave no identificada, por favor síguenos…

– ¿Por qué? – no quiero conocer al tipo ya tuve suficiente con escuchar su voz.

– Para que te unas en la flota claro está, no te preocupes si no quieres te puedes ir, pero como llevas una nave imperial comando querrá saber quién eres, ya sabes solo sigo protocolo, – solo protocolo claro, este tipo es un idiota, – vamos no quiero despedazarte, solo dirígete al hangar 12

– Claro…

– Vamos los rebeldes no somos tan malos como nos pinta el imperio

– Si eso lo tendré que confirmar yo.

El hangar 22 estaba lleno de x-wings y droides astromecanicos, obviamente en el segundo en el que baje de la nave con el uniforme completo de un general del imperio, todos se quedaron callados… bueno no todos los días se ve a un imperial entrar en una nave rebelde.

– Novato ¡¿Quién iba a imaginar que eres un imperial? – un muchacho un poco mayor que yo por unos 3 años, con pelo y ojos castaños, la piel morena y de más o menos un metro ochenta de alto

En cuanto el idiota, hablo todos los rebeldes ya tenían un arma apuntando a mi cabeza.

– En realidad, no lo soy, ya no más. – situación más extraña no puede haber…

– Y que te hicieron tus amigos, acaso palpi se aburrió de verte

– El imperio me traiciono…

– Mnnn que extraño no está mintiendo. – eso sí que fue extraño su cara se contorsiono, como si se diera cuenta de algo. –ven conmigo, comando debe de saber. – esta vez su voz y su carácter cambiaron, ya no estaba relajado, en su lugar estaba serio, ante este extraño cambio no podía hacer más que seguirlo. – soy Ferus Olin ¬– dijo mientras me conducía por un pasillo al interior de la nave.

– Anakin Skywalker

– Bien será mejor que te prepares para un millón de preguntas – paro frente a una puerta – suerte.

Olin y yo entramos a lo que parecía una sala de reuniones, había como 5 personas, 3 parecían ser senadores por sus ropas, los demás militares, todos veían una grabación del discurso de una senadora en el holo, aunque en cuanto vieron mi uniforme lo apagaron y le dirigieron una mirada asesina a Olin.

– Sé que esto se ve mal

– No te imaginas cuanto, será mejor que te expliques – dijo la que a mi criterio debe ser una senadora, aunque ni recuerdo de donde…

– es un desertor imperial, pero lo curioso es que…

– Habla – dijo uno de los generales

– Creo que es como yo…

– ¿A qué te refieres exactamente? – dijo la senadora de antes.

– Creo que es sensible a la fuerza