- ~ Hi ~

Bueno gracias por leer mi historia, por darse el tiempo de hacerlo, por dejar reviews, etc.

Espero que les guste, ademas es mi primer fic y estaba algo nerviosa si publicarlo o no, pues espero que sigan a la historia

y dejen review con sus opiniones, ya que gusta saberlas para mejorar.

*Besos y Abrazos*

~Sookie Cullen~

PBS

Después de la visita de Edward a mi casa, quede un poco pensativa, y ha este que le pasa, que bicho le pico, realmente no sabía lo que me quería hacer, me había agarrado muy fuerte del brazo y habíamos quedado cara a cara, su aliento toco el frio y no sé si fue un escalofrió o algo pero literalmente me erizo la piel.

Después de eso entre en mi casa, me senté en el sillón y luego decidí tomar un baño, fui a preparar mis cosas, tome un short y una polera, luego mi toalla. Estando ya tomando un baño, venía a mis unas absurdas teorías sobre como conquistar el mundo, definitivamente estaba viendo mucho Pinky y Cerebro, aparte había decidido que iría a Seattle mañana para comprar un poco de ropa, ya se me estaba haciendo un poco vieja la mía, además tengo una tarjeta de crédito que tiene un cupo muy grande, les preguntaría a Ángela y Jessica si me querrían acompañar, quería hacer algo bueno por ellas, se había comportado muy buena onda conmigo.

Me acosté en la cama y empecé a relajarme, recordaba cosas de 1629 cuando un estúpido vampiro irrumpió en la casa, yo estaba en mi habitación durmiendo profundamente, no sentí los gritos de mi padres cuando el maldito vampiro los estaba convirtiendo, no me acuerdo muy bien pero parece que desperté por una pesadilla y en eso sentí que abrían mi puerta, el era un ser muy pálido, como todos en realidad tenía unos ojos muy rojos, estaba vestido de una manera muy elegante y el dijo.

-Hola querida Isabella- yo estaba en shock, y había empezado a gritar, -¿quién eres tú? Había dicho muy temerosa, el hizo un gesto de desaprobación y empezó a hablar.

-Tranquila, hermosa niña no te hare daño, solo vine a cumplir unas ordenes, te vengo a transformar en vampiro- se acerco a mí, y me obligo a beber su sangre, luego me desmaye y no recuerdo nada más.

Aun no se dé quien venían esas órdenes, al principio pensaba que ser vampiro era una maldición, condenada a la eternidad sin poder salir al sol, ya que mi piel brilla al estar en contacto con él, pero después me fui acostumbrando, después de unos años con mis padres en Paris, donde había nacido en 1611, empecé a viajar y en mis viajes por Inglaterra, conocí a una bruja, nos hicimos amigas y viví con ella un tiempo, luego ella me regalo un collar especial encantado que me dejaba estar al sol sin brillar, luego de un tiempo ella murió de las típicas enfermedades que habían en ese entonces, la enterré y decidí volver con mis padres, no podíamos quedarnos mucho tiempo en lugar ya que pensaría la gente si no envejecimos.

Ya era hora de ir al colegio, el lunes y martes pasaron muy rápido me mantuve alejada de Edward y yo solo hablaba con mis amigos.

Cuando fue miércoles le avise a Ángela y Jessica que después de clases iríamos a Seattle porque justo ese día salíamos temprano, ambas chicas dijieron sí.

Ya habían terminado las clases ambas me esperaban en el estacionamiento, los llame y vinieron a mi auto.

-Gracias, Bella por llevarnos de compras- dijo Jessica con una sonrisa en su cara. –De nada, de veras lo hago con gran gusto, aparte las dos son mis amigas- sonreí, definitivamente esta era una buena manera de gastar mi dinero, aun que tengo que decir que mi auto es mi gran adquisición.

Entramos al auto las tres, fuimos por la autopista escuchando canciones de la radio, muchas de ellas era de Lady Gaga, este fenómeno musical que le gusta vestirse raro, pero su música es buena sin duda. Me estacione es el aparcamiento del Mall, primero entramos a una tienda, donde la mayoría de la ropa era de diseñador.

-Bella, mejor vamos a otra tienda, aquí es muy caro- dijo Ángela bajito cerca de mi oído –No te preocupes por el precio-. Las chicas parecían encantadas con toda la ropa que había al final yo me compre 2 vestidos de Vera Wang, una polleras de Dior, una capa de Alexander McQueen de la cual me enamore, Ángela se compro solo una chaqueta aun que yo le hubiera dicho que el precio no importa, por en realidad no importaba, y Jessica se probo casi toda la tienda, luego cada una se llevo sus bolsas, luego fuimos al patio de comida ya que ellas querían un helado, yo no comí ya que cuando como comida humana es como comer tierra, mientras se comían su helado platicamos sobre quiénes eran los chicos más hermosos del colegio, yo no estaba prestando mucha atención.

-Si Mike tiene lo suyo pero Edward Cullen, le gana por mucho ¿no es cierto?- Dijo Ángela, yo solo por responder dije si y Jessica igual, yo quería saber un poco más sobre Edward así que me uní a la conversación.

-¿Y quiénes son los que siempre acompañan a Edward? Pregunte.

-Son sus hermanos adoptivos, en realidad todos son adoptados por el Doctor Cullen y su esposa, y es un poco raro ya que todos están emparejados- dijo Jessica.

-En realidad no es raro sin no son hermanos de sangre- dijo, ha así que son hermanos, y más encima el patriarca de la familia Cullen es doctor, es una familia de locos.

-¿Y por qué preguntas Bella? Acaso te gusta Edward- Pregunto Jessica.

-No me gusta, nunca me podría gustar alguien como él, solo de presencia me cae mal-

-Nunca digas nunca- ambas me dijieron eso a coro.

Luego de una entretenida tarde en el Mall con las chicas, nos dirigimos a Forks, deje a ambas en sus casas y luego me fui a la mía a dejar mi auto en el garaje y fui a la Port Angels a alimentarme, ya tenía mucha hambre y se me estaba notando, busque algún borrachito y me alimente de él, luego de eso regresa a casa y tome un largo baño y empecé a ver televisión, tantos canales para que no den nada bueno al final deje un maratón de Glee, vi todo lo que quedaba de maratón y me sorprendió que al final me sabia algunas canciones que pensé que no me acordaba, eran alrededor de las 06:00 am y estaba despejado, ese día no iba a llover, me cambie de ropa y fui a ver el amanecer, y pensar que me vi obligada a detener de ver este hermoso paisaje por miedo de que alguien me viera, ya que en Francia es muy común que hombres se levantaran a las 05:00 am para ir a cazar en esos años, gracias a mi collar y a mi querida amiga bruja Seraphine.

Dentro a mi casa otra vez para ir a buscar las llaves del jaguar, y dirigirme a la escuela el resto de la semana paso muy rápido y tampoco había pasado nada interesante.

Ya era sábado y recibí la desagradable visita de mi madre, eso de convertir a mis padres también en vampiros es una pesadilla, y sobre todo si tienes una madre como Raneé.

-Bella, quiero que empaques tus cosas y regreses con nosotros, corres peligro aquí- dijo mi madre. – ¿Que corro peligro? Por qué dices eso, yo no me iré y menos con ustedes- respondí, mi madre aun me miraba con un poco de miedo, orgullo y Dios que sabe que otro sentimiento.

-Louis que es amigo de tu padre, e infiltrado en la Alianza Caza Vampiros, ha dicho que planean acabar con todos los vampiros de Washington sin excepciones-Dijo mi madre.

-¿Y cuando seria eso?- pregunte.

-En un mes más, por eso debes irte ahora-.

-no me iré aun es muy pronto, aun quiero estar aquí incluso puedo irme un o dos días antes no te preocupes de mi, en realidad ¿Por qué te preocupas de mi ahora? A si venias a decirme eso no mas, Te puedes retirar te hubieras ahorra el viejo, me lo hubieras dicho por teléfono.

-niña insolente- Salió muy rápido solo sentí una brisa por mi cara. Al fin mi madre se había ido aunque no debo negar que lo de la Asociación caza vampiros me tenía un poco asustada, pero sería dentro de un mes aun falta tiempo.

El domingo me dedique a terminar un trabajo de la escuela sobre la segunda guerra mundial, no necesitaba ir a buscar información todo estaba en mi cabeza.

El lunes las primeras horas fueron tranquilas, con las chicas hablamos la mayoría de la clase y en el recreo, después del recreo tuvimos examen de matemáticas fue aburrido yo había terminado inmediatamente las matemáticas ya no eran tan difíciles cuando tienes muchos años de práctica.

Habían dado el toque para el almuerzo y arriba de las puertas de la cafetería había un cartel que decía ELIJA A LA REINA Y REY DEL INSTITUTO FORKS, un concurso para medir popularidad, que bien, realmente no me gustaban esos concursos.

Sentí que el almuerzo paso lento porque las chicas trataban de convencerme para que entrara al concurso, yo solo negaba paso así todo el almuerzo, después de eso nos toco historia y antes que llegara la profesora las chicas aun seguían tratando, en eso llego la profesora reclamando de porque no estaban sentados y callados, en eso el director Givens dio un anuncio sobre el concurso dando sus bases y todo el asunto, temía lo peor ya que los alumnos debían de votar a los postulantes a rey y reina y algo sentía que sería yo una de ellos.

Luego hubo interrogación, y me toco a mí la pregunta que me toco era muy fácil la respondí y la profesora me felicito y dijo que era buena alumna, etc. Ya habían tocado para irse a casa, yo me sentaba con Edward y a él se le había quedado su cuaderno como ya me retiraba aproveche de llevárselo, cuando iba camino al estacionamiento lo vi se lo entregue le dije algo y me subí a mi auto.

Iba camino a casa cuando algo de la nada apareció en la carretera, tuve que frenar fuerte, casi se descontrola en auto, aun que decidí no darle importancia y seguir adelante igual me asusto, llegue a mi casa, me sentía algo sola pero igual agradecía tener privacidad y silencio, y en eso fue que me acorde la Asociación y que tenía que avisar a los Cullen, así que corrí porque me gustaba esa sensación, no sabía donde Vivian pero me deje llevar por el aroma, me demore como una hora pero lo había conseguido, me había dirigido a la puerta y toque.

Me abrió la que parece duende.

-Hola, siento la molestia, pero debo comunicarles algo grave-Comente la pequeña vampiro me hizo entrar.

-Soy Alice, por cierto y ¿tu Isabella?-. –Bella, solo Bella-. Respondí.

-Miren se que empezamos con el pie izquierdo pero estoy aquí por una razón y tengo que decirles que la Asociación de Caza Vampiros en un mes más vendrán a matar a todos los vampiros de Washington- dije si mas, los que estaban presenten quedaron sorprendidos, El corpulento iba a hablar, pero en ese instante llego Edward, parecía que fue a cazar.

-¿cómo sabes?-, pregunto el delgado. -Tengo unas buenas fuentes, pero preferiría hablar con el Señor Cullen.