Hola,

Espero esten bien. Siento mucho la demora de este capitulo, pero eh estado un poco corta de tiempo últimamente con la Universidad; claro es una excusa mas. Asi que sin mas peros aquí esta. Espero sea de nuestro agrado y por favor déjenme saber que les parece la historia, los que les gusta y lo que no. Al final de cuentas esta historia es para ustedes.

Una cosa mas, alguna de las situaciones mencionadas en este capitulo serán explicadas mas a fondo mas adelante.

-Gab95Lin


El dia parecia ser eterno, o por lo menos así lo había sentido Emma. Las horas, los minutos, los mismos segundos parecía tardar una eternidad y para acabar de terminar los nervios no la dejaban en paz. Emma parecía estar perdida en medio de un laberinto sin salida; por mas que trataba de encontrar la salida no la podia encontrar. Su tortura tenia nombre y apellido. Regina Mills. La profesora Mills le había robado el sueño y el pensamiento. Esta mujer se había convertido como un virus, o en algo que por mas que tratara de pelearlo no se iba, estaba ahi, en lo mas adentro de su cabeza, en el rincón mas oscuro y mas difícil de sacar. Emma maldecía el momento en el que había coincido el sueño. Y es que el con el sueño o pesadilla que había tenido la noche anterior no le ah ayudado en nada a que este mas calmada sobre su junta con la joven profesora.

Lo que extrañaba mas a Emma no era que había soñado con Regina pero el hecho de lo que había pasado en sue sueño y en como la había alertado. "Controlate Emma! Cuenta hasta diez, como puedes pensar así de la profesora Mills!" Se decía así misma tratando de así poder calmarse ella misma. El sentimiento era algo nuevo para Emma puesto que ella nunca antes se había sentido atraído a un profesor, no se diga mas una mujer. Era algo que misterioso, un horizonte que nunca pensó tocar. No le daba asco, ni la asustaba pero nunca pensó que le fuera a pasar, puesto que en el pasado había tenido una relación con un muchacho. "Ya Emma! A TI NO TE GUSTA LA PROFESORA MILLS!" Se termino de decir ella misma.


Sin darse cuenta la campana para avisar que la clase se había terminado sobo, sacando a Emma de su trance, todo los estudiantes empacaron sus cosas y se fueron como un rayo de luz. Emma por otra parte parecía una tortuga empacando todo. Una vez que todas sus cosas estaban lista se levanto de su haciendo, se acodo el uniforme y el pelo. Y tomo rumbo hacia la oficina de Regina. Mientras mas se acercaba, mas podia sentir como su respiración se agitaba, su corazón latía cada vez mas fuerte, sus manos temblorosas y sudorosas, y estaba mas que segura que se miraba diez veces mas pálida de lo normal, eso sin mencionar que sentía que le daría un ataque de ansiedad. Sin darse cuenta se encontraba parada frente la puerta de la oficina de la profesora. Se quedo paralizada dejando que los nervios la consumiera, "Basta Emma!" dio los últimos daos pasos y conteniendo sus respiración dio tres toques en la puerta, no paso mucho tiempo antes de que una voz ronca y con autoridad respondiera

-Adelante -Una simple palabra. Una palabra y Emma sentia que le había resido una obra complete de Shaskpereare. Emma con cara de preocupación que ella misma estaba segura había escondido se tomo la libertad de abrir la puerta. Para la sorpresa de Emma, Regina se encontraba sentaba en su escritorio al otro lado de ella.

-Emma, llegaste, pasa por favor y toma asiento -Emma se quedo deslumbrada, la oficina parecia una de esas de revista de moda. Todo era blanco y negro. Emma se imagino que todo era toque de Regina, después de todo Regina parecía una mujer elegante, de clase social alta, con buen gusto, pero que mas impresiono a Emma fue encontrar a su profesora sentada en el escritorio, con sus lentes de leer puesto, espalda recta y piernas cruzadas. Si Emma se había tomado la libertad de admirar a su maestra. Claro no de forma depravada, a Emma le gusta pensar que solo la estaba admirando, como alguien admira una pintura o una escultura de arte.

-Buenas tardes profesora Mills -Dijo Emma, alfin caminando hacia ella. Se quito la mochila de su espalda y la coloco en el suelo -Llegue muy temprano? - Pregunta Emma una vos un poco nerviosa. Cosa que Regina no deja pasar por desapercibido.

-Emma no muerdo, por favor quita esa cara, estoy aquí nada mas para hacer tu vida mas fácil -Le dijo la profesora brindándole un tono mas dulce, mas comprensivo. Al igual Emma no podia dejar de estar nerviosa, tanto que en su casa había una batalla "Anda Emma deja de actuar como una tarada y dile algo" "NO! Pero que tal si no es debido" "No seas una florecita y dile que su camisa te gusta"

-Se ve muy bien ahora -Le dice Emma. "Probablemente piense que soy una estúpida"

-Muchas gracias Emma, pero que me complementes no te ayudara así que manos a la obra! -Dijo Regina. Mientras que a Regina el complemento le había gustado y hasta hecho ruborizarse un poco ella tenia que mantener todo bajo control. Se tenia que dar a respetar con sus estudiantes.

-Muy bien Emma, por favor saca tu libro Mas Aya De Los Sentimientos, es tu guía de pensamiento critico -Y sin darse cuentas las horas fueron pasando, con mas tiempo Emma pasaba frente la presencia de su maestra se fue dando que no tenia nada de que estar nerviosa, por que por mas seria que Regina fuera era humana y era solamente su profesa. Con eso Emma se convenció que su sueño no había sido nada mas que un sueño y que aquella atracción que la rubia sentía por la morena no era nada mas que admiración. Por que la mujer se tomaba su carrera muy enserio, después de esa tarde Emma descubrió que Regina no daba clases solo por darlas pero que las daba de corazón, que en verdad enseñar era su pasión y que a pesar de ser la maestra mas joven del instituto era mejor que cualquier profesor. Si era solo eso... O había algo mas que ella quería ignorar? Quien sabe. Por que en ese instante Emma estaba tan cansada que decidió ignorarlo.

-Muy bien Emma, veo que la literatura es lo tuyo. Te gusta mucho la materia? -Le dijo Reina tomando sus lentes en su mano.

-Pues si, desde muy pequeña eh querido ser escritora pero siento que no soy la suficientemente buena como para seguir una carrera en eso -La rubia era honesta, de eso no le quedaba duda a la morena. Y para ella no había cosa mejor que alguien fuera sincera con ella.

- Y usted? Usted escribe? -Le pregunta Emma fuera de su curiosidad, no sabia si era una invasión a su privacidad o no pero con tratar no perdería nada.

-Si, yo suelo escribir poetria -Le dice la morena sonriéndole.

-Enserio? No es muy difícil? Es decir, la poetria viene del corazón no?

-Claro, pero es mas fácil escribirla cuando sale del corazón, cuando es el reflejo de tus sentimientos, de tus deseos, de tus miedos, si sabes como canalizar esos sentimientos puedes escribir poetria que te tome la respiración -Le dije Regina, levandandose de su asiento.

-Muy bien Emma, hemos terminado por ahora, tu tarea sera.. -La morena se tomo su tiempo, lo que diría -Tienes que escribir un poema, lo hagas muy largo, máximo una estrofa, pero que salga de ahi -Dijo apuntado con su dejo al corazón de Emma. Emma siguió el dedo de su profesora

-Enserio? Pero no tiene nada de ver lo que estamos viendo ahora? En la clase aun no lo discuten -Le dije la joven, no es que le moleste pero no puede entender por que lo tiene que hacer si nadie mas lo hace en su clase aun.

-Ah pero ellos no están acá ahora. Vamos Emma sera divertido, lo prometo.


No hubo necesidad de que la morena le dijera mas. No mucho depuse de eso Emma al fin llego a su casa, el día le había parecido eterno. El instituto no estaba nada mal pero no podia dejar de sentir el vacío en su corazón aun extrañaba a sus amigos de su antigua escuela y extrañaba tener con quien estar después de escuela pero ella sabia que esa parte de su vida ahora estaba atrás. Después de todo este cambio era para su bien, eso si quería seguir viva.

"No se diga mas" se dijo la joven, saco papel y lápiz. Lo que la profesora no le había dicho era que escribir una estrofa que saliera del corazón seria mas dificil que escribir un libro. Emma trato por todos lados. Trato de escribir sobre amor, sobre felicidad pero nada funciono. "Maldicion!" dijo arrancando la pagina de su cuaderno, la hizo bola y la tiro junto al resto. Se fijo en la hora y ya eran las doce de la noche. Si quería descansar un poco se tenia que ir a dormir ya. Se dio una ducha rápida, se puso su pijama que solo consistía en su blumer y una camisa que le quedaba lo suficientemente grande como para ser un vestido. Ya acostada se dio cuenta que no había comido. Ah ya era muy tarde, en la mañana comería desayuno.

Media hora después de haberse acostado aun seguía dando vueltas en su cama. Por alguna extraña razón no podia dejar de pensar en la sonrisa de su maestra. Aquella sonrisa que la morena le había brindando cuando Emma llego a su oficina. Si esa sonrisa seria la muerte de ella. Y aun no sabia ni porque. Y así fue como Emma le dio la bienvenida al sueño con el recuerdo de su nueva profesora favorita.


Mientras tanto una atareada profesora al otro lado del pueblo...

Regina estaba segura que si las cosas seguían como iban ella terminaría volviendo loca con tanto papel que calificar. O ella dejaba menos tarea o tendría que encontrar un pupil que le ayude con tanto trabajo por que eso de quedarse hasta las tres de la mañana cada semana no estaba funcionando mucho para ella. Claro ayudaba con algo. Le ayuda olvidar la soledad, lo vacío que su casa sentía en la noche. Ser joven y tener un carrera tenia lo suyo pero nadie le había dicho que venia con tanta soledad. Nadie le aviso que pasaría noches deseando tener aun que sea un cuerpo junto al suyo, alguien que la hiciera sentir amada y protegida, sin embrago aquí estaba. Los primeros años habían sido los mas difíciles, en especial después de la muerte de su padre.

Regina era la tipica niña de papi, siempre a su lado, su relación era una que ni la misma Cora Mills quien era su madre podia entender. Desde muy pequeña Regina siempre permanecía al lado de su padre. Y claro Henry Leones, viva y respiraba por la niña de sus ojos. Cuando Regina descubrió que su padre tenia Cancer, casi se muere pero nada se compara con el día que le dijeron que el tratamiento no estaba funcionando y que lamentablemente no había nada que los doctores podían hacer para ayudarlo. De los tres Henry fue quien lo tomo de la mejor manera, siempre con una sonrisa, siempre positivo y siempre fuerte. Si le asustare morir Henry nunca lo demostró el quiera ser fuerte hasta su ultimo momento; no quería provocar mas dolor y sufrimiento a su familia.

Su desmejora fue despacio, poco a poco aquel hombre fuerte, frondoso, rígido, se fue apagando poco a poco. Pronto se convierto en una persona que necesitaba ayuda para todo y cuando menos lo pensaron un día por la mana descubrieron que había muerto. Cora y Regina daban gracias a Dios que Henry no había sufrido mucho dolor. Los doctores les dijeron que murió mientras dormía. Cora lo tomo bien. Ella insistía que así era mejor, así ya no había mas sufrimiento para el. Regina nunca la vio llorar, si llevo luto lo llevo por dentro. Mientras que ella se moría. Por un mes completo no salió de su apartamento y cada oportunidad que tenia se convertía en un mar de llanto. No tenia apoyo de nadie, nisiquiera de su propia madre pues a Cora le encantaba llamarla "débil". Cora Mills tenia la idea de el amor es debilidad. Si le entregas a alguien tu corazón por completo te conviertes débil y necesitado. Pero a Regina no le importaba era su padre y lo lloraría el tiempo que ella lo creía necesitado. En fin después de tres meses en insolación Regina decidió que era tiempo de tomar las riendas de su vida de regreso. Y fue así como termino trabajando en el instituto. Decidió tomar el consejo de su madre y volverse fría y distante así nunca volvería a sentir la pena de un corazón roto. Pero por mas que trata siempre hay mas de un estudiante que le roba una sonrisa o le roba el pensamiento, nunca antes como Emma Swan.

"Emma Swan" Regina penso "Es una chica inteligente, hara bien en el instituto" eso fue su ultimo pensamiento antes de volver a su trabajo. Le queda aun mucho trabajo que hacer y si queria dormir un poco esta noche necesitaba dejar los fantasmas del pasado en el pasado y dejar de pensar en Emma Swan. Fue ahi cuando se dio cuenta. "Yo pensando en Emma pero.. No!" se dijo dejando la pluma sobre el escritorio, "Solamente la veo como una estudiante mas, una estudiante con la que voy a pasar tiempo extra ayudándola con el material perdido, eso y nada mas! Calmate Regina eso es todo" tomo su bluma en mano una vez mas y siguió trabajando.