Muy buenas noches, tardes, o el momento del día en que estén. ¿Cómo están? Espero que bien. Aquí está el segundo capitulo de esta historia, espero que les guste.

Capítulo 2 - Pesadilla

Nadie se salva...

El miedo ataca...

¿Quién protegerá a los niños, si los guardianes no pueden protegerse a sí mismos?

Las pesadillas se volverán realidad esta vez.

— ¡Tooth! ¡Tengo que decirte algo importante! — El palacio está muy ajetreado, como siempre, y me recuerda a una colmena, como siempre. Pero aún así, inmediatamente me escuchan las pequeñas haditas se ponen a revolotear a mi alrededor de felicidad y Tooth deja lo que está haciendo para darme un efusivo abrazo y, como no, revisar mis dientes—. ¡Jack! ¿Cómo estás? ¡Hace muchísimo que no te veía! ¡Me alegra tanto verte!

— Eh, también me alegro de verte, Tooth— suelto una risa nerviosa, me siento un poco mal ahora que me doy cuenta de que, probablemente sino fuera por la amenaza de peligro, no estaría aquí—. Pues bien...supongo, ¿y tú cómo estás?

— ¡Atareada! No sé si es que hay muchos más niños ahora que antes, pero tengo más trabajo que nunca. — Se puso a dar instrucciones a sus hadas tan rápido que no entendí ni media palabra, pero parece que ellas sí, porque inmediatamente se fueron igual de rápido a cumplir su deber —. ¿Qué querías decirme, Jack? Dijiste que era importante.

Suspiré —. Es sobre Pitch. Últimamente tengo la sensación de que él va a volver, Tooth, y algo me dice que será mucho más difícil derrotarlo esta vez.

Se puso seria, y al igual que yo hace unos segundos, suspiró. Ya la vi, no me va a creer, a este paso me terminarán llevando a un psicólogo de espíritus o algo parecido—. Jack, entiendo tu preocupación, después de todo, Pitch es algo serio por lo que preocuparse, ya que casi nos destruyó la última vez, pero creo que estás algo nervioso, no hace mucho que lo vencimos. Deberías relajarte un poco, de seguro esas pesadillas son por estrés. —Lo sabía. Le doy las gracias y luego de prometerle que la visitaría pronto, me voy, desanimado.

Pitch Black está planeando algo, puedo jurarlo. Ya va una semana repleta de pesadillas de este tipo, no puede ser una casualidad, pero ¿cómo explicárselo a los demás guardianes si no tengo pruebas? Si por separado no me han creído, que los reúna sólo les parecerá una pérdida de tiempo.

Ya le dije a Norte y el no me hizo caso. Piensa que estoy paranoico, pero no es así, ¡él es el despistado! Si fueran sólo pesadillas probablemente no sería tan grave, pero son ese tipo de pesadillas. Un guardián teniendo pesadillas de Pitch Black pocos años después de derrotarlo, ¿casualidad? ¡No lo creo!

Incluso fui a ver a Sandman para ver si el me creía, pero el pobre palideció cuando mencioné siquiera la primera sílaba de El Coco. Y para que un hombrecito dorado como él se pusiera blanco tenía que tener mucho pánico, créanme. Y ahora Tooth, pensé en ir a donde el Conejo pero probablemente pensaría que lo digo para desconcentrarlo en tiempos de Pascua, así que no gracias, no tengo la habilidad esa rara de teletransportarse con portales o un trineo supersónico, y no tengo ganas de ir a su madriguera en Australia sólo para ser echado por un malhumorado y estresado dientudo.

Decido hacer caso al consejo de Tooth, y relajarme (aunque me parece muy gracioso el hecho de que mencione que yo pueda tener estrés, ¡Mi trabajo es jugar con niños! ¿Quién se estresa haciendo eso? Además de que ni siquiera es todo el año o en un sólo día, así que puedo tomarme mi tiempo).

En fin, como no es mi época y no tengo mucho por hacer, decido visitar a Jamie. La mayoría de los niños del vecindario crecieron y dejaron de creer, pero Jamie siguió creyendo a pesar de tener ya 13 años, que según Conejo es "la edad en la que los niños se creen adultos y empiezan a despreciarnos", aunque creo que se refiere a la adolescencia en sí, no le hice mucho caso ya que sonaba algo dolido.

Jamie es mi mejor amigo en el mundo de los humanos, así que espero que no me olvide nunca.

Llego a su habitación y me paro en su ventana, tocándola para hacerme notar, pero está escuchando música con los audífonos, por lo que no me escucha. Frunzo el ceño, Jamie nunca escucha música con audífonos en su habitación, le gusta moverse y que se escuche todo lo que hace.

Entro a su habitación y lo sacudo en el hombro—. Hey, ¿Qué te pasa?

—Jack, no sabía que venías.

—Quise saludarte, ¿Estás bien? Te ves como triste.

—No te preocupes, no es nada grave.—Suspiró, Jamie nunca suspira por nada— solo es que mamá últimamente está de un humor terrible y se desquita con todo el que esté en su radar. Incluso ha hecho llorar a mi hermanita varias veces en la última semana, no sé qué le pasa.

Qué raro, la madre de Jamie y de Sophie generalmente es muy buena con ellos y casi no se enoja, a pesar de la gran cantidad de travesuras que hacen esos dos.

—De seguro tu mamá sólo ha tenido una dura semana, ya se le pasará.— a pesar de que intenté subirle el ánimo, Jamie sigue pensativo—. ¿Por qué no me dices de la chica que estás conociendo, eh? He escuchado que es muy bonita.

—Lo has escuchado de mí, idiota— rueda los ojos, ya de mejor humor, y suspira tontamente—. Lenna es fantástica, el otro día le mostré mi colección de videojuegos ¡Los conocía a todos, Jack! Ella es muy diferente a las demás chicas, me gusta mucho.

Y así siguió hablando de su amor platónico. Conoció a esa chica cuando inició la secundaria, e inmediatamente quedó flechado. La he visto un par de veces, tiene un hermano pequeño que es lo más loco que hay. Ambos son pelirrojos con muchas pecas, ella es bonita, pero no la veo tan genial como Jamie la hace ver. Aunque creo que el la ve así porque le gusta. Nunca he entendido mucho ese tema.

—Te ves horrible.— es lo primero que digo cuando veo a Conejo, quién se ve demacrado y más malhumorado que de costumbre. Entiendo que se acerque la Pascua y tenga muchas cosas que hacer, pero generalmente cuando está creando huevos es algo que lo hace sentir bien, a pesar de que sea estresante. Vine únicamente a molestarlo porque, a pesar de que dije que no perdería mi tiempo viajando tan lejos, la verdad es que estoy aburrido y por lo menos eso me entretendrá un rato.

Además, molestarlo me dará mi dosis de satisfacción diaria.

—No molestes, Jack. —dijo y siguió pintando un huevo que no dejaba de revolverse—. No he podido dormir y no tengo ganas de aguantar tus estupideces.— El que haya respondido tan desanimadamente me respondió, él es muy orgulloso y si no aprovecha mis provocaciones para pelear es porque está muy cansado.

Al principio pensaba que los Guardianes no dormían, y que siempre tienen energía. Sin embargo, aunque ellos no sean humanos, se cansan si trabajan sin descanso todo el día, tal y como el está haciendo.

— ¿Muchos huevos para un día?

Frunce los labios—. Nunca son demasiados huevos para mí. Es más como...pesadillas.

Entonces no soy el único que ha tenido pesadillas, esto aumenta más mis sospechas. Voy a contestarle, cuando la Aurora Boreal aparece.

Reunión de Guardianes.

¿Qué les pareció? Espero que haya sido de su agrado. Háganmelo saber con un Review o un Follow o Favorite. Los quiero 3.

Sakura. Ayase: Me alegra muchísimo el que te esté gustando la historia hasta ahora, espero que te siga cautivando. Gracias por leerme, eres mi primera lectora en este historia y me hace feliz que por lo menos le está gustando a alguien, perdón si los capítulos son muy cortos, estoy tratando de ampliarlos. Qué tengas un muy feliz resto del día o de la noche.